Holaaaaa! Tal y como lo prometí aquí esta ya el siguiente capítulo. Ha sido el más largo que he escrito, y también ha sido mi favorito hasta ahora. Me divertí mucho escribiendolo, y espero de verdad que les guste. Solo les pido por favor que me dejen REVIEWS! y pronto tendrán el siguiente capítulo. Ayudenme a llegar a los 40 reviews por favor! (Significaría mucho para mí) Y ahora sí que voy a usar un comentario muy malo que inventé y que pusé en otro fanfic : (Tal vez reiran porque siempre que publico un capítulo pido reviews, pero los reviews son metáforas. Y las metáforas son importantes. Un review hacía este capítulo es una metáfora de mí, siendo buena escribiendo.) ¿Lo ven? Malisimo. Pero estoy de tan buen humor que no me importa jaja. Y sí, los reviews serán muy apreciados. Quiero agradecerles también por sus alertas, por poner esta y las demás historias en favoritos, por sus reviews, y por leer, aunque no dejen reviews. Muchas gracias!... ahora si... Disfruten! :D

Aviso: La serie Glee y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de FOX, Ryan Murphy, Brad Falchuck e Ian Brennan. Yo solo los uso para entretenerme escribiendo :).


Si había otra cosa que amaba más que Broadway e igual que Finn, eso era el verano. Y en Nueva York, a pesar de las bajas temperaturas, el calor del sol en esta época no era la excepción.

Era agradable levantarme por la mañana, reunirme con Finn y salir con las chicas, ir de compras a las boutiques más caras y comer en los mejores restaurantes, y de hecho, yo ya estaba de vacaciones, pero realmente me gustaría tener unas vacaciones en toda la extensión de la palabra. Disfrutar la playa, la arena, las olas, el sol…

-Danny se orinó de nuevo en nuestra cama- nos contó Tina, y en ese mismo momento salí de mi ensimismamiento.

-Por eso mismo no pienso tener niños- dijo Mercedes- Todo eso es innecesario para mí.

-Y otra vez estás tratando de asustar a Quinn, Tina- dije.

-¡Claro que no!- protestó ella- Estoy relatándoles mi vida diaria en mi papel de madre.

-Claro- suspiré, aburrida.

Las chicas y yo terminamos nuestro almuerzo y nos dirigimos a la boutique de Mercedes, que nos mostró su nueva colección de verano. Los tonos turquesa, purpura, fucsia, magenta, naranja, y mango predominaban esta temporada. Sonreí con tristeza al verlos, pues me recordaban a un verano perfecto en la playa.

Por la tarde, Finn y yo estábamos viendo Mamma Mia! en mi departamento, y yo me puse a pensar desde luego en algún plan para vacacionar. Él se percató de mi distracción y me hizo mirarlo a los ojos.

-¿Algún problema?- preguntó.

-No- lo tranquilicé- Bueno… eso creo. Es solo que… es verano, época de vacaciones. Amo Nueva York pero siento que si no salgo de viaje a algún otro lado me voy a volver loca.

-¿Qué no habías ido a Roma hace poco?- me preguntó.

-Si- contesté- Hace apenas dos meses. Pero yo estaba pensando en un viaje más… relajante, para disfrutar.

-¿Cómo?- Finn estaba confundido.

-Un viaje en pareja. Solo tú y yo- le dije.

-Eso sería genial, Rach.- se entusiasmo- ¿Algo así como en la playa?

-¡Sí!- grité, emocionada.

-Estaría bien-dijo- Solo que… yo no tendré vacaciones hasta dentro de dos semanas.

-Oh, eso es lo de menos, Finn.

Los dos reímos y terminamos de ver la película, yo desde luego con mucho más ánimo que al principio.

El viernes por la noche fuimos a una presentación de la banda de la cual Tina era productora. Los hombres que la formaban cantaban bien y hasta me recordaron a los chicos en el glee club y sus famosos mash-ups.

Nos había tocado una mesa especial, y ahí estábamos Artie y Tina, Mercedes, Noah y Quinn, y Finn y yo.

-Eso estuvo genial, Tina- le dijo Finn.

- ¿Verdad que sí? Estos chicos son magníficos.

Todos asentimos, y media hora después, mientras platicábamos acerca de los planes para el verano, Tina nos comentó acerca de su lugar ideal para vacacionar.

-Ya que todos estaremos libres…-comenzó- Sería una buena idea viajar juntos. ¿Qué les parece?

Tina estaba muy emocionada y Artie trató de tranquilizarla, pero ella estaba cada vez más entusiasmada.

Finn y yo nos miramos y sonreímos.

-De hecho… Rachel y yo estábamos planeando justamente eso. Nos gustaría ir a la playa.- comentó Finn.

De pronto, Tina palmeó la espalda de Artie, que se sobresaltó.

-¡Ya lo tengo!- exclamó. – No quisiera meterme en sus planes chicos…- nos dijo- pero sí les gusta la idea, Artie y yo sabemos de un lugar perfecto.

-¿Cuál?- preguntó Quinn.

-Se llama El Gran Paraíso – respondió- Sé que el nombre es algo tonto, pero el lugar es increíble. Es un centro de vacaciones donde puedes realizar muchas actividades, tiene de todo: playa, alojamiento, talleres, restaurantes, y no es muy costoso.

-¡Suena fantástico!- exclamó Quinn, y volteó a ver a Noah, que la miró con una sonrisa que no le llegaba a los ojos.

-Desde hace tiempo hemos querido ir- confesó Tina, y Artie asintió- El centro es de los lugares recreativos más prestigiosos para pasar las vacaciones.

-¿En dónde está?- preguntó Finn.

-En Malibú- respondió Tina, sonriendo.

-Oh, ¡deberíamos ir chicos!. Es verano. ¡Vamos a disfrutar de la playa! – dijo Mercedes.

-¿Estás segura, Mercedes?- pregunté. –Digo, no quiero que te sientas… bueno, tú sabes que todos iríamos en pareja y…- me odié con solo decir eso y preferí parar. Para mi sorpresa, Mercedes me sonrió.

-Yo me puedo conseguir una pareja en el camino, de eso no te preocupes- me dijo.

-De… de acuerdo- dije, algo desconcertada.

-Esperen, se están olvidando de Quinn- se quejó Noah- Su embarazo está muy avanzado, ya no puede viajar.

Quinn soltó una risita.

-¡Al diablo con eso!- dijo- Estoy por cumplir siete meses, todavía puedo viajar. Ya veremos dentro de un mes.

Noah la miró preocupado, lo cual era gracioso, porque parecía que se habían cambiado los papeles, pero Quinn le sonrió y lo tomó de las manos.

-Así que prepárate, amor- comenzó Quinn- ¡Porque todos nos vamos de vacaciones al paraíso!

Las chicas y yo gritamos emocionadas, y los chicos soltaron carcajadas. Ahora lo que antes iba a ser un viaje en pareja, se convirtió en un viaje de parejas. Definitivamente, verano era equivalente a felicidad.

Tina nos había conseguido unos vuelos de último minuto para las últimas semanas de Julio. Justo un día antes de irnos, Finn y yo estábamos en mi recámara, preparando nuestro equipaje. En mis fantasías internas, sentía como sí fuéramos una pareja casada, ya que sería nuestro primer viaje juntos y compartiríamos habitación.

-Estoy algo preocupada por Mercedes- confesé- No imagino cómo se debe de sentir al ir con todos nosotros, y ella estar sola en una habitación.

-¡Pero si le encanta la idea!- dijo Finn.

Me puse a pensar un poco, y ahora que me daba cuenta, definitivamente mi novio tenía razón.

-Es cierto- dije- Además, conociendo a Mercedes, no creo que esté sola por mucho tiempo.

-¿A qué te refieres?- preguntó Finn, obviamente sin entenderme.

-Oh, olvídalo. No tiene importancia.

Finalmente terminamos de hacer las maletas, y me aseguré de que no me faltara nada. Todo estaba listo.

Esa noche hablé con mis papás y les comenté que iba a irme de vacaciones con los chicos. Se decepcionaron un poco porque no iban a poder ir a visitarme a Nueva York, pero me desearon un buen viaje.

Y como ya había mencionado, Tina tuvo suerte al encontrar vuelos a último momento hasta California, pero como era de suponerse, tenía que haber algo no tan bueno dentro de todo eso, y el único problema es de que el vuelo al que estábamos asignados salía a las siete de la mañana.

Finn se quedó conmigo esa noche y pusimos el despertador a las cuatro de la mañana. Salimos del departamento a las cinco y a las cinco y media nos encontramos con los chicos en el aeropuerto J.F.K.

Tina y Artie dejaron a Danny con los padres de él, y Quinn llevaba todas las medidas de precaución que le había recomendado su obstetra. Noah y Mercedes estaban prácticamente dormidos y Finn y yo parecíamos niños pequeños, brincando de emoción como si estuviéramos yendo a nuestro primer viaje a Disneylandia.

A la hora de la revisión del equipaje, Mercedes, Tina, Quinn y yo les dijimos a los chicos que se adelantaran en la fila, ya que nuestras maletas estaban prácticamente atestadas de ropa y accesorios y tardaríamos más.

Noah, Artie y Finn pasaron a que les hicieran su revisión y después se quedaron esperándonos en la sala continua.

Entonces a Mercedes le tocó la revisión de sus maletas.

Todo iba bien, hasta que el de seguridad sacó tres paquetes "misteriosos".

Quinn y yo fijamos nuestra vista hacia otra parte, avergonzadas.

-¿Qué es esto, señorita?- preguntó el encargado de seguridad.

-Son… son- Mercedes estaba muy nerviosa.

-¿Anticonceptivos?-preguntó el señor.

Mercedes estalló y se los arrebató de la mano.

-¡Pues si! ¡Son condones!

Tina, Quinn y yo nos sobresaltamos. Gracias al cielo que los chicos se habían adelantado un poco.

-¡Señorita!... usted…- comenzó el de seguridad.

-¡¿Qué? ¿Yo qué? ¿Tengo sexo? ¡Sí! ¡YO TENGO SEXO!

-¡No puede ser! ¡Lo dijo!- exclamó Quinn.

Inmediatamente las chicas y yo llegamos a calmarla. Quinn la tomó del brazo y la apartó.

-Por el amor de Dios, Mercedes, tranquilízate- le decía- Respira profundo. Inhala, exhala…

- Le pedimos una disculpa, señor- dije- Solo… terminemos con esto.

El encargado guardó de nuevo los paquetes en la maleta, muy desconcertado, y Tina y yo la bajamos de la mesa de revisión.

Justamente tocaba mi turno y la revisión ocurrió sin problemas, igual que para Tina y Quinn, por lo que pronto nos reunimos con los chicos.

Después de pasar por los detectores y llegar a la sala de embarque, todos nos sentamos a esperar el vuelo. Recosté mi cabeza en el hombro de Finn y estaba dispuesta a tomar una pequeña siesta cuando él hablo.

-¿Tuvieron problemas en el chequeo del equipaje?- preguntó.

-Ehh… No, fue algo tardado porque llevamos muchas cosas, pero aparte de eso, no- dije, nerviosa.

-Bien- dijo.

Entonces se oyó una voz en la sala.

-¡Pasajeros con destino a California, favor de hacer una fila en la puerta de embarque!- dijeron por el altavoz.

Tomamos nuestras cosas y nos pusimos en la fila. Finalmente dimos nuestro boleto y entramos al avión.

A Finn le había tocado junto a la ventanilla, después estaba yo, Tina, y de el lado del pasillo se sentó Artie. En la siguiente fila estaban Noah, Quinn y Mercedes.

El vuelo transcurrió sin problemas, y la mayor parte de el me la pasé dormida en los brazos de Finn.

Finalmente llegamos a nuestro destino y en el aeropuerto ya nos esperaba un autocar que nos iba a dejar en el complejo de vacaciones.

Finn y yo miramos por la ventanilla y ya se comenzaba a mirar la costa. A lo lejos pude distinguir manchas turquesa, que supuse, eran las entradas al mar.

Cuando llegamos y bajamos del autocar, la brisa me impregnó y ahí sentí llenarse esa parte vacía en mí. Por fin podía sentir el aroma del verano.

Al llegar al complejo, uno de los encargados nos recibió y otros nos dieron collares de flores y bebidas refrescantes.

-¡Esto sí es definitivamente el paraíso!- exclamó Mercedes.

De pronto, un hombre apuesto y sonriente, con la camiseta abierta y unos shorts cortos, se acercó a saludarnos. Mercedes y él hicieron un contacto de ojos.

-Hola- nos saludó a todos, y después, Mercedes le sonrió y él tomó su mano para besársela- Soy David Davis.

Finn y Noah trataron de no reírse al escuchar el nombre.

-Nos estaremos viendo por aquí- dijo David.

-¡Si!- exclamó Mercedes- Por cierto, yo soy Mercedes Jones.

-Y ellos son Quinn y Noah Puckerman, Finn Hudson, Rachel Berry, Artie Abrams, y yo, su esposa, Tina Abrams- nos presentó Tina.

-Encantado, señores- saludó David- Bueno, supongo, que nos veremos luego- nos dijo a todos, aunque solo miraba a Mercedes.

-Hasta luego- dijo ella.

David se fue y hasta que dio la vuelta, Mercedes y él dejaron de mirarse.

Mientras tanto, unas jóvenes que pasaron por ahí, saludaron a Noah a lo lejos.

-¡Aloha!- les gritó él.

Quinn le dio un codazo.

-Estamos en Malibú, no en Hawaii, idiota- le dijo Artie.

Noah se quedó callado.

-Bienvenidos a El Gran Paraíso- dijo uno de los encargados- Yo soy Tony y pueden recurrir a mí cuando lo necesiten. Ahora, si me permiten, los conduciré a cada una de sus cabañas. Por aquí, por favor.

Caminamos por un largo sendero que nos llevaría al sector de alojamiento, y que estaba muy cerca del mar. La playa era una perfecta mezcla de arenas blancas y agua turquesa, y respiré un aroma fresco. Mi sonrisa se volvió en una expresión de desconcierto cuando oí lo que Tina y Artie estaban diciendo detrás de mí.

-¿Te imaginas teniendo sexo en la playa?- le preguntó Tina a Artie en voz baja, pero aún así suficientemente alta como para escucharla.

-Agh. Dejen sus sucios comentarios para ustedes mismos.- replicó Quinn.

Finalmente, llegamos a lo que supuse era la recepción de las cabañas y en unos minutos, nos dieron las tarjetas y nos condujeron a la cabaña de cada uno.

Cuando Finn y yo llegamos a la nuestra, no pude evitar sonreír cuando vi la habitación.

Tenía colores verdes claros, blancos, y duela de cedro. La combinación de un perfecto día campestre.

Dejé mi equipaje y mi bolsa en la entrada y corrí a aventarme en la cama. Finn soltó una carcajada, y yo le pedí que se acercara con el dedo. Se sentó a un lado mío, y después de vernos por un segundo, lo besé.


Por la tarde, decidimos ir a la playa. Había turistas de todas las edades y todos festejaban en un mismo ambiente. Me puse un bikini turquesa y Finn no podía apartar su vista de mí. Después de ser demasiado obvio, y sin darse cuenta de que incomodaba a los chicos, le pedí que parara y me puse un vestido de playa arriba del traje de baño.

-Necesito un trago- dijo Artie.

-Yo te acompaño, amigo- le dijo Noah.

-¿Quieres venir, Finn? – preguntó Artie.

-No, gracias. Voy a pasar un momento de calidad con Rach- respondió.

Sonreí y acaricié su rostro.

-Vaya que lo harás- comentó Noah- En fin, nos vemos en la cena, Romeo y Julieta.

Paso algo así como una hora, y después de una leve siesta, decidí moverme.

Me acosté boca abajo y Finn me observó confundido.

-¿Me podrías poner… bloqueador?- le pregunté, tratando de sonar seductiva e inocente a la vez.- Está en mi bolsa.

-Claro- contestó, y lo buscó rápidamente.

Me puse en posición y me quité los lentes de sol.

Finn comenzó a untarme bloqueador en la parte baja de mi espalda, dándome una sensación de placer. Me di la vuelta y lo tomé para besarlo apasionadamente. Por un momento, vi hacía donde estaban las chicas, y Mercedes, Quinn y Tina nos ignoraban, ya que estaban tomando sol. Noah y Artie estaban en el bar, así que prácticamente, solo estábamos Finn y yo. Nos paramos y yo lo tomé de la mano, sonriendo. Él rápidamente captó lo que yo quería y asintió.

No interrumpimos a las chicas y no les dijimos nada. Corrimos hacia nuestra cabaña, y justo cuando entramos, Finn me acorraló en la pared, y ni siquiera nos molestamos en cerrar completamente la puerta. Mi novio me ayudó a quitarme mi vestido de playa y yo me desprendí de su camiseta. Comenzamos a besarnos y él me cargó, dejando que mis piernas envolvieran su cintura. Desaté la parte de arriba de mi traje de baño, y estaba a punto de aventarla, pero Finn comenzó a acariciar mis senos y a besarme el cuello.

-Finn…- murmuré, entre un beso y otro.

-Rachel…

Tomé su cabello, y salvajemente lo besé detrás de la oreja. Tenía la intención de bajarle sus shorts, cuando de golpe, se terminó de abrir la puerta.

Cinco pares de ojos nos miraron impactados. Ahí estaban Artie, Tina, Mercedes, Quinn, y Noah.


-Hola, calientes- nos saludó Noah, cuando nos reunimos Finn y yo con los chicos para la cena en el restaurante.

Quinn le murmuró algo, y pude detectar por su expresión que era como una amenaza. Puse los ojos en blanco y Finn frunció el entrecejo.

Tomamos nuestro lugar, pero obviamente el ambiente era incómodo.

-Lo… Lo sentimos mucho, chicos- dije.

-Sí, simplemente, olvídenlo, por favor- agregó Finn.

Mercedes soltó una carcajada.

-¡No se preocupen!- exclamó- A todos les puede pasar.

Tina y Artie se miraron.

-Nunca había visto tanta acción en vivo.- comentó Noah- Quinn y yo lo hacemos, pero, es interesante verlo desde otro ángulo.

Quinn soltó una risita.

-¿Noah?

-¿Sí, nena?

-Cállate.

Suspiré profundamente.

-Bueno- comencé- ¿Qué vamos a pedir?

Finn y yo miramos a los menús, y segundos después levantamos la vista ya que los chicos aún seguían contemplándonos.

-Ehh… ¿podemos ordenar de una vez?- preguntó Finn.

-Oh, claro- dijo Tina- Solo que eso fue… wow.

Durante la cena, los chicos se encargaron de inventar historias acerca de los otros visitantes, solo por diversión. Las chicas y yo platicamos de el tal David Davis y su conexión con Mercedes. Agradecí que finalmente hubiera otros temas de conversación.

-Bueno, nos vemos mañana, chicos- avisó Finn, ayudándome a pararme de la silla.

-¿Cómo? ¿Ya se van?- preguntó Quinn.

Ambos asentimos.

-¿Van a volver a hacerlo?- preguntó Artie.

Finn y yo nos miramos, desconcertados.

-NO- le aclaré- vamos a la playa.

Todos nos miraron con suspicacia.

-Vamos a dar un paseo, para explorar la costa- les explicó Finn.

-En ese caso, hasta mañana- dijo Mercedes.

-Buenas noches.

Finn y yo llegamos a la playa, y era hermoso contemplarla bajo la luz de la luna. Estaba sola, el único sonido era el de las olas. Nos quitamos los zapatos y corrimos por todo el camino. Era un alivio estar solo él y yo y olvidarnos de lo ocurrido hace unas horas.

-Te amo- le dije a Finn.

-Yo también te amo, Rach.

Nos sentamos en la arena y Finn me envolvió en sus brazos. Respiré su aroma y hundí mi cara en su cuello.

-¿Cuánto me quieres, Finn?- le pregunté.

-No encuentro un ejemplo verdaderamente adecuado- respondió. – Mi amor por ti crece cada día más y ni yo mismo tengo idea de lo grande que es.

Le di un beso en la mejilla.

-Y… alguna vez… ¿alguna vez has querido a alguien más que a mí?

-Claro que no- dijo, y frunció levemente el ceño como si pensara que le había preguntado una tontería.

-¿ Y todo este tiempo? ¿Estuviste con alguien?

Finn me miró nervioso.

-Puedes decirme la verdad, ya lo sabes.

-Bueno… tuve algo hace algunos años-admitió- Pero no fue nada serio. Nunca me enamoré.

Entonces hizo que lo mirara y su sonrisa era divertida.

-¿Y tú? ¿Tuviste algún romance?- me preguntó.

-La verdad es que… no- confesé.- Era pésima para las relaciones.

-Me parece difícil de entender- dijo.

-Bueno, la gente cambia- comenté.

-Tal vez tengas razón.

-Lo importante…- comencé, parándome de su regazo- Es que ya estamos juntos de nuevo.

Con una enorme sonrisa en la cara, Finn se paró también y los dos nos sacudimos la arena. Puse mis brazos alrededor de su cuello y nos miramos a los ojos por unos minutos. Juntamos nuestras frentes y la punta de mi nariz tocó la suya. Lentamente me separé, pero tomé su mano y comenzamos a caminar junto al mar.

You're stuck on me
and my laughing eyes
I can't pretend though
I try to hide, I like you
I like you.

Finn y yo soltamos una carcajada y él tomó mi mano, apretándola fuerte.

I think I felt my heart skip a beat

I'm standing here and I can hardly breathe

You got me, you got me

Finn me miró fijamente y sonreí, ya que aunque pareciera muy relajada, aún sentía a mi corazón latir con fuerza y a veces estaba a punto de hiperventilar cuando estaba con él. Todavía me producía ese efecto.

The way you take my hand is just so sweet

And that crooked smile of yours it knocks me off my feet

No había imagen que yo adorara más que la sonrisa de Finn. Esa sonrisa torcida que me dirigía todos los días, y que desde ya hace muchos años se había quedado guardada en mí memoria.

Oh, I just can't get enough
Find my stoup I need to fill me up
It feels so good it must be love
It's everything that I've been dreaming of.
I give up. I give in. I let go. Let's begin.
Cause no matter what I do,

Oh, my heart is filled with you.

I can't imagine what it'd be like
Living each day in this life, without you.
Without you.

One look from you I know you understand

This mess we're in you know is just so out of hand

Ahora que tenía a Finn de nuevo conmigo, estaba realmente decidida a no volverlo a perder, y era bueno que él lo supiera. Nos podrían pasar muchas cosas- como por ejemplo, esa situación comprometedora en la que nos encontraron los chicos- pero al final, íbamos a seguir juntos, y así las cosas no iban a ser tan difíciles.

Oh, I just can't get enough
Find my stoup I need to fill me up
It feels so good it must be love
It's everything that I've been dreaming of.
I give up. I give in. I let go. Let's begin.
Cause no matter what I do,
Oh, my heart is filled with you.

Finn y yo nos tomamos de ambas manos y detuvimos nuestra caminata para adentrarnos en el mar. Nos fundimos en un abrazo y yo le canté al oído…

I hope we always feel this way
I know we will
and in my heart I know that
you'll always stay

Oh, I just can't get enough
Find my stoup I need to fill me up
It feels so good it must be love
It's everything that I've been dreaming of.
I give up. I give in. I let go. Let's begin.
Cause no matter what I do,

Oh, my heart is filled with you.

Oh, oh,
You got me. You got me.
Oh, oh,
You got me. You got me.


Por la mañana, desayunamos en una pequeña cafetería del complejo y nos dirigimos a la playa. Eran las nueve de la mañana, y se suponía que eran vacaciones, pero no nos importó despertarnos temprano, porque valía la pena ver por la mañana el paisaje.

Mercedes y yo estábamos recostadas a un lado, leyendo revistas, y los chicos observaban a Quinn y a Tina, que estaban tomando una clase de yoga privada. El maestro usaba un traje de baño apretadísimo, y sus glúteos se notaban exagerados. No era una vista muy agradable.

El instructor era algo intenso, y ayudaba a Tina y a Quinn a alcanzar diferentes posiciones, lo cual no tenía muy contentos a Noah y a Artie, ya que su contacto era en exceso.

-¿Pero qué demonios?...- comenzó Noah.- ¿Le está tocando el trasero a mí esposa?

-¿Perdón?- el instructor se desconcentró.

-Sí, le está tocando el trasero a MI esposa.

Difícilmente, ya que tenía de por medio la barriga, Quinn se enderezó, y miró al instructor apenada.

-Noah, por favor, contrólate, solo me está enseñando como lograr una posición- dijo Quinn.

-Y aprovecha para tocarte, también- replicó él.

-Bueno, señor, yo trato de enseñarle a su mujer el lugar en donde se desata la tensión- dijo el instructor, muy tranquilo.- Pero si es un problema, usted podría ayudar a su esposa.

Todos vimos al instructor sorprendidos.

-¿Quiere… que yo haga yoga?

El instructor asintió.

-Olvídelo. Es como hacer que Artie se ponga a jugar a las muñecas.- dijo Noah.

Tina se deshizo de su postura y miró a Noah ofendida. Artie soltó una risita, y Finn no podía sostener la risa. Mercedes y yo mirábamos atentas.

-¡Puckerman!- lo regañó Quinn.

-Bueno- el instructor habló de nuevo-en ese caso, voy a seguir trabajando con su esposa…

-¡No!- protestó Noah- Ya voy, ya voy.

Al poco tiempo, Quinn, Noah y Tina terminaron la sesión con éxito. Hasta pude notar que el mismo Puckerman la disfrutó.

-Námaste- se despidió el instructor.

-Námaste- respondieron Quinn y Tina.

-Námaste, amigo- dijo Noah.

De acuerdo, aquello iba a ser un día divertido.


Por la noche, Mercedes nos fue a buscar a cada una de nuestras cabañas, ya que se había encontrado con David Davis y él la había invitado a una fiesta en la playa y le había dicho que también podíamos ir nosotros. Aceptamos con gusto y unos minutos después, mi grupo y yo nos dirigimos a la playa.

Al llegar, Mercedes se encontró con David, y pensé que él se iba a acercar a saludar, pero los dos se desaparecieron. Al final, solo quedamos las tres parejas entre la multitud de jóvenes vacacionistas.

Quinn y Noah se pusieron a bailar, y se perdieron entre la pista al poco tiempo, y Tina y Artie los siguieron.

-¿Vamos a la barra?- le pregunté a Finn.

-Vamos- asintió.

Finn pidió unas bebidas y pasamos la velada platicando, hasta que miramos al lado opuesto de la barra.

-Más, más, más, más, más- gritaba un grupo de jóvenes.

David le estaba dando tequila justo de la botella a…

-¡Mercedes!- grité.

Mi amiga estaba recostada en la barra bebiendo sin parar de la botella que le ofrecía David.

Finn y yo llegamos con ellos, e hicimos a un lado a algunos jóvenes.

-Mercedes, ¿qué demonios estás haciendo?- le pregunté.

-Cálmate- me dijo- Me estoy divirtiendo. ¿O qué? ¿Creían que ustedes eran los únicos que podían divertirse aquí? Tranquila, David me esta cuidando, ¿verdad, David?.

David asintió.

-Sí, ya te empinó casi media botella.- le dijo Finn.

-Todo está bien-dijo ella.

- No se preocupen, chicos. Yo la voy a cuidar- dijo David.

Mercedes soltó una carcajada y Finn me apartó de ahí.


Al día siguiente, por la tarde, los chicos se fueron al bar de la playa y Mercedes -que se estaba recuperando de una fuerte resaca- Tina, Quinn y yo, nos encontrábamos relajándonos en el spa del complejo.

Estábamos disfrutando del sauna, cada una en su cubículo propio, y como siempre, no nos quedamos sin platicar.

-Creo que David es gay-comentó Mercedes.

De acuerdo, eso fue completamente inesperado.

-Para empezar, es demasiado lindo- dijo.

-Eso es genético- explicó Quinn.

-Le pregunté sobre su vida amorosa, y dijo que no quería hablar de eso- insistió Mercedes.

-Eso es apropiado- dijo Quinn.

-Usa Versace y Gucci.

-Eso es ser elegante y tener buen gusto.

-Su nombre es David Davis.

-Y eso es gay- concluyó Tina.

-¡Claro que no!-protestó Quinn. – Es simplemente una coincidencia.

-¿Te gusta?- le preguntó Mercedes.

-¡Por supuesto que no!- estalló- Y no se te ocurra mencionarle eso a Noah, me mataría.

Tina y yo nos atacamos de la risa, y Mercedes y Quinn se nos quedaron viendo.

-Bueno, lo invité esta noche a mí cabaña. Ya veremos qué me dice su "amigo" de él.- dijo Mercedes.

-Eso es desagradable- comentó Quinn, incómoda.


Lamentablemente, solo nos quedaba un día más en Malibú, y al mediodía, el ambiente era alegre en la costa. Tenía un sentimiento agridulce. El paisaje era hermoso, y contagiaba su vivacidad, pero al saber que al día siguiente tomaríamos un avión, me ponía un poco triste. Habían sido unas vacaciones extraordinarias.

-¡Miren a esos tipos!- dijo Quinn mientras todos nos encontrábamos sentados en la arena, haciendo un circulo y disfrutando del calor.

Los tipos que señaló Quinn, eran una joven pareja que se estaba revolcando asquerosamente en unos camastros delante de nosotros, sin importarles que todo el mundo los estuviera viendo teniendo intimidad.

-¡Que par de exhibicionistas!- exclamó Tina.

-Esta es la mejor pornografía que he visto- comentó Noah- Lo siento Finn, Rachel. Estos chicos les ganaron.

Abrí la boca con una gran O y Finn se desconcertó.

-Son tan inexpertos- dijo Mercedes.

-De acuerdo, creo que al ver estas "muestras de afecto" me están dando ganas de vomitar- dijo Quinn.

-Pero chicos, pensémoslo bien, no nos deberíamos de asustar. Con Finn y Rachel ya vimos suficiente.- mencionó Artie.

-Es cierto- razonó Tina- ¿En qué estaban pensando, chicos?

-¿Qué?- pregunté, nerviosa.

-Aunque ahora que recuerdo- continuó ella- La sexóloga me comentó que estas muestras, o estos actos son temporales. Como los antojos.

-Y también tiene que ver con la circunstancia- agregó Quinn.

-¡Tienes antojo de Rachel, amigo!- le dijo Noah a Finn, palmeándole la espalda.

Entonces estallé.

-¡Por el amor de Dios!- exclamé- ¿Cuándo van a dejar ese asunto en paz?

-Sí, chicos, creo que ya ha sido demasiado- mencionó Finn.

-Pero es que ustedes no vieron que…- comenzó Mercedes.

-¡Mercedes!- la interrumpí- ¡Ya!

-De acuerdo.

-Bueno, fue algo así como un shock- confesó Tina. – No es como que se nos va a olvidar esa imagen tan fácilmente.

-¡Sabes qué? Tal vez tengas razón- dije- Yo todavía recuerdo esa imagen en el cóctel de Mercedes cuando…

-¡Bien!- me interrumpió Artie- Ya entendimos, chicos. Les pedimos una disculpa. No volveremos a mencionar nada.

Pasamos un buen rato más disfrutando del sol, y los chicos se alejaron a algún lado, diciendo que regresarían pronto. En unos segundos, Noah llegó con un ukelele, Finn con unos pequeños tambores, y Artie con una guitarra.

-¿Y esto?- preguntamos Quinn y yo a coro.

-Vamos a cantarles una canción, chicas- dijo Finn.

Lo miré con una enorme sonrisa y él me guiñó el ojo.

-Han sido unas buenas vacaciones- comentó Artie- Pero lo mejor fue pasar el verano juntos.

-Para ustedes- dijo Noah.- Esperamos que les guste.

Y entonces comenzaron a tocar…

My head is stuck in the clouds
She begs me to come down
Says "Boy quit foolin' around"
I told her "I love the view from up here
Warm sun and wind in my ear
We'll watch the world from above
As it turns to the rhythm of love"

Finn me atrajo hacía sí y me envolvió en sus brazos, poniendo sus pequeños tambores entre nuestras piernas.

Las chicas se sentaron también junto a Noah y Artie, y volvimos a formar el pequeño círculo.

We may only have tonight
But till the morning sun you're mine all mine
Play the Music low and sway to the rhythm of love

Besé a Finn en la mejilla, y él, sonriente, tocó fuertemente los tambores.

My heart beats like a drum
A guitar string to the strum
A beautiful song should be sung
She's got blue eyes deep like the sea
That roll back when she's laughing at me
She rises up like the tide
The moment her lips meet mine

Finn, Artie y Noah, los tres cantando al mismo tiempo. Eran un trio excelente.

We may only have tonight
But till the morning sun you're mine all mine
Play the Music low and sway to the rhythm of love

When the moon is low
We can dance in slow motion
And all your tears will subside
All your tears will dry

Finn me besó en la frente, y yo comprendí que él me estaba dedicando mucho esa parte. Y él ya me lo había dicho antes. Me iba a cuidar siempre e iba a hacer todo lo posible por hacerme feliz.

Un grupo de hippies pasaron por donde nos encontrábamos y se pusieron a bailar al ritmo de la música.

Ba ba ba ba ba ba
ba ba ba ba ba ba
da da da dum
da da dum
Ba ba ba ba ba ba
ba ba ba ba ba ba
da da da dum
da da dum

-¡VIVA EL AMOR!- gritó uno de ellos, y alzó los brazos, haciendo el signo de la paz.

Las chicas y yo reímos, y los chicos siguieron tocando alegremente.

And long after I've gone
You'll still be humming along
And I will keep you in my mind
The way you make love so fine
We may only have tonight
But till the morning sun you're mine all mine
Play the music low and sway to the rhythm of love

Play the music low and sway to the rhythm of love

Finalmente, Noah hizo un último sonido con el ukulele y la canción terminó. Todos aplaudimos, y yo tomé a Finn para besarlo. Los chicos estaban a punto de hacer comentarios, y antes de que abrieran la boca, les recordé lo que habían prometido.

Por la tarde, todos nos metimos al mar, y Quinn nos maldijo cuando la empapamos y la jalamos para que se divirtiera con nosotros.

Y ahí estábamos, como unos adolescentes de nuevo. No volví a pensar en que aquél sería mi último día en Malibú. Me relajé y me divertí con mis amigos, y pasé una noche muy romántica con mi novio.

Aquellas habían sido las mejores vacaciones de mi vida, y cuando subí al avión rumbo a Nueva York, tomé de la mano de Finn, y grabé aquel verano en mi memoria para siempre.


¿Y? ¿Qué les pareció? Tardé mucho en terminarlo, pero como ya lo mencioné, creo que valió la pena. Ya veré que piensan si me dejan REVIEWS (por favor!) . Me encanta el verano, y ya que estoy de vacaciones, no me faltó inspiración. Por cierto, las canciones son You Got Me, de Colbie Caillat, y The Rhythm Of Love, de Plain White Ts. Son de mis favoritas y estan muy lindas, se las recomiendo :)...

Y un adelanto para el próximo capítulo: Se viene una ruptura... y nos es precisamente de Mercedes, pero ya saben que ahí están las amigas para apoyarse...

Muajajaja, ¿quién pasará por esto? Ya lo sabrán el próximo capítulo, que estará pronto. Por ahora, me gustaría saber que piensan de este, y me harán mucho más feliz de lo que estoy ahora, si eso es posible XD... Nos seguimos leyendo...