Cumplo como prometí, aquí está el otro capitulo. En esta oportunidad sí tengo algunas cosas qué decir. Primera, no Anderson Yagami, lo siento por decepcionarte pero nope, oficialmente este fic se va a volver un fic yaoi centrado en el trío amoroso de Dante, Kiba y Gasper y sus rivales amorosos Vergil y Arkham. Sorry bro, nade de harem heterosexual.

Ahora sí dejando los chistes de lado, hay varios temas para el capítulo de hoy, en esta oportunidad es una diégesis musical de nuevo, significando que la música es la misma que van a estar oyendo los personajes. En este caso son tres en este orden: Le Castle Vania del Soundtrack de John Wick(no la versión extendida), Lock & Load(Blackened Angel mix) del OST de DMC4 y Rip & Tear del OST de DOOM 2016, como siempre la señal es un ***

Otra cosa muy importante, aquí va a pasar algo interesante. A pesar de que este fic está escrito en español, el lenguaje que hablan los personajes varia y siempre trato de implicar que así es, en Japón normalmente hablan japonés excepto por cuando alguien dice algo en inglés, en este capítulo se va a hablar español y para denotar la diferencia de ambos idiomas usaré corchetes {}, cuando se esté encerrado entre corchetes están hablando en español, de resto Rias, Dante y Morrison hablarán entre ellos en inglés.

And there's something I'd like to say to all English readers cause' I know there are a lot of you guys. I've noticed there are people as far away as Russia, India and even fricking Norway that read this fic, I'm humbled by it and i would like to thank you all. i know it sucks to read a fanfic via google translate, the translator may translate the words but it's nigh impossible to translate the context of what is written which is the most important part, so in regards to that I will start another fic, this time in English so all of you who understand said language can enjoy this story as spanish speaking people do. It will not be tomorrow or next month as my work and pastimes make hard enough to write this version, but I guarantee you it will be soon. So, I'm open to accept help from an experienced beta reader or anyone who would like to help me in that matter actually, I'm terrified just by thinking about it. I will have to alter the way I redact the story to fit how they normally are written in English, some jokes would have to be changed and some other stuff but mostly the essence of this fic will stay intact.

That's all, thank you.

Ahora sí, disfruten.


–Iremos al aeropuerto, una vez lleguemos a Tijuana nos encontraremos con un contacto local que nos proveerá información y armas, a partir de allí estaremos por nuestra cuenta– explicó el Agente Morrison.

– ¿Sabes? Aún no termino de conectar los puntos ¿Cuál es tu lugar en todo esto? Dante no ha sido exactamente detallista sobre la Organización.

El hombre la miró, una sonrisa de medio lado se formó en su rostro.

– ¿Cuál Organización?

La Gremory no pudo evitar reír entre dientes por la evasiva que recibió.

–Primera regla– repitió Dante lo que había dicho anteriormente.

La risa desapareció por completo de su cara apenas el peli-plateado abrió la boca. Morrison desactivó la alarma de su vehículo, los ojos de la peli-roja se abrieron de par en par al ver el auto.

– ¡Es un Dodge Charger R/T!– exclamó emocionada.

–Sí, lo es, es mi bebé. Lo gané en un juego de poker a un contrabandista.

–Yo tengo dos motos.

–Qué bueno por ti– contestó ella secamente.

La hermosa peli-roja rodeó el auto, observándolo maravillada.

–Setenta y uno, motor V ocho, carburador de dos gargantas-

–Cuatro, es el modelo HEMI.

– ¿¡Enserio!?

–Sí, vale una pequeña fortuna.

– ¿Cuántos caballos de fuerza tiene?

–Cuatrocientos veinticinco.

– ¿Y torsión?

–Trescientas noventa libras. ¿Te gusta?

– ¡Me fascina!

–No sabía que te gustaban los autos– comentó el Sparda.

–Nunca preguntaste– respondió ella inclinándose y observando la cuidada carrocería del auto color vino– ¿Puedo…manejarlo…? ¡Te-tengo licencia!

Morrison se cruzó de brazos, frunció sus labios, dejó escapar aire de entre sus dientes.

–Tsss… Me haces una petición difícil, Princesa, nunca dejo a nadie conducir mi auto.

– ¡Por favor!– dijo en una tierna voz juntando sus manos y haciendo una reverencia.

El hombre suspiró y cabeceó de lado a lado.

–Ah ya qué ¿Cómo resistirse cuando lo pides de esa manera?– dijo antes de arrojarle las llaves.

– ¡Gracias!

La Gremory abrió la puerta y se sentó en el asiento del piloto, su cara parecía la de una niña feliz. Metió las llaves y encendió el auto sintiendo el motor y emocionándose mucho más. El Sparda se acercó a la puerta del copiloto y la abrió.

–Tú vas atrás.

– ¿Qué?

–Es mi auto, vas atrás.

–Estoy comenzando a odiar más y más este viaje– refunfuñó moviendo el asiento para sentarse en la parte trasera.

Rias ajustó el espejo, se acomodó en el asiento para tener espacio y se puso el cinturón de seguridad. Notó un sutil olor a sandía en el vehículo, decir que estaba encantada con la experiencia era una infravaloración.

–En casa, en… La propiedad de mi familia tengo un Hellcat modelo dos mil quince, me lo regaló mi hermano por mi cumpleaños, estaba pensando a futuro comprar un Challenger pero ahora probando este… No sé si quiera el Challenger.

–Heh, sí, es una maravilla. Son difíciles de conseguir, la mayoría los venden en subastas.

Rias aceleró y entró en la vía.

– ¿Me puedes dar direcciones hacia el aeropuerto?

–Claro, sigue derecho, te iré guidando.

La Gremory encendió la radio y enseguida otra sonrisa se plasmó en su rostro

–Ow, adoro esa canción.

El Sparda la miró desconcertado por la forma en la que estaba actuando, siempre estaba tan seria y serena… A no ser que…

–No sabía que te gustaba ese tipo de música.

–Es para que veas que estoy llena de sorpresas.

–Hey! ¡No uses mis propias frases contra mí!

–Sí me gusta escuchar ese tipo de música, adoro los ochentas, Sirzechs me ha contado que era una época más sencilla.

–Más sencilla pero más alocada también– comentó Morrison.

–Eso no tiene nada de malo, un poco de locura controlada de vez en cuando hace la vida un poco más interesante ¿No crees?

–No te tomaba por ese tipo de chicas, Princesa Gremory.

–No lo soy pero tampoco soy ajena a la diversión.

El rostro de Dante ahora estaba marcado con una mueca de irritación, su ceño estaba fruncido pero con una ceja levantada.

It's not in the words you told me, babe, It's not in the way that you say you're mine, it's not in the way that you came back to me, it's not in the way that your love set me free.

Genial… Ahora está cantando– pasó por la mente del Cazador.

–Dobla aquí a la izquierda.

Rias asintió.

It's not in the way you look or the things that you say that you do, hold the line, love isn't always on time– continuó cantando, dando ocasionalmente golpeteos con sus pulgares a modo de baquetas en el volante–Hold the line, love isn't always on time–miró por el espejo retrovistor al Sparda que miraba por la ventana con su ceño fruncido.

Éste giró su vista y la miró de regreso.

– ¿Qué?

Ella sólo hizo un gesto de negación con su cabeza y regresó su mirada al camino.


(Horas después…)

/Aeropuerto Internacional de Tijuana-México/

Los tres esperaban en la entrada del aeropuerto, tras unos quince minutos de espera un auto tipo sedán se detuvo frente a ellos, se abrió la puerta y salió un hombre de piel y cabello moreno, bastante joven.

{¿Reyes?}

{Sí, ¿Morrison?} cuestionó el hombre recostándose del auto y extendiendo su mano.

El Agente se aproximó y la estrechó. Enseguida sus ojos se clavaron en la hermosa demonio.

{Por supuesto, ellos son Rias y Tony}

Reyes no perdió tiempo y se aproximó a la chica para extenderle su mano también, ella aceptó el saludo y seguido él le dio un beso en la mejilla cosa que la sorprendió.

–Oye, oye, oye ¿Nos estamos poniendo demasiado amistosos, no?–vociferó el Sparda separando las manos de ambos y estrechando y sacudiendo bruscamente el brazo del hombre. Éste haló igual de brusco su brazo para soltarse.

{Un gusto conocerte, Reyes} respondió la peli-roja en el idioma nativo de él cosa que le generó sorpresa y a Dante, no tanto al Agente.

{Hermosa, inteligente Y lo suficientemente respetuosa como para hablarme en mi idioma natal, está llena de sorpresas, señorita Rias}

{Gracias por el halago, Reyes, pero no es nada especial}

{Sí que lo es} sonrió.

– ¿También hablas español?– cuestionó el Redgrave.

–No exactamente, él me puede entender en el idioma más familiar para él que en este caso es el español con acento mexicano así como tú me entiendes en inglés neoyorkino o japonés estándar como este momento en el que lo estás hablando.

–Eso es muy útil… ¿Por qué yo no puedo hacer eso?

–Recuerda que no somos el mismo tipo de demonio, tenemos habilidades diferentes, tú ni siquiera tienes alas…– su mueca cambió demostrando que se dio cuenta de algo–Ahora que lo estoy mencionando… Eso es algo de lo que me gustaría que hablemos, pero no ahora, después.

–Bueno ¿Nos vamos a quedar aquí hablando o nos vamos a mover? Tenemos un cartel qué detener y a un idiota qué salvar– dijo Morrison abriendo la puerta del copiloto y sentándose.

Los otros tres también tomaron sus respectivos puestos.

–Y no te escucho con acento neoyorkino, te escucho como una valley girl.

La Gremory lo miró con una expresión totalmente en blanco.

–Yo no…

–It's Britney Bitch– habló imitando dicho acento.

{¿Tú también eres una cazadora de demonios?} cuestionó el hombre fijándose en el retrovisor y mirando a la peli-roja.

{No realmente pero hoy me haré cargo de unos cuantos demonios que se han portado mal}

{Ojalá sólo se hubieran portado mal, esos…vatos…} el hombre apretó con mucha fuerza el volante en frustración.

{Tranquilo, Reyes, lo entendemos. ¿Cómo lo han estado llevando Ximena y los niños?}

{Están a salvo, tuvieron que esconderse en Puebla con algunos sobrevivientes}

{¿Una amiga?} cuestionó la Gremory

{Mi esposa y mis hijos} contestó alzando su mano y dejando ver su anillo de matrimonio.

Ella bajó su mirada entristecida por escuchar tal cosa.

{A mi primo Roberto lo…}

{Sí, vi el video}

{¿Video? ¿Grabaron lo que hicieron?}

Reyes volvió a ver a la chica por el retrovisor.

{Ellos graban todo lo que hacen a todo mundo. Tienen miles de videos que suben a una página en internet}

{Eso es terrible} musitó consternada.

{Es el paraíso para los amantes de las películas snuff} agregó Morrison.

–Oigan, no les entiendo nada de lo que dicen.

–Haz silencio, Dante.

–No me mandes a callar.

–Dante–repitió esta vez mirándolo con su ceño fruncido.

El alzó los brazos y los hombros.

–Lo que tú digas– habló dándose por vencido.

{Ustedes, ustedes sí pueden matar a esos hijos de su puta madre ¿Verdad?}

{No te preocupes, Reyes, nosotros nos encargaremos, yo voy a vengar a tu primo y a tus compañeros caídos}

{Gracias, señorita. Esta es nuestra lucha pero…}

{Lo sé, después de lo que les hicieron no pueden seguir. Con suerte tendrán bastante tiempo para recuperarse una vez terminemos con ellos.}

{Todos somos del mismo equipo, Reyes. Ustedes harían lo mismo por nosotros} dijo Morrison en un tono afable.

Reyes le dirigió una sonrisa apagada y le asintió.

{Ya llegamos} habló estacionándose frente a un caserón.

{¿Qué es este lugar?}

–Es una base segura, de las pocas que nos quedan en el área– dijo ya hablando en inglés para que el Redgrave entendiese–Antes de que llegaran reuní armas que pudimos recuperar de otros lugares seguros que aún no habían sido comprometidos, no es mucho pero es lo que podemos ofrecer.

–Agradeceremos toda la ayuda que nos puedas ofrecer, Reyes. Gracias.

El Cazador Mexicano sacó unas llaves de la guantera del carro y se las entregó a Morrison. Todos se bajaron del vehículo.

–Es para ese auto de allí– explicó apuntando a un auto que estaba enfrente suyo.

– ¿Un Tsuru? ¿Enserio?– cuestionó el peli-plateado.

–No te daré un Lamborghini para que vayas a cazar demonios.

El cuarteto se llegó al casón abandonado, la pintura era tan vieja que se estaba despegando de las paredes, el enrejado estaba oxidado y desquebrajándose. Pasaron al lugar, subieron unas escaleras y llegaron a un cuarto con una puerta de hierro forjado, las paredes de esa habitación se veían en diferente condición al resto de la vivienda, se veían reforzadas con concreto. Abrió e ingresaron al lugar, había equipo de radio de onda larga, afiches con rostros de personas y otros de criaturas menos humanoides, algunos de tales afiches tenían marcas en x rojas, herramientas pesadas, y un montón de cajas de madera apiladas.

–Armas, teléfonos desechables si les hace falta, herramientas, explosivos, equipos de comunicación, lo que necesiten, pueden disponer de todo– dijo señalando a los objetos que allí se hallaban– ¿Usas algún tipo de arma en especial, señorita?–preguntó notando que ella no estaba vestida precisamente para una batalla.

–La Princesa Rias es una maga, no necesita usar armas de fuego, en tal caso van a ser más útiles para mi amigo aquí– interrumpió Morrison metiéndose en la conversación.

–Comprendo, pues… Usen todo lo que hay aquí a su gusto, si necesitan bañarse o usar el baño, está en el piso de abajo pero creo que la ducha no funciona, por si acaso hay una cubeta para que la llenen de agua. Si necesitan comer en la cuadra de arriba hay un OxxO, es como un seven eleven para ustedes, aceptan dólares también. Bajando por esta cuadra a cinco casas hay un lugar donde venden comida corrida si quieren desayunar. ¿Hay algo más que necesiten saber?

–Sí, ¿Qué es mejor? ¿Las chimichangas o los tamales? ¿El guacamole es mole de aguacate o aguacate de mole?

Reyes lo miró con una expresión de confusión y como si le hubieran preguntado la cosa más estúpida del mundo, que quizás no estaba enteramente lejos de la realidad. Rias tan sólo se dio una palmada en la cara, Morrison se mantuvo inafectado por las payasadas del muchacho al ya estar acostumbrado.

– ¿Qué?

– ¿Qué información tienen sobre ellos?– preguntó el hombre de traje ignorando toda la situación.

–Todo lo que sabemos por el momento está aquí en este pizarrón. Hay un club nocturno que manejan en el centro de la ciudad, es un frente para su venta de drogas, trata de blancas y otros negocios más que llevan. El club lo dirige un lugarteniente del Jaguar de Obsidiana-

– ¿Jaguar de Obsidiana?–cuestionó el joven Sparda.

–Sí, el Jaguar de- ¿De verdad sabes de lo que va este trabajo?

–Sé que hay que dispararle a unos bad {hombres} pero no, no sé mucho sobre los objetivos.

{No mames, Morrison ¿De dónde sacaste a este pinche payaso?}

El afrodescendiente se encogió de hombros, levantó sus manos y cabeceó un par de veces.

{Tony es el mejor que tengo para este trabajo, sólo apunta y él se encargará del resto}

{Yo habla poquita español, habla para ingles yo entender}

El rostro de Reyes se llenó de desasosiego.

{Virgencita dame fuerzas}

–En conclusión, el lugarteniente–dijo Morrison notando que le estaban dando demasiadas vueltas a la explicación.

–Ajá, como decía, uno de los hombres más cercanos a su círculo interno dirige este club, creo que fue heredado de su padre antes de que se metiera en el cartel, por eso lo cedió como una tapadera en la ciudad–Reyes señaló una foto pegada en el pizarrón–Es él, su nombre es Enrique Gómez Fuentes Jr. Él, él debe saber exactamente donde está el laboratorio de producción más grande de la zona, está aquí cerca de Tijuana pero no hemos podido dar con el lugar exacto. Aquí se fabrica, de aquí se transporta en camiones al puerto de Guaymas y a Topolobampo para sacarse por vía marítima, por vía terrestre lo pasan por la frontera. Nunca hemos podido capturarlo o siquiera tocarlo por el ejército de escoltas que lo rodean siempre que llega al club.

–Reyes, te recuerdo que no somos la DEA, no vinimos a acabar con una operación de drogas, eso no nos compete a nosotros. Vinimos a rescatar a uno de los nuestros y a acabar con demonios que mataron a nuestra gente, nada más–dijo el Agente de forma tajante.

–No, no importa si a ti y a Tony no les interesa pero yo sí acabaré con esa operación. Es una vergüenza que alguien como este Jaguar de Obsidiana esté haciendo lo que hace, pone a los míos en mala luz, y si es necesario lo haré con mis…compañeros si no voy a tener su apoyo–habló Rias Gremory de manera imponente en su característico tono de nobleza.

– ¿A qué te refieres con poner en mala luz a los tuyos?

–Lo que necesitamos es la ubicación de Marco Antonio, no de su fábrica de producción.

–Es lo mismo, Marco es un tipo muy particular, él es el tipo de personas que le gusta encargarse de todo personalmente, supervisar la producción, interrogaciones, incluso a veces hace negocios en persona. Un contacto de la CIA nos dio acceso a imágenes satelitales que nos permitieron obtener una pista de su ubicación, sabemos que está en el área sur circundante a la ciudad.

– ¿Por qué un capo de la droga se mantendría en una zona tan caliente como ésta? No tiene sentido.

– ¿Has visto esa vieja película Scarface?

–No, la conozco pero no-

–Él es un poco como ese tipo Tony Montana, arrogante, cree que el mundo está en la palma de su mano, si quiere algo lo toma, si necesita algo de alguien lo compra o lo mata junto a toda su familia. Él no se ha ido de este lugar porque piensa que no le hace falta, no necesita irse porque nadie lo amenaza.

Una imagen mental de Riser pasó por la mente de la Ruin Princess.

–Conozco a ese tipo de personas– comentó la chica asintiendo.

–Entonces entenderás el por qué hay que acabar con él y con su operación, ayudaríamos a incontables personas sacándolo de su trono.

–Si lo matamos otro ocupará su lugar en unas cuantas semanas, meses a lo mucho– replicó el Redgrave.

–Pero ya no será un demonio, será más fácil de manejar que este tipo–refutó Reyes.

–Reyes tiene razón, lo ideal es borrarlo a él y a todo su cartel del mapa–habló Rias en un tono más frío del que Dante jamás haya escuchado salir de su boca.

El hijo del Caballero Oscuro suspiró en resignación.

–De acuerdo, decidido, atacaremos primero el club nocturno y le sacaremos la información al lugarteniente, después atacaremos su complejo, recuperaremos a Enzo y mataremos a Marco Jaguar o como sea que se llame.

–Si lo pones así suena precariamente optimista–dijo en voz baja Morrison.

–Es lo mejor que se me ocurre.

–Marco Antonio Guzmán Sánchez, alias el Jaguar de Obsidiana, ese es su nombre– agregó Reyes.

– ¿Por qué tiene ese apodo?– cuestionó la peli-roja.

–En…–el Cazador latino se apoyó de la mesa en donde estaba el radio–la mitología azteca hay una deidad llamada Tezcatlipoca, es el dios del viento nocturno, la noche, la obsidiana, jaguares, la guerra y muchas cosas más. Marco dice ser un descendiente humano de Tezcatlipoca, es un "semi-dios"… Por eso lo de Jaguar de Obsidiana, también lo llaman Jaguar de la Noche.

– ¿Y? ¿Es un semi-dios?

Reyes miró al hijo de Eva.

–No tengo idea–se levantó de donde estaba apoyado–Morrison, toma, para la buena suerte, es mi pistola favorita, maté un par de lloronas con ella–al terminar de decirlo se sacó una pistola de la parte trasera del pantalón y se la extendió al Agente.

Morrison la tomó, Dante de inmediato se acercó.

–Oi, Oi ¿Esa es una Delta Colt Elite?

Reyes asintió. Morrison sostuvo la pistola cuya tonalidad era azulada por ionización, cargador de nueve balas en calibre 10mm, no muy diferente a un Colt 1911 común y corriente excepto por ciertos detalles, pero a los ojos del Redgrave era una genialidad de arma, y ciertamente no era muy común.

–Dámela, tengo que usarla.

Morrison apartó el arma que intentó tomar el muchacho y procedió a guardarla en un bolsillo interior de su saco.

{Por favor no le des mi pistola a este pinche gringo loco}

–No se la daré– respondió con una risa entre dientes.

Reyes miró a los tres y asintió.

–Buena suerte.

Y con eso se marchó.

–Voy a ir a la tienda. Tengo hambre ¿Alguno quiere algo?

–Me gustaría un agua embotellada.

–Yo estoy bien así.

El muchacho salió también. Rias tomó asiento en una pequeña silla de madera que estaba frente a la mesa en la que estaba el equipo de radio, se sentó viendo hacia la pared de enfrente, donde estaba el pizarrón y toda la información. Suspiró agotada, agotada mental, física y emocionalmente… Lo último por tener que lidiar con la reciente actitud de Dante… Y también por estar molesta con él…Odiaba estar molesta con él, tener que responder a su pedantería con mucha más pedantería, tener que ser cortante y seca… Así no era su personalidad natural, no con las personas cercanas a ella… ¿Pero cómo no serlo? Estaba actuando como un completo patán por ninguna razón aparente, eso era demasiado frustrante.

–Tu mente parece estar muy ocupada, Princesa. Lo que se viene no va a ser tan sencillo, deberías aclarar tu mente.

– ¿Sabes? Cuando comencé el año escolar no esperaba que fuera a ser así… Han pasado muchas cosas sólo en este mes y en ningún momento pasó por mi mente que terminaría peleando contra un cartel de drogas en México.

–Sí, es bastante extenuante pero ¿Sabes cómo yo le llamo a esto?– cuestionó en lo que sacaba un puro de su saco y lo encendía.

– ¿Cómo?

–Martes– respondió mientras volteaba a verla.

Se miraron por unos segundos en silencio hasta que ambos comenzaron a reír por la broma.

–Morrison-san.

– ¿Sí, Princesa?– cuestionó mientras daba unos pasos para ver más de cerca las fotos.

– ¿Él siempre ha sido así? ¿Siempre ha tenido esa actitud?

– ¿Despreocupada? ¿Cómo si nada le importase? Sí, siempre pero… No lo juzgues por su actitud, júzgalo por sus acciones. Aunque aparente que no le importa, sí lo hace, si no fuera así no estaría aquí ahora.

– ¿Lo conoces desde hace tiempo?

–Lo conozco desde cuando su espada era el doble de su tamaño.

– ¿Y…siempre supiste que era mitad demonio?

–Sí, siempre lo supe. Alguien con sus habilidades no podría haber sido un humano normal, y eso era antes de que supiera que los demonios existen. Después recordé la leyenda del demonio Sparda y uní el rompecabezas. ¿Cómo se conocieron ustedes?

–Él…Bueno, lo contrataron para matarme.

Morrison sostuvo su tabaco en su mano y se giró para observarla.

–Déjame adivinar, Enzo le consiguió el trabajo.

–Eso es lo que tengo entendido hasta ahora.

El Agente suspiró y sobó sus sienes con su índice y pulgar libre.

–Ese idiota…–inhaló un poco de su puro y de inmediato liberó el denso humo– ¿Cómo es que sigues viva entonces? No es por menospreciarte pero él es bastante bueno en lo que hace, el mejor que conozco.

–Mi hermano lo convenció de dejar el trabajo y lo contrató para protegerme, o por lo menos el contrato expirará cuando descubramos quién está tras el primer contrato.

– ¿Cuánto le pagó?

–Creo que cerca de medio millón, no estoy muy segura ¿Por qué?

–Oh, porque me debe algo de dinero y porque no es suficiente.

– ¿Suficiente para…?

–Para convencerlo de dejar un contrato, me parece extraño que lo haya hecho–de nuevo se giró y la miró por un momento antes de volver su vista al pizarrón–Pero creo tener una pista del por qué lo hizo– comentó haciendo una leve sonrisa de orgullo antes de volver a fumar más de su habano.

–Él y yo no…

– ¿Disculpa? No he dicho nada, Princesa.

La chica se sonrojó y se avergonzó momentáneamente antes de recuperar su compostura.

–Él… Me dijo que siempre ha estado rodeado de este mundo, de estos trabajos, que creció en este ambiente ¿Eso es…verdad?

–No puedo contarte más de lo que él ya te contó, Princesa. No está en mí ni soy quien para relatar su vida privada, deja que sea él quien se abra sobre lo que quiere o no contar.

Rias miró hacia el piso y se mantuvo pensativa unos segundos.

–Eso de alguna forma me ratifica que no eres una persona que hable de más y me hace sentir más en confianza.

–Es parte de mi trabajo, Princesa Gremory.

–Entonces… ¿Podría pedirte un consejo, Morrison-san? No sé con quién hablarlo, lo hablaría con mi mejor amiga pero no he tenido la oportunidad y… No lo sé pero no quiero contárselo a ella, no sé a quién preguntarle y tú te ves cómo alguien que sabe cosas y ha vivido bastantes experiencias.

–Sólo tengo veintiséis, Princesa. Tampoco me hagas sentir viejo.

Ella rió por esto.

–Dime ¿Qué es lo que te gustaría conversar?

En ese momento Dante ingresó a la habitación habiendo regresado de la tienda, tenía una bolsa con algunas cosas, más que todo golosinas y snacks.

– ¿Interrumpo algo?– cuestionó en un tono asertivo.

–Sí pero no es nada importante, ¿Podemos hablar de eso luego, Morrison-san?

–Por supuesto, en algún momento habrá el tiempo y el lugar adecuado para hablarlo.

Dante extendió el agua embotellada a la chica y un té helado al Agente.

–No te lo pedí pero gracias.

El Sparda sacó un refresco de cola y tomó un sorbo mientras comía su botana.

– ¿Qué es eso?

–Se llaman pizzerolas, pruébalas, son geniales–dijo extendiendo la bolsa hacia ella que efectivamente tomó una para probarla.

–Mmh, sí está buena pero tiene demasiado colorante.

Morrison recogió su manga y miró su reloj.

–El bar abre a las siete, si necesitan hacer algo, háganlo ahora, partiremos en cuarenta minutos. Debemos montar vigilancia y esperar a que llegue Gómez.

–Entonces yo me daré una ducha y me cambiaré– habló la Gremory quien llevaba una mochila en su espalda con unas mudas de ropa.

–Yo voy a revisar el equipo que nos dejaron.


(Tres horas y veinte minutos después…)

/Tijuana-Centro/

El auto estaba estacionado en la calle que estaba frente al bar llamado "Viento Norte", hace rato ya habían abierto el local y comenzaron a llegar clientes pero todavía no había señales de nadie como el de la foto, era cuestión de esperar más tiempo a que llegara.

Rias estaba en su teléfono leyendo un libro digital, Dante tenía una bolsa llena de balas y muchos cargadores vacíos que estaba cargando uno por uno, Morrison solo fumaba y observaba el local.

–Este sujeto no dejó nada bueno, mira esto, es una Browning A cinco ¡y le recortaron el cañón! Qué desperdicio, este no es el tipo de escopeta a la que le quieras recortar el cañón. Pensé que iba a dejar mejores armas, Taurus PT noventa y dos, rayos sólo deja una Beretta.

–La PT y la FS noventa y dos son lo mismo, Dante.

– ¡Claro que no!

–Sólo quieres la Beretta porque es más popular.

–Nah huh, la Beretta es mejor pistola.

–Es exactamente el mismo modelo con la misma patente.

–Pero la Beretta es mejor. De todas formas a ti te dieron la mejor pistola. De verdad creí que iba a dejar armas automáticas, sólo dejaron una grease gun, dos escopetas y cuatro pistolas. En la caja de municiones había balas que ni siquiera eran para estas armas.

–Qué tragedia– murmuró la Gremory con su vista aún fijada al celular.

–Definitivamente es una tragedia, si tan sólo pudiera haberme traído a Ebony e Ivory– suspiró mientras metía balas en el cargador de la M3–Necesito más dakka en mi vida…

– ¿Dakka?–preguntó la chica viendo por encima de su hombro.

El Sparda hizo como si estuviera sosteniendo un arma larga con sus manos y comenzó a hacer gestos como si la estuviera disparando.

–Dakkadakkadakkadakkadakka

–Ah, ya entendí.

–El mundo sería más sencillo si hubiera más dakka en él.

–Claro, estoy segura que el mundo sería mejor si cada persona tuviera un rifle de asalto en sus manos– expresó la peli-roja girando sus ojos y volviendo a lo suyo.

–Hey, nunca se sabe–dejó de llenar el magazine por un momento y apoyó sus brazos en los costados de ambos asientos delanteros, se inclinó hacia el frente para curiosear lo que hacía la Ruin Princess– ¿Qué lees?

–Una Historia de Dos Ciudades de Charles Dickens.

–Creo que no preguntaré más, sólo por el título suena aburrido.

–Es de suponer que te aburriría, tiene una severa deficiencia de dakka para tus gustos.

En ese momento el celular de la Gremory sonó al recibir una llamada, contestó la llamada de inmediato.

–Moshi moshi?

El Redgrave abrió ampliamente sus ojos y le dio una palmada en el hombro a Morrison.

– ¿Acaso acaba de decir "moshi moshi"? HAHAHAHAHAHAHAHAHA

Rias cubrió el micrófono del teléfono con su mano y se giró con una expresión de reproche en su cara dirigida al Sparda. Regresó el teléfono a su oído y continuó hablando.

–Es para ti, es Asia-chan– dijo extendiéndole el teléfono pero aún con su expresión regañina.

–Moshi moshi, Dante desu hai hai omae wa mo shindeiru, ketsu wo taberu– exclamó al teléfono.

– ¡DANTE!– vociferó la chica, formó un poco de su energía de destrucción sobre su dedo índice derecho como si de una puya se tratase y pinchó la mejilla del muchacho

–OUCH OUCH ¡ESO DUELE, DEMONIOS!

– ¡Entonces no te burles de mí, y deja de decir vulgaridades!

–Estás loca, diablos ¿Sí? Hola, Asia ¿Qué cuentas? Todo en orden, sí, sí, no te quise despertar. Hemos estado saltando de avión en avión… No, volveremos en quizás dos días más a más tardar…Hmm… Está bien, sí, te la paso– ahora fue él quien extendió el teléfono hacia ella.

La peli-roja lo tomó y retomó la conversación con la monja.

–Dime, Asia-chan. Pues… No puedo garantizarlo pero trataré de que no se meta en más problemas de lo habitual…Tranquila, sigue con tu clase–sonrió–Soy un demonio, no deberías rezar por mí pero lo agradezco, cuídate y dile a los chicos que todo está en orden, de todas maneras ya les mandé un mensaje de texto a todos explicándoles la situación. Nos vemos en casa.

Colgó, sostuvo el celular con sus dos manos y permaneció pensativa por unos segundos.

–Tú no puedes evitar que me meta en problemas.

–Lo sé, tener que lidiar contigo ya es bastante agotador como para también tener que ser tu niñera.

–Lo mismo digo, no puedo esperar a que le pateemos el trasero a los que te quieren muerta para que termine este contrato y yo me pueda marchar. Allí tendremos lo que ambos queremos, no nos tendremos que ver la cara más nunca.

– ¿Cuál es tu problema?– habló a viva voz extremadamente enojada– ¿Estás actuando de esa manera porque te rechacé? ¿Es eso? Madura, por favor.

–No digas como si estoy actuando diferente a como actúo siempre, eres tú quien está sensible o qué se yo.

– ¿Sensible? ¿Soy sensible por no querer lidiar con tu patanería? Y claro que estás actuando completamente diferente a hace unos días atrás, es como si fueras otra persona distinta al Dante que peleó contra Riser.

–Nena, estás hablando tonterías, yo sigo siendo yo-

–Escuchen, dulce parejita–comenzó el Agente ya fastidiado por la pelea–No es por interrumpir su problema de pareja pero tenemos algo más importante entre manos aquí y sería apropiado centrarnos en el asunto en cuestión.

–NO SOMOS PAREJA– gritaron ambos al unísono.

–No lo son pero ciertamente suenan como si estuvieran comprometidos. ¿Lo que ustedes tienen aquí es algo así como esa película de Kevin Costner y Whitney Houston? ¿Es eso?

– ¿Footloose? ¿Qué tiene que ver un baile con esto?– cuestionó extrañado Redgrave.

–Ese es Kevin Bacon, tonto, él se refiere a al Guardaespaldas ¡Y NO! Esto no es nada como esa película.

– ¿Cuál es la diferencia?– preguntó aún más extrañado.

–Oigan–interrumpió Morrison señalando al frente.

Un auto de lujo se estacionó frente al club, seguido cuatro camionetas blancas, se bajaron numerosos hombres que desde lejos se notaban armados, todos entraron al club. La música se podía oír desde donde estaban, ya era hora. Dante guardó las armas largas en el bolso deportivo que estaba repleto de municiones y cargadores, metió la Taurus y una CZ-75 en la parte trasera de su pantalón, se bajó y cargó el bolso en su hombro. Rias y Morrison se bajaron también, la peli-roja corrió y lo jaló por su chaqueta para detenerlo.

–Espera, necesitamos un plan.

–Ya tengo uno, atacar.

–Eso no es un plan para nada, no podemos solo entrar y disparar a lo loco.

–Te diré que eso es exactamente lo que haré.

–Morrison-san, dile algo.

–Princesa, él sabe muy bien su trabajo, déjalo hacerlo.

–Sólo no quiero que causemos más daño del necesario, lo mejor sería terminar esto rápido y sin mucho derramamiento de sangre.

– ¿Y dónde queda lo divertido en eso?

Se llegaron a la puerta, había una fila de personas que por supuesto se saltaron, el vigilante de la entrada los miró con suspicacia, alzó su mano en señal de que se detuvieran.***

{Regrésense y hagan la fila… Aguanta, ¿qué tienes ahí, güero?} señaló al bolso.

– ¿Estás preguntando por esto? Son mis juguetes, mira– abrió el cierre y le mostró el contenido del bolso.

De inmediato el vigilante trató de desenfundar su arma, Redgrave lo tomó por su rostro y estrelló su cabeza contra el marco de la puerta que era de piedra, no usó demasiada fuerza para no romperle la cabeza al no estar seguro de si era un demonio o un humano pero sí lo noqueó en el acto.

{Hoy el club está cerrado, vayan a otro lugar} dijo la Gremory volteándose y hablándole a las personas.

Los civiles se dispersaron, el trío entró al lugar, tras la primera puerta había dos vigilantes más cuidando una segunda puerta que daba hacia el interior del club. Estos hicieron señas dando a entender que se dejaran revisar. El Cazador acortó la distancia y arrojó la bolsa al sujeto a la derecha de la puerta, éste por instinto la atrapó, Dante conectó un puñetazo justo en medio de su frente, golpe que le hizo perder el conocimiento y le causó una abertura sangrante en su frente. Rias creó una barrera mágica que empujó al segundo vigilante con gran fuerza contra la pared, su consciencia se desvaneció al golpear la parte trasera de su cabeza contra la pared de ladrillos.

Abrieron esa puerta y se encontraron con el gigantesco interior del club, había un área reservada para bailar al ritmo de la música electrónica que sonaba, sillas y mesas a los alrededores de esa pista de baile, al fondo se notaba un área VIP que se elevaba por encima del resto del nightclub y permitía observar todo el lugar, lo más seguro es que allí es donde se encontraría Gómez. Casi todo en el club era de cristal, vidrio o de alguna forma transparente o translúcido incluyendo mesas, sillas, pasamanos, la barra, etc. Incluso los pilares eran de acero al descubierto, de esa manera el juego de luces se reflejaba por los objetos del club que estaba a oscuras, era de notar también que en el techo estaba pintada la cara de un jaguar negro.

Era temprano todavía pero ya se podía notar que había al menos unas ciento cincuenta personas aproximadamente y sin contar el personal que allí laboraba. Los tres caminaron juntos primero pero Morrison se fue separando del dúo para dejarles trabajar y no ser una carga. Las miradas comenzaban a clavarse en ellos dos, sus apariencias eran demasiado exóticas como para no resaltar, Rias se pegó un poco más hacia Dante, éste le dirigió una breve mirada de afirmación y le asintió dándole confianza.

–ESCUCHEN TODOS, LA FIESTA HA TERMINADO, SI NO ERES NARCO, DEMONIO, NO TE GUSTA LA PIZZA CON PIÑA O ANCHOAS O SI NO ERES DE LOS QUE EXCUSAN A LOS BEATLES DE QUE CANTAN ROCK EN LUGAR DE POP, TE PUEDES MARCHAR, SI ENTRAS EN ALGUNOS DE ESOS GRUPOS QUE MENCIONÉ ENTONCES TE LLEGÓ TU FIN– exclamó Tony a todo pulmón pero fue casi inaudible por lo fuerte que estaba la música.

La Ruin Princess fue más inteligente al respecto, ella se fue directamente a donde estaba el DJ.

{Mamasita, no puedes estar aquí} dijo el hombre viéndola subir a su área.

{Cállate si no te quieres ver involucrado en esto}

Ella tomó un micrófono para dirigirse a los clientes y personal del lugar.

{Mi nombre es Rias Gremory, bajo la autoridad que me confiere mi padre el Archiduque Gremory, y en nombre de mi hermano mayor el Satán Carmesí Sirzechs Lucifer, les ordeno a todos los que no son demonios ni criaturas de la noche que se retiren de este lugar y juren olvidar todo lo que vieron y escucharon en este local. A los que son, les exhortaré a que se rindan pacíficamente si no quieren sufrir las consecuencias de lo que está por suceder, y a ti Gómez Jr. te diré que hemos venido por ti y por tu capo} fueron sus palabras.

Apenas culminó, el Cazador sacó una de sus pistolas y disparó al aire para asustar a los civiles. No sucedió nada, nadie corrió, nadie quiso huir, ni siquiera se veía a alguien con expresión de terror o susto, en cambio todos estaban mirando en silencio a la chica en la plataforma.

–Así que todos son demonios…Bueno…Esto es nuevo–musitó Dante para sí mismo mirando a sus alrededores.

La heredera del Clan Gremory por su lado estaba ligeramente sorprendida de que todos en el establecimiento fueran humanos convertidos en demonios.

El peli-plateado miró a una chica que tenía a su izquierda, ella estaba sentada en una de las sillas transparentes, lo veía muy fijamente, sus ojos se volvieron de un color rojo intenso incluso desapareciendo sus irises.

–Hey, nena ¿Cómo te trata la vida?

La chica peló sus dientes y le gruñó, sus dientes caninos eran muy alargados y afilados.

–Oh ¿Vampiresa? Grrr.

La chica saltó de donde estaba parada para arrojarse sobre él, el adolescente la detuvo en seco extendiendo su mano izquierda en la que el rostro de ella fue a parar, apenas sucedió esto la agarró por el cabello y estampó su cara contra el cristal de la mesa que rápidamente se tiñó con el color de su sangre, aún con la CZ en su diestra presionó el cañón contra la nuca de la vampiresa y jaló el gatillo dos veces en rápida sucesión.

Eso dio comienzo a la loca fiesta.

Rias incineró al DJ con su poder de destrucción, apenas hizo esto vio a por lo menos una docena de demonios correr hacia la plataforma para atacarla, lanzó una onda de la habilidad del Clan Bael y destruyó a los demonios de baja categoría con relativa facilidad, alzó vuelo con sus alas y siguió lanzando ataques que diezmaban a los enemigos con gran rapidez.

Dante sacó la Taurus y alzó ambos brazos en direcciones contrarias disparando a diestra y siniestra a los demonios, estos caían con rapidez al no ser lo suficiente poderosos como para resistir las balas. La pistola en su izquierda se descargó, no trató de recargarla sólo la arrojó a un demonio adolescente que tenía parado frente así mismo, el arma impactó en su rostro y lo desorientó, otro demonio tomó al Sparda por su brazo zurdo, sacó una navaja de bolsillo para intentar apuñalarlo, el peli-plateado interceptó el ataque al usar el cañón de la pistola en el que entró la hoja del cuchillo; apenas sucedió eso le dio un puñetazo ascendente en la coyuntura del brazo, éste se le quebró de inmediato, Redgrave tomó la mano del demonio y la sujetó para que no se cayera el cuchillo, su oponente gritó en dolor al tener su brazo roto. A la diestra otro de los entes oscuros quiso atacarlo, éste con una botella rota, el peli-plateado extendió la mano de su enemigo que sostenía el cuchillo y lo enterró en el pecho de ese demonio que por accidente terminó apuñalando al que por ironía también lo estaba apuñalando a él. Tony apuntó la pistola hacia el frente, hacia el demonio al que le había arrojado el arma con anterioridad y puso una bala justo en su frente, dobló su brazo y apuntó la pistola en el ojo del demonio con cuchillo que estaba a su izquierda, jaló el gatillo dos veces, restos de sesos y pedazos de cráneo volaron a su espalda y cayeron encima de otros clientes del club nocturno. A pesar de que ya estaba muerto no dejó de apretar su mano que sostenía el cuchillo, antes de que éste cayera al piso sacó la hoja del cuerpo del tercer demonio y volvió a enterrarla más arriba, en su cuello, soltó por fin la mano, dio dos pasos hacia atrás y le disparó en la sien a ese demonio. Abrió el bolso para guardar la CZ , sacó la ametralladora y una Glock 17 con magazine extendido.

–Yo le llamo a esto, Gunslinger Style– dijo antes de dar un acelerón hacia un demonio que estaba a un par de metros de él, este demonio destacaba en que tenía sobrepeso y era de gran estatura, rondando el metro noventa.

Se deslizó por el suelo hasta llegar hacia el tipo, pateó sus piernas y le hizo perder el equilibrio, al caer se montó encima de él, se apoyó usando los cañones de sus armas, la grease gun la apoyó sobre su abdomen y la Glock sobre su frente, usó al hombre como apoyo para dar una voltereta y ponerse en pie, en lo que hacía toda esa maniobra detonó ambas armas y eliminó a su enemigo sin mucho esfuerzo.

Una vez que ya estaba parado apuntó la ametralladora al frente y la pistola automática hacia atrás, disparando en ambas direcciones a los enemigos que se aproximaban por las dos direcciones. Tras unos segundos escuchó un clic venir de la Glock, presionó el botón para liberar el magazine, sujetó la pistola con sus dientes mientras seguía caminando y disparando la M-3, sacó de un bolsillo de su chaqueta otro cargador y lo metió en el arma, sostuvo la empuñadura de la pistola y deslizó la corredera presionando la pistola hacia el frente aún teniéndola sujetada con la boca, una vez había una bala en la recamara se sacó la pistola de su boca y siguió disparando pero esta vez a los lados.

Aceleró su paso, ahora estaba corriendo pero seguía disparando, otro demonio más lo atacó desde el frente, éste sostenía un machete en su mano. El Cazador se detuvo, le apuntó con la grease gun pero ya no tenía balas, no se paró por esto, apenas su enemigo hizo su swing con su machete él bloqueó el ataque con la ametralladora y empujó el arma punzocortante fuera de su camino, le dio un puñetazo con el cañón en la boca cosa que hizo al demonio retroceder en dolor y escupir varios dientes, sacó el cargador, arrojó la grease gun hacia arriba y se sacó un nuevo cargador de balas de la bolsa, en esto una demonio que portaba un revolver calibre .38 le hizo varios disparos consecutivos. Él destruyó las balas de ella disparando las suyas propias de la pistola en su izquierda, cuatro tiros pegaron en el abdomen, pierna y rostro respectivamente del demonio. Una vez se encargó de ese asunto alzó el magazine de la M-3 que cayó perfectamente alineada, el cargador entrando sin problemas, pasó el cerrojo para sin más mediaciones dispararle al enemigo que tenía en frente. Pero no acabó con él cuando lo mató, corrió hacia el sujeto que estaba cayendo al suelo, tomó impulso y saltó, puso un pie en su hombro y luego otro en su cabeza para usarlo como plataforma, saltó aún más alto pero no era suficiente, creó un círculo mágico para ayudarse a llegar más arriba, apenas alcanzó al altura deseada y ya casi llegando al techo, formó otro círculo mágico del que apoyó y dio una voltereta. Apuntó sus armas hacia abajo y cayó girando y disparando de forma descontrolada así creando una lluvia de balas que azotó a todos los que estaban debajo de él.

Los soldados del narcotraficante no se quedaron inertes, ráfagas de disparos se suscitaron desde la parte superior del local, la zona VIP. Balas que iban dirigidas a la Gremory pero que no tuvieron efecto al ella usar una barrera mágica para parar los disparos sin demasiada dificultad, miró por un segundo al peli-plateado hacer su labor, le preocupó un poco lo sanguinario que estaba siendo pero más que nada le consternó lo feliz que se veía haciéndolo. Sacó su mente rápido de esos pensamientos para lanzar una bola de energía destructiva hacia el origen de los disparos, hubo una pequeña explosión, cristales, miembros y armas medio derretidas salieron volando de dicha área.

–Princesa Gremory, recuerda que lo queremos vivo– exclamó Morrison presenciando todo desde la lejanía.

Ella asintió, se había asegurado de no usar demasiado poder para no matar a todos en ese lugar sino para arrinconarlos más. Descendió al suelo, caminó a paso calmado bloqueando disparos con una barrera que mantenía con su diestra y lanzando alguna ocasional bola de energía destructiva con su zurda. Estaban completamente rodeados pero al ser demonios de tan baja categoría la amenaza parecía ser mínima.

{No hay manera de que ganen, ríndanse y les permitiré vivir. Sean conscientes de que su derrota es inminente} explicó tratando de hacerlos entrar en razón para que no desperdiciaran sus vidas.

Sus palabras llegaron a oídos sordos, todos arremetieron contra ella al mismo tiempo. La Ruin Princess creó un círculo de su técnica del Clan Bael que la rodeó, al extender sus manos a cada lado el círculo se fue expandiendo y haciendo más grande hasta incinerar a los demonios. Dio unos pasos hacia delante, arrojó una bola de dicha energía con su zurda hacia un grupo de cinco que tenía enfrente, formó una en su diestra y la arrojó a su lado. Volvió a crear otra barrera mágica y caminó protegida por ella, ya casi habían acabado con todos.

Dante por su lado había agotado la munición en la grease gun que desechó de inmediato. La Glock ya estaba casi vacía según la cuenta mental que llevaba de las balas disparadas y no le quedaban más cargadores, la CZ debía tener quizás unas tres balas y ya no había cargadores, tenía una Browning Hi-Power con tres cargadores completos y las escopetas. Relajó su paso, la música seguía sonando pero aparte de los ataques de Rias y de los ocasionales disparos que le dirigían, el club estaba mucho más calmado, ya casi todos estaban muertos. Pasó al lado de un sujeto que yacía en el suelo agonizando, lo miró momentáneamente de reojo y lo remató con un disparo en la frente, esto ya sin verlo, en cambio dirigió su atención a la peli-roja que seguía usando su magia para enfrentarse a sus enemigos.

Un mesero, identificable por el uniforme en el que estaba envestido, apuntó a la chica y casi le dispara a quemarropa de no ser porque Tony vació su cargador en la espalda del sujeto, la Ruin Princess se giró al escuchar los disparos tan cerca de ella y miró al recién asesinado para luego mirar al peli-plateado, éste le guiñó el ojo en acompañamiento de una sonrisa mordaz, ella volvió su atención a lo que estaba.

El joven descendiente de Sparda tiró la Glock al suelo, blandió la CZ y la Hi-Power, guardó los cargadores de repuesto en el bolsillo interno de su chaqueta. Súbitamente más ruidos se escucharon en la entrada, estos siendo de vehículos que venían a alta velocidad y se frenaban bruscamente, se oyeron también pasos y gritos.

–Ya llegó la caballería– exclamó el Cazador.

–Morrison-san, escóndete en los baños, esto se va a poner peor.

El hombre asintió levemente y se retiró a los sanitarios. Rias formó una gran esfera de su energía detructiva y la apuntó hacia los pilares que sostenían la zona VIP. Cuando impactó la energía negruzca estos refuerzos se destruyeron y se desplomó todo ese segundo piso, el juego de luces LED del lugar se destruyó también, cristales salieron volando en todas direcciones pero la habilidosa demonio pudo contener la mayoría con una barrera.

Dante sacó del bolso unas granadas de humo que arrojó en diversas direcciones para crear una cortina y reducir la visibilidad para los que estaban a punto de entrar, sostuvo una fragmentaria en su zurda y la CZ en la derecha, ya le había quitado el pin de seguridad y mantenía la granada activa con el seguro manual.

Las puertas se abrieron y una andanada de fuego pesado los recibió, el Sparda lanzó la granada y le disparó antes de que tocara el suelo. Explotó y eliminó a una buena cantidad de los narcotraficantes, estos a diferencia de los demonios del Club se notaban mejor entrenados y portaban chalecos antibalas junto con armamento de asalto, parecían una verdadera milicia.

Disparó las últimas dos balas que le quedaban en el arma antes de cambiar a la Browning. La refriega de sus enemigos se volvió más intensa, la música fue acallada a base de plomo puro y pesado. Rias cubrió a Dante con su escudo mágico, éste tenía la ventaja de estar protegido y poder devolver el fuego, al gastar el primer cargador de la Hi-Power la recargó y la guardó detrás de su pantalón, tiró al suelo el bolso de armamentos y sacó una escopeta Browning A5 con el cañón recortado, la cargó y disparó a sus atacantes, la Gremory lo acompañó con andanadas de su poder destructivo.

– ¿Eso es suficiente dakka para ti?– exclamó Rias en referencia a sus atacantes.

–Ni cerca– gritó el muchacho en respuesta antes de volarle una pierna a uno de los militantes.

Todos los asaltantes estaban posicionados en la puerta en formación de ataque y de manera repentina todos dejaron de disparar.

{Tumba esa pinche barrera} exclamó uno.

Abrieron paso e ingresó uno de los demonios, éste estaba armado con un RPG que extrañamente tenía caracteres reminiscentes a runas mágicas en la punta de la granada propulsada.

–RPG– exclamó el peli-plateado.

La Ruin Princess reforzó su barrera creyendo que no sería suficiente para penetrarlas. Miró por encima de su hombro y notó a Gómez corriendo de entre los escombros, estaba cojeando de una pierna y se dirigía justo al baño de hombres, sonrió levemente y volvió su vista al frente pensando que Morrison se podría encargar del sujeto.

{FUEGO}

Disparó la granada de propulsión, Dante al verla venir por instinto la esquivó, cosa que fue lo más sabio ya que cuando el proyectil tocó la barrera mágica ésta se desvaneció. Rias abrió ampliamente sus ojos impactada por tal cosa, usó sus alas para esquivar pero no pudo evitar quedar desorientada cuando la granada impactó contra el fondo del club generando una explosión lo suficiente fuerte como para sacudir todo el local y empujarla a ella hacia delante.

Los demonios reanudaron su andanada de disparos. El Cazador sacó del bolso la segunda escopeta, una Mossberg 500. Apuntó ambas armas y comenzó a regresar el fuego, al ser ambas escopetas de bombeo las metía bajo sus axilas para hacer la acción de bombeo y eyectar los cartuchos y poder seguir disparando.

La Gremory rápidamente arrojo una enorme esfera de energía destructiva que diezmó a la mayoría de los enemigos en represalia por el anterior ataque. Dante siguió siendo más personal en su forma de eliminar a sus enemigos.

Hizo un Gun Stinger con la A5, al impactar el cañón en el pecho de su oponente jaló el gatillo y le abrió un agujero en el torso, empujó más el cañón hacia dentro, bombeó el arma y disparó al enemigo que estaba detrás del que ya acababa de matar, la escopeta se vació. La soltó, sujetó la Mossberg con su derecha y ambas manos, caminó dando pasos largos y acelerones a los lados para evitar el fuego enemigo.

Uno de los demonios que tenía más cerca bajó su rifle y desenvainó un cuchillo para apuñalarle en el cuello al estar lo suficientemente cerca. Redgrave continuó en lo que estaba, disparándole a los enemigos que tenía en frente, al notar a éste se giró y le dio un golpe con la culata de su escopeta en la cara, su fuerza demoniaca causó que le reventara el rostro al demonio, sujetó la mano con el cuchillo y la forzó a que apuntara a su propio cuerpo, apoyó la culata de la escopeta contra la mano del sujeto y dejó reposar la escopeta en su hombro con el cañón apuntando en dirección contraria, jaló el gatillo impactando al demonio más cercano a sus espaldas, el retroceso del arma generó suficiente fuerza como para hacer que la mano enterrase el cuchillo en el hombro del demonio, éste gritó de dolor, el Sparda bombeó de nuevo el arma y la reacomodó para sujetarla apropiadamente, luego le voló la cabeza al sujeto.

Al vaciarse el arma la soltó, recibió un disparo a quemarropa, atravesó su espalda baja y salió por su estómago. Sintió el dolor pero no fue suficiente como para pararlo, su cuerpo regeneró la herida enseguida. Se giró con una expresión de furia extrema, puso su vista en el demonio que lo miró aterrado al ver que el letal disparo fue inútil contra él.

El muchacho llevó su mano hacia atrás y sintió el agujero en la chaqueta que creó la escopeta automática. Su furia aumentó muchísimo más.

– ¿Sabes lo que acabas de hacer? Esta chaqueta me la regaló alguien especial, vas a pagar por eso– metió la mano en su bolsillo y sacó sus llaves–ARBITER–rugió con fiereza.

–Sí–respondió la DevilArm.

Arbiter regresó a su tamaño normal, agitó el hacha de guerra demoniaca en un ataque lateral que cortó justo por la cadera a su oponente, detuvo el arco del arma y subió su mano izquierda por el asta para ahora regresarla y cortar la cabeza del tipo, su cuerpo ni siquiera se había dividido todavía.

–Desaparece–dijo pateando el torso del demonio y separando su cuerpo en tres partes.

Impactó la punta del asta en el rostro de uno de los sujetos, alzó el hacha por encima de su cabeza y la dejó descender para cortarlo por la mitad. Se giró, saltó y de nuevo alzó su arma, cayó golpeando primero el suelo con la cabeza de Arbiter haciendo un Helm Breaker, el hacha liberó una enorme cantidad de energía demoniaca que quemó a los demás demonios. Miró a su alrededor, aparentemente ya todos estaban muertos, observó a Rias quien le devolvió la mirada, ambos asintieron.

Disminuyó a Arbiter a su tamaño para transportar y la volvió a meter en su bolsillo. Se aproximó a la chica.

– ¿Dónde está el lugarteniente?

–En el baño, con Morrison-san. Supongo que ya debe estar interrogándolo.

– ¿Estás bien?

–Sí, estoy-

Una repentina detonación interrumpió su conversación, Rias abrió sus ojos de par en par, Dante también lo hizo, corrió hacia ella con toda la velocidad que le permitieron sus piernas, la Gremory se tambaleó y cayó hacia atrás pero éste fue capaz de atrapar su caída a tiempo y la sostuvo en sus brazos, aun así la bajó hacia el suelo. Ambos se miraron a los ojos, un poco de sangre comenzaba a caer del labio de la chica hasta llegar a su mentón, ella apretó el brazo del muchacho y siguió viéndolo a los ojos.

–Me… ¿Acaso me…?

–Sí, ¿Es primera vez que te disparan?

Ella asintió, su mirada se notaba confundida, su rostro tenía una mueca de desconcierto y el resto de su lenguaje corporal sólo mostraba nerviosismo. La peli-roja dejó de mirarlo y en cambió dirigió su vista a quien estaba a espaldas del peli-plateado, un último demonio que se tambaleaba y apuntaba su pistola a duras penas. Dante chasqueó sus dedos con rapidez cerca del rostro de ella para llamar su atención.

–Mírame a mí, no lo mires a él, céntrate en mí ¿De acuerdo? Estoy aquí, voy a sacarte de este lugar y vamos a tratar esa herida ¿Entendido?– habló pausadamente para que ella lo comprendiera debido al shock que tenía.

La Gremory sólo asintió con la misma expresión confundida.

–Da-Dante, no estoy asustada.

–No, no lo estás, sé que no estás asustada. Sólo…estás…impactada, no esperabas que esto pasara, lo entiendo. Eres valiente ¿Sí? Eres la chica más valiente que haya conocido, es por eso que debes mirarme a mí y centrarte en mi voz ¿Te sientes mareada? ¿Débil?

–No, sólo, sólo… No lo sé, n-no sé en este momento.

–Cuando la adrenalina se te pase vas a-AGH– gruñó de dolor al recibir múltiples disparos del mismo sujeto en la espalda, cubrió a la chica con su cuerpo para que no se viera afectada por el ataque–Hijo de…–sacó la pistola que tenía detrás de su pantalón y se volteó para dispararle, antes de que pudiera jalar el gatillo la cabeza de su atacante se envolvió en algo muy similar a la energía de destrucción de la Gremory, al regresar su vista a ella vio cómo ella tenía su mano extendida, con la que acababa de hacer el ataque.

Guardó de nuevo la pistola para luego sostener su mano.

–Guarda energías, ese fue un tres cincuenta y siete– dijo refiriéndose al calibre de la bala–No importa si eres una demonio pura, una bala igual te puede afectar, tienes que tener más cuidado ¿Sí?– agregó poniendo su mano en su mejilla.

Vio cómo la mirada de ella se hacía más débil, golpeteó su mejilla para tratar de mantenerla despierta.

–Hey, hey, escucha, hay algo que debo contarte pero no te lo puedo contar si te duermes, mantente conmigo.

Escuchó un par de disparos venir del baño.

–Morrison, Morrison, apúrate– exclamó.

El hombre salió del baño limpiándose las manos con una toalla desechable. Al ver a la Gremory aceleró su paso primero pero después corrió.

– ¿Qué le sucedió a la Princesa?

–Le dispararon, necesitamos salir de este lugar, debemos tratar la herida.

–No podemos ir a hospitales, Dante, tú lo sabes.

–Entonces regresemos a la casa segura.

Más ruidos se oyeron venir de afuera, más pasos.

{Policía, al suelo con las manos arriba al suelo, al suelo}

No dieron más advertencias ni esperaron a que acataran la orden cuando comenzaron a abrir fuego de inmediato. Las balas rebotaron antes de tocar al trío, una barrera roja se hallaba entre ellos y la policía federal. Morrison y Dante dirigieron sus vistas a la Gremory, se veía pálida pero aún se mantenía con suficiente fuerza para usar su magia. Activó un portal y los sacó del lugar.


(Breves minutos después…)

Había sangre por todo el baño, Dante le había quitado el vestido a la chica, a falta de alcohol isopropilico usó lo más cercano, una botella de tequila que encontró en la cocina.

–Voy a tener que suturar, Hime-chan, no puedo dejar la herida abierta.

– ¿Qué…hay…de...de la bala?

–Entró y salió limpiamente, no sé qué tanto daño interno te habrá causado… Escucha, eso va a doler, toma, muerde esto–dijo entregándole su propio vestido.

Ella lo metió en su boca y mordió, él vertió el alcohol etílico en su herida. El dolor fue tremendo, apretó sus puños y gruñó, de no ser por su gran tolerancia al dolor se habría estado revolcando en el suelo.

–Ahora viene lo peor, la sutura dolerá el doble que eso, no hay anestesia y no tenemos tiempo de buscarla.

–Sólo hazlo– exclamó con voz débil.

–Bien.

Procedió a suturar la herida con una aguja e hilo que había en un botiquín. No mintió cuando dijo que el dolor iba a ser peor, y su falta de práctica tampoco ayudaba a que doliese menos. Ella cerró sus ojos y trató de soportarlo lo mejor posible. Fueron largos y tortuosos minutos hasta que él concluyó, le puso gasas en la herida de entrada y la de salida, luego vendó la zona. El disparo dio en el costado del abdomen.

El Sparda la cargó y la llevó a una habitación, la acostó en la cama y la cubrió con una sábana.

–Iré a comprar algo para el dolor, agua, suero, esas cosas, ya vengo.

–Dante–musitó sujetándolo por la manga de su chaqueta–No te vayas, no me dejes, por favor.

Esa frase le trajo recuerdos vívidos del sueño que había tenido hace unos días, tal cosa lo perturbó profundamente pero evitó demostrarlo. Se sentó en el borde de la cama y posó su mano en la frente de la peli-roja, su temperatura estaba subiendo.

–Necesito ir a-

–No, quédate aquí conmigo.

Él suspiró y conectó su mirada con la de ella, sostuvo su delicada mano entre las suyas.

–Tu poder… Puedo usarlo para curarme.

– ¿Cómo?

–Cuando… Estoy así…cerca de ti...puedo sentir tu energía demoniaca, es…mucha…pero no la usas.

–No respondiste la pregunta.

–Desvísteme.

– ¿Qué?– cuestionó extrañado por la repentina petición.

–Tú también…Quítate la camisa y la…chaqueta…Debemos tener contacto piel con piel.

–Escucha, Hime-chan, no creo estar listo para este paso en nuestra relación, es demasiado repentino ¿Sabes? Tampoco estás en condiciones para eso–dijo en un inapropiado tono burlón.

Ella sonrió débilmente, trató de darle un golpe en el brazo pero no tenía suficiente fuerza para ello.

–No se trata de…eso… tonto…Absorberé lo que pueda de tu poder demoniaco…eso acelerará mi curación…y si tu poder me permite…tomar prestada tu regeneración…me curaré mucho más rápido.

– ¿Estás segura de que eso funcionará?

–No...lo sé, pero vale…la pena intentarlo.

–Bien, si eso de alguna forma va a servir de algo… ¡PERO! Si te toco sin querer en lugares inapropiados corre por tu cuenta ¿De acuerdo?

–Dante… Cállate y desnúdame

–Diablos, señorita, tranquila.

Él hizo como ella pidió, de todas maneras lo único que quedaba por quitarle era las pantimedias, el sujetador y las bragas. También procedió a quitarse la camisa y la chaqueta, se acostó en la cama, ella usó su brazo derecho como almohada para poyar su cabeza. Pegó su cuerpo al de él lo más que pudo, cerró sus ojos, se centró en él…En su interior, en su poder….A su mente vino una gigantesca llamarada roja… En el medio había alguien…Era una persona practicando con una enorme espada… No lo podía distinguir bien pero veía una silueta con cuernos y alas…Ojos rojos tan brillantes como esas llamas…Se le hizo familiar la silueta, sí… Abrió sus ojos… ¿Sparda? No, no era él… Era el potencial oculto que había en su interior que tomaba la forma del legendario caballero oscuro.

–Ya entiendo…

– ¿Qué?

–Por qué no puedes usar tu poder demoníaco… Está sellado.

–Uh huh…

–Está funcionando.

– ¿De verdad?

–Sí, puedo sentir tu poder fluyendo dentro de mí, es una cantidad mínima pero a lo largo de la noche me ayudará a curarme– dijo en un tono bastante diferente y para nada entrecortado a comparación de hace unos minutos atrás.

– ¿Pretendes que durmamos así toda la noche?

– ¿Eso es un problema para ti?

–Heh… Para nada, no siempre se te presenta la oportunidad de dormir con una chica hermosa desnuda en tu cama.

–…–

Ella miró el techo, su vista seguía apagada pero había algo más en su mirada, tristeza ¿Quizás?

–Tú… ¿Te vas a marchar cuando termine el contrato?

–No me soportas, ya lo dejaste en claro, lo mejor es que me vaya.

–Sí, eres insoportable…Inmaduro, vulgar, maleducado-

–Gracias.

–Pero… Me he habituado mucho a tus tonterías.

– ¿Estás diciendo que me vas a extrañar?

–Sí…

–No te entiendo para nada, me envías señales cruzadas. Eres como un semáforo en verde y rojo al mismo tiempo, no sé si avanzar, retroceder, irme, quedarme… Es molesto.

–Me siento confundida respecto a muchas cosas sobre nosotros, sobre mi familia… Yo…no quiero que estemos juntos por el bien de la Casa Gremory, siento que sería como lo de Riser. Onii-sama, papá, incluso Grayfia están empeñados en que estemos juntos, por eso aceptaron que retaras a Riser sin titubear.

– ¿No debería hacerte sentir mejor que tu familia lo acepte?

–Ellos no lo ven como Rias y Dante. Para ellos está bien porque eres el hijo del Legendario Caballero Oscuro Sparda y yo como heredera del Clan Gremory debo estar contigo para que tengamos descendencia poderosa. No quiero que a eso se resuma una relación entre nosotros.

–Suena a que le estás dando demasiada importancia a la opinión de tu familia, ellos no están aquí, en esta habitación, en esta cama, sólo estamos tú y yo… Así es como debes ver las cosas… Pero con un poco más de ropa…A menos que no quieras imaginarnos con ropa que en ese caso no tiene nada de malo pero-

–Mejor cállate antes de que arruines lo que acabas de decir– dijo dándole un codazo pero a su vez escondiendo una sonrisa.

–Sólo quiero decir que-

–Entiendo lo que quieres decir… Y puedo ver tu punto. Pero necesito tiempo, quiero aclarar mi mente... Con eso no estoy diciendo que no sienta nada por ti, sólo que quiero comprender mejor estos sentimientos.

–Entonces por fin admites que sí te gusto.

Ella se sonrojó levemente.

–Quizás más de lo que tú crees.

Él montó su mano en su cabellera roja y acarició su cabello con delicadeza impropia de él.

– ¿Y…?

– ¿Que si es mutuo? Por supuesto, me encantas, a pesar de que no concordamos en nada no te cambiaría por nadie, haces mi vida más interesante.

Su corazón se detuvo por unos milisegundos.

– ¿Por qué?

– ¿Cómo que por qué? No lo sé, no es algo que pueda explicar, porque sí, porque eres tú… Porque siempre serás tú.