ALERTA- Este capítulo contiene escenas de sangre explicitas y algo chocantes para las personas sensibles. Niños absténganse de leer.
Cap 14
Vince sonreía mientras entraban en el pequeño suburbio de viviendas a las afueras de la ciudad; a su lado Frankie gruñía alejando las gafas oscuras de su rostro. El lugar era tan tranquilo y común que su aura inundo a los agentes que casi paseaban por las calles buscando la casa indicada como si solo fueran unas personas más en la comunidad que tal vez visita a un amigo o pariente.
-… ¿Nos darán libre mañana? –. El italiano miro a su superior con ilusión en su mirar, casi como un niño pequeño deseoso de un helado al final de la jornada.
Vince suspiro sonriendo hacia el camino fijándose detenidamente en las señalizaciones donde se dictaminaban los diferentes nombres de las calles –No sé, al jefe le encanta el juego y creo que su cuñado consiguió boletos pero si no atrapamos pronto a este loco… no creo que nos deje ir tan fácil.
Un suspiro desanimado lleno el ambiente a la vez que su locutor se removía con tristeza en su asiento –Quiero un perrito caliente y una cerveza fría…
Lloriqueo provocando la risa de su superior que negó con la cabeza aunque en su interior podía sentir la necesidad de aquella simple combinación tan importante y deliciosa; de golpe algo llamo a sus ojos y de inmediato orillo el auto hasta detenerse frente a una casa de arquitectura simple con porche, por completo en blanco con algunos detalles en durazno fuerte pero nada sobresaliente o especial.
Los niños jugaban y sus madres conversaban vigilantes ante cualquier amenaza; en cuanto los vieron descender del auto fueron observados con duda y desconfianza pero ninguna dijo ni una palabra, solo los siguieron en silencio con sus miradas. Los hombres se acomodaron los sacos y avanzaron con paso calmado por el jardín verde levemente opaco, no se fijaron en los vecinos solo miraron hacia la puerta del garaje y de la casa así como en las ventanas donde el movimiento era nulo aunque eso tampoco parecía normal, se notaba oscuridad en el interior como si el lugar se encontrara abandonado pero el susurro de la música de la estrofa final que se repetía una y otra vez les decía que había algo en el interior, les acrecentaba la ansiedad en sus interiores que murmuraban que algo no estaba bien.
Los maderos resonaron bajo el peso de sus pies al pisar el primer escalón del porche, la música sonaba con intensidad pero no dejaba de repetirse y ambos se miraron con duda hasta que el italiano desenfundo lentamente su arma. Korsak imito a su compañero ignorando como a sus espaldas las mujeres corrían a sujetar a sus hijos y casi arrastrarlos hasta sus hogares.
-Puerta abierta –. En un paso ágil Frankie se acomodó a un costado de la puerta cubriéndose con ella y observo un poco del interior, bueno lo que la abertura le permitía sin tocarla ni un poco.
Korsak se colocó al otro lado y miro con expectativa a su compañero que asintió, se dio la vuelta con rapidez y abrió la puerta entrando al lugar seguido de cerca por el italiano. Caminaron por el vestíbulo cuidando que sus pasos no resonaran, la música era atronadora en sus oídos y muy molesta con solo el estribillo final de la canción seguido por el rasgar del disco de acetato. Continuaron avanzando dividiéndose; Korsak fue hasta la sala donde en medio se encontraba una silla volteada con cinta pegada en los reposabrazos y en las patas delanteras, rastros de sangre dibujaban un extraño patrón en el suelo y aunque se fijó en ellas continuo avanzando revisando en cada escondite con su arma en alto.
Al otro lado; Frankie se movía con rapidez por el comedor donde los platos se encontraban servidos pero ya se habían enfriado según noto al pasar su mano por encima, vio un vaso caído que derramo su liquido por toda la mesa y un tenedor en el suelo. Era obvio que algo había pasado y había tomado por sorpresa a los habitantes del lugar pero no encontraba rastro de ellos y eso comenzaba a tensarlo, continuo con su avance hacia la cocina donde la encimera se encontraban desordenadas con los cajoneras volcadas sobre ella con los cubiertos y utensilios de cocina por donde quiera. La puerta se abrió de golpe y se giró apuntando al lugar pero Korsak levanto las manos, el joven suspiro bajando su arma.
-Sígueme… –. Susurro el superior y de inmediato se dio la vuelta.
El joven detective lo siguió con su arma apuntando al suelo pero listo para en cualquier momento levantarla, atento recorría la habitación de junto donde era una pequeña sala de música desde donde el tocadiscos no paraba de sonar pero no entraron en ella, se dirigieron al pasillo en medio de las alas de la casa donde bajo las escaleras había una puerta oculta que se estaba abierta.
Se volvieron a posicionar a los costados de esta y cuando Korsak dio la señal, Frankie termino de abrir la puerta. Ambos entraron al lugar, con sus lámparas de mano encendidas bajaron las escaleras de madera que conducían hacia un sótano amplio que parecía ser la sala de ejercicios y televisión del sitio, ni un ruido existía en el lugar a excepción de sus pasos que casi no rozaban el suelo para no llamar la atención de nadie pero al dar la vuelta hacia donde solo podían ver una caminadora se quedaron inmóviles.
En la barra aérea para flexiones colgaba un cuerpo masculino con el cuerpo lleno de cardenales, su rostro había sido deformado por golpes contundentes y su sangre había formado un charco en el suelo junto a sus tripas que se habían desparramado ya que su vientre había sido cortado de lado a lado. Sus pies rozaban en el suelo y sus calcetines se habían colorado más de la mitad por el líquido con el que entraron en contacto, sus muñecas desgarradas por la soga gruesa casi de uso marítimo aguantaban el peso muerto aunque era evidente que ya habían sido rotas hace mucho.
Ninguno dijo palabra, continuaron su recorrido y al ir al otro lado de las escaleras había un sofá amplio y una pantalla enorme empotrada en la pared pero a un costado había una chimenea, o mejor dicho, una copia de esta de las que no producían ni calor ni llamas. Frente a esta yacía una cabeza cercenada con brusquedad en los cortes, sin cuidado alguno casi había sido arrancada del cuello del cuerpo que se encontraba tirado en medio del lugar con múltiples puñaladas en todo el torso.
Los hombres jamás se habían topado con tal imagen tan dantesca y por primera vez, sus cuerpos desearon expulsar sus almuerzos pero soportaron mirando a otro lado.
-Llamare a los equipos de la morgue… –. Susurro Frankie volteando de nuevo hacia su compañero que miraba hacia la pantalla con visible tensión, lo imito y se quedó inmóvil con su celular en la mano.
-Llama a Jane…
Fue lo único que dijo Korsak antes de salir del lugar seguido por el joven que dio una última mirada a su espalda mientras llamaba a la jefatura…
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Jane detuvo su auto frente a un bar, aun cuando era tan temprano lucia bastante atiborrado de hombres grandes que hablaban con un extraño acento extranjero. Miro por los espejos y noto casi de inmediato a una camioneta de escucha estacionada a un par de cuadras disfrazada como una de electricidad que revisaban las instalaciones de las casas, de una en una para poder tomarse su tiempo. Gruño con frustración, algo en su interior le dijo que no hiciera nada estúpido pero antes de ponerle atención se despojó de la funda de su arma con esta incluida y la oculto en su guantero junto a su placa, se quitó su saco y lo lanzo al asiento trasero.
Bajo del vehículo y se detuvo un instante para dejar sus cabellos al aire alborotándolos un poco, camino hacia la entrada donde enseguida fue presa de atención. Sabía que no solo era por su belleza sino porque la gente no la reconocía pero aun así no se detuvo, con seguridad entro al lugar y su teléfono empezó a vibrar en su bolsillo pero lo ignoro suponiendo el porqué.
No le costó demasiado encontrar a la "rata Nicky" que reía bebiendo una cerveza junto a la barra, no parecía estar con alguien en especial, simplemente estaba ahí comentando las jugadas de hockey que pasaban por la pantalla del lugar. En un rincón alejado se veía un hombre mayor que bebía rodeado de varios enormes compañeros que observaban con desconfianza a todos lados pero en cuanto se fijaron en su presencia sus ojos permanecieron con ella, esta solo les sonrió y sin titubear se acercó a su blanco.
-Hola Nicky –. Dijo con una voz coqueta causando que el hombre enseguida se girada hacia ella con una sonrisa que se borró en cuanto la vio.
El hombre se tensó y miro a todos lados con temor –¿Qué demonios haces aquí?
La morocha sonrió con simpleza –Dejas a mi hermana embarazada y pretendes que no te venga a saludar… necesito los gastos médicos, listillo.
Nick gruño por lo bajo –No podemos hacerlo luego…
-Nop, ahora mismo vas conmigo allá afuera y me das lo que mi hermanita necesita o te armo una escena aquí frente a tus amigos –. Susurro con agresividad sabiéndose perfectamente escuchada por todos alrededor.
El hombre la miro con fiereza y esta le retorno el gesto, dejándole en claro que no estaba jugando. Este soltó un bufido y le dio un trago profundo a su cerveza hasta finalizarla –Las mujeres solo joden la vida ¿no?
Le dijo a su vecino que rio asintiendo viéndolo como se ponía; Jane le sonrió al público y sin más camino hacia afuera seguida por un molesto hombretón. En cuanto salieron, esta lo guio hasta su auto y se recargo en la puerta del copiloto para mirarlo.
-¡¿Estás loca?! Puede que me hayas jodido el día de trabajo…
-No seas llorica, además ni siquiera te has acercado al jefe del lugar así que realmente solo eres un pelmazo en la barra… ni para rata sirves bien –. El hombre la encaro apretando los puños y esta de un salto se puso de pie.
-¿Qué quieres? –. Susurro Nick entre dientes.
Jane saco su móvil sin dejar de verlo y le mostro una imagen, la fotografía del guardia –Tengo a otro de tus amigos detenido con un pie casi en la morgue…
En cuanto lo vio Nick se relajó visiblemente y en su mirada podía verse la pena –Oh, no… no el pequeño…
-¿Qué sabes de él?
-Es Jerry… es un chico de la calle, Terry lo tomo bajo sus alas cuando tenía como 10 años –. Jane asintió y con la mano le indico que siguiera –Lo ayudaba y evitaba que lo mataran, siempre tuvo mala suerte con las personas… entro en el ejército y creí que había dejado la diversión…
-Es cómplice del robo al banco –. Sentencio la detective y el hombre asintió sin sorprenderse.
-Sí Terry tenía algo que ver con ese robo sin duda Jerry estaría con el… eran muy cercanos y el chico siempre buscaba un poco de emoción y dinero fácil –. Nick bufo –Debió pensar que era algo fácil y seguro para llevarlo con él, solo así Terry lo incluía en los trabajos.
Jane asintió guardando su móvil –¿No has escuchado nada del golpe? ¿Algún presumido por ahí?
Nick negó –No, pero los altos están molestos… fue en su territorio y no han recibido su parte.
El móvil de la detective sonó y una imagen nueva apareció en la pantalla, era la imagen de Charles Wells, se la mostro al hombre –¿Lo reconoces?
-El hombre banco… –. Susurro Nick enseguida –Con el andaba Terry, muy callado y amable en modos pero tenía una mirada que daba miedo… como de loco –. Aseguro.
-Genial. Gracias por todo, ratita –. El hombre gruño –Ahora grítame que soy una maldita y que no quieres volver a verme por aquí.
Nick la miro confundido y esta le señalo con la mirada hacia el bar donde un par de hombres parecían estar muy atentos a ellos. De inmediato el hombre le dio un empujón leve –¡A mí que me importa un tonto ultrasonido! ¡Capaz que ni es mío! ¡Ahora lárgate de aquí y no quiero volver a ver tu asquerosa cara de nuevo!
Jane le regreso el empujón pero de inmediato le dio la vuelta al auto abriendo la puerta –¡Eres un maldito! ¡Más vale que le mandes el dinero a mi hermana o te vas a enterar, rata!
Entro al auto con presura y acelero alcanzando a ver por el retrovisor como el hombre se reía, sin duda comentando lo loca que estaba. La morocha suspiro y llamo a la jefatura enseguida pero ni siquiera hablo cuando Nina ya le estaba informando de lo encontrado en la casa Wells.
-Envíame la dirección…
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Maura arribo al lugar, el vecindario curioso observaban desde los porches de sus hogares y abrazaban a sus hijos o conversaban con los vecinos que se acercaron a las casas más cercanas para ver mejor el movimiento.
Entro a la casa con sus zapatillas resonando a cada paso lento que daba, vio la silla caída y como los peritos enumeraban los diferentes rastros encontrados a primera vista pero la falta de un cadáver le dijo que siguiera. Un par de oficiales se encontraban junto a la puerta del sótano susurrando entre ellos lo poco que habían visto, por supuesto en cuanto la vieron guardaron silencio y le indicaron hacia donde debía seguir.
Las escaleras se encontraban iluminadas así que bajo sin problemas pero casi en cuanto dio la vuelta se topó con el primer cuerpo; Susie ya andaba por el lugar fotografiando todo y se acercó a ella colocándose los guantes sobre sus manos.
-Espero que el corte transversal fuera postmortem –. Susurro su ayudante en cuanto la vio.
La cobriza se acercó un poco al cuerpo cuidando no pisar ninguno de sus restos –Lamento decirte que la coloración en la piel y en las mismas entrañas muestran que fueron perimortem… debió sufrir mucho.
-Esto es una tortura medieval…
-… una muestra de su repudio a su víctima –. Agrego la cobriza ponerse derecha y al girar hacia un costado vio a Korsak al otro lado –¿Dos?
Susie asintió –La ex esposa.
Maura suspiro y asintió, camino hacia su compañero pero casi de inmediato su vista se fue hacia la cabeza y el cuerpo apuñalado.
-Mucho enojo y dolor –. Dijo Korsak al ver como su mirada aceituna se quedaba en el torso intentando contar los cortes pero era imposible saberlo a ciencia cierta sin una radiografía, sin duda no le había importado repetir golpes en un mismo punto.
-Enojo si pero el dolor fue casi nulo, con esa cantidad debe haber muerto con rapidez… posiblemente no sintió más que las primeras… –. Susurro la doctora colocándose en cuclillas junto a la cabeza.
-Creo que con eso debió ser suficiente para que sufriera…
Maura volteo hacia Vince y asintió dándole la razón, de pronto noto un flash casi sobre ella y al levantar la mirada se fijó en su ayudante que veía con preocupación hacia la pared. Por inercia, siguió sus ojos y sintió su alma escapar de su cuerpo…
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Jane apareció en la escena del crimen y saludo a sus compañeros como siempre pero casi de inmediato noto las miradas tensas siguiéndola, no lo entendió y no le dio importancia. Bajo al sótano e hizo una mueca de desagrado en cuanto vio el cuerpo colgante.
-¿Han comenzado la búsqueda?
-Maura, nada nos asegura que sea el señor Wells… no hay sospechosos –. Sentencio Vince mirando a la mujer que lucía pálida.
En cuanto la voz de la cobriza le llego, Jane se giró hacia ellos escuchando atentamente lo que decían y se acercó sin entender porque la presura de la forense.
-¡Pero ¿Está amenazan…?! –. Maura guardo silencio en cuanto vio ala morocha y se alejó del hombre para acercarse a su amiga a la que sostuvo con fuerza de la mano –Jane…
La detective la miro confundida y le acaricio la mejilla al ver como la cobriza se encontraba a punto de llorar, en su mirar también se veía la preocupación creciente y palpitante en su interior –Maur ¿Qué pasa?
Cuando se giró a ver a su compañero para cuestionarlo pudo verlo. En la pantalla del lugar, pintado con sangre chorreante citaba en grandes letras…
"¿Tengo tu atención? Dve. J. Rizzoli… ¿Me atraparas o te atrapare primero? Conejita"
Hola.
Espero les haya gustado y que los asesinatos no hayan sido demasiado fuertes. Lamento la tardanza pero como sabrán (los que me siguen en twitter, sino lo haces en mi perfil está) me dio una terrible laringitis que me dejo 3 días sin voz y los demás días revolcándome de malestar, así que hasta ahora e tenido cabeza para escribir.
Espero sus comentarios, en especial si no les ha gustado.
Saludos y nos vemos pronto.
