Capítulo 14

Hidan me sacudió una y otra vez, continúe con los párpados cerrados, mi abdomen duele y mis manos sudan. Pude escuchar claramente al peliplateado dándome el aviso, abri mis párpados y me encontré con su rostro lleno de furia.

- No podemos perder tiempo, mueve tu trasero Sakura.-

- Bien.-

Me cargue la mochila en la espalda dispuesta a empezar a caminar, pero él me detuvo.

- No mas vigilancia Sakura, el enemigo llegó. Saca las armas.-

- Pero el bebé acaba de nacer.-

- Me importa un maldito carajo Sakura, saca tus jodida armas necesito que me cubras.-

Arroje la mochila al suelo y saque rápidamente las armas, guarde conmigo tres en total junto con municiones, los dos cuchillos los coloque cerca de mis tobillos dentro de unas medias en un compartimiento especial para ellos.

- Vamos.-

- Si dejas que me disparen, voy a matarte.-

Asentí, se subió en la moto y me senté tras él, me agarre con fuerza de Hidan, su espalda es bastante ancha. Fue cuestión de minutos el llegar a la casa, las grandes rejas de la entrada ya habían sido destruidas. Vi a un hombre mirarnos extrañado, parecía dudar si éramos amigos o enemigos, levante la glock 17 y aprete el gatillo, cayó al suelo. Baje rápidamente y me dispuse a seguir al peliplateado, apenas entramos las municiones salieron disparadas con rapidez de la Sterling Mk4 de Hidan. Quise cubrir mis oidos, mi visión tiene que ir de derecha a izquierda, abajo, arriba. Visualize un hombre en el segundo piso que se asomo por las rejillas con la intención de disparar, jale el gatillo pero fue más rápido y se tiró al suelo. Carajos.

- Ten cuidado Hidan, arriba.-

Una bala paso cerca de mi pierna, el miedo quería apoderarse de mi, levante el arma y dispare dos veces nuevamente me esquivo. Hidan se escondió detrás de un pilar, quede expuesta. Se asomo nuevamente y disparo, me lance a un lado y el peliplateado consiguió matarlo.

- Levántate, tenemos que sacarlos de aquí antes de que lleguen los demas.- Lo obedecí y continúe siguiéndolo.- Tenemos despejada nuestra zona, el segundo piso aún sigue sucio Deidara.- hablo por el auricular. No hubo respuesta.- Parece que mataron al maldito, cuidaré la entrada, limpia la zona de Deidara.-

Subí las escaleras corriendo, y llegue al pasillo, el hombre al que Hidan disparo aún seguía vivo, apunte mi arma en su cabeza y dispare sin pensarlo. Si te hubieran capturado vivo sería peor. Llegue a una habitación y empuje la puerta. Vacía. Un hombre yacía junto a esa puerta con sangre chorreando de su abdomen. Segunda habitación despejada. Antes de entrar al tercer cuarto mi dispositivo empezó a vibrar. Presione el botón para recibir la orden.

- Soy Naruto UUzumaki tengo en mi poder a uno de sus aliados, salgan de la casa y prometo no herirlo.-

Mis labios se movieron pero no pude pronunciar ninguna palabra.

- Atrapaste a las personas equivocadas, nosotros estamos ayudando bastardo.- pude escuchar la voz de Sasuke.

- ¿Teme?.-

- Sal de tu escondite, los refuerzos de tus enemigos no tardan en llegar.-

- ¿Con quien estás?

- Orochimaru.-

Largo silencio.

- Sal de la casa, no tarda en arder en llamas.-

Mi corazón se aceleró, perder a Naruto y al resto significaba fallar, fallar es igual a sufrir. Imposible, él rubio no salio de casa, la entrada está bloqueada. Nuevamente el dispositivo empezó a vibrar, presione el botón.

- Están en el sótano.- menciono Sasuke.

Me apresuré a llegar a las escaleras, me encontré con él bajando del tercer piso, le sonreí y el me ignoro completamente, sostenía un cuchillo lleno de sangre. Hidan nos esperaba con una alegría bastante notoria.

- ¿Puedo matar alguno? Me conformo con el perro Sasuke.- lo observe horrorizada.

- Haz lo que quieras.-

- No.- grite en un impulso, me arme de valor para seguir hablando.- Es un animal indefenso.-

- No te preocupes, no lo haré sufrir..

Negue con la cabeza llena de impotencia, Sasuke abrió la puerta del sótano con unos cuantos disparos y luego lanzó gas lacrimogeno, sentí pena por el bebé de Naruto y por la peliazul en ese estado. No podía hacer nada, ayudarlos no es una opción. En cuestión de minutos salió Naruto apuntando con una pistola la cabeza de Deidara.

- Estas loco Sasuke.- los ojos celestes del rubio se fijaron en mi, asombro, decepción, tristeza, ira. Finalmente su mirada se quedo fija en el arma con la que lo estaba apuntando.

- Quedan tres minutos Uzumaki, es el tiempo que queda para que tomes una decisión.-

- Ven con nosotros Naruto.- intervine.- Sasuke no está mintiendo.-

- Ustedes deberían venir con nosotros.-

Hidan sonrió con burla. Deidara se mantenía con la cabeza agachada me parecía bastante extraño.

- El tiempo se agota.-

- No elegí esto por que quisiera Sasuke, y sé que tú tampoco, juntos podemos sobrellevarlo.-

- Deja de ser un maldito cobarde, no puedes seguir protegiendo a tu familia y lo sabes.-

- Te equivocas.-

Escuchamos el sonido de un disparo y el rápido momento en que una munición traspasa piel. Hidan cubrió su brazo con su mano y se río como un maniático.

- Elige Sasuke, o te quedas y me ayudas a pelear, o se van.-

Observe la mano de Deidara moverse, pude leer sus intenciones. Sé que él resto de nosotros también, pero su idea era peligrosa. Uno, dos, tres. El rubio saco el cuchillo, me lance al suelo y la bala paso rozando mi brazo, senti rapidamento un líquido espeso y caliente y un dolor punzante. Las posiciones cambiaron Deidara tenía al que una vez fue mi mejor amigo de rodillas al suelo. Sasuke tenía la boca del arma directamente en su cabeza.

- Llama al francotirador Uzumaki.- menciono Deidara.- El juego acaba de terminar.-

...

Después de que me colocarán la venda fui a la oficina de Orochimaru, pude escuchar gritos. El miedo se apoderó de mi así que opte por retirarme, me sente en el sofá con la intención de esperar que salgan, escuché pasos y luego el llanto de un bebé. Me levanté rápidamente y acudí hacia ellos, quien se encargó de traerlos a la mansión fue Sasuke, Deidara y yo volvimos algunas horas antes en la moto. Estaban completos, el hombre de cabello blanco que llamaban Kakashi, el pintor Sai Hanazawa, al ver a Kiba y a su perro una pesada masa se formó en mi garganta.

- Naruto.- me acerque a él con lentitud. Sasuke y Deidara no dejaban de apuntarlos con armas, parecía que se dirigían a un lugar especifico.-

- Cuida de Hinata, te lo ruego.-

- No te preocupes, lo haré.-

Continúe siguiéndolo hasta que los llevaron al sotano, ver esa puerta abrirse hizo que sintiera ganas de vomitar. Quería sujetar la mano de Naruto pero Sasuke me empujó hacia atrás.

- Suficiente. Orochimaru quiere que vayas a su oficina.-

- Naruto voy a protegerla con mi vida.-

Lo haría si pudiera mi querido amigo, pero es imposible.

La puerta se cerró, Camine apresurada a la oficina de Orochimaru, entre e incline rápidamente mi cabeza.

- Saluda a la señora Hyuga, Sakura.- incline mi cabeza ante ella, tenia una expresión vacia, en sus brazos sostenía una criatura bastante pequeña muy cubierto con una cobija. - Dale una habitación en el tercer piso, junto a tu habitación, encargate de su seguridad y de que este cómoda.-

Asentí.

- Sigueme.- sus ojos se llenaron de lágrimas.- Por favor, sigueme.-

La sujete del brazo e intente levantarla, se negó a ceder. Orochimaru empezó a impacientarse. Respire profundamente y le di un golpe en la mejilla con mis nudillos. Su cabeza giro a la derecha por el impacto.

- No debes ser grosera Sakura, la señora Hyuga es bastante importante para nosotros.- rasque mi cabeza un poco preocupada. Nuevamente sujete su brazo y esta vez decidió reincorporarse.

- No sé volverá a repetir.- dije antes de salir de aquel lugar. Por las ventanas pude apreciar como gotas de agua caían con ímpetu.- Las escaleras.- le señale con mi dedo, ella camina tan despacio que es desesperante. Llegamos a la habitación sin encontrarnos con ninguno de la organización para nuestra suerte. Introduje la llave y le dije que entrará. Ella se quedo de pie junto a la ventana, le señale donde estaba la ropa.

- Sl necesitas algo para el bebé puedes pedirlo.- Parecía más muerta que viva. Sumida en la tristeza y en la desesperación, tan diferente a la primera vez que la vi, llena de vida.

Recosto al bebé en la cuna, y se sentó en la cama. La criatura empezó a llorar. Me acerqué un poco, rubio igual que Naruto. Tenia el color de sus ojos. Mi deber es vigilar fuera de la habitación pero existe algo que me mantiene junto a ella. Algo que necesito saber. Me gire y ella tenía los párpados cerrados.- Hinata.- no obtuve respuesta.- Hinata.-

La moví un poco, parecía dormida o desmayada. Supongo que todo lo que sucedió fue demasiado para ella, la ayude a recostarse completamente en la cama, le quite los zapatos y coloque su cabeza encima de una almohada. El llanto del bebé cada vez es más incontrolable.

La puerta se abrió y saque mi arma rápidamente

- Tranquila Sakura.-

La guarde nuevamente, el rubio de cabello largo se acercó a la cuna y levantó al bebé, lo movió bastante despacio y el pareció relajarse

- ¿Qué harán con ellos?.-

- El zorro se niega a unirse a la organización, Orochimaru les dará unos cuantos días para que lo piensen, si sigue negándose se los entregará a otra organización donde seguramente serán torturados y luego asesinados.- Cuando hablan del zorro entiendo que se refiere a Naruto. - Tengo un plan Sakura.-

- ¿Un plan?.-

- Después de que tu hermano mayor regresé debemos asesinar a Sasuke.-

- ¿Qué hay de la libertad?

- Orochimaru no nos va a dejar escapar, ni a Sasuke ni a nosotros.-

- Entonces por qué demonios tengo que fingir que no lo odio.-

- Baja la voz. Sakura necesitamos que mantenga la guardia baja.-

- Más que matar a Sasuke quiero la libertad, no deseo vivir escondida y llena de miedo hacia Orochimaru.-

- Volemos este lugar.-

Parpadee un par de veces un poco incrédula, él me observa serio, sosteniendo al bebé y diciendo aquello, es una imagen bastante enferma.

- Mientras dejes que el grupo de Naruto y mi hermano mayor no salgan lastimado.-

- Yo prepararé todo, aún asi quiero que me dejes asesinarlo.-

- No me interesa, lo único que quiero es ver su cadáver después.-

- ¿Quieres cargarlo?.- negue con la cabeza. -. ¿Antes amabas a alguien?.-

- A su primo.-

- ¿El luchador de la mansión de la aldea de la hoja?.-

- Neji Hyuga. Sasuke lo asesinó, frente a mi.- lo último lo dije casi en un susurro.

Colocó al bebé rápidamente en la cuna.

- Obtendremos nuestra venganza Sakura, por ahora vamos por una enfermera para la mujer del zorro.-

Quise preguntar por qué odiaba tanto a Sasuke, sin embargo preferí mantenerme al margen.

...

Entre a la habitación y fui directamente a la ducha, lo que quería preguntarle a Hinata se me hizo imposible luego de que pusieran a Hidan como el cuidador principal, pase a ocupar la posición de su ayudante.

Salí del cuarto de baño cubierta con una toalla, Sasuke esta sentado en la cama. Saque algo de ropa de los cajones y mientras me cambiaba decidí hablarle.

- ¿Viste al bebé de Naruto?.- No respondió. Deje caer la toalla y empecé a colocarme la ropa. Después de hacerlo me acerque a él y me acomode con bastante lentitud encima de sus piernas quedando frente a él. - Bese su mejilla y su frente, más que miedo sentí satisfacción.

- ¿Mi cumpleaños, porque no lo recordaste?.-

Su pregunta me causó sorpresa, lo abrace y mantuve mi mentón en su hombro. Por supuesto que recordaba el día de su cumpleaños fue aquel día que Deidara corto mi cabello.

- Lo recordé Sasuke, pero ¿Qué podía hacer por un hombre que me odia?.-

Se recosto en la cama y caí sobre él, acerque mi cabeza a su tórax, puedo escuchar claramente los latidos de su corazón. Cerre mis párpados, anhelando no pensar, sin embargo todo llega. Y me sigo hundiendo, los recuerdos felices ya no me causan alegría, es como si nunca hubiesen existido y lo que soy ahora fuese lo único que me queda. . Realmente lo es, esto es lo que soy y en lo que me convirtieron.-

- ¿Porqué te odio Sakura?.-

Levanté la cabeza , la luz que se filtra por la ventana me permitió apreciar las gotas de agua salada que se deslizan por sus mejillas.

Todo el dolor que soporte, todas las noches de miedo y sufrimiento, no se comparan a lo que sientes Sasuke.

- Por qué mi madre destruyó a tu familia.-

Es tarde para que tu amor supere tu odio Sasuke, también sabes que no hay manera de volver atrás. Tus decisiones y las mías nos condenaron a esto.

- A pesar de todo lo que hice aún no puedo estar satisfecho. Tampoco puedo matarte, no sé que le voy a decir a Itachi cuando lo vea.-

Perdido en su mundo de odio, con una mirada vacía.

- ¿Por qué no puedes matarme Sasuke?.-

Su expresión no cambio, pero lo que susurro con lentitud, hizo que lágrimas vertieran y por un momento, unos simples segundos, sentí algo cálido en mi pecho.

...

El peliplateado salió de la habitación, menciono que iba al baño. Me acerqué con rapidez a Hinata que daba de lactar a su bebé, lucia un poco mejor, aunque mantenía su aspecto pálido y las ganas de no existir. Ella cubrió a su bebé en un acto de protección.

- No.- dije rápidamente.- No lo vamos a llevar aún. Quiero hablar contigo. ¿Me recuerdas? .

Ella movió su cabeza en afirmación.

- ¿Cómo está Neji? ¿Se casó con TenTen? ¿Viajó al extranjero? Dime. ¿Qué tal le va a Neji?.- Pase mis manos por mi cabello, me levanté de la cama y caminé en círculos. Mis piernas se sienten debiles. Cuando volví a sentarme cerca me percate de sus ojos llenos de lágrimas. Su boca se movió para responderme y cubrí mis oidos. - No me respondas.- grite, el bebé empezó a llorar.- No me respondas.- grite nuevamente.

Cuando abrí aquella puerta al final de las escaleras, no se encuentra alguien esperándome. Solo la soledad y el viento ondeando mis cabellos.

Hidan regreso. Salí de ese cuarto sin decir nada y saque la glock 17 de mi pantalón. Llegue a la habitación que compartía con Sasuke. Dormía profundamente.

Solo debo jalar el gatillo, todo va a terminar. Mi dolor, el suyo. Los demás y el sufrimiento va a desaparecer.

Sus ojos se abrieron, nuestras miradas se encontraron. No se sorprendió y ni siquiera lo vi tener miedo. En un movimiento rápido su pistola quedó en mi direccion. Quite el seguro de la mía con velocidad.

- No me amas.- murmure con furia.- No puedes causarle tanto dolor a quien amas. No puedes herir tanto a quien quieres.-

- Mi padre hirió a mi madre y la amaba. No le importo el dolor que ella sentia, la abandonó y permitió que ella apreciará su felicidad. ¿Ella se lo merecía Sakura? Fugaku no amaba a Sekai, sempre amo a mi madre, y la hizo pedazos. Supongo que esta clase de amor lo heredé de él.-

- No soy culpable, no tengo la culpa de lo que sucedió. Soy inocente Sasuke.-

- Si lo acepto ahora de que sirve todo el dolor que padeciste Sakura. ¿De qué sirve todo lo que te hice Sakura?.- Mi mano tiembla, el dolor se incrementa.- Yo también sentí tu dolor Sakura. Sin embargo tenía que hacerlo. Por ella, por que la abandone al igual que mi padre. La deje consumiendose en su enfermedad por ti. Tenia que hacerlo Sakura.-

El viento movió las cortinas. Mis manos temblaron y recordé aquel día en él que me pidió que lo asesinara, queria otorgarme una libertad junto a Itachi que rechaze. Puedo ver a una joven tocando el piano, cabello rosa, una sonrisa radiante.

- ¿Por qué escogiste una melodía tan triste?.-

- Me duele aquí madre.- mencione señalando el lugar donde se encuentra mi corazón.

Ella sonrió.

- ¿Tu mente también está llena de pensamientos sobre él?.-

- Cada momento.-

- Eres preciosa Sakura, podrás conquistarlo.-

- Eso es algo imposible. - las gotas de agua salada se derramaron en las teclas.

Nuestras miradas se encontraron, mis manos dejaron de temblar. Puedo escuchar el llanto del bebé de Hinata a lo lejos.

- ¿Qué darías por que tu amor sea correspondido?.-

- ¿A qué viene esa pregunta?.-

- ¿Crees en eso a lo que llaman amor?.-

- Son tonterías Sakura..-

- Yo quizás sacrificaria todo lo que tengo.-

- ¿Todo?.-

- Todo.-

Sasuke

Sasuke

Sasuke

Hermano

- Neji era inocente, él, él solo quería ayudarme. Fue el único que no sintió lástima por mi, él me encontró cuando nadie mas lo hizo. Fue mi único amigo en ese infierno que tu me obsequiaste. No tenía por que morir.- las lágrimas escapan, una tras otra.

Quiero ver a Neji.

- Sólo quería que me escogieras. Jamás lo has hecho Sakura, nunca me escogiste. Itachi, Neji, Naruto. Nunca me escogiste Sakura. Siempre tuve que tomarte por la fuerza. Finges amarme Sakura. Sé que te doy asco, por un demonio yo también estoy viviendo un infierno.-

- ¿Por qué tengo que amar a un hombre tan despreciable? Es cierto Sasuke, me das asco. Y lo único que siento por ti es un profundo odio que cada día crece más y más.-

Movi mi dedo dispuesta apretar el gatillo, si no lo asesinó, si no acabo con él, Sasuke seguirá destruyendo todo de mi. Enseguida escuche el sonido de una munición escapando de su encierro. A pesar de oírlo tantas veces aún sigo deseando cubrirme los oidos. Mis piernas tiemblan no de miedo, por algo más profundo, retrocedi con lentitud, un escalofrío recorrió cada parte de mi cuerpo. Mi espalda llegó a la pared y me deje caer muy despacio. La glock 17 tocó el suelo. Las lágrimas afloraron con más intensidad y el miedo se apoderó de mi. Levanté mis manos de mi abdomen y vi mucha sangre. Demasiada.

- Todo va a salir bien Sakura.- Sasuke se acercó y me levanto en sus brazos, un dolor punzante empezaba a carcomer mi espalda.- Tengo que traer a Itachi, no puedo morir antes de sacarlo de ese lugar.- susurro a mi oído.- Es una misión peligrosa, no puedo llevarte. Voy a regresar y te daré la libertad. Lo que sucedió fue un accidente, Orochimaru no volverá a lastimarte.-.

- Sasuke.- mencione con lentitud.

- No estoy mintiendo Sakura, de verdad te a tener esa casa en la playa Sakura. Ya no mas pesadillas, no mas insomnio, no mas agonía Sakura.-

Cerre mis párpados y gruesas gotas de agua salada hicieron camino en mis mejillas. Mi hermano, mi primer amor, mi verdugo.

Acepte sus palabras como una melodía angustiosa y desesperante. Recibí el dolor como él castigo que me merecía por envolver a Neji en mi mundo. A medida que él caminaba podía sentí mi cuerpo más ligero. Puedo ver gotas de sangre que quedan en el suelo y siento sus dedos temblorosos sujentandome.

- Quisiera morir Sasuke.- moví mi boca sin emitir ningun sonido.

Escuche que golpeó una puerta con bastante intensidad. Entramos a la habitación donde atendían a los heridos y me recosto en una camilla. Cuando se separo de mi, observe su camiseta manchada de sangre. Sus ojos están llorosos, los limpio rápidamente sin importarle ensuciarse el rostro con aquel líquido rojo. Mientras me perdía en aquella oscuridad, pude escucharlo repitiendo aquella palabra una y otra vez.

¿Por qué debería seguir viviendo? ¿Por qué tuve que sentir tanto dolor? ¿Sirvió de algo? ¿Te dio paz Sasuke?

El mundo en el que existo cae en pedazos, la tierra se abre y consume todo a su paso. Los árboles se prenden en llamas, respirar es imposible.