*-* Hola chicas nuevo capitulo, gracias por esperar y entender las razones de mi tardanza. Muchas gracias también por sus comentarios como siempre gracias a mis lindas chicas del blog: milagros, kaite, Karla, marcia andrea, Andrea Rot, hrojano, Fernanda, Roma, Nlle, Anonimo, s_mile, Nati, dracullen, RominitisV, *Ckalu*, del chat gracias a marciaandrea y Gabita 14.
A las chicas que dejan sus RW en Fan Fiction por sus alertas, favoritos y demas...
Igualmente gracias a todas las que leen, bueno sin mas aca les dejo el capitulo*-*
Edward POV
-Bella, no te mentiré. Tengo miedo, quiero hacer las cosas bien contigo, pero no se como, es muy complicado.
-Lo se, esto no puede ser.
-Bella si se quiere se puede. ¿Tú quieres?
-Si quiero.
-Eso es lo único que importa, nada más.
Habían pasado dos días desde mi cita con Bella en el puerto, esa noche organice todo para que ella no se sintiera incomoda en ningún momento. Sabia de antemano que ella estaba muy prevenida y un poco renuente a salir conmigo, no podía mentir yo también estaba prevenido en un inicio porque esto iba mas allá de lo que yo podía pensar, se suponía que había jurado no volver a fijarme en nadie que no fuera de un nivel social y económico similar o igual al mío, y es que la relación con Laureen solo me había traído dolor.
Hace dos años decidí entregarle mi vida y mi corazón, o al menos en ese momento lo creí así, a mi asistente Laureen Brown en un inicio me sentí cautivado por su físico era una rubia espectacular, con las curvas en los lugares correctos y sobre todo muy sensual y segura en su forma de tratar con el sexo opuesto, era una buena empleada cumplía con sus labores de forma inmediata y de un momento a otro empecé a salir con ella, me enamore de una forma muy rápida y en menos de tres meses estábamos viviendo juntos. Sin embargo las apariencias engañan y Laureen mostró su verdadera cara 8 meses después, cuando descubrí los desfalcos que habían sufrido mis cuentas personales, cuando descubrí que su mayor motivación para estar a mi lado era mi cuenta bancaria y mi apellido, porque ella sabia cuales eran mis raíces y cual seria mi futuro el día que mi padre desistiera de seguir en el trono. Por cosas de la vida su farsa se fue al suelo y todo se supo.
Me dolió haber confiado en ella, haberla querido como lo hice, pero ya no podía seguir lamentándome así que tenia que seguir adelante. Pero antes de eso le jure a Jasper y me jure a mi mismo no volver a confiar en una mujer que no pudiera tener algún interés más allá de lo sentimental conmigo.
Pero Bella, me estaba haciendo romper con esa promesa y es que cada una de sus acciones me demostraban que ella era muy diferente a lo que inicialmente había pensado, aun tenia ese sentimiento de comodidad con el que llegue del puerto, esa noche había insistido en regresarse sola, cosa que yo jamás iba a permitir, si la otra noche le paso lo de los depravados esos, no quería ni pensar que podía pasarle al intentar regresar a palacio a las 2 de la madrugada.
Así que finalmente accedió y me dejo que la llevara a palacio. Cuando me dirigí a mi habitación me encontré con Alice en el sofá que había a un costado de mi habitación leyendo un libro, mi hermana era una pulga con complejo de bailarina cuando se empeñaba en averiguar algo y yo no había sido la excepción finalmente le había contado lo que me pasaba con Bella y se había mostrado muy feliz cuando le conté mis planes para nuestra cita. Pero esa noche no le conté mucho, seguía queriendo guardar mis experiencias con Bella, solo para nosotros dos.
Dos días pasaban y ahora me encontraba pegado al teléfono tratando de ubicar a Jasper para que me informara de la compañía. Había hecho dos llamadas y nada, esta seria la ultima, un timbre, dos, tres, no iba contestar...
-Hermano ¿Te secuestraron?- contesto el cabron.
-Jasper llevo llamadote media hora y no contestas-dije molesto.
-Lo siento estaba en reunión con finanzas, Edward tengo noticias poco alentadoras.
-¿Que paso?- esto no me sonaba nada bien.
-El proveedor de los nuevos suministros nos ha rechazado los pedidos y los dos yates que nos habían pedido para los diputados Australianos también han sido cancelados- dijo un poco exasperado, el panorama era malo Jasper no se alteraba con facilidad.
-¿Como es eso posible? Jasper por que no me haz llamado al instante, podría haber hablado con ellos.
-Edward lo intente, llame a ese palacio mil veces pero una tal Leah siempre decía que tu no estabas y ese móvil que cargas allá no sirve para nada, además tenia que hablar primero con finanzas, lo de Australia no es muy grave y no nos afecta mucho- eso también lo sabia yo, al igual que ya sabia de donde venían las negativas y Leah no tenia nada que ver en eso-lo que si nos afecta y bastante diría yo, es lo del proveedor.
-Claro Jazz, los costos nos aumentarían, los beneficios disminuirán- esto complicaba todo.
-Sin embargo eso no es lo peor, le pedí a Jenks- el era uno de mis hombres de confianza- que tratara de hablar con el señor Strauss y el le dijo a Jenks, que no podía hacer trato con nosotros cuando la empresa pensaba disolverse en tan poco tiempo, al parecer, el es muy amigo de una señora Irina...
-Denali- interrumpí, lo sabia esto no era si no otra artimaña de mi ilustrísimo padre.
-¿La conoces?- Pregunto Jasper, pero yo seguía tratando de darme patadas mentales por no haber prevenido este tipo de actuación de parte de mi adorado padre.
-Por supuesto, es la madre de mi Ex prometida- dije bastante enojado a estas alturas, pero no lo iba a pagar con Jasper, el no tenia la culpa.
-Mierda, eso quiere decir...-lo corte.
-Que su majestad Carlise Cullen esta detrás de todo esto- eso lo tenia claro.
-Puff, lo siento hermano. ¿Pero que hiciste para que hiciera eso?
-Pues simple ya le dije que no me iba a casar con Kathe y eso pues es obvio que afecta tanto a Carlise como a la familia Denali- en ese momento se me ocurrió algo que no había pensado antes-Jazz mira yo tratare de arreglar las cosas acá, necesito que aceleres lo de Emmett mañana quede de almorzar con el y Rose, así que envíame lo que tengas para llevarle mañana los primeros planos y bosquejos, hablamos mañana.
-Esta bien, ahora termino de revisar eso y te lo hago llegar. Llámame si necesitas algo.
-Esta bien, hasta luego- y colgué necesitaba encontrar cuando antes a Cayo era uno de los mejores investigadores que existía en el mundo, el podría encontrar esa aguja en el pajar de todos los refranes.
Sin embargo mis planes se vieron pausados cuando unos suaves golpes en mi habitación pedían permiso para pasar, esos ya los conocía a la perfección era Bella.
-Pasa- dije.
-Permiso- dijo Bella como siempre siguiendo el estupido protocolo impuesto por mi padre- Buenos Días Señor Cullen- dijo bastante seria, estos dos días ella casi siempre estaba con una sonrisa radiante sobre todo cuando venia en las mañana a avisarme del desayuno o algo así- Su Majestad lo necesita en el despacho y dice que es urgente, permiso- dijo intentando irse sin mirarme siquiera.
-Bella, ven ¿Que va mal?- la tome del brazo.
-Le rogaria por favor Señor Cullen que me suelte- dijo aun sin mirarme.
-¡No Bella! No hasta que me digas que va mal, ¿Que tienes?- esto no era normal, ella estaba en una actitud muy diferente a la de anoche cuando estuvimos en el jardín, algo le había pasado y de acá no salía sin que yo supiera.
-No es nada...-pero Bella se vio cortada cuando la última persona que quería ver interrumpió en mi habitación.
-Señorita Swan, creo que no fui lo suficientemente claro o es que a sus problemas ahora se le sumo la sordera y la falta de entendimiento- quien coño se creía para hablarle así.
-No le hables así, respétala-mi malgenio iba llegando a su estado casi alto, odiaba que humillaran a la gente y mas a Bella, últimamente me molestada de sobremanera que ella se viera obligada a servirme, por eso tenia planeado decirle que le ayudaría a buscar otro empleo mas adecuado a sus capacidades.
-Tu no te metas, estoy hablando con la servidumbre- una vez demostraba lo mala persona que era, mi padre era la persona mas déspota que podía existir en la faz de la tierra.
-Pues Isabella puede ser lo que quieras, pero es una persona ante todo y merece respeto- durante todo este intercambio Bella permanecía con la mirada en el suelo y la cabeza agachada y eso me hacia enfurecer mas, ella no tenia porque agacharle la cabeza a nadie cuando no la respetaban-Además, ella ya me comunico que me necesitas en el despacho así que vamos, después de ti-dije señalando el pasillo, pero Carlise no se movió ni un paso y Bella menos.
-Señorita Swan ¿Le quedaron claras mis ordenes?- dijo en el mismo tono ignorándome por completo.
-Si su majestad, permiso- dijo haciéndole la venia, al gran príncipe quien solo dio un seco asentimiento, sin mas Bella se perdió en las escaleras y a mi se me olvido que Carlise quería hablar conmigo ahora solo me preocupaba y bastante era saber que le pasaba a Bella, debería ser algo grave para que ni siquiera me diera un saludo.
Nuevamente las inseguridades llegaron a mi mente, ¿Habría dicho algo anoche que le molesto? ¿Hice algo mal? Bella era la única mujer capaz de hacerme sentir inseguro.
-¿Preocupado por la servidumbre?- esa pregunta me saco de mis pensamiento pero lo que me sorprendió fue el gesto de burla que tenia Carlise en el rostro sumado la suficiencia y prepotencia que lo caracterizaban.
-No para nada- tenia que mantener la fachada desinteresada ante el, no por mi pero si por Bella- ¿Para que me necesitabas?- durante mi llamada con Jasper había decidido no decirle nada acerca de lo del proveedor, tenia que hablar primero con Cayo.
-Es bastante simple, mañana nos vamos a la península Olimpic con los Denali así que espero que nos honres con tu amable presencia.
-No puedo, tengo negocios que atender- tenia mi cita con Emmett y Rose, y quería aprovechar que ellos se irían para hablar claro con Bella aunque eso lo pensaba hacer hoy mismo, no podía soportar verla así.
-Edward ¿Hasta cuando vas a seguir llevándome la contraria? es que no haz entendido que acá se hace lo que YO digo.
-Corrección, tus empleados y súbditos hacen lo que TU dices, pero como parece que el de los problemas de entendimiento es otro-Ja! ahí me cobre una de las de Bella- Te explico- dije en ese tono que a mi me molestaba tanto, era el que utilizaban para hacerlo sentir a uno como un niño de cinco años-Yo no soy ni lo uno ni lo otro, para mi desgracia y creo que la tuya también soy tu hijo, mayor de edad, por cierto, así que no tengo porque hacer lo que tu dices.
-En fin, Edward mañana salimos a las tres de la tarde hacia la península en el helicóptero. Tu te atienes a las consecuencias de no acompañarnos- esa fue solo otra pista que confirmaba mi teoría inicial acerca de los pequeños golpes financieros que estaba sufriendo mi compañía, sin embargo solo asentí, no quería perder mas mi tiempo con el.
Aunque a estas alturas tenia varias cosas comprobadas, la primera de ellas Carlise e Irina eran los culpables de los problemas con el proveedor, pero para eso ya tenia una solución a la vista y Rosalie me iba a ayudar, mi segundo hecho comprobado fue que Carlise era el responsable del terrible estado de animo de Bella, para ella también ya tenia una solución, solo esperaba que su lado terco no surgiera de repente, Alice ya me había advertido de la linda cualidad de Bella. Y tercero sorprendentemente también tenia que ver con su majestad y era que seguía empeñado en casarme con la niñata esa y para eso también tenia un plan, investigaría a Irina y a su familia, estaba casi seguro que algo había detrás de toda esta parafernalia del matrimonio arreglado, este asunto no se trataba solo de cumplir con un compromiso y tradiciones familiares, esta gente escondía algo y acá era donde entraba Cayo, el mejor en lo suyo, con el hable y concrete una cita para comentarle mi caso en especial.
Después de mucho meditar decidí confrontar a Bella, necesitaba saber que le había pasado, así que acudí con mi aliada incondicional.
-Toc toc-dije abriendo la puerta Alice se encontraba como raro frente al espejo poniéndose alfileres a ella misma- ¿Qué diablos estas haciendo?
-Ah…Hola Eddie Lover- la mato juro que si no fuera mi hermana la mato, como se le ocurría decirme así.
-Alice- mi tono era de advertencia.
-Edward- dijo en el mismo tono.
-Bueno no estoy para rodeos ni discusiones sin sentido contigo, necesito tu ayuda- dije sentándome en una silla al lado de su intento de taller de costura- Antes que nada contéstame ¿Qué haces?
-Es un nuevo modelito que diseñe- dijo con los ojos brillando, eso siempre pasaba cuando hablaba de moda.
-¿Para ti?- asintió- interesante.
-Pero no creo que vinieras acá hablar de mis modelitos, es acerca de Bella ¿no es así?- fue mi turno de asentir-Esta muy rara, pero tranquilo tu no tienes nada que ver su estado de animo.
-Eso creía saberlo Alice, necesito que me ayudes para poder hablar con ella.
-Edward ¿Te gusta?-asentí-¡Oh por todos los cielos! Es cierto yo lo sabia se lo dije a ella hace mucho tiempo cuando le leí las cartas- lo que faltaba Alice de bruja, sin embargo continuo saltando por la habitación con los pedazos de tela colgando aun de su ropa-Oh Edward ella es perfecta para ti, lo se. Las cosas no serán fáciles, pero van a ser muy felices lo se- de repente se sentó a mis pies-Y ahora solo por eso te diré que creo saber porque Bella esta así.
-Pues que esperas para decirme- yo amaba mi hermana, no crean lo contrario pero a veces daba tantos rodeos para decir las cosas que me agobiaba y más hoy que mi paciencia estaba al límite desde la mañana.
-Que acosador- dije rodando los ojos- En fin, esta mañana baje a la cocina y mi padre-lo sabia dije en mi mente- estaba hablando con ellas.
-¿Ellas?-pregunte.
-Si, Ángela y Bella, veras es que en las próximas semanas no solo Bella empezara la escuela, Ángela ingreso a la academia estatal de cosmetología así que ella y Bella habían hablado con Sue para los permisos para poder asistir y esta mañana cuando Sue le comento a papá lo de los horarios que previamente Bella y Ángela había arreglado entre ellas, la bomba exploto y papá dijo que ellas no tenían autoridad para decidir que horarios trabajar, que eso lo decidía el.
Un canalla eso era lo que era, pero no entendía porque Bella estaba distante conmigo lo que Alice me decía explicaba un poco pero no todo. Al parecer ella entendió y siguió.
-Pero eso no es todo esta mañana, Kathe volvió hacer de las suyas y empezó a hablar de sus planes de boda contigo y no se que mas cosas, Edward tienes que parar eso en verdad, por Bella, la esta pasando muy mal con eso- acá esto si explicaba la actitud de Bella, tenia que hablar con ella, las cosas no se podían dañar ahora que ella había decidido darnos una oportunidad.
-No tenia ni idea que la Barbie había estado acá- dije llevándome las manos al cabello- Alice, no es justo que Carlise trate de dañar los planes de Bella.
-Lo se Edward, por eso hable con mamá y ella tratara de hablar hoy con el- mamá lo intentaría pero Carlise era tan terco como yo y sabia que no iba a ceder tan fácilmente.
-Y en cuanto a Kathe, no te preocupes hablare con Bella y mañana con las Denali, esto no va a seguir así, ahora necesito que me ayudes para que yo pueda hablar con Bella, así que dile que la espero a las once en el Jardín- Alice era mi mensajera estrella y mi principal aliada.
-Esta bien, Edward otra cosa ¿Iras mañana a la península?
-¿Perdiste la razón? Es claro que no. Tengo una cita con McCarty en la tarde, además, si voy lo mas seguro es que regrese esposado, por intento de asesinato o algo así- dije riéndome- ¿Tu iras?
-¡Que buen chiste!, no hermanito mañana tengo reunión del comité de voluntarios de la cinta amarilla.
-¿Eso existe?- negó- Eres grande Alice Cullen.
-Lo se, además por lo único que iría seria por verle la cara a la Barbie cuando se de cuenta que tu no llegaras.
-Tranquila esa se la veras mañana cuando lleguen acá para irse ya tengo todo perfectamente organizado- dije saliendo de la habitación de mi hermana.
Eran exactamente las once mas quince y yo seguía como un imbecil en la banca del jardín esperando a Bella. Alice me había asegurado que ella había aceptado hablar conmigo pero sin embargo habían pasado quince minutos y no aparecía. Llegaron las once mas treinta y cuando me disponía a irme, una voz me hizo detenerme.
-Lo siento, tenia que esperar a que su majestad cerrara el despacho para poder venir-dijo Bella sentándose en la banca en la que yo estaba.
-No pasa nada- dije parándome frente a ella y metiendo las manos en mis bolsillos en un intento que frenar el impulso de abrazarla y tocarla, aun no sabia muy bien como comportarme con ella- Bella tenemos que hablar de lo de esta mañana- ella asintió- me han dicho que estabas mal por lo de Carlise con tus estudios- volvió a asentir- Y por Kathe- ahí fue cuando se puso roja y me desvío la mirada- Bella, mírame dije poniéndome a su altura frente a la banca y tomando sus manos que estaban mas frías que de costumbre.
-No es necesario que digas nada Edward, yo entiendo esto al final no era mas que un juego y pues no te mentiré a mi me gusto, tranquilo yo desde un principio sabia que esto no podía ser así que no te preocupes- dijo con sus ojos cristalinos y tratando de apartar sus manos de las mías.
-Bella, no seas celosa- dije en broma.
-No te rías de mi Cullen, y no son celos- dijo elevando su mentón- Para tener celos tendría que tener una relación contigo y ese no es el caso, supongo que la señorita Denali si es pata para tener celos ya que ella aun es su prometida.
-Bella, ella no es nadie cuantas veces te lo tengo que decir, eres tan absurda.
-Primero soy tu payaso de turno, luego una loca celosa y ahora absurda, no estoy de animo de verdad Edward, tengo que pensar que hacer con el instituto y tu tienes que organizar tu viaje con tu familia política así que permiso- dijo poniendo se en pie y tratando de huir como siempre.
-No me oíste-dije sujetándola contra un árbol- Ella no es nadie y tu ahora lo eres todo- nuestros rostros estaban a una distancia muy corta.
-No te me acerques tanto, cuando lo haces no pienso con claridad- dijo en susurro.
-Lo ultimo que necesito es que pienses- dije dándole un pequeño beso- solo quiero que sientas Bella- y ahora si la bese como tenia que ser, seguía con las manos a cada lado de su cabeza y la unión de nuestros labios nuevamente era perfecta, este era mi momento preferido con Bella, las noches en el jardín cuando lograba hacer que sintiera mas que pensar, ella reacciono e intensifico de igual forma el beso.
Pero como nada podía ser perfecto el hechizo se rompió de repente.
-Ahora te revuelcas con la servidumbre- dijo la maldita voz que tanto odiaba.
*-* Chan, chan…jajajaja no me maten!, pero no podía seguir jajajjaa...espero sus comentarios, dudas, criticas y demás todas son bienvenidas, besos.*-*
