Ahome: Lo siento… Lo siento… Sé que me tarde en actualizar pero se me presentaron algunas cosas que hacer y ya no pude escribir nada.

Acantha: No hables mejor presenta el capítulo.

Ahome: Si tienes razón… Bueno los personajes aquí utilizados no son de nuestra propiedad ya que si fuera así haríamos una escena aún más linda de Yusei y Aki.

Acantha: Querrás decir que tu harás ya que si fuera por mi Yusei estaría loco de amor por mi *U*.

Ahome: Hay si tu ándale, bueno espero les guste n-n.

(Capitulo 14: La verdad sale a la luz)

Flavio comenzaba a arrepentirse de la unión que había formado con aquella mujer, fue muy ingenuo de su parte, ahora simplemente le quedaba hacer lo que decía para poder salir bien librado de todo.

-¿Qué quieres que haga?- Anya sonrió al ver que aquel peón seria de utilidad.

-Escúchame, quiero que escribas una carta donde avises que el dragón atacara tu casa dentro de una semana; así Aki ira a investigar una vez ahí yo me encargare de ella-

-¡No te atrevas a hacerle daño!, recuerda que a mí lo que me interesa es obtener los beneficios de ser el esposo de la primogénita de los Izayoi- La mujer bajo el arma y le dio unos golpecitos en la mejilla.

-Ya lo sé querido, no te preocupes sé que todo saldrá de acuerdo al plan si haces lo que te estoy indicando… Ahora vete para que practiques y aquella carta pueda pasar por la real- El castaño se puso de pie y salió del lugar, Anya se sentó algunos minutos mientras ideaba de forma eficaz su plan -Lamentaras más de lo que crees el haberme rechazado Yusei, de nuevo perderás lo que más amas-

Atem y Judai caminaban rumbo a su hogar de nueva cuenta cuando lograron ver al joven Alberti, uno de los pretendientes que tuvo Agatha hacía ya mucho tiempo atrás; les extrañaba mucho el verlo en un lugar tan lejano de su tierra natal… Judai decidió acercarse a saludarlo no del todo convencido.

-Buenas tardes Joven Alberti- Flavio al escuchar aquella voz tan conocida giro sonriendo hipócritamente.

-Vaya… vaya, ¿Qué es lo que tenemos aquí? Si es el hermanito bebe de la señorita Agatha- Judai se molestó ante esas palabras pero se detuvo de golpearlo.

-Si yo soy él bebe ¿Dónde quedas tú? Ya que si mal no recuerdo hasta quebraste un jarrón de mi casa cuando mi hermana te rechazo- Se cruzó de brazos disfrutando el cambio de actitud de aquel sujeto, pero aquella expresión de enfado rápidamente se borró dando su habitual sonrisa.

-Te lo eh dicho Judai el jarrón resbalo cuando iba pasando por aquel lugar, además…- Volteo a donde se encontraba Atem mirándolo de arriba abajo- Que yo sepa solo las mujeres van con sus "damas" de compañía, bueno creo que ser el acompañante del bebe es mejor que seguir siendo un recoge estiércol-

-¿Qué acabas de decir tu bas…?- Atem coloco la mano delante de su amigo impidiendo su avance.

-Ignóralo Judai- Pidió Atem.

-Lo ves hasta te defiende… Que ternura, el bebito necesita de su niñero-

-Joven Alberti nosotros simplemente nos acercábamos a saludarlo sin la intensión de ofenderlo, pero como veo que usted no tiene esa intensión lo mejor será que nos retiremos- El chico de ojos amatistas comenzaba a perder la paciencia.

-Escúchame bien empleado de pacotilla este asunto es entre tu señor y yo, no tienes ni voz ni voto ya que eres poca cosa y ni derecho para opinar tienes- Comento burlón mirándolo con desprecio.

-Ya basta Flavio, para tu información Atem desde hace cerca de tres meses es un Merimee legitimo así que según tu lógica él puede opinar tanto como quiera- Tras escuchar aquellas palabras sus ojos se abrieron ante la sorpresa.

-¿Qué quieres decir?-

-Atem desde hace tres meses se ha convertido en mi hermano y eres la primera persona en saberlo; ahora si me disculpas nos retiramos- Sin decir nada más se fueron de ese lugar enfadados, aquel pequeño "saludo" se transformó en algo demasiado pesado para ellos.

El castaño ya estaba más que frustrado debido a que aquel chico, el cual siempre había visto en las caballerizas siendo simplemente uno de los empleados de la familia Merimee era uno de los herederos de aquella gran fortuna; no… no era el heredero, ya tenía la fortuna que desde un principio debía de ser para el al casarse con aquella estúpida chica que lo rechazo.

-Ahora más que nunca debo de separar a esos dos, no me importa lo que Anya le haga a Yusei siempre y cuando no toque a Aki, hare pagar a la familia Merimee por humillarme- Pensaba mientras retomaba su camino, tenía muchas cosas que hacer para seguir el plan de su socia.

Al llegar a su hogar Judai se sentó frustrado en la sala seguido de Atem el cual se quitaba el saco que portaba y lo dejaba en el respaldo del sillón, estaba más que furioso debido a las palabras que aquel hombre había dicho… ¿Quién se creía el para tratar a sus amigos de esa forma?, ahora comprendía lo que había orillado a su hermana a rechazarlo a pesar de las insistencias de su padre.

-Relájate ya Judai… Ese sujeto es un idiota- Pidió el chico de cabello alborotado mientras se apoyaba en una de sus manos, respiro profundamente debido a que debía de ser más sensato que su amigo- Lo mejor será que planeemos que hacer para llamar la atención de los verdaderos asesinos de nuestra gatita-

-¿Qué te parece si le llamamos Aqua? Me parece que es un apodo muy tierno, tal y como era ella-

-Me gustaría saber porque la llamaron de esa forma-

-No lo sé… ¿Cuál será la mejor idea para atraer a esa persona?-

-Lo mejor será investigar primero a los que rodean a Yusei, estoy completamente seguro de que es alguien que lo conoce- Atem se colocó de pie ya que el hablar del joven conde aun le ocasionaba una sensación de incomodidad.

-¿Pero en que te basas para decir eso?-

-Creo que simplemente es un presentimiento- Se fue a la puerta de salida de la sala para esta vez intentar dormir, en verdad que este había sido un día demasiado pesado.

-Este no fue un buen día para nadie- Susurro Judai mientras se recargaba aún más en el sillón.

Yusei y Aki aun caminaban rumbo a la mansión Fudo platicando de cualquier cosa, lo único que les interesaba era pasar un rato agradable en compañía el uno del otro; conforme avanzaron llegaron a las puertas de la iglesia de la ciudad y frente a ella el pelinegro pudo divisar a una anciana vendiendo rosas, acercándose a paso lento compro una y se dirigió de nueva cuenta a la pelirroja, le corto gran parte del tallo y se la coloco en su cabello.

-Creo que así luce muy hermosa- El comentario hizo sonreír a la joven al mismo tiempo que se sonrojaba, sus palabras eran muy dulces y hacían que su corazón saltara de felicidad.

-Creo que lo tuyo ya es algo más profundo, te enamoraste de Yusei-Las palabras de Atem aun paseaban por su mente, tal vez él tenía razón en lo que había dicho.

-¿Qué sucede Aki?- Le pregunto el chico sacándola de sus pensamientos.

-Que… No es nada, lo siento… Gracias por la rosa- Giro su vista al cielo y se percato de algunas nubes negras que comenzaban a agruparse sobre ellos- Creo que lloverá, lo mejor será que nos vallamos-

-Dime ¿Te agrada estar en esta ciudad?- La pregunta hizo pensar a la joven por algunos minutos.

-Si ya que aquí obtengo una libertad que en Inglaterra no, ¿Por qué me preguntas algo así en este momento?-

-¿No te gustaría quedarte aquí?-

-¿Qué?- La pelirroja se sorprendió ante aquella pregunta, su corazón comenzó a latir aún más rápido mientras sus mejillas se teñían de un adorable color carmín.

-Aki antes de que me respondas quiero decirte algo importante- Tomo aire algunos minutos y la invito a seguirlo a entrar a la iglesia tomando asiento en una de las bancas.

-Aki recuerdas que te conté lo mucho que me había dolido la traición de Aqua…-La chica asintió con la cabeza invitándolo a proseguir- Al momento en que la vimos caer ante nosotros, no pudimos hacer nada… Simplemente nos quedamos parados mirando como sus asesinos escapaban con la rosa de plata en sus manos… Unos días después del funeral jure ante su tumba que nadie más sufriría de esa forma, nadie inocente volvería a sufrir por las injusticias del mundo…-

-¿Qué quieres decir con todo esto Yusei?- Pregunto la pelirroja con los ojos abiertos ante la impresión.

-Aki solo te pido que recuerdes las palabras de Aqua en este momento…-

-Comienzas a asustarme- Tomo una de sus manos- ¿Qué sucede?-

-Yo… Yo soy…- Un fuerte estruendo se dejó escuchar sorprendiendo a ambos chicos, al girar a una de las ventanas pudieron ver que la lluvia comenzaba a caer.

-Hijos míos será mejor que se retiren antes de que la lluvia suelte toda su furia ya que este lugar es algo frio cuando ese sucede- Pedía amablemente el sacerdote del lugar mientras se acercaba a ellos.

-Está bien… Con su permiso padre- Cuando estaban por salir de nueva cuenta un trueno se escuchó y dejando caer una lluvia peor a la anterior.

-¿Qué haremos ahora? No podemos salir así…- Miraron el cielo con la esperanza de encontrar algún hueco entre las nubes como indicio de que se detendría pronto pero no se veía por ninguna parte aquel indicio.

-Supongo que debemos correr, mi casa no queda lejos y llegaremos pronto- La pelirroja accedió y comenzaron a correr bajo la lluvia, para la pelirroja era un poco más complicado debido a que el agua de la lluvia hacia que su vestido se volviera más pesado. El pelinegro al darse cuenta del predicamento la tomo con más fuerza de la mano y la arrastro un poco a donde él se encontraba, una vez que ambos estuvieron cerca la cargo estilo nupcial para poder correr mejor.

-Yusei bájame no creo que puedas ir más rápido de esta forma- En ese momento agradecía que la lluvia los mojara de esa forma ya que así el chico no podía observar el sonrojo de su rostro.

-¿Acaso dudas de mí?- Sus ojos eran lo más hermoso que podía haber visto, su cabello negro caía sobre su rostro haciéndolo ver aún más atractivo.

-Claro que no, es solo que…-

-Tranquilízate además me alegra saber que te tengo- El tono de voz que utilizo y la forma en como la estaba cargado le recordó lo que había vivido hacía ya algún tiempo con el dragón polvo de estrellas en aquella ocasión en que la secuestro-Es imposible, creo que alucino cosas- Pensó mientras divisaba a lo lejos la mansión.

Estando frente a la puerta Sara los recibió sorprendida al verlos de tal forma, les pidió que esperaran en la entrada mientras les acercaba algunas toallas para secarse; cuando Sara fue a una de las habitaciones cercanas el joven pelinegro giro su rostro a la pelirroja la cual escurría de agua debido a que aquel aguacero no les tuvo ningún tipo de consideración… El vestido se pegaba a su cuerpo dejando ver sus bien definidas curvas mientras que la forma en como retiraba su cabello eran movimientos suaves y llenos de gracia, todo parecía indicar que sin darse cuenta seducía al joven.

-Tenga joven amo- La voz de Sara lo saco de su ensimismamiento, carraspeo un poco y recibió la toalla.

-Gracias Sara, ¿Dónde están los demás?-

-Los jóvenes Rua y Ruka me pidieron de favor que los llevara a casa del joven Millet ya que está enfermo y no creo que regresen hasta que pase la lluvia sino es que hasta mañana, mientras que los empleados terminaron temprano sus labores y se fueron a descansar debido a la lluvia-

-Ya veo… Sara lo mejor será que tú también vallas-

-¿No prefiere que le prepare el baño antes de que me retire?-

-Eso sería de gran ayuda muchas gracias Sara- Ante las palabras de la pelirroja hizo una reverencia para dirigirse a la cocina, Aki y Yusei subieron a la segunda planta pero antes de entrar a la habitación la pelirroja recordó algo importante.

-No tengo ropa aparte de esta- Dijo llamando la atención del conde, la joven se sonrojo ya que no quería decir algo así en voz alta.

-Ven sígueme, hay algo que tal vez te quede- Entraron a la habitación que ocupaba la chica antes de que ocurriera el mal entendido, fue hacia uno de los muebles más antiguos y de entre las cosas que ahí se encontraban saco un vestido en color palo de rosa ajustado de la parte superior, conforme se bajaba la vista se iba haciendo un poco más holgado, en la parte baja unos encajes en color blanco terminaban por decorarlo, las mangas eran de tela un tanto transparente que caían desde los hombros hasta llegar a la muñeca.

-Es muy lindo…- Tomo el vestido y se lo coloco sobre su ropa- Acaso era de…-

-Aqua… Era uno de sus vestidos, pero creo que podrá quedarte-

-No puedo aceptarlo- Le tendió el vestido, Yusei negó con la cabeza.

-Relájate nadie aquí te dirá nada debido a que ya nadie volverá a utilizar ese vestido y sería una pena que se quedara en ese viejo mueble reuniendo polvo, además no creo que quieras quedarte con esa ropa húmeda todo el día ¿Verdad?- Aki suspiro resignada y tomo lo que el chico le había ofrecido, estaba algo apenada por lo que bajo su rostro ya que había recibido algo de Aqua, aquella persona que fue especial para muchas personas en especial para el chico del cual se había enamorado; sintió como una mano la tomaba de la barbilla cuando sus ojos se cruzaron con los del conde poco a poco los fue cerrando hasta que ambos se unieron en un beso, aunque en un principio aquella caricia comenzó como el susurro de un ángel poco a poco se fue transformando en algo más intenso… Las manos del chico poco a poco fueron bajando más hasta tomar a la joven por las caderas uniéndola a su cuerpo, Aki sabía que estaba mal aquel comportamiento pero no quería detenerlo, quería estar con él para siempre… Deseaba entregarse al joven que había cautivado su corazón.

-Joven amo eh traído el agua caliente para el baño de la señorita Aki- Dijo la mujer mayor desde el otro lado de la puerta haciendo separar a los jóvenes.

-Esta…- Carraspeo un poco- Está bien… Sera mejor que vallas Aki-

-Si- Fue lo único que pudo decir saliendo de aquella habitación y topándose con la anciana mujer, esta al verla con su cara sonrojada y respiración agitada supuso que era lo que pasaba.

-Por aquí señorita, utilizara el baño de la habitación principal- Aki siguió a Sara al lugar, una vez que la mujer medio el agua salió dirigiéndose a la habitación donde se encontraba el chico de cabello negro; toco varias veces hasta que recibió una respuesta para poder accesar viéndolo recostado en la cama-¿Qué pretendes Yusei?- Pregunto con voz seria haciendo que el joven se incorporara.

-¿A qué te refieres con esa pregunta?-

-Yusei escúchame, esa jovencita es muy dulce y demasiado inocente a pesar de todo lo que se dice de ella- Se acercó a la cama sentándose a su lado, abrió sus brazos para recibirlo en un cálido abrazo- Hazla muy feliz… Sé que si lo haces tú también lo conseguirás-

-¿Qué?-

-Mí querido Yusei… Mi dulce niño… Esa jovencita te ama y sé que tú también estás enamorado de ella, tu mirada se llena de luz cuando estas a su lado así que lucha por lo que sueñas y deseas- Se colocó de pie dirigiéndose a la puerta, se giró para verlo por última vez antes de salir- Por cierto lo que intentabas hace unos momentos por lo menos espera a que este lista- Le guiño el ojo ocasionando que se sonrojara violentamente.

-No… No es… No es lo que crees… Sara- Grito el chico tratando de no sonar nervioso, cosa que no logro; fuera de la habitación la anciana mujer sonreía al saber que su joven amo era feliz pero conforme fue bajando las escaleras se encontró con Anya.

-Maldita anciana apártate de mi camino…- Susurro mientras se alejaba de ella, aquel comportamiento se hacía cada vez más común.

-Anya espera…- La joven giro y miro a la anciana con prepotencia- ¿Qué te sucede?-

-Es algo que no te importa-

-Sara, podrías llevarle toallas a Aki es que yo no puedo entrar- Pidió Yusei mientras bajaba las escaleras.

-Esa maldita regreso… ¡¿Cómo pudiste tráela de nueva cuenta?- Subió las escaleras poniéndose frente a el- Nunca debiste traerla, que no te das cuenta de que eres solo mío y no pienso compartirte con nadie más-

-Anya ¿De qué hablas?- El ojiazul estaba extrañado ante el comportamiento de la mujer, Anya levanto una de sus manos y abofeteo fuertemente al joven.

-No te volveré a perder… Juro que nadie te apartara de mi lado- Dicho eso volvió a bajar las escaleras saliendo de la mansión.

Sara comprendía un poco lo que sucedía ya que se había percatado de los sentimientos de aquella chica pero nunca pensó que reaccionaria de esa forma, ni siquiera cuando Aqua había vivido ahí.

Anya corrió rápidamente mientras se dirigía a la pensión donde vivía su cómplice, no le importaba que la lluvia siguiera azotando fuertemente ya que tenía que terminar con todo de una vez por todas; una vez en el lugar ignoro a todas las personas que se encontraba en su paso hasta dar con la puerta del joven Alberti y sin esperar ni un solo momento abrió azotando la puerta.

-Cambio de planes Flavio- El castaño que se encontraba sentado en uno de los sillones de la sala de estar se levantó ante la súbita entrada de la joven.

-¿Qué?-

-Lo que escuchaste… Mañana en la mañana el "dragón polvo de estrellas" secuestrara la posesión más valiosa de Yusei Fudo… Secuestraras a Aki Izayoi-

-¿Qué? ¿Pero acaso te has vuelto loca?-

-No me importa lo que hagas tienes que traerla ante mí o tendrás que atenerte a las consecuencias- Carly que esperaba a Aki en la habitación contigua pudo escuchar todo lo que aquellas personas planeaban, sin que alguno se diera cuenta salió rápidamente... Tenía que informarle a Jack de todo.

En la mansión Fudo la pelirroja se encontraba colocándose el vestido que le había dado Yusei después de un relajante baño, se alegraba un poco al ver que era de la talla perfecta para ella; salió de la habitación para volver a escuchar aquella melodía de piano que le agradaba al pelinegro. Yusei se encontraba sentado ante el piano tocando aquella melodía que tocaba junto a su madre pensando lo que había dicho Anya.

-Tal vez Atem tenía razón y ella sea la persona de la cual hablabaVamos es ridículo, Anya ha sido una gran amiga aunque haya mal interpretado las cosas -Alzo la vista teniendo frente a él a Aki luciendo aquel hermoso vestido, se colocó de pie para acercarse a ella –Luces muy hermosa-

-Gracias, esa melodía es encantadora ¿Me enseñarías a tocar?-

-Por supuesto- Yusei le tendió la mano que Aki acepto con gusto, ambos se sentaron en el banquillo del instrumento- Primero observa como lo hago yo- Comenzó a tocar la melodía frente a la joven, momentos después comenzó ella a tocar a segunda voz- Pensé que no sabías tocar- Comento levantando una ceja divertido.

-Nunca dije que no sabía tocar, pero esta melodía es hermosa y me agrada poder tocarla a tu lado- La pelirroja se acercó a él y le dio un rápido beso en los labios para pararse segundos después sorprendiendo al chico ya que siempre fue el que daba la iniciativa.

-¿Baila conmigo Conde?- Yusei con una sonrisa se colocó de pie y tomo a la joven de la cintura comenzando a bailar un vals imaginario-Quería bailar contigo desde hace mucho tiempo-

-Lo mismo digo… Aki quiero agradecerte-La pelirroja se detuvo mientras lo observaba detenidamente- Por darme la oportunidad de explicarte todo-

Aki le sonrió tiernamente mientras se abrazaba con más fuerza a el siendo correspondida de la misma forma, un nuevo estruendo hizo que ambos chicos se separaran sorpresivamente.

-Vamos Aki podrás utilizar la habitación que tenías- Tomo la mano de la joven y comenzó a subir las escalera colocándose frente a la puerta-Hasta mañana Aki- Cuando estaba por alejarse de la puerta la pelirroja lo llamo.

-Espera por favor Yusei tengo algo que hablar contigo-

-¿De qué se trata?- Pregunto el pelinegro intrigado ante la mirada de la joven ya que podía percibirla ¿Nerviosa?

-Podríamos hablar en tu habitación es algo que no quiero que escuchen- El chico accedió con un movimiento de cabeza ofreciéndole su brazo cuando lo tomo comenzaron a caminar a dicho cuarto, una vez que entraron Aki se sentía bastante extraña ya que era la primera vez que entraba al lugar, la cama en el centro del cuarto, una pequeña chimenea al fondo de la habitación, un pequeño pero elegante candelabro colgaba decorando bellamente el techo, a los lados de la cama pequeños buros de roble tallado y unas elegantes lámparas en detalles color plata, los ventanales cubiertos con grandes cortinas blancas pero al prestarle atención a el tocador que se encontraba frente a la cama pudo ver algunas fotografías, se acercó al lugar mirándolas detenidamente: la del centro estaban un hombre más grande pero muy parecido a Yusei junto a una mujer muy hermosa sentada a su derecha y a un lado del hombre Yusei junto a Rua y Ruka.

-Ellos eran mis padres- Menciono Yusei al percatarse de la atención que prestaba la chica a la fotografía.

-Te pareces mucho a tu padre y tu madre era realmente bella- Giro su vista a la fotografía de la izquierda y observo a Jack, Crow y Yusei en lo que parecía era la entrada de alguna casa, se veían tan felices; pero al girar a la última fotografía sus ojos se tornaron un poco tristes, en aquella fotografía estaba Yusei abrazando tiernamente a una joven de cabello largo y mirada cálida- Ella era…-

-Aqua…- Al percatarse de lo apagado de su voz prefirió cambiar el tema- Ven sentémonos para que me digas lo que deseabas- Caminaron rumbo a la cama y una vez ahí Aki soltó un gran suspiro tomando el valor que necesitaba.

-Yusei… Anya fue quien me dijo que tú me traicionarías, no quería decírtelo ya que no estaba segura si me creerías debido a que ella es alguien a quien aprecias mucho pero creo que debes de saberlo así como el hecho de que no tengo nada que ver con Flavio, él siempre me cortejo e intento conquistarme pero jamás lo logro, la única persona que lo ha logrado has sido…- No pudo terminar lo que decía ya que el joven conde la beso tiernamente recostándola en la cama sin dejar caer todo su peso.

-Aki… Te amo…Y eso es lo que debe de importar ahora- Aquellas palabras y el tono de voz que había utilizado hizo sonrojar a la joven la cual simplemente rodeo el cuello de Yusei con sus brazos y besarlo demostrándole que el sentimiento era correspondido; la jovencita sintió como en chico llevaba su mano a los lazos que sujetaban el vestido comenzando a desatarlo…

Ahome: Ahí lo dejamos ya que hay que pensar bien lo que sigue *¬*.

Acantha: Ahome te golpeare si haces lo que creo que vas a hacer, ósea no puedes escribir eso.

Ahome: Y porque no, seria lindo *u*.

Acantha: Mejor da agradecimientos para que pueda golpearte ¬¬.

Ahome: Jaja

American: Mil gracias por el consejo créeme que me está sirviendo bastante n_n, etto con respecto a lo de la decisión de Aqua sufrí al escribir esa parte ya que ni yo sabía a quién debía de elegir T_T, si me gusto jugar con ¿Quién es el culpable? Para confundir un poco espero que te guste este capítulo.

Nemesisdea: Creo que entonces te dejare tensa ya que hice que los interrumpieran XD pero es más que nada para que lo descubra de otra forma aún más intensa, en serio que fue difícil lograr hacer que Aqua escogiera créanme que sí; ojala y este capítulo sea de tu agrado.

Laura Andara: No mates a Anya aún tengo planeadas cosas para que la odies mas T_T XD, bueno gracias por leer me agrada mucho que te guste el fic espero te agrade también este capítulo n.n.

Ahome: Bueno chicos es todo, gracias a los que leen y me dejan ya sea un review e incluso incluyen el fic a historias favoritas eso es muy lindo y me inspira a seguir escribiendo.

Acantha: Aunque no quiera ¬¬ les dejaremos un pequeño adelanto…

Sus labios recorrían cada parte de su cuerpo mientras se dejaba llevar por aquel mar de sensaciones que las caricias de su amante le hacían experimentar, cada beso, cada abrazo, cada caricia la transportaban a un mundo de sensaciones diferente.

Ahome: Ok hasta ahí, les advierto de una vez que tardare en actualizar porque no soy muy buena en esto del lemon :P.

Acantha: Si lo vas a hacer, eres muy cruel conmigo (corre y se va a llorar al rincón)

Ahome: No sé de qué se queja si se lo advertí desde un principio, en fin los veo en el siguiente capítulo n.n