Capitulo 14: Puntos de Vista

Alan

Me levante sobre las 6 de la mañana, era un día tranquilo.

-Parece que hoy va a ser un buen día.

Me acerque a la ventana, a observar el mar, mi eterna afición. Pero algo me llamo la atención, Nellie estaba sentada en el muelle, mirando las olas.

De repente, vi que un indigente se le acercaba por detrás con una pistola. Sin dudar un momento, me dirigí a mi despacho, abrí el primer cajón de la derecha y saque el revolver.

Baje a todo correr las escaleras de la casa y salí.

Entonces, vi como ella se caia al suelo y el hombre le apuntaba con la pistola.

Yo le apunte a el. Me costo apretar el gatillo, nunca había matado a nadie, pero no tenia mas opción. Si, es cierto que tenia una pistola, pero la guardaba para momentos como este.

Y entonces dispare. El hombre cayo de rodillas, estaba muerto.

Me acerque a Nellie, la pobre temblaba de miedo en el suelo.

Mire de reojo, imperceptiblemente a la playa, y me sorprendió, ver al mismísimo Sweeney Todd de pie, en frente, con un ramo en las manos. El no había sido capaz de detener al hombre, pero yo si. En su expresión se denotaba impotencia, amor, mucho amor, y tristeza. (1). Me acerque lentamente a Nellie, sabia lo que tenia que hacer. Tenia que dejarla ir, tenia que dejarla con el Sr. Todd. Ella le amaba, de eso no tenia duda alguna, pero yo también la quería a ella, y aunque mi amor no era correspondido como el suyo, no iba a dejar pasar la oportunidad.

La bese, sin irrumpir en su boca, tan solo en los labios, suavemente. Abri los ojos mientras, ella los tenia cerrados. Vi, como Sweeney dejaba el Ramo y se iba, cabizbajo. No podía dejar que la dejase allí, rota de dolor. Asi que me aparte, e hice como que miraba alrededor. Le señale el Ramo, esperando que ella lo entendiera.

Bajo del muelle, quería que yo fuese con ella. Pero le hice un gesto negativo.

Cuando llego al Ramo, se dio la vuelta y me miro. Yo cambie mi sonrisa, -sonreia porque hacia lo correcto- por una cara interrogante, y ella se marcho corriendo.

Mientras, me encamine a la casa, deje el revolver, llame a la policía, y espere.

Ella llego momentos después, me pidió un carruaje y se fue en cuanto pudo sin explicarme nada, aunque no hacia falta.

Cuando el carruaje partió, no pude evitar esbozar una sonrisa.

-Definitivamente, un buen dia.

Y todo eso con un simple vistazo imperceptible xD