NADA DE ESTO ME PERTENECE, ES DE MOONSCOOP, FRANCE 3 Y ANTIFILMS. SOLAMENTE ME DIVIERTO ESCRIBIENDO.

¡Hoolaaa a todo el mundo!

eto... bien ¡Bien! me tarde en actualizar... pero... es que tuve un bloqueo impresionante ¡No tenía la más mínima idea de qué poner en "amigo"! ni siquiera el curso básico que debería llevar. Primero pensé en la típica frase "sólo amigos" pero de eso vemos tanto en la serie que sinceramente, pensé no seria la gran cosa. La cosa de un amigo nuevo llevaría demasiado escrito y me resistí, simplemente algo dentro de mí me dijo "no". Al final, puse música me senté abrí el documento y empecé a escribir. Esto salió y espero que les guste.

La verdad, tenía olvidado a Code Lyoko. Hasta hace poco vi en la televisión una película-documental de María Antonieta de Habsburgo, esposa de Luis XVI y reina consorte de Francia antes de la Revolución Francesa. La corte de Francia, sus intrigas, sus dramas y en general, su historia, me encantaron. Se las recomiendo enormemente, y me acordé de Code Lyoko porque los patrocinadores fueron también France 3 y France 5. Después de verla (además de irme a leer libros de María Antonienta) me dije "¡Termina ya esos one-shots!"

Uff... ahora puse las notas muy largas ¿No? ¡Mejor me paso a los comentarios!

Yahiro: tu preocupación me enternece, no, lo único malo es la falta de tiempo e inspiración, pero fuera de eso ando perfectamente bien, gracias por la pregunta :) También me halaga que opines eso de mis historias, es siempre gratificante saber que hay personas que disfrutan el trabajo de una. Gracias por leerme y espero este capítulo no te deje de gustar :)

ELSA: la verdad, creo que todos podemos. Yo tampoco escribía, hasta hace como dos años, y es algo fabuloso. Te animo a que lo hagas, basta con tener una idea y listo. Hay muchos betas que con gusto sobrado te darían la mano para ayudarte en ortografía y redacción, yo misma me incluyo entre ellos. Y muchísimas gracias por leerme y comentar!

CodeYumyUlrcih: Jajajajaja! pues si, a veces la vida es injusta, y siendo franca, con atenciones como esas (de mi galán) estar enferma suena algo tentador... xD

Dragon Oscuro: bueno, en la serie lo vemos demasiado... ¿como decirlo? se preocupa por Ulrich, y sabemos que lo quiere pero es también bastante frío y no sabe para nada cómo demostrar sus sentimientos. Me parece la típica persona que deja eso de lado y mientras ve a su familia bien dice "todo marcha a la perfección" cuando, desde luego, las cosas no son así. Hay tantas personas así... quizá me equivoque ¿Tú que opinas al respecto?...

¡Pero que parlanchina ando hoy! mejor les dejo por lo que entraron, en primer lugar.

(Tambores)

¡El capítulo!:


XIV.-Amigo.

Sentado con los brazos cruzados, audífonos en sus dos oídos y una expresión por demás seria, Ulrich Stern trataba de perderse en la música de su reproductor al tiempo que miraba las calles, donde personas caminaban en un desfile de colores, prendas, accesorios, expresiones y facciones.

Iba en un camión de la ruta 16, hacia los suburbios de la ciudad. El chofer iba metido en su mundo, tarareando canciones de la radio, diferentes pasajeros charlando o callados. No conducía muy rápido y tampoco había tráfico, así que la ruta iba en su tiempo óptimo.

Claro que Ulrich no prestaba atención a eso, si no a la chica sentada al lado suyo y al muchacho de los asientos de al frente, descaradamente volteado para hablar con ella.

Yumi Ishiyama sobresalía entre los pasajeros por tres cosas. Una: sus facciones orientales. Dos: sus ropas oscuras. Tres: esa belleza enigmática en su esbelto cuerpo y rostro afable. Enfrente de ella estaba un chico más bien de carácter norteamericano, por sus ropas y jerga, que se la pasaba contándole chistes, haciéndola reír, bromeando y contando anécdotas "interesantes".

Había personas que se la pasaban viendo hacia la interesante pareja que llenaba de ruidos el autobús. Otras más descaradas no dejaban de ver al chico, que sonreía simpáticamente y lucía unos envidiables hoyuelos en las comisuras de sus labios.

—¡No te creo!—dijo Yumi de repente—¿De verdad dijo eso?

—¡Si!—repuso William—Tuve la misma reacción que tú ¿No es interesante?

—Tu primo es un completo tonto.

—No creo que sea mi primo, ni se parece en nada a mis tíos… ¿Tú crees en la adopción, verdad?

Yumi golpeó juguetonamente el brazo de William.

—¡Pero que tonto eres!.—rió.

—¿Pues qué? ¡Es la verdad!

William volteó y miró las calles por donde iba el autobús.

—Me tengo que ir, ésta es mi parada.

—Cuídate William, y dile a tu primo que no sea tan despistado, por favor.

—Se lo diré.

Después se inclinó frente a ella y simuló besarla en los labios, Yumi inmediatamente reaccionó y el beso terminó en la mejilla. William se puso de pie, caminando por el estrecho pasillo hasta tocar el botón naranja de las barras. El chofer detuvo el autobús, abrió la puerta trasera por donde descendió William, y siguió el curso.

Viendo al chico caminando hacia su casa, Ulrich se quitó los audífonos. Yumi estaba sentada con los ojos cerrados.

—¿Al fin se fue?—preguntó, un poco hosco.

—Si.

—Bien.

Puso pausa al reproductor y se lo guardó en el bolsillo del pantalón. Al fin las cosas estaban silenciosas y calmadas en el autobús.

—No tienes que ponerte celoso—replicó Yumi—William es solo un amigo.

—Ajá, y los amigos no se despiden con beso ¿cierto?

—Sabes que es completamente normal…

—Tú sabes a lo que me refiero Yumi—le cortó—No me quieras ver la cara de tonto.

Se cruzó de brazos.

—¿Y ahora andas enojado? Si serás inmaduro…

—Pues ponte en mi lugar ¡Nada le costaba a ese tarado irse con Odd! Si le ofreció llevarlo a su casa. Pero no, tenía que venir en el transporte público únicamente por venir contigo y de paso, hacerme pasar un mal rato.

Yumi lo miró fijamente.

—¿No le estarás dando demasiada importancia al asunto? Ya pasó.

—¿Y? sigo molesto.

—No tienes razón de estarlo.

—¡Pero lo estoy! Y más porque le sigues el juego.

Abrió los ojos, con mueca de ofensa.

—¿Yo? Perdóname, pero siempre le he dejado las cosas claras, desde…

—Vamos Yumi—nuevamente la interrumpió—Lo ignoraste la mitad del tiempo y hasta hace como diez minutos que le empezaste a poner atención ¿O crees que no te conozco?

Bajó un poco el rostro, pues decía la verdad. Solamente había estado bromeando con William por saber qué reacción tendría Ulrich. Sabía que no sería buena, pero aún así lo hizo.

—Bueno ¿Y? lo hice, es pasado.

—Como digas.

Yumi se volteó un poco y después lo miró con seriedad, los ojos llenos de una expresión tierna.

—Estás por demás consciente que te quiero solamente a ti ¿verdad?

—Lo estoy. Pero no por eso me pongo menos celoso ¿entendido?

—Entendido, mi exageradito alemán—le dio un beso en la mejilla y se recargó sobre su hombro—Es solo un amigo, no te lo tomes tan mal.

—Bien…

Se detuvo el autobús, una deslumbrante y hermosa chica subió. Caminó buscando un lugar donde sentarse hasta encontrar el asiento frente a Yumi y Ulrich. Esbozando una sonrisa de alegría, se sentó con rapidez mirando al alemán.

—¡Ulrich!.—lo llamó—¡Pero cuánto tiempo! ¿Cómo has estado?

Yumi inmediatamente agarró con mayor fuerza la mano de su novio, mientras el chico miraba a la mujer buscando en sus memorias algún recuerdo de la susodicha.

—¿Emily?—se aventuró a preguntar.

—¡La misma! ¿O no te acuerdas ya de mí?

—No… vaya si… digo yo…—sus mejillas se coloraron, con nerviosismo—Tardé en reconocerte, has cambiado mucho. Yo bien ¿Y tú?

—Nada de lo que me pueda quejar.—Y sonrió coquetamente, de una manera que a Yumi le pareció descarada.

La japonesa se cruzó de brazos, sin por eso soltar la mano de Ulrich, que agarraba de una manera casi posesiva. Emily o no se dio cuenta o fingió no notarlo, porque siguió dirigiendo comprometedoras sonrisas, removiéndose mechones lisos de cabello y platicando cosas de su vida que, desde la perspectiva de Yumi, importaban lo mismo que la farola de la esquina: nada.

—Me encantaría seguir hablando—interrumpió Ulrich de repente—Pero ésta es nuestra parada ¿Verdad amor?

Yumi lo miró de reojo.

—Vamos.

Se pusieron de pie. Emily insistió en saber su número telefónico, él solo le dio la cuenta de Facebook. Aplanó el botón naranja, el chofer se detuvo, abrió la puerta, y bajaron los dos peldaños hacia el suelo.

Sintieron el aire moverse detrás de ellos y el ruido del motor cuando el autobús se fue. En la calle, Yumi se movió aún molesta hacia la esquina.

—No me agradó esa tal Emily.

Ulrich se echó a reír, lo cual provocó una mirada furiosa por parte de la asiática.

—¿Te parece gracioso?

—Solo pienso—se encogió de hombros—Que celosa te ves adorable

—¿Celosa yo? No te creas tan importante.

—Vamos—colocó su brazo alrededor de sus hombros—Es una amiga, nada más.

Maldición, nada peor que te devuelvan tus propias palabras.

—Tenemos que llegar a un acuerdo con estos "amigos".—refunfuñó, mirándolo de frente y sosteniendo sus manos.

—Eso no te lo discuto.

Acortó la distancia, inclinándose suavemente y la promesa se selló esa tarde con un apasionado beso.


Bieeeeenn.

Sé que el tema de los celos no es la primera ves que lo trato, pero sencillamente fue la escena más casual, la más espontánea... ¿cómo decirlo? a mí me suele pasar e imagino que a ustedes también. Quise un capítulo donde pudieran sentirse más identificados con la situación, y espero haberlo logrado. Me marcho, muchísimas gracias por leerme y rezo poder terminar el próximo capítulo en la próxima semana.

¡Hasta pronto!

chao!