Hola mis queridos lectores, ¿cómo están? Pues yo aquí exprimiendo mi cerebro para tener listo el capitulo. y que creen es día de 2x1.

Discleimer... Nada me pertenece.


CAPITULO 14

PoV Peeta

Me quedo mirando a Katniss y aun puedo escuchar las palabras de mi mentor, que me dijo hace unos días "Por once años la amaste en silencio, después te le declaras y ella lucha contra lo que siente por ti, porque no sabe expresarlo y ahora que te necesita la abandonas" pero ¿acaso sus palabras son verdaderas?

- Peeta te estoy hablando – escucho que dice Delly a mi lado.

- ¿Qué?

- Te dije que ¿a dónde iremos hoy?

- ¿Hoy?

- Dijiste que iríamos a cenar.

- Ah, olvídalo, en realidad Delly, creo que no estoy en condiciones ni emocionales ni mentales de estar en una relación.

- Pero Peeta tu y yo.

- ¿Qué quieres que te diga? Tengo que arreglar las cosas con Katniss.

- ¿Por qué? Dime ella nunca ha sido linda contigo, ni siquiera te quiere y si lo que el doctor dijo no te recuerda, ¿Qué vas a ganar? – dice gritándome y veo que las clases están terminando y los alumnos comienzan a salir.

- No tengo por qué darte explicaciones, de modo que creo que es mejor terminar todo esto que has creado en tu mente, yo siempre te he dicho que solo somos amigos, nada más. Lo siento Delly, pediré tu cambio de mi clase, no quiero tener problemas contigo. – Ella me mira molesta y se da la vuelta y sale de la escuela.

Camino por las calles de la ciudad y no puedo dejar de pensar en las palabras de Delly, ella por alguna razón tiene una cierta influencia sobre mi muto y eso me molesta, sabe que decir para desencadenar la ira que siento dentro, Haymitch tiene razón aunque me parezca increíble de decirlo, en realidad tenía toda la razón.

Me detengo fuera de la casa de mi mentor y golpeo la puerta, se que Effie está en la oficina del alcalde trabajando, así que solo esta él.

- Vaya que extraña hora de verte aquí. Pasa.

- Gracias.

- ¿Cómo te fue esta mañana? ¿Viste a Katniss?

- Si – le digo y me acomodo en el sofá. – Haymtich ¿ella me recuerda?

- ¿Por qué preguntas eso?

- Responde – le digo cortante.

- Bueno, si lo vemos desde un punto de vista médico y…

- Solo contesta.

- No Peeta – me dice y lo veo mirarme con tristeza.

- Pero ella me saludo esta mañana y. – Pero había algo ella lucía distinta a aquella Katniss con la que luche por nuestra vida, se parecía más a la Katniss que reía y cantaba antes de la muerte de su padre.

- Bueno, la verdad, mientras estuvo allá en el Capitolio, después de despertar, todos le preguntaban por ti, le decían lo feliz que estarías y ella no sabía de quien hablan, de modo que Aurelius le consiguió las cintas de los juegos.

- La diferencia entre ella y yo es, que ella no quiere matarme ¿cierto? Pero también me olvido.

- Dice que cuando te recuerda, escucha a Gale gritándole, ella entra en crisis en esos momentos, además no sé si aun tiene pesadillas, creo que ha de pasar muy malas noches.

- ¿Y ella podrá?

- Recordarte, claro chico, ha luchado por recordarte, por saber quién eres, pero bueno no se que tanto vaya a esforzarse, no hemos hablado, he esperado que regrese del trabajo, ¿sabes a qué hora sale?

- Bueno ella tiene más de una hora que volvió.

- ¿En verdad? Entonces creo que iré a ver si quiere comer, ¿vienes?

- Bien – le digo poniéndome de pie.

PoV Katniss.

No puedo creer esto, mi diente de león al que estoy feliz de recordar después de ese vacío que hubo por un mes en mi mente, ha cambiado, ha desapareció, él ahora es frío y distante y no puedo creer lo que me está diciendo "olvídalo sí, amo a Delly y me casaré con ella" siento que todo dentro de mí se rompe, pero no permitiré que lo note, no pienso darme por vencida, no ahora que se lo que él sintió cuando me derrochaba amor y yo me refugiaba en Gale por miedo a ver que yo sentía lo mismo.

No puedo llorar frente a él, no puedo demostrarle cuanto me está lastimando de modo que cuando desaparezco de su visión corro, corro como si mi vida dependiera de ello, me alejo de él antes poder darme la vuelta y haga una tontería, que conlleva herir a Delly de una manera mortal.

Cruzo el distrito y llego a la Veta donde allí aun sigue mi casa, o lo que quedaba de ella, entro y veo que siguen siendo las ruinas que deje tiempo atrás cuando vine después de que Gale me dijo que el distrito había sido destruido, miro esas paredes deshechas, por alguna razón Paylor ha respetado este espacio, quizá por mí, pero no tengo idea porque.

Entro en la habitación que compartían mis padres, es el único espacio que está completo y allí hecho un ovillo en el suelo veo una bola de pelo que reconozco, Buttercup y siento ganas de llorar, no puedo creer que este con vida, que haya sobrevivido y este aquí esperándola. Me siento en el suelo a su lado y él me mira con sus ojos ambarinos y suelta un quejido.

- Yo también la extraño. – Nos quedamos allí en silencio y me refugio entre las ruinas que quedaron de mi vida, de lo que alguna vez fui. Me oculto en la oscuridad y comienzo a llorar abrazada a mis rodillas, siento que todas mis heridas están abiertas, y ahora las palabras que Peeta me ha dicho me duelen aun mas y no puedo detener las lagrimas, solo puedo llorar mientras recuerdo, solo puedo pensar que voy a hacer con todo este amor, que me cala hasta los huesos, ¿Cómo es que él sobrevivió todo este tiempo?

Flash back.

Estoy acostada a su lado, el acaricia mis brazos y me besa el cuello, los hombros, regresa mis labios y me acomodo en sus brazos mientras acaricio su pecho desnudo y recorro sus cicatrices, su cuerpo es como el mío, ambos estamos marcados por un pasado, pero ese pasado nos unió y nos ha hecho iguales, sobrevivientes y le doy gracias a mi pasado, porque si no hubiesen ocurrido las cosas así no sabría lo que es amar en verdad, no es la primera vez que dormimos juntos, pero si es la primera vez que estamos juntos de esta manera, en que nos permitimos amarnos, sin miedo a seguir delante, sin la obligación de que alguien así lo quiere, sino porque somos nosotros, el y yo.

- ¿te volverás a ir verdad? Solo eres un sueño y sigues en esa cama durmiendo ¿verdad? – me dice suavemente en el oído y me siento estremecer.

- No me iré, volví por ti. – y me acerco de nuevo y lo beso, cada beso que le doy aumenta el deseo de besarlo más y más.

- ¿Por qué? – Me pregunta mirándome con esos ojos azules que me hacen ahogarme en él.

- ¿Es necesario que te lo diga?

- Katniss, tú me amas ¿real o no real?

- Real Peeta, te amo.

- ¿Por qué me dejaste? Sabías que volvería por ti.

- Tenía miedo – le digo y me besa suavemente, mientras con sus manos recorre mi piel provocándome escalofríos y me hace perder la concentración de lo que estoy diciendo – miedo a que no volvieras y me quedará sola en la oscuridad, Gale vino por mí y me llevo, quería quedarme pero Haymitch no dijo nada, no había nada que me retuviera, el dijo que no volverías. No quería estar sola.

- Te prometí que siempre estaría contigo, ¿o no es verdad?

- Es verdad. Lamento haberte lastimado.- Le digo – Lamento que no podía recordar, pero ahora estas aquí en mi cabeza y en mi corazón, Peeta, te amo y aunque aquello que dijiste ante todo Panem sobre nuestro matrimonio falso, es una mentira yo, en verdad me da gusto que todos crean que soy tu esposa.

- Así que te gusta ser la Sra. Mellark – me dice besándome nuevamente.

- Si – le digo mientras su mano me hace cosquillas en el estomago y genera una corriente eléctrica que parte desde donde está su mano hacia el resto de mi cuerpo. – ¿Pero qué harás con Delly?

- Le diré lo que ya sabe, que te amo – me dice con un suspiro y se que esta rendido yo también estoy cansada y se que pronto el sueño nos vencerá – y que me casare contigo, aunque ya eres mi esposa y formaremos una familia y que envejeceremos juntos. Este ha sido el mejor sueño de mi vida.

- Me parece una buena idea – le digo mientras el suspira y se acomoda a mi lado para quedarse completamente dormido. – estoy dispuesta a formar una familia contigo.

Fin flash back.

Limpio las lagrimas de mis ojos mientras pienso en Peeta, y en sus últimas palabras "este ha sido el mejor sueño de mi vida" ¿Cree que fue un sueño? Ahora no sé si fue efecto del sueño sus palabras, o en realidad no le intereso, ¿Por qué no dijo nada? Quizá no quiere saber nada de mí, simplemente fue un sueño, fue parte de esas burbujas que el Capitolio metió en su mente y allí me olvido, me quedo en ese rincón, donde comienzo una lucha interna en como volver a su corazón, preguntándome si sigo allí o me ha echado, pero si es así ¿tengo el valor de luchar? Me acomodo en ese rincón y cierro los ojos mientras recuerdo sus besos, sus palabras, sus caricias y las sensaciones que me hizo sentir y que solo deseo compartir con él, y me digo a mi misma que sí, que voy a luchar por lo que amo. Veo a Buttercup acomodarse a mis pies, como si el comprendiera mi dolor y quisiera protegerme de él, se hace un ovillo y nos quedamos allí juntos en silencio uno con el otro.

PoV Haymitch.

Entramos en casa de Katniss pero no hay nadie, Sae dejo la comida preparada pero no hay rastro de ella, miro a Peeta que parece consternado y le sonrió.

- Vamos a la casa, muero de hambre y ella debe haber ido a cazar.

- Haymitch ¿Por qué me dijiste que volvió? – me pregunta y sé que tiene razón al estar molesto, pero sé que difícil hubiese sido para él, que despertara y no lo reconociera.

- Porque no quería que te lastimara el hecho de que solo a ti no te recordará. Gale hizo bien con ella, jugó con su mente, la lastimo y te elimino en el proceso.

- ¿Entonces no podrá?

- Bueno creo que lo está intentando, sabes estaba feliz porque ibas a su fiesta de cumpleaños, lo planeo todo de tal modo que hasta preparó que le llevaras el pastel.

- Beth – dice él y parece que ha comprendido algo.

- ¿Qué pasa?

- Ahora entiendo porque Beth y Delly pelearon.

- Oye chico, pero debes arreglar eso con Delly, digo es cierto es tu amiga, se conocen desde hace años, pero no quiero que te lastime y mucho menos a ella.

- Ya hable con ella.

- Bien, entonces vamos a comer, vamos al quemador.

La noche ha caído en la ciudad y la lluvia es tan fuerte que es imposible ver más allá de unos centímetros, he marcado a casa de Katniss y no me ha contestado, aunque eso no quiere decir que no ha regresado, me siento algo preocupado, su casa continua apagada y nadie la ha visto, tengo miedo de que por alguna razón haya recaído en el bosque o que algo malo le haya sucedido, pero estaba bien, esta mañana que paso a verme lucía extremadamente feliz, casi podría decir que brillaba.

No menciono nada sobre Peeta y tampoco pregunto por él, pero quizá vio a Delly detrás de Peeta, se que tan insistente puede ser esa chica, de hecho he pensado en decirle a Paylor que me haga un favor especial y pida que la transfieran de distrito, pero no quiero tronar ese cartucho con la presidenta.

- Haymitch cariño, sabes que me llamo Annie, dice que su hijo cumplirá dos años, quiere que vayamos al distrito 4, un fin de semana todos juntos.

- Oh me parece bien.

- Johanna irá y al parecer Beetee están invitados, deberíamos llevar a los chicos, quizá Peeta y Katniss bueno, arreglen sus diferencias, recuerdas cuando fuimos con ellos a ese distrito, oh se veían tan lindos tomados de la mano caminando a la orilla de la playa.

- Si, se veían bien.

- Oh cariño, creo que quisiera que volvieran a ser felices como en ese momento, Peeta ahora parece hasta enfermo, y Katniss, bueno ni siquiera ha venido, digo apenas regreso pero ha estado tan extraña.

- Hay que darle tiempo – le digo mientras se sienta a mi lado – Ellos han pasado muchas cosas que tienen que enfrentar y arreglar antes arreglar todo.

- Vamos a dormir.

- Si – le digo y se que ya es tarde y mañana temprano iré a buscarla, quizá solo es que no quiere contestar y la haré decirme que paso, solo de ese modo puedo ayudarla.

PoV Katniss.

El ruido en el poco techo de mi casa me hace despertar, la lluvia esta cayendo a torrentes, no se que hora es, pero es noche, miro al gato que me mira asustado, nunca le han gustado las tormentas, lo abrazo y lo meto dentro de mi chamarra como solía hacerlo Prim cuando era un gatito. Buttercup se remueve hasta acomodarse y cierro la chamarra, tengo que cruzar todo el pueblo para llegar a casa.

La lluvia esta fría y me golpea fuertemente, cuando estoy entrando al pueblo veo que alguien se me acerca, con un paraguas y veo que es Leevy que me mira preocupado.

- Bueno chica en llamas, ¿te quieres apagar?

- No – le digo caminando rápidamente pero el me cubre con su paraguas – Te acompañaré a tu casa. ¿Qué haces tan tarde en la calle?

- Yo, perdí la noción del tiempo – le digo mientras me refugio debajo del paraguas.

- Te estuvo buscando tu mentor y Peeta – yo lo miro pero no digo nada. – Creo que se preocuparon.

- Estoy bien. – le digo secamente mientras nos detenemos fuera de mi casa y abro la puerta. - ¿Quieres pasar?

- Claro – me dice y sacude la sombrilla para entrar. – Linda casa.

- Gracias. – miro el reloj y veo que son casi las 12.

- Creo que deberías ir a bañarte – me dice – a menos que quieras resfriarte, te prepararé algo caliente.

- Gracias – le digo abriendo mi chaqueta y dejando salir al gato que me bufa y sube, se que va al cuarto de Prim. – Regreso en un momento.

- Aquí te espero – me dice con una sonrisa.

Veo a Buttercup fuera del cuarto de Prim y pienso en como la extraño, sus palabras y consejos, lo mucho que maduro y me ayudo en el 13, cuando yo debí haber hecho con ella, pero estuvo allí dándome consejos mientras vivía en mi crisis por Peeta.

Ella siempre creyó en él, en que volvería a mí, creo que todos lo hicieron menos yo y me siento mal por eso, porque quizá yo fui la que permití que todo esto que nos paso sucediera, ¿Qué hubiera pasado si mis barreras no hubieran estado arriba? Quizá todo fuera diferente, aun quizá hubiese muerto en mi primer arena.

Ahora no sirve de nada mirar lo fue, pues al final no se que quedará, ahora me miro y sé que soy diferente a lo que fui, siento que escurro agua y suspiro mientras cruzo hacia mi habitación para quitarme el frio y la ropa mojada, mientras lucho con lo que tengo por delante, agradezco a este olvido que desapareció, porque todo lo que me importaba estuve a punto de perderlo.

Cuantos no hay en Panem que quisieran olvidar, pero yo no, pues eso que olvide es lo que más deseaba recordar, ahora la imagen de ellos dos abrazados me hace sufrir y no sé qué hacer, me acerco al teléfono que esta junto a mi cama y marco un numero, el de Johanna, ¿a quién mas puedo hablarle? Por primera vez siento que necesito arreglar algunos asuntos míos, pero no sé cómo, y esos asuntos tienen que ver con el hecho de "problemas de chicas" nunca me intereso parecer ni bonita, ni atractiva, digo no soy fea, pero nunca me he esforzado por parecer algo que no soy, así que ella podrá ayudarme.

- ¿Johanna?

- Vaya descerebrada, que gusto saber de ti, dime ¿Cómo te recibió tu amoroso? No muy bien si me llamas a estas horas.

- Pues bien, creo, recuerdas cuando lo rescatamos del Capitolio.

- Ah como olvidarlo, fuiste mi sustento de morflina durante tu estancia allí, ¿acaso intento asesinarte?

- Si – le digo suspirando – Pero gracias a eso recuerdo.

- Oh que buena técnica, de haberlo sabido, lo hubiera hecho yo aquí – dice riendo.

- Muy graciosa – le digo mientras me quito las botas y dejo libres mis pies que están entumecidos por el agua que se coló dentro de ellas. – Oye tengo algo que preguntarte.

- Te escucho.

- ¿Cómo hago para gustarle?

- Es broma verdad – me dice y sé que ha puesto sus ojos en blanco – Eso no es necesario, el te ama, besa el suelo que pisas, aun siendo un muto.

- Pues no lo sé, él hay una chica.

- Es Delly verdad, ah yo sabía que su actitud de mosca muerta no era por nada, ¿y qué hiciste? Ya la golpeaste.

- No – digo un poco escandalizada aunque mis pensamientos están más lejos de eso, pues conllevan armas punzocortantes.

- Entonces haz lo que yo, muéstrale tus encantos.

- Pero no sé cómo hacer eso, yo.

- Oh Chica en Llamas – me dice en tono conciliador – En verdad eres un caso perdido verdad, pero haz lo que siempre.

- ¿Qué?

- Nada, se tu misma, no te des por vencida, recuerdas cuando salieron la segunda vez en el desfile.

- Si.

- Tenías esa expresión de no me importa nada, que el mundo explote, no me interesa.

- Lo recuerdo, Cinna nos dijo que.

- Bien, es lo que debes hacer, que no te importe, se tu misma hacia los demás, se que conquistaras más de tres corazones y el no se quedará quieto.

- Además hoy le dije a Delly que no olvidará que es mi marido.

- Ah excelente – la escucho reír – Bien marca tu terreno, y utiliza tu falta de memoria en tu favor. Acércate a él, muéstrale que lo necesitas, que lo amas, y todo lo demás se dará.

- Entonces.

- No te des por vencida, apuesto por ti – Y esas tres palabras me golpean, no es la primera que me lo dice y siento que las lagrimas no se detendrán. – Ahora vete a dormir, descansa y arréglate bonita, charla con algún chico guapo, se que aprendiste algo de mí, úsalo y verás que Peeta morirá de celos, nos quedará con los brazos cruzados, pronto veras a tu esposo luchar por ti.

- Gracias Johanna.

- De que, mi vida aquí es demasiado aburrida, espero saber que ha pasado, nos vemos en 2 semanas, no olvides llevar a tu chico guapo.

- Claro. ¿Por qué?

- Finnick cumple años, se que Annie llamó a Effie, así que nos vemos en el 4.

- Excelente. Buenas noches.

Me pongo de pie y me dirijo al baño, donde abro el agua caliente de la regadera y me baño rápidamente, me pongo mi pijama, es ligera y de algodón, aunque me pongo una playera un poco más grande que sé no es mía, fue algo que secuestre la noche anterior de casa del chico del pan y me seco el cabello, tengo que ir a darle gracias a Leevy por acompañarme.

Bajo las escaleras y lo veo sirviendo un poco de chocolate caliente y lo pone en la mesa junto con un par de pastillas.

- Toma esto, verás que mañana te sentirás bien.

- No estoy enferma. – Trato de evitar cualquier tipo de pastillas que Aurelius no me recete.

- Lo sé – pero son analgésicos - pero es para evitar que te enfermes, no quiero que aumente tu temperatura esta noche.

- Gracias.

- De nada – me dice sonriendo - Vendré a ver como estas temprano, pasaré por ti para ir a trabajar.

- No tienes que molestarte.

- ¿Crees que es molestia Katniss? Vamos nos conocemos desde hace años, siempre me gustaste – me dice riendo.

- Yo no.

- Vamos – me dice tomando su paraguas. – Descansa hablaremos mañana, ponte bonita es momento de que Peeta se dé cuenta que te va a perder si sigue tonteando con Delly. – Lo veo reír y sale de la casa bajo la lluvia, yo me quedo allí en la puerta y siento que me sonrojo, ¿Le gusto? Y pienso en lo que Johanna me dijo. Cierro la puerta un momento después y tomo las pastillas y el chocolate y subo a mi habitación, creo que por ahora debo dormir y despertar de este sueño surrealista en el que creo estarme sumergiendo.

PoV Peeta

Veo luces en la casa de Katniss y me siento más tranquilo, la busque toda la tarde y nadie la vio, Haymitch me llamo un poco antes de que comenzara la lluvia diciendo que no sabía nada de ella, ahora sé que está en su casa, es más de media noche, pero quiero saber que está bien. Me cubro con un paraguas y salgo de la casa para ir a la de ella, pero me quedo bajo la lluvia, sumido por la oscuridad cuando la puerta de ella se abre y la veo pero no está sola, y no es Haymitch su acompañante.

La luz de la casa me permite verla y veo que está en pijama y recién bañada, su acompañante se despide y sale bajo la lluvia, ella se queda unos momentos frente a la puerta y después cierra la puerta. Y en esos momentos me doy cuenta que los celos me carcomen mientras la lluvia me hace volver a casa, mañana hablaré con ella, no dejaré las cosas así.


Ok, ahora sí Peeta no se puede quedar con los brazos cruzados verdad, si ella exige cuidado con su esposo bueno pues él tiene el mismo derecho.

Usen su imaginación con respecto a lo que hicieron o no hicieron esos dos... ~_~"

Nos vemos pronto, gracias por comentar. Intentaré actualizar en corto tiempo.

Besos

IRES

Y QUE LA SUERTE ESTE SIEMPRE, SIEMPRE DE VUESTRA PARTE.