DISCALIMER: Los personajes le pertenecen a SM

Hola bellissime stelle! Espero que pasaran un excelente fin de semana. Y bueno, yo estoy por aquí reportandome, al parecer las actualizaciones serán los días Lunes a lo largo del día, espero disfruten el capítulo. Ha! Y por cierto quiero agradecer a todas las chicas que me dejan sus reviews como:

La hermosa Sully YM

Mi querida Lupita- Jely-c

La linda Luna Gotik Masen Cullen

La atenta Ashley Swan

Y por supuesto agradecerle a la sin igual Maru-chan1296

Chicas ustedes son las que me han seguido constantemente y quienes mas me alegran el dia con sus reviews en cada capitulo pero también quiero agradecer por supuesto a las: anónimas, Dani Salvatore Cullen, Mariana24, Nia Mase, Navannah, entre otras valiosaos reviews

"El compromiso"

Sábado por la tarde, momento perfecto para comenzar a relajarse y dar la bienvenida al tan esperado Domingo, viendo una película, durmiendo por el resto de la tarde o solo sentarse a admirar el atardecer, actividades simples y calmadas para deshacerse de la tensión de la semana… sin embargo planes imposibles cuando tienes por compañía a un arrollador tornado como Alice Cullen caminando de un lugar a otro hablando de colores, texturas y tendencias además de que este huracán se encontrase bajo el efecto de la cafeína y del estrés no era una buena combinación y para desfortuna de la rubia el escenario de dicho desastre natural era su departamento.

-Solo me falta peinar mi cabello, iré con Rosalie para ver que tal va y tu que ya estas lista quédate donde estas- le dijo Alice antes de salir de la habitación mientras Bella se sentaba frente a su escritorio y encendía el ordenador, mientras Alice iba y venia ella seguramente podría adelantar un poco de trabajo, ya que al parecer no podría disfrutar de su fin de semana, inicio sesión y abrió su documento, una bitácora de avance en cuanto al proyecto que estaba llevando a cabo en ese momento, la ultima actividad que había registrado era de hacia dos días, así que debía poner la fecha para comenzar a escribir, la rubia escribió la fecha sin necesidad de ver el calendario, era 20 de Junio ¿Cómo olvidarlo? Por esa razón era que Alice estaba tan estresada y más fastidiosa que cualquier otro día ocasionando jaquecas en las personas cercanas a ella por sus constante gritos, era el cumpleaños del señor témpano de hielo y su pequeña hermana le había preparado una fiesta en casa de él, la mayoría se preguntaría el como era posible que el hermano mayor fuera a asistir siendo una persona amargada y que odiaba las fiestas pues su hermana pequeña teniendo en claro que el invitado principal no iría sino encontraba una manera de atraerlo ingenio la manera de que asistieran altos ejecutivos amantes de las fiestas con los cuales Edward tenia tratos pendientes además de decirles que el anfitrión era el mismo Edward Cullen, una manera ingeniosa de que el cumpleañero no se pudiese negar y estuviera dispuesto a viajar de Londres a San Francisco solo por eso, viaje del que llegaría dentro de media hora, seguramente estaría furioso con Alice pero eso no le importaba a la mujer, se aseguraría de estar en todo momento lejos de él y no esperar a por los comentarios despectivos y miradas asesinas pues según la pelinegra eso era lo mas que podría hacer su hermano contra ella obviamente ajena a que esa persona que llamaba hermano y compartía su misma sangre la había intentado matar hacía algunos meses.

-Bien, Rosalie esta esperando en la sala- le dijo Alice mientras tomaba un cepillo del tocador, mousse para peinar y comenzó con la tarea de arreglar el pequeño cabello- Aún no sé como pudiste negarte a ponerte el vestido azul con la espalda descubierta ¡Era hermoso!... Ahora que lo pienso en estos últimos meses no te visto con la espalda descubierta ¿Tienes algún complejo?- dijo Alice divertida mientras la rubia ni siquiera le dirigía una mirada.

-No, solo no me gustan, así de simple- le dijo Bella mientras escribía en la computadora con maestría y agilidad.

-Si serás una aguafiestas pero dime ¿Mi hermano y tu como están? ¿Serás mi cuñada oficial? Yo siempre supe que ustedes eran el uno para el otro, cuando me marche a Nueva York creí que usarían ese tiempo para conocerse pero al regresar seguían comportándose como perros y gatos, pero eso no importó en algún momento se daría lo suyo.

-Alice, no te hagas ilusiones y no veas cosas donde no las hay, tu hermano y yo solo salimos, no pensamos llegar mas allá además sabes que no creo en los finales felices- le dijo Bella mientras seguía trabajando en su ordenador.

-Obviamente discrepo en eso, pero ya discutiremos más tarde, es hora de irnos en este momento- le dijo la ojiverde cerrando la portátil de la rubia y jalándola fuera de la habitación dirigiéndose a la sala donde una radiante Rosalie esperaba.

-Bien, los chicos deberían estar aquí en cualquier momento- les dijo Rosalie consultando su reloj de pulso, para que segundos después sonara el timbre.

-Aquí están- dijo Alice radiante de felicidad mientras corría a la puerta con Rosalie y Bella tras ella, Alice abrió la puerta donde esperando estaban los hermanos, vestidos impecablemente con trajes oscuros, camisas blancas y corbatas claras, ambos con una expresión relajada y agradable transmitiendo esa emoción a quien los mirase y por supuesto levantando suspiros a su paso.

-Puntuales como siempre- le dio Rosalie mientras se acercaba a su musculoso y gallardo novio para después saludarlo con un apasionado beso a lo cual los demás apartaron la mirada ante la incomodidad de ver ese intenso beso.

-Bien, vámonos o llegaremos tarde- les dio Alice saliendo del departamento.

-Vamos- le dijo Jasper ofreciéndole una agradable sonrisa a Bella la cual le devolvió el gesto para ambos salir del departamento para que minutos después los alcanzara Rosalie y Emmett.

-¡Hey Bell´s! ¡¿Qué no me vas a saludar?- le preguntó sonriente Emmett para acercarse a la rubia y darle un abrazo asfixiante mientras Rosalie y Jasper miraban con una sonrisa la escena.

-¿Van a subir o se quedara allí toda la tarde?- les dijo Alice mientras mantenía las puertas abiertas del ascensor golpeando rítmicamente su pie contra el suelo.

-Te he dicho miles de veces que no me gustan que me estrujen- le dijo Bella mientras entraba el ascensor con todos detrás de ella mientras la estruendosa risa del hermano pelicastaño llenaba el piso.

-Definitivamente vendrás con Rose y conmigo en el jeep- le dijo Emmett, para que después cuando todos estuvieran dentro del ascensor presionaran el botón del lobby.

-No me subiré a ese tanque de guerra- le dijo dignamente la rubia mientras se cruzaba de brazos y el elevador comenzaba a bajar.

Desde el incidente del automóvil, donde casi mueren Alice y Bella, habían pasado cuatro mese donde Bella había tratado a Rosalie, Jasper y Emmett los cuales al parecer la habían aceptado de buena manera en el grupo, Emmett la trataba como si la conociese de toda la vida, Jasper confiaba en ella incondicionalmente y Rosalie, bueno, ella era Rosalie, con su carácter firme, inquisitivo y fuerte, carácter que hacia que ella y Bella pasaran momentos interesantes.

Al final, Bella viajo en el Jeep ya que no pudo negarse pues el grandulon no le dejo opción teniendo que soportar quince minutos de comentario extraños, actitudes infantiles e incómodos datos curiosos de Emmett.

Al llegar de inmediato Alice tomo de la mano a Bella, ya que ambas serían las encargadas de que la fiesta resultara un éxito y comenzaron a ir de aquí a allá, o mas bien Alice arrastro por todos lados a Bella, mientras saludaban, sonreían y respondían donde pudiera estar el cumpleañero ya que al parecer su avión se había retrasado. Después de cuarenta minutos de un lado a otro la rubia logró escaparse de la pelinegra se mezclo entre los invitados hasta que alguien la intercepto, como siempre esa persona llevaba una esplendida sonrisa en el rostro, rodeado de esa aura agradable y amistosa y por supuesto siempre bien vestido.

-Bella, luces hermosa como siempre- le dijo Billy Black mientras se acercaba a la hermosa rubia para saludarla con un abrazo.

-Gracias y usted siempre tan encantador- le dijo Bella devolviendo la sonrisa.

-Increíble fiesta ¿Pero el cumpleañero donde esta?

-Su vuelo se retraso un poco pero no tardara en llegar pero dígame ¿Qué tal su viaje a Alemania?

-Increíble, hace tanto que no había pasado tiempo con mi hijo, en verdad estoy pensando en retirarme para aprovechar que Jake esta aquí pero estoy seguro que si hay alguien feliz por aquí esa eres tú, Edward y tu llevan ya cuatro meses juntos.

-Si, bueno en realidad no es mucho tiempo

-Contando como es Edward es un logro, algo me hace pensar que tú eres la indicada para él- Le dijo Billy sonriendo mientras Bella intentaba seguir con la sonrisa en su rostro, para que segundos después llegara Jacob Black luciendo radiante, elegante y apuesto como siempre.

- Luces hermosa como siempre- le dijo Jacob a la rubia la cual olvido la tensión que siempre adquiría cuando hablaba acerca de Edward y sonrió de manera natural.

-Lo mismo dijo tu padre- le dijo Bella para que segundos después sonara el celular de Billy Black.

-Permítanme un segundo- dijo Billy separándose de la rubia y de su hijo para contestar la llamada.

-No contestaste mi llamada esta mañana- le dio Jacob sonriendo de manera cómplice.

-Alice no me dejo sola ni un momento- le dijo Bella sonriéndole al moreno, segundos después las personas comenzaron a acercarse a la puerta pues al parecer el cumpleañero por fin había llegado.

-¿No iras a recibir a tu novio?- le pregunto desanimado Jacob esperando una respuesta positiva.

-Estoy bien aquí- le dijo la mujer sonriéndole seductoramente pues desde hacia un par de meses ese par se veían, salían a cenar, pasaban tiempo juntos y demás, tenían una aventura. Ambos se entendían y podían encontrarse pues Cullen era raro que estuviera en la ciudad así que no había mayor problema, además, claro que el apuesto hombre trigueño no sabia de las amenazas de Edward para con Bella, ella solo le decía a Jacob que pronto dejaría al ojiverde para así poder estar juntos sin esconderse, ambos se miraban comunicandose con un lenguaje que solo ellos entendían, para que momentos después a lo lejos Billy llamara a su hijo para saludar al cumpleañero y felicitarlo a lo que el joven rodó los ojos.

-Al parecer tú no vas a ir pero yo si- le dijo Jacob de mala gana a su compañera

-No te preocupes seguiré aquí- le dijo sonriéndole mientras compartían una mirada llena de complicidad para que después el hombre se alejara de manera elegante y atractiva siendo un imán para los ojos femeninos, mientras la rubia se acerco a la barra y miro a Edward Cullen, alias el canciller de hierro, como siempre lucia firme, inmutable y perverso pero endemoniadamente atractivo, en los últimos meses ella simplemente se encargaba de sonreír y de encantar a los empresarios para que cayeran en la red de Cullen y hacer negocios multimillonarios y por otro lado siempre parecía la novia perfecta frente a Archival y Billy por lo del tonto acuerdo que tenían con Cullen acerca de obtener estabilidad y madurez pasando con una mujer mas de seis meses, para suerte de la hermosa mujer ya iban cuatro y la mayoría del tiempo el hombre viajaba de un lado a otro quedando los momentos mínimos que tenían que pasar juntos, eso sin contar que el contacto físico también era el mínimo, en todo ese tiempo nunca había habido un beso, un abrazo o algo parecido.

-Veo que lograste enredar al ingenuo chico de Billy Black- le dio una voz molesta que la mujer conocía perfectamente.

-No, Jacob y yo solo llevamos una relación cortes aunque eso no es de su incumbencia- le dijo la rubia sin mirarlo.

-Ya veo ¿Porque asistir con un acompañante cuando se puede elegir a varios?- le dijo descaradamente el hombre, a lo cual la rubia volteo y miro aquel perfecto pero molesto rostro de Carlisle Cullen.

-Creí que estaba en Italia, no se porque se molesto en venir, ya que nadie nota si esta aquí o no, se volvió invisible e insignificante o ¿Quizá esta aquí para ver si consigue algún negocio? Porque yo creo que la ruina le pisa los talones- le dijo la mujer de manera burlona y despectiva a lo cual el semblante burlón de Carlisle Cullen se inmuto para mostrar un enojo total.

-Aquí estas, no se porque en cuanto llegue no fuiste conmigo, no tengo tiempo para estar buscándote, necesito conozcas a alguien- le dijo una voz fría y a terciopelada a la mujer la cual dirigió la mirada al dueño de tan autoritaria voz para encontrarse a Edward Cullen el cual ignoraba la presencia de su padre.

-Lo lamento, tu padre al parecer decidió conversar conmigo pero ya terminamos la agradable charla- le dijo Bella de manera sarcástica caminado a lado del ojiverde el cual comenzó a avanzar entre la multitud sin siquiera mirar a su padre el cual al momento se interpuso en el paso de la pareja.

-¿Esta mujer viene contigo Edward?- le pregunto el padre a su hijo.

-No es de tu incumbencia- le dijo el peli cobrizo intentando evadir a su padre sin éxito.

-Dime que solo es tu cita de una noche, que no fuiste tan estupido para caer en las redes de esta cazafortunas.

-Como ya te lo mencione no es de tu incumbencia así que deja de estorbar y permítenos pasar- le dijo con el acostumbrado tono glaciar y autoritario que solía usar Cullen.

-No permitiré que te involucres con esa mujer si lo haces veré la manera de quitarte el mando de la empresa- le dijo Carlisle Cullen a su hijo, lo cual fue un grave error ya que el ojiverde se enfureció ante las palabras del hombre que tenia frente a él, nadie le hablaba así a Edward Cullen, absolutamente nadie.

-Te quite la empresa de manera legal por tu incompetencia, así que no hay manera que hagas nada para interferir en esto, solo cumplo la ultima condición que de acuerdo con los demás creaste para que ellos pensaran dejarme la empresa totalmente- le dijo Edward en tono bajo para evitar que la gente los comenzase a mirar y evitar publico, pero que hablara en tono bajo no quería decir que por esos sus palabras no estuviesen llenas de odio y de un glaciar matiz, mientras en su rostro se reflejaba la ira total al haber puesto en escrutinio mientras la hermosa mujer de cabellos dorados miraba la escena sin saber que hacer pues era como el choque de dos fuerzas titánicas, ambas gélidas como el hielo amenazando con congelar el lugar en cualquier momento.

-No puedo creer que salgas con esta mujer- le dijo el hombre a su hijo mientras una vena de su rostro se comenzaba a marcar, pero de un segundo a otro se quedo pensando en algo para que después una sonrisa burlona se mostrara en sus labios- Bueno no tengo de que preocuparme no creo que seas capaz se estar con ella mas de un par de semanas.

-En eso te equivocas, llevamos saliendo oficialmente cuatro meses pero comenzamos a salir hace nueve y bueno serás el primero al que le demos la noticia, nos casaremos padre- le dijo Edward a Carlisle denotando sarcasmo y desprecio en la ultima palabra como si fuera algo repugnante, a lo cual el rubio hombre se quedo sorprendido ante la noticia al igual que la mujer.

-¿Casarse?- pregunto incrédulamente Carlisle mientras miraba a la hermosa rubia la cual escondía su propia sorpresa bajo una radiante sonrisa.

-A si es, veo que esta mas que feliz por nosotros- le dijo la rubia esperando que su voz no temblara mostrando el torrente de emociones que la embarcaba y se delatara.

-¡No! ¡Solo lo haces porque así es segura la venta de las partes de Archival y Billy!- les dijo Carlisle pareciendo que dentro de poco se desplomaría a lo cual Edward sonrío ante la victoria para después alejarse de allí como siempre de manera elegante e inmutable, Bella tardo un par de segundos para reaccionar y caminar tras el ojiverde hasta uno de los pasillos, llamando al hombre para que se detuviese y le explicara que sucedía pero como siempre el hombre solo la ignoro a lo cual la mujer al salir completamente de su pasmo y desconcierto ante la noticia se interpuso en el camino del ojiverde el cual la miro de manera asesina y colérica pues la reciente discusión con su padre lo había logrado alterar, algo difícil de lograr en el.

-Quítate de mi camino- le dijo el hombre de manera amenazante que logro causar en la mujer que un escalofrío la recorriera pero aun así no se movió ni un centímetro.

-No, no me moveré hasta que me expliques lo que acabas de decir- le dijo la rubia a punto de desatarse su temperamento intempestivo.

-Solo limítate a recibir órdenes- le dijo el hombre exasperado apretando los dientes mientras agarraba de manera ruda el fino brazo de la mujer.

-No, esto ha ido demasiado lejos, se que puedes amenazarme, destruir mi vida, ya no tengo nada que perder así que sino quieres que salga y le diga a tu padre que el compromiso no es real tendrás que acceder a hacer un trato conmigo- le dijo la mujer soltándose del agarre de acero levantando la barbilla retando al ojiverde, el cual encontró gracia en el acto.

-¿Me pedirás dinero?- le dijo de manera amarga y burlona.

-No, quiero que cuando tu juego termine me dejes en paz, solo eso- le dijo la mujer mirando decididamente al hombre el cual frunció el ceño.

-Bien- contesto finalmente el hombre después de unos segundos.

-Quiero que me des tu palabra, serás un monstruo pero se que siempre cumples cuando das tu palabra.

-Tienes mi palabra, ahora sal de mi vista- le dijo el hombre de mala gana mientras daba la vuelta y se alejaba por el pasillo.

De allí la fiesta transcurrió de manera amena y hasta cierto punto agradable, pero siendo que asistieron las personas más importantes de los negocios era obvio que una pareja peculiar asistiría también. La presa estaba en el balcón lejos del la multitud y del estruendo fumando un cigarro mientras una vaso con whisky descansaba en el balcón cuando una hermosa mujer salio a su encuentro, cerrando la puerta tras de si.

-Increíble fiesta ¿No lo cree?- le pregunto la mujer recargándose en el barandal a lado del viejo hombre, el cual volteo la mirada y quedo asombrado por la belleza de la mujer, así que cuando pudo salir de su asombro se formo una sonrisa ladina en su rostro mirando a la que consideraba su presa ignorando que en realidad ese papel era suyo ante la peligrosa cazadora que estaba a su lado.

-Si, magnifica y dime, ¿Tú de donde conoces a Cullen?

-Larga historia, no muy placentera pero en realidad soy amiga de su hermana, Alice.

-¿Quizá una de sus modelos?

-No, no me agradan esas cosas- le dijo la mujer sonriéndole para que segundos después el celular del hombre comenzara a sonar, esta vio el identificador de llamadas y miro a la mujer.

-Debo contestar esto, disculpa- le dijo el hombre dando media vuelta y dispuesto a marcharse, pero la rubia se paro frente a el, tomo el celular y lo aventó por el balcón.

-¡¿Estas loca?- le grito el hombre furioso pero el bello rostro de la mujer siquiera se inmuto, en realidad su rostro era inescrutable y reflejaba bajo la luz de la luna un aura perversa y peligrosa, mientras una sonrisa malévola se asomaba en esos bellos labios de terciopelo, comenzó a avanzar hacia el hombre mientras el retrocedía hasta que este llego al barandal.

-¿Quién demonios eres tu?- le pregunto el hombre.

-No me conoces pero yo a ti si, quiero algo que tu tienes, la escultura de la "Bailarina gran Arabesco" de Degas, que mandaste a robar al Museo del Louvre en París.

-No se de que hablas- le dijo el hombre comenzando a sudar.

-No tengo tiempo para juegos- le dijo la mujer sacando una navaja y poniéndola en el cuello del hombre- Te daré el 10% más de lo que pagaste por ella, te avisare cuando se llevara a cabo el trato y si me entero que intentas hacer algo en mi contra o avisarle a la policía, entrare a esa lujosa mansión que tienes, se como pasar tus simples cerraduras de seguridad y te matare mientras duermes ¿Entiendes?- le dijo la mujer de manera intimidadora a lo que el hombre solo logro asentir, la mujer sonrío al ver el resultado de sus amenazas, ese hombre era demasiado cobarde como para no obedecer así que lo soltó, guardo la navaja y se adentro de nuevo a la fiesta mientras el hombre se desplomaba victima de un intenso temor, la mujer recorrió los pasillos escasamente iluminados mientras resonaba contra el piso de mármol sus tacones para después colocarse a lado de una ventana con una copa entre sus delicados dedos para que minutos después su compañero se acercara a donde estaba ella.

-¿Cómo resulto el trato?- le preguntó el hombre-Supongo que lograste impresionarlo con tu encanto.

-Si, estaré en contacto con él pronto.

-Bien, tenemos el cuadro de "La virgen del canciller Rolin" de Jan Van Eyck, tendremos dentro de poco la escultura de la "Bailarina gran Arabesco" de Degas ambas de París, solo faltaría la obra de Naum Slutzky de Alemania y el diamante sangre de paloma de Birmania ¿Ya sabes quien tiene el diamante?

-Si, al parecer tendré que tratar con Edward Cullen pronto, suena divertido.

-No lo tomes a juego ese hombre es peligros.

-El a comparación mía es solo un aficionado- le dijo la mujer mientras caminaba por el corredor para integrarse a la fiesta con el hombre tras ella.

Al parecer estas personas dentro de poco darían la cara y se mostraría lo que realmente tramaban y si todo era tan peligroso como se describía quizá el "hombre de hierro" a pesar de su carácter y temperamento realmente estuviera en problemas.


Bueno espero les gustara y se que tiene muchas preguntas pero solo voy a decir que todo se ora aclarando poco a poco y que muchas de ustedes ya dedujeron quienes son esas personas ocultas pero oficialmente se sabrá hasta el próximo capitulo.

Un beso y un abrazo.

ATTE: Ann Marie