Solo contigo
Por Nian
Para Soru
XIII.
Caminaba con pies de plomo sobre las calles mas peligrosas de Kanagawa, casi a media noche. Esperaba encontrar de acuerdo a las fuentes de su padre al ultimo "intento de hombre" que se atrevió a lastimar a su Hana con una mirada asesina. Después de la noche anterior su odio creció contra todos aquellos que pudieron hacerle daño y esperaba desquitar su enojo en el cuerpo de Tetsuo.
Continuó caminando por donde las personas se vendían por las noches, en lugares donde los policías no hacían nada por evitar nuevos negocios fraudulentos.
Dio varias vueltas, hasta que unos sonidos parecidos a gemidos, le llamaron la atención, escucho que uno de ellos insultaba constantemente al chico que parecía intentar darle placer, y sin dudarlo se acercó.
—Sabía que te encontraría en un lugar digno de ti... – En un sucio callejón sin salida tras un restaurante abandonado, lleno de basura.
—Rukawa! – se sorprendió al verlo frente a él – Que demonios quieres? – sus amigos no habían podido localizarlo, por lo tanto no pudieron comunicarle la posibilidad de que el As de Shohoku lo estuviera buscando.
—Matarte – mientras lo decía Tetsuo lanzó al suelo al chico que estaba arrodillado frente a él y le pidió que se largara, su orden fue obedecida de inmediato.
—Inténtalo! – se acomodo sus ropas y se puso en posición de defensa, esperando un ataque por parte de Rukawa, con una sonrisa llena de confianza.
En forma de respuesta Kaede le lazó un golpe a la cara con el puño cerrado tan rápido como le fue posible, desafortunadamente su contendiente pudo detener su golpe con la palma de su mano.
Retiro su puño de la asquerosa mano de su enemigo con tanta rapidez como sus extremidades se lo permitieron y esta vez levanto su pierna en un ángulo de 90 grados esperando golpear posiblemente la única parte noble de su humanidad.
Las manos extendidas hacia abajo de Tetsuo, nuevamente le sirvieron como escudo y su cuerpo no fue tocado.
Kaede bajo su pie antes de que fuera atrapado, y una vez mas lanzó sus puños contra su enemigo alternándolos una y otra vez hasta poder asestarle por lo menos un golpe a uno de los tipos que tanto odiaba.
Tetsuo logró evadir algunos de los golpes que se dirigían a su rostro mas no a su cuerpo y al fin el duro puño de su atacante se estrelló contra sus costillas en su costado izquierdo, lo cual le causó un dolor importante en toda su humanidad.
—Espera! – con una mano en alto, en son de paz y otra en su costilla, pidió un respiro – Se puede saber por que haces esto?
—Si – respondió simple.
—Dímelo! – exigió saberlo.
—Es una venganza – saboreo las palabras.
—Que!
—Yo me cobraré lo que le hiciste a Sakuragi – dijo altivo y orgulloso.
—De que hablas? Yo no le hice nada! – se defendió muy convencido de su inocencia.
—Eso es lo que tu crees – entre dientes le respondió y nuevamente antes de que su contrincante pudiera rebatirlo se lanzó contra el, asestándole con una poderosa pierna un buen golpe en su entrepierna.
—No!... Espera!... yo no... – gritó al recibir ese golpe, y calló de rodillas ya que no pudo detener a su agresor a tiempo.
A Rukawa le habría encantando molerlo a golpes ya que estaba en el suelo y a su disposición, pero lo pensó mejor, y dio un paso hacia atrás, esperando a que el tipo que intentaba recuperar las fuerzas, se pusiera de pie nuevamente.
Tetsuo intuyó lo que el zorro deseaba que hiciera, así que quiso sorprenderlo al recuperar el aire sin levantarla cabeza y tosiendo para aliviar el dolor de sus costillas, y se lanzo contra su oponente casi inclinado por completo dirigiéndose al estomago del pelinegro, con la cabeza como arma de ataque.
Al observar el próximo ataque de su enemigo, actuó como la ultima ocasión que algo parecido le sucedió, solo que esta vez hizo algunos cambios en sus reacciones. Golpeó con su codo derecho la nuca de Tetsuo y una vez que este quedo boca abajo tirado sobre el sucio asfalto, pateó una y otra vez sus costillas, ensañándose con la que ya estaba lastimada, hasta que el tipo le pidió clemencia.
—Ya... no... por favor... – rogó con una mano en alto, seriamente lastimado, bajo la luz de una lámpara rota.
—Tu lo hiciste, tu te detuviste cuando él te lo pidió? – le pregunto con una profunda ira, con sus puños apretados y una mueca de asco y odio dirigida al pobre infeliz de Tetsuo.
—Que?... – no sabía a que se refería.
—Cuando Sakuragi te lo pidió, la ultima vez que lo viste... Lo recuerdas?... recuerdas lo que le hiciste maldito! – se agachó un poco y levanto su cabeza jalando su cabello solo para que este lo mirara – Te detuviste! – le grito mirándolo a los ojos, detectando en su mirada miedo y hasta cierto punto, un poco de arrepentimiento.
—No... – susurro bajando la cabeza cuando Rukawa aflojó su agarre y se dejó caer por completo, respirando con dificultad, esperando ya no recibir mas golpes en su amoratado cuerpo.
Kaede deseó golpearlo hasta convertirlo en polvo, pero no lo hizo, y bajo la poca luz sobre su cabeza, observo el cuerpo lastimado de su enemigo, buscando en su conciencia un poco de piedad por Tetsuo, si la encontró, desafortunadamente mientras observaba la piel magullada del mayor, una mancha rara cerca de su cuello le provocó una fuerte punzada en su pecho, sintió un mareo, no podía ser verdad lo que estaba imaginando, se convenció de que su vista estaba mal, así que se agachó y buscó en la piel del caído mas manchas de ese tipo, infelizmente las encontró.
Se levantó lleno de miedo y corrió hasta su departamento, donde Hanamichi tal vez aun se encontraba durmiendo. Estaba preocupado, recordó lo que su padre le recomendó y se culpó por no hacerlo de inmediato, pero es que no encontraba la manera de decirle a su adorado novio que sabía quienes lo habían lastimado y que por consecuencia era de extrema urgencia – ahora mas que nunca – que se hiciera los análisis pertinentes para conocer el verdadero estado de su salud física.
Tal vez debió decírselo antes, pero de haberle contado lo que pensaba hacer sabía que no le habría permitido hacerlo, estaba conciente de muchas cosas, pero jamás creyó tener que hacerlo con tanta desesperación, ahora debía confesarle todo lo que sabia, y exigirle a Hanamichi – aunque no lo deseara – examinarse por completo hasta estar tranquilos.
Era obvio que también debía pensar lo que tendría que hacer en caso de que Hanamichi resultara contagiado de algo que no podía ni siquiera imaginar, no podía se tan frío y calculador todo el tiempo y ahora, con la luz apagada, en la sala de su apartamento, pensaba en todos las consecuencias de aquel nefasto ataque del que su amado novio fue victima, odiando mas a cada segundo a los tres malditos que dañaron en mas de una forma el alma y el cuerpo de su pelirrojo.
N/A: No se si debí terminar el capi hasta aquí, pero me parecio que ya me estaba tardando mucho, así que espero muy pronto continuarlo. Muchas gracias chicas hermosas por sus reviews, ya saben que serán atesorados de por vida en mis recuerdos.
