Antes que nada sorry por la tardanza, he estado full con el trabajo y demas

Besos a Shezid, Cam-tz, lanyera, Yedra Phoenix, Paulita, oromalfoy, giosseppe, Alessandra Campano, HermioneMoon por sus bellos reviews en el pasado capitulo, me animan a seguir escribiendo y publicando

Besos

Claudia Granger


14.

Al día siguiente, Draco llevó a Harry al hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas. Allí varios sanadores le hicieron pruebas y más pruebas. Luna apareció entre la multitud vestida con la túnica verde del Hospital y al ver a Draco se acercó

- Hola Malfoy – le saludó sonriente

- Lovegood – dijo él levantando la mirada del suelo - ¿Como estás?

- Muy bien gracias, discúlpame pero tengo que hablar contigo acerca de Harry – declaró ensombreciendo su mirada - ¿Me acompañas al Salón de Té?

Draco asintió y subió con Luna a la quinta planta del edificio con un mal presentimiento

- Sanador Cadwallader ¿Me podría explicar que sucede conmigo? – preguntó Harry intrigado por la expresión del sanador responsable

- Lo siento señor Potter, pero aun no podemos darle un diagnostico certero, la sanadora Lovegood esta encargándose de su caso ahora – contestó mecánicamente

- ¿Luna? – preguntó Harry dubitativo

El ex-compañero de Hogwarts, miró a Harry con la misma expresión que en sus tiempos escolares, sin la más mínima pizca de compasión y asintió. Cuando supiera la verdad...

- Solo espero que no sea nada grave, quiero volver a caminar ya. Estoy harto de esta silla de ruedas – declaró Harry aunque el sanador no le prestó la mas mínima atención

Mientras tanto en el salón de Té...

- Tengo que ser sincera contigo, soy portadora de malas noticias aunque no quiera – empezó Luna luego de un sorbo de té – Harry... no podrá volver a caminar nunca más

Draco miró a Luna sin podérselo creer – No puede ser posible – balbuceó – Harry no puede quedar inválido ¡No es justo!

Luna sonrió tímidamente – Yo no quiero aceptarlo tampoco. Aun a costa de perder mi trabajo aquí en el Hospital voy a ayudarlo a volver a caminar. Quizás con varias terapias e incluso puede que intentando algo de medicina muggle, vuelva a andar

Lo miró, estaba con la cabeza gacha, resistiéndose a aceptar el veredicto

- ¿Por que dices que a riesgo de perder tu trabajo? – preguntó Draco levantando la mirada

- Por que estoy contradiciendo una decisión de varios sanadores, aparte de que se supone que no debo ejercer la medimagia fuera del hospital salvo estricta emergencia y esto no lo es – dijo Luna con calma – Por lo tanto, al contravenir al Hospital pierdo mi plaza como sanadora

- ¡Por ello no te preocupes! Si tú me ayudas con Harry te pagaré... tendrás un sueldo como su terapeuta ¡Lo que sea necesario! Pero no quiero verlo derrumbado mas de lo que ya está – dijo Draco

Una lagrima cayó por su mejilla y fue a parar al plato de muffins que estaba delante de el

- Cuando terminó la gran batalla – comenzó Draco rememorando – Yo estaba muy pero muy mal herido, había visto a mi madre morir al desafiar a Lucius, lo ví caer a el gracias a Harry, que me salvó la vida cuando me lanzó la maldición asesina por traicionar su causa. Cuando nadie creyó en mi, él lo hizo, me apoyó cuando lo necesité, me cuidó mientras estuve convaleciente. Ha hecho por mi lo que nadie ha hecho, aun pese a todo lo que paso en nuestros años en Hogwarts, me perdonó y no ha dejado nunca de ser mi apoyo. Gracias a el supe que es tener un amigo y un hermano, nos hicimos socios inseparables, el afrontó separarse de Weasley por creer en mi y yo no pensaría jamás en darle la espalda. En estos momentos mas que nunca necesita que le retribuya todo lo que un día el me dio a mi y eso es lo que pienso hacer cueste lo que cueste.

Luna sonrió conmovida, sabía que Draco Malfoy era una persona muy diferente a la conocida por todos muchos años atrás y sabía la fuerte amistad que lo unía con el moreno. Realmente se había hecho una gran persona con el tiempo.

- Te admiro Malfoy... realmente no hay nada como una amistad incondicional – dijo Luna

- Deja de llamarme Malfoy, eso era en la época escolar cuando era otro. No el que ves al frente – dijo dedicándole una leve sonrisa – Llámame por mi nombre

- Sólo si tú me llamas por el mío – declaró Luna

El esbozó una sonrisa preciosa y ella se la devolvió, pero casi instantáneamente su rostro se ensombreció y bajó la cabeza, con aire abatido

- ¿Por que Luna¿Por que? – Declaró Draco - ¿Por que Harry no logra ser feliz?

Luna supo al instante que se refería a la muerte de Hermione y la perdida de su gran amor. Sabía lo mucho que le afectaba ella desde que estaba casada con Ron y era infeliz, ahora que estaba muerta, era algo irreparable para Harry

- No lo sé, pero estoy dispuesta a ayudarlo y apoyarlo para que salga del abismo... Draco – dijo Luna – Cuenta conmigo

Draco le dedicó una sonrisa sincera, sabía que tenía una aliada para ayudar a Harry

Mark se despertaba ese día con una sonrisa en los labios, sintió que su madre había estado con el vigilando su sueño, dándole su cariño como siempre. Estaba algo triste ya que tenia la suficiente conciencia para saber que se había ido para siempre pero al mismo tiempo supo que a donde quiera que fueran las almas cuando se iban de la Tierra, ella estaría allí cuidando de el

- Te voy a extrañar muchísimo mamá – musitó mirando la foto que aun estaba en su mesita de noche

Bajó a la cocina, Molly estaba arreglando la sala después del huracán llamado Anthony, es que el hijo de Charlie y Ashley era un verdadero terremoto ambulante

- ¡Mark! Tesoro ¿Quieres que te prepare el desayuno¿Que te apetece¿Tostadas con mermelada de frambuesa?

Las tostadas con mermelada de frambuesa eran una de sus debilidades infantiles luego de las meigas fritas y los chocolates de crema de Honeydukes. Sin embargo no le apetecía nada dulce

- Quiero huevos con tocino abuela – determinó luego de unos segundos de deliberación – Y jugo

Molly sonrió, en los dos días anteriores Mark había estado inapetente, sin querer ver a nadie ni hablar mas allá de un si o un no, pero al mirarlo a los ojos se dio cuenta de que empezaba a asimilar. Era una buena noticia

- Ví a mamá en mi habitación anoche – dijo luego de comerse un plato entero de huevos – Estaba con otras dos personas

- ¿Cómo? – Molly dejó de menear la salsa para las papas y volteó a ver a su nieto - ¿A Hermione¿Como?

- No lo sé, solo vino, me dio un beso en la frente y me dijo: "Desde donde esté, te cuidaré y te querré siempre hijo, no lo olvides nunca" Y luego se fue – dijo el niño mirando inquieto a su abuela

Molly se dio cuenta de algo importante: tendría que hablar con ella, sería la única capaz de resolver eso

Mark terminó de desayunar y se fue al jardín a buscar a su primo, mientras tanto, Molly se quedó en la cocina pensativa ¿Y si estaba a punto de vagar como fantasma? De ella no lo creería, aunque pensándolo bien, ya no estaba segura de nada ¿Y si decidía quedarse por Mark?

- Hermione ¿No nos estas prestando atención? -

Estaban en un campo florido en las afueras de Edimburgo, no muy lejos de Hogwarts, Nathaniel estaba algo preocupado: tenían que explicarle todo acerca de la Gran Decisión. Apenas habían transcurrido tres días, solo quedaban seis para la Gran Decisión

- Lo siento, estaba sintiendo la duda de Molly y la pequeña alegría de mi hijo – dijo abstraída – Sé que se siente mejor que ayer

- Lo sé, tu visita fue beneficiosa para el – dijo Ángela – pero ahora debemos concentrarnos en ti

- ¿Que pasa conmigo? – preguntó Hermione sobresaltándose

- Tenemos que hablarte de algo muy importante – Dijo Nathaniel abordando por fin el tema

- ¿De que se trata? – Insistió Hermione – No me asusten y díganmelo de una buena vez

- Se trata de la Gran Decisión – dijo Ángela – Te quedan seis días para tomarla

- ¿Qué¿La Gran Decisión¿Que significa eso¿De que se trata? – preguntó ella azorada

- Tienes que decidir en que plano vas a estar por la Eternidad – dijo Nathaniel – Luego de que el cuerpo físico muere, el alma queda por nueve días en la Tierra, en esos días tiene tiempo de arreglar sus asuntos terrenales antes de partir al Camino. La mayoría decide seguir el camino, que es el único que realmente te garantiza el descanso y la reencarnación. Pero otros deciden quedarse, esas almas que quedan aquí son los que llaman fantasmas

- Y tu deber es decidir a mas tardar al final de los nueve días que opción has de seguir, si dejaras tu impresión aquí vagando y comunicándote con los mortales o si seguirás de largo – Terminó Ángela – Debes pensarlo, sea cual sea tu decisión debe ser definitiva, luego de que decidas, nada podrá cambiarlo

Y Hermione se asombró ante la posibilidad de elegir su destino aun