Hola gente hermosa ¿Que tal? Espero de que bien aquí el siguiente capi, si tienen alguna duda consúltenme porque creo que las enrede con tanto OC, pero espero de que no.
Así que un abrazo grandote de esos que truenan los hueso y un beso de mi parte.
PDT: y espero que no se haya escapado nada en la revisión siempre se me escapa algo, pero bueno espero les guste.
Algunas cosas antes del capi
*bindi: El área entre las cejas, donde se coloca el bindi, se considera el sexto chakra, el hogar de la "sabiduría oculta". Se dice que el bindi retiene la energía y fortalece la concentración. Los hombres usan un punto alargado o tilaka, mientras las mujeres usan un punto redondo o bindi.
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Hilos del destino
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Miraba como si en ese lugar pudiera encontrar sus respuestas (modestia aparte el casi siempre tenía las respuestas) esto no podía pasar, como un humano común y corriente podía recuperarse tan rápido de unos de sus golpes y dar a la huida tan rápido, no podía ser posible. Suspiro con exageración, metió sus manos en sus bolsillos, barrio la zona con su cosmos, y ¡oh sorpresa! el sujeto parecía que se había esfumado de la paz de la tierra, peino sus hebras doradas hasta donde su mano pudo deslizarse, exclamo unos cuantos improperios en su idioma natal y se largo del lugar de nada servía estar ahí era obvio que el sujeto no regresaría (por idiota lo haria), pero la cuestión era regresar y advertirles a las señoritas que el sujeto había escapado ese era su deber.
Dirigió su mirada al manto nocturno que se filtraba a través de las ramas de los arboles, camino y observo el pueblo, pero ni rastros del sujeto. No era conveniente regresar ahora mismo la chica parecía afectada ni siquiera dejo que se le acercara mejor mañana, por el momento seguiría buscando era inaceptables para un santo dorado que un sujeto como ese, se le escapara la situación era indignante y así enojado como estaba comenzó su labor.
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A unas cuadras un poco alejadas del lugar de su ubicación para ser exactos. En la habitación de Amelia (por suerte no las habían visto no querían dar explicaciones) ella estaba en su cama abrazando sus rodillas, una frazada la cubría y no dejaba ver su expresión, pero el camino salado que corría libre por sus mejías le daba una idea a Helena de cual era, la entendía pero estaba sobre actuando no había soltado una sola palabra desde que entraron a la seguridad de su hogar, extendió su mano para retirar la manta que cubría a su prima, pero esta la afianzo mas contra sí. Helena la miro largo rato sin acercársele mas.
—Amelia, querida por favor dime algo —Amelia se envolvió más en la manta no quería decir nada y Helena no era conocida por su paciencia— ya basta niña (su tono era frio y cortante) no te paso nada no actúes como si fuera el fin del mundo.
—N-nada di-dices que nada…, NO PUEDES ENTENDER —y en un arranque de furia Amelia tiro la manta y se planto frente a su prima— ¡MÍRAME¡ mírame bien —su garganta estaba herida, tironeaba de su vestido que de por sí ya estaba roto— nada dices, acaso no tienes sentimientos —poco a poco su voz iba decayendo y se abrazaba a si misma de nuevo.
—Lo siento pero... —un suspiro cansino abandona los labios de Helena se cruzo de brazos y se recostó contra la puerta— lo que pasa… es que no te violo prima... ¡si lo entiendo! Te manoseo, te lastimo, te dio un susto de muerte… ¡pero no es el fin del mundo! —las manos de Helena se agitaban a medida que sus palabras tomaban potencia.
—Eres de lo peor, como puedes ser tan fría... —comenzó a sollozar quedito y volvió a mirar con creciente ira a su prima— acaso así te comportaste cuando traicionaste a mi hermana y engatusaste a su novio —una sonora cachetada hizo eco en la habitación, mientras el rostro de Amelia se giraba con violencia.
—No sabes lo que estás diciendo —la mano de Helena temblaba suspendida en el aire, su respiración agitada resonaba más que la de su prima— es tu ira hacia el sujeto que habla, lo entiendo, pero no te metas en cosas que jamás entenderás chiquilla.
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Amelia llevo su mano a su mejía ahora roja por el golpe, con lentitud tomo lugar de nuevo en su cama la miro a la cara a su prima, Helena lloraba en silencio un rio brillante de gotas salinas bajaban por el hermoso rostro de su prima, su mirada reflejaba amargura y se sintió mal de haber dicho esas cosas, pero estaba dolida y sentía mucha impotencia.
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—Déjalo que duela pronto solo será un recuerdo… si le das tanto protagónico en tu vida será en fantasma que te acechara en cada momento y te atormentara sin tu poder hacer nada.
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Tomo a Amelia por los hombros que temblaban por los sollozos, Helena limpio bruscamente su propio rostro pues no era el momento de quebrarse también, la levanto y con parsimonia y cariño limpio con su pulgar los ojos miel que seguían derramando lagrimas, acaricio el rostro más pálido de lo normal de Amelia y comenzó a retirarle el vestido maltrecho que esta llevaba.
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—¿Por qué? —Amelia se vio reflejada en los ojos de su prima— ¿Por qué me paso esto?, dime que hice mal —a pesar de estar desnuda frente a su prima su sentía segura, aunque el sentimiento de suciedad no abandonaba su cuerpo, tal vez si se bañaba se iría.
—No, has hecho nada. Amelia… mírame cariño —la tomo fuerte por los hombros y la sentó en la cama, le paso un camisón para dormir y se lo puso— linda tu único pecado es ser hermosa y… el de el ser un idiota y aunque frotes tu cuerpo hasta dejarle marca no dejaras de sentirte sucia.
Amelia la miro largamente (acaso su prima podía leer la mente) pero no podía ser, se recostó en su cama a su par se acostó Helena y echo sobre ellas la manta, así dentro de la relativa seguridad de la manta, le tomo las manos a Amelia.
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—Sabes cuándo tenia quince años mi maestro me citó, dijo que quería discutir un asunto con migo ya era muy tarde y todos se habían largado ya —tomo una pausa y apretó mas las manos de su prima— Amelia… se lanzo encima de mí y aunque grite patalee y luche no pude hacer nada, me dejo ahí en el aula destrozada, cuando fui a mi casa frote tanto mi cuerpo hasta dejarle marcas la suciedad que sentía no se quitaba.
—¿Por qué no dijiste nada? —Amelia sintió que su estomago se revolvió dolorosamente por lo que Helena le contaba.
—Lo hice, pero el director no me creyó, desde ese momento tome muchas malas decisiones no les dije de inmediato a mis padres, había un rumor de que me acosté con un chico y este me dejo y yo hacía todo eso para llamar su atención.
—Lo siento no era mi intención —y un dedo de helena acallo sus disculpas, Amelia parpadeo un par de veces ahora se sentía mal por como actuó y lo que le dijo a Helena
—No, descuida. Cuando mis padres se enteraron del rumor, no creyeron en mi verdad sabes una amiga me ayudo a tomar terapia y así decidí disfrutar mi vida, no me restrinjo del sexo y no lo práctico porque me hayan violado, lo hago porque así lo quiero ese hecho no va a afectar mi vida, así como lo ocurrido hoy no debe afectarte.
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Amelia no dijo nada solo asintió y se aferro más a las manos de su prima, bajo el calor de la manta se sentían seguras como si el mundo exterior no existiera, abajo ya había movimiento y nadie noto, ni le importo la ausencia de las chicas la madre de Amelia tenia bien atareados a unos muy enfurruñados Erasmus y Damián atendiendo a los clientes, nadie podía imaginar lo que las chicas habían pasado esa noche.
Shaka recorrió por enésima vez y nada ni señales del sujeto. Cual fue el error que cometió no terminaba de comprender, sintió el cosmos de Mu cerca y camino en su dirección mientras el susodicho caminaba entre la gente ya estaba más calmado y con la mente mas despejada.
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—Caballero qué bueno que te encuentro —el aludido giro su rostro al reconocer la voz del que lo llamaba.
—Shaka que bueno que ya terminaste tu misión —le dijo mientras estrechaba en un fuerte apretón de mano con el rubio quien le respondió de la misma forma, se saludaron y caminaron juntos a un lugar más apartado. Shaka ante la muda pregunta de Mu prosigo con su platica.
—La verdad creo que en vista de la situación necesito tu ayuda —Mu elevo su puntito con incredulidad (Shaka el más cercano a los dioses pidiéndole ayuda, algo muy malo debía haber pasado)— a que se debe esa expresión de confusión Shaka.
—Pues… sucedió algo que no termino de comprender veras —le pesaba lo que estaba por decir tomo una bocanada de aire y prosiguió— al regresar por un atajo puede distinguir dos chicas huyendo de un sujeto al parecer se había propasado por mucho con una de ella —Mu frunció sus facciones (lo que más detestaba era que no se respetara a las señorita) lo animo a que continuara— el punto es que lo golpee con mi cosmos estaba enojado, no tolero ese tipo de comportamientos y aplique más de la fuerza necesaria, mucha fuerza Mu.
—¿Lo mataste? —pregunto con una naturalidad como si hablara del clima y Shaka suspiro, ahora de verdad desearía haberlo matado así estaría seguro de que el sujeto no andará de lo más tranquilo por el pueblo— ¿Shaka?
—No, pero lo deje tirado nadie lo vería y no se levantaría en un par de días era imposible que se recuperar fácilmente, lleve a las señoritas a su hogar y al regresar el sujeto… es como si lo hubiese tragado la tierra.
—Es imposible que un civil se recupere de un golpe así, lo sigues buscando —Shaka asintió despacio— quieres que te ayude no es así, muéstrame lo sucedido y te ayudare —Mu tiro abajo sus barreras mentales para dejar a Shaka quien le mostro las imágenes de lo sucedido cuando el enlace se rompió, Mu estaba agitado su respiración era irregular y su cuerpo temblaba en 8.5 en la escala de Richter.
—Caballero te encuentras bien —Shaka de inmediato sintió el cambio de su compañero, Mu estaba furioso su cosmos amenazaba con explotar— MU DETENTE, LOS QUEMARAS —Shaka estaba alarmado si Aries explota su cosmos en ese lugar los aldeanos corrían peligro, pero Mu no escuchaba a nada ni nadie todo se volvía rojo de furia y su cosmos comenzaba a elevarse peligrosamente. Shaka debía actuar rápido— BASTA HE DICHO —un golpe en su abdomen que lo proyecto varios pasos atrás, y lo tiro al suelo, lo saco de sus pensamientos los pensamientos que había implantado Shaka en su mente, las imágenes de Amelia corriendo, corriendo de la mano que ahora sabia quien era la prima de ella, la chica con quien estuvo mientras Amelia pasaba un trago amargo.
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—¡Lo matare! —Mu hablaba desde el suelo donde está tirado y jadeante por la falta de aire— lo matare y luego... luego lo reviviré solo PARA VOLVERLO A MATAR —se levanto y sacudió el polvo de su pantalón Shaka lo analizo y se le encendió el incienso.
—El odio no disminuye con el odio, disminuye con el amor, basta caballero debes tranquilizarte o lastimaras a los civiles.
—¡No me jodas buda! ¿Cómo puedo estar tranquilo en momentos como estos? —Mu le respondió de forma brusca frotando con fuerza su rostro y Shaka lo miro con sus ojos que rivalizaban con el cielo. Rogando a este y a Athena por paciencia.
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La verdad Shaka ya estaba sacado de quicio ¿Que habría hecho él para que el karma lo castigara de esa forma? Idiota y mil veces idiota de él ¿Por qué no junto los cabos antes de hablar con Mu? La chica se le hacía familiar, muy familiar claro era la novia del santo de Aries. Pero que grave error haberle pedido ayuda, en estos momentos era más una complicación que ayuda el Ariano.
Por otra parte Mu decidió ignorar a Shaka y camino como si este no existiera, pero Shaka le obstruyo el camino plantándose en frente de este, estaba furioso y Mu no se dignaba a mirar a su amigo dio dos paso a la izquierda con el fin de seguir su camino de venganza y nuevamente Shaka hizo lo mismo y le volvió a obstaculizar su camino, quiso rebasarlo por el lado derecho de Shaka, pero este abrió los brazos para retenerlo y no darle escapatoria un tic se apodero del ojo jade de Mu este jueguito le estaba enojando más todavía.
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—Tan solo dime a donde te diriges —comento con calma, pero aun obstruyéndole el paso— y te dejare en paz.
—¿Cómo que ha donde voy? —Mu lo miraba irritado, enojado y lo miro como si le hubiera crecido una tercera cabeza— pues a ver a mi chica y luego a matar al sujeto.
—Estas muy alterado, piensa carnero ella estará peor solo la alteraras mas. Tan solo cálmate.
—¡NO! IRÉ CON ELLA Y PUNTO —lo empujo muy bruscamente alejándole de sí y por fin con vía libre.
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Esa fue la gota para acabar con la santa paciencia de Shaka y la verdad no quería seguir en esta situación, ya se lo veía venir, ella contándole todo, el santo de Aries perdiendo el control ocasionando un caos. Mu lo vio con furia contenida, tenia mejores cosas que hacer como buscar al sujeto fugitivo, pero no recordó que Shaka conocía muy bien a los de su raza y Virgo tenía un preciso control de su cosmos tanto así que podía influenciar el cosmos de los demás.
Sus reflejos lo salvaron cuando el dedo medio e índice se dirigían a sus lunares que lo delataban como lemuriano, jamás dejaría que Shaka bloqueara su cosmos, su mano sujetaba sin piedad y con mucha fuerza la mano de Shaka que temblaba por el esfuerzo de vencer en fuerza a Mu. En cambio Mu también sabía que el punto en la frente de Shaka su bindi era el punto donde se concentraba su cosmos y donde se enfocaba al meditar y una alteración de su cosmos era dejarlo fuera de combate por un tiempo, dirigió su dedo índice al punto que también fue pescado por la otra mano de Shaka, ahora ambos se encontraban frente afrente midiéndose en fuerza y voluntad, sus miradas azul contra jade no pestañeaban ni una sola vez.
Una chica pasaba enfurruñada dando zancadas muy furiosa, la verdad a ella no le apetecía ver a su prima, pero claro el universo estaba en su contra su madre la quería en casa. Eileen no pudo evitar detenerse al ver dos largas cabelleras que las conocía muy bien la lila, ese rostro tan singular el santo que molestaba a su hermanita y la melena rubia un santo que se encontró el otro día. Shaka dijo que se llamaba era lindo, pero solo el hecho de ser un santo causaba en ella un odio que no controlaba y siendo sincera con ella misma esa tarde el rubio fue muy galante y atento, pero claro ella tenía que mandarlo al diablo con su actitud osca, la curiosidad la carcomía ¿Por qué esos dos se pelean tan infantilmente? ( suspiro con frustración en realidad no tendría porque importarle eso), si el santo peli-lila estaba ahí ¿Donde estaba Amelia? Miro alrededor de los santos y ni rastros, pero tal vez estaba en su hogar y siguió su camino aunque suene mal o contradictorio ver al rubio le calmo de cierta forma. El tenia esa tranquilidad que le contagiaba.
Shaka la sintió, cuando vio a su derecha la pudo apreciar; hermosa, con su cabello corto levemente ondulado color miel y sus ojos cubierto por hermosas pestañas eran como miel liquida, su Eileen la chica que lo había mandado al diablo, la chica que no podía sacarse de la mente, pero ese error le costó porque Mu lo lanzo al suelo y dio a escaparse, Shaka no tardo en seguirle para detenerlo (la verdad empezaba a dudar de la madurez de su compañero de armas, pero como diría el maestro Shion o Dohko se les duerme la de arriba y…)
Llego a su hogar donde estaba "ella" Eileen subió las escaleras, la verdad si su madre la cachaba la pondría a trabajar como los idiotas de sus hermanos (se rio para sus adentros con insana gratificación cuando vio las cabelleras oscuras de sus hermanos ir y venir por las mesas) busco con la mirada y Amelia no estaba decidió buscarla en su habitación y las encontró. El dolor que ya sentía lejano la aguijoneo de nuevo allí bajo las mantas con su hermanita estaba ella, la que la traicionó, cruzaron miradas Helena tan orgullosa como ella misma, jamás pedirían perdón la una con la otra en cuando a su hermanita en cuanto la vio salió corriendo a su brazos y fue recibida por su hermana mayor.
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—¿Que pasa Amelia, por qué estas así? —la tomo por los hombros y la miro atentamente su cara pálida, sus ojos hinchados, sus labios partidos y su cuello con arañazos.
—Yo… no pude … el—y Eileen se agito, sintió como unas arcadas quería salir que con esfuerzos las inhibió, acaso ese santo de Athena le hizo algo a su adorada hermanita miro a Helena quien la miro seria.
—Fue Atom —La voz de Helena irrumpió en la habitación— pero no le hizo nada solo fue el susto —la miro con fiereza como diciéndole que se atreviera a iniciar una pelea pero Eileen estaba más preocupada por su hermanita en ese momento— un santo de Athena nos salvo fue muy amable.
—¿Donde esta Atom? Maldito infeliz ¿Quien te ayudo? —miro a su hermana en muda pregunta si era el santo que la pretendía quien les salvo y esta negó.
—Fue un santo de cabello rubio… Mmm no sé cómo se llama —Amelia se sentó de nuevo en la cama ahora con su prima y su hermana se sentía segura.
—Shaka, dijo que se llamaba Shaka —comento con desgano Helena viendo a través de la ventana— sabes el es un dorado y conoce a Milo —la miro con expresión fría.
—¿En serio? No me sorprende —¿Shaka? Ese santo lo conocía, por otra parte su pecho se quebró dolorosamente como si fuera de cristal, solo recordar su nombre le dolía ese hombre que sembró el odio y el resentimiento entre ellas… Milo— ambos están al servicio de la Diosa.
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Amelia las miro y se paro con paso firme, paso ante la anonada mirada de las dos mujeres en el cuarto, cerro con llave su puerta y les miro con determinación.
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—Bien es hora de regresar el favor. Ustedes tienen que llevarse bien un hombre no vale la pena que se peleen entre ustedes así, que es hora de que me cuenten lo que paso.
—No es algo sencillo hermana, lo que paso es muy complicado... —su discurso fue cortado por las rudas palabras de Helena.
—Lo que paso fue que Eileen se enamoro de un santo de Athena y este le puso los cuernos con migo es así de simple ¿Verdad prima? —Eileen la miro furiosa. Su prima tan delicada como siempre, Helena se paro y con altivez le quita la llave a una Amelia de mas impactada, abrió y bajo a saludar a sus tíos y primos, tal vez se distraía ayudando abajo.
—Esa tipeja, me las va a pagar. Bueno hermana así están las cosas —Eileen se sentó en la cama sin atreverse a mirarle la cara a su hermanita.
—Solo porque un santo te hizo esto, tú me has metido esas ideas a mí ¡Eres muy egoísta hermana! —las palabras de Amelia sonaron muy rudas para su hermana mayor.
Ambas hermanas voltearon ante el escándalo que se formo en la ventana de Amelia, dos jóvenes rodaban haciendo fuerza para doblegar al otro asustando de sobremanera a las dos chicas que estuvieron a punto de gritar, hasta que ellos se separaron con expresiones indescifrables.
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—Por favor no griten —rogo Shaka desde el suelo extendiendo una de sus manos pues con la otra alejaba a Mu que se encontraba arriba suyo forcejeando, para él era una vergüenza entrar al cuarto de una señorita peor aun que no conocía y se le vino la cara de vergüenza cuando vio las bellas facciones de Eileen, que los estaba viendo con enojo a los dos —lo que pasa es que… bueno —mira de reojo y con reproche al ariano que lo ignoraba magistralmente levantándose y ignorando todo, lo único que sus ojos veían era a su Amelia, su corazón se contrajo dolorosamente al verla así.
—¿Cariño estas bien? —el impulsivo Aries le dio a su chica un abrazo de oso que fue correspondido por ella.
—He si ¿Por qué? —sabia, Amelia sabía que era en vano negar lo que había pasado de seguro Mu ya sabía todo. El rubio debió de contarle, los nervios los tenía a flor de piel estaba muy nerviosa, asustada de lo que Mu podría hacer, sus piernas temblaban si no fuera porque era rodeada por los fuertes brazos de su amante ya estaría en el suelo, mejor cambiar de tema —¿Por que entraron así. Digo si se puede saber?
—¿C-como de por que? ¡No trates de engañarme ya lo sé todo Amelia! Lo matare lo sabes verdad. El ya no puede continuar con vida no después de…
—Creo que esas exagerando caballero —y por primera vez Mu escucho la cristalina voz de su cuñada, Eileen lo miraba con fiereza (si ya sabía que la hermana de Amelia no lo podía ver ni en pintura)
—Exagerado, no creo que… —y un apretón en su hombro que lo hizo crujir, hizo que mirara al causante del dolor la mirada de Shaka lo decía todo. "cuidadito con lo que le dices a ella"
—Señorita Eileen creo que el caballero y su hermana necesitan hablar a solas —y Shaka la deslumbro con esas perlas que tenia por dientes, una sonrisa que haría suspirar a cualquiera, pero ella ya había caído una vez con un santo no lo haría de nuevo. Miro a su hermanita quien aun en los brazos de Mu asintió.
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Con delicadeza tomo las manos frías de Shaka que contrarrestaba las suyas que siempre estaban calientes, este amplio mas su sonrisa y un rápido movimiento que la tomo por sorpresa la acerco a su cuerpo y ya estaban saltando por la ventada hacia arriba. El olor a jazmín de Shaka le envolvió con el frio nocturno, ella estaba aferrada al cuello de Shaka quien la carga como princesa y callo de forma elegante sobre sus pies aun con ella en sus brazos en el techo de la casa, lo primero que vio Eileen fue la luna, luego hebras doradas resplandecer con la luz de la luna, vio el rostro de Shaka que no había abandonado su sonrisa.
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—Lo siento, pero debíamos salir de ahí —se excuso el santo de la virgen que aun no la bajaba y la verdad no le daba ganas de bajarla, presentía que ella le temía a las alturas por cómo se aferraba a su cuello cuando miraba hacia abajo (de hecho disfrutaba con ese hecho)
—Mu, solo fue el susto no me paso nada —Amelia trataba de relajar el rictus que había tomado las facciones de Mu.
—¿Nada dices? —la voz de Mu sonaba con rabia contenida— corrías con tu prima con ropas desgarradas, y dices que no es nada —la tomo de los hombros y la sacudió— no trates de verme la cara y dímelo…
—En serio, bueno él, el me manoseo pero nada más paso —Mu la recorrió con su mirada desde la cabeza a los pies acaricio su brazos desnudos, su cuello que lucía moretones y arañazos (y la furia lo inundo de nuevo) recorrió su espalda con mano firma atras de la tela del camisón donde ella soltó un leve quejido por el dolor doblándose en el acto y soltando un quejido mayor al hacerlo, el golpe que le dio en su abdomen era el que mas dolía (Mu como cualquier caballero con solo ver su forma de doblarse sabia donde tenía los golpes)— ¿En serio nada mas te toqueteo? ¡CREES QUE SOY IDIOTA! Te golpeo y se sobrepaso con tu cuerpo, créeme amor mío de ese infeliz ni las cenizas quedaran —la mirada de Mu lo decía todo, sus jades se convirtieron un unos pozos sin fondos oscurecidos.
Como era posible que Mu la desarmara con solo una mirada, sus lagrimas fluyeron silenciosas por sus mejías, Mu limpio las primaras lagrimas con sus pulgares pero el camino salado no se detenía. La abrazo fuerte contra si empapando su camisa con las lagrimas de Amelia hasta que Mu beso su frente.
Ella solo cerro sus ojos ante el cálido contacto de los labios de Mu contra su piel fría y un suspiro involuntario salió de ella cuando su chico beso sus ojos. Mu le acariciaba el cabello y ella ya no lloraba solo las huellas del llanto quedaba en su rostro, mientras que su amante limpiaba las huellas con su lengua que jugueteaba por sus mejas, la sensación cálida y húmeda produjo una corriente eléctrica en ella que atravesó su columna vertebral, fue tal que sacudió su cuerpo.
Arriba Shaka y Eileen en el techo, Eileen sabía que tenía que agradecerle al rubio pero no sabía cómo decirlo, estaba segura que le diría de una forma ruda y grosera debía tranquilizarse primero, además tenía tiempo estaba seguro que los dos tortolos se tardaría un rato.
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—Bájame por favor (pidió en un susurro) —pero aun así fue escuchado, el santo de virgo hinco rodilla en el piso y la sentó en ella con suma delicadeza a la vez que ella deslizaba sus manos con temor por sus pectorales, de verdad le daba vértigo estar en el techo de su casa.
—¿Se encuentra bien? —le inquirió, pero no quería bajarla porque si lo hacia ella ya no estaría a su lado, actuaba egoístamente lo sabía, pero sonrió aliviado cuando esta asintió. Se paro para mirar las luces del pueblo.
—¿Que harán con ese sujeto? —Shaka no pudo evitar sentir un poco de envidia del cabello de la chica, las ondas de su cabello del color de la miel dorada que con el viendo rozaba su cuello y su clavícula.
—Lo obvio por su puesto, se metió con el tesoro de un santo dorado la muerte es lo mínimo que merece —respondió como si fuera la cosa más simple del mundo (bueno para los que Vivian en el santuario lo era)
—¿Lo mataran, no lo llevaran a la justicia? En ese caso no serian más que asesinos —inquirió curiosa, mientras tiritaba de frio, hasta que sintió la chaqueta de cuero negra deslizarse sobre sus hombros, la prenda aun emanaba el calor del santo, calor que la hizo sentir segura.
—Puede que sea así, pero la justicia es ciega y nosotros estamos fuera de esas reglar por así decirlo, la única persona que puede juzgarnos es la diosa Athena. Y si es incorrecto lo que hacemos —Shaka miro el firmamento con un suspiro, le regreso la mirada, era linda muy linda— nosotros tendremos nuestro castigo.
—Claro los encierran en una prisión —la risa de Shaka era melodía en los oídos de Eileen, pero aunque lucia un sonrojo en sus pálidas mejías no demostraría cuanto la afectaba ese caballero.
—Más o menos, pero créeme las prisiones del santuario son un infierno —y tomo lugar a la par de la joven y ciñendo mas su cabello con la cola alta, para luego cubrir mejor a la chica con la chaqueta que se le deslizaba por los hombros.
—Al parecer todos los santos son sobre actuados —le agradeció con una sonrisa el gesto, que hizo saltar el corazón de Shaka, estaba perdido sin duda por esa chica.
—Pero hermosa Eileen, cuando un hombre ama a una mujer, le daría todo lo que posee, eso sí, intentando retener su precioso amor, no creo que sepas lo exagerado que puede ser un santo dorado cuando tocan algo valioso para el —Eileen no pudo evitar sentir un cosquilleo en su estomago cuando el santo le sonrió, la verdad ahora lo miraba diferente.
La otra vez llevaba ropa más sencilla, eran típicas griegas y llevaba el cabello suelto, siendo vanidosa no podía negar el buen gusto al vestir del rubio frente a ella y sobre todo no pudo evitar apreciar cómo se ceñían los músculos a través de esa camiseta negra que se le ceñía al cuerpo al santo (pero solo eso no es como si le gustara el santo, solo admiraba era guapo solo eso)
—Caballero debo agradecerle el que haya salvado a mi hermana no tengo como agradecerle —la verdad el darle un beso era una idea que rondaba por la mente de Eileen.
—Puede agradecerme con el placer de brindarme una cita la otra vez me rechazo, si mal no recuerdo —le dijo en tono ofendido.
—Lo siento pero, no fue mi intención ser grosera aquella vez —Eileen estaba apenada, ahora veía lo mal educada que había sido.
—No pasa nada —le tranquilizo con esa sonrisa tan suya, que a Eileen le comenzaba a gustar— dígame que pasaría si le dijera que hay una persona que le gusta usted.
—No puedo imaginarlo, le preguntaría siesa persona está loca —riéndose entre dientes, pero si siempre le decían que tenía un carácter de los mil demonios ¿Quien le podría gustar una chica así?
—Pero Eileen de locos está lleno el mundo —Shaka reía abiertamente en pocas ocasiones, pero con esa chica lo hacía muy seguido y de pronto la voz de Mu los saco de sus pensamientos.
—Hey Shaka nos vamos ya —Mu saltaba por la ventana y aterrizaba en la calle. Shaka le tendió la mano y de nuevo era cargada como princesa creyó que también caerían en el suelo, el vacio que sintió al caer así lo decía pero grande fue su sorpresa al que dar en la ventana. Shaka apoyaba un pie en el marco de la gran ventana y la bajaba con cuidado dentro de la habitación se despido de las chicas y se lanzo a las calles.
—Adentro Amelia brincaba y se abrasaba a ella, al parecer el santo de Aries se había marchado enojado.
—Al parecer Mu, no le dijiste que el sujeto no aparece ¿verdad? —Shaka iba a la par de Mu que iba enojado.
—No. No vi la oportunidad estaba mal no quería molestarla más, así que ahora busquemos al desgraciado.
—Claro caballero al fin recobraste la razón —y así ambos comenzaron la búsqueda.
