Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a J. K. Rowling

N/T: AkashaTheKitty es la autora de este fic. Yo, Moon Dahee, soy la traductora.


Capítulo 14

Cuando Hermione llegó al Gran Comedor, pasó rápidamente al lado de la mesa de Slytherin, esperando no escuchar nada que pudiera dejarla sin comida. No escuchó a Malfoy llamarla, pero sí oyó el repentino silencio seguido de un mar de susurros insistentes. Se paró de inmediato y se giró para ver lo que lo había causado solo para encontrarse con todos los ojos de Slytherin puestos en ella.

Se le pusieron los ojos como platos y sacudió la cabeza despacio. ¿Qué podría haberles dicho Malfoy? Algunos la miraban con desdén y unos pocos de los más jóvenes parecían curiosos, pero la mayoría sonreía con suficiencia y le lanzaban… miradas… muy desagradables. Nott era la única excepción: él miraba con el ceño fruncido a su casa. No decía nada, pero cuando la miró a ella, sólo elevó una ceja como diciendo: «Esto es lo que pediste, ¿ya estás contenta?».

Sí, estaba totalmente emocionada. Tragó y dejó que sus ojos pasaran un par de veces por la mesa para buscar a Malfoy. No estaba allí. Así que lo que fuera que les había dicho, lo habría dicho más temprano o el día anterior. Echó un vistazo a las otras cosas. No había nada raro, así que era solo en Slytherin. Draco no habría sido tan descuidado como para contarles lo de la apuesta, ¿no? Esa casa era notable por ser de interesados, así que si cualquiera de ellos podía sacar provecho de esto, probablemente lo haría.

Hermione sacudió la cabeza y les dio la espalda de nuevo, ignorando sus voces. Esta era una más de las tácticas turbias de Malfoy para hacerla sentir incómoda. No funcionaría. Se fue a sentar al lado de Ron.

—¿De qué va todo eso? —le preguntó Ron.

Hermione casi gruñe, pero se recordó que Ron podría haberse dado cuenta solo porque estaba esperando a que ella entrara.

—La verdad es que no los sé —respondió ella.

—¿Y por qué no los para el Nott ese? —insistió Ron—. Es el Premio Anual, ¿no? ¿No es su trabajo mantenerlos a raya?

—No están haciendo nada —murmuró Hermione—. Difícilmente puede castigarlos solo por un par de susurros.

—¡Pero podría encontrar la raíz y castigar a esos! Obviamente están extendiendo mentiras sobre ti por allí. Si no, no estarían tan interesados.

Hermione movió la mano con desdén.

—¿Por qué iba a importarle? Aprecio que me cuides, Ron, pero no a todo el mundo le importo como a ti. Además, se aburrirán pronto.

—Pero si están extendiendo mentiras sobre ti…

—No me importa lo que piensen. Y los que me importan no creerían las mentiras de Slytherin.

Ron parecía contrariado.

—Apuesto a que ha sido esa sabandija de Draco Malfoy.

Hermione casi salta en el asiento.

—¿Qué?

—Siempre es él —continuó Ron sin darse cuenta de la reacción de Hermione—. Nunca ha dado más que problemas. Nunca entenderé cómo Dumbledore le permitió a Nott que lo hiciera Vice Premio Anual.

Hermione abrió la boca para defender la decisión de Dumbledore, pero entonces la cerró de nuevo. ¿Por qué quería hacer eso? No era como si no estuviera del todo de acuerdo con Ron. ¿Por qué buscar una razón cuando no había ninguna? Aún así, permaneció leal a Dumbledore.

—No lo sé —dijo—. Probablemente espera que el trabajo saque a relucir sus cosas buenas.

Ron gruñó.

—Sí, porque todos vimos lo bueno que era como prefecto y miembro de la Brigada Inquisitorial de Umbridge.

Hermione se rió y Ron pareció muy satisfecho de sí mismo.

Vestíbulo. Fue una sensación repentina, una certeza. Hermione tenía que ir al vestíbulo. Ahora.

Hermione dejó de reír abruptamente y se le abrieron un poco los ojos. Así que así era.

—¿Qué pasa? —preguntó Ron con voz preocupada—. ¿Estás bien?

—Um… Yo… tengo que irme. Olvidé hacer un trabajo de clase. Tengo que ir a hacerlo ya.

Ron la ojeó con sospecha.

—¿Tú? ¿Te olvidaste de los deberes?

Ahora. Vestíbulo. Ahora.

—Nos vemos luego —murmuró Hermione, distraída.

La llamada ahogaba todo lo demás, así que no se dio cuenta de si Ron dijo algo más. Tuvo que obligarse a andar normal en lugar de empezar a correr.

—Pensaba que te había dicho que no quería volver a esperar —dijo Draco, irritado, cuando finalmente lo alcanzó justo fuera del Gran Comedor—. Lo harás mejor la próxima vez.

Hermione le lanzó una mirada fulminante.

—Tenía que excusarme, ¿no?

—No —contestó—. Te levantas y te vas. Y no me repliques.

Hermione rechinó los dientes.

—¿Qué le dijiste a tu casa sobre mí?

Draco sonrió con suficiencia.

—No me preguntes tampoco. De hecho, no me hagas nunca ninguna pregunta.

¿Vas a pedirme que deje de respirar también?

Hermione abrió la boca para hacer esa pregunta, pero no podía obligarse a decir las palabras. Gruñó de frustración.

La sonrisa de Draco se ensanchó.

—Sabía que esto sería divertido —murmuró.

Hermione lo miró con odio en silencio.

—Te está matando no saber qué está pasando con mi casa, ¿no? ¿Se te quedaron mirando? ¿Te dijeron algo? Responde. Dime lo que hicieron.

—Sí —se atragantó—. Me miraron y susurraron.

—¿Todos ellos? —preguntó con una felicidad maliciosa en los ojos.

—No, Nott no.

Draco pareció molesto.

—Bueno, no se puede remediar —gruñó—. Te mantendrás alejada de Nott. No quiero que estropee mi diversión.

Hermione no estaba segura de por qué querría alejarla de Nott, pero como no podía replicar ni preguntar, eligió sus palabras con cuidado.

—Tengo que pasar tiempo con el Premio Anual o surgirán preguntas que no quieres que responda.

Draco pareció pensativo.

—Tienes razón, por supuesto. Bien, puedes ir a las reuniones semanales, pero el resto del tiempo lo evitarás —sonrió con superioridad—. Y, por supuesto, no le contarás por qué.

Draco casi podía saborear el enfado y la frustración de Hermione; era muy tangible. Era muy placentero. También sabía que ella estaba confusa sobre su última orden. Hermione no tenía ni idea. Draco tampoco podía estar seguro, claro, pues Theo era demasiado difícil de comprender, pero tenía la clara sospecha de que el otro Slytherin podía estar interesado en Hermione por más que su cerebro. No veía cómo o por qué, pero allá cada uno, suponía. Hacer que Hermione le hiciera un desaire haría que Theo volviera a pensar con sensatez.

Draco se dio cuenta de que la boca de Hermione se movía mientras intentaba formar palabras. El intento no tuvo éxito y ella frunció el ceño. Evidentemente estaba pensando e intentando eludir sus órdenes. Draco pretendió no darse cuenta y solo elevó una ceja. Quería ver lo que ella haría.

—Ahora estoy aquí —dijo Hermione finalmente.

Draco escondió una sonrisa. ¿Quería saber por qué la había llamado? Bien, era el momento de demostrarle quién tenía la sartén por el mango.

—Lo estás —dijo él—. ¡Bien por ti!

Entonces Draco entró en el Gran Comedor para desayunar.


Para cuando llegó la noche, Hermione estaba furiosa. Draco no estaba siendo un abusón. En realidad no se estaba burlando. Y si era exigente o no, eso dependía de tu punto de vista. Seguía llamándola en los momentos más inoportunos y normalmente sin una buena razón.

Primero la llamaba solo para despacharla de nuevo, afirmando que había tardado demasiado y que ya no la necesitaba. Hermione había estado en la torre estudiando y acababa de empezar a entender el trabajo que estaba haciendo cuando la había llamado a las mazmorras. Hermione se había ido inmediatamente, solo para que le dijera que no era nada y, después de eso, no pudo volver a concentrarse el resto del día.

Y eso fue lo mismo que hizo antes del almuerzo.

Draco hizo que se perdiera el almuerzo haciendo que buscara a Peeves para preguntarle su opinión sobre las regulaciones del Ministerio en cuanto al ectoplasma. Peeves había, como era de esperar, tenido un berrinche y ahora Hermione tenía que ir con cuidado por los pasillos a menos que quisiera que la golpeara algo sucio, apestoso o pesado. Una vez Peeves logró golpearla con las tres cosas a la vez, pues de alguna manera había conseguido una enorme y aún viva trucha del lago.

Hermione se había pasado la siguiente hora en el baño, intentado deshacerse del olor y de la sensación del enorme pescado agitándose encima de ella. Por supuesto, en ese momento Hermione había gritado y había habido público. Todo el colegio sabía lo que había pasado cuando se puso el sol y los Slytherin se comportaron como si todavía Hermione estuviera apestando el lugar.

Por la tarde, Draco tenía prácticas de quidditch. Estaban a finales de octubre y el día era oscuro y lluvioso. Dos veces la había llamado allí. La primera para que le trajera algo de su habitación, que luego decidió que no necesitaba e hizo que lo devolviera a su sitio, y la segunda para que estuviera de pie en medio de la llovizna en caso de que quisiera algo más. Por supuesto, Hermione no había tenido tiempo de coger su capa.

Se estaba congelando.

Estaba aburrida.

Aborrecía a Malfoy.

Después de que Draco le permitiera irse por fin tras terminar la práctica, Hermione se descongeló y Draco la dejó cenar, pero solo entonces. Hermione lo había anticipado, así que sus maneras en la mesa habían sido casi tan malas como las de Ron al hacer un esfuerzo para al menos nutrirse un poco. Hermione sabía que estaba recibiendo miradas extrañadas de sus amigos y de otros, pero no sabía qué hacer para remediarlo, así que los ignoró.

También intentó ignorar a Malfoy tanto como fuera posible, pero él se estaba divirtiendo demasiado para que fuera posible.

Draco le había dicho que fuera a la sala común de Slytherin y que esperara por él. Otra orden sin sentido. Draco se había tomado su tiempo en comer y, durante una hora, Hermione solo estuvo allí. La Premio Anual de Gryffindor estaba atrapada, esperando en la sala común de Slytherin un domingo por la noche mientras la gente se la quedaba mirando o hacían comentarios sarcásticos sobre su sangre. Ella no podía responder porque sus instrucciones habían sido que se quedara en una esquina y que no hablara con nadie, así que todo lo que tenía era su mirada de odio.

Al menos el segundo día casi había terminado. ¡Solo quedaban cuatro semanas! … Oh, mierda.


Tomarse su tiempo para comer nunca había sido tan placentero. Draco sonrió con suficiencia a su plato vacío.

—¿Entonces por qué decidiste contárselo a todos? —preguntó Blaise.

—En realidad, no lo he hecho. No confío en ellos como para que sepan sobre el brazalete. Solo les conté vagamente lo de la apuesta y dejé caer algunas pistas…

—¿Pistas? —Blaise frunció el ceño—. ¿Como que tiene que obedecer?

La sonrisa de Draco se ensanchó.

—No, que quiere hacerlo…

Blaise abrió mucho los ojos.

—¿Mentiste?

Draco frunció los labios.

—No, lo insinué. Las conclusiones que saque la gente están fuera de mi control.

Blaise sacudió la cabeza.

—¿Vamos a volver pronto a la sala común?

—¿Por qué tanta prisa? —preguntó Draco, estirándose perezosamente.

El otro chico puso los ojos en blanco.

—Solo quieres torturar a Granger, que vale, pero estos bancos no son tan cómodos.

Draco frunció los labios. Blaise tenía razón. Un asiento blando frente al fuego sonaba más agradable.

—Vale —dijo él—. Vámonos.

Cuando entraron en la sala común, ver a Granger en la esquina, haciendo muecas de desagrado como un animal enjaulado, valió definitivamente la pena. Draco sonrió ampliamente. Hermione lo ignoró adrede; el enfado de la chica era obvio por su postura, su mandíbula firme y sus ojos. La sonrisa de Draco se ensanchó. Granger podía quedarse de pie por ahora.

—Vas a agotarla antes de que termine la puesta —observó Blaise mientras se abrían paso a los sillones frente al fuego.

—Pensaba que creías que se lo estaba poniendo fácil —señaló Draco, sentándose.

Blaise sacudió la cabeza, despacio.

—Solo estaba sorprendido de que te pudieras contener tanto. Eso es todo.

Draco lo miró de reojo.

—¿Entonces piensas que estoy siendo muy duro con ella? —Draco no podía evitar la frialdad de su voz.

Blaise se encogió de hombros.

—En realidad, no soy muy fan de esclavizar a la gente. Pero si alguien se lo merece, es ella. Y ella misma aceptó, ¿no?

Draco estaba aliviado. Por un segundo, pensó que él también le echaría la bronca. Últimamente, había sido difícil estar con sus amigos. Se estaba volviendo cansino. Blaise no era Theo, a quien no parecía importarle si la gente le hablaba o no. Pero… Draco no podía renunciar. Granger había sido una espina desde hacía demasiado tiempo y fácilmente sobreviviría a las cosas que había planeado para ella.

El objeto de sus maliciosos pensamientos estornudó tras ellos.

—Parece que has hecho que tu mascota pille un resfriado —dijo Blaise, inexpresivo.

Draco puso los ojos en blanco.

—Pues irá a la enfermería por la mañana. Difícilmente la matará.

—Excepto que la señora Pomfrey puso un aviso de que hay demasiados alumnos que la buscan sin razón y que un resfriado común puede seguir su curso sin sus pociones. No la curará.

—¿Y? —preguntó Draco—. El resfriado no la matará. Lo tendrá durante una semana. Eso es todo.

—A menos que sigas arrastrándola fuera así y se convierta en neumonía.

—Si pilla una maldita neumonía, entonces la señora Pomfrey la curará, ¿no? —gruñó Draco.

—Puede ponerse muy mal si se deja que se infecte —continuó Blaise con calma—. Hasta las pociones a veces no pueden salvar a la gente.

—¡Solo a estornudado, Blaise! —exclamó Draco.

Blaise lo miró. Draco cerró los ojos. Que Merlín lo ayudara, pero la gente realmente estaba siendo un estorbo últimamente.

Draco se volvió hacia Hermione.

—Vete a la cama —rugió—. Ocúpate de tu maldito resfriado.

Hermione se marchó y Draco volvió a mirar a Blaise, que estaba sonriendo.

—¿Ves? —se regodeó Blaise—. No ha sido tan malo, ¿no?

Draco empezó a planear la muerte de Blaise.


N/A: Siguiente capítulo:

Draco miró pensativo hacia las puertas del Gran Comedor.

—Los lunes son aburridos —murmuró—. ¿Quizás deberíamos animar un poco las cosas?

Hermione miró con aprensión las puertas y luego a él.

Draco sonrió con suficiencia.

—Sí… —dijo—. ¿Qué tal se te da cantar?

N/T: Gracias, Blaise, por ayudar un poco a la chica :) Pero parece que en el siguiente capítulo Hermione lo va a pasar mal…

Amtorop: Gracias por esperarte :) Pobre Hermione, que solo estamos empezando… xD

Sam Wallflower: Pues ya ves, por ahora no ha hecho nada muy malo… Lo del "vosotros" es simple: soy de canarias y allí decimos "ustedes" en vez de "vosotros" con su forma verbal correspondiente, pero como traduzco con el "vosotros" por diversas razones, a veces me lío. No me había dado cuenta de que lo hacía mucho, la verdad, y eso que siempre reviso antes de publicar… u.u En el caso ese concreto, como el "vosotros" está lejos del verbo y a mí la segunda persona del plural me suena bien, se me pasó en la revisión. Estaré más atenta :).

Maldiciones: Completamente de acuerdo con que Ron y Hermione es aburrido xDD Yo quiero más Theo y Hermione, la verdad. Comparto tus sospechas. Haha gracias :)

Xilvie: Esta Hermione tiene mucha surte, con esos dos detrás de ella xDDDD Yo creo que Draco más bien se está regodeando en la pena de Hermione más que tenerle lástima por ponerse en su lugar XD Yo espero que Ginny siga mejorando. No me apetece verla de mala… Bueno, solo saben sobre la apuesta los de Slytherin, pero eso ya es bastante malo xD Sobre lo de que reconozcan el brazalete… ¿puede que a lo mejor quizás haya algo más adelante? Hehe

Slytherin's Malfoy: No sé si quiero saber qué se estaba imaginando Blaise en su mente xD Por lo pronto, le ha prohibido a Hermione hacer preguntas. Eso tiene que joder mucho xD Uys, gracias :) ¡SOY UNA BUENA TRADUCTORA! YEAH! xD

Miri: Blaise es tan gracioso xD Yo no quiero que pierdan la amistad, pero yo también creo que, al menos, tendrán una pelea muy fuerte…