Disclaimer: Recuerden, la isla de Gilligan no me pertenece, ni tampoco ninguno de sus personajes, son obra y creación de su autor, Sherwood Schwartz.

CAPITULO 14

Mary Ann acomodó la jarra con piña colada que el Sr. Howell hizo el favor de preparar. Ya se encontraban sentados Ginger y los Howell, esperaban a que el profesor y el capitán salieran de la cabaña y les dieran noticias sobre el joven marinero que milagrosamente se encontraba con ellos de nuevo.

Es un maravilloso milagro que Gilligan esté vivo.- Mary Ann habló mientras tomaba asiento.

Lo primero que haré al verlo será disculparme con el.- Ginger agregó con sinceridad.

Tal vez debería disculparme con el muchacho yo también.- El señor Howell habló sorprendiendo a las mujeres.

Pero Cariño, ¿Por qué razón te disculparías con Gilligan?- La señora Howell preguntó confundida.

Bueno, es que, cuando lo dimos por muerto me tomé la libertad de tomar su navaja suiza con brújula, para recordarlo ¿sabes?- El señor Howell se sinceró algo apenado.

Oh pero que noble de su parte será disculparse y devolvérsela.- Mary Ann le sonrió.

No dije que fuera a devolvérsela.- El señor Howell aclaró molesto.- Solo dije que me disculparía por quedármela.- Thurston Howell III finalizó con determinación.

¡Oh! ¡Ahí viene el profesor!- Ginger llamó la atención de todos.

El profesor había salido de su cabaña y se dirigía al comedor donde los demás náufragos se encontraban ya sentados, escuchó a Ginger anunciar su llegada y sonrió algo apesadumbrado, pues tenía noticias y no eran nada alentadoras sobre la salud de el muchacho.

Profesor, ¿Cómo está Gilligan?- Mary Ann preguntó primero.

¿Por qué gritaba de nuevo?- Ginger pregunto de inmediato.

¿Podrá comer con nosotros?- La señora Howell preguntó enseguida.

¿Ha preguntado por su navaja suiza?- El señor Howell pregunto intrigado.

Las tres mujeres voltearon a ver al millonario con una mirada reprobatoria, incluyendo su esposa. El profesor con calma escuchó el bombardeo de preguntas, la del Sr. Howell le pareció algo extraña. Se sentó a la mesa dispuesto a explicar y tratar de responder las dudas de sus amigos. Era comprensible la desesperación por saber cómo se encontraba el renacido muchacho.

Si, estaba teniendo una pesadilla, por eso escucharon que gritaba de nuevo.- El profesor se frotó los ojos visiblemente cansado.- Me temo que Gilligan ha sufrido un shock post traumático y no puede hablar.-

¿No pude hablar?- Repitió incrédula Mary Ann.

Despertó muy alterado, desconfía de cualquier contacto o acercamiento espontáneo. Además, parece no soportar quedarse solo ni un momento.- continuó el profesor.

Oh, pobre muchacho.- La señora Howell estaba preocupada por Gilligan.

No te preocupes querida, encontraremos la manera de ayudarle.- El millonario consoló a su querida esposa.

Profesor, ¿Nos teme a nosotros?- Mary Ann preguntó de nuevo sin ocultar su preocupación.

No, no nos teme a nosotros, parece ser que teme que los salvajes aparezcan de nuevo.- El profesor explicó.- Se calmó en cuanto me reconoció, pero no quería que lo examinara.- El profesor agregó.

No lo culpo, yo detesto los chequeos médicos.- El excéntrico Thurston Howell dio su opinión al respecto.- Metales fríos, luces en los ojos, flasheos, manoseos por todo tu cuerpo…- El millonario mostraba su frustración.

Que curioso, eso suena como una fiesta en Hollywood.- Ginger sonrió nostálgica.

Nadie entendió la similitud, excepto la precoz actriz de cine. El profesor se puso de pie y les dijo a los presentes que Gilligan y el Capitán comerían dentro de la cabaña, por supuesto explicó las razones y los náufragos estuvieron de acuerdo, aunque muy preocupados. Ginger le dispuso los platos servidos con comida y dos vasos en una charola para que el profesor pudiera transportarlos sin dificultad.

Profesor, ¿Puedo ayudarle a llevar algo?- Mary Ann se ofreció.- Me gustaría poder ver a Gilligan un momento.- Mary Ann dijo eso último al profesor sin que los otros pudieran oírla.

Pues… no se Mary Ann, no estoy seguro de cómo pueda reaccionar Gilligan.- El profesor dudó unos momentos.- Pero, sería bueno averiguarlo.- El profesor accedió para verificar las reacciones del chico al ver a la dulce trigueña.

Mary Ann dio un brinco de emoción, y con una inmensa sonrisa tomó una jarra con el jugo que el Sr. Howell había preparado, y junto con el profesor, se encaminó a la cabaña donde El capitán se encontraba con su primer oficial. La emoción en la joven granjera era notoria. Sin embargo sentía algo de nervios por no saber si su querido y dulce amigo en verdad se encontraba tan perturbado como lo describía el profesor.

Roy tocó dos veces la puerta de la cabaña, balanceando la charola con una de sus manos, de inmediato la voz del capitán en el interior les respondió y la puerta se abrió dejando pasar al hombre de ciencias y a la hermosa trigueña a la cabaña, donde ambos depositaron la charola y la bebida en la pequeña mesa de la habitación.

Cuando Mary Ann se volteó para ver hacia donde se encontraba la cama, se llevó una sorpresa al encontrar a su dulce y tierno amigo dormido. Se desilusionó un poco, pero se alegró de verle de nuevo. El Profesor también volteó y con una sonrisa comprendió que el muchacho en verdad estaba cansado, pero las pesadillas no le dejaban descansar a gusto, era obvio que necesitaba dormir.

No sé si deba despertarlo para que coma.- El capitán se dirigió al profesor para que le aclarara esa duda.

Es importante que coma, pero mejor será dejarlo dormir un rato más.- El profesor añadió con seguridad.-También necesita reponer fuerzas de lo que sea que le haya sucedido.

Él esta bien, ¿Verdad, capitán?- Mary Ann se acercó con cautela a la cama.

Si Mary Ann, él está bien, mientras hablaba con él se quedó dormido, parece que aún en ésta clase de circunstancias Gilligan me deja con la palabra en la boca.- El capitán sonrió mientras se sentaba en la mesa para comenzar a comer.

Entonces no lo hemos perdido del todo.- Mary Ann susurró acercándose más al joven dormido en la cama.

Mary Ann observó con cuidado al joven marinero, como si por primera vez lo hubiera visto, estaba recostado boca arriba, con la cabeza ligeramente ladeada a un costado, sus cabellos castaños le cubrían la mayor parte de su frente, una manta le cubría hasta el pecho, y un brazo descansaba sobre su torso. La granjera rió bajo al ver la manga del pijama cubrir casi toda la mano del chico, era obvio que no era su talla.

El capitán y el profesor observaron a distancia la inspección de Mary Ann, y la dejaron continuar, pues consideraron seguro que se acercara ahora que Gilligan se encontraba tranquilamente dormido. Mary Ann vio al chico tan tranquilo, dormido tan plácidamente que no pudo evitar acercarse y darle un tierno beso en la frente. El profesor y el capitán se alarmaron de inmediato por el contacto y se abalanzaron por la granjera para evitar algún percance.

Fue mayor su sorpresa al estar ya sobre la chica y el marinero, y darse cuenta que éste aún seguía dormido, y que ahora mostraba una visible y dulce sonrisa en sus labios, probablemente resultado de sentir el cálido beso de la dulce trigueña. El capitán y el profesor se miraron y sonrieron aliviados.

Mary Ann, será mejor que volvamos con los demás y comamos también.- El profesor tomó de los hombros a la chica y la empujó dirigiéndose a la puerta.

Esta bien profesor.- Mary Ann accedió más por obligación que por aceptación.

Gracias Mary Ann, gracias profesor, buen provecho.- El capitán los despidió, sentándose de nuevo para seguir comiendo.

*****

Se encontraba entumecido, la cara le dolía horrores, los dos nativos corpulentos ya se habian marchado, pero le habían dejado adolorido todo el cuerpo. El otro chico continuaba tratando de soltarse, pero más calmado de que al menos a él no le hayan hecho nada. Ya estaba aclarándose afuera, amanecería en cualquier momento, los tambores no dejaban de sonar fuera de la cabaña.

El joven marinero lamento no haber traído consigo su navaja favorita, pero recordó que la había dejado en su cabaña para ir a preparar la cena la noche anterior, nunca imaginó que algo así llegar a ocurrirle. Se arrastró con dificultad pues los brazos le dolían mucho. Intentaba acercarse al otro chico tumbado tambien en la arena.

Oye, voy a… ¡Ouch!...acercarme a ti… para desamarrarte…auh… las muñecas.- Le habló esperando que le entendiera.- Y entonces… tú me las desamarrarás a mí ¿Entiendes?- Había llegado hasta donde se encontraba el joven nativo.

Jy klink baie vreemd- El nativo le contesto.

Creo que no entendiste, porque yo no te entendí nada.- Gilligan le contestó con sinceridad.

El marinero se encontraba recargado en la espalda del muchacho y con sus manos atadas comenzó a desanudar el amarre en las muñecas del joven nativo. El chico nativo se dio cuenta de lo que el marinero estaba haciendo y de inmediato comenzó a jalar sus manos para acelerar el proceso y quedar libre.

Espera, debes tener calma.- Con el puro tacto comenzó a desanudar y las sogas se aflojaron, había logrado soltar al muchacho.

¡Hulle sal dood is, het ons verlaat hier!- El chico habló al tiempo que sentía sus manos libres y comenzaba él mismo a desamarrar las sogas en sus tobillos.

¡Oye! Espera, pueden descubrirnos, desamarra mis manos también.- El marinero le habló para que guardara silencio y no se olvidara de él.

Gilligan se paralizó cuando vio al muchacho salir corriendo en cuanto pudo desamarrar sus tobillos. Sabía que esa no era una manera muy inteligente de huir, ni tampoco fue muy amable correr y dejarlo a él amarrado. Un alboroto se escuchó inmediatamente que el muchacho cautivo saliera corriendo de la cabaña donde se encontraban.

Los tambores en ningún momento dejaron de sonar. Gilligan al escuchar los gritos y protestas pudo entender que había muchas personas fuera de la cabaña. Por la entrada vio que entraron tres sujetos altos y fornidos, llevaban unas lanzas y en el cuello llevaban colgados dientes y colmillos de animales salvajes. Venían escoltando a los dos hombres corpulentos que Gilligan conociera hace unos minutos, ambos llevaban aprisionado al joven nativo.

!Dood hom om dit te! !Dood hom om dit te!- Gritaba el pobre y desdichado joven mientras se retorcía desesperado tratando de soltarse.

waarom nie kies vir jou.- Le habló uno de los hombres al muchacho.- besluit dat die meisie.

Los tambores dejaron de sonar y unos extraños gritos se escucharon fuera de la cabaña, unos pasos se escuchaban aproximándose. De nuevo la atención se centró en la entrada de la cabaña, una esbelta y bella nativa se encontraba de pie a la entrada. Los hombres al verla, de inmediato se arrodillaron, los dos fortachones tumbaron al joven nativo al suelo, sin soltarle de los brazos.

Detrás de ella dos nativos que llevaban pintura en el rostro se asomaron dentro de la cabaña. La chica llevaba puesto un vestido straples entallado color blanco, un cabello largo, lacio y negro hasta la baja espalda. En la cabeza llevaba una corona de flores blancas, parecía tener unos 22 o 24 años.

La chica se adentró a la cabaña seguida por los dos hombres a sus espaldas, los guerreros que estaban en el interior seguían arrodillados. La joven mujer observó al joven nativo aplastado en el piso, y al marinero que se encontraba sentado en la blanda arena.

¿Wat gevang hierdie jong?- Preguntó la muchacha apuntando a Gilligan.

Ek was die godin.- Uno de los hombres detrás de ella le contestó.

Tooru.- Ella dijo su nombre.

El nativo que había dado un paso al frente era precisamente el que había capturado a Gilligan la noche anterior en la isla. Pero el marinero no lo recordaba, pues no alcanzó a ver bien a su raptor en plena noche, sin ninguna antorcha y sedado por el dardo. La mujer dio unos pasos y se arrodilló frente al joven marinero.

Hulle sê jy dapper.- La chica le hablaba al marinero.- En baie edel.- La mujer puso una mano en la mejilla de Gilligan.

Yo no entiendo qué pasa, pero si lo que quieren es comerme, no les sirvo ni siquiera para el aperitivo.- Gilligan hablaba y hablaba.- Mire mi cuerpo, casi no tengo carne, soy puro hueso, y ni para el caldo sirven mis huesos.-

Ontkoppeling van die toue ek die ander seuntjie het gesten- La chica sonrió al escucharlo hablar pero parecía no importarle.

Señora, usted parece ser importante en ésta aldea, dígales que no deben comerme, pueden enfermarse, les puedo hacer daño.- Gilligan continuaba tratando de que le entendieran.

La mujer entonces tomó el rostro de Gilligan con ambas manos, el muchacho se sorprendió y miró fijamente a la chica, ella observó fascinada esos ojos azules, como el cielo se les hubiera metido dentro. Luego se sonrió y acercó su rostro para besar al joven marinero. Gilligan abrió los ojos como platos y quiso retroceder asustado pero la chica había alcanzado sus labios.

Fue un contacto breve, pero cálido y suave, la mujer le sonrió de nuevo y la imagen de esa dulce chica se desvaneció poco a poco, sintió su cuerpo ser sacudido levemente. Todo a su alrededor se fue nublando, una segunda sacudida en su cuerpo. Y una voz familiar que le llamaba.

Gilligan, amiguito.- La voz del capitán.

Gilligan abrió pesadamente los ojos, el capitán se encontraba de pie a un lado de la cama, sacudiéndole suavemente para que despertara, otra vez soñando con sucesos vividos dentro de aquella salvaje isla, pero ésta vez con un recuerdo muy agradable de esa dulce y pobre jovencita.

Gilligan, lamento despertarte compañero, pero es la hora de comer.- El capitán agradeció que el muchacho no despertara gritando ésta vez.

Gilligan se sentó en la cama muy despacio, se frotó los ojos con ambas manos y asintió enérgicamente, su estomago gruñó corroborando que el muchacho en verdad tenía mucha hambre. El capitán sonrió complacido y le acomodó la charola en la cama para que empezara a comer.

Parece que la piña colada tiene un poco de alcohol compañero, será mejor servirte solo un poco.- El capitán sonrió deduciendo que la bebida debió ser preparada por el Sr. Howell.

Hace una media hora tuviste una visita muy especial Gilligan, el capitán se sentó en la silla junto a la cama para platicar con su primer oficial. Gilligan tomó el plato con la fruta picada y comenzó a comer un poco de papaya y mango. Miró al capitán con los ojos muy abiertos para que continuara.

¿Quieres saber quién te visitó?- El capitán entendió lo que Gilligan quería decir.

El primer oficial asintió mientras masticaba.

Mary Ann vino hace unos cuantos minutos, le dio mucho gusto volver a verte.- El capitán habló mientras sonreía complacido.

El primer oficial escuchó el nombre de la dulce y tierna granjera y de inmediato el rostro del muchacho se puso triste y cabizbajo. Recordó que la chica se encontraba lastimada de su brazo, y que había sido por culpa suya. Jonás Grumpy observó el semblante sombrío de su muchacho y rápido agregó:

Ella está muy bien de su brazo, no te preocupes.- El capitán le tomó del hombro.

Gilligan suspiró abatido, levantó la vista y miró a los ojos claros del capitán, Jonás le sonrió, le platico cómo Mary Ann se había preocupado mucho por él cuando no lo encontraron la noche anterior, y cómo hace unos momentos se acercó y le dio un dulce beso mientras dormía.

Gilligan al escuchar las últimas palabras sobre lo que Mary Ann hizo antes de irse, se atragantó con un pedazo de plátano que estaba engullendo y comenzó a toser nervioso y escupiendo el bocado de plátano. El capitán rió divertido mientras le palmeaba la espalda para ayudarle a recuperar el aliento.

Te pusiste rojo como un tomate.- El capitán lo dijo mientras no paraba de carcajearse por la cara de su joven marinero.

Gilligan dejó de toser y sonrió avergonzado de lo que el capitán le dijera. De pronto el capitán dejó de sonreír, la cara del muchacho se puso seria, los ojos se le pusieron vidriosos y el plato de frutas resbaló de las manos del marinero y cayó resbalando fuera de la cama. La cara del chico se puso pálida como una hoja de papel y abrió la boca para tratar de decir algo pero nuevamente ningún sonido salió de su boca.

El capitán se puso de pie asustado y se dio cuenta que el muchacho estaba sudando. Sin saber bien qué hacer le tocó la frente, su temperatura parecía normal, pero el sudor era frío, gritó llamando al profesor sin querer apartarse de su joven compañero.

Listo, capitulo 14 arriba! Mil Gracias a callensensei por sus invaluables consejos, gracias a ellos estoy tratando de escribir un fanfic decente.

Gracias especiales a Aingeal que ha leído mi fanfic desde el principio y compartimos la misma rama en el acantilado n-n, a agtchill13 que ha leído mi fic en tiempo record y me ha elogiado mi historia, Yo amo tu historia agtchill!

Gracias también a LadyMallard que ha seguido mi historia y siempre me deja reviews muy lindos.

Por cierto, el idioma que hablan los nativos es Afrikáans n-n por si quieren saber qué dicen entre ellos. Bueno nos leemos luego, bye bye.