Esta historia es mía y no permito que alguien haga una copia total o parcial de la misma, la mayoría de sus personajes al igual que el mundo donde se desarrolla es obra de Tite Kubo.
Gracias por seguir la historia, agregarla a favoritos, comentar y sobre todo leerlo, son ustedes por los que muchas veces los autores nos motivamos a continuar con nuestras historias.
¡ADVERTENCIA!: este capitulo contiene LEMON (no de los fuertes ni la gran cosa, pero si tiene) por lo que si para alguien no es de su agradado, esta señalado como flashback y por si eso fuera poco al comienzo viene entre doble división (las lineas o rectas (como le llamen) que uso para marcar el cambio de escena) y al final después de "fin Flashback" viene nuevamente la doble división, si lo leen es bajo su propio riesgo.
Respuesta a los comentarios:
Anthony00: Gracias, la verdad es que no espere que el capitulo fuera así, aquí tienes la continuación.
natsumivat: Obviamente que Grimmjow debía de ser celoso, con la personalidad de "Rey" que tiene no podía ser diferente. Todas debían caer ante lo hermoso que es Ulquiorra (me lo he imaginado y casi chillo como fangirl loca) Ichigo solo quiere atención para él y su enana se va con otro, pues así no se puede. Yo también sentí muy bueno el momento ByaYoru (no porque lo haya escrito yo, sino porque así las cosas deben ser entre ellos), Karin es muy liberal pero si es celosa, eso lo mostrare pronto, Ichigo y Rukia siempre deben tener su momento tierno y Nell no podía dejar de lado su venganza aunque todavía les falta a esos dos. Por ahora el concurso de la lluvia tendrá que esperar porque se les acabaron los días lluviosos. Gracias por leer.
ichirukikawaii: Hola! Me alegra saber que mi historia te guste y si, creo que me excedí de ternura en ese capitulo, por ahora este no lo sera pero ten en cuenta que sin importar que pase, todos tendrán sus momentos dulces o difíciles ;) Sobre el manga, creo que te habrás dado cuenta que paso lo que queríamos... pero de la forma más dolorosa posible ;( sufro por nuestra fresa.
8579: Gracias :D que bueno que te haya gustado.
mary 11: El como viste a los personajes en el capitulo anterior es justo como siento que fueron de niños, te darás cuenta que en este capitulo no profundizare sobre los pequeños por lo que tal vez se te haga ver un poco más y llegar a la adolescencia, después de todo aquí apenas y crecieron un poco. Yo también querría abrazar a un Ulquiorra pequeño con alitas *u* se vería precioso... ay! me lo como jajaja. Te comprendo perfectamente, yo también amo el ByaYoru y no he encontrado muchas historias de ellos, por eso aquí no pude evitar ponerlos juntos y para mis proyectos a futuro pienso ponerlos juntos igualmente. Me alegra saber que lees mi fic, muchos no se animan a comentar pero se que están ahí y que finalmente me lo hagas saber me ha sacado una sonrisa, gracias en serio por seguir la historia. PD: Por ahora Soi Fong no vera a Yoruichi pequeña... si lo pensé poner desde el capitulo anterior pero quedaba muy largo (igual que este) pero de que la vera, la vera poniendo a ciertos varones un poco celosos :D
Aly Zama: En serio que yo también soy fanática de Urahara x Yoruichi, (osea casi es oficial esa pareja) sin embargo hay más fics de ellos que del UraSoi o ByaYoru por lo que opte más por las ultimas dos que me gustan mucho, que bueno que también te han gustado y es que son parejas realmente buenas que nadie toma mucho en cuenta. Gracias por la observación en la narrativa lo he tomado en cuenta pero se me siguen yendo algunas cosas que no noto, igualmente tendré más cuidado de ahora en adelante. Sobre Riruka te comprendo completamente, para mi también fue difícil poner algo así, más a ella que fue la única que me agrado de la Saga del Agente perdido y ten por seguro que lo que sufrió por Kazuma, él lo recibirá con todo e intereses, no puedo dejar que Riruka no haga nada. Las AMS y Nell son unas locas y ¿quienes mejor que ellas para hacer locuras? Nadie, ellas le meten lo interesante a la historia jajaja. Gracias por leer, que bueno que te ha gustado.
Marifer potosme: Hola! :D Si! que vivan los Espadas Chibi! son hermosos *u* y no soy tan malvada...aun 7u7, es que ya muchas me pedían que Soi Fong le dijera a Urahara y creo que fue lo mejor, por su parte el ByaYoru... los adoro juntos y no podía evitar poner algo como esto, ambos son muy orgullosos pero siendo niños finalmente dijeron lo que siente por el otro.
Lovetamaki1: Respuesta a comentario del capitulo 10- Créeme que a mi me dolió tanto como a ti ese capitulo (y donde que yo lo escribí -.-") sobre todo por Byakuya (mi personaje favorito) y creo que te llevaras una decepción más con el capitulo 12, sin embargo puedo decirte que ellos no perdieron por debilidad, fueron marcados en un momento vulnerable y para el capitulo 12 solo eligieron al enemigo incorrecto, pero de que se volverán más fuertes lo harán, son nuestros Shinigamis y siempre pueden contra todo. Sobre Kyoko... bueno, pues espero que no la odies tanto... por ahora no ha hecho nada (muy) malo ;) gracias por leer.
El sentimiento de amor.
La noche ya caía sobre Soul Society, las noticias de diversos niños encontrados en el Seireitei se escuchaba aun en la boca de muchos, sin embargo es de noche y por lo tanto todo debería ser tranquilidad, los Shinigamis regresan a sus habitaciones tras un largo día de trabajo y locura, nada podría ser mejor que la noche, dormir, sin inconvenientes, todo en paz. Siendo de esta forma todo el mundo debería hacerlo, pero eso no quita que cierta y por ahora retirada Capitana de la segunda división tenga que abandonar su habitación en esa división.
La pelinegra se encuentra recogiendo sus cosas, si bien es cierto que volverá a su cargo pasados unos meses, no puede seguir ocupando una habitación que no le corresponde, incluso la cámara de los 46 ante su condición le ofrecieron que conservara la habitación, todo con tal de asegurarse de que ella regresaría a su cargo, ya que de ser contrario terminaría en cierto lugar desagradable de las fuerzas especiales sin importar el motivo por el que deja su cargo a tan buena edad para continuar como Capitán del Gotei 13. Con lo honorable que es esta pelinegra, se negó rotundamente, lo que quiere es estar un poco lejos de Seireitei un rato.
Ya ha terminado de recoger todo, realmente no es mucho, no es una mujer vanidosa ni de intereses muy materiales como para tener su habitación infestada de cosas, sonríe satisfecha al ver su labor terminada, delante de ella hay un espejo que refleja su figura y se percata de que aún tiene el haori de capitán, se lo quita y suspira con pesar, esto es tan difícil para ella, de hecho no se habría retirado de su cargo si no fuera por el hecho de que estuvo a punto de perder la vida, la propia y… la de su hijo, siendo la comandante suprema de las fuerzas especiales no habría podido salir del primer campo de batalla.
Era extraño, demasiado extraño, ella es una mujer fuerte que por nada del mundo haría algo tan drástico como eso, incluso la casa Shihoin se ha contactado con ella preguntando el motivo de su renuncia, ella no entro en detalles solo dijo que era necesario, la familia al quererla tanto le ofreció que se quedara con ellos, pero aprovechando que se librara del cargo quiere estar lejos de los Shinigamis, visitara ciertos lugares de Rukongai investigando un poco más de aquel hombre que Yoruichi le ha comentado, lo shinimashitas quieren revivirlo, tienen la base de lo que quieren y un poco de lo que aquel hombre es, sin embargo están cortos, ella quiere saber mucho más, es cierto que como capitana podría hacerlo, pero eso haría que fuera a luchar y es lo que menos desea.
Es por ello que este tiempo se ira, de hecho planea irse en este mismo instante, no hay tiempo que perder y sabe que todo estará bien… entre más lejos de los Shinigamis este, más a salvo estará, esto no es por ella, es por su hijo… el hijo de él, aun cuando le cueste admitirlo, adora a ese bebé por el simple hecho de ser de él, tal vez al principio se mostró molesta pero no era precisamente por su condición actual, era porque había llegado en momento inoportuno, ni siquiera han aclarado el estado de su relación y viene esto ¿Qué puede hacerse? Lo hecho, hecho esta y como ya dijo una vez, ella no es una mocosa que se mate pensando en que hacer.
Ahora se ríe de sí misma, pensar que "odio" a Urahara tanto tiempo y ahora es un poco feliz de que tendrán un hijo… tal vez realmente nunca lo odio, tal vez todo este tiempo sintió celos, celos de que él y Yoruichi se llevaran tan bien y ella quedara fuera, porque si hay algo que aún le molesta es el hecho de quedar fuera cuando ambos se marcharon, nunca confiaron en ella para cosas importantes ¿y por qué? Porque querían protegerla, ella no lo necesita, lo único que quería era que ambos la notaran.
Es por eso que siempre intento alejarlos de alguna manera, en especial quería tener la atención de Yoruichi, es la mujer a la que ha admirado desde que la vio y aquel hombre llego a intervenir… no, tal vez fue ella, porque ella llego después, cuando ella llego esos dos ya eran muy buenos amigos, es lógico que no podría romper una amistad como esa y mucho menos podría ganarse un lugar para ser tres, Yoruichi siempre la cuido y enseño, mientras que Urahara intentaba acercarse a ella y rápidamente lo alejaba de su persona. Claro que nunca le fue indiferente aquel excéntrico rubio, en cierta forma le parecía muy "inocente", negó con la cabeza ante su pensamiento, ese de inocente nada y lo sabía mejor que nadie.
-deja de pensar en cosas innecesarias- se regañó a sí misma, doblo su haori y lo puso con el resto de sus pocas cosas, tomo lo que era de ella y se dirigió a la salida, la luz quedo asfixiada al instante que abrió la puerta y se decidió a marcharse, la luna estaba en lo alto, luna llena, lo mejor para comenzar su viaje, sin embargo sintió sus parpados muy pesados cuando intento salir de la habitación, lo último que noto fue como dos siluetas estaban delante de ella y al momento de caer un fuerte dolor se sintió en su cabeza.
-¿Por qué me has traído a mí?- pregunto una mujer con clara molestia en la voz al mismo tiempo que observaba a la pelinegra en el suelo.
-necesito analizar unas cuantas cosas, no podemos arriesgarnos a que los Shinigamis logren encontrar la manera de derrotarnos.
-podrías haber traído a Kasumi, incluso a Azami…- renegó molesta.
-ellas son… ¿Cómo decirlo? Muy curiosas.
-pues hubieras venido solo- el negó con una sonrisa y tomo a Soi Fong en brazos para ingresar a la habitación, frunció un poco el ceño al darse cuenta de que la Capitana sangraba un poco de la cabeza… tal vez debió haberla atrapado antes de que callera, se encogió de hombros y siguió en lo suyo.
-¿Qué pretendes con esto Kazuya? Hubiera preferido ir con Riruka-chan, molestarla un rato, supe que tiene un amante y Kazuma está muy molesto por eso.
-no es tiempo para eso… sabes que Kazuma no está molesto por ese hecho- recostó a la Capitana en el futon de la habitación y la observo detenidamente- nuestra espía ya nos dijo lo que él sospechaba, sabe perfectamente del niño y que nunca fue suyo… por eso está de tan mal humor.
-¿Qué sabes al respecto? Kazuma está realmente interesado en ella, la verdad no sé qué le vio- se sentó al lado de Soi Fong y también la observo un rato hasta que su expresión se puso pensativa, cerró los ojos y toco el vientre de la pelinegra- ella es…
-se vengara de Riruka, eso es claro… ¿Qué mejor que quitarle por segunda vez lo que más ama?- el asintió ante la expresión de su acompañante- es ella… Riruka fue una completa idiota para el cargo, yo también me pregunto qué le ve Kazuma.
-¿entonces…?
-si, tal vez deberíamos…
-comprendo que el Riatsu es sorprendente, no lo note ni siquiera, es como si no existiera… mis poderes me permitieron notarlo.
-por eso te traje conmigo, no estaba seguro si sería ella, cuando Kasumi casi la mata note ciertas reacciones y necesitaba confirmarlo, pero aquel hombre… Urahara Kisuke lo noto y la llevo lejos, no pude hacer nada y ahora que hay mucho alboroto era el momento de confirmarlo.
-¿pero qué tiene de especial ella?
-¿acaso no lo entiendes? Ese niño será el hijo del hombre más inteligente de la sociedad de almas, poco es decir que tiene un poder que aún desconocemos… con ser el hijo de ser hombre basta, sin embargo, no para el sacrificio que necesitamos.
-creí que Kazuma…
-eso es lo que todos pensábamos, que necesitábamos un niño entre una humana y uno de nosotros… pero es obvio que no, lo único que buscamos es un ser inocente cargado de poder, todos deducimos que una humana con Riatsu es pura y el poder descomunal lo daría uno de los nuestros.
-entonces será el hijo de ella…- aseguro con pena, a final de cuentas era una mujer, estaba del lado de Kazuma, incluso se burlaba de Riruka pero lo cierto era que le molestaba ver algo así.
-¿sientes pena Ryoko?- la miro detenidamente.
-soy mujer a final de cuentas, no me gustaría saber que tendré un hijo como para que unos locos como nosotros le arrebatemos la vida incluso antes del fin del equilibrio.
-no muestres esa debilidad nuevamente, ni siquiera Kasumi, Azami o…
-ni las menciones, ellas no son como yo, recuerda que tuve que convertirme en humana unos meses… aprendí un poco.
-da igual, la Capitana Soi Fong es la indicada, ella es una mujer muy fuerte, hábil, con un indiscutible análisis de la situación y a pesar de todo, una de las mujeres con el mejor corazón de Soul Society.
-Kuchiki Rukia también encaja…- contradijo pero Kazuya negó.
-no, ella entra en otro de los factores…
-entonces simplemente hay que llevárnoslas.
-aun no es el momento… lo mejor será esperar, tenernos cerca le está afectando- dijo al ver como la pelinegra estaba demasiado pálida- sus defensas han disminuido al estar en ese estado y no podemos arriesgarnos a perder el producto, será mejor esperar a que este por dar a luz.
-un susto más para la Kuchiki.
-¿de qué hablas?
-ya sabes, esa idiota logro ver lo que pasara, nos ha ganado por ahora uno de los factores críticos, estuvo bien, salvaron a la Kurosaki pero Rukia sabe más de lo que debería… ¿Quién diría que la Kasumi del futuro sería tan tonta?
-no digas eso, Kasumi siempre nos ha guiado hasta llegar aquí, que Kuchiki sepa algo es malo, pero Kasumi lo ha visto, nosotros tomaremos a la Capitana Soi Fong antes de que dé a luz.
-así que ya sabias que estaba embarazada- confirmo con una sonrisa.
-no era seguro, Kasumi solo dijo que por algún motivo desconocido nos llevaríamos a la capitana antes de que dé a luz, ahora que sé el motivo y que está en este estado… es lógico que la llevaremos con nosotros.
-alguien viene- susurro la peliazul cuando sintieron un imponente riatsu acercándose.
-vámonos- ambos desaparecieron como si nunca hubieran estado ahí al mismo tiempo que la puerta era abierta y por ella entraba un ya adulto Urahara, analizo la habitación notando el rastro de ambos Shinimashitas, se acercó a la pelinegra que despertaba con algo de dificultad y un horrible dolor de cabeza.
-¿Qué…?- se le noto desorientada sin embargo si noto al rubio delante suyo, se sintió un poco nerviosa, aun no quería saber lo que él pensaba respecto a lo que le dijo esa misma tarde.
-necesito que me acompañes- la tomo delicadamente en sus brazos y desaparecieron en un Shunpo.
En la mansión Shiba los niños ya dormían, todos exceptuando a Ichigo que se encontraba en la sala de estar junto con Rukia, minutos atrás habían estado hablando con Urahara un tema de suma importancia y que solamente él podía saber, Rukia se había decidido aclarar todo lo que sabía, conto lo que vio del futuro, la muerte de Karin… la muerte de Hitsugaya… fueron varios puntos, pero el que más llamo la atención del rubio fue que la Capitana Soi Fong desaparecería antes de dar a luz.
-¿Por qué crees que haya desaparecido tan rápido?
-bueno Ichigo… se preocupa mucho por ella- el asintió con entendimiento, sus ojos ya le pesaban, estaba muy cansado y la pelinegra lo noto perfectamente- lo mejor será que duermas Ichigo.
-no tengo sueño, aun no has terminado de contarme todo lo que sabes- negó velozmente pero ella se puso de pie y camino hasta llegar con él.
-vamos, eso puedo contarlo después, por ahora lo mejor será que duermas- le extendió su mano con una sonrisa para que él la tomara y el pelinaranja sintió demasiada nostalgia, esa escena le recordó a hace tantos años cuando su madre hacia lo mismo… justo antes de ser asesinada-¿todo bien?- pregunto ella preocupada inclinándose un poco para quedar a su altura y limpiar las lágrimas del niño que escurrían por sus mejillas.
-si…-respondió con la voz rota, ¡diablos! Parece que convertirse en niño abrió ciertas heridas, la pelinegra lo escaneo con la mirada, le rompía el corazón verlo llorar y más ahora con una apariencia tan frágil, ambos se dirigieron a la habitación del niño e Ichigo se acomodó en su cama.
-vendré mañana para la reunión que convocara Urahara, ahí terminare de contarte todo- iba a marcharse pero él la tomo de la mano.
-quédate conmigo- pidió con cara de perrito abandonado, puede que Rukia no fuera muy fácil de convencer, pero un Ichigo decidido o un Ichigo tierno podían romper esa pared que formaba.
-Nii-sama se enojó la última vez- le recordó y un escalofrió recorrió el cuerpo de Ichigo, sin embargo la imagen de un mini Byakuya reclamándole no le causo ni el más mínimo ápice de temor, de hecho lo hizo sonreír burlón en su mente.
-no tiene por qué enterarse, además es muy tarde…
-¿Qué podría pasarme en Seireitei?- pregunto acusadoramente ¿ese mocoso la llamaba débil en su propia cara?
-nada…- respondió rápidamente- deja de hacerte la difícil y ya quédate conmigo- termino berrinchudo y hasta el mismo se sorprendió de su forma de actuar, definitivamente había vuelto a ser el niño mimado de antes.
-bien… será solo por hoy.
La pelinegra se acomodó a su lado y como quien no quiere a la cosa, el pelinaranja se abrazó a ella y se acurruco en su pecho para escuchar el latido de su corazón, ella iba a reclamarle pero el niño se justificó diciendo que tenía frio y que siendo un niño no había nada de malo, al final ella acepto y lo rodeo con sus brazos, ya que a pesar de que la lluvia había parado era una noche fría y tener a Ichigo abrazado a ella en esa forma… incluso en cualquier forma, no le molestaba en absoluto. Siendo honesta desde que conoció a este chico conoció en ella muchas cosas que desconocía por completo, mucho tiempo se preguntó por qué la gente se besaba o daba abrazos, con él a su lado conoció la respuesta. Lo miro un momento y se preguntó si así se vería un hijo de ambos, se avergonzó ante su pensamiento y mejor se durmió.
A la mañana siguiente todo era una situación un poco extraña, todos los capitanes sin excepción habían sido citados en la mansión Shiba a petición de Urahara, la cita se programó a las 10 de la mañana y ya era hora de que todos llegaran, Capitanes, tenientes y alguno que otro Shinigami de rango inferior llegaban de poco en poco. La reunión no fue hecha en la sala de reuniones de la primera división por el simple hecho de que quien programo todo fue Urahara, a Kukaku no le molesto en lo absoluto.
En la habitación más grande de la mansión ya se encontraban varias personas, de la primera división tanto Capitán comandante como teniente esperaban pacientemente en una esquina, Omaeda tenía cara de pocos amigos y estaba comiendo un poco de lo que había en una mesa al lado, la teniente de la tercera división analizaba todo con cuidado al mismo tiempo que Kira tenia cara de aburrimiento, Isane y Hanataro se acercaron a hablar con los de la tercera división cuando llegaron, Shinji, Hinamori y Hiyori hablaban un poco de la repentina reunión, Love e Iba se mantenían al margen, Hisagi y su teniente conversaban con Matsumoto que estaba extrañada de no ver a su capitán, ni siquiera en la mañana lo vio.
Mayuri veía con repulsión a Nemu y Yumichika que conversaban amenamente, Ikkaku negaba con la cabeza viendo a su amigo y Kenpachi se estaba impacientando, Kei ya estaba ahí esperando que Urahara hiciera acto de presencia. Todo se volvió silencio cuando Urahara y Rukia ingresaron a la habitación acompañados de Kukaku e Isshin, los capitanes tomaron la formación que usarían en la primera división, con la diferencia de que Kyoraku no estaría en la cabeza y había huecos por capitanes ausentes, los tenientes y Shinigamis de rangos inferiores se posicionaron tras su capitán.
-muchas gracias por atender mi llamado.
-¿Cómo no atenderlo idiota? Parecía una amenaza de muerte- regaño Hiyori fulminando con la mirada al rubio- ¿Qué pensabas? ¿Qué era normal que a las tres de la mañana un mensaje en rojo se apareciera en el espejo?- Urahara sonrió, nunca se cansaba de llamar a así a la gente.
-para colmo decía que si faltáramos algo malo pasaría, ¿en qué pensabas Kisuke?- regaño Shinji con una sonrisa, a él le había parecido genial el mensaje, pero tener a Hiyori gritando como loca a su lado había sido… ¿Cómo decirlo? ¿Cansado?
-Capitán Urahara- llamo Hisagi- ¿Cuál es el motivo de la reunión?
-la próxima batalla contra los Shinimashitas- todos tomaron una expresión seria, Rukia camino hasta posicionarse delante de Kei y escuchar todo como debería- como pueden ver… hay lugares vacíos tanto por capitanes como por tenientes y todo se debe a que hemos comenzado a movernos.
-explícate- solicito Love.
-seguramente muchos de ustedes se enteraron de la noticia que hablaba sobre niños en el seireitei- algunos asintieron- bien, todo eso fue obra de los Arrancar-algunos comenzaron a pensar mal- y mía- aclaro para evitar que se fueran con una mala imagen de los Espada- es una medicina que ya he probado yo mismo y ha funcionado correctamente.
-¿Cómo debería funcionar?- pregunto Isane, ya que a final de cuentas la médico ahí es ella.
-los convierte en niños y conforme pasen las horas van creciendo curando en el proceso todas las deficiencias que hayan acarreado a lo largo del tiempo, en mi caso lo más que he tenido ha sido curado propiamente y por ello no he permanecido demasiado con esa apariencia- mostro unas pastillas color rosado- y no solo eso, fortalece el balance de Riatsu permitiendo una mejor forma de pelear.
-¿Qué pretendes con eso?- escruto con la mirada la rubia de la quinta división.
-que algunos de los aquí presentes la tomen- aclaro su punto, algunos capitanes asintieron con entendimiento y otros lo miraron incrédulo- analizando los combates anteriores con los Shinimashitas, he seleccionado a los usurarios apropiados para enfrentarlos en las siguientes peleas, la cuestión es que estén de acuerdo, ellos han comenzado a moverse.
-siendo el Capitán Comandante estoy completamente de acuerdo, no podemos darnos el lujo de caer… la última gran batalla del Seireitei nos dejó por los suelos y algunos de nosotros no nos hemos recuperado del todo.
-me parece muy lógico todo… esto no se trata de cualquier cosa si ellos han podido revivir al Espada- continuo Shinji- no sabemos a quienes más podrían haber revivido ya, solo nueve no son suficientes contra nosotros pero técnicamente nos han declarado la guerra, eso quiere decir que vienen preparados para luchar contra todos los presentes en la habitación.
-sin más que decir, todos estamos de acuerdo, el infierno de hace tres años no es opción nuevamente- Urahara asintió complacido al escuchar a los capitanes aceptar y por lo tanto los tenientes y demás shinigamis aceptaron, esto no era de prejuicios, esto era por el bien del Seireitei y el resto de mundos, aquel hombre podría ser incluso más temible que Yhwach.
-entonces mencionare a los seleccionados para tomarla- mostro la pastilla rosa- mientras que los otros tomaran esta- mostro una píldora transparente que brillaba en azul al tener fragmentos de luz corriendo en su interior- la rosa los hará niños- algunos tragaron saliva esperando no ser los seleccionados- la azul tejera el riatsu desde el comienzo sin volverlos niños, estas serán más que nada para aquellos que no han salido tan perjudicados en pelea, la comunicación con la Zanpakuto mejorara y aumentara el poder lentamente, claro que a base de entrenamiento.
-bien…- suspiro Rukia esperando que el maldito no quisiera transformarla.
-quiero decir una última cosa… por lo que he analizado y en base a nuestras luchas anteriores, esta será una guerra a través de los cinco mundos- hizo una seña a Kukaku y ella abrió la puerta con una sonrisa, por ella ingresaron Ichigo, Karin, Hitsugaya, Yoruichi, Byakuya, Renji, Riruka, los tres Espadas que hicieron el alboroto y los humanos.
-esto es una broma…- comento Matsumoto al verlos, ahora lucían unos dos años más grandes que el día anterior, sin embargo era raro y al mismo tiempo adorable.
-luces ridículo Kuchiki- menciono Kenpachi cuando Byakuya y los otros tomaron su sitio en la formación.
-no es algo que alguien de tu…- lo miro de pies a cabeza- clase pueda decir ¿acaso sabes lo que ridiculez significa? Me parece que no, después de todo tu eres la personificación andando- cerro los ojos con tranquilidad y algunos los miraron con sorpresa, otro cuantos… negaron, ya sabían cómo eran esos dos.
-¿quieres pelea?- pregunto con una sonrisa sádica en su rostro.
-¿pelear? ¿Contra ti?- le miro con superioridad- es algo que me tiene sin importancia, después de todo, incluso con esta apariencia sabes perfectamente quien de los dos ganaría- Shinji soltó una carcajada, Kuchiki como mocoso engreído causaba demasiada gracia y más ver como Kenpachi le seguía la corriente.
-bien…- llamo Urahara para no ser ignorado- los elegidos para la píldora rosa son: el Capitan Kira- el suspiro derrotado- el Capitán Hirako- Hiyori rio de lo lindo cuando lo vio chasquear la lengua- la teniente Hinamori, Hiyori-san- eso le quito la sonrisa a la rubia.
-¡¿Qué?!- exclamo- ¿Por qué yo?
-tal vez la Capitana Unohana te curo perfectamente en ese momento, sin embargo estoy seguro que tienes secuelas de aquella herida que Ichimaru Gin te hizo en la lucha contra Aizen- ella no refuto y mantuvo la compostura lo más que pudo, después de todo Shinji le sonreía burlón. Ahora entendía que hubiera sido mejor regresar al mundo humano con los demás, ¡mira que de por sí ya parece una niña! Seguro Kensei y Rose lo previeron y por eso abandonaron el cargo- la teniente Kurosaki- Karin suspiro derrotada, sabía que tarde o temprano sucedería- al igual que Yuzu-san.
-¿yo?- pregunto sorprendida, solo recibió un asentimiento de parte del rubio.
-el Capitán Hisagi, la Teniente Matsumoto- la escultural mujer comprendió de inmediato que eso se debía aquella herida hecha durante la guerra contra Aizen y los Quincy- y la Capitana Kuchiki, el resto tomara la azul y será todo, nos queda esperar a la siguiente batalla.
-estas dando a entender que los que tomaran la rosa lucharan contra los Shinimashita- corroboro Kira con semblante serio.
-no- le miro tranquilamente Urahara- estoy dando a entender que todos los presentes lucharemos contra los Shinimashitas- Riruka se sorprendió… ¿ósea que ella…? Urahara la miro y fue suficiente para saber que así seria cuando le extendió una píldora color azul.
-aseguras que son fuertes- comento Kenpachi con una sonrisa.
-no estoy completamente seguro de eso, sin embargo es justo como el Capitán Hirako dijo, técnicamente nos han declarado la guerra y eso asegura que ellos piensan poder contra todo seireitei, los que tomaran la pastilla rosa es solo porque no se han podido recuperar del todo- miro en esta ocasión a Rukia, ella comprendió de inmediato, tal vez Kyoko estaba ahí para curar sus heridas… pero no todas, lo noto perfectamente cuando perdió ante Kasumi, Urahara le dio la píldora a Riruka y ella la tomo dirigiéndole una mirada al rubio.
Los que fueron elegidos para tomar la pastilla rosa se resignaron, era lo mejor, entre más sanos estuvieran para enfrentar al enemigo mejor sería el resultado, una guerra es difícil, las que han librado desde la aparición de Kurosaki Ichigo se los confirma, no pueden seguir a este ritmo, fueron grandes las perdidas en la guerra contra los Quincy, ahora deben irse con cuidado. Los que tomarían la azul lo hicieron y algunos se acercaron a consultar con Urahara algunos detalles.
-¿tengo que hacerlo?- pregunto Kira viendo la pastilla en su mano, dirigió su mirada al Capitán Kuchiki, ese hombre había sido valiente al aceptar su destino así que mejor la tomo de un jalón. Sintió un sabor dulce y después su sentido de orientación se fue lejos y termino en el suelo.
-hazlo de una buena vez- regaño Shinji ya convertido en niño a una Hiyori que miraba la pastilla desconfiada.
-la tomare cuando… Hinamori lo haga- la aludida la miro con una sonrisa al mismo tiempo que terminaba de pasar la pastilla y se convertía en una niña, la rubia chasqueo la lengua y la tomo convirtiéndose en una niña de aproximadamente 6 años al igual que Hinamori.
-¿desde cuando eres niño?- pregunto con mucho interés la teniente, ahora niña de la décima división a Renji, el cual lucia de unos 10 años actualmente ya que desde el día anterior había sido transformado por Nell.
-desde ayer en la mañana- suspiro derrotado.
-mi destino no fue el mismo que el tuyo, pero demuéstrame… mocoso- Zaraki tomo a Byakuya del cuello de la ropa y este intento zafarse, parece que Kenpachi lo molestaría un buen rato-… ¿Cómo alguien como tu…- lo escaneo burlonamente apretando el agarre en la ropa- …podría ganarle a alguien como yo?
-no seas…- le costaba un poco respirar- arrogante… si tan solo me dejaras respirar podría demostrártelo- Zaraki lo dejo en el suelo y cuando Byakuya suspiro aliviado vio sus mejillas vilmente atacadas por Kenpachi que las jalaba burlón, el pobre pelinegro no pudo evitar soltar unas pequeñas lagrimas ante el dolor, era un niño después de todo.
-Capitán Zaraki- las mujeres presentes le miraron molestas por maltratar al pelinegro, las más pequeñas auxiliaron al Kuchiki cuando Kenpachi lo dejo, Isane le curo un poco ya que el agarre del salvaje… digo de Kenpachi, no había sido muy blando y Byakuya se fue con Yoruichi.
-¿Qué se siente ser una niña Karin?- pregunto Hitsugaya con burla al ver a la pelinegra con una apariencia de 6 años.
-nada… ya lo he sido, pero sigo siendo más alta que tu Capitán Hitsugaya- dijo burlona.
-eso será por muy poco- le sonrió con superioridad y la Kurosaki no comprendió a que se refería, pero pronto lo descubriría, que de entre todas las mujeres del Seireitei se había llevado un pez gordo.
-¡Capitán!- Matsumoto lo abrazo por la espalda de lo más contenta, ahora estaban casi del mismo tamaño.
-esto es… extraño- Rukia se veía las manos, ahora eran más pequeñas de lo normal, Ichigo la apreciaba embobado.
- por fin podrá quitarse ese peso de encima Capitana Kuchiki- Isane se acercó a la pelinegra y le sonrió, Rukia asintió, finalmente cerraría por completo esa herida hecha por Yhwach.
-tienes razón.
-no he podido felicitarla- la pelinegra la miro sin comprender- por su compromiso- susurro para que solo ella escuchara, Rukia se sorprendió pero igualmente acepto la felicitación con una sonrisa.
-Capitán- la teniente de la tercera división se acercó a Kira- es momento de retirarnos ¿desea descansar en su habitación?- el rubio se veía un tanto desorientado y muy cansado así que asintió levemente mientras intentaba ponerse de pie.
-no me gusta pedirte esto Kaori- la teniente le sonrió dulcemente con sus labios pintados en un rosa brillante, ella es una mujer muy bien parecida, es alta de cabello rubio ondulado que llega a mediación de su espalda, lo sostiene en una coleta alta, sus ojos son azul eléctrico y tiene un cuerpo demasiado bien proporcionado- pero ¿podrías ayudarme?- ella asintió y le extendió sus manos, Hinamori miro en esa dirección sintiendo un poco de envidia de esa mujer tan hermosa.
-¿no crees que es momento de arreglar los cosas con él?- le susurro Matsumoto a su lado haciéndola saltar del susto.
-no… yo creo que todo está bien así.
-solo te engañas a ti misma Hinamori ¿sigues visitando a Aizen?- la castaña oculto su expresión bajo su cabello- sabes que con él nunca lograras nada, tanto tiempo nos tuvo engañados y tú sigues ahí, te lastimas a ti misma en vez de ver a quien tienes delante de ti- Hinamori siguió observando como Kaori sonreía radiante cada vez que su Capitán le pedia ayuda.
-pero… - iba a negarse nuevamente cuando Matsumoto la empujo en dirección al rubio y los de la tercera división la miraron extrañados- Kira…-kun…- miro al Capitán en su forma infantil- Kaori-san- hizo una reverencia a la teniente que le sonreía dulcemente.
-hola Hinamori-san.
-¿necesitas algo Hinamori-kun?- pregunto Kira con tranquilidad.
-hay algo que…-miro hacia Matsumoto que la motivaba a hablar, los de la tercera división miraron extrañados a la niña de cabello color caramelo- que me gustaría hablar contigo… claro- miro a la teniente- si no te molesta.
-para nada…- se inclinó hacia Hinamori con su siempre dulce sonrisa y tomando por sorpresa a la castaña la abrazo- pero…- su semblante cambio a uno tétrico- vuelves a hacer una estupidez como romperle el corazón a mi capitán- se separó levemente de la pequeña que la miraba sorprendida y un tanto asustada por el semblante de la rubia- y yo misma me encargare de ti… no volveré a motivar a mi Capitán a nada contigo y bueno… creo que entiendes, lo lastimas a él y te las vez conmigo- se alejó aún más y su semblante adorable volvió- en ese caso capitán- se inclinó hacia Kira- nos vemos después.
-¿de qué querías hablar?- pregunto Izuru al ver a Hinamori asustada.
-eso… salgamos, no quiero seguir invadiendo la propiedad de los Shiba- salió de su temor y tomo de la mano al rubio para salir de ahí ya que el pobre se veía aun desorientado.
Matsumoto asintió satisfecha, finalmente aclararía las cosas con Kira y eso sería un paso para alejarla de Aizen, no quería seguir viendo como sufre por alguien como él, puede que por ahora no le hubiera hecho nada a la castaña pero no quería arriesgarse a verla igual que hace años. Sonrió divertida de la actitud de la teniente, esa mujer amaba a Kira con locura, sin embargo siempre apoyo a Hinamori para que se acercara y mantuviera una relación con el Capitán de la tercera división aun cuando eso tomo mucho tiempo.
-¿te burlas de mí?- se acercó Kaori.
-solo es extraño como a pesar de que lo quieres tanto has estado del lado de Hinamori todo este tiempo.
-bueno… - sonrió levemente- yo sé que el Capitán ha estado interesado en ella desde hace mucho y quiero verlo feliz.
-que dulces sentimientos, seguro que encontraras a alguien para ti- respondió Matsumoto.
-y tu deberías de darte la oportunidad con alguien- la de cabello color caramelo rio divertida.
-eso no pasara… solo había dos personas que podrían hacerme feliz.
-¿puedo preguntar quiénes?- Rangiku sonrió.
-Ichimaru Gin- Kaori asintió, cuando Gin era el Capitán siempre fue muy atento con ella, para Kaori aunque siempre estuvo de lado de Kira, nunca sintió la traición de Ichimaru como algo real y lo confirmo- y mi Capitán…- culmino sonriéndole aún más y la rubia la miro sorprendida.
-¿hablas en serio?
-por supuesto, nunca mentiría con eso, pero eso nunca paso ni pasara porque yo soy igual que tú, lo apoyare siempre.
-es gracioso que una mujer tan codiciada como tú, se interesara en alguien como él- miro hacia donde estaban Karin y Hitsugaya en lo que parecía ser una discusión infantil.
-parece un niño… pero no lo es, no para mí que lo conozco desde antes de convertirse en Shinigami.
Más tarde todos los Shinigamis se habían retirado, todos exceptuando a los que se habían convertido en niños el día anterior, los que ahí habitaban y uno que otro entrometido, necesitaban saber un poco más de lo que Rukia tenía por decir, Urahara le había pedido a la pelinegra que les contara todo lo que sabía ya que una cosa estuvo a tan poco de cumplirse, ella acepto pero se sentía nerviosa. Todos estaban sentados en tatamis tomando un poco de té, en esta ocasión no los acompañaba Kukaku.
En una cabecera estaba Urahara, a su izquierda estaban Riruka, Yoruichi, Byakuya, Renji, Tatsuki, Mizuiro, Chad y Keigo, en la otra cabecera estaba Rukia y para su lado izquierdo estaban Ichigo, Karin, Hitsugaya, Ishida, Yuzu, Orihime, Ulquiorra, Nell, Grimmjow y Matsumoto, quien no había querido separarse de todos ellos para tener las mejores noticias de último minuto. Todos se mantenían en silencio escuchando todo lo que Rukia tenía por decir, dijo casi todo, ya que omitió la parte de su hermano y su posible futuro hijo.
-esto es… no me lo esperaba- comenzó Karin, Hitsugaya tenía los puños apretados al igual que Yuzu tenía la mirada perdida y Matsumoto suspiraba con tristeza, así que su dolor habría sido tanto que no podría vivir sin su capitán- ¿Quién diría que si moriría en ese momento?- pregunto con una risa incomoda.
-esto no solo representa que lo que vi va a suceder… si no también que sin importar lo mucho que trate de evitarlo va a terminar de igual forma, la primera alta fue lo de Karin donde evitamos lo del Capitán Hitsugaya, la Teniente Matsumoto y Yuzu.
-es posible que con esto lográramos evitar lo demás- menciono Urahara- si lo piensas Kuchiki-san, todo se detonaba en la muerte de Karin-san.
-es posible- continuo Yoruichi- nosotros no enviaremos a los humanos aun, y ahora que lo saben Tatsuki no participara en dicha competencia.
-la verdad es que ahora que lo mencionan estoy inscrita para una competencia dentro de mes y medio.
-pues ya sabes que tendrás que faltar- le advirtió Renji, ella tuvo que resignarse.
-hay algo que no preví…- menciono Rukia y miro a Ulquiorra- no luche jamás contra ti- el ahora un poco más grande murcielaguito la miro con interés- pero se el gran poder que tienes… tienen- miro ahora a los otros dos también- es posible que tu llegada cambiara algo.
-con Ulquiorra aquí Orihime no terminara en esa horrible situación en el mundo humano- comento Nell con una sonrisa- y nosotros como sus aliados podríamos hacer esta pelea aún más sencilla- todos asintieron con entendimiento.
-no es momento para hablar de un pasado que no va a suceder- menciono Ishida acomodándose los lentes- ahora lo sabemos y estamos prevenidos de que debemos y que no debemos hacer, creo que lo más importante aquí es prepararnos para luchar.
-Ishida-san tiene razón- culmino Urahara- si Kuchiki-san les ha dicho todo es por el simple hecho de que necesitaban saberlo.
-¿Qué querías hablar conmigo?- pregunto Kira, ambos niños se encontraban caminando por los campos de la quinta división.
-es solo Kira-kun que quiero pedirte una disculpa-la castaña se detuvo e hizo una reverencia a modo de disculpa, Izuru la miro con seriedad.
-no tienes que disculparte por nada- la tomo de los hombros para que se enderezara- yo no estoy molesto contigo, para ser honesto, no encuentro ninguno motivo para tener que disculparte, tu no hiciste nada malo- continuo su camino y la castaña supo que esto sería difícil.
-pero quiero disculparme por lo que sucedió en las últimas semanas, nunca fue mi intención lastimarte- el rubio se detuvo haciendo que ella lo hiciera igual.
-quiero ser claro Hinamori-kun, eso es algo sin importancia- giro su rostro para mirarla con algo de tristeza- ni tu ni yo estamos obligados a estar juntos, es sencillo.
-¿estás diciendo que estabas conmigo por obligación?- pregunto un tanto dolida.
-para nada, solo hablo de que si yo no estaba contigo por obligación, tu no debes hacerlo, no debes corresponderme si no quieres y tampoco tienes que disculparte por eso, después de todo comprendo perfectamente que tus sentimientos han estado… inestables, por Aizen- dijo el nombre con algo de rencor- y por el Capitán Hitsugaya…- este último lo menciono con calma- es obvio que no podrías estar conmigo aunque yo así lo deseara y aun así…- le costaba un poco decir lo siguiente por lo que fue la misma castaña la que lo dijo.
-te cansaste de esperarme- suspiro con dolor cuando el asintió levemente.
-lo nuestro no fue estar juntos- se encogió de hombros- por eso es mejor seguir siendo amigos- le extendió su mano esperando que ella la estrechara, la niña de corto cabello corto miro desesperada al rubio ¿no hablaba en serio o sí?- eso era interesante ¿sabes? Nuestra época como amigos con Abarai.
-Kira-kun- llamo decidida, no, esto no acabaría aquí, ni siquiera habían tenido una oportunidad amplia ¿y porque? Por ella, pero esta vez haría lo que sabía que era correcto- perdóname pero yo no estoy de acuerdo.
-¿no?- pregunto algo confundido.
-no, no estoy de acuerdo y por primera vez en mi vida seré egoísta contigo- se acercó decidida e hizo que el rubio bajara la mano que le extendía- no puedo respetar esa decisión tuya.
-no entiendo- retrocedió algo intimidado, nunca en su vida había visto tanta rudeza de parte de la castaña.
-no voy aceptar eso, no pienso quedarme como tu amiga- el abrió los ojos con sorpresa cuando chocó contra el tronco de un árbol, esto era ridículo, él, un Capitán de gotei 13 acorralado en un árbol cual colegiala por una niña más bajita que él y que para colmo era Hinamori. La castaña lo tomo de los hombros haciéndolo quedar completamente pegado al tronco.
-tranquila Hinamori-kun, ya he entendido…
-no, no entiendes Kira-kun, eres muy pesimista ¿lo sabias?- pregunto con una sonrisa y él asintió un poco, eso lo sabía perfectamente.
-entonces explícamelo- dijo recomponiéndose del impacto que le causo ver a su amiga tan decidida.
-yo realmente quiero estar a tu lado siempre, seré egoísta al pedirte esto, pero acéptame, prometo que jamás volveré a ser tan indecisa, de todas las personas que amo, tu eres alguien a quien menos quiero lastimar…- el escuchaba sorprendido todo, era extraño pero ella no se detenía.
-Hi…Hinamori-kun…-trato de interrumpirla, el pobre se estaba avergonzando.
-lo único que quería era hacer algo por él- continuo ignorando a su amigo que entendió de inmediato que hablaba sobre Aizen- aunque se perfectamente que no lo lograre- acepto con pena- con Shiro-chan solo me sentía un poco desplazada… me quitarían a mi pequeño Shiro-chan- unas cuantas lagrimas salían de sus ojos- pero eso estaba bien, el necesitaba avanzar y Karin es una mujer perfecta para él.
-Hi…- trato nuevamente pero ella siguió hablando.
-cuando yo te acepte no lo hice por mi falta de amor de parte de ellos, de hecho tenía miedo de volver a ver a Aizen, sin embargo lo hice porque realmente quería aceptarte, siempre fuiste alguien muy llamativo a mi vista, realmente te tome cariño desde que te conocí, contigo y Abarai fui muy feliz y a tu lado lo sigo siendo- las lágrimas que habían salido hace poco por tristeza ahora lo hacían por felicidad.
-pue…yo…eh…- el rubio no sabía que decir.
-si me crees en serio…- puso expresión pensativa y Kira pensó que era el momento en que finalmente podría hablar cuando ella siguió con su dialogo- ya se- apretó un poco el agarre en los hombros del rubio y le sonrió acercándose peligrosamente al rostro del rubio que se sentía cada vez más chiquito ante la presencia de ella- casémonos- la propuesta lo hizo soltar todo el aire de golpe y poner una cara con toda la expresión de "!¿Qué?!"- sí, si- asintió ante su idea- casémonos, así estaríamos juntos…- pero puso expresión pensativa- no… tal vez es mucho, bueno no importa eso lo haremos después, lo que importa es que quiero estar a tu lado ¿me permitirás estar a tu lado?- finalmente lo observo y lo vio muy, pero muy sonrojado, nunca en su vida se le había hecho ver a Kira de esa forma.
-Hinamori-kun…- trato de comenzar pero en serio que se sentía avergonzado- yo…- no lo soporto más y se cubrió el rostro sorprendiendo a su compañera-…no sé qué decir…- hizo una exclamación y se puso en cuclillas haciendo que ella hiciera lo mismo-… tal vez que lo siento por forzarte a decir eso- ella se sintió molesta y le dio un suave golpe en la cabeza asiendo que él la mirara.
-no me forzaste para nada, esto es lo que pienso ¿Por qué eres tan pesimista?
-es solo que todo lo que dijiste me tomo por sorpresa, tu no dirías algo como eso tan fácilmente- fue en ese momento que Hinamori recordó todo lo que dijo y se sintió avergonzada pero no se arrepintió de nada.
-lo dije en serio- acepto, tal vez era el hecho de volver a ser una niña que no sintió pudor para hablar, la inocencia de ser un niño sí que iba lejos- y no quiero que hables sobre eso- lo amenazo y el asintió varias veces- ahora solo quiero una respuesta de tu parte Kira-kun ¿me aceptaras a tu lado?
-yo…- ella lo fulmino con la mirada- sí, claro que si- corto rápidamente y ella lo abrazo haciendo que el pobre se golpeara un poco la cabeza pero eso no importo, le correspondió el abrazo y se permitió sonreír.
-ahora espero puedas perdonar la indecisión que he tenido, tal vez sea que me afecto mucho mi debilidad en ese entonces que me la creí.
-tú no eres débil- contradijo.
-eso es a lo que me refiero, bajo el cuidado del Capitán Hirako me he vuelto más fuerte, con el Capitán Aizen nunca lo logre, de hecho me hizo alguien dependiente a él, me hizo pensar que era débil y termine por creerlo, volverlo a ver me descoloco porque era volver a los años dorados, sin embargo no note que te lastimaba, tal vez no lo demostré en ese momento, pero me dolió mucho cuando me dejaste.
-lo siento- se disculpó tratando de volver a su semblante deprimido de siempre, pero no podía, estaba feliz- y quiero dejar en claro que yo no desconfío de ti, simplemente creí que lo correcto era dejarte para que tu estuvieras…
-¿dejarme? No, sé que no me dejaste por desconfianza, lo hiciste todo por mí y eso lo aprecio mucho.
-Hinamori-kun- la llamo y ella hizo un sonido para que supiera que lo escuchaba- ¿podrías levantarte?- la castaña recordó que estaban en el suelo y se levantó rápidamente extendiéndole la mano para ayudarlo a levantarse- gracias- dijo cuándo se puso de pie- realmente no puedo creer que seas tan directa.
-y yo no puedo creer que lograra avergonzarte, pero seguro que es por la medicina- el asintió con entendimiento, de niño si había sido muy penoso, pero ahora no y le extrañaba su comportamiento- ahora volvamos a tu división, debes estar cansado- ambos se encaminaron a la tercera división sin darse cuenta que Kaori había observado todo.
-así que esto sintió Matsumoto-san.
En el jardín de entrenamiento se encuentran los Quincy de la familia practicando un rato, más Ishida ya que Yuzu está descansando y ve al ahora un poco más grande al pequeño pelinegro entrenar muy decidido, ella suspira con pena, sufre si él sufre y lo noto perfectamente, él se está reteniendo porque ni siquiera en ese futuro malo habría podido estar con Orihime, ahora tener al Espada ahí era doloroso para él.
-Uryu-chan- llamo Yuzu decidida, se lo diría ahora o nunca, el pelinegro la miro sorprendido por como lo llamaba, nadie le decía Uryu muy seguido, de hecho ella era la primera que lo hacía de todos los que lo rodeaban.
-¿Yuzu-chan?- se acercó a ella al mismo tiempo que ella se acercaba a él.
-hay algo que quiero decirte…- la castaña sonreía de oreja a oreja e Ishida se sintió un poco extraño cuando ella lo abrazo, calidez, tal vez fue eso lo que sintió, esa niña es muy cálida.
-¿Qué es?- pregunto correspondiéndole el abrazo, ahora que ella también se hizo más pequeña sería lógico decir que le quedaba muy bajita, sin embargo al él también ser pequeño pudo abrazarla bien, ella le llegaba a la altura del hombro.
-te quiero mucho- dijo abrazándolo con más fuerza.
-yo también te quiero mucho- concedió el con una sonrisa y ella sonrió igual.
-es por ello que no quiero que pongas esa expresión en el rostro, maestro, si tu estas mal yo también, tu no quieres que yo este mal ¿O sí?- le miro directamente a la cara y el no pudo evitar reír un poco, ella era muy manipuladora con él- no harás poner triste a tu alumna favorita ¿O sí?
-eres mi única alumna- respondió con una gotita de sudor en la nuca, ella lo fulmino con molestia- pero sí, mi alumna favorita, aprendes muy rápido- la sonrisa regreso a ella y continuo con lo que quería decirle.
-entonces no te sientas mal por no ser correspondido- el desvió la mirada con dolor pero ella lo tomo de la barbilla- Orihime-chan te ama, eso es seguro, pero también ama a Ulquiorra-chan- el pelinegro frunció el ceño, ahora ese murciélago también se había ganado a su alumna- lamentablemente ella hizo su elección y sé que duele, pero es lo que su corazón eligió, el primer amor no siempre es el que se logra.
-el de Kurosaki si- contesto con molestia.
-Nii-chan es un caso distinto, pero tú eres Ishida Uryu, mi maestro y tu jamás te decaerías por eso, el dolor no te lo puedo quitar, pero si comprendo lo que es ser rechazado, yo seré tu apoyo, tal vez aún falta para que la mujer correcta llegue a ti, además- aflojo el abrazo- no es como que sea muy necesaria, tú serás feliz de ver a Orihime-chan feliz y eso es la mejor satisfacción de todas, por ahora tenemos una eternidad- extendió los brazos al cielo sin ser soltada por Ishida- cuando el amor te llegue lo hará muy fuerte- advirtió divertida- de ese no te escaparas y aunque te quites te atrapara- le guiño el ojo y el rio con ella.
-¿Cómo es que sabes tanto?
-porque ya he sido rechazada y estoy bien con eso- respondió con una sonrisa.
-¿has sido rechazada?- pregunto con sorpresa- ¿Quién ha sido el tonto que te ha rechazado?- ella negó.
-eso es un secreto- puso uno de sus dedos sobre sus labios en señal de silencio- tal vez un día lo descubras.
-¿lo conozco?
-posiblemente no, pero si está aquí en Soul Society.
-¿pero cómo pudo rechazarte?- exclamo un poco molesto, esta niña era un encanto.
-técnicamente no me le he confesado- aclaro- pero el cómo me habla cada que puedo verlo me da a entender que no podrá ser y estoy bien con eso.
-definitivamente serás una gran mujer cuando crezcas- admitió soltándola- por eso eres una gran hermana para Kurosaki y para mí- le sacudió dulcemente la cabeza- espero no te moleste que te llame hermana- ella negó.
-para nada, si tú quieres llamarme hermana para mi está bien, seré tu hermana.
-ven, creo que sería conveniente comer algo, pero esta vez seré yo quien cocine…- comenzó a caminar y entre susurros dijo- ¿Qué le dirá ese tonto para hacerla sentir rechazada?- Yuzu sonrió ante lo que su maestro decía.
-me dice hermana aunque no lo seamos- susurro para que solo ella misma se escuchara, lo observaba desde atrás hasta que le siguió el paso.
Ichigo y Rukia se habían decidido a ir a la mansión Kuchiki por Kyoko, Byakuya le había dicho a su hermana que la pobre niña estaba deprimida ya que Rukia no había llegado a dormir, lo cual hizo que Ichigo se hiciera el loco cuando el pelinegro lo fulmino. Aparte de que Ichigo se llevó lejos a Rukia ya que noto como muchos la miraban por lo tierna que lucía siendo una niña de aproximadamente ocho años, ahora el lucia de diez.
-¿Kyoko?- llamo Rukia cuando ingreso a la habitación donde sintió el riatsu de la niña y al instante se vio en el suelo siendo abrazada por la pelinegra de cabello largo.
-¡¿Por qué me dejaste sola?!- lloro a todo lo que podía y la mayor la miraba con pena, Ichigo estaba sorprendido.
-no era mi intención- trato de excusarse.
-no, claro que lo era, seguramente te quedaste con Ichigo-san haciendo quien sabe qué cosa- la pelinegra la miro indignada ¿Qué le insinuaba?
-lo siento Kyoko, fue mi culpa- llamo Ichigo con el corazón acongojado al ver a la niña llorar, ella le miro y se sorprendió por su apariencia y fue el momento en que noto que Rukia también era más pequeña de lo normal.
-¿Qué…?- se separó de Rukia y esta se puso de pie.
-esto será temporal, no te preocupes- se encogió de hombros tomando lugar al lado de Ichigo.
-I…
-¿I…?- preguntaron al mismo tiempo y la vieron llorar aún más.
-¡Ichigo-san!- corrió hacia el pelinaranja y lo abrazo con fuerza, aun cuando ella podría ser una niña dos años en apariencia más grande que él, el pelinaranja era más alto que Kyoko y la recibió haciendo que Rukia les mirara molesta- hace mucho que no venias a verme- recrimino aun en llanto.
-Ichigo no tiene por qué venir a verte- corrigió Rukia.
-pero… pero a mí me gusta Ichigo-san- aclaro y el pelinaranja no supo porque se sonrojo, la Kuchiki lo fulmino con la mirada y Kyoko sonrió abrazando más fuertemente a Ichigo-¿Qué acaso no te gusto?- le pregunto con esos ojos violetas tan parecidos a los de Rukia haciéndole dudar en su respuesta.
-pues…- Rukia le miro en advertencia dándole a entender que lo que dijera cambiaría la situación entre ellos-pues… me gustas…- la Kuchiki lo miro molesta- como a una hermana pequeña- aclaro rápidamente mientras esquivaba el "dulce" golpe de su prometida.
-bien- acepto con una sonrisa- a mí también me gustas como a un hermano, solo que mayor… aunque realmente no sé lo que es tener un hermano- analizo la situación yéndose por el pasillo dejando a ambos solos.
-¿no veníamos por ella?- pregunto el pelinaranja cuando noto que Rukia lo tomo de la mano en dirección a la salida.
-ella no está interesada en venir con nosotros…- renegó jalándolo más rápido.
-no te pongas celosa Rukia…- le recrimino tranquilamente mirando hacia atrás esperando que la niña apareciera, la pelinegra lo miro indignada ¡¿ella?! ¿Celosa? No, eso no eran celos, ni siquiera es algo que hubiera sentido más allá de las mujerzuelas que se les ocurría acercarse a su hermano.
-yo no estoy celosa Kurosaki-kun- dijo con aquel tono burlesco que él tanto detestaba, sabía que la maldita lo hacía con la intención de irritarlo- pero…- continuo con ese tonito- ¿Por qué no te largas con Kyoko?... ya que estas tan interesado en ella seguro que no te pesa- regreso a su tono habitual y le dirigió su mirada Kuchiki de piérdete.
-¿es en serio Rukia?- reclamo con el ceño fruncido- no seas una niña… ¿Cómo puedes pensar que estaría interesado de esa forma en Kyoko? Que la trate es muy diferente, pero ya que te sientes tan insegura te daré mis motivos- se acercó a ella y aun cuando intento alejarse no le dio tiempo y ya la tenía abrazada obstruyéndole la huida- solo le tengo cariño por el simple hecho de ser tan parecida a ti- teniéndola bien aprisionada en sus brazos la hizo chocar con pared, con una se sus manos la sujeto firmemente mientras que con la otra la tomo del rostro y se acercó peligrosamente.
-ni se te ocurra…- le reclamo saliendo de la sorpresa, ya sabía que él quería a Kyoko por parecerse a ella, pero que se lo dijera era otra cosa-… no permitiré que me beses teniendo esta horrible apariencia- trato de alejarse pero su cabeza choco contra la pared ¡esto era el colmo! ¿Dónde estaba la gente de la mansión para impedir que un niño se aprovechara de una niña?
-¿horrible?- pregunto con una adorable sonrisa- para mi jamás seria horrible verte con esta apariencia… me pregunto si cuando tengamos hijos serán como tú- ella le miro con sorpresa ya que era lo mismo que había pensado cuando lo vio como niño.
-¿Cómo yo?- pregunto un tanto nerviosa al verlo acercarse más.
-sabes a lo que me refiero- culmino y aprisiono la boca de su acompañante en un cálido beso, ella le correspondió al instante, sin embargo la razón la ataco de golpe y lo empujo para separarse de él, Ichigo la miro extrañado.
-te dije que no me besaras mientras tengamos esta apariencia- sus mejillas se veían levemente sonrojadas-así que evítame la molestia de tener que golpearte…
-¿Por qué golpearme?- pregunto divertido acercándose nuevamente a ella.
-por pervertido- culmino con enojo, eso hizo que el soltara la carcajada con diversión.
-¿pervertido?- repitió burlón- no Rukia, creo que tu no me conoces en ese aspecto... no soy de esos- la tomo de las mejillas y ella le miro con desconfianza- lo único que hago es demostrarte lo que siento por ti- beso la frente de la pelinegra y se separó de ella al mismo tiempo que le extendía una mano para que ella la tomara- de todas las personas eres la única mujer que me hace sentir cosas que ninguna otra- acepto cuando ella le miro con las mejillas rojas al mismo tiempo que tocaba su frente, justo donde la había besado- y admito que los limites se me van de las manos cada vez que te veo- ella acepto la mano que le ofrecía y el desvió el rostro sonrojado- pero jamás te haría nada que no quieras.
-bien…- acepto con una sonrisa y comenzaron a caminar de la mano- sí que sabes ser adorable… ¿Por qué no eres así cuando eres adulto?- eso lo hizo dejar de verla desviando su rostro.
-déjame en paz- ella soltó la carcajada y ambos desaparecieron en un Shunpo.
-sí que son tontos…- renegó con molestia Kyoko- son demasiado dulces… no puedo creer que sean así- a su lado una versión que nadie más que ella podía ver de Sode no Shirayuki le tuvo que dar la razón.
-bueno… Ichigo-sama siempre sabe cómo sacar lo mejor de Rukia-sama- le sonrió a la niña.
-eso estaría bien si a mí también me demostrara su cariño- dijo con tristeza- ella no sabe lo que me hace sentir su constante rechazo y sus miradas de desconfianza- la hermosa mujer albina la miro con pena y después desapareció ya que Kyoko no quería seguir hablando con ella- parece que la única forma de obtener su atención es con Ichigo-san…- su mirada decayó aún más- pero yo no quiero que me odie… no quiero que tenga celos de mi por él, me gustaría que me tratara como espero… ella es lo más cercano a una madre biológica para mí y parece ser que no le importa.
La pelinegra los vio alejarse y dio media vuelta para regresar a su habitación sin embargo su pecho comenzó a doler, cayó al suelo respirando con dificultad mientras apretaba un puño sobre su pecho y el otro sobre el suelo, al haber caído boca abajo, dirigió su cara hacia la izquierda tratando de recuperar el aliento, lagrimas salían de su ojos hasta impactar con el suelo, sus ojos en un instante violetas comenzaron a tornarse rojos.
-si ella no me acepta… no quiero ser esa arma que la mate… mi amor por ella es inquebrantable… date cuenta- rogo a la nada- yo no quiero ser parte del plan de ellos…- y así siguió un rato sufriendo al caer lentamente en la oscuridad hasta que se desmayó.
-¿A dónde vamos?- Karin y Hitsugaya habían estado discutiendo sobre lo del futuro, el peliblanco ya no quería que la pelinegra se expusiera a más peligros pero ella no le hacía caso así que la tomo con algo de fuerza de la muñeca y la saco fuera de la mansión- me estas lastimando Toshiro- reclamo cuando se zafo del agarre, ambos estaban en alguno de los bosques cercanos a la mansión solo que no podía decir cuál.
-lo siento- se disculpó arrepentido cuando vio como ella se tocaba la muñeca afectada- no era mi intensión.
-eso ya lo sé- respondió acercándose a él- solo deja de ser tan apresurado en tus decisiones, no me paso nada y ya no me sucederá más.
-pero no quiero que sigas exponiéndote a esto… sabes perfectamente que no quiero perderte- ella suspiro con cansancio, siempre era lo mismo con él, le mostraba su debilidad e inseguridades para que ella cediera.
-no puedo aceptar tu propuesta, sé que temes por mí, pero si llego a morir será porque era el momento- lo tomo de las mejillas y el la miro suplicante.
-por favor…- la expresión de dolor que el niño le mostraba podría hacerle ceder en cualquier momento.
-Toshiro…- le miro entre molesta y enternecida-…en serio que quiero ayudar, después de todo me veré involucrada por estar marcada- abrió levemente la parte superior de Shihakusho mostrando completamente la marca que comenzaba en su cuello y decencia al inicio de su pecho, el peliblanco mostro aún más esa expresión de súplica y donde que teniendo la apariencia de un niño era irresistible- ellos vendrán por mí.
-si te alejaras aún más de la lucha…
-no, eso no es una opción, Yuzu y yo vamos a librar esta pelea que se aproxima, todo este tiempo es algo que he esperado… ni por ti, ni por nadie me hare a un lado, menos ahora que podré curarme del todo- el suspiro derrotado al ver la decisión en su rostro, se notaba perfectamente que es hermana de Ichigo.
-al menos déjame estar a tu lado en todo momento- eso si lo concedió con una sonrisa.
-esta vez no pudiste conmigo- lo abrazo y él rápidamente le correspondió.
-nunca puedo contigo- renegó con molestia- eres muy testaruda.
-supongo que si- rio por lo bajo- aunque he de aceptar que… tenía miedo- lo abrazo con más fuerza- tenía miedo de morir en ese momento, lo sentí, que de esa no me libraba, solo pensaba en ti… en mi familia… en que no quería perderme nada a su lado.
-Karin…- la abrazo con más fuerza, la simple idea de que ella hubiese muerto le secaba la garganta por completo-… si tu hubieras muerto… definitivamente yo moría contigo.
-no, yo me enojaría contigo si te atreves a seguirme- regaño tratando de alejarse pero él no la soltó- jamás podría concebir la idea de que tú también murieras.
-ya no estarías conmigo para decirme algo… yo hago lo que sea con mi vida… si tu… mi vida… se escapa… obviamente iré tras ella.
-no hagas tonterías, aun eres un niño como para que mueras- dijo burlona.
-de eso nada Karin- recrimino- que la niña aquí eres tú, yo tengo más de 100 años que tú.
-¡ah! Así que eres de esos…- exclamo con burla alejándose y mirándolo directamente a los ojos- no me lo esperaba… todo este tiempo te has estado aprovechando de una niña inocente- dijo mártir y una venita palpito sobre la frente del peliblanco- ahora entiendo que el viejo tiene razón, los seriecitos son los peores, creo que lo mejor sería ya no estar cerca de ti- el ajusto el agarre en ella- ni abrazarte… ni besarte- susurro sobre sus labios.
-de eso nada- reclamo molesto, la tomo de la nuca y le beso enojado… ella rio entre el beso, él era muy fácil de molestar, pero ahora que lo pensaba era cierto, se encogió de hombros. El beso era un poco intenso, sin embargo nada del otro mundo para estos dos que tan acostumbrados al sabor del otro estaban. Cuando se separaron por falta de aire la pelinegra se puso un poco seria.
-pero hablo en serio… si yo muero tu no mueras, porque habrá alguien más adecuada para ti que yo.
-no hay nadie más adecuada para mí que tu- entrecerró los ojos con sospecha- ¿o hay alguien mejor para ti que yo?- ella le sonrió con complicidad y desapareció en un Shunpo- ¡Karin!- grito a todo pulmón y la siguió de cerca.
Byakuya se veía de lo más irritado, tenía los ojos cerrados y suspiraba de cuando en cuando ¿Por qué? Sencillo, porque su amada esposa había querido quedarse a conversar con el idiota, según sus palabras, de Urahara y le pidió que se quedara con ella, acepto a regañadientes solo porque se trataba de ella… pero no pensó que esto sería tan horrible, lo habían dejado completamente de lado cuando comenzaron a hablar entre ellos.
-así que ya lo sabes- Yoruichi le miraba contenta y Urahara asintió un poco nervioso- desde que me entere comprendí porque motivo te veías tan sonriente al día siguiente- le miro picarona y el oculto su expresión tras su fiel abanico.
-no sé de qué hablas- se hizo el desentendido.
-eres un maldito con suerte Kisuke- el rubio se encogió de hombros- pero no te perdono por aprovecharte de ella en ese estado- ambos se miraron cómplices- ¿pensaras que no me di cuenta que tu mejor que nadie lo noto?
-¿notar?
-sí, lo que había en el sake en esa ocasión- él se encogió de hombros- eres terrible- regaño un poco molesta- pero dime que al menos el resultado no lo planeaste.
-por supuesto que no Yoruichi-san, no soy de esos, aunque estoy completamente satisfecho con el resultado- Byakuya los ignoraba por completo, no sabía de qué hablaban y la verdad ni le importaba.
-supe que debía haberlo aprovechado- negó con tristeza la pelimorada-aprovecharme nuevamente de Byakuya-boy- le miro divertida y eso si capto la atención del pelinegro ya que le miro por el rabillo del ojo aunque no comprendía a que se referían- ¿no te habría gustado?- pregunto con picardía.
-supongo que no- respondió en un suspiro- para serte honesto no tengo la menor idea de lo que hablaban y ya que he perdido toda mi tarde aquí- se puso de pie- lo mejor será ponerme al tanto con mi división.
-¿estás seguro Byakuya?- pregunto burlón Urahara y el pelinegro lo fulmino por llamarle tan amigablemente- a mí me funciono.
-no me interesa saber que te funciono…- se dirigió hacia la salida.
-pues me sirvió tan bien que pronto seré padre junto con Soi Fong- Byakuya lo miro sin comprender, entonces recordó que hacía unos meses en Tokio había pasado algo extraño con la bebida que tomo y después la teniente Kurotsuchi les había dado un antídoto que no supo jamás para que servía… ató cabos y abrió los ojos con sorpresa, Yoruichi había dicho que le habría gustado aprovecharse de él… él no es un hombre que se avergüence, pero no pudo evitar escapar en un Shunpo con su rostro ardiendo tras sonrojarse.
-es tan inocente- Yoruichi soltó la carcajada divertida- bueno Kisuke, cuida bien de ella- ambos se miraron con seriedad- no permitas que suceda lo que Rukia vio- el rubio le dirigió una mirada en clara señal de que jamás lo permitiría- debo irme.
Soi Fong despertó con algo de dificultad, no sabía dónde estaba ni mucho menos porque diablos le dolía tanto la cabeza, ni siquiera podía abrir los ojos, se mentalizo unos segundos para hacerlo y los abrió lentamente, se extrañó por completo al no reconocer donde estaba, ese sitio nunca lo había visto y que ella recordara el último lugar donde había estado antes de que todo se volviera negro era su habitación en la división.
A pesar de ese dolor de cabeza infernal se sentía muy cómoda, todo su cuerpo estaba bien descansado y un muy agradable aroma llegaba a sus fosas nasales…aroma… esperen. La capitana se sentó rápidamente y aprecio la cama, la almohada en la que había estado descansando y la habitación en general… ella conocía muy bien ese aroma, era el de "él" aquel hombre que le causaba dolores de cabeza, ahora que lo recordaba el dolor de cabeza regreso y se vio forzada a recostarse de nuevo.
¿Por qué estaba en una habitación desconocida con el aroma de Urahara? Trato de recordar y hubo una imagen en su cabeza, él había ido por ella a su división ¡maldita sea! Le arruino su partida, ella ya no debería estar ahí, cerró los ojos y ese aroma le lleno por completo ¡diablos! Ahora no solo estaba en un sitio donde no quería estar, sino que su estúpida cabeza le recordaba a aquella ocasión que estuvieron juntos, la sola idea de pensarlo la avergonzaba por completo ¿en que había estado pensando en ese momento?
En aquella ocasión todo había sido muy inesperado, realmente nunca creyó que tomar un poco de Sake le hiciera tan mal, bueno ahora no se arrepentía tanto. La pelinegra cerro los ojos y toco su vientre, se sentía un poco duro y pronto comenzaría a notarse, ya no sabe si llamarse tonta o de que otra forma hacerlo, porque a pesar de que lo dejo de lado hasta que él se disculpó, ella trato de seguir como si nada hubiera pasado ¿entonces porque recordaba tan a menudo lo sucedido? Tal vez era que tenía una mujer un poco… no tan recatada dentro y por eso todo en su mente se recreaba de vez en cuando, sobre todo cuando intentaba que ese idiota no apareciera en su pensamiento.
Flashback.
En el momento en que Urahara la siguió a su habitación y lo vio en la puerta supo que nada bueno saldría de todo eso, no después de que técnicamente se le había declarado y había escapado como una cobarde por semanas, fue peor cuando lo tuvo tan cerca y noto que algo malo pasaba con su cuerpo, no podía alejarlo de su persona y se sentía muy nerviosa, él le hablo de algunas cosas y aun cuando ella respondió lo más que podía sabía que estaba perdida cuando aprisiono sus manos, se posiciono sobre ella y dijo algo sobre que se divertirían.
- es por culpa de la teniente Matsumoto, solo aléjate y…-había tratado de detenerlo sin embargo el aprisiono sus labios en un demandante beso que la hizo perder uso de razón mientras correspondía inevitablemente.
Le robo el aliento por completo, no era como si no se hubieran besado antes, parecía ser que se había vuelto una costumbre de aquel loco del que se había enamorado, sin embargo este era distinto, no lo sintió como que al terminar se alejaría y le sonreiría estúpidamente esperando que ella lo golpeara. Cuando la había aprisionado una de sus manos sostenía las de ella mientras la otra abría lentamente el Shihakusho superior de la capitana, lo primero que había dejado al descubierto había sido su vientre completamente plano.
No había podido seguir con su labor porque ella intento separarse al recaer nuevamente en la situación, se movía incomoda bajo su tacto y eso lo hizo fruncir el ceño un poco. Soi Fong sabía que eso no estaba bien, así que entre más rápido lo alejara todo sería mejor, lo bueno era que su cuerpo estaba respondiendo ante su suplica, por más que su cuerpo deseara que él continuara, ella no lo veía correcto ¡sería ilógico! Era evidente que ambos estaban bajo el efecto de una extraña droga, si algo pasaría no sería de esta forma, ni siquiera eran pareja.
-aléjate de mí- dijo finalmente cuando él se separó un poco de ella, su tono de voz no sonó muy convincente sin embargo él la aprecio unos segundos, se le veía sonrojada y con la respiración acelerada, esa no era una imagen muy sana para su mente y menos al casi poder haberle quitado la parte superior de su atuendo.
-¿de verdad es lo que quieres?- se inclinó hacia ella y susurro sobre sus labios, la pelinegra le miraba indignada pero su fortaleza se quebrantó cuando nuevamente la beso ¡no! ¡Esto no podía pasar! Le correspondió y él continuo con su labor, sin embargo ella buscaba la manera de detenerlo, no… de detenerlos a ambos porque algo en su interior le pedía a gritos que lo dejara continuar, su cuerpo aclamaba el de su acompañante así como el de él gritaba por el de ella.
-te he dicho que… te alejes…- nuevamente él se había separado pero esta vez parecía que la ignoraría por completo, sus besos descendieron por su barbilla hacia su cuello- Urahara…- lo llamo pero él siguió ignorándola- por favor…-lo sintió suspirar en su cuello y después lo tenía mirándola fijamente a los ojos con una expresión de súplica.
-por favor… eso es lo que te pido yo a ti-ella le miro entre sorprendida y nerviosa, no pudo responder nada, su boca se abría tratando de decir algo pero no sabía que era lo que debía decir ya que realmente no quería detener esto… era complicado. Él se inclinó nuevamente para besarla suavemente, ella no pudo evitar corresponderle, lentamente la intensidad del beso se hizo mayor y la pelinegra solo podía disfrutarlo pero si seguían así ella terminaría por entregarse a él.
Su aroma y su sabor la aturdían de sobre manera envolviéndola en un ambiente del que seguro no podría salir después, esta vez solamente se separaban para tomar un poco de aire y nuevamente apoderarse de los labios del otro en un demandante beso, era evidente lo que ambos querían del otro así que el Capitán decenio lentamente entre besos, lamiendo cada centímetro de la piel de su acompañante hasta llegar al inicio de su pecho que aún era cubierto por la prenda negra, abrió levemente la prenda en esa zona continuando con su recorrido, de vez en cuando la escucho suspirar un poco pero eso no era suficiente, no para alguien como él.
-escúchame- trato de recuperar el sentido, esto estaba lleno demasiado lejos y no era algo que pudiera permitirse, jamás le había gustado que alguien la tocara y aun así estaba disfrutando que él lo hiciera-la teniente Matsumoto puso algo en la bebida… estoy segura de eso…- dijo acusadora mientras el besaba su vientre- deja de ser tan…- se estremeció por completo cuando el rubio se detuvo donde la parte inferior del Shihakusho comenzaba y jugaba con la prenda como si estuviera decidiéndose entre quitarla o no.
-¿Por qué no me detienes tú?- pregunto con una sonrisa ladeada posicionándose a la altura de ella.
La pelinegra no pudo responder, cerró los ojos tratando de calmarse pero su respiración no le estaba dando una buena pasada, nuevamente sus labios sobre los de ella le tomaron por sorpresa y no solo fue eso, sino que también el muy maldito había quitado finalmente la parte superior de su ropa y le había soltado las manos para tomarla firmemente del rostro, ella no pudo evitar rodear con sus brazos por sobre el cuello de él para atraerlo más hacia sí, Urahara la tomo de la barbilla con una de sus manos mientras la otra descendió acariciando su espalda, su vientre… casi todo lo que tenía a su paso.
La pelinegra paro en seco al regresar a la realidad cuando el rubio intento introducir su lengua en su boca, se separaron por falta de aire, ambos respiraban con dificultad, tenían las mejillas sonrojadas ante la alta temperatura de su cuerpo y la Capitana sintió perfectamente como algo chocaba contra su vientre… debía detenerse ahora pero la mirada que él le dirigía daba mucho que desear, el rubio intento besarla nuevamente introduciendo su lengua pero ella no lo dejaba.
-Soi… Fong…- dijo con dificultad sobre sus labios estremeciéndola por completo- abre la boca…- y ella no pudo evitar acatar la orden, sus lenguas se encontraron y danzaron al ritmo que Urahara imponía, adiós a la cordura-¿me aceptaras?- pregunto con dificultad y un tono de voz ronco, ella asintió levemente, ambos notaron como un hilo de saliva unía sus bocas y volvieron a besarse incluso más intensamente.
Después de cortar el beso el rubio retiro los brazos de la pelinegra que se encontraban en su cuello y la tomo de las manos entrelazando sus dedos poniéndolas a la altura del rostro de ella, el decenio y ya sin ningún impedimento lamio uno de los pezones de la pelinegra haciéndola soltar el primer gemido de la noche, Urahara estaba tratando de contenerse un poco pero escucharla había sido demasiado para él. Tenía que admitir que estaba demasiado excitada, el lamia y mordisqueaba suavemente cada parte de su ser, después un rato él la había soltado y comenzó a participar tocando aquel firme torso deshaciéndose de su ropa en el proceso.
Poco a poco habían quedado sin nada, su temperatura corporal nunca había sido tan elevada antes y cada vez les era más difícil respirar, cuando ella menos lo espero el rubio se encontraba entre sus piernas dispuesto a dar el último paso, un poco de cordura regreso a ella y trato de cerrarlas pero como él se encontraba ahí le fue imposible, sintió el contacto deseoso de sus sexos pero trato de alejarse… definitivamente ya había ido muy lejos, el pánico la invadió pero él no permitiría que ella se alejara, había esperado cien años por ella y era el momento de tenerla solamente para él.
La tenia bien sujeta de la cadera por lo que no pudo escapar y se vio invadida completamente, fue incomodo…mucho, pero él la beso tan deseablemente que lo olvido, jadeo entre el beso cuando unas fuertes oleadas de placer la recorrieron desde la unión de sus sexos, sin saber porque rodeo la cadera del rubio con sus piernas al mismo tiempo que se abrazaba a él, todos sus gemidos se ahogaban en el beso hasta que él se separó de sus labios y oculto su rostro entre el hueco del cuello y hombro de la pelinegra besando ahí, sus gruñidos y gemidos aumentaron al mismo tiempo que la danza de sus cuerpos, de vez en cuando suspiraban el nombre del otro anhelando más y más de compartir esto.
Si la temperatura de sus cuerpos ya era alta esto fue aun peor y el aire cada vez se tomaba más tiempo para permanecer en su sistema, aunque siendo honestos, por seguir de esta forma no les molestaría morir a falta de aire, todo a su alrededor era tan húmedo, lleno de ellos y el sonido de sus jadeos. Se impregnaron tanto del otro hasta que alcanzaron el climax y un muy fuerte espasmo los hizo quedarse en blanco unos instantes, ella recargo su frente en el hombro de él y aflojo el agarre en su cadera, sus piernas ya no resistirían estar así, sin embargo y él la sujeto de una de sus piernas y le pidió suplicante.
-aun… aun no…- ella se sorprendió por completo cuando la tomo de la parte baja de la espalda y la hizo sentarse sobre él aun unidos al otro, no podía… en serio que ya no podía, se sentía muy débil y todo su cuerpo temblaba por lo anterior pero el comenzó a moverse nuevamente y tuvo que seguir con eso.
Fue aún más excitante en esta ocasión, estaban tan unidos, tan necesitados del otro que se abrazaron mutuamente, por momentos ella casi le suplico que se detuviera porque en serio que ya no podía sostenerse pero él la miraba de cierta forma y la besaba tan intensamente que le hacía continuar, cuando sintió como algo resbalaba entre sus piernas y los espasmos se volvieron más fuertes supo que pronto acabaría, estaba muy aturdida y aun pudo corresponder al beso que se dieron por última vez.
Había caído rendida en sus brazos, esto había sido mucho para ella, pero es que él la había necesitado tanto que no pudo evitarlo, la acomodo a su lado y los cubrió a ambos con la colcha que había sobre la cama. Unas horas más tarde y aun de madrugada ella despertó muy perdida, no sabía porque se sentía tan mareada y un poco adolorida hasta que se giró, vio que estaba acompañada y para variar desnuda, su cara había sido un poema al verlo dormir tan tranquilamente a su lado, salió de la cama rápidamente que no se percató de su debilidad hasta que cayó al suelo.
Fue una suerte que él no se despertara pero ella no podía moverse, se quedó sentada en el frio suelo un rato tratando de recobrar las fuerzas, cuando finalmente logro ponerse de pie sintió algo resbalando entre sus piernas, estaba muy avergonzada, se sonrojo completamente y se encerró en el baño para tomar un ducha. Dolía un poco cierta parte de su anatomía pero no le dio mayor importancia, sabia a que se debía y no era como si nunca hubiera sentido dolor, después de todo ya había perdido el brazo una vez en la guerra, lo recupero, pero recuerda el dolor que sintió.
Cuando termino de bañarse se secó el cuerpo lo mejor que pudo y se envolvió en una bata blanca que había en el baño, su largo cabello estaba suelto y completamente mojado, salió de la habitación y se encontró con el rubio que la miraba ya sentado en la cama y vestido de la cadera hacia abajo, Soi Fong trato de ignorarlo pero nuevamente cayó al suelo sin poder moverse y él fue a auxiliarla tomándola en brazos y sentándola en la cama, como ella ni lo miraba ni decía nada salió de la habitación dejándola sola, no quería incomodarla.
-algo anda mal- se dijo a si misma cuando él se marchó, en serio que lo agradeció mucho.
Fin Flashback.
Y vaya que había sido cierto que algo andaba mal, su cuerpo tenía un cansancio que nunca había experimentado, muy aparte de lo que hubiera hecho en ese momento, esto era demasiado cansancio y su riatsu estuvo inestable hasta entrado el medio día, no le había dado mayor importancia y este era el resultado, pronto tendrían un hijo, recordó vagamente él porque estaba en la mansión Shiba, porque era más que obvio que esa era su habitación y la imagen de dos personas se hicieron presentes junto con una punzada de dolor en su cabeza, algo borrosas eran las personas pero los identifico sintiendo un escalofrió por lo que toco su vientre.
-¿todo bien?- ni siquiera lo había sentido venir, se acercó rápidamente cuando la vio preocupada y tocando su vientre- ¿sucede algo malo?
-es solo…anoche alguien…
-Shinimashitas- le confirmo- es por eso que te traje aquí- ella asintió con entendimiento, se sintió muy observada y le miro hasta que él la rodeo con sus brazos.
-¿Qué crees que…?- su reclamo se quedó en su garganta cuando él hablo.
-simplemente quiero abrazarte- soltó como si nada- esta es la única forma en que sintió su riatsu, es un poco extraño pero no podía sentirlo.
-ni siquiera yo- acepto la pelinegra- no siento su riatsu muy a menudo- el sonrió sin que ella lo notara, era un poco raro como estaba todo entre ellos-tal vez podría esperar…-susurro pensativa, su viaje podría ser peligroso y le gustaba tenerlo cerca… de esa forma, uno de los motivos por los que no se arrepentía de aquella noche más allá de su bebé, era el hecho de que se sentía tranquila a su lado, claro que si omitimos las peleas.
-¿eh?- pregunto extrañado y se separó de ella.
-que te alejes idiota- lo empujo y se puso de pie dirigiéndose a la salida.
-que grosera Soi Fong-chan- la escucho gruñir ante el sobrenombre- hay algo que quiero hablar contigo.
-eso lo dirás después- le miro con tranquilidad- por ahora quiero ir a Seireitei a comer algo- sin más se marchó y él la siguió de cerca.
-sobre eso quiero hablarte…-la pelinegra lo ignoro ya que su dolor de cabeza aún seguía y lo mejor sería comer algo antes de que se desmayara y preocupara a alguien.
Cada Shinigami siente distintas las cosas en estos temas del amor, algunos con el amor son renuentes aun cuando les guste y apasionados aunque les disguste como Soi Fong, son pacientes como Urahara y Kira aunque tengan un límite, hay valientes como Hinamori, Karin y Yoruichi, incluso inocentes y demandantes como Byakuya, Ichigo y Rukia, igualmente hay aquellos que dan sin esperar nada a cambio como Yuzu, Kaori y Matsumoto, pueden ser preocupados como Hitsugaya y también que sufren al no ser aceptados como Ishida y Kyoko, pero a final de cuentas todos tienen un sentimiento de amor que no cambiarían ya que se da gracias a por quien lo sienten.
Espero les haya gustado, la verdad es que me fue difícil escribir un poco estos días ya que me distraje en otras cosas, pero aquí esta, sobre él lemon, la verdad es que ya lo había escrito desde hace varios capítulos pero se me borro el archivo del fic y lo escribí nuevamente pero ya no sabia donde ponerlo, por lo que lo puse aquí, de hecho ya no planeaba ponerlo pero ya estaba escrito y ¿para qué guardármelo?
Como se habrán dado cuenta el tema de los niños ya no fue tan dulce como el anterior sin embargo era muy necesario hacer este capitulo para avanzar en la historia, todo va conectado con todo y lo de los niños tenia otra finalidad más haya de la travesura de Nell y Urahara. Sobre Matsumoto, la teniente de Kira, Kaori y Yuzu es una de las muchas formas de amor, uno no correspondido pero con el cual estas bien, como ya he dicho muchas veces, mi fic es para mostrarles un poco lo que es el amor para mi y donde que hay de todas formas y colores.
¿que les digo gente? Estoy dolida con el Manga de esta semana que paso, fue... ¿como decirlo? fuerte, la verdad es que si me dolió mucho ver a Ichigo perder el recuerdo de su mami... porque más allá del poder perdido la recordaba a ella, debo rescatar que Ishida aceptando a todos como sus amigos me agrado, como que fue un golpe bajo para Jugram que abandono a Bazz-b por Yhwach. Llegaron quienes más quería que llegaran (Renji y Rukia) pero esa no fue la forma que esperaba ;( nuestra fresa toda acabada y el maldito de Yhwach yéndose dejando a todos débiles ante su poder. En serio que algo que fue el colmo, fue el hecho de que ni tres capitanes con Bankai super poderoso pudieran derrotar al Quincy enorme y que mejor lo hiciera el propio Yhwach. Y para peor de los males no se como sentirme con el final del manga, tal vez feliz o tal vez triste... no se que pensar... ¿que piensan ustedes?
Gracias por leer, díganme que les pareció y nos leemos en la siguiente actualización.
Besos. Carrie ;)
