Bueno, por una vez todo va bien, solo que he estado en plan dios de la procastinación. Lo siento, me conectaba un día para publicar y en lugar de eso me ponía a escribir los futuros capítulos (lo cual no es malo) o leerme las novelas ligeras, ya que quiero incluir más datos y hacer un popurri entre el manga, el anime y las novelas según sea lo que más case con el momento, incluso si cambio gran parte de la línea temporal dichas novelas tienen información sobre el mundo de FoZ muy interesante. Si alguien no las ha leído debería hacerlo, no es El Quijote, obviamente, pero no están mal para lo que son.
Un capítulo por navidad, aunque sea con algo de retraso.
Ni Battletech ni Familiar of Zero me pertenecen, sino a sus respectivos dueños.
Louise estuvo durante todo el trayecto de vuelta chillando a su familiar, a pesar de que se había sorprendido que el el conde Mott hubiera muerto a manos de un espíritu elemental que tenía cautivo, el hecho de que Kyle se hubiera marchado para rescatar a una sirvienta de un mago triangulo demostraba que no estaba bien de la cabeza. Quien sabia lo que podría haber pasado si Kyle hubiera asaltado la mansión a sangre y fuego con su maquina. Mientras que sobre el conde... bueno si lo que decía la sirvienta, que estaba ahora montada en el caballo de Louise cubierta con su capa para no coger frio, era cierto se merecía su destino, esperaba que el espíritu elemental solo hubiera actuado así por venganza y no atacara a más gente. Después de todo, había respetado a la muchacha. Tendrían que explicarlo en cuanto llegara a la Academia, los hechos eran bastante serios, un noble había muerto, casi todas sus tierras y parte de su servicio arrasados por un espíritu elemental. Louise ya había tenido suficientes elementales por un día. Aunque al menos los de carne y hueso parecían brutos pero simpáticos. Ni siquiera le habían cobrado el mantenimiento de Derf.
- ¿Un elemental de arena dices? - Colbert se llevo la mano al mentón. - Querrás decir un elemental de tierra.
- No lo sé señor Colbert. - Dijo Siesta bajando la mirada. - No sé mucho sobre criaturas mágicas, sé que parecía arena en movimiento. Cogió al conde y lo rodeo con dicha arena y lo aplastó delante mía.
- ¿No te hizo nada? - El viejo Osmond intento llenar su pipa, pero la señorita Longueville, la secretaria del anciano se la quito con un gesto de enfado, Kyle casi dejo caer su mandíbula al suelo al ver su pelo verde.
- No. - Dijo bajando la mirada. - Yo me desmaye y fue cuando Kyle me encontró. - El anciano miró al chico.
- ¿Ibas a la hacienda del conde a rescatar a la sirvienta?
- Af, señor. - Dijo en posición de firmes.
- ¿Af?
- Afirmativo, señor.
- ¿A pesar de que había sido contratada por dicho noble?
- Af, señor. Había tenido noticias de lo que hacía dicho noble con las sirvientas jóvenes y atractivas, no podía permitirlo, no hubiera sido honorable.
- ¿Sabes que un noble tiene permitido matar a un plebeyo que ose levantar una arma contra él?
- Neg, señor. Pero no me importa, con o sin mi 'Mech debía de enfrentarlo.
- El conde Mott era una mago triangulo, si sabes lo que es eso.
- Af, señor. Estuve escuchando en las clases de mi maestra. Intento familiarizarme con las peculiaridades de este mundo. A pesar de ello como digo debía de enfrentarme a él.
- ¿Por qué?
- Porque soy un biennacido y él no, señor. Mi clan se separo de los Clanes y fue abjurado porque creíamos que nuestro deber era seguir la ultima orden que nos legó el ilKhan antes de morir, hemos de proteger a aquellos que nos acogieron en nuestro tiempo de necesidad, en el caso de mi clan la Esfera Interior, en mi caso a mi Maestra Louise y a Siesta, y en ambos casos... - Hincho levemente el pecho y recitó con un acento arcaico y casi ceremonial mientras sus ojos brillaban. - Este es nuestro deber final, y no vamos a fallar. - El anciano miró a Colbert.
- Eso último que has dicho... ¿qué significa? Parecía algo muy especifico.
- Es El Recuerdo, la saga heroica de mi clan, en ella se recogen todos los grandes hechos y hazañas heroicas desde su creación hasta el día actual. Los miembros de todos los Clanes comienzan a memorizarlo desde que aprenden a leer. Este es un fragmento de las ultimas líneas que hemos incluido en él. El texto completo sería el siguiente. - Volvió a recitar con el mismo lenguaje arcaico y con una emoción palpable, como si solo recitar ese poema hiciera que el chico estuviera al borde de romper a llorar. - Y el ilKhan nos entregó sus palabras finales, cargando sobre nosotros la protección de aquellos entre los cuales encontramos refugio en tiempo de necesidad. Este es nuestro deber final, y no vamos a fallar. ¡Seyla! [1] - Todos se quedaron un segundo en silencio y quietos, como si estuvieran en algún tipo de ceremonial debíido a la vehemencia de las palabras del chico o confundidos por las mismas, hasta que finalmente el señor Osmond habló relajando un poco el ambiente.
- Bueno, creo que no podemos sacarles más, informaremos a palacio. - Se volvió a su secretaria. - Señorita Longueville, acompañe a la señorita de La Vallière y la sirvienta Siesta a sus respectivas dependencias, ya que su nuevo empleador ha muerto no veo porque no puede volver a su antiguo puesto, al menos hasta que confirmemos su declaración.
- ¿Y mi familiar? - Dijo Louise al ver que no le habían nombrado.
- Deseo tratar otros temas con tu familiar, si no le importa señorita de La Vallière.
- No, por supuesto. - Dijo ya arrastrando el cansancio de todo el día.
Cuando solo quedaron Kyle y los dos hombres el anciano saco otra pipa y comenzó a llenarla aprovechando que su secretaria no estaba.
- Bueno joven muchacho, me gustaría saber de donde has salido. - Dijo mientra encendía la pipa y daba un par de caladas.
- Af, señor. Me encontraba en el planetoide Dust Bowl en el sistema Arc-Royal en unas maniobras militares cuando mi maestra me invocó aquí, dicho sistema planetario se encuentra en el Cordón de Defensa de Arc Royal en la frontera entre la Zona de Ocupación de los Halcones de Jade y la Alianza Lirana, a 170 años luz de Terra Antirrotación y 228 años luz Centro. - El anciano parpadeo confundido.
- ¿Son algún tipo de coordenadas? - El profesor Colbert se acercó al anciano mirando al chico.
- Af, señor. Arc Royal se encuentra en un punto situado a 170 años luz en dirección opuesta al giro de la galaxia y 228 en dirección al centro de la misma con respecto de este mismo planeta. - Kyle pensó que sería mas fácil si simplificaba todo para ellos. - Un año luz es la distancia que puede recorrer la luz en ese tiempo, aproximadamente unos 9,5 billones de kilómetros. - Ambos magos intentaron echar cuentas infructuosamente.
- ¿Entonces eres de otro mundo muy alejado?
- Af, señor. Yo nací originalmente en el planeta Strana Mechty, a más de 1700 años luz de este planeta en dirección Centro, pero cuando mi Clan se movió hacia la la Esfera Interior yo me moví con ellos, siendo destinado a mi entrenamiento en Tamar a 317 años luz dirección Centro, dicho planeta fue la capital de nuestra zona de ocupación hasta el año 3057, con la guerra de rechazo contra los Halcones de Jade muchos de nosotros nos exiliamos en el planeta Arc-Royal y allí hemos permanecido construyendo nuevos 'Mechs y entrenando nuevos cuadros de guerreros.
- ¿Es muy común la guerra en tu mundo? - Pregunto Colbert.
- Af, señor. La Esfera Interior llevaba trescientos años en guerra para cuando llegamos a ella y conquistamos casi un cuarto de la misma en poco más de un año.
- Debéis de tener un ejercito enorme.
- Neg, señor. Los clanes solemos luchar en casi todos nuestros combates en amplia inferioridad numérica. Nuestra tecnología, entrenamiento y fiereza superiores compensan dicha desventaja. Para que entiendan la diferencia sería como si un ejército de magos cuadrado se enfrentara a uno ejercito el doble de grande de plebeyos.
- ¿Por qué atacasteis esa región? - Kyle les explico parte de la historia de la Liga Estelar, el golpe de estado de Amaris, el Exodo de Kerensky y la pugna entre clanes cruzados y guardianes. El señor Osmond siguió chupando la boquilla de su pila con gesto de curiosidad.
- ¿Entonces parte de tu sociedad quiere conquistar ese planeta, Terra, para convertirse en el Clan que reine sobre los demás y volver a levantar la Liga Estelar? ¿Y donde esta ese planeta?
- Af, señor. En cuanto a la localización de Terra... estamos en ella.
- ¿QUÉ? - Gritaron los dos profesores al tiempo, la pipa casi salio despedida.
- Lo siento señor, no les he explicado otra cuestión sobre mi origen porque no sabía como plantearla, los detalles se salen de mi área de conocimientos. Si bien ahora mismo estamos en Terra no es la misma Terra que buscan los Clanes, estamos en una realidad o universo paralelo al suyo. Este planeta equivale a la Terra de nuestros ancestros pero no es estrictamente el mismo.
- ¿Quieres decir que no solo eres de otro planeta, sino que dicho planeta esta en otro universo?
- Af, señor. Un universo donde no existe la magia y la humanidad lleva mil años viajando por la estrellas y luchando entre si. - El director de la escuela miro al su compañero.
- Esto es bastante extraño, y a la vez interesante, tendremos que investigar esto en más profundidad.
- Sí, sobre todo si mis investigaciones sobre el guardián de Tar...
- Eso lo hablaremos luego señor Colbert. Por el momento debemos dejar marchar al joven con su maestra. Ya hablaremos más tarde sobre los detalles.
- Permiso para hablar señor. - Dijo Kyle.
- ¿Qué? - El anciano parpadeo incrédulo. - Sí, si, puedes hablar.
- Puedo preguntarles el significado de esto. - Dijo levantando el neurocasco de Mott. - Esto estaba en poder del conde. Pero es un objeto de mi mundo. Y vi algunos objetos más en el almacén donde encontré a Siesta de Tarbes.
- ¿Qué es?
- Es un neurocasco, uno de los dispositivos necesarios para controlar un battlemech como el mio, este es muy antiguo, diría que pertenece a la era previa a la Liga Estelar. Se usa para transferir el sentido del equilibro del battlemech directamente al cerebro del mechwarrior ayudándole así a mantener el equilibrio de su máquina.
- Increíble objeto. - Dijo Colbert acercándose y observando el mismo. - ¿Transfiere el equilibrio de una maquina a un humano? Es prodigioso.
- Af, señor. Sin esta tecnología los battlemechs no existirían y los cazas aeroespaciales serían mucho más difíciles de pilotar. ¿Podría saber como es posible que gente y piezas de tecnología de mi mundo acaben en este de forma tan aleatoria? - El anciano recogió su pipa y miro al chico.
- Siento no poder darte un respuesta firme, sabemos que en ocasiones son invocados o aparecen repentinamente objetos en este mundo de los que desconocemos su origen. En cuanto a personas... he oído rumores sobre algunos grupos de gente que dicen venir del norte de Germanía o de tierras más lejanas, pero en en realidad son del mismo lugar de donde vienen dichos objetos. La iglesia tiene una ferrea vigilancia sobre los objetos, aunque hay muchos fuera de su control. La torre de esta academia tiene algunos. - Vio la cara de Kyle. - Por desgracia no puedo mostrártelos sin un permiso especial. Aunque, si son efectivamente de tu mundo tal vez tus conocimientos puedan ayudarnos a saber que son.
- Si me es posible ayudar lo haré, señor.
- Bien, si no tienes más preguntas lo mejor será que te marches con tu maestra, hacerla esperar no ayudara a calmar su genio.
Kyle entró en la habitación de su maestra, justo cuando Louise iba a saltar sobre él vio que llevaba algo en la mano. Un plato con una porción de tarta de bayas. Ella volvió el rostro furiosa hacia un lado.
- Eso no hará que no te castigue por imprudente.
- Neg, maestra. Sabe que no intentaría eso, este pastel es que pensaba darle como recompensa después de la sesión de entrenamiento de hoy. Por desgracia no pude hacerlo en su momento debido a las noticias sobre Siesta. - Dijo dejándolo sobre la mesa. - Necesita azúcar para reponer lo que ha perdido hoy y combatir la agujetas en próximas sesiones. - Louise intentó no mostrar las ganas que tenía de comerse ese pastel, al quedarse dormida se había perdido la comida y la cena, pero su estomagó no le hizo ese favor gruñendo desaforadamente. Ella se puso colorada.
- ¡Bi... bi... bien! ¡Me lo comeré! - Dijo sentándose delante del plato. - Pero quiero hablar contigo muy seriamente.
- Af. - Kyle se puso de pie delante de su maestra, al otro lado de la mesa. Louise dio un primer bocado, el cual le supo a gloria y la relajo un poco, pero enseguida comenzó. Esa noche le volvió a tocar dormir fuera.
Louise intentó zafarse de la presa, pero los brazos de Kyle eran muy fuertes, intentó patear las espinillas de su familiar, pero este había separado las piernas lo suficiente para que ella, inmovilizada desde atrás, no pudiera dar un certero taconazo.
- Creía que era más fuerte. - Dijo el chico al oído de la maga. - Tal vez debería divertirme con su cuerpo si no es capaz de hacerme frente.
- ¡Suéltame! ¡Te lo ordeno! - Exclamo al tiempo que intentaba moverse a los lados para aflojar la presa.
- Eso no funciona así maestra. - Bajo la mano derecha desde los hombros, mientras mantenía la izquierda en su cuello, hasta el estomago de la chica. Louise dio un cabezazo atrás golpeándole justo debajo de la oreja a Kyle, esta aflojo un segundo el agarre, pero enseguida se repuso. - Mucho mejor. - La mano bajo un poco más.
Louise hizo un esfuerzo y lanzó un taconazo a la entrepierna de Kyle, que dio de lleno, el familiar se separó un poco, pero el refuerzo del mono de vacío que se usaba en Dust Bowl para salir al exterior impidió males mayores. Kyle volvió a agarrar a Louise, para luego soltarla bruscamente.
- ¡Mal! - Gritó furioso. - Le dije lo que debía de hacer, y no ha sido capaz de encadenar los golpes. Primero forcejea y fuerza al atacante a bajar su punto de gravedad y separar las piernas, luego lanza un taconazo a la entrepierna del asaltante...
- ¡Eso he hecho!
- Af, pero después se que quedado quieta. No sabe si el primer golpe puede neutralizar a un atacante, así que debe encadenar varios ataques para asegurarse que deja de ser una amenaza.
- ¿Por qué tenemos que repetir tantas veces? Me duelen los brazos y los hombros. - Kyle soltó un bufido antes de responderla con contundencia.
- ¡Memoria muscular! - Grito el chico haciendo dar un respingo a la maga. - Repetirá esto hasta que pueda hacerlo de forma mecánica, sin pensar, sin dar tiempo al enemigo a poder reaccionar. Y cuando lo haga bien, volverá a repetirlo.
- Yo... - Se estremeció furiosa. - ¿Y porque me tocabas así?
- Porque quiero verla enfada, como ahora.
- ¿Qué?
- Lo he notado, cuando se enfada y canaliza adecuadamente esa ira, es capaz de superar su miedo y actuar como debería siempre y golpear con toda su fuerza, si no usted misma limitaría la fuerza que usaría en los ataques, así que cuando golpee la quiero enfadada, muy enfadada. Por eso la quiero furiosa cuando pelee conmigo. Además, si siente que el riesgo que corre es real actuara mejor.
- ¡Yuujuuu! ¡Cariñoooo! - Sonó una voz detrás suya. Kyle miró a su maestra mientras su hombros se hundían un poco.
- Es Kirche ¿quiaf?
- Si. - Dijo la chica con una mueca que hizo que el lobo se extrañara.
- Neg, estoy harto de dormir en el pasillo, la despacharé rápidamente según sus ordenes.
- ¡No! - Dijo la chica. - Sin que sirva de precedente hoy puedes hablar con ella. - Kyle la miró como sospechando algo, luego asintió y se dio la vuelta.
- Señorita Zerbst. - Respondió formalmente. - ¿Qué desea?
- ¡Oh! No seas tan formal cariño. - Le dio un abrazo al chico echándosele encima mientras Tabitha miraba la escena de soslayo. - Hace varios días vi como esta Louise te regalaba una espada vieja y oxidada, y eso esta mal, un guerrero como tu merece una mejor. Así que te he traído esto, una obra de arte germana. - Dijo mostrando la misma espada que había rechazado antes Kyle. - Louise deberías estarme agradecida, con esta espada tu familiar lucirá más en la exhibición anual de familiares.
- Disculpe señorita Zer...
- ¡Fundador! ¿La exhibición anual? ¡Lo había olvidado! - Interrumpió la chica. Miró a Kyle. - ¡Fundador! ¿Que vamos a hacer?
- Esta Ze... Louise siempre tan despistada. - Dijo la chica germana guiñando un ojo.
- ¿Qué es eso de la exhibición? - Zerbts sonrió y levanto un dedo mientras decía de forma condescendiente.
- Todos los años los alumnos de segundo curso, como nosotros, debemos de hacer una exhibición mostrando a nuestros familiares al publico. Demostrando sus habilidades y talentos, el ganador obtiene un premio. Además, este año vendrá la princesa de Tristania a vernos y será la que haga entrega del tesoro.
- ¿QUEEEEE? - Chillo de nuevo Louise. - ¡Fundador! Tenemos que hacer al...
- Maestra. - Kyle miró a la chica.
- ¿Que?
- Relájese maestra. Por mucho que repita "fundador" no va a solucionarse nada. Necesitamos centrarnos, un combate cada vez, al estilo de los clanes. - La chica le miro confundida. - Resolvamos lo que tenemos antes y luego abordemos el tema de la exhibición...
- ¡No lo entiendes! ¡La princesa... !
- ¡No ganara nada viéndola nerviosa! - Kyle levanto la voz. Louise se quedo callada. El chico miro a Kirche. - Señorita Kirche, lo siento mucho, no puedo aceptar su regalo por dos motivos. - La chica fue a decir algo, pero Kyle levantó la mano para que no hablara. - Primero, tengo prohibida cualquier tipo de relación, tanto amorosa como sexual con su persona. Siendo una orden, para mi, un miembro de los Clanes es absolutamente vinculante. Nuestra sociedad se basa en la obediencia y el honor. Si mi khan me ordenara que luchara yo solo contra un enemigo ampliamente superior hasta la muerte, no dudaría y lo haría por el honor de mi clan. El segundo motivo, se debe a que debería regresar a la ciudad y mandar detener y colgar al comerciante que le vendió esta espada, es una falsificación sin utilidad, por eso la rechacé hace tres días, cuando ese surat librenacido me la ofreció. - La chica miró la espada confundida. - Por favor, si bien no tengo permitida ninguna interacción como las anteriormente citadas, puedo ofrecerle mi ayuda para que le reembolsen el dinero. - Dijo haciendo crujir los nudillos de su mano derecha.
Kirche bajo el rostro, pero no antes de ver la cara de Louise, estaba sonriendo, seguramente feliz de haberla ganado, aunque fuera a través de su familiar. Luego se fijó en el chico, aunque aquella noche había mostrado grandes deseos de acostarse con ella, ahora a pesar de que seguramente aún los tendría se mostraba más lejano. Seguramente podría intentar tentarlo, pero no sabría cuanto aguante tendría ese chico contra sus instintos. Varias noches atrás había demostrado tener muchísima entereza al salir literalmente de entre los brazos de ella por una orden de su maestra. Pero de pronto miró a su rival, Louise, no podía permitir que una chica incapaz de hacer un hechizo venciera. Tendría que estirar al máximo la cuerda para ver que aguantaba más, el sentido del deber del chico o sus deseos, después de todo Louise no haría nada con él, y posiblemente no le dejara acercarse a otra chica con su ridículas ansias posesivas con su familiar, un chico tan activo en ese aspecto pronto estaría desesperado por poder estar con una mujer, y allí estaría ella. La germana intentó mostrarse decepcionada y algo sorprendida.
- ¿Así que es falsa? - Dijo levantando la espada por la correa de la vaina. - ¡Que pena! Era muy bonita, creo que se la enviaré a un primo mio, no sabe diferencia una escoba de una espada, pero le adornará bien en su sala de armas. - Se volvió hacía Louise. - Has ganado esta vez, te lo concedo, pero no será así siempre. - Se marchó con Tabitha siguiéndola mientras seguía ojeando un libro.
Kyle miró a Louise.
- Esto no se ha acabado ¿quineg?
- No, esa perra es cabezota. - Como alguien que yo me sé. Pensó Kyle. Louise volvió a llevarse la manos la cabeza. - ¡La exhibición! ¿Qué voy a hacer?
- Maestra, lo que vamos a hacer es presentar a su familiar, y lo que solo él sabe hacer en comparación con los otros familiares. - Señaló al Pack Hunter. - Tendremos que hacer algunos preparativos, pero creo que sé como llevarlos a cabo.
Guille caminaba por el patio de la academia cuando alguien le cerro el paso sorprendiendolo. Era Kyle.
- Me han dicho que estabas buscándome. - Dijo el Lobo.
- ¡Oh! - Se repuso de la sorpresa. - Si, deseaba hablar contigo familiar de Louise...
- Tengo un nombre. Es Kyle de los Lobos en el Exilio.
- Sí, sí. - Carraspeó, mientras se rebuscaba bajo la capa, Kyle se puso en guardia. - Kyle de los Lobos en el Exilio, deseaba disculparme contigo – Saco un ramo de rosas de Kerensky sabría donde. - Acepta este obsequio de paz de parte de Guille le Bronce, demostraste ser un gran guerrero, tanto como uno de los hombres de armas de mi pa...
- Neg. - Dijo Kyle.
- ¿Qué?
- Negativo, no soy un guerrero, soy un cadete, un cachorro de Lobo, si hubiera sido un guerrero plenamente formado de los Clanes el combate hubiera durado la mitad. - Guille retrocedió un poco asustado. - No obstante, acepto tu... obsequio de paz como isorla por mi victoria. Pero me gustaría hablar contigo sobre algo.
Louise regresó de los baños de damas de la academia, estaba cansada, pero menos de lo que habría esperado, pero aún así seguía preocupada por la exhibición. Cuando llegó a la habitación vio a Kyle sentado en la mesa esperándola. Sobre la mesa había un jarrón con un ramo de rosas, seguramente de Guille. El chico se levantó y la miró.
- Esta hecho, nos ayudara maestra.
[1] Sheyla: Es algo así como el equivalente a "Amen" entre los clanes, viene de la contracción de la frase So shall it be. No confundir con el So say we all de Battlestar Galactica, aunque se parece bastante en cuanto a significación ritual.
Bueno, ahora vamos a los negocios. Kamijou Touma no baka prácticamente adivinó lo que era Ran poco después de la publicación del capítulo, un hacha. Y gracias por tu deseo, espero que se cumpla. Cuando quieras podemos hablar sobre tu personaje.
Arthas: Me saldré del Canon lo necesario, hay eventos que quiero respetar, y otros que la inclusión de un chaval con una formación militar intensiva montado en un 'Mech en este universo hará que se resuelvan casi instantáneamente. La cosas van a cambiar, pero hasta ahí puedo leer.
Nos vemos en el campo de batalla del siglo XXXI mechjocks.
