Hola a todas, okei sé que tengo como un mes o mas sin actualizar pero bueno al fin hoy mi cabeza tuvo ese foco de inspiracion y chacha ca chan aquí traigo conti! espero sea de su agrado la acabo de escribir y pues no quería esperar más gracias por sus comentarios, sus me gusta, aunque me haría mas feliz si me dan un comentario ^^U en fin aún así gracias a todas n.n, me sorprendí de ver varios me gusta en los capis y bueno, espero seguir bien con mi trama por que la verdad se me ha dificultado mucho inspirarme en todas mis historias u.u en fin...sin más a leer n.n


Cap.14 Amaya

—Entonces tú… ¡Tú eres mi madre!—afirmó Aome, al haber escuchado que Amaya era la madre de su hermano. Amaya asintió, y Aome negó con la cabeza ¡Otra mentira más en la familia Higurashi!

—Sería mejor que las dejemos un momento a solas señor Taisho—dijo Melanie—Parece que tienen mucho que aclarar.

Sesshomaru asintió, y siguió a Melanie a la cocina, mientras Aome y "su madre" se quedaban en la sala.

— ¿Te molestaría si continuáramos en el despacho?—dijo Amaya a Aome al quedarse solas, Aome asintió y se dirigieron a otra habitación que seguro era el despacho—Pensé que aún creías ser hija de…—no pudo continuar Aome la interrumpió.

—Hasta hace poco me enteré que en realidad era una mentira, Souta me tuvo desmentir algunas cosas—dijo con un tono lleno de decepción—Yo te creía muerta—dijo mirándola a los ojos.

—Sé que hay muchas cosas que no son lo que tú creías, incluso hay cosas que ni tu hermano sabe de nosotros, por el bien de ambos—dijo la mujer.

Aome se rió con sarcasmo— ¿Por nuestro bien?—dijo de forma irónica y suspiró— ¿Qué otras cosas más ocultan por nuestro bien?—preguntó.

—Eso es algo que no deben saber—dijo sin inmutarse.

— ¡Claro! ¡Y por no saberlo Souta está al punto de la muerte!—dijo exaltada.

—Son gajes del oficio—dijo con tranquilidad.

—Gajes del oficio ¿eh?—ironizó—Por lo visto no te importa nada lo que le pase a mi hermano—dijo decepcionada.

— ¡No te equivoques Aome!—dijo Amaya mirándola directamente a los ojos—Si se ha montado toda esta farsa ha sido por protegerlos a los dos, y me importa mucho lo que suceda contigo o con tu hermano, aunque tú no lo creas—dijo mientras veía que el rostros de Aome se relajaba un poco más.

—Traje unos papeles que me pidió que entregara aquí, asegurándome que encontraría respuestas—dijo con seriedad—Sólo quiero saber si vas a ayudarme ¿Lo harás "mamá"?—dijo de forma sarcástica la última palabra.

Amaya sonrió de medio lado—Aunque no me digas mamá porque te nazca y sólo lo digas por hacerme sentir mal—dijo mientras Aome seguí sin inmutarse ante su comentario—Te ayudaré en lo que se pueda con esos papeles, yo también quiero salvar a tu hermano.

—Me alegro saberlo—dijo con sinceridad—Y descuida no volveré a llamarte madre—dijo mirándola a los ojos y Amaya la miró sorprendida—No, hasta que me nazca sin ofenderte—aclaró y Amaya sonrió, al menos llevarían la fiesta en paz.

Le extendió las carpetas que llevaba, las que su hermano le había dado para que buscara esa misteriosa prueba que tanto querían sus raptores. Aunque Aome seguía sin entender ¿Qué tan importante eran esos papeles como para que su padre hubiese dado la vida? A según lo que sabía por parte de Souta. Amaya sonrió al ver la carpeta y los dejó en el escritorio sin mirarlos.

— ¿Qué sucede?—preguntó Aome— ¿No vas a revisarlos?—dijo confundida.

—Como te dije hay cosas que ni Souta sabe—dijo serenamente—Conozco bien estos papeles, y sería una perdida de tiempo analizarlos, más si yo sé ¿Qué es eso que tanto busca Gushiken que nosotros tenemos? —sonrió con cierta malicia, Aome movió la cabeza y rió ligeramente ¿Por qué no lo había pensado?

—Bueno, en ese caso sería mejor contactar con ese rufián y hacer un trato—dijo Aome sin más rodeos.

— ¿Y dejárselo todo tan fácil?—dijo Amaya con sarcasmo—No hija mía, no le daré tan fácil eso que busca—dijo volviendo a reír con malicia.

—Pero Souta…—no terminó de decirlo.

—Sé que mi hijo está en riesgo—dijo seriamente—Y él también lo sabe, pero no caeré en dramatismos, eso empeoraría todo, sé lo que debo hacer y lo haremos a mi manera—la miró fijamente a los ojos, con un brillo malicioso en sus ojos.

Por un momento Aome sintió algo de miedo por esas reacciones que tenía su madre, pero se regañó a sí misma al sentir miedo por esas acciones, ¿Por qué se sorprendía si su madre también era…de la mafia? Y claro esa era la manera en que se comportaban los mafiosos. Volvió a reprocharse por sus pensamientos, tampoco quería razonar tan cruelmente sobre sus padres.


—Souta, Souta, Souta—dijo su nombre con burla, mientras seguía dando vueltas por el oscuro cuarto, y fumando su cigarro que estaba a medio terminar—Realmente habrías sido un excelente sucesor…—dijo con falsa lástima.

—Tú no dejarías el negocio en manos de alguien que no llevara tu sangre—dijo Souta con fastidio—Para eso tienes a tu hijo Byakuya ¿O no?—dijo de forma irónica.

Naraku sonrió con sarcasmo—Estás muy atrasado querido Souta—dijo mordaz—Ninguno de esos bastardos merece ser mi heredero, ninguno es digno de ser mi sucesor.

—No somos eternos Naraku—dijo Souta con burla—Algún día morirás y no podrás regresar jamás…

Naraku empezó a reírse como maniático y Souta lo miró extrañado, realmente su viejo maestro se había vuelto loco.

—Eso es lo que tú piensas estúpido pupilo—dijo de forma macabra—Yo nunca moriré ¿Escuchaste? ¡Yo soy inmortal, vencí a la muerte, tengo un pacto con Lucifer!—dijo con un extraño brillo en los ojos mientras reía sin parar, Souta casi podía jurar que sus ojos color café se tiñeron de rojo al brillar.

Souta rió por lo bajo al analizar sus palabras, realmente el viejo Naraku se había vuelto loco, esquizofrénico quizás—Lo que tu digas Naraku—se burló de él.

— ¿Estás diciendo que es mentira?—dijo y lo miró a los ojos con furia— ¿Crees que no soy inmortal?—dijo alterado y se acercó a Souta, sacó un arma y le apuntó en la cabeza con la mano derecha— ¿Te atreves a dudar de mi inmortalidad?

— ¡Basta padre!—gritó una voz masculina, Souta reconoció al instante esa voz, era de Byakuya el hijo mayor de Naraku, un hombre como de treinta años, alto, de piel blanca, delgado, cabello negro largo atado a una cola de caballo, de ojos café oscuros como su padre, vestía un traje y zapatos de color café, una camisa de vestir de color blanca, sin corbata. Y pronto vio como Byakuya le arrebataba el arma a su padre— ¡Lo necesitamos vivo! ¿Lo recuerda?—le reprendió.

— ¡Maldito insolente!—dijo Naraku al darle una bofetada en la mejilla izquierda a su hijo, Byakuya no lo esquivó recibió el golpe sin hacer ninguna mueca.

—Aún así, lo necesitamos vivo—repitió como si no hubiese recibido el golpe, Naraku lo miró a los ojos con molestia y se alejó de ahí con paso pausado—Suerte que llegué a tiempo ¿verdad?—le dijo con burla a Souta, al ver a su padre alejándose—Pero descuida no necesitas agradecerme, ya llegara la hora en que tengas que hacerle compañía a tu querido padre sin que nadie lo evite.

—No pensaba agradecértelo—dijo Souta retándolo con la mirada.

Byakuya sonrió y se fue alejando de ahí—Mañana vendrá Musou a hacerte compañía, espero te trate bien—dijo con sarcasmo al alejarse, dejando solo a Souta en la penumbra, mientras pensaba en todo lo que había escuchado de su padre, realmente el viejo estaba loco, decir que era inmortal y que tenía trato con el diablo ya había sobrepasado el límite de la locura, sonrió con maldad, si el viejo perdía la cordura, él sería su sucesor y tomaría el poder, sí así sería, después de todo era su primogénito y tenía más derechos que sus hermanos, eso sí, trataría de hacer que su padre llegara al límite de su locura para poder encerrarlo y así poder ocupar su lugar, o ¿Por qué no? La familia Gushiken pronto recibiría las condolencias por la muerte de su querido padre, y está vez se aseguraría de que no fuera un error. Sonrió ampliamente, totalmente decidido a eliminar a su padre.


— ¿Entonces cómo haremos las cosas?—preguntó Melanie. Ya al haber escuchado que Amaya tenía eso que tanto quería Naraku. Pues después de haber hablado con Aome, fueron a buscarlos para darles a conocer el nuevo plan.

—Primero tenemos que esperar que Naraku o alguno de sus hijos nos contacte—dijo la mujer.

— ¿Naraku?—dijo sorprendido Sesshomaru.

—Sí, es el líder de la mafia que tiene a Souta—explicó Melanie— ¿Lo conoces?—preguntó extrañada.

—No lo sé—dijo un tanto confundido—Una de mis ex novias andaba con un tipo que tiene ese nombre.

—No creo que sea el Naraku que conocemos señor Taisho—dijo Amaya, Aome sólo escuchaba atenta la plática, estaba a lado izquierdo de Sesshomaru y pudo notar su preocupación—Sí, se dedica a seducir a mujeres jóvenes para la trata de blancas, pero nunca personalmente, siempre tiene a quien mandar.

—Entonces no creo que sea él—dijo volviendo a su seriedad, por dentro se sentía aliviado, Kagura no corría peligro, después de todo tenía años con ese tipo.

— ¿Estás completamente seguro Sesshomaru?—preguntó Aome y él asintió.

—Entonces a lo que estábamos, decía que tenemos que esperar a que nos contacten…—decía Amaya, mientras los demás la escuchaban, Aome tomó la mano izquierda de Sesshomaru con su derecha y la apretó levemente, ambos se miraron por unos instantes y volvieron a prestar atención a Amaya sin soltarse de la mano.


N.A: Por cierto sé que Byakuya es la ultima extensión de Naraku pero aquí lo puse como su hijo mayor. Y ejem no quiero que odien a los personajes pero siempre se necesita a un malo en la historia ¿verdad? Bueno sin más por el momento me retiro! Gracias por tomarse su molestia de leerme y más de comentar n.n nos vemos!