¡Mas vale tarde que nunca! Jeje ¿No les parece que el año se esta yendo muuuy rápido? … Quiza sea por navidad, ¿ustedes que opinan? …Bueno disfruten de esta continuación.

¡Hasta el Domingo 9 de Diciembre!

A/N: Ninguno de los personajes me pertenece. Queda prohibida la distribución y adaptación de esta historia sin mí previa autorización.

~x~

Pansy arribo a la estación tratando de disimular la inquietud que sentía. Contrario a lo que imaginaba, su ansiedad y felicidad ante la idea de volver a ver a Hermione, parecía opacarse con cada frase y maltrato que su padre le había impuesto día tras día. Dudaba incluso que en el infierno alguien sufriera como ella durante sus vacaciones.

A lo lejos logro distinguir a Malfoy y su familia, pero sus padres parecían reacios a saludarla cuando el rubio alzo su mano. Decidida a no pasar más incomodidad, Pansy ingreso al vagón en busca de un compartimiento solitario, pero no tardo demasiado en encontrarse con sus amigas. Millicent y Daphne la abrazaron, demostrando una felicidad genuina ante su presencia. La ojiverde no las culpaba ya que había dimitido sus visitas durante las vacaciones. No era necesario entrar en detalles, las chicas imaginaban ya el caos que había provocado con su decisión.

— ¿Has visto a…?

La mirada vacía de Pansy se enfocó en el rostro de Millicent. Su aspecto demacrado e infeliz podía responder su pregunta por si sola.

— ¡Cállate Millicent! Cualquiera podría escucharte.

— No planeaba decir su nombre. — Argumento la chica rodando sus ojos. — Pregunto solo porque vi a unos Gryffindor poco antes de entrar aquí.

— ¿Viste en compartimiento entraron? — Pregunto la chicade cabello negro.

— No, parecían estar apenas buscando…

La puerta del compartimiento se abrió inesperadamente, y ahí frente a ellas se encontraba la razón de su charla. Hermione abrió sus ojos con sorpresa, para lentamente después empezar a sonrojarse. La vergüenza era evidente y se confirmaba aún mas con sus disculpas apresuradas; poco comprensibles.

En otra época aquello hubiera sido un festín para las Slytherin, que buscando cualquier excusa para burlarse de ella, no habrían desaprovechado una oportunidad tan valiosa. Pero desde luego, Pansy había dejado de hacerlo… al menos con la malicia que antes la impulsaba.

Daphne y Millicent le sonrieron mientras que Pansy solo la observo conteniendo su respiración.

Diez días. Solo habían sido diez días.

Hermione logro sonreír a pesar de la incomodidad que sentía y tras no ver algún intento de Pansy por saludarla, empezó a correr la puerta del compartimiento para cerrarla. No sin antes disculparse una vez más. El resto del viaje había trascurrido de lo más extraño, Hermione no tuvo más remedio que compartir el viaje con un par de Hufflepuff , ya que Harry y los Weasley habían decidido permanecer en el castillo durante las vacaciones. No podía imaginar la reacción de Molly ante aquella decisión de sus hijos, pero la mujer al final parecía respetarla.

— "¡Tranquilízate! Todo está bien… ¿Qué más esperabas? Por mucho que sus amigas parezcan aceptar su relación, eso no significa que las cosas cambiaran con lo demás." — Pensaba Hermione, observando a través del cristal.

Un suspiro de cansancio empaño el vidrio y la chica opto por dedicar su atención al libro grueso sobre sus piernas. Por muy simpáticas que las otras chicas parecieran, Hermione había renunciado a intentar participar en su conversación. Lo único que deseaba era llegar al castillo y encontrar un pasillo solitario, el favorito que Pansy y ella solían frecuentar.

~x~

Harry no dudo en abrazarla en cuanto la vio entrar y Ron lo imito poco después, tras disculparse una vez más por su tonto compartimiento. Hermione se limitó a rodar sus ojos juguetonamente y lo hizo prometer que para la próxima intentara controlarse, aunque ella sabía que era una petición banal tratándose del chico y su carácter.

Su alegría, sin embargo, pareció disminuir al ver la figura de Pansy. La chica se veía más pálida y delgada a como solía recordarla, lucia tan cansada y vacía a comparación de los demás a su alrededor.

Ningún asomo de sonrisa o mirada traviesa se podía divisar, era como si estuviera actuando por simple inercia. El ceño de Hermione se arrugo y muy tarde noto que un par de ojos azules analizaban ya su reacción.

— Lo sé, yo también pienso que se ve muy mal.

Los ojos marrones de la castaña se desviaron hacia el rostro de Ginny y lucho por contener un argumento contra sus palabras. Pansy no se veía mal; solo lucia… ¿apagada? ¿Infeliz?

Tratando de no preocuparse más, Hermione comenzó hablar con sus amigos sobre la ciudad que había conocido. Ginny parecía olvidarse del aspecto de Pansy, por lo que en una de tantas miradas que ella le dirigía a la chica coincidió con ella. Los ojos verdes la contemplaron por unos momentos hasta que se desviaron a la salida del comedor y regresaron segundos después a su cara. El ceño de Gryffindor se arrugo con preocupación al notar como la joven se ponía de pie con esfuerzo.

Ron murmuro algo ilegible y brevemente desvió su atención hacia él. Ginny se carcajeo mientras Harry sonreía con timidez, ella no sabía de lo que hablaban y poco le interesaba, por lo que fingió estar llena y agotada.

— …Los veo mañana, chicos. — Dijo poniéndose de pie para abandonar el comedor.

Con un gesto de adiós apresurado, la castaña salió del lugar y tras asegurarse que nadie estuviera siguiéndola, corrió hacia el pasillo donde Pansy solía emboscarla la mayoría de las veces. Al llegar sintió la decepción empezar a consumirla, pero un movimiento casi imperceptible detrás de un muro la incito a acercarse.

Con el corazón latiendo apresuradamente Hermione se acercó, pero los brazos de Pansy rodearon su cuello tan rápido que ella apenas y había logrado mantener el equilibrio cuando la atrajo. La desesperación con la que la ojiverde la besaba envió escalofríos por todo su cuerpo, sus manos por inercia se posicionaron en la cintura de la chica que gimió ante el contacto de sus dedos contra su piel expuesta.

¿Así es como se sentía? ¿Lo que esperaba tras dos semanas separadas?

Pansy mordisqueo su labio inferior juguetonamente antes de separarse, y no pudo evitar sonreír con arrogancia el notar el estado en el que había dejado a la castaña.

— Hola. — Exclamo acariciando su mandíbula.

El sonrojo en las mejillas de la Gryffindor se extendió por todo su rostro, mientras contestaba tímidamente al saludo de su novia.

— Pansy…

— ¡Shh! Espera, tengo que entregarte algo. — Interrumpió, deslizando una de sus manos hacia el bolso de su túnica. — Tómalo como un regalo de navidad y año nuevo … pero sobre todo como una disculpa.

Hermione la observo por un momento confundida pero rápidamente empezó a sacudir cabeza.

— No tengo nada que…

— Si Hermione. Si tienes que disculparme por no haber enviado la carta, yo…

— Pansy, de verdad, no era necesario. — Contradijo, colocando una de sus manos bajo su barbilla. Sus miradas se encontraron y el corazón de Hermione se encogió al notar una pequeña cicatriz en la comisura de la boca de la chica. — … Se que no era sencillo, así que…Gracias.

La Gryffindor sostuvo la caja entre sus manos sin querer arruinar el momento, confiaba en que Pansy relatara lo ocurrido con sus padres, pero una parte de ella deseaba que no lo hiciera. Temía escuchar y confirmar algo que ya intuía.

— Yo también te traje algo, — Admitió con vergüenza. — pero está en mi maleta, si me das un…

— Está bien, Mi'. Puedo esperar hasta mañana por él. — Musito la Slytherin entre risas.

Hermione la contemplo con una sonrisa mientras se deleitaba con el sonido. La risa genuina de Pansy no era algo común de escuchar, a menudo estaba plagada de malicia y crueldad. Sin duda la señal de algo malo; un augurio para un pobre desdichado, pero en esos momentos sonaba distinta; adorable y divertida.

— ¡Ábrelo! ¡Vamos! — Alentó la ojiverde con una sonrisa.

Pansy observo cada movimiento suave y cuidadoso que la chica realizaba, parecía como si evitara a toda costa dañar o deshacer el moño alrededor de la delgada caja. Hermione contuvo la respiración mientras la abría, y ahí, frente a ella, se encontraba un hermoso collar de plata con un símbolo peculiar. Las lágrimas inundaron su mirada y al alzar su vista noto la preocupación embargar el rostro de su novia.

La Slytherin frunció el ceño tan pronto como noto el temblor en los hombros de la castaña, y sus sospechas se confirmaron cuando sus miradas se encontraron. Se maldijo una y otra vez, arrepintiéndose de su estúpida selección; "…Ya la jodiste, Parkinson. Menos mal que tienes un plan b", pensó mientras recordaba el otro obsequio que estaba al fondo de su baúl. Sin embargo, su argumento mental fue interrumpido por la sorpresiva reacción de la castaña que hace unos momentos lloraba, pero que ahora la besaba con fervor.

— Me encanta. Me encanta. Me encanta. — Repetía en voz baja mientras la abrazaba.

Pansy no pudo evitar suspirar con un poco de alivio pero casi de inmediato sintió la inseguridad invadir su mente.

— ¿De verdad? ¿No estás diciéndolo solo para hacerme sentir mejor?

Odio su tono de voz inseguro y tímido, si bien pocas veces en su vida se había atrevido a obsequiar algo desinteresadamente, buscar algo para Hermione era otro nivel diferente. Había tomado la iniciativa de encontrar algo distinto a lo que acostumbraban a darle, más allá de libros, herramientas para su estudio y más libros. Eso habría sido sencillo, incluso hasta para la comadreja de Weasley.

— Créeme Pansy, es hermoso. — Respondió la chica depositando un beso en su mejilla. — Gracias.

Intentando rescatar un poco de su orgullo, la ojiverde aclaro su garganta.

— ¿Quieres que te ayude a..?

— ¡Si! — Contesto Hermione, sin dejarla terminar de hablar.

Pansy rió en voz baja y tomo el collar entre sus dedos con cuidado, Hermione se volvió y deslizo su cabello hacia un lado para exponer su cuello. La Slytherin lo contemplo por varios segundos al mismo tiempo que sentía unas enormes ganas de besarlo y dejar alguna marca. El pensamiento la hizo sonreír mientras colocaba la joya con delicadeza, si antes creía que era lindo, verlo puesto en su dueña lo hacía lucir aún más bello.

Hermione observo el collar con una sonrisa boba, sin imaginar que ese regalo estaba lejos de ser solamente lo que aparentaba.

~x~

¡Gracias querido lector!

No olvides compartirme tú opinión.