CAPITULO 13

-¿Cato? ¿Qué estás haciendo aquí?- en el sillón de la sala mi ex novio estaba sentado, en su cara pude ver que estaba tan sorprendido como yo, se pasó una mano por su despeinado cabello rubio, al parecer ese gesto solo sirvió para desacomodarlo más- ¿Dónde está Prim?

-Hey Katniss, Hawthorne… Hum, ¡Sorpresa!- levantó ambas manos y sonrió de lado haciéndose el inocente.- No los esperaba.

-¿Dónde está Prim?- traté de sonar lo más natural posible, es increíble que me ponga nerviosa con solo verlo ahí, sentado y sonriéndome

-Katniss…- Gale susurró, de inmediato supe que él estaba esperando que yo le dijera que hacer, pero mi mente parecía no querer cooperar, quería gritarle que saliera de ahí, pero algo en mi subconsciente quería que se quedara a cenar con nosotros

-Primrose está en su recamara, vine a ver si no se le ofrecía nada, pero no ha querido hablar conmigo…-Cato se puso de pie y se acercó hasta mí que seguía parada en la puerta de entrada- mientras estaba aquí pensé en que tal vez, luego podría hablar contigo… cuando ya hubieras salido y como ya estás aquí… ¿podemos hablar?

-¿Ya comiste?- las palabras salieron de mis labios sin permiso, Madge hizo un ruido ahogado

-Mejor vamos a poner esto en la cocina, ven Gale- mi amiga extendió su mano hacia su novio que la tomó

-Claro, si nos ocupas solamente grita Catnip- había advertencia en su voz, pero Cato no dio señal de haberlo detectado

-Gracias- les sonreí y fue entonces cuando se fueron a la cocina, con una mano le indiqué a Cato que tomara asiento junto a mí en el sillón, pero por alguna razón no lo hizo, en lugar de eso se sentó frente a mí en el piso y tomó mis manos

-Katniss, amor…

-No me digas amor- lo interrumpí reprimiendo un escalofrío

-Está bien, Katniss… yo solo, quería pedirte disculpas por como terminó lo nuestro, no debió de haber sido así- Cato trató de tomar mis manos entre las suyas, al principio quería resistirme pero el sentir su calidez me lo hizo pensármelo dos veces, y durante ese momento él aprovechó para sujetarlas- fui un tonto por haberte tratados así, no debí de haber querido gobernar tu voluntad sobre que trabajo tener, no debí de haberme puesto como loco solo porque no me llamaste cuando estabas mucho más ocupada en tus asuntos y sobretodo no debimos de haber terminado, yo te amo…

-Cato…- me apartar mi mano izquierda de entre las suyas, pero se ocupó de entrelazar mi mano derecha con su mano izquierda

-Por favor déjame terminar- me dio un leve apretón a nuestras manos unidas- lo que te hizo ese chico Mellark me ayudó a decidirme aún más para hablar contigo, no quiero perderte y sé que aún no estas lista para decirme que me amas y te prometo que ya no voy a presionarte, una vez ya te lo había dicho, pero ahora te lo repito esperando que me creas… Katniss, ¡por Dios! Estuvimos juntos por 2 años y en ese tiempo fui el hombre más feliz de todo este mundo, felicidad que se terminó junto con nuestro noviazgo, por eso vengo muy arrepentido a pedirte perdón y que aceptes ser nuevamente mi novia.

Cato llevó nuestras manos unidas hasta sus labios y depositó un cálido beso en ellas, nuevamente luché contra un escalofrío, sus ojos verdes se posaron en los míos y pude ver que era sincero, pero la parte racional de mi cerebro (que debería de haberse quedado callada) me dijo que no debía dejarme engañar, que solo se trataban de palabras vacías… todo era tan confuso y su mirada no ayudaba a tomar una decisión. Cerré por un momento mis ojos, no podía decirle que no… pero tampoco estaba segura de querer decirle que sí.

-Yo… yo…- tartamudeé como una tonta y Cato se puso de rodillas para que su rostro quedara a escasos centímetros del mío, su respiración se mezclaba con la mía, él se inclinó para que nuestros labios se juntaran en un beso suave y gentil, estaba lleno de tanta ternura que por un momento dudé que se tratara de Cato, la imagen de un chico de ojos azules vino a mi mente, pero tan rápido como llegó se fue.

-¡Katniss!- el grito de Prim hizo que interrumpiéramos el beso de manera abrupta, sus ojos estaban llorosos y movía mucho las manos, claramente nerviosa- ¿ustedes… ustedes van a volver?

-No lo sé ¿Por qué lo preguntas Patito?- Cato se levantó del suelo y se sentó a mi lado, mi hermana se giró a verlo e inmediatamente volvió a posar sus ojos en los míos.

-Por nada-dio demasiado rápido y se apresuró a limpiar una lágrima que rodó por su mejilla- yo solo… olvídalo

-Prim…- me levanté cuando mi hermanita ya se había ido a su habitación- ¿Qué le sucede?

-No lo sé, no quiso hablar conmigo cuando llegué- contesta con el fantasma de una sonrisa en sus labios- Sabes… creo que es mejor que me vaya

-¿No te quedas a comer?- quise saber, pero en mi interior sabía la respuesta

-Primrose te necesita, hablamos después Katniss- Cato besó mi frente y salió del departamento.

Prim fue a comer después de un rato, aun se le veía un poco triste y preocupada, pero por lo menos comió muy bien. Nadie tocó el tema de Cato, y por su parte, mi hermanita no mencionó lo que vio.

Madge y Gale se fueron después de un rato y prometieron visitarme lo más pronto posible, como aún era temprano decidí ver una película con mi patito en la sala, pero en varias ocasiones tuvimos que poner pausa porque el teléfono de la sala no dejaba de sonar, mis compañeros de Panem me hablaban para saber cómo estaba, Haymitch me llamó para ver cuando estaría dispuesta a regresar, a lo que respondí que lo más pronto posible, está bien que recibíamos el bono de Brutus, pero ese dinero lo reservaba para otras cosas, la escuela de mi hermana por ejemplo, ya que había perdido la oportunidad de ingresar en este semestre, se tomaría un año sabático para prepararse y estar lista para el próximo año.

Effie también llamó, casi no le entendía nada a causa del llanto, seguía sin creer que Peeta me hubiera hecho eso, ella argumentaba que su sobrino es un pan de Dios y que nunca sería capaz de hacer tal cosa a menos de que algo en verdad estuviera mal con él, "Siempre fue muy tierno y tranquilo" estuve tentada a decirle "Lo sé, siempre fue así cuando éramos niños" pero no iba a cometer esa imprudencia, traté de tranquilizarla diciéndole que todo iba a estar bien y que si el chico iba a estar internado era por la seguridad tanto de él mismo como de ella, su bebé y del Doctor Abernathy.

Cuando colgué el teléfono, Prim estaba acurrucada junto a mí en el sillón, se veía tan linda dormida que casi no quería despertarla para llevarla a su recámara, pero no podía dejarla ahí.

-Patito, levántate- susurré la orden lo más bajito que pude, evité decir "despierta" para que siguiera dormida y así aun con los ojos cerrados se sentó. Tomé sus manos y la puse en pie. Si hubiera sido otra persona me hubiera asustado de que eso fuera posible, pero una vez en clase con Haymitch nos había dicho que eso era posible en ciertas personas, ya que le estabas hablando al inconsciente y podían reaccionar, obviamente no todos son candidatos para lograr esto, una manera de saberlo es si en la noche se le da a la persona una orden en susurros y ésta la obedece aun dormida, bueno, está claro que es indicada para esta actividad-vamos a tu cuarto… despacito, sigue mi voz, muy bien, ya casi llegamos.

Pronto llegamos a su recámara y mientras con una mano acomodaba la cama, con la otra la seguía sosteniendo. Cuando todo estaba listo le dije a Prim que se recostara y así lo hizo, no pude evitar sonreír al recordar que ya había practicado esta técnica con mi amiga Madge una vez que se había quedado a dormir conmigo, al principio me asusté porque abrió los ojos, pero después me di cuenta de que seguía dormida… nunca le dije, pero cuando el Doctor Abernathy volvió a tocar el tema en clase, ella dijo que eran puras mentiras, a lo que yo respondí "Yo no estaría tan segura".

-Hola, guapa- Cato me saludó cuando entré en Panem, un lunes, exactamente 3 días después de haber sido dada de alta

-Hola Cato- dije con una sonrisa, en ese tiempo Cato había estado yendo a visitarme a mi casa, pero sobretodo me estaba dando mi espacio para tomar una decisión sobre si retomar o no nuestra relación, había tratado de platicarlo con mi hermanita, pero siempre que sacaba el tema ella me evitaba o sus ojos se ponían rojos, y en cuanto a Madge, una vez que ella y Gale me habían dicho sobre su relación la había visto muy poco.- Voy un poco tarde, hablamos lueguito.

Caminé hasta la oficina de Haymitch, había insistido en hablar conmigo antes de que hiciera cualquier otra cosa, a las 9:00 en punto toque su puerta y desde adentro me indicó que pasara.

-Wow, puntualidad alemana, excelente Everdeen- con una mano me indicó que me sentara en una silla frente a su escritorio

-Por supuesto- sonreí y decidí dejar de lado el hecho de que yo creía que iba tarde- ¿Quería hablarme, señor?

-Sí, Katniss… es sobre mi sobrino, Peeta- me removí incomoda en mi lugar, tenía mucho tiempo de no hablar del chico- Ya he confirmado mi diagnóstico bueno, nuestro diagnóstico y he ordenado que le hagan un encefalograma para detectar algún daño

-¿Encontraron algo?- pregunté más por cortesía ya que mi rama no es la medicina

-Por desgracia, sí. El chico tiene una lesión en el lóbulo frontal, tal como habías sospechado, actualmente está llevando una medicación y terapia- un nudo se instaló en mi estómago, no sé porque pensé que Peeta aún seguiría llevando la terapia conmigo

-¿Terapia?- repetí y los ojos de mi ex maestro pude ver que sentía algo de pena por mí, me apresuré a romper el contacto visual.

-Si… yo creí que ibas a estar de acuerdo

-Y estoy de acuerdo- me apresuré a añadir, pero levantó una mano para silenciarme amablemente.

-No quiero que creas que lo hago por que no seas capaz… es solo, que no quiero arriesgarte, aun cuando Peeta esta medicado, aún existe un riesgo- ¿Se supone que eso debería de hacerme sentir bien?- ahora esta con Gale.

-Haymitch, no es por ir en contra de tus decisiones, pero Gale no es psicólogo, él es un psiquiatra, tal vez se va a escuchar como la clásica riña entre ambas profesiones, pero creo que para el bien del chico…- dejé la frase al aire esperando que me entendiera

-¿Estás segura?

-Si- la respuesta salió de mis labios tan rápido que me sorprendí.

-Podemos cambiar el lugar de sus consultas, las llevaría en una cámara Gesell y se vigilarían en todo momento, para así elevar el tiempo de respuesta por si llega a suceder otro incidente, por más mínimo que sea-pude escuchar algo de dolor en su voz al estar hablando así de su sobrino.

-Si me permites volver a atenderlo, quiero que todo sea como antes, no vamos a mover a ningún lado, a menos que Peeta se sienta incómodo al estar en el lugar del ataque, si es así tomaríamos la terapia en el jardín- dije con mucha autoridad como si yo tomara las decisiones, me apresuré a bajarle a mi tono de voz- solo si me lo permite

-Siendo así… supongo que no me puedo oponer-, le diré a Gale que lleve al chico hasta tu lugar- fue el fin de la discusión y me puse en pie para salir.

Las piernas me temblaban cuando salí de la oficina del Doctor Abernathy, tal vez me había permitido hablarle de una manera muy poco apropiada, pero en el fondo estaba muy asustada, pero debo de trabajar, trabajar para ayudar al chico de ojos azules, no solo por hoy, sino también por el pasado, por lo bien que trató a mi hermanita.

Se lo debo.

Apenas llegué a mi consultorio Gale tocó la puerta, a un lado de él estaba Peeta con el uniforme del hospital, cuando capté su mirada se apresuró a bajar la cabeza. En los ojos de mi amigo vi la duda.

"¿En verdad estas segura de querer hacer esto?" entendí las palabras si la necesidad de que los dijera

"Me conoces y sabes que si"

"Eres una terca, mujer" puso los ojos en blanco

"Y así me quieres" sonreí y Gale se alejó por el pasillo.

-Hola Peeta, al parecer vamos a volver con nuestras sesiones- le dije invitándolo a pasar, dudó un momento pero al final caminó hasta sentarse en el diván.

Cuando me senté junto a él, nuevamente evitó mi mirada y giró su cabeza lo que me permitió ver un moretón en su pómulo ¿Qué le habrá pasado? Sin darme cuenta alargué mi mano derecha y con mi pulgar lo acaricié levemente ocasionando que se estremeciera, no sé si fue por el dolor o por mi toque, tomé su barbilla para que me viera.

Me sentí tan mal cuando me di cuenta que a sus ojos les faltaba un brillo, que poco a poco se había ido extinguiendo, hasta desaparecer casi por completo, aun cuando solo había pasado algunos días internado aquí ya parecía un zombi a causa de los medicamentos. Aparté mi mano pero Peeta la tomó entre las suyas, no pude evitar estremecerme de… ¿Miedo?

-Perdóname- susurró al tiempo que las lágrimas llenaban sus ojos, el miedo dentro de mí desapareció para dar paso a la tristeza y la culpa por temerle a este chico- Perdóname Katniss

-Peeta… - luché contra el nudo en mi garganta al verlo en ese estado- todo está bien.

-No, nada está bien… pude haberte… pude haberte matado- las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas al pronunciar la última palabra, con mi mano izquierda limpié algunas antes de que cayeran por completo de su rostro, noté un ligero brote de su barba que al parecer no había sido afeitada esa mañana.

-Pero no lo hiciste- susurré y él apretó un poco más su agarre a mi mano, ya no era gentil como hace un momento, se volvió un tanto doloroso. Mis instintos de alerta se activaron, la mandíbula del chico se tensó como la última vez, pero ahora estaba preparada y no iba a dejar que entrara en una crisis- Peeta… quédate conmigo- dije sin pensar y entrecortadamente por el dolor en mi mano, sus ojos buscaron los míos, aún estaban llorosos pero me vio fijamente.

-Siempre- respondió antes de poner sus brazos alrededor de mi cintura y recargar su cabeza en mi hombro, sentí como se sacudió levemente a causa del llanto, inmediatamente posé una mis manos en su amplia espalda para trazar pequeños círculos y susurrar palabras tranquilizadoras- Siempre, Katniss.


Hola :3 aquí está un nuevo capítulo de este fic, que les ha parecido? saben que cualquier duda o comentario aquí estoy :) en el capítulo pasado no pude responder a las personas que me dejaron un hermoso review, en verdad lo lamento T-T. Es que apenas si tuve tiempo de actualizar (desventajas de tener que compartir computadora con mis hermanos 7-7) pero bueno .-.

Muchas gracias a las personas que me dejaron un follow/favorito/review en el capítulo pasado, especialmente gracias a...

Berenicita Cullen, Coraline T y X. Ya saben que me agrada mucho saber sus opiniones.

Sin más que agregar por el momento, me despido y nos leemos la próxima semana.

Los quiero mucho :*


X: Hola! la verdad es que Prim esta pasando por los restos de la pubertad jajaja la muchachita no sabe lo que quiere :v y ahí está las intenciones de Cato :o ojalá te haya gustado el capítulo :) Besos :*