« Nada tendrá conexión a menos que yo lo decida, además, MLB no es de mi propiedad »
Aclaraciones :
-No tengo ni idea de cómo es Luka, así que me basaré en el siguiente Fanart
-Si no has visto el capítulo cinco de la nueva temporada, lee esto bajo tu riesgo.
-Sigo enojada con Adrien. Sólo quería comentarlo.
"Sólo somos amigos"
Estaba dolida, aquella corta frase había roto su corazón en pedazos tan pequeños que no estaba segura de que pudiera repararse con nada. Es que todos lo sabían, todos eran plenamente conscientes de lo mucho que amaba a aquél rubio, todos menos él mismo. Juleka había organizado una pequeña pijamada en su casa, el propósito de ésta era animar un poco a Marinette quién había estado cabizbaja los últimos días. Todas estaban preocupadas.
Cuando llegaron a la casa de la chica, optaron por ponerse las pijamas de una, eran coloridas y refrescantes. Una vez reunidas en la habitación comenzaron a hablar de trivialidades.
—¿Han oído hablar de la chica nueva del otro grupo? Dicen que viene de Japón —mencionó Rose sin pretender lastimar a la azabache.
Todas comenzaron a hablar sobre la estudiante nueva, lo bella y habilidosa que era y lo mucho que envidiaban el no tenerla en su salón. Marinette se levantó de su lugar sin interrumpir. Sus amigas no conocían la razón de su tristeza y lo cierto es que tampoco deseaba ponerlas contra la nueva alumna.
Caminó por un largo pasillo contando sus pasos lentos y pesados, se sentía fatal aún sabiendo que no merecería el amor del rubio por el cuál nunca había luchado. Dispuesta a regresar a la habitación de su amiga, y afrontar su realidad, giró sobre sus talones chocando con algo en el acto.
—Perdón—mencionó con los ojos cerrados con fuerza tras tremendo golpe.
—No importa — susurró una voz masculina.
Abrió los ojos de golpe encontrándose con quien alguna vez fue su amor de infancia.
Luka, el hermano mayor de Juleka, era dos años mayor a ellas y debido a eso no era usual que fueran a las mismas escuelas ya. Marinette había tenido una especie de crush con él durante su infancia. Era callado y centrado en sus cosas, la trataba bien siempre que se veían y eso la había enamorado como la chiquilla que era. Después de no verlo durante un largo rato y con tremendo encuentro, sus piernas comenzaron a temblar cuando el rojo quemante (debido a la baja luz del lugar) penetró el mar de sus ojos, el estómago se le revolvió y creyó que iba a vomitar.
—La-los-Ju-Juleka, r-recamara Ka-ga-mi hablan—balbuceó la muchacha.
El chico soltó una fuerte carcajada llevando su mano a la frente y la otra a su estómago para calmarse, la indefensa jovencita se hundió en su sitio y un sonrojo rigió su rostro avergonzado. No estaba segura de lo que había dicho pero seguramente había sido algo muy estúpido.
—Oh, vaya ya veo, entonces tú eres la pequeña Marinette — habló Luka una vez relajado. Marinette quedó con los ojos expectantes y rió dulcemente en aprobación. — hace ya mucho que no te veía has... Cambiaste mucho — mencionó recorriendo su cuerpo con la mirada.
Fue entonces cuando cayó en cuenta, su pijama consistía en un corto short bastante holgado y una blusa de tirantes con la que para su desgracia, no llevaba sostén. Su rostro se tornó enrojecido una vez más y miró al chico con pena.
—Perdón—mencionó.
—No hay problema, Marinette ¿A dónde ibas? , ¿Te hace falta algo? —la chica negó con la cabeza y de inmediato él le sonrió.
—Iba a tomar un poco de aire, las chicas hablan de algunas cosas y la verdad no me gustaría interrumpir.
—Ya veo,podemos subir juntos, la noche es buena y no me fío que una niña bonita como tú se exponga a la obscuridad, quién sabe... Un minino puede atacar — sugirió burlón. Aquello llenó de dudas su corazón, pues de inmediato recordó a su compañero gatuno, asintió ante la proposición del muchacho y ambos se dirigieron a la azotea.
Platicaron por largos minutos, la azabache contó lo sucedido con el rubio y por extraño que parezca, se sintió liberada. El joven a su lado la veía dulcemente, una sonrisa amigable se postraba en sus labios y unas ganas tremendas de consolarla se instalaban en su corazón. A
—Pero entonces me dices que jamás le dijiste lo que sentíad—cuestionó, ella asintió lentamente —Marinette, ¿cómo quieres que te tome en cuenta si jamás le hablas?
—Yo no... No lo sé —respondió.
Las lágrimas comenzaron a brotar de sus azulados ojos. Era un amor entrecruzado aquello que tenían. Porque no era tonta, bien se daba cuenta del aprecio que su compañero le tenía como Ladybug, siendo Marinette la cosa era distinta. Luka tenía razón, nunca había hecho ni el menor esfuerzo, estaba de más llorar. El muchacho acunó su rostro entre sus manos, pudo notar sus pecas y la humedad sobre ellas, inclinó su rostro a ella y rozó levemente su nariz.
—Eres preciosa, princesa.
Unió sus labios a los de ella con un canto celestial de fondo. Era bonita, en eso no mentía y era cierto también que la había visto salir de la recámara de su hermana y seguido para cerciorarse de que todo iba bien. Había quedado prendado de su belleza juvenil. Era menor que él por cerca de dos años, y eso no significaba que dejaba de ser hermosa a sus ojos. Sintiéndose atrevido deslizó una de sus manos colocadas en sus mejillas hasta su nuca para profundizar aquel repentino beso, en tanto ella pasó ambas manos hacia el cuello del chico y se colgó de éste. Sin previo aviso, Luka llevó ambas manos a las caderas de Marinette, esa pijama suya lo había descolocado y ahora en pleno calor del momento y con la cordura en el borde, se preparó para hacer lo que desde antes había pensado.
Sus manos bajaron un poco más toqueteando las piernas de la muchacha sin atreverse a más, ella tiraba de su cabello mientras pegaba más su cuerpo al varonil. Un ligero gemido escapó de sus labios sobre los de Luka y encendió lo que hasta entonces estaba oculto. Desesperado metió sus manos dentro del short de Marinette y disfrutando del roce de sus dedos con la tela suave de las pantaletas de la chica.
Marinette se estremeció ante el tacto, pegando más su cuerpo, siendo consciente de su calentura al sentir el ardor de sus pezones que tallaban contra su blusa aún puesta y a la vez con el pecho del muchacho.
Un gemido más surgió.
Con mucho más entusiasmo, Luka metió sus manos heladas por debajo de la blusa, cuando atrapó sus senos, los tentó y amasó como si fueran lo más perfecto de éste mundo. Escuchando la respiración agitada de Marinette chocar con sus labios aún unidos de momento. Apretó más contra su cuerpo pegando su erección al vientre de la chica, captando el calor de la zona baja y la tensión de su cuerpo.
Aún con la ropa puesta, pegó su bulto al centro de la azabache, movió con presión suficiente para simular aquello que ambos deseaba hacer.
—A-Adrien... —suspiró Marinette.
Ante las palabras ambos quedaron shockeados, Marinette cubrió su boca inmediatamente apenada por la situación, Luka le sonrió amable y posó su frente sobre la de ella.
—Ve a por él, eres hermosa, no lo dudes.
Ya tranquilos caminaron al pasillo donde se habían encontrado en un principio, él la miró detenidamente y le deseó buena noche prometiendo volverse a ver.
Marinette entró a la habitación de su amiga y todo parecía como si no se hubiera chicas conversaban y se sacaban selfies.
—Será mejor que vayamos a dormir —mencionaron las chicas después de un rato.
Una vez apagadas las luces, todas entraron en sus bolsas y se desearon buenas noches.
—Ojalá esto se repita seguido —sugirió Alya.
—Sí —contestaron.
—Sí —susurró Marinette mientras cubría su rostro por la vergüenza con ambas manos.
Holu, ya sé, dos actualizaciones de Fragmentos en menos de un mes(básicamente 3 días) , ésto debe ser un milagro xd
Pero sí, y éste es cortesía de misterybitch quien me lo pidió y bueno, hice todo lo que pude porque de Luka no se sabe nada, No sé qué onda con Marinette y pues por eso fue super ligero...cuando sepamos más de él, te escribo algo mejor.
Espero que les haya gustado, saben que pueden contactarme como CjDeLarge en todos lados, leer mis otras historias y esas cosillas.
MYTA.1: SabinexGabriel? Nunca me lo he leído jajaja tendría que planearlo, pero gracias por todo,bb.
