Perdonen la tardanza… El 17 de Julio presento mi tesis de la Universidad… Bieeeee… asi que tengo mucho trabajo que hacer… hoy me escape, y me quede escribiendo varios capítulos aunque solo publicaré hoy este. Espero les guste.
Cap 14. Totosay
Soñé con ella, toda la noche, que era mía por el resto de nuestras vidas. Pero la realidad que se vive siempre es cruel comparada con los suelos llenos de esperanza. Es por eso que se dice que "sin sueños no se vive", porque si no fuésemos capaces de soñar todos nos suicidaríamos, la vida siempre está motivada por el deseo de alcanzarlos.
Desperté aun con su imagen clavada en mis pupilas, pero el frio intenso de la habitación me hizo gemir de dolor, toda la humedad se adentraba en mis huesos, estaba de nuevo en la oscura, húmeda y sucia celda. De seguro me trajeron mientras dormía.
Un siseo constante y molesto me hizo girar, mi mirada encontró a un hombre recostado en la oscura esquina de la celda.
- Inuyasha Taisho – dijo más como exclamación que como pregunta, el sabia quien era yo.
- Si, ¿de dónde me conoce? – la curiosidad de que le supiera mi nombre me estaba matando.
El viejo rió bajo y una tos enfermiza retumbó por todo el lugar. Me acerqué para auxiliarlo pero el olor de su cuerpo me hizo toser también.
- Oh por Dios viejo – gemí tapando mi boca.
- Lo siento muchacho, pero si pasas aquí la mitad de tu vida así es como terminas – su voz sonó cargada de tristeza y melancolía.
- Disculpe, ¿pero cómo me conoce?- insistí
- Te vi hace mucho tiempo muchacho, en la Hacienda Taisho – sonrió – Tu padre era un buen hombre –
El viejo estiró su mano huesuda y de tonalidad mas verdosa que rosada y la colocó sobre mi rostro.
- Eres igual a tu padre muchacho – sus palabras se clavaron en mi como un puñal, el conoció a mi padre, sabia quien era yo, y me estaba viendo en estas condiciones tan vergonzosas.
- No lo creo – respondí apartando su mano, sin ser brusco porque temía desprenderle la extremidad – mi padre nunca estaría aquí en esta pocilga y mucho menos siendo acusado por algo que no cometió.
- No, nunca estuvo aquí, peor falsas acusaciones lo llevaron a la muerte – hizo una pausa y murmuró bajo – y a mí me trajo hasta este lugar, igual que tu-
- ¿Está aquí siendo inocente? – si este viejo paso la mitad de su vida aquí siendo inocente que podía esperar yo, ¿salir? no, ya perdía la última esperanza, no saldría de aquí con vida.
- Si, Taisho, estoy aquí por defender a tu padre, por defender el honor de mi amo Inu Taisho –
- ¿Qué? ¿Pero mi padre? – coloqué ambas manos en mi cabeza, nunca supe porque fueron asesinados, nadie me lo dijo y ahora este viejo sin nombre hablaba como si…
- Lo asesinaron por no dejarse apresar sin pruebas justas, y yo lo defendí siempre, no dejaría a ese hombre tan honorable sucumbir ante las injusticias de Naraku – explicó
- Necesito que me cuente, tal vez moriré esta mañana, o me condenen a estar encerrado por siempre pero quiero que me cuente, ¿Por qué mataron a mis padres? – supliqué por saber la verdad.
- Trabaje para tu padre, muchos años, tu naciste y la hacienda fue más prospera que nunca. Tu padre trabajaba a nuestro lado, como uno más, no era sólo el patrón, era el obrero, Naraku era un maldito envidioso, embobado por tu madre – suspiró – hermosa mujer la señora Izayoi, y feliz, feliz con su marido y su pequeño Hijo Inuyasha – el pronunciar mi nombre con tanto respeto me hizo estremecer, así me llamaba mi padre, ese tono lleno de importancia en mi nombre.
- Naraku hizo todo lo posible por acabar con ese matrimonio, tu padre era un hombre divorciado, y con un hijo y naraku odio que Izayoi lo eligiera y no a él, que era soltero y lleno de fortuna –
- ¿Un hijo? – pregunté asombrado, yo tenía un hermano y no lo sabía.
- Así es, nunca se supo de la mujer, ellos se separaron y años después Inu se entero de que había tenido un hijo suyo, pero ella no apareció a reclamar nada, y él después de conocer a Izayoi se olvido del asunto –
- Sigue contando – le animé, este suspiró y volvió a toser estruendosamente.
- Naraku acusó a tu padre de miles de robos, asesinatos, tráfico de armas, y muchas cosas más, él quería quitarle su hacienda, pero le costó mucho, hasta que tu enfermaste – volvió a suspirar – tu padre se desesperó, la hacienda era productiva pero no había mucho efectivo, así que hizo un trato con Fujita, un hacendado que había llegado a la ciudad, ese tenía más dinero que nadie –
- ¿Fu.. Fujita? –
- Si ese mismo, el señor Fujita, hicieron un trato, el daría dinero para llevarte a un buen médico en la ciudad, y luego pagaría con ganado, tu padre sabia como hacerlo –
- ¿Qué paso después? –
- Pues, Fujita se unió a Naraku, traicionó a tu padre, sus trabajadores se revelaron, y en una revuelta tus padres cayeron muertos –
Si eso lo recordaba, fuego, gente gritando, disparos, hombres a caballo, y nada por un tiempo, hasta estar parado enfrente de los ataúdes de mis padres.
- Ese maldito de Fujita y naraku, los acusé pero caí preso por defenderlos y… y tú te me perdiste Inuyasha-
- Yo no te recuerdo, lo siento, ni siquiera recuerdo mucho lo que pasó, son imágenes distorsionadas, pero el vacio – toque mi pecho – el vacio sigue aquí –
- Soy el viejo Totosai, fui un buen amigo de tu padre ¿Qué fue de ti Inuyasha? –
Suspiré ante su pregunta – Bueno Totosai – lo llamé por su nombre ya que ahora sabia que tenia uno – Después del entierro de mis padres, caí desmayado, tal vez era a causa de la enfermedad, todavía, desperté rodeado de señoras y Fujita fue a buscarme, me contó que había perdido todo, al no tener quien encargarse de la hacienda fue vendida o algo así, yo era un muchacho no sabía de nada, me fui con Fujita y pasé los peores años de mi vida, me casé, y ahora estoy aquí, un Fujita, Sesshomaru Fujita ahora me quita mi mujer y todo lo que tengo –
- Creo que los Fujitas son un desastre, pero los Taisho, son gente honorable –
- No, yo no, volví a esa maldita hacienda a vengarme, el maldito de Sesshomaru me corrió del lugar como un perro, volví con poder, gracias al señor Yamamoto y su hijo Miroku, y me enamoré de su prima, Ahome, y me casé con ella por venganza – coloqué mis manos sobre mi rostro – Totosai lastime a esa mujer como nunca nadie lo ha hecho en el mundo, peor no es mentira mi amor por ella, soy capaz de morir hoy con tal de alivianar su pena, ni siquiera se atreve a visitarme –
- ¿Y esa mujer, también te ama? –
- Eso creí, pero ahora no sé si fue una mentira, o si era sincera, pero le creí –
- Yo pienso que por tu cara, también te amaba, sólo tienes que pedir una oportunidad más a la vida –
- Pero, estoy entre cuatro paredes Totosai, ¿cómo pretendes que salga de aquí?-
- Tengo años planeando un escape, pero estoy débil para hacerlo sólo –
- ¿Escapar de aquí?-
- Así es – un exceso de tos lo invadió de nuevo – Saldremos de aquí, y buscaremos a tu mujer, si te ama vendrá contigo –
Lo pensé durante unos minutos, buscar a Ahome e irnos lejos de todo esto, era un buen plan, el detalle estaba como haría este viejo para que ambos escapáramos de este sucio lugar, vigilado las 24 horas por guardias y enfermeras.
- ¿Qué dices Taisho? ¿Te arriesgas? –
- Esta bien, todo sea por buscar a mi mujer -
Continuara…
