EPÍLOGO

Finalmente ha llegado el gran día. Haruhi desde la noche antes había empezado con dolores y molestias, y cuando al amanecer las contracciones se hicieron más seguidas y frecuentes se marcharon al hospital. Un hospital Ohtori, por supuesto. Le encargaron a su padre, que ya estaba de pie, avisar a la familia. Kyoya avisaría a los chicos del Club.

Gracias a Dios, y a Hunny (si lo que sospechaba Kyoya era correcto), se había restablecido el equilibrio en el grupo. Hikaru y Tamaki habían aceptado su relación con Haruhi. La última reunión, hace más o menos una semana, había sido casi como volver a los viejos tiempos del club. Pero él no podía dejar de advertir una sombra de tristeza en los ojos de Tamaki. Estaba allí, para quien supiera verla, apenas velada por la sonrisa con la que se adornaba el rostro. Tamaki seguía amando a Haruhi. Kyoya rezaba para que algún día su amigo pudiera encontrar la felicidad de un amor correspondido y sincero… Esa era la dicha más grande que el mundo le puede brindar a una persona. Y él había sido afortunado…

En la sala de espera del hospital reinaba el bullicio y la alegría. Allí estaban cinco de los miembros del Ouran Host Club. Y todos los Ohtori, incluido el patriarca. Y Fuyumi había traído además a sus niños, para que pudieran conocer a su nuevo primo.

Cuando por fin les dejan entrar en la habitación de Haruhi, la llenan con decenas de flores y de globos multicolores. Tamaki trae además un osito de peluche, y Hunny un conejito, los próximos Kuma-chan y Usa-chan para las nuevas generaciones del club…

Haruhi yace agotada en la cama. Han sido ocho largas horas de parto. Pero está radiante. Hermosa… Y Kyoya, a su lado, pareciera que se vaya a salir de sus costuras, está feliz, dichoso…

Todos rodean la cama, expectantes, se hacen sitio como pueden… Haruhi sostiene en sus brazos un bulto pequeñito. Su hijo. De cabello negro como ala de cuervo como el de su padre y los ojos chocolate de su madre. Un bebé precioso.

Un ¡Oooh! colectivo sale de todos los presentes. Era inevitable… Es el hijo de su princesa secreta… Es además el primer bebé del club y el primer bebé de apellido Ohtori…

- ¿Cómo se llamará, Haruhi? -pregunta Hunny cuando alcanza a recuperar la voz.

- Ryouji, como papá.

- Sí, es lo correcto. Es un buen nombre… -dice el abuelo paterno con orgullo-. Ohtori Ryouji, bienvenido…

Y Ohtori Ryouji, como digno hijo de sus padres, pronto se convirtió en el responsable hermano mayor que cuidaba con esmero de los otros tres pequeños Ohtoris que fueron llegando con los años…


Gracias a todos por su apoyo y por acompañarme en este viaje.

Haruhi y Kyoya siempre estarán juntos en el mundo del fic XD

Espero que hayan disfrutado de la historia.