**Basado en la idea principal del fanfic de "Naruto" la cual su autora FastForward me ha permitido usar** (Aunque os debo admitir que no se parece en nada a la historia, al menos la idea del coma y el despertar si es de ahí jeje) :)
Mariangel: El cap es un poquito más largo, y creo que les gustará al menos el final. :) Muchisimas gracias a los que comentan! y aunque los comentarios han decaído, creo que es por mi culpa también por no actualizar muy rápido, os pido disculpas por no actualizar fin de semana, pero hoy fue que pude terminarlo.
CAPITULO 13.
Elección
"Determinación, resolución que se toma o se da en una cosa dudosa"
Y Harry pensó que era algo que debía haber hecho desde hace mucho tiempo…
-Tu no quieres esto Harry – dijo firmemente la chica – Yo sé que tu no lo quieres. Voy a darte una oportunidad más. Para que lo pienses y de una vez entres en razón.
-Mira Parkins…
-Te voy a dar tiempo. Sé que tomarás la decisión correcta.
-Ya, se ha terminado el tiempo… - la voz se hizo oír y el chico dejó el lápiz a un lado junto con un suspiro cansado – Pero… si quieres se te pueden permitir diez minutos…
-No, está bien – aceptó el chico. El hombre entonces se levantó de su asiento con resignación y se dirigió a donde estaba el único chico en aquel salón.
El hombre tomó la hoja, le dio un rápido vistazo luciendo ligeramente sorprendido y luego volvió a mirarle con curiosidad.
-¿Estáis seguro que puedes esforzarte tanto? – preguntó haciendo que el más joven sonriera un poco ante la preocupación.
-Está bien profesor. No me esfuerzo.
El hombre pareció renuente antes de aceptar sus palabras.
-De acuerdo… solo… trata de no caminar… si estás agotado.
-No se preocupe profesor Lupin – y dando una última sonrisa que fue correspondida por el mayor tomó las muletas que se encontraban a un lado y se incorporó en ellas como si toda su vida las hubiese usado.
Con pasos lentos se fue dirigiendo a la puerta y no fue sino cuando estuvo cerca que escuchó la voz de Remus.
-Severus me dijo que normalmente una persona tarda seis meses para volver a caminar – le llamó la atención haciendo que el otro se volviera un poco sonriendo despreocupado ante las palabras.
-Bueno, ya vemos que no soy tan normal.
Y salió del salón dejando a un Remus sorprendido.
-Ese muchacho… - murmuró volviendo a mirar las hojas que le había entregado… sorprendentemente había contestado casi todas las preguntas, dejando unos pocos espacios en blanco. En verdad que no dejaba de sorprenderle.
Aunque realmente se sentía incómodo usando las muletas, se sentía bastante satisfecho de poder trasportarse por sí mismo. Y aunque su madre, sus amigos, y hasta el mismo Dr. Snape (que raro era decirlo) estuviesen preocupado por él por el avance que estaba teniendo en tan poco tiempo, él no podía dejar de caminar solo porque los estudios científicos decían que no era posible que una persona que haya durado dos años en coma comience a caminar en tan solo mes y medio luego de despertar. Por suerte kingsley quién era encargado de sus ejercicios de fisioterapia también le había apoyado. Y el día anterior le hubo dado sus muletas.
El hombre en realidad que se estaba esforzando con él. Y Harry sí que estaba agradecido por la fe que ponía en su persona. Él no estaba ya para imposibles, además, tenían claro que gran parte de su progreso (para no decir que todo) había sido gracias a Draco y sus ejercicios cotidianos en donde no dejaba que sus músculos se entumecieran por mucho tiempo.
En serio que le debía mucho al rubio y no podía dejar que sus esfuerzos fueran en vano.
-¡Harry! – cuando salió del salón su prima… Hermione, estaba parada justo a un lado de la puerta, parecía que se había estado comiendo las uñas por el nerviosismo y Ron también lucía algo más cansado a su lado - ¿Q-Qué… cómo fue? ¿Respondiste todas? ¿Estaba pensando aquí en las posibilidades de que te salieran la mayoría de las preguntas que te coloqué en el cuestionario y…?
-¡Oh por favor… cállala! – pidió… o mejor dicho rogó el pelirrojo haciendo que la morena le dirigiera una mirada matadora.
-Discúlpame por estar preocupada – le dijo bruscamente haciendo que el pelirrojo virara los ojos.
-Una cosa es preocuparse y otra cosa es entrar al borde de la histeria Hermione…
Y ahí iban de nuevo… con las discusiones tontas. El moreno no sabía si estaba feliz porque eso no hubiese cambiado en su mundo o porque esos dos aún no se hubiesen confesado, en sus sueños por fin habían caído uno en los brazos del otro (o al menos Hermione se abalanzó a sus brazos) pero habían estado casi al borde de la muerte para poder declararse el uno al otro. No estaba muy seguro en poder soportar más tiempo de eso…
-¿No deberían estar en clases? – preguntó el moreno.
-…Y eres tan insensible que… - la castaña que había estado retando al otro le miró comprendiendo la pregunta – oh… no, teníamos gimnasia y al menos yo tengo un permiso especial para terminar antes las clases porque soy asmática y no puedo esforzarme mucho.
-Ahm…
-Yo tengo prioridad por pertenecer al equipo de futbol – contestó luego Ron con un mote orgulloso - así que prácticamente no estoy atado a las clases de Gimnasia, considerando que me quedo horas extras para entrenar.
-Oh… de acuerdo.
Y entonces el moreno se dio cuenta de algo.
-¿Y Draco? ¿También esta en clases?
-Sí, el dejó el equipo así que si tiene que asistir a clases regulares de gimnasia. ¿Quieres ir a saludarle?
Harry si quería verle, no le veía desde el día anterior pero… igualmente.
-Vale – acepto – así conozco un poco más el colegio – y no supo porque quería dar más explicación de la necesaria.
-Ehm… De acuerdo.
Y comenzaron a caminar en dirección a donde los chicos veían las clases, Hermione y Ron habían continuado con su charla sobre la insensibilidad de los chicos y como al pelirrojo no le importaba en absoluto cuando un leve gritito se hizo oír en el pasillo.
-¡¿Harry? ¡Harry!
Y el susodicho se sobresaltó de sobremanera al escuchar su nombre con aquel mote emocionado. Extrañamente aquella voz se le hacía muy familiar. Se volvieron ligeramente y no fue hasta que vio al chico que se acercaba con pasos apresurados que comprendió porque se le había hecho tan conocido.
Era Colin Creevey.
-Harry no puedo creer que seas tú – exclamó el chico con un hilo de voz mientras el mayor reconocía en sus ojos aquel atisbo de adoración - Soy Colin Creevey… Harry ¿me recuerdas?
-Colin… - habló Hermione con voz condescendiente – Harry acaba de despertar de un como hace poco así que lo más probable es que no…
-Sí, Colin claro que te recuerdo – habló el moreno de inmediato sorprendiendo a sus dos amigos cuando le sonrió ampliamente - ¿Cómo has estado?
Y esa simple pregunta parecía que iba a hacer que Colin se desmayase de la emoción.
-Oh… bien bien… - respondió con rapidez casi tartamudeando – no sabes cuanto me alegro que hayas despertado Harry, despertar de un coma… ¡Eres genial!
Y Harry tuvo la decencia de escucharle por un rato mientras el chico comenzaba a explicar que nada había sido lo mismo sin él y que aún tenia admiradores de cuando él era el goleador estrella de su equipo (Harry aún no tenía muy en claro que era eso pero se imaginaba que sería algo como un buscador)
-¿Si vas a volver a entrar al equipo verdad? - preguntó con ilusión… y Harry en serio que no tuvo corazón para decirle que ni siquiera recordaba el dichoso juego y que dudaba que pudiese entrar al equipo de nuevo.
-Pues… lo intentaré.
-Seguro que quedas Harry, está en tu sangre, como tu padre antes que tú. Bueno Harry debo irme, tengo clases de química orgánica. Nos vemos.
Y despidiéndose se alejó. El moreno le sonrió una última vez y luego miró a sus amigos quienes aun le miraban algo escéptico.
-No sabía que te llevaras tan bien con Colin en tus sueños – aceptó el pelirrojo mirándole extrañado.
-En realidad Harry… no le soportabas antes del accidente…
-Ni tampoco en mis sueños… - admitió el moreno a su prima haciendo que esta le mirara impresionada.
-¿Entonces por qué…?
-Colin fue una de las personas que murió en la guerra final… - lo explicó recordando cómo se había sentido al ver su cadáver un poco antes de dirigirse al bosque prohibido a su muerte… - Tan solo… me alegra que no haya muerto en realidad.
Y comenzó a caminar ante la mirada sorprendida de sus amigos quienes no supieron que decir ante eso y decidieron quedarse callados por el resto del camino.
Harry estaba consciente que a su momento Colin le había parecido una molestia. Pero reconocía que él era una de las pocas personas que realmente le admiraban, ya sea por ser el niño que vivió, o por ser el elegido, o por ser el goleador estrella de su equipo, Colin siempre le había apoyado… y estaba realmente feliz que estuviese sano y salvo.
Se habían tropezado con varias personas en el camino, muchos los cuales comentaban que habían visto la noticia de su despertar en el periódico y que le habían mandado algunos regalos. (Harry si recordaba que había recibido varios paquetes de sus amigos en el colegio a lo largo de la semana, luego de aquel día en que los reporteros lo esperaron en su casa para hacerle preguntas) chicos y chicas que Harry tan solo había visto de pasada en sus sueños. Y mucho de sus compañeros también, cuando llegó al gimnasio vio que estaban divididos en varios grupos, algunos estaban corriendo alrededor de la cancha y otros se encontraban jugando lo que al parecer era voleibol (según Ron) la mayoría chicas.
Luego de saludar a la profesora (madame Hooch) quién recibió a Harry con mucho ánimo dándole su más grata bienvenida, se dirigieron a las gradas. Una vez allí y con Harry sentado cómodamente con las muletas a un lado fue que se dispuso a buscar a su amigo rubio.
Y perdió el aliento literalmente.
Nunca había visto a Draco Malfoy así. Se encontraba corriendo alrededor de la cancha con tan solo unos pantaloncillos un poco por encima de las rodillas y una franela holgada que dejaba sus brazos al descubierto, estaba sudando y por lo tanto el cabello lo tenía adherido a su frente, casi rozando sus ojos, agitándose a cada paso que daba.
Harry se admitió internamente que el rubio en verdad poseía un atractivo que era muy difícil de pasar por alto, sino que se lo dijeran aquellas chicas que se encontraban unas gradas más arriba murmurándose cosas (que eran del rubio- no que Harry estuviese escuchando) mientras reían tontamente. Al parecer Draco tenia su propio sequito de fans... y con razón.
-Oh… así que madame Hooch le hizo practicar básquet – sonrió Ron casi que burlonamente cortando el hilo de sus pensamiento, iba a preguntar que quería decir con eso, pero el pitido de la entrenadora dirigido hacia los que estaba corriendo le hizo olvidarse en seguida de lo que su amigo dijo.
El moreno, quién no había apartado ni una vez sus ojos del rubio, le vio parar ante el sonido, quitarse el cabello de los ojos y caminar en dirección a la entrenadora quien les esperaba. Varios chicos se reunieron en circulo alrededor de ella, escucharon indicaciones y se dirigieron a la mitad de la cancha que no estaba siendo ocupada. Pronto comenzaron a jugar con el balón, lanzándose pases y rebotando el mismo, Harry les observaba con curiosidad… parecía que había sido una eternidad desde que había visto un juego de esos (solo recordaba haberlo visto cuando Dudley lo hacía)
-Draco es muy bueno en los deportes, madam Hooch está intentando que se una a cualquier equipo – comentó al pelirrojo divertido captando la atención de Harry – ha intentado que vuelva al futbol, al voleibol, al básquet y ninguno a funcionado, simplemente no quiere volver a jugar. Lo cual es una verdadera lástima. Draco en verdad que es bueno.
Y Harry volvió la vista a tiempo para ver como el rubio acertaba el balón sin esfuerzo, no pudo evitar sentirse impresionado por lo que el chico había hecho, parecía realmente difícil insertar el balón en ese agujero, el cual era mucho más pequeño que los aros de quiddich.
Duraron al menos diez minutos más viendo el partido cuando al parecer la clase terminó.
Las chicas que habían estado mirando el partido desde las gradas parecieron dar un saltito emocionado cuando se dieron cuenta de ello y en seguida bajaron al trote para rodear al rubio quien se dirigía junto con el resto del equipo masculino a las duchas.
A Harry le pareció estar viendo un documental del reino animal en donde las hembras hacían todo lo que estuviese a su alcance para atraer al macho, o en este caso, se parecían a las abejas rodeando al panal y revoloteando alrededor, ya que el rubio no parecía estarles prestando en absoluto atención.
El moreno ignoró que ese hecho le hacía sentir "algo" satisfecho. Después de todo, esas chicas no tenían porque estar molestando a su amigo si este no querían nada con ellas. Le recordaba un poco al baile de cuarto año en donde las chicas parecían estarle persiguiéndole para que las invitara o en su defecto lo invitaban a él.
Un suspiro realmente audible se dejó oír a su lado.
-No tienen el mínimo amor por si mismas – susurró Hermione viendo con el ceño fruncido a las chicas que prácticamente siguieron a Draco hasta la puerta del baño.
Estuvieron esperando otros quince minutos en los que ya todos los chicos empezaron a salir e irse, cinco minutos más y al parecer las chicas se cansaron de esperar a que su rubia victima hiciera aparición una vez y Harry estaba a punto de ir a aquel lugar a asegurarse de que el chico no estuviese en problemas cuando por fin este hizo aparición.
Ron de inmediato le hizo señas y este lució verdaderamente sorprendido de verles ahí, especialmente a Harry.
-Tío, te estamos esperando desde hace un millón de años – exclamó el pelirrojo llevándose una mano a la boca y ahogando un bostezo.
-No sabía que estaban aquí… - aceptó el rubio al llegar al frente de ellos.
-Bueno, suponíamos que no salías por tus admiradoras – dijo Hermione en un tono cansado.
"Oh… así que por eso lo esperamos tan tranquilo aquí" pensó el moreno quien sinceramente no había pensado en que podría ser por eso.
-Son bastante molestas – y el chico tan solo metió sus manos dentro de los bolsillos y luego le dirigió una ligera sonrisa al moreno – Hola – saludó y Harry le devolvió el saludo con una mueca parecida a sonrisa.
-¿Qué tal? – preguntó, aunque al instante el ambiente se tensó.
La única chica del grupo lanzó un suspiro cansado.
-¿Podrían resolver sus diferencias de una vez? Ya llevan tres días tratándose de esa forma.
El silencio volvió a reinar y la chica hizo un sonido frustrado.
-Vámonos Ron – dijo jalando el brazo de su amigo – tenemos que estudiar…
-¿Estudiar? Pero si ya Sali… ou…ou… - la chica le había pellizcado "disimuladamente" el brazo mientras lo jalaba - de acuerdo… de acuerdo… te sigo.
Duraron varios segundos en silencio hasta que los pasos se alejaron por completo.
-¿Esta bien que nos quedemos aquí? – preguntó Harry buscando romper el hielo. El rubio se encogió de hombros.
-Creo que luego hay practica – dijo simplemente.
-Ahm…
-¿Y… que tal te fue en los exámenes?
-Uhm… al menos ya se terminó la tortura – aceptó Harry – nunca en mi vida había hecho tantos exámenes juntos.
-Me imagino. – pasaron varios segundos y el rubio volvió a hablar – y… ¿Qué ha pasado con… Parkinson? – preguntó, Harry lo miró y no pudo evitar pensar que el chico tenía una expresión en el rostro como si le hubiese dado dolor de estómago. En serio que había hecho un gran esfuerzo para preguntar eso, y Harry le agradecía internamente el interés. Después de todo, él había presenciado el vergonzoso momento.
**FLASH BACK**
Harry se encontraba esperando a su rubio amigo que había ido a ver quién había tocado la puerta cuando una voz proveniente del corredor le hizo sobresaltar un poco.
-¿Harry? Cariño… ¿adivina quién vino a buscarte? – preguntaron con una voz algo melosa.
-Oh demonios – susurró el chico cansado.
Por millonésima vez se preguntó que le había visto el otro Harry a Parkinson ya que claramente, él aún no lograba verlo.
La chica llegó casi inmediatamente moviendo sus caderas de un lado a otro y con su sonrisa que pretendía ser simpática. Harry trató de devolverle la sonrisa forzada, aunque no pudo evitar que se notara su tono decepcionado.
-¿Y qué haces aquí?
-Oh… ¿No es obvio? ¡Vine a verte! – dijo sentándose (sin ser invitada) en el puesto que ocupaba minutos antes Draco (solo que mucho más cerca del espacio personal de Harry) una mano despreocupada se coleó por el brazo del moreno y sostuvo la mano ajena con confianza entrelazando los dedos como lo haría una pareja – fue a tu casa y tu mamá me dijo que estabas aquí. Así que vine.
-Oh… ya veo… - hizo una nota mental rápida que la próxima vez le diría a su madre que no dijera su ubicación cuando saliese a nadie… mucho menos a Pansy.
-¿Me extrañaste? Yo si te extrañé mucho…
Y por un momento de horror para Harry la chica estaba comenzando a acercar peligrosamente a su rostro, haciendo que por instinto este lo alejara, la chica ya estaba comenzando a cerrar sus ojos y Harry podía ver sus párpados, consciente de lo que iba a pasar sino actuaba rápido estaba dispuesto a ponerse en pie y decir que le había picado un insecto de ser necesario pero gracias a los cielos un carraspeo se dejó oír. Se trataba de Draco quién parado en el marco de la puerta veía todo.
-¿No queréis un té? – preguntó para justificarse ante la mirada que le dirigió la chica alejándose de Harry y haciendo que este diera un suspiro aliviado internamente.
La chica entrecerró sus ojos con enojo y decidió contestar.
-Por favor… - dijo con una sonrisa traviesa – y que tenga mucha leche. Tómate tu tiempo – y sin decir más se volvió a voltear hacia Harry agitando sus largas pestañas al chico que tragó fuerte. Oh Dios no de nuevo.
Vio de reojo como Draco miraba la escena algo pensativo, como si tuviese un debate interno, al final optó por irse a la cocina a preparar té. Y Harry estuvo a punto de decirle que no se fuera y le dejara solo.
-¿Y entonces… en donde estábamos? – susurró la chica acercándose más y Harry no pudo soportarlo, colocó una mano entre los dos (la que la chica tenía sujeta logrando zafarse de ella) y la morena le miró impresionada.
-¿Podrías dejar de hacer eso ya por favor? Estamos en una casa ajena – se justificó colocando su voz seria.
La chica sonrió comprensiva y alzó una de sus cejas como si estuviese haciendo una travesura.
-Oh no te preocupes Harry… antes nosotros hacíamos esto todo el tiempo. Está bien, Malfoy ya está acostumbrado.
Y El moreno no supo porque aquella información le hizo sentirse tan apenado.
-¿Nos besábamos al frente de Malfoy? – preguntó no pudiendo creerlo.
-Eso y muchas otras cosas… - agitó sus pestañas para darlo a entender – una vez en un partido de futbol estábamos en el palco principal y me acariciaste disimuladamente el muslo cuando…
-¡Para! – Harry le cayó, con la cara ardiendo de vergüenza, y no estaba seguro si era porque le había hecho eso a la morena – ¿y dices que Malfoy estaba a un lado?
-No, él se ofreció a comprar bebidas – se explicó – pero aún así tu…
-No quiero escuchar más… - lo dijo tal vez más rudo de lo que esperó por eso tal vez la chica le miró impresionada – yo… Parkinson…
-Pansy… - le corrigió rápidamente la chica algo irritada.
-Pansy – repitió cansado – Yo… creo que no soy el mismo de antes… no soy el Harry que conociste aquella vez… yo… no soy el Harry por el que alguna vez te sentiste atraído… y muchas cosas han cambiado…
-¿Qué quieres decir? Tu sigues siendo Harry… todo está bien…
-¡No! - Exclamó.
La chica abrió sus ojos con sorpresa, y Harry trató de darse valor. Esto era algo que tenía que haber dicho hace mucho tiempo. Tal vez desde el mismo momento en que le dijeron la absurda situación de que Parkinson era su novia.
-Mira… esto no está funcionando, en serio que he tratado de que me gustes pero…
-¡No Harry! No dejaré que lo hagas – protestó la Parkinson con los dientes apretados.
-Tu no quieres esto Harry – dijo firmemente la chica – Yo sé que tu no lo quieres. Voy a darte una oportunidad más. Para que lo pienses y de una vez entres en razón.
-Mira Parkins…
-Te voy a dar tiempo. Sé que tomarás la decisión correcta.
FIN FLASH BACK
Y luego de eso la chica se fue ligeramente furiosa, con los puños apretados y una mirada dura. Igual que llegó se fue, dejando a un Harry solo en la salita. Al momento se dio cuenta de que no había estado solo y que Draco se encontraba en la puerta que dirigía a la cocina, viendo la escena con la taza de té en sus manos.
Luego de eso el momento se había vuelto algo incómodo. Harry no sabía porque estaba avergonzado, pero lo estaba. Y Draco también estaba en las mismas condiciones, casi que fue un alivio cuando fueron a buscar a Harry. Pasaron entonces varios días sin verse, en lo que era al parecer un acuerdo mudo, aunque Harry no sabia que era lo que el otro estaba pensando en esos momentos.
-Pues… aún no he hablado con ella. No la he visto – explicó sin darle mucha importancia a la situación.
El rubio lanzó un: "ah" de aceptación a la respuesta y luego el silencio incómodo una vez más les invadió.
Harry en serio que no sabía por qué se sentían así, y tal vez por eso hizo la pregunta en voz alta sin saber que más decir.
-¿Por qué todo está tan tenso? – preguntó con curiosidad.
El rubio esperó unos minutos antes de contestar.
-No lo sé.
A Harry no le convenció mucho aquella respuesta, algo le decía que sí había algo. Algo cuando Draco le miraba nervioso o trataba de no tocar mucho el tema. Lo vio aquel día luego que Pansy se fue. Como si esperara que de un momento a otro dijera algo.
-Debí haber terminado con Parkinson desde hace mucho – confesó haciendo que el otro le mirara impresionado.
-¿En serio? – preguntó tratando de lucir indiferente.
-Uju – asintió – solo que no sabía cómo hacerlo, digo… nunca fue muy bueno rompiendo una relación en mis sueños, pero esto parecía algo muy difícil. De verdad quería que todo fuera como "antes" del accidente, se veía que era como perfecto todo, y quise que volviera a ser así. Pero cada vez que pasa más el tiempo… no puedo saber que le vio el otro Harry a ella.
-Tienes razón – dijo por fin el chico luego de un minuto en silencio – con lo que dijiste que ya no eres el mismo, tienes algo del "otro" Harry, pero también hay "algo" que no estaba en el otro… y que ahora lo tienes tú.
-¿Algo que tengo yo? – preguntó curioso - ¿Qué es?
Pasó un largo rato antes que el otro contestara.
-No sé. Pero hay "algo"
Y esta vez si parecía sincero.
Las cosas estaban volviendo a ser las mismas de antes.
Pasó bastante tiempo antes de que alguien más llegara al gimnasio. Para su mala suerte (o tal vez buena dependiendo del punto de vista en el que se mirase) se trataban de las porristas quién tenía entrenamiento.
Pansy Parkinson entró con su grupo de amigas con su caminar caprichoso y les dirigió una mirada sorprendida, para luego estar algo irritada.
Le dio instrucciones a las demás chicas antes de caminar directamente a las gradas donde estaban ambos chicos. Draco se tensó, algo que no pasó desapercibido por Harry.
-Uhm… están aquí… juntos – y le lanzó una mirada peligrosa al rubio que el moreno no pudo definir.
-Parkinson… ¿Podemos hablar?
Los labios de la chica hicieron un mohín entre pensativo y disgustado y asintió. Se dio media vuelta, y dijo que ya volvería. El rubio salió con ellos del gimnasio y le dijo a Harry que le esperaría en el otro pasillo, este aceptó.
-Ya has tomado una decisión entonces… - dijo la morena rudamente. Tal parecía que de un momento a otro la chica le iba a saltar encima y bofetearle hasta la muerte. Pero el chico trató de no pensar en ello.
-Sí, y creo que ya sabes cual es…
-¡Eres un idiota Harry! ¡no sabes la oportunidad que te pierdes! ¡tu…!
-Parkinson yo en serio…
-¡Pansy! Con un demonio… ¡¿Te costaría mucho llamarme por mi nombre sin que yo este corrigiéndote idiota?
Y Harry en serio no supo que decir sobre eso.
-Lo siento – dijo bajando la mirada apenada. Eso fue suficiente para que la chica reventara y alzara la voz molesta.
-¿Lo siento? ¡¿Eso es todo lo que tienes que decir? ¿Lo siento? ¡Pues puedes meterte tus disculpas por donde mejor te quepan! ¡Y te confieso algo Harry! En realidad nunca me gustaste… así que no tienes nada por lo que sentirlo.
Ahora si que la boca de Harry se abrió ligeramente…
-¿No te gustaba? ¿Entonces por qué…? – preguntó sin comprender.
-Siempre había estado tras Malfoy – confesó sin un gramo de vergüenza – claro que si hubiese sabido que para que me prestase atención tendría que tener algo entre las piernas no me hubiese ni molestado en salir contigo.
Y la sorpresa de Harry fue tanta que la sonrisa de la chica se amplió al máximo con maldad.
-¿Qué acaso no sabías? – preguntó con inocencia – tal y como lo escuchas… mejor ten cuidado sino quieres que tu querido amigo te viole.
-Has caído muy bajo Parkinson – habló por fin Harry frunciendo el entrecejo no creyendo lo que la chica decía – no deberías estar hablando de alguien más así.
-Piensa lo que quieras Potter.
Y la chica se alejó dejando a Harry bastante pensativo.
Admitía que estaba sumamente nervioso por Harry, la verdad nunca había pensado que el chico en realidad fuese a terminar con la chica, después de todo el "otro" Harry había lucido sumamente interesado en la chica. Practicamente giraba en torno a ella. Y la única discusión seria que habían tenido en su vida había sido por su causa.
FLASH BACK
Ya estaba harto de no poder salir con Harry sin que su querida novia estuviese pegado a ellos como una lapa. Bien sabía que trataba de aparentar que estaba bien que estuviese con ellos, pero aquello ya le estaba sobrepasando. No había tenido una conversación con Harry desde hacia semanas, y así se lo hizo ver, claro que no esperaba que el moreno le mirara como si le hubiese ofendido.
-No me hagas escoger entre ella y tu Draco, porque podemos ser amigos, pero ella es mi novia, creo que sabes quién tiene más peso – y aunque el moreno no le grito, ni lo dijo rudamente, ni tampoco hizo esa expresión enojada sino que le habló con total calma, eso fue para Draco como un golpe directo a la cara, una clara advertencia de que el moreno podría romper su amistad en cualquier momento…
Y por una vez, desde que eran amigos… dudó… dudó de Harry y tuvo miedo de perderlo.
Sí, tenía terror de perderlo para siempre aunque solo fuese como amigo.
FIN FLASH BACK
Draco se había dado cuenta de que sentía algo por su amigo desde que tuvo consciencia de la palabra: "Gustar" pero también sabía que su amigo era plenamente heterosexual y que lo veía a él solo como eso… un amigo. No era tan idiota como para hacerse ilusiones, solo se conformaba con estar algún tiempo con él, con reírse juntos, escucharle, conversar, salir… estaba consciente que "eso" algún día terminaría, que Harry se encontraría a una linda chica, se enamoraría de ella y tendría una familia, lo había aceptado, y hasta hubiese escogido a Hermione si no hubiesen sido primos, quería lo mejor para Harry y definitivamente hubiese preferido hasta alguna de su club de admiradoras, hasta Ginevra era mejor que Pansy. Sin embargo… Parkinson había sido la escogida por su amigo, y no podía hacer nada más al respecto, la amenaza ya estaba clara, y por eso decidió no volver a mencionar más el tema de la morena.
Ni siquiera cuando Harry volvió a despertar y volvieron a salir juntos, prefería alejarse por el momento y no perderle para siempre. Cada día que le veía despertaba con ese temor que le decía: "Escogerá a Parkinson" "la escogerá" Sin embargo allí estaba… terminando con ella, como si fuera uno de sus locos sueños. Casi que se pellizcaba para asegurarse de que no soñaba.
Pero no iba a soñar como una chica de primaria enamoradiza. No iba a pensar que el hecho de que por esta vez Harry pareció preferir su amistad que a la chica, era una muestra de que tenía una oportunidad… no iba a pensarlo porque sabía que en algún momento otra mujer aparecería en la vida de Harry, solo que esta vez rogaría que fuera la indicada para él.
Había estado esperando a Harry desde hace unos minutos recostado de la pared y cuando escuchó sus pasos por el pasillo sintió su traicionero corazón acelerándose. Siempre había estado tratando de ocultar sus sentimientos, pero era inevitable, tan solo saber que el moreno estaba presente, era suficiente para agitarse.
Escuchó sus pasos junto las muletas y miró de pronto su rostro distraído. Algo no estaba del todo bien.
-¿Pasó algo? – preguntó con un toque de inseguridad que trató de disimular lo mejor que podía. El moreno llegó a su lado. le dirigió una mirada curiosa y luego negó con tranquilidad para sonreírle.
-Nada, todo está bien. No fue tan malo.
Pero había algo ahí. Algo que Draco no supo identificar… y solo esperaba que no fuera lo que se estaba imaginando y Parkinson no le hubiese dicho lo que creía que le habría dicho.
"Demonios" pensó.
FIN CAPITULO 13.
Como véis, ahora sí comienza más el Drarry abiertamente, al menos si voy a hablar más de los sentimientos de Draco, ya que como que me detenía en ese punto. Ya véis porque el chico trata de comportarse lo mejor posible. Y pues... tal vez Pansy aparezca una que otra vez pero ya no más como ahora. :) (Mary hace fiesta) jeje.
¡Espero que os haya gustado!
Muchisimas gracias por leer pero sobre todo, muchas gracias a los que dejan reviewns! por ustedes es que escribo.
¡Se cuidan!
Trataré de actualizar lo antes posible, ahora si que no pondré fechas porque veo que no me está funcionando la cosa (como os dije estoy al ras con los capítulos, es decir, recién escribiéndolos, recién saliendo)
byebye!
¿Me dejan un reviewn para motivarme a continuar? ya saben que de ellos vive cualquier escritora del fanfiction... xD
