"Quizás la vida nos separe cada día mas
quizás la vida nos aleje de la realidad
quizás tu buscas un desierto y yo busco un mar
quizás que gracias a la vida hoy te quiero más"
Quizás- Enrique Iglesias
Unos días después finalmente se fueron a Alicante, Isabelle deseaba desesperadamente alejarse de Simon. Clary había intentado hablar con ella, Jace, Alec, Maia, su madre. No quería hablar con nadie al respecto, en el fondo sabía lo que había sucedido en esos días que había compartido con él, se había enamorado otra vez del Simon mundano, no solo tenía el corazón roto por extrañar al otro, al que la miraba como si la conociera y la había olvidado, tenía el corazón roto por este nuevo Simon mundano, y eso era justamente lo que había evitado decirle esa noche cuando fue a buscarla, que él le había roto el corazón otra vez. Algo que parecía imposible en primera instancia.
Isabelle no le gustaba Alicante, aunque en ese momento cualquier lugar era mejor que NY, cualquier lugar era mejor que estar cerca de Simon que la hacía tan débil, tan débil que tenía la copia de "La piedra filosofal" en su maleta, tanto que le había gustado la historia. A ella no le gustaba Alicante porque era el lugar de la guerra, el lugar donde había muerto Max, además porque su madre se desdibujaba en presencia de padre, la culpa era un sentimiento poderoso y hacia que Maryse estuviera tensa todo el tiempo que estaba con él, tanto que se negó a visitar las propiedades Lightwood con ellos.
- Mamá tú eres parte de esta familia.
- No Alexander. No voy a ir a visitar la casa solariega de los Lightwood, lo siento, prefiero quedarme en casa de Jia.
- ¿Por qué no? - Los cuatro (jace, Isabelle, Alec y Maryse) estaban hablando fuera del Gard esperando el final de la reunión del consejo.
- Es difícil, no visito ese lugar desde el día que sucedió el Levantamiento, tú no tenías un año, te dejé acostado durmiendo y vine aquí al Gard y creímos que era una reunión y que iba a terminar rápido, no iba a haber sangre. Le pedí a Jocelyn que te cuidara y ella se negó, así que te quedaste dormido con mi madre en casa. Cuando regresé por ti habíamos perdido todo, nos habían condenado al exilio, no quiero a ese lugar.
Los 3 jóvenes se quedaron en silencio sin saber que decir, ellos sabían que ella tenía razón, eran demasiados recuerdos.
- Cuando vaya a la casa Herondale ¿podrías acompañarme? – Le preguntó Jace. - Gracias a ustedes soy lo que soy, no soy como Valentine o como Sebastian, ustedes son familia a pesar de que yo haya elegido el apellido Herondale sobre el Lightwood, quiero que sepan porque lo hice.
- Yo lo entiendo. - Dijo Maryse - No quieres que el apellido Herondale se pierda y yo lo comprendo y si logras obtener el apellido claro que te acompañaré a la casa solariega.
- Jace ¿Vas a ir con nosotros a visitar la casa Lightwood? – Preguntó Alec.
- No, es algo que ustedes tienen que hacer, yo me quedo con Maryse donde los Penallows
- ¿Desde cuándo hacemos esto? ¿Desde cuándo nos separamos así? - Preguntó Isabelle medio angustiada.
- Iz… - Por fin la reunión había terminado y las escaleras se llenaron de nefilims vestidos en túnicas, Robert sonrió cuando los vio en su túnica gris de Inquisidor.
- ¡Finalmente! - Dijo saludando a todos con cariño, aunque las cosas entre él y Maryse se veían muy muy tensas. - ¡Vamos! La casa solariega esta lista para su visita.
- De hecho, yo me quedo con Jia. - Dijo Maryse
- Yo también. - Dijo Jace.
- No tienes que hacerlo Maryse. - Respondió Robert.
- Sí tengo, es hora de que las cosas sean como deben ser. Aunque agradezco tu hospitalidad. – Robert le dio una mirada fría, luego añadió.
- Jace, hijo ven con nosotros.
- Yo elegí el apellido Herondale, no me siento muy cómodo haciéndolo, creo que es algo de ustedes.
- Jace, tú eres un Lightwood con otro apellido, ven con nosotros. - Jace le dio una mirada a Maryse como pidiendo su aprobación y ella asintió, era como un hijo pidiéndole permiso a su madre.
- OK. Voy con ustedes.
La casa solariega de los Lightwood era inmensa e Isabelle por fin sintió que era más o menos correcto ir en compañía de Jace y Alec, aunque obviamente la ausencia de Max y la de Maryse era evidente para todos, hasta para Robert. Isabelle de repente pensó que él debía sentirse muy solitario cuidando propiedades sin que nadie las habitara.
El salón principal estaba adornado por un candelabro de cristal inmenso y el piso de toda la casa era de Caoba de la más fina aunque estaba un poco descuidada. Había una escalera principal que llevaba a dos alas en el segundo piso, y la casa estaba construida para ser habitada por una familia grande. En el primer piso a parte del salón principal estaba el comedor que una habitación iluminada por decenas de candelabros pequeños y el comedor era de cedro, listo para recibir varios de invitados.
- Esto es extravagante. - Dijo Alec.
- Lightwood es uno de los apellidos más tradicionales del mundo de los nefilim. Es apenas justo. - Contestó Robert.
Isabelle habías salido al pasillo para observar los retratos de generaciones pasadas de su familia, y hubo uno en especial que le encantó. - ¡Jace! ¡Encontré algo! - Jace y Alec buscaron su voz y cuando la hallaron, Izzy estaba mirando el retrato de Gabriel y Cecily Lightwood y la chica del retrato estaba usando su pendiente.
- ¿Qué sucede con ellos?
- Ella es una Herondale. - Respondió Robert. - Era hermana de Will Herondale el cual se casó con Tessa Gray la chica bruja que estaba en la boda de Jocelyn con el hermano Zacariah.
- Somos familia al fin y al cabo. – Dijo Isabelle animada
- Sí por 130 años. - Respondió Jace con sarcasmo e Isabelle le dio un codazo entre las costillas
- Aguafiestas. ¿Qué es ese sonido? - Isabelle se fue directamente a la parte trasera de la casa y descubrió que la casa estaba construida justo delante de uno de los ríos que alimentaba el lago Lynn, el sonido que había escuchado era el correr del agua y era relajante, el camino hacía el rio era un jardín de flores, estaba descuidado y con maleza pero las flores estaban allí también, Izzy tuvo el inmenso anhelo de poder compartir ese lugar con Simon. - Esto es perfecto.
- Te lo dije. - Su padre estaba justo detrás de ella.- Puedes venir a vivir aquí si quieres Isabelle, Alec no vendrá porque tiene a su brujo, pero tú puedes hacerlo. - Los dos estaban de pie apoyados en un balcón trasero que daba justo al rio.
- Te dije que me quedaría ayudando a mi madre.
- Isabelle, ¿tú por qué crees que no recibimos el mismo castigo que Hodge recibió por estar en el Círculo? – Isabelle se quedó pensativa no comprendiendo la pregunta.
- ¿A qué viene esto?
- Relaciones Isabelle, los Lightwood siempre hemos tenido excelentes relaciones, porque crees que soy el Inquisidor. Si quieres llegar lejos como cazadora de sombras, llevar a tu familia a un mayor honor, no tienes que pelear con demonios, haz relaciones poderosas, aprovecha la belleza que se te concedió. Podrías aspirar a lo que quisieras.
- ¿estás hablando de poder?
- Exactamente. En NY no vas a hacer relaciones correctas, ven a Idris, aquí es el lugar donde deberías estar.
- Tengo trabajo en NY papá. Además no estoy interesada en el poder
- Eso me dijo Leo, que estás dedicada a tu labor, tal vez con demasiado contacto con mundanos. Quédate Iz. Este es el lugar donde perteneces. Esto es lo que tú eres, ven conmigo. - Isabelle estaba pensando que responderle cuando Jace y Alec aparecieron detrás de ellos.
- ¿Son esos patos? - Preguntó Jace señalando algo en dirección al río e Isabelle creyó ver una expresión que nunca había visto en él, ¿Era terror?
- Mira son patos con sus patitos, son adorables. – Dijo Isabelle y Robert le dio una mirada curiosa, ¿Desde cuándo ella era tan sensible?
- Son la peor abominación que hay sobre la tierra. - Respondió Jace.
- ¡No lo son! ¿Les tienes miedo?
- ¡Por supuesto que no! Pero no pienso acercarme a ese lugar.
Maryse aprovechó la hora de la comida para hablar con Jia acerca de Jocelyn Fairchild, aunque Jia no parecía muy convencida al respecto.
- Es una traidora, no podemos premiar a los que huyen de la Clave.
- Creí que se daba por sentado que ella salvó la raza nefilim y muchos humanos al esconder la Copa de Valentine. Eso es algo tan heroico como lo que hicieron los chicos en Edom, necesitamos cazadores de sombras y tenemos una que nos salvó, que estudió en Alicante y era la mejor, ahora está pintando cuadros en NY.
- Tienes un buen punto creo que debemos someterlo a votación sin embargo.
- Sé que tenemos poca gente, por eso no te pido que envíes a nadie a NY, permite que Jocelyn nos pueda ayudar
- Te permitiré como Consul que Jocelyn te ayude mientras tanto, evitaré poner demasiada atención en el Instituto de NY. Aunque tarde o temprano tendremos que someterlo a votación sé que sí.
- Gracias Jia. Lo aprecio.
- No me agradezcas nada, tu hija salvó a la mía. Les debemos demasiado. ¿Vas a visitar la propiedad Trueblood?
- Supongo que sí, alguien debería ocuparse. Creo que enviaré a Alec constantemente a Idris a verla, aunque vivir en Alicante no me interesa.
- Clarissa debería venir con Jocelyn pronto, van a devolverles todas las propiedades Morgenstern, están recontando cuales fueron adquiridas legalmente y cuáles no, Valentine era un pillo, es una búsqueda larga.
- no creo que les interese nada de Valentine ¿Cuándo van a darle el nombre a Jace?
- Van a empezar con las pruebas de sangre y creemos que Tessa Gray va a tener que testificar ya que es la única viva con relación a esa familia a parte de Jace.
Maryse y Alec estaban realmente sorprendidos cuando Isabelle les anunció que se quedaría en Idris, en la casa solariega de los Ligthwood por unos días sin precisar cuántos, pero ella parecía decidida y nadie quería discutir, más cuando Robert parecía tan complacido, Jace, Alec y Maryse repartieron miradas cómplices, sabiendo que Isabelle estaba intentando huir de la presencia de Simon, finalmente su padre había logrado lo que tanto había querido. No le resultó entonces extraño que apenas sus hermanos y su madre se fueran, esa noche Demian estuviera invitado a cenar.
Simon intentó retomar su vida antes de su encuentro con Isabelle y con Magnus, antes de haber leído el libro blanco que contenía el hechizo, practicó con su banda y estudió. Salió a comer con Rebecca y disfrutó el tiempo con ella, aunque Rebecca sabía que no era el mismo Simon de siempre lo conocía demasiado, intentó no preguntar hasta que él quisiera compartirlo. Simon se sentía en la nada, solo en momentos especiales como cuando practicaba con la banda o compartía con Rebecca se sentía menos miserable, pero el resto del tiempo era un alma sin su lugar, no se sentía cómodo ya haciendo cosas tan cotidianas pero después de las palabras de Isabelle se sentía desacreditado para ser nefilim, se sentía como alguien absolutamente ordinario con la capacidad de ver un mundo extraordinario. Era una sensación terrible. Simon salió con la chica mundana finalmente, en parte porque estaba enojado por la manera en que Isabelle lo había hecho sentir, si lo iba a culpar de algo quería que fuera por algo que realmente existiera, así que una noche le pidió a Eric su teléfono y la llamó. Fueron a ver una película de terror, Simon odió cada momento comparando a la pobre chica mundana con Isabelle, la chica nunca tuvo realmente una oportunidad a pesar de que intentó entablar una conversación decente con él. Simon estaba tan frustrado por lo que Isabelle le había hecho, hacerlo pensar que podía estar con ella que era parte de un mundo sobrenatural, cuando él no era nada de eso.
Clary estuvo todo el tiempo con él mientras Jace estaba en Idris, aprovecharon el tiempo porque Simon estaba hambriento de recordar muchos detalles que se le habían olvidado, no del tiempo de ser vampiro, sino del tiempo de antes cuando solo eran él y Clary contra el mundo. En un momento fueron como una típica familia, él, Clary, Jocelyn y Luke, haciendo y hablando de cosas que él nunca había podido compartir con su madre o con Becky porque Becky era mayor y muchas veces había estado ensimismada en sus cosas como la universidad. No era una mala hermana, solo era alguien que tenía otro mundo y otros gustos. Simon se quedó varias noches en casa de Luke, tanto Clary como sus amigos de banda estaban realmente interesados en distraerlo, tanto que crearon diferentes actividades para hacerlo, desde maratones de Harry Potter, hasta poesía mala en el Java Jones, noches de ensayo con la banda, largas jornadas de calabozos y dragones, call of duty y otros juegos. Al inicio del verano, Simon había sido suficientemente distraído, aunque Isabelle muchas veces retornaba a su mente, antes de dormir o al despertarse, o en medio de una conversación con sus amigos, cuando de repente su mente empezaba a volar y a recordar sus besos y de eso nadie podía hacerlo olvidarse.
Una noche en que regresó a su casa después de práctica con la banda en que su madre le dio un regalo. No era algo costoso, pero la manera en que la mujer hablaba de ello parecía algo realmente importante.
- Era de tu padre. – Le dijo Elaine colocando una cadenita en la palma de su mano, y la cadena era de plata, y el dije también era de plata, y en un momento Simon tuvo la sensación de que antes no hubiera podido tocarlo, porque el dije era una estrella de David. La cadena no era delgada, era un poco gruesa para hombre al igual que el pendiente.
- Es hermosa. – Dijo Simon sobrecogido, porque realmente su fe era importante para él.
- Lo sé, era una de las cosas más sagradas para él, es algo que ha pasado de generación en generación por su familia, desde antes de venir a América. Hubo una época en Europa en que cualquier persona que la usara era asesinada, y aun así, la familia Lewis nunca se apartó de esa cadena.
- ¿por qué me la das ahora? – Simon estaba realmente emocionado por el regalo, amaba a su padre y lo extrañaba muchísimo.
- Porque sé que eres buena persona, cualquiera que sea tu camino quiero que sepas que tu padre está observándote, quiero que sepas que está contigo.
- La cuidaré. – Dijo él.
- ¿lograste recuperar las notas? – Preguntó su madre preocupada.
- No lo sé. Aun no tengo las calificaciones.
- Sino habrás reprobado el año escolar.
- Lo sé mamá. Lo siento.
