Hola gente maravillosa, ya sé que quieren lanzarme Shurikens, Kunais, Rasengans, Chidoris, Shannaros, Crucios, Avadas Kedavras, escribir mi nombre en su Deaths Notes y otras cosas más. Yo también quiero, no tengo excusas, bueno sí, he perdido inspiración y no sabía si podía continuar, estuve tentada de borrar la historia pero luego aquí estoy, de a poco, la universidad es un infierno. Ya sé cómo terminó la serie y espero que a pesar de la decepción, sigan apoyando las parejas. Porque yo seguiré escribiendo de estas, hasta que no hayan fans y me digan que deje de escribir de ellos, y aun así espero poder seguir y que no se cumpla lo malo. No sé qué tal el capítulo pero ojalá les guste. Nos leemos allá abajo.
Aclaraciones: UA, OoC, muerte de personajes, lenguaje.
Género: Fantasía, Humor ¿Romance?
Pareja: SasuHina, Narusaku y varias más.
Los personajes son de Masashi-Kishimoto, la historia es mía y sólo gano con esto sus hermosos reviews (si los merezco).
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— ¡Buen día, bastardo! —Escuchó Sasuke a lo lejos, él más que nadie reconocería esa voz hasta el fin del mundo— ¿Por qué esa cara?
— ¿De qué hablas, mediocre? —Preguntó de vuelta, deteniéndose justo en la entrada, Naruto lo alcanzó con una resplandeciente sonrisa en el rostro.
—Que tienes una cara peor que la de todos los días—luego de decir eso, se echó a reír, paró de hacerlo cuando vio al pelinegro—me refería a tu expresión…
—Mejor cierra la boca y vamos a clase—estaban por ponerse en marcha cuando de pronto se paralizaron, una inmensa horda de chicas los rodeaba por todas partes y fue entonces que empezaron a sudar. Miraron a su alrededor pero no tenían salida, ellas los miraban fijamente sin siquiera parpadear y eso era lo que más les aterraba.
— ¿Qué nos van a hacer?
—Naruto, cállate, no vaya a ser que nos respondan.
—No te preocupes, Sasuke, ya no haremos nada contra ustedes—se oyó una muy conocida voz entre el grupo de chicas, ambos lograron divisar una cabellera pelirroja y más atrás una rubia. Eran Karin y Shion. Eso los preocupo todavía más, si era posible. Esas chicas eran las más peligrosas que todas las otras juntas.
— ¿A qué te refieres, Karin?
—Bueno…—Respondió la rubia por la otra—hemos decidido que vamos a dejarlos en paz. Ya no iremos tras de ustedes otra vez.
—Espera, espera, espera…—dijo Naruto, saliendo detrás del pelinegro y dando tres pasos al frente, retrocediéndolos al darse cuenta que estaba muy cerca de ellas— ¿Están diciéndonos que ya no nos acosarán, interceptarán, adorarán, idolatrarán o cualquier otro sinónimo y tal vez antónimo, y que seguirán con sus vidas como si nada ocurriera? —Preguntó de forma completamente escéptica, mirando a su alrededor.
—Exacto, no será fácil pero nos dimos cuenta que no podemos ir detrás de ustedes todo el tiempo, que no es sano y que si lo seguimos haciendo, no terminará nada bien—contestó Karin de manera muy madura, según el pensamiento de los chicos,
— ¿No pensarás que vamos a creernos que después de once años persiguiéndome y cinco persiguiéndolo a él—comentó Sasuke señalando a Naruto—ustedes así de la nada dejarán de perseguirnos y terminarán con eso del club de fans y viviremos todos felices para siempre, fin, o sí? —terminó de decir, cruzándose de brazos y mandándoles la mirada más fría y escéptica que tenía.
—En realidad no es algo de la noche a la mañana—dio su respuesta Karin—yo, como presidenta de los clubs de fans: SasuNaru Love, Sasuke Sharingan, Rasengan Naruto, Naruto Uchiha, Sasuke Namikaze y, Naruto y Sasuke líderes de Konoha, he convocado a estas chicas a varias reuniones y de tantas charlas, hemos llegado a la conclusión de que no podemos seguir aferrándonos a ustedes de esa manera tan bizarra, lo de ayer fue nuestro último intento, nos dimos cuenta que no hacemos feliz a nadie, ni a ustedes ni a nosotras, tomamos de ejemplo a Sakura y a Ino, ahora las vemos y podemos decir que son normales y han seguido con sus vidas, dejando atrás todas esas ilusiones de niña ingenua y caprichuda,
Karin terminó con su discurso y luego se prolongó un largo silencio, nadie se atrevía a romperlo de momento. Las palabras habían quedado flotando en el aire, todavía penetrando en sus oídos hasta llegar a su cerebro para procesarlas. Sin embargo, ambos chicos estaban estáticos, silenciosos y pálidos, Sasuke más de lo normal.
—Antes de decir algo que cierre este capítulo para siempre…—comenzó el pelinegro— ¿SasuNaru Love?
— ¿Naruto Uchiha? —Le siguió el rubio aún en shock.
— ¡¿Sasuke Namikaze!? —Preguntaron ambos casi en grito— ¿¡Cómo se les ocurre usar esos nombres?!
—No griten—Shion parecía un tanto molesta, aunque por dentro quería llorar y morirse—los clubes son de ambos, de Sasuke o de Naruto nada más, fueron propuestos y llevados a votación. Tenemos una muy buena democracia participativa y protagónica. ¡Auch! ¡Karin!
—Te dije que no te inscribieras a esas clases de política, Shion, que luego vas a estar diciendo promesas que no vas a cumplir después—la regañó la pelirroja luego de golpearle en la nuca.
—Pues soy la vicepresidenta de esos clubes, entonces tengo que saber cómo administrarlos y que no cometan errores, tú deberías hacer lo mismo—respondió la rubia y entonces ambas se enzarzaron en una discusión sobre el tema, las otras chicas intervenían dando cada una su punto de vista, apoyándolas o no. Mientras que Sasuke y Naruto habían quedado en segundo plano.
—Oye bastardo ¿Cómo fue que de hablar sobre nuestra libertad y que ya no seremos perseguidos por estas locas, pasamos a hablar de políticas y a ser ignorados? —Le preguntó el rubio a su amigo, el cual se encogió de hombros sin saber que más decir—eh, disculpen señoritas… Señoras… Ladys… Damas… ¡VIEJAS CHIFLADAS Y PSICOPATAS! —Terminó gritando Naruto, logrando que todas lo miraran como si fueran a colgarlo de sus partes, él dio un respingo y se volvió a esconder detrás de Sasuke que miró el cielo como pidiendo paciencia—es que creo que debemos seguir con el tema principal de todo esto.
—Ya no hay nada más que decir, que pueden quedarse tranquilos, será un hecho y no palabras, no los seguiremos más.
—Pues ver para creer Karin—mencionó el Uchiha—no es un misterio que no confiemos en ti ni en ninguna de ellas.
—En realidad es algo que entendemos y para empezar a demostrarlo…—comentaba la pelirroja mientras hurgaba en los bolsillos de su falda, ambos chicos se pusieron en guardia, no se fiaban, quizás sacaba un arma que los dejaba neutralizados y luego así secuestrarlos o tal vez algo peor, antes de poder seguir, en las manos de la chica apareció un pañuelo blanco, ella los miró y alzó una de sus cejas sonriendo de forma burlona—quería mostrarles esto.
— ¿Y eso para qué o por qué? —Preguntó el de ojos azules, sin terminar de entender a donde querían llegar con todo eso— ¿Nos vas a sacudir la naricita para sacarnos los moquitos? — La pelirroja puso cara de asco (aunque en el pasado le hubiese encantado hacerlo sin replica alguna), suspiró y respondió de forma seria y sin vacilar:
—No. Es una bandera blanca, una manera simbólica, significa que nos rendimos, estamos dispuestas a seguir nuestro propio camino y dejarlos en paz, es un trato que queremos hacer—y luego extendió su mano derecha hacia ambos chicos que la miraron con desconfianza, luego entre ellos, a su alrededor y volvieron su vista hacia la mano extendida.
—Espero que sea cierto lo que dices Karin—mencionó Sasuke en su forma arrogante, aunque en el fondo seguía desconfiando, estrechando la mano de la chica—y que no sea una trampa o te aseguro que tú y tus amigas se arrepentirán.
—Jajajajaja, ay, Sasuke, que cosas dices, despreocúpate, les demostraremos que es verdad. Bueno…—la pelirroja miro el reloj en su mano izquierda y a sus compañeras—será mejor que todos vayamos a clase, está a punto de sonar el timbre.
Luego de haber dicho eso, efectivamente, sonó el timbre y cada una de las chicas presentes se fue dispersando poco a poco, sólo quedaron Karin, Shion, Naruto y Sasuke que guardaron silencio por un rato.
—Bueno prima, es agradable saber que hayas madurado, estoy orgulloso de ti y…—comenzó a decir el Namikaze con una sonrisa amigable, pero después terminó gritando de forma histérica— ¡NO PUEDO CREER QUE HAYAS PERMITIDO QUE ME ACOSEN Y QUE CASI ME VIOLEN! ¡¿EN QUE DIABLOS PENSABAS!? ¿TE ACUSARÉ CON MIS TIOS Y CON MAMÁ?
—Ay, primo, cálmate, no fue para tanto, no son el centro del universo—dijo Karin como restándole importancia (aunque los chicos sintieron un puntada en el pecho al escuchar lo último) y antes de que el rubio dijera otra palabra más, ella prosiguió—vámonos Shion se nos hace tarde, adiós chicos, buena suerte—tomó la mano de la rubia y se alejó corriendo llevándola arrastras, dejando a los chicos con la palabra en la boca.
—Eso fue un poco extraño, ¿de verdad crees que no nos perseguirán y todo será normal?
—No lo sé Naruto, ver para creer.
—Tal vez, si dejamos transcurrir el tiempo lo veamos. Creo que ya es hora de un respiro.
—Hmp, vamos o llegaremos tarde.
—No sé por qué las prisas, sabemos que la primera hora es con Kakashi y él NUNCA llega temprano—lo único que escuchó de Sasuke mientras caminaban al salón fue un "ajá" — ¿Me escuchaste que recalqué el nunca, bastardo?
—Sí perdedor, a veces es imposible ignorarte.
—Óyeme no seas tan…—justo en ese momento su frase se vio interrumpida por un estruendo proveniente de uno de los salones que habían dejado atrás, se miraron y estaban a punto de ignorarlo cuando se escuchó un ruido más fuerte.
—Naruto, no te atrevas…—Sasuke no había terminado su advertencia cuando el rubio salió corriendo a investigar qué era lo que estaba pasando, el pelinegro tenía la opción de dar la vuelta y pasar de eso, dejar que su amigo le hiciera de héroe él solito pero, aunque no se crea y no lo parezca, Sasuke Uchiha tenía conciencia y en ese momento empezaba remorderle, la verdad era que no podía dejarlo solo y en ese momento soltó un suspiro de frustración— ¡Estúpido rubio cabeza hueca número uno en sorprender a la gente! —Y salió corriendo en dirección a su amigo, para evitar que se metiera en grandes problemas.
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Era algo normal en el rubio dárselas de héroe, habiendo en ocasiones que el cometido no se cumpla. Es decir, que actuaba de esa manera por nada, sin embargo, aquel estruendo fue extraño. En Konoha Elite, alguno de sus pasillos y salones estaban en abandono, ya no los usaban debido a que años atrás uno de los laboratorios explotó y tomaron eso como excusa para agrandar el instituto, hicieron más pasillos y salones dejando en desuso los antiguos, ya nadie se pasaba por ahí, ya sea por miedo o por desinterés, se rumoreaba que esos sitios estaban encantados por el fantasma de un alumno que murió en la explosión pero todo eso era falso. O eso decían la directora y los profesores cada vez que se lo preguntaban.
Naruto recordó eso justo cuando llegó al pasillo de dónde provenía el sonido, así que frenó en seco y tragó saliva nerviosamente, ahora el papel de héroe quedó en el olvido. Fantasmas. El rubio creía en ellos después de que durante toda su infancia había sido acechado por ellos, nadie conocía ese secreto, ni siquiera Sasuke, lo único que lograría era que se burlarán de él, que lo tildaran de loco, así que era mejor callar. Algunos eran buenos y otros eran malos. Eso lo preocupaba. Se volvió a escuchar el estruendo en uno de los salones de fondo, era como si los objetos que había allí se estrellaran contra la pared y otras veces era como si tocaran a la puerta, como si alguien tratara de salir. Si era un espíritu y este era malo, sería un grave problema, aunque también, pensó Naruto, podría ser que un estudiante se quedó atrapado. Sin importar qué, se armó de valor y habló en voz alta:
— ¡Hola! ¿¡Hay alguien ahí?! —Al terminar la pregunta los golpes aumentaron. Definitivamente alguien golpeaba una puerta casi con desesperación, fue caminando poco a poco para tratar de localizar de dónde provenían los golpes— ¡¿Te quedaste atrapado!? ¿¡Quién eres?!
— ¿¡Hay alguien allá afuera?! ¡Necesito ayuda! —Esa voz y los golpes provenían del salón al final del pasillo y la única luz provenía de las ventanas empañadas de polvo, dándole al lugar un aspecto más aterrador a pesar de que era de día, Naruto llegó pero no se movió más— ¡Alguien me encerró! ¡No puedo salir!
—Mantente tranquilo ¿estás bien? ¿No estás lastimado? —Que pregunta tan estúpida, no sabía aún si era un vivo o un espíritu pero aun así…
—No, estoy bien, he intentado salir de aquí pero la puerta está como trabada y no hay ventanas aquí—le respondió la voz que resultaba ser la de un chico, su voz era seria y un poco ronca pero tenía tintes desesperados y de cansancio, debía llevar mucho rato pidiendo ayuda. Puede que fuera un vivo, aunque algunos fantasmas eran muy engañosos, lo averiguaría pronto.
—No te preocupes, te ayudaré—miró toda la puerta y sus ojos se detuvieron en la cerradura, tenía introducida una llave pero estaba rota y la mitad adentro lo que impedía abrirla, no había otra manera que echarla abajo, o por lo menos intentarlo—necesito que te alejes de la puerta, es probable que se abra de forma brusca.
—Ok, está bien—Naruto oyó sus pasos alejarse y entonces se echó hacia atrás, se impulsó con el hombro derecho adelante y lo estrelló contra la puerta…
— ¡Puta mierda!
— ¿Qué pasó? —Preguntó el chico al otro lado, el rubio estaba de rodillas en el piso y sujetándose el hombro con una cara de dolor que hasta las lágrimas le habían salido.
— ¡Nada! —respondió con voz quebrada, se levantó y respiró hondo, todavía sujetando su hombro—sólo un mal golpe, aléjate—y lo volvió a intentar otras tres veces más y lo único que consiguió fue un hombro dislocado— ¡Por todos los tazones de ramen! —Gritó y con una furia fulminante le dio una patada a la puerta, que no sólo se abrió sino que se separó de las bisagras y atravesó el salón hasta estrellarse en la otra pared haciendo gran estruendo. El rubio jadeaba por aire y por unos segundos un aura naranja oscuro lo rodeaba pero fue tan rápido que ni se notó.
—Eso ha sido… Nunca vi algo así—La voz del chico encerrado se oyó escéptica, éste se asomó por el lado derecho con mucho cuidado y le dio una mirada analizadora a Naruto que ya había recuperado el aire, más o menos—supongo que gracias.
— ¿¡Como que supones que gracias?! —Gritó el rubio ofendido, se sentía algo cansado y aquello le molestó— ¡Te acabo de ayudar a salir!
— ¡¿Acaso te diste cuenta cómo!? Nadie abre una puerta de esa manera—le espetó el chico, que portaba el uniforme del instituto, tenía el cabello largo y liso hasta mitad de la espalda de color marrón claro, y lo más raro que Naruto notó fueron sus ojos, eran blancos. Y eso hizo que el rubio se pusiera pálido y tragara con dificultad.
—Tú…—intentó decir, su voz se entrecortaba y el chico que antes estaba encerrado lo miró con una ceja alzada— tú estás…
— ¿Quieres dejar de tartamudear? ¿Yo estoy qué?
—Tú estás muerto.
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— ¡Naruto! ¡No seas más idiota y vuelve! —Había gritado Sasuke pero su amigo cruzaba el pasillo a la izquierda y supo que no lo había escuchado, ya le tenía ventaja así que trató de acelerar el paso y justo cuando iba a cruzar también, chocó contra algo—pero ¿qué diablos? —o contra alguien. Pensó que se trataba del rubio pero se dio cuenta que no era así.
—Oh, ça va faire mal pendant un certain temps (oh, eso va a doler un rato) —Sasuke escuchó exclamar a una voz femenina y desde su posición en el piso se dio cuenta que era así, sentada frente a él, la chica tenía expresión de dolor, al rato lo fulminó con la mirada y le habló en francés— ¿Ne voyez pas où vous allez, vous idiot? (¿No ves por donde vas, idiota?) —el Uchiha bufó indignado ¿Quién era ella y cómo se atrevía a hablarle así?
—Vous êtes celui qui ne voit pas où il allait, fille (Tú eres la que no ve por donde iba, niña) —Le respondió el pelinegro en un fluido francés y con una sonrisa arrogante al tiempo que se ponía de pie, ella lo imitó con una expresión de sorpresa en el rostro. Todos esos años de estudios franceses, obligados por su madre, daban sus frutos.
—Vous parlez également français (Tú también hablas francés) —dijo ella mirándolo de arriba abajo con una mirada de escrutinio— ¿Qui êtes-vous? (¿Quién eres tú?)
—Mon nom est Sasuke. ¿Et qui êtes-vous? Vous êtes un étudiant de cette école pour votre uniforme, mais je ne avais jamais vu ici (Me llamo Sasuke ¿Y tú quién eres? Eres estudiante de esta escuela por tu uniforme pero nunca te había visto por aquí) —él también la miró de arriba abajo sin mucha emoción, tenía los ojos marrones y el cabello corto hasta la barbilla también de color marrón, era delgada pero mucho más baja que sus otras compañeras, posiblemente de un grado inferior.
—Je suis Kate Lestrange1 et je suis nouveau. Devrait se rendre au bureau du principal, mais je ai raté vous l'amabilité de me prendre? (Soy Kate Lestrange y soy nueva. Debía ir a la oficina de la directora pero me perdí ¿Serías tan amable de llevarme?) —Conociendo costumbres, ella se inclinó y cruzó los dedos para que él le dijera que sí, lo escuchó bufar con resignación y una sonrisa maliciosa, que el chico no pudo ver, se extendió por su rostro.
—Suivez-Moi (Sígueme) —Y Sasuke se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la dirección. Kate se enderezó y en sus ojos la malicia brilló por un breve instante, volvió a su gesto amable y lo siguió mientras le decía:
— Merci beaucoup, sont vraiment très sympathique (Muchas gracias, de verdad eres muy amable) —el pelinegro sólo soltó un "hmp" sin mirarla, ahora que se fijaba, esa chica era muy extraña, el apellido le cuadraba pero aun así, no se sentía cómodo en su presencia y eso no le gustaba, quería llegar lo más pronto posible a la dirección y deshacerse de la muchacha. Las palabras de su madre retumbaron en su cabeza "siempre que una chica necesite ayuda, se la brindas, Sasuke" y por eso era que se había ofrecido, su educación se interpuso y a pesar que sabía que otra persona iba necesitar su ayuda, no fue capaz de decirle que no a Kate. Le pareció muy vulnerable y sola, instantáneamente sacudió su cabeza y su expresión se endureció aún más. No. Había otra chica más sola y vulnerable que la francesa, una cuyos ojos claros y tristes no podía sacar de sus pensamientos.
—Hinata—susurró el Uchiha, la peli-marrón lo miró por si hablaba con ella pero él sacudió la cabeza y siguió caminando por delante de la chica que comenzaba a caminar más lento cuando confirmó lo que sospechaba.
—Te encontré—murmuró ella tan bajo y sin ningún acento que el pelinegro no la escuchó por estar metido en sus propios pensamientos—y tú la encontraste a ella. Eso está mejor que mejor—y volvió a sonreír de forma malévola, pasando su dedo índice por su labio inferior.
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Cerca de los pasillos donde Naruto y Sasuke estuvieron a punto de encontrarse nuevamente, aparecieron dos figuras cubiertas por la oscuridad. Como cubiertos de una niebla muy negra y concentrada.
—Parece que esa mujer está haciendo bien su trabajo, mi señor—habló con mucho respeto una de las formas oscuras, mirando el lado por donde el Uchiha se fue junto con la chica nueva, una risa ligera y algo arrastrada se dejó escuchar por parte de la otra figura que acompañaba a la primera.
—Así es y ese chico rubio—la segunda figura parecía mirar el pasillo donde aún se encontraba Naruto—el demonio poco a poco empieza a despertar, no tardara mucho a que al otro le pase lo mismo. Tenemos que hacernos con ellos antes de que se descontrolen y que los guardianes se den cuenta. Sus poderes nos serán de mucha ayuda—su voz sonaba ligera y siseante como el de una serpiente, llena de malicia y ansias de poder.
—Sólo tiene que poner en marcha sus planes, mi señor.
—Ya los están… ya lo están…
Y luego de esas palabras, ambos se desvanecieron mientras la negra niebla giraba como un remolino y desaparecía sin dejar rastro.
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1: según internet, el apellido Lestrange significa "la extraña" o "la extranjera", es francés y supuestamente le queda el saco. ¿Ustedes qué creen?
Ok, discúlpenme si el dialogo en francés entre "Kate" y Sasuke no está bien, pero usé el traductor de google así que… ¿qué tal estuvo el capítulo? Sé que no sale Hinata pero más adelante sí. No sé si esta mejor o peor pero me gustaría saber sus opiniones. Les agradezco en grande a todos los que han dejado reviews con anterioridad, los quiero, mucho. Hasta la próxima, ¿sugerencias? ¿Saludos? ¿cartas bomba?
