Gracias, muchas gracias por los reviews e ideas, espero les guste este capítulo; pronto le pondré más cosas para aclarar mejor algunas ideas que creo pasé por alto mientras escribía...Let's go again XD

CAPÍTULO 14

Sus deseos de conquista no se limitaron a un pequeño sector, avanzaron cuanto quisieron sembrando caos por todos los lugares recorridos procurando dejar no sobrevivientes en cada una de sus misiones, los pocos afortunados huían despavoridos hacia las montañas o cualquier otro lugar para ponerse a salvo; solamente los más ancianos se aventuraban a contar historias sobre sucesos similares ya ocurrieron hace muchísimos años atrás y que ellos sabían únicamente gracias a las fábulas contadas por los padres de los padres de sus padres. Muchos no daban crédito al escuchar acerca de un gran guardián cuya labor era principalmente la de asegurarse que dicha catástrofe actual no estuviera realizándose, pero en vista del infortunio tal cosa no era considerada a plenitud y tan solo era reflejo de falsas esperanzas, mas aun así por cosas del destino dicho mito se fue esparciendo por toda la tierra, los sobrevivientes desearon creer en su salvación, en buscar una forma de ponerle fin a este exterminio; se hizo más fuerte el rumor cuando antiguas escrituras revelaron la existencia de poderosos guardianas en el pasado, todo apuntaba a los niños elegidos nuevamente. Decidieron entonces pelear.

Grandes guerras entre individuos de la misma especie se hacían presentes, ya no eran tan solo simples seres a quienes dominar sería cosa sencilla, ahora eran sujetos con fe. Pero a pesar de eso dichoso guardián nunca se hizo presente, se corrieron creencias de haberlo visto derrotado ante el imperioso poder de sus enemigos, pero hubo muchos quienes se negaron a tomarse tal cuento, no podían rendirse habiéndose sublevado, deberían buscar a su guardián ellos mismos.

Había pasado cerca de un mes desde la captura de Sora a manos de uno de los sagrados, cada quien llevaba cargada su herramienta especial en caso fuese necesaria usarla, la historia los había vuelto hombres y mujeres a la fuerza; en un inicio siguieron los rastros de sangre dejados por Eberomon cuando este recibió un ataque directo de aquel cuchillo negro de Tai, caminaron dos días enteros deteniéndose tan solo para beber agua y probar uno que otro alimento pero no hubo rastros de ninguno. Perder la esperanza de volverla a ver no era una opción, ni treinta días serían lo suficiente como para apagar esa llama de valor, habían provocado al guardián no obstante, lo curioso era ahora saber de qué lado se pondría. Matt era el único en presentirlo.

Por alguna razón el dispositivo de esa chica seguía emitiendo señal, de haber sido eliminada eso hubiera sido imposible y eso les daba ánimos a seguir, seguían a paso firme dicha señal, pero su enemigo avanzaba con velocidad envidiable, pensar en fusionarse para tener más chances no sería una buena idea pues les dejaría menos energía en casi una lucha se establezca, deberían seguir con esa rutina hasta encontrarle. En su camino diversas criaturas dirigidas siempre por uno les veían avanzar a paso acelerado, no les consideraron rivales, todo lo contrario, sintieron un aura cálida y más tarde se enterarían de sus identidades. Al fin habían ubicado a su guardián. Decenas de cientos de otros grupos llegaron hasta donde ellos esperando ser guiados por el sol que les diera victoria, un rumos se esparció, gritos de guerra se oirían pronto; juraron lealtad a los niños elegidos mientras estos les veían confundidos y quienes trataban de hacerles entender su propósito, pero el caprichoso destino habló por medio de uno, este les mostró los jeroglíficos de una tumba la cual debió haber pertenecido a un protector anterior, solo mensajes de guerra eran su contenido, solo mensajes de lucha por la supervivencia y lamentablemente revelaba la caída del guardián para protegerles.

-Siempre hay otra salida, nosotros podemos luchar juntos- Kari deseaba con todo su corazón estar viviendo una pesadilla, a pesar de su corta edad ya había vivido lo suficiente como para volverse demente entre tantos embrollos, su único hermano estaba condenado a salvar, se negaba a creerlo y lucharía con todas sus fuerzas para evitar tan trágico final. No era la única en pensar así, cada quien quería un mejor desenlace.

Amanecía y anochecía con rapidez, ellos seguían el rastro de ese digivice, estaban muy cerca, hubo un momento en cuando se detuvo en un punto fijo, corrieron y corrieron tan solo para descubrir una gran fortaleza blindada, tuvieron que esconderse para evitar ser vistos por la gran seguridad. Tenían la corazonada que estuvieran pasando desapercibidos apropósito pues sabían perfectamente que sus presencias eran siempre captadas por aquella figura negra, y haber pasado de largo sin ser atacados durante treinta días era muy sospechoso.

….

-Los puntos amarillos muestran la cantidad de seguidores en diez días- Apolomon mostraba a través de un amplificador de pantalla un mapa político donde varios puntos del color mencionado y con contraste fosforescente eran vistos, deberían de ser unos pocos de miles para ese entonces.

-Aniquilamos a todas las regiones de norte, pero esta imagen es de hace cuatro días- presionando un botón del ordenador los puntos se multiplicaron a gran escala, en un cálculo aproximado la cifra desbordaba unos aterradores dos millones de puntos. –Se están juntando señor-

-Son simples basuras, creo que se sienten optimistas, ¿cómo van los resultados de ayer?-

-Estamos al 90%, mi señor-

-Excelente, ahora solo necesito que venga a mí…Freezmon, esa será tu tarea-

-Aún me debes un favor padre, ¿podríamos ahora?- Ambos sabían a lo que se refería ese ser.

-Te recogí, te eduqué como a un hijo, te enseñé a usar todos los poderes que sabes ahora, y aun quieres desafiarme, te complaceré pero dime antes, por qué deseas tanto matarme- La figura pequeña de Apolomon se puso delante de su amo, se ofreció de darle muerte por tremenda insolencia pero fue echo a un lado, su amo se tenía confianza en vencer y darle una nueva lección a Freezmon.

-No es obvio, solo un digimon puede controlar este mundo, por más poderoso que puedas ser, no eres como nosotros- recargó su poder de manera impresionante produciendo un tremendo temblor entre la infraestructura de aquella habitación la cual debería de tener casi 200 metros cuadrados, "su padre" aceptó tal reto pero en un abrir y cerrar de ojos tenía a su momentáneo desertor en sus pies totalmente derrotado. Inmediatamente cayó de rodillas tosiendo, Apolomon se acercó para querer auxiliarlo, -No debe usar tanto poder mi amo, pronto tomará lo que anhela y no necesitará depender más de…- fue cortado por ese ser de manera abrupta, le pidió silencio. Tras haber derrotado pero dejando con vida a ese llamado hijo suyo volvió a acariciar esa estatua de piedras sujetada por grande cadenas en medio de ese salón.

-Levántate hijo, tienes tareas, aún me debes obediencia…presiento que vendrá a mí de forma voluntaria de todas formas…..alista todo Apolomon, no quiero errores-

-Estas demente Tai, es obvio que nos tienen preparado una trampa, no nos han atacado en mucho tiempo y encima nos brindan la ubicación de su base justo cuando todo un ejército se nos une- Izzy sonaba exaltado, su compañero era demasiado predecible y sus ideas de un contrataque nocturno para "sorprender" al enemigo no asemejaban terminar bien.

-Podemos rodearles por arriba mientras Digmon lidera a un grupo por debajo- Davis era el otro entusiasmado, siempre vio en el hermano mayor de Kari la figura a seguir desde que pudo conocerle, compartían muchas cosas en común a parte de su extravagante gusto por los peinados o el futbol, también deseaba luchar. Sentía un gran victoria avecinarse pero tal vez era uno de los pocos pensando de esa manera.

-Recordemos que tienen preso a Sora, desean atraernos para luego tomarte a ti- Joe razonó de manera bastante lógica, sentía un pensamiento que le decía que el enemigo buscaba hacerse del castaño para evitar ser sellados según lo escrito en esos extraños jeroglíficos, por eso señalaba los puntos débiles de ir a por una guerra absurda.

-¿entonces sugieres tomar nuestras cosas, dejarla ahí, y largarnos como si nada?- Ken por primera vez desde hace mucho sonaba violente, se puso en ese modo justo una noche después que llegaran a ese castillo, los demás sentían como ese lugar le daba un aspecto negativo a todo y su compañero, gracias a su pequeño enlace con el lado oscuro de hace unos años no era ajeno a tal coincidencia. Gracias a la sugerencia de Yolei decidieron acampar alejados de ese fortín, …... una decisión ya había sido tomada para la media noche.

-Podemos abrir un portal desde acá, podemos luchar en el mundo humano, recuerden que hay cientos de miles de escogidos por todo el mundo, salvaremos a Sora pero…- Izzy había hecho todo lo posible para recrear un plan de ataque perfecto, sonaba bastante bien pensado como de costumbre viniendo del chico portador del conocimiento, pero por más que pensó y pensó durante horas todos sus planes derivaban a eso.-

-Hermano, ¿estás seguro?, no puedo ni imaginarlo- su voz se cortaba con cada sollozo, apenas hace treinta minutos terminaron de conversar todos dejando en claro la única posible alternativa, pidieron un momento a solas entre ellos el cual se les fue concedido con sumo respeto por parte de quienes representaban al gran ejército adyacente. Sabían de eso.

-Mamá está embarazada Kari, no van a extrañarme mucho, necesito verte fuerte o no podré hacerlo- Tampoco podía resistirse por mucho, pero debería mostrar un semblante duro, su destino así lo ameritaba. Por su parte Matt no quiso dirigir palabra alguna, tan solo alzó su cantimplora como cuando uno hace un brindis por algo solo que en esta ocasión en lugar de copas con champaña o vino en lugar eran reemplazados por una bota contenedora de agua, el rubio realmente consideró un acto heroico y sentía hasta celos pero por lago ese emblema le hubo escogido.

-Qué les diré a nuestros padres ahora, no van a perdonarme nunca si…-

-Les dirás que eso quise yo y punto- nuevamente ambos hermanos abrazados aun sostenían una ligera perorata, no había forma de hacerse atrás.

-Siempre ye admiré Tai, vendremos seguidamente a visitarte- no podía ocultar el hecho de apreciarle, a pesar de no haber compartido mucho con él, siempre fue una persona dispuesta a servir ayuda incluso cuando este la necesitara primero y por ello TK se contenía las lágrimas ácidas.

-Yo soy el mayor, debí haber sido yo amigo, pero te seguiré porque gracias a ti pudimos derribar obstáculos antes y sin mencionar que salvaste al mundo cunado Diaboromon quiso destruirlo, te debo enteramente Tai, siempre serás un gran amigo- Era como ver a una niña de cuatro años llorar por una muñeca rota, pero incluso a Joe se le permitía mostrarse débil en momentos como este, supuso que sería una estupidez hacerle caso pero no habría nada más para detener tanto mal.

-Ingresaré a la misma universidad que tú algún día, lograré un campeonato más de futbol, les diré que fuiste tú quien me enseñó a jugar- Davis moriría de un ataque al corazón en cualquier instante y es que no muchos sabían que este chico fue amigo cercano de la familia Kamiya, tal vez por haber deseado acercarse a Kari en un primer instante pero con el paso de los años se hizo querer por el mayor de los hijos de esa casa con quien compartía el mismo gusto deportivo.

-Aún recuerdo como tú y Joe me salvaron esa vez cuando creía ser una princesa caprichosa, siempre me deberás un regalo de cumpleaños, así no me olvidarás amigo- era la más sentimental de todos, su carácter dócil no había cambiado mucho a pesar de los años, entre sus recuerdos una imagen de cómo ese chico una vez le hubo tirado un balonazo en plena cara cuando practicaba su deporte favorito justo un día antes que ella saliera hacia Estados Unidos, recordaba cuan enojada estuvo hasta que en el momento de su despido este le prometió darle un gran regalo por su venidero cumpleaños con motivo de disculparse con ella, es más le dijo que se lo enviaría ni bien juntara el dinero para hacerlo; para ella le pareció bastante tierno de su parte y accedió al trato, desde entonces ambos se mantuvieron en contacto siempre gracias a los medios de comunicación y siempre le reclamaba por su regalo, sin saber que no podría cumplir con eso.

-Siempre estaré agradecido por haberles conocido amigos, a todos- tan solo dijo eso, atacarían en un par de horas a la mañana siguiente, para cuando se fueron a descansar con ánimos totalmente tristes solo quedaron dos bajo la luz de una fogata desvaneciente.

-Imagino que este es un adiós-

-Tal vez, agradezco mucho cuanta paciencia me has tenido y en especial tu amistad, Mizuki-

-No, gracias a ti, necesito que seas sincero; ¿lo haces porque realmente lo deseas o es por esa chica?-Mizuki una chica de tamaño mediano con ojos grandes y brillosos de color marrón pardo que le hacán bastante simpática, miraba con mucha pena a ese castaño, supo inmediatamente sus razones pero aun así debería asegurarse; ya había llorado demasiado, se estuvo preparando para poder tener esta conversación a solas con él desde esa decisión tomada y ahora, aprovechando el sueño profundo de todos deseaba tener una última charla con su mejor amigo, alguien en quien siempre pudo depositar su confianza sin temer y la persona a quien hubo de contarle su más triste realidad; se sentó a su lado colocando su cabeza con su corta cabellera negra sobre los hombros de Tai mientras haciendo fuerza por evitar sentirse sola en un futuro, preguntó eso.Él no supo que contestarle, siempre encontró bastante sencillo poder contarle más de un secreto a su nueva mejor amiga, es más, no tuvo ningún problema cuando le mencionó acerca del digimundo y de su verdadera identidad pero en esta oportunidad esa pregunta era algo difícil de contestar; a pesar de saber la respuesta, prefirió callar.

-Aún me acuerdo esa vez que me encontraste a punto de hacer una cosa estúpida con ese frasco lleno de veneno, realmente deseaba morir sin la compañía de mi madre cerca; pero no entiendo cómo le hiciste para sujetar ese vaso y amenazarme con terminarlo si hacia eso; jamás te creí, a penas te conocía un par de meses y ya demostrabas valentía para conmigo; ¿cómo lo hiciste para bebértelo sin que te pasara nada?- antes de querer continuar tuvo una curiosidad creciente por averiguar la razón de ese recuerdo, cuando recordaba siempre le dijo en tono de broma "Soy un chico excesivamente atractivo, no puedo morir" eso produjo risas excesivas en ella, al fin alguien en quien confiar, un alma bondadosa entre todo el egoísmo humano.

-Fue por dos cosas, antes te había visitado un día anterior, cuando estuvimos viendo esa película rara de zoombies. Te había pedido permiso para usar tu baño y encontré ese frasco, lo primero que hice fue cambiar por harina de ñuña, es una cosa bastante rica que mi abuelo solía comprarme; y en segundo lugar realmente era un chico excesivamente atractivo como para morir, pienso que fue más lo segundo- -Conozco sapos más atractivos, debió haber sido lo primero-

-Siempre estuve rodeado de chicas durante los entrenamientos para tu conocimiento-

-Eras un buen jugador, pero muy individualista, en fin las chicas iban porque el entrenador pedía ánimos al equipo y como eras el nuevo….-

-Mientes, recuerdo bien como hasta me escribieron una carta anónima-

-La escribió Sestsugo, el portero, fue una bruna broma viendo como esperabas a esa "chica"-

-¿Fuiste la responsable de eso?- -Oye, al menos un hombre se interesó en ti, no sabía tus gustos tan peculiares-

-Deja de molestar, además siempre andabas espantando a todas con tus raras porras en los entrenamientos-

-No te atrevas a cuestionar mis canciones, Kamiya- Incluso ante una salida muy dura, esos dos jugaban como niños pequeños, a pesar de lo difícil que sería todo, se despedían jugando tal y como se conocieron. -No quería que me alejaran a mi mejor amigo- todo tiene un límite y ante tantos recuerdos Mizuki no pudo evitar iniciar a sentirse sola, gruesas lágrimas empezaron a caer a través de sus mejillas para terminar sus caminos sobre las mangas del polo de Tai, pronto estas, fueron tantas, humedecieron su ropa. –Todos ellos son mis amigos, grandes amigos, nunca te sentirás solas de nuevo, lo prometo- En vano trató de animarla con eso. –Aún no me respondes la primera pregunta- Movió su cabeza para evitar continuar mojándole la prenda con sus lágrimas, ahora estaba mirándole directamente con esa mirada tierna llena de desolación.

-Sí, no podría vivir tranquilo si algo le pasara, por favor no se cuentes a nadie-

-Entiendo, bien si es tu decisión te seguiré Tai, voy a acompañarte por todo eso que hiciste por mí cuando a pesar de ser grosera la primera vez que nos conocimos-

-Sigues siendo grosera, pelona, renegona, pleitista, una porrista loca, etc, etc-

-Te dije que no criticaras mis canciones cabeza de palmera-

-Mi pelo se ve bien ojos de mono- -Ahhh, cállate cara de koala-

-Cómo me llamaste, pies de gárgola- -Silencio come insectos- Nuevamente esas discusiones, parecían hasta cierto punto disfrutarlas, algo raro en cualquier persona normal. Tras unos minutos más se dieron un fuerte abrazo, ella se preparaba para irse a dormir unos cuantos minutos antes de iniciar tal guerra, antes de irse…-No te hagas muchas ilusiones con Matt, es algo afeminado sabes- -¿En serio?- .Si te fijas bien, es el púnico que duerme con una almohadita- Tai dijo eso último guiñando un ojo, pensó que con eso se vengaría del rubio por la broma de los dulces-gusanos, diciendo eso dejó marcharse a MIzuki, quien antes de volver a donde debería sintipó curiosidad de comprobar dicha información, no pudo evitar reír fuerte y tuvo que taparse la boca con ambas manos para no despertar al resto…..Tai tenía razón.

-Agumon, me seguirás, eres libre de escoger un mejor camino-

-Siempre a tu lado amigo, no tengas miedo eres el mismo valor hecho humano-

-Jamás podría temer teniendo a Warpgreymon a mi lado-

-Pensé que ibas a decir teniendo tanta hambre- rieron a carcajadas sin importarles el bullicio, amigos inseparables siempre.

A la distancia Joe echado con ambos brazos cruzados escuchó cada comentario de su amigo, era simplemente fenomenal, iba a echarle mucho de menos; tampoco pudo pasar de alto lo de Mizuki así que pensó en ir a visitarla con cierta frecuencia para asegurarse que no se sintiese sola sin Tai, eso sería su favor secreto para con su amigo…..El destino hizo al peli-azul girar para adoptar un posición decúbito lateral para poder dormir, en su giro, vio una sombra acercarse directamente hacia ese chico, no lo pensó dos veces, ya en mucho había sido él siempre dañando, debería evitarlo; saltó con fuerza para recibir el esa estocada, sintió un dolor semejante al producido por una fractura, su cuerpo se estremeció. –Joeeeeee- Tai gritó al ver el cuerpo sangrante del mayor del grupo y esa figura grotesca de Freezmon justo con sus garras llenas de sangre repitiendo la frase de haber fallado. –Te mataré por eso infeliz- nuevamente ese odio creciente, sus ojos comenzaba a llenarse de oscuridad, iba a atacar y al parecer ese digimon estaba feliz que así fuese.

El resto del grupo se despertó abruptamente, cada quien tomaba sus armas, es más, todo el ejército rodeo a ese intruso no sin antes ver horrorizados el cuerpo de Joe, iban a pelear pero…

-Alto todos, yo me encargaré de él, tenemos un plan que seguir si nos desviamos nada podrá salir bien;váyanse ahora confíen en mí- Joe se puso de pie con rapidez, su Gomamon llegaba para posicionarse justo enfrente suyo.

-Qué estáss diciendo Joe, es momento de…-

-Cierra la boca Tai, hagan lo que digo ahora, abre esa maldita puerta de una buena vez Izzy, ya saben que hacer- Miraron sorprendidos a ese sujeto, nunca antes le hubieron visto actuar así, mucho menos en un estado luego de haber recibido un golpe certero por las espaldas. Izzy entendió el valioso sacrificio de su amigo, hizo eso, abrió la puerta y se llevó consigo a todos incluyendo al ejército dejándole solo…-Buena suerte amigo-

-¿Ah?, piensan retirarse, podemos matarlos en su propio mundo, ¿sabían?-

-Un descerebrado como tú no podría entender los pensamientos de Izzy, ahora prepárate, te derrotaremos aquí mismo-

-Te tienes mucha confianza insecto, voy a divertirme contigo-

Joe sacó su herramienta sagrada, era un escudo ovoide con una muesca convexa en su parte superior, asemejaba bastante uno propio de la gran cultura Persa. No apuntaba a su enemigo, disparó un haz de luz directamente al cuerpo de su digimon acompañante.

-Gomamon warp digivolce ahh-