El complicado príncipe azul
Enemigas? Enemigas porque? Cómo? A mí ni siquiera me gusta…
-Pequeña dama. Buenos días-
Aeris dio un saltito en su asiento sorprendida por el repentino llamado, girando rápidamente su cabeza, encontrando parado a un lado de ella al chico de serenos ojos rubí que la veían con curiosidad.
-Vincent!. Buenos días- Contesto Aeris nerviosa, diciéndolo extremadamente rápido atrayendo la atención del ojos rubí.
-Te encuentras bien?-
-S-sí, claro-
Fue entonces cuando Aeris noto al impasible rubio detrás de Vincent. Su mirada hacia su dirección pero realmente sin hacer contacto con ella. Aun así eso basta para que Aeris de media vuelta abruptamente en su lugar, inquieta por su presencia.
Esperen un momento, porque es que siquiera está nerviosa?
Aeris traga saliva y se dispone a darle la cara al rubio sin embargo este solo se pasa de largo evitando hacer cualquier contacto con ella.
Me sigue ignorando.!- Piensa Aeris con indignación, encrespándose alterada. Siendo observada con atención por el callado Vincent.
Hasta cuando pensaba ignorarla? Es más, porque es que siempre hacia eso cuando algo le molestaba. Mira que aplicarle la ley de hielo. Es que acaso era un niño?.
-Cloud Strife! Las clases no son para dormir ponga atención!-
Los pensamientos de Aeris fueron interrumpidos por un fuerte reclamo acompañado del sonido de un golpe contra la madera proveniente del escritorio del profesor Hojo, quien tenía una severa mirada clavada en el rubio que sin importancia se encontraba tranquilamente recostado sobre la mesa de su asiento. Con ambos brazos doblados sobre este manteniendo su atractivo rostro escondido entre sus brazos, hasta que finalmente se dignó a levantar la cabeza. Perezosamente irguiéndose, recargándose cansadamente sobre el respaldo de su silla.
-Sí, sí. Lo lamento.- Contesto el rubio sin mucha importancia. Doblando un brazo sobre su escritorio, su codo sobre la superficie de madera sosteniendo con su mano su barbilla, girando su cabeza a un lado manteniendo una mirada distante lejos del furioso profesor quien decidió ignorarlo siguiendo con la clase.
Y a pesar de que todos habían volcado de nuevo su atención en el pizarrón los ojos de Aeris se quedaron fijos en la figura del rubio en la esquina detrás de ella. Percatándose que el ya de por si apático rubio se veía más cansado de lo común. De hecho desde hace unos cuantos días que Cloud parecía que no descansaba mucho. Se dormía más en las clases y parecía más distraído de lo usual. Sin mencionar que ya eran cuatro veces desde la mañana que Cloud se aclaraba la garganta. Como si esta le doliera.
Se encontraría bien?
Bueno, aunque preguntara seguro este no le contestaría.
Aeris giro de nuevo su mirada hacia el frente pero sin poner mucha atención a lo que el profesor Hojo explicaba, o más bien sin poder poner atención. Era la primera vez que sentía tanto disgusto dentro de ella.
Que persona más frustrante era Cloud Strife.
-Cloudy!-
En el instante en que Aeris oyó a lo lejos la voz de Rinoa llamando con emoción al rubio esta giro su rostro levemente mirando a lo lejos como Rinoa entraba alegremente a su salón, yendo hacia Cloud y colgándose inmediatamente de su brazo.
Esa escena se había vuelto muy común últimamente. Rinoa casi siempre iba a ver a Cloud en la salida y lo arrastraba con ella. Cloud forcejeaba un poco pero Rinoa siempre lograba su objetivo.
Sí que era determinada esa chica.
Dando un suspiro Aeris salió del salón yendo fuera del edificio hacia las jardineras para regarlas.
Cierto, a Rinoa le gustaba Cloud. Así que era coherente su insistencia de estar cerca de él. De hecho estaba haciendo un muy buen trabajo. Las personas estaban comenzando a preguntarse si ambos eran pareja. Rumores claro. No había nada oficial. Aunque muchos estaban encantados con la idea. La hermosa y alegre actriz Rinoa Heartilly y el frio y serio cantante Cloud Strife.
Incluso a la mayoría de fanáticas de Cloud les cautivaba la idea y a las que no al menos intentaban aceptarlo. Además hace unos días se había echo el anuncio oficial de que ambos junto con Sephiroth serían los protagonistas de la nueva versión del famosos drama de época Loveless. Rinoa quien interpretaría a la protagonista seria el interés amoroso del papel que interpretaba Cloud. Estarían enamorados en pantalla y muchos soñaban con que también fuera de ella. El fanatismo se había elevado por los cielos.
Tal vez a la larga si terminarían enamorados. Bueno era más que posible. A Rinoa le gustaba Cloud así que de seguro no desaprovecharía la oportunidad.
Aunque como logras que alguien tan frustrante, orgulloso, sensible, frio, egoísta, infantil e irracional se enamore de ti?
Ja!. Y pensar que Rinoa la consideraba su rival cuando prácticamente tenía el camino libre.
Ella no significaba nada para Cloud Strife, eso estaba más que claro.
-No soy un experto pero no crees que si les sigues echando tanta agua terminaras por ahogarlas- Expreso una masculina voz despertando a Aeris del letargo en el que había caído, descubriendo que había creado un enorme charco de agua que cubría casi la mitad de las plantas que estaba regando.
-Eh? wuah!- Rápidamente Aeris retiro la manguera sin embargo la boca de esta quedo hacia arriba y sin fijarse Aeris mojo al joven que se encontraba parado detrás de ella. Lo cual hizo que este se quejara, atrayendo la atención de Aeris quien bajo la manguera mientras giraba su rostro. Encontrándose frente al mojado rostro de Zack
-Ah! Z-Zack lo siento- Declaro Aeris apresuradamente dándose cuenta de lo que había hecho, soltando la manguera para sacar un pañuelo de su bolsillo y secar el rostro de Zack.
-Está bien. Estoy disfrutando esto.- Manifestó Zack gozando el delicado toque de la castaña en su rostro. Llevando su mano hacia donde estaba la de la castaña, poniendo encima la suya.
-ah-
-Hey, cuando nos estamos mirando desde tan cerca, no sientes nada?- Pregunto Zack bajamente mirando a Aeris de manera cautivadora.
-Incomodidad- Expresó Aeris planamente, mirando recelosa al sugestivo chico.
-Jajaja. Siempre tan sincera. Bueno, eso está bien. No espero que funcione en ti ahora.- Indicó Zack sonriendo placenteramente. Liberando la mano de la castaña.
-Huh?-
-En verdad te extrañaba.-
Aeris no dijo nada pero se quedó viendo escéptica al galante chico.
-Es en serio. He estado ocupado últimamente. No he podido verte tanto como quisiera. Eres mi dulce bombón. Alguien sumamente preciada para mí.-
-Así como las cientos de chicas que siempre tienes a tu alrededor no?.- Expuso Aeris. Girando hacia el lado contrario, yendo hacia donde se encontraba la llave del agua para cerrarla.
-Oh, estas celosa- Expreso Zack gozosamente. Yendo hasta donde se encontraba Aeris. Recargándose contra la pared a un lado de ella.
-No es eso. Pero como puedes decir que alguien es especial cuando sales con cientos de chicas- Respondió Aeris con tedio evidente en su mirada.
-Es porque todas son especiales y valiosas para mi.- Respondió Zack sonriendo, dejando a Aeris perpleja.
Lo había admitido sin más!.
-Tal vez me arrepienta de preguntar esto pero, Zack puedo saber cuántas novias has tenido?-
-Novia? Nunca he tenido una novia en mi vida- Declaro Zack riendo divertido, como si lo que hubiera preguntado Aeris fuera ilógico.
-Que! No te creo!. Si siempre sales con una chica diferente! Apuesto a que incluso desde niño ya tenías a chicas detrás de ti- Señalo Aeris con tal seguridad que hizo sentir complacido a Zack
-De veras lo crees?-
-Sí, eres el tipo de chico carismático y amigable que atrae inmediatamente. Sin mencionar que siempre has de haber sido bien parecido. Sé que la otra vez comente que tal vez nunca te habías enamorado pero eso no implicaba que no hubieras tenido novia. Es simplemente imposible que nunca hayas tenido una novia. Que digo una, cientos!-
-Bombón no crees que me estas exaltando demasiado?-
-No lo creo!.-
Ante la respuesta de Aeris Zack no pudo evitar reírse
-Sabes que para salir con alguien no se necesita forzosamente ser novios verdad?. -
-S-Supongo- murmullo Aeris frunciendo la boca con ofensa.
Entonces no es que nunca haya tenido citas o le hayan faltado chicas. Es simplemente que nunca ha tenido una novia formal. No, que decía formal. Nunca ha habido alguien a quien Zack quisiera llamar novia.
-Entonces en verdad nunca has tenido a nadie especial?- Expreso Aeris en voz baja en un desolado tono, llevando la mirada hacia sus dedos nerviosamente.
-Bombón, todas han sido especiales para mí-
-Zack, sabes lo que significa la palabra especial?- Pregunto la castaña mirando a Zack con incertidumbre.
-Que aunque sean diferentes las adoro a todas -
Daba un poco miedo su forma de pensar. Si bien era algo lindo que atesorara tanto con quienes había salido. El significado que el chico le daba a la palabra la inquietaba.
-Bueno…en realidad creo que solo puede haber una. Una persona única, inigualable e insustituible. A quien atesoras más que a cualquiera. Aquella que dejara una marca de suma importancia que no vas a poder borrar jamás-
-Siento eso por todas-
-No puedes sentir eso por todas!-
-porque no?-
-Porque, porque…porque entonces nadie seria especial. Tienes que atesora a una más que a las demás, eso es lo que la hace especial-
-pero todas son especiales para mí-
Es imposible!. Simplemente era imposible hacerle comprender.
-Decir que te gustan todas es como decir que no te gusta ninguna. No crees que estas siendo muy cruel?- Manifestó Aeris suspirando rendidamente.
-Cruel? –
-Qué tal si hubiera una chica que estuviera completamente enamorada de ti pero tú solo estas siendo amable con ella. Dándole esperanzas cuando en realidad no tiene ninguna.-
-Bombón estas enamorada de mí?-
-No estoy hablando de mí! Además no deberías preocuparte también por la imagen que eso te da?
-Eh?-
De pronto el entusiasmado llamado de una joven los distrajo. Llegando hasta donde se encontraban una hermosa chica rubia de cabello largo, que de inmediato se colgó del brazo de Zack. Notando entonces a la castaña frente a ella.
-Oh valla, estas con una chica- Expreso la joven sonriendo amigablemente entorno a Aeris.
-Quien es?- Inquirió otra joven, llegando detrás de la rubia. Mirando a Aeris con curiosidad.
-Mi novia-
-Por supuesto que no!- Expreso Aeris alterada, haciéndose a un lado nerviosa de la reacción que pudieran tener las chicas.
-Jajaja. Tú siempre de bromista.-
-Tu nunca has tenido una novia, no creo que empieces ahora.-
-Sería una pena que te apegaras a una sola chica. -
-Después de todo eres nuestro príncipe.-
A Aeris le llamo la atención que las chicas actuaran tan amigablemente, riéndose cómodamente, sin que les inquietara su presencia. Donde estaba el caos y los reclamos que siempre recibía por encontrarse cerca de uno de los chicos de One Winged Angel?. Y no solo eso, porque es que también ellas se tomaban a la ligera el tema que había estado discutiendo?
Además que no Zack estaba sonriendo más reluciente de lo normal? Reluciente pero con una pasada aura.
Aeris se quedó mirando a Zack sin ponerle atención a las chicas que sin ningún tipo de discusión se despidieron alegremente de Zack yéndose de ahí, dejándolos a los dos de nuevo solos.
-Qué pasa?- Inquirió Zack una vez que las chicas desaparecieron de su vista sintiendo la mirada de la castaña fuertemente clavada en su persona.
-Ah…nada, nada.- Expreso Aeris nerviosa. Sonrojándose apenada mientras quitaba la mirada del chico llevándola hacia el lado contrario.
Que tonta. Se lo había quedado viendo fijamente sin ningún cuidado.
-Parecía que me admirabas. – Declaro Zack inclinándose hacia la castaña para lograr vislumbrar su rostro. Dibujándosele una contenta sonrisa mientras veía a la castaña.
-No es verdad!. Es solo que me pareció extraño- Contesto Aeris apresurada, girando su rostro hacia el de Zack
-Extraño?- Inquirió Zack confundido, reincorporándose en su lugar cruzándose de brazos
-Esas chicas no me miraron amenazadoramente ni con ganas de matarme a pesar de que me encontraron a tu lado. De hecho incluso me sonrieron amigablemente. Fue todo un shock-
-Qué?-
-Porque es que no estaban intentando sacarme los ojos?-
-Bombón, no se en que andes pero eso usualmente no pasa.-
-Claro que sí, cada vez que me acerco a ustedes y una de sus fanáticas se encuentra cerca me ven como si quisieran aplastarme. También con Squall me pasa. Lo raro es que no pase. Entonces qué fue lo que paso?. Donde estaba el caos y la destrucción.-
Zack se quedó por un momento desconcertado viendo hacia la castaña, confundido por su inquietud y el preocupante tono en que decía tales cosas. No pudiendo evitar reírse por la seriedad de su rostro ante una pregunta tan extraña.
-Jajaja. Tranquila, conmigo eso no pasa. – Expreso Zack riéndose divertido. Haciendo que las mejillas de Aeris se colorearan levemente.
-Contigo?- Balbuceo Aeris inflando sus mejillas ofendida.
-porque crees que las admiradoras de Cloud o de Vincent son tan densas?-
-porque están locas?-
-Es porque es difícil que alguno de ellos le ponga atención a una chica, así que cuando ven que comienzan a interactuar con una deliberadamente, aunque no signifique nada, eso las alarma ya que es un comportamiento inusual en ellos.
-eh?-
-Por el contrario como yo siempre estoy interactuando con chicas, no sería nada inusual ni alarmante que me vean con una no crees? -
-ah, creo que entiendo-
-Por cierto hace rato mencionaste el nombre de aquel actor. Squall no? Has estado pasando mucho tiempo a su lado. - Manifestó Zack con curiosidad. Inclinándose un poco hacia al rostro de Aeris
-eh?-
-Desde que se trasladó a esta escuela. Estas interesada en el?-
Aeris dio un saltito en su lugar, poniéndose roja. Quedándose por un momento aturdida por el cuestionamiento tan directo.
-N-no! Squall y yo somos viejo amigos. Fuimos a la misma secundaria. Paso tiempo con él porque es un buen amigo nada más!- Se defendió Aeris moviendo sus manos frenética frente a ella.
-Porque es que todos actúan tan extraño por eso?- Murmullo Aeris frunciendo el ceño ofendida.
-Todos? Valla y yo que pensé que era el único celoso- Declaro Zack reincorporándose en su lugar.
-celoso?- Inquirió Aeris subiendo una ceja con aprensión
-Porque no lo estaría? Después de todo es bien parecido, y tú eres sumamente linda. Una peligrosa combinación. Aunque no me esperaba que los demás reaccionaran. Lo esperaba de Reno, pero Vincent-
-Eh? N-no es así. Bueno Reno si me reclamó pero Vincent jamás actuaria tan irracional. Él es prudente y centrado. -
-oh, ahora tengo que estar celoso por Vincent?-
-Le tengo mucho respeto a Vincent. Es el único que se toma las cosas con seriedad. Al principio pensé eso de Cloud pero ahora me doy cuenta que es totalmente incomprensible-
-Espera, Cloud te dijo algo?-
-Cloud se la ha pasado ignorándome desde entonces- Pronuncio Aeris frustrándose, poniendo una estresada mirada en su rostro.
- Ya veo. – Expreso Zack riéndose por debajo de su aliento.
-Porque te ríes de mí?- enuncio Aeris ofendida, sonrojándose apenada
-Lo siento, es que ahora entiendo porque ha estado tan gruñón. -
-eh?-
-A veces puede ser tan infantil. Siendo así. No creo que te deje de ignorar, de hecho creo que tratara de evitarte lo más posible.-
-Qué?! Pero porque?- Pregunto Aeris sorprendida obteniendo una leve risotada de Zack, volviendo a ver a la castaña.
-Recuerdas lo que dije, Cloud no tiene ni la menor idea de cómo interactuar adecuadamente con las personas. Ni mucho menos de como transmitir lo que siente. De hecho no creo que ni siquiera se haya dado cuenta… Como sea, es probable que te esté ignorando porque no sabe cómo actuar, ni que decir. Tal vez incluso teme que solo empeore todo. Aun así no es como que valla a admitir su culpa. Cloud a veces puede actuar como todo un crio-
-Más bien todo el tiempo- Expreso Aeris frunciendo el ceño molesta.
-Jajaja. Cloud siempre ha tenido esa personalidad distante aun así terriblemente sensible. Puede parecer indiferente pero es muy fácil de herir.-
-Se nota que le conoces bien.- Balbuceo Aeris no pudiendo dejar de lado su frustración.
-Es mi mejor amigo después de todo. Aunque a veces parece mi hermano menor. Tiene esa aura que hace que me impaciente y me preocupe por él. Sabes a que me refiero no? Después de todo parece que tu sientes lo mismo.-
-Eh?!- La castaña subió la mirada alterada. Tratando de descifrar las palabras del radiante chico a su lado.
-No sé cómo es que siempre terminamos hablando de Cloud-
-Eh?! N-no es verdad!- Negó Aeris rápidamente, presentando un sonrojamiento no deseado mientras clavaba una desconcertada mirada en los calmosos y amigables ojos azul profundo de Zack. Quien sonreía campantemente.
-Es verdad. De hecho la otra vez también hablamos de él, recuerdas-
-ah- Aeris se tensó ante la memoria. Ciertamente la vez pasada habían estado hablando únicamente de Cloud. De hecho si lo pensaba un poco su mente se veía plagada constantemente de temas acerca del rubio, convirtiéndose en un tema de conversación frecuente.
-L-Lo siento.- Expreso Aeris ante la realización. Bajando su cabeza apenada. Sonrojándose nerviosamente.
-Está bien. Es algo lindo en realidad, que te preocupes tanto por alguien- Expreso Zack sonriendo juguetonamente, encantado con la abochornada castaña.
-Yo…yo no…Es solo que…Como es que ustedes llegaron a ser amigos de todas maneras?- Desvió Aeris la conversación. Molesta consigo misma por no poder encontrar como defenderse.
-Eh?-
-si son tan diferentes- Mascullo Aeris por debajo de su aliento, dándole la espalda a Zack quien no pudo evitar reírse ante la ofendida pero linda actitud que estaba tomando la castaña
-En serio? Muchos dicen que nos parecemos en algunas cosas.- Expreso Zack livianamente inclinándose un poco para captar el rostro de la castaña
-Gestos y poses, tal vez un poco en como hablan pero de ahí en fuera son muy diferentes.- Expreso Aeris girando su cabeza al lado contrario mientras se cruzaba de brazos.
-Lo vez, siempre terminamos hablando de Cloud- Susurro Zack en el oído de la castaña haciendo que a esta le dieran una serie de escalofríos no solo por la cercanía si no por la realización. Hundiéndola en el suelo.
Lo había hecho de nuevo!. Porque es que sus pensamientos y todo lo que decía terminaba siempre girado en torno al frustrante rubio!. No podía ser es cierto! Eso no estaba bien. Debía cambiar de tema.
Aeris busco algún tema en su cabeza pero aunque exprimiera su cerebro lo primero que se le venía a la cabeza era el tema que le molestaba. Cloud ignorándola. Cloud actuando de forma incomprensible. Cloud y Rinoa. Espera!
-Ri-Rinoa!- Expreso Aeris con excitación. Animándose nuevamente al encontrar algo más de que hablar.
-Rinoa? – Pregunto Zack con confusión, no entendiendo porque repentinamente había traído a la chica a la conversación ni mucho menos la enorme excitación por esta.
-E-Es una estupenda actriz. Creo que ella es maravillosa. Deben estar todos muy felices de que este estudiando aquí no? Me pregunto si…-
-no lo hagas-
-eh?-
-No te acerques a ella es un demonio con mascara. Si te le acercas te comerá y dejara los restos en algún lado.- Enuncio Zack tomando a Aeris por los hombros, viéndola fijamente.
-Bromeas?- Inquirió Aeris con suspicacia.
-No-
-Eh? Pero que dices. Rinoa es buena persona aparte de que es hermosa…-
-Es en serio, es mejor que no te acerques a ella.-
La seriedad que Zack mostraba dejo a Aeris aturdida. No podía estar hablando en serio o sí?
Un vez que Aeris termino de regar las flores de las jardineras a un lado del edificio de la escuela fue de regreso a su salón a recoger sus cosas. Abriendo lentamente la puerta, dando un paso hacia al frente solo para descubrir a lo lejos la figura del rubio quien aún se encontraba dentro. Recostado una vez más tranquilamente sobre su pupitre. Ambos brazos doblados recargando su cabeza sobre ellos. Y a diferencia de la vez anterior su rostro no se encontraba oculto, más que por sus mechones dorados que caían con fluidez sobre sus ojos que se encontraban cerrados.
Aeris no pudo evitar dar un saltito hacia atrás inquieta, sin embargo al darse cuenta que estaba dormido se relajó.
Después de todo desde el incidente era la primera vez que se encontraban a solas. Sin mencionar que sentía una gran frustración entorno al rubio no sabiendo cómo comportarse.
Aeris entro con cuidado a su salón procurando no hacer ruido para no despertar al inadvertido rubio. Sin poder evitar preguntarse porque Cloud Strife se encontraba dormido sobre su pupitre si las clases ya habían terminado y todos se habían ido. Además donde estaba Rinoa? Que no había venido esta vez por Cloud?
Que hacia aun ahí? De verdad estaba tan cansado como para que se hubiera quedado dormido pasándosele la hora de salida?
En dado caso debería despertarle?
Pero de seguro si él estuviera en su lugar se pasaría de largo dejándola ahí.
No obstante sería una grosería hacerle eso. Además que tal si nadie se percataba de su presencia y cerraban la escuela con el adentro. O aun peor, si no despertaba hasta muy noche cuando ya no hubiera luces y se quedara encerrado solo en el salón. Se aterrorizaría ya que Cloud le tenía miedo a la oscuridad.
Bien. Debía despertarle…Aunque…
Aeris respiro profundamente para darse valor. Sabía que le molestaría pero era lo correcto.
Aeris pronuncio bajamente el nombre de Cloud e inmediatamente se hizo para atrás. Como esperando que una bestia salvaje fuera a emanar de pronto. Contrario a eso Cloud permaneció dormido, con lo cual Aeris subió un poco el tono de su voz, nuevamente no obteniendo respuesta.
Parecía que no tenía opción. Suspirando rendida Aeris se acercó lentamente entorno al rubio y entre más se acercaba mas era notorio lo apacible que se veía.
Tenía una cara tan fuerte y severa la mayoría de las veces que era todo un desafío lograr ver para ver sus expresiones más suaves. Su rostro durmiente era una de sus favoritas, tan tranquilo. Sus ojos azules mediterráneos escondidos por sus párpados cerrados y su pelo rubio, creado una cortina de oro sobre estos. Ganando su atención.
Su cabello brillaba tan resplandeciente gracias a la luz del sol que parecía casi de oro, pero eso no era lo más sorprendente, estando tan cerca podía notar que a pesar de que siempre estaba alborotado parecía increíblemente sedoso. Llevándola a preguntarse si se sentiría tan suave como se veía. Vagamente sentía haberlo tocado antes. Pero eso era imposible. Jamás había hecho tal cosa.
(Nota de la escritora: recordemos que cuando Aeris se puso a jugar con el cabello de Cloud estaba borracha así que no, no lo recuerda. Muy bien continuemos)
Cuidadosamente Aeris estiro su mano entorno al rostro de Cloud, queriendo tocar un mechón de cabello del rubio para comprobarlo por sí misma. Sin embargo en el último momento retiro su mano, arrepintiéndose.
No, no debía. Pensó Aeris cerrando los ojos, moviendo su cabeza vigorosamente de un lado a otro. Apretando sus puños contra su pecho. Aunque la curiosidad era demasiada.
Aeris abrió sus ojos fijándose de nuevo en el resplandeciente cabello del rubio.
Su mano comenzó a conducirse por sí misma acercándose más y más.
Un toque. Solo un toque. Solo un diminuto toque. Solo un diminuto y pequeño toque para satisfacer su curiosidad. Solo un…
De repente, en el momento en que la punta de sus dedos hicieron contacto una mano se elevó tomando fuertemente su muñeca deteniéndola de ir más lejos.
Al principio Aeris se quedó paralizada, intentando comprender lo que estaba pasando, pero en el momento en que sus ojos descubrieron que era la misma mano del rubio la que se había elevado y que se encontraba deteniéndola Aeris no pudo evitar gritar nerviosa. Moviendo su mano de arriba abajo frenética buscando zafarse.
-Pero que escandalosa!- Reclamo Cloud con dureza. Abriendo los ojos, enderezándose en su asiento y soltando a quien fuera que había tenido el atrevimiento de intentar tocarlo sin su permiso. Solo para descubrir que la autora de tal atrevimiento había sido Aeris. Quien nerviosamente se alejó un par de metros, dándole la espalda. Viéndose un poco asustada. Dejándole un mal sabor de boca a Cloud. Quien llevo su vista hacia un lado incómodo. Recordando la asustada mirada que le había dado la otra vez.
¿Por qué su corazón le dolía al verla actuar de esa manera entorno a él? Debió habérselo esperado. Después de lo que hizo. Era lógico que terminara tratándolo de esa manera, pero ¿por qué quería desesperadamente que no lo hiciera? Que solo ella no lo hiciera. ¿Solo ella?
-Yo…yo…- Balbuceo Aeris mientras cepillaba su cabello en un acto de nerviosismo.
Como había podido hacer algo así! Y ahora como se explicaba el intento de transgresión a su espacio personal.
Genial todo el coraje y decisión que tenía hace algunos momentos había desaparecido por completo.
-l-lo siento.- Se disculpó Aeris nerviosa girando rápidamente entorno a Cloud. Bajando la cabeza hacia el piso, pero dejándole ver a Cloud que sus mejillas se habían vuelto rojas. Confundiéndolo.
-Es…es solo que. Te encuentras bien?- inquirió Aeris subiendo tímidamente la mirada a lo cual Cloud giro su rostro con la mente en blanco sin saber que decir.
Nunca sabía que decir ya que no era del tipo hablador, y alrededor de la castaña Cloud encontraba que su vocabulario se acortaba más. Además después de lo que había hecho no sabía cómo dirigirse otra vez a ella. Ni siquiera tenía el valor de mirarla a la cara. Había tratado de evadirla lo más posible para evitar este momento incómodo. Esta era la primera vez que se quedaban solos desde entonces.
-Las clases terminaron hace ya varios minutos, todos ya se han ido así que…-
De repente Aeris fue interrumpida por par de tosidos provenientes del rubio. Lo cual la hizo girar su mirada hacia este.
-Te sientes bien?- Inquirió Aeris preocupada, obteniendo solo un carraspeo por parte de este mientras llevaba su mano hacia su garganta
-Has estado haciendo eso muy seguido desde la mañana. Sientes la garganta rasposa no es cierto?. Puede que te estés enfermando- Informo la castaña mirando ansiosamente al frio rubio quien giro su rostro al lado contrario sin dirigirle la palabra.
-Será mejor que te tomes algo antes de que se ponga peor.-
Ante eso Cloud solo dio media vuelta comenzando a caminar hacia la salida, pasándole por al lado a Aeris sin siquiera mirarla.
-Además te has estado viendo muy cansado últimamente y…- En el momento en que Cloud le paso por al lado con esa actitud tan tajante sin siquiera dirigirle la mirada Aeris sintió una fuerte punzada en el pecho, molestándola al mismo tiempo.
Justo cuando Cloud dio su primer paso lejos pudo sentir como su brazo era apresado por dos peñas manos. Aeris tenía un agarre más fuerte de lo que había imaginado, deteniéndolo en su lugar con facilidad.
Cloud giro su cabeza para ver por encima de su hombro a la castaña que mantenía su rostro hacia el piso escondiéndolo detrás de su flequillo
-Te estoy hablando. Ponme atención.- Exigió Aeris con angustia en su voz y aunque Cloud no podía ver por completo su rostro podía ver sus labios temblorosos. Eso, su anhelante tono, el fuerte y casi desesperado agarre que mantenía en su brazo y su afligida imagen desarmo a Cloud.
Sorprendiéndolo y tomándolo desprevenido. Haciendo que su corazón saltara y se volviera pesado a la vez. Sus ojos fijos en ella comunicando todo el desconcierto que tan simple hecho había creado dentro de él.
No entendiendo porque es que se veía tan angustiada. Después de lo que había hecho, de lo que estaba haciendo. Después de lo rudo, terco y orgulloso que estaba actuando. De lo irracional y tajante que podía ser. De la forma impetuosa e incierta en que podía terminarla tratando.
A pesar de que trataba de apartarla. Ella no parecía querer alejarse. Porque?
Porque esta angustia en su interior? Porque este terror repentino?
La sensación de sus delgadas manos sobre él rompe la fría mascara que ha estado tratando construir, y es extraño lo mucho que la sensación lejos de ser molesta es bienvenida.
Aun así estos momentos son algo chocantes, cuando suceden, él quiere conectarse, pero una vez que comienzan a alargarse lo único que desea es ponerles fin y no volver a hacer hincapié en ellos.
La situación es inquietante, tormentosa e incomoda a no tener fin. Tanto que es molesta. Y encima no tiene ni idea de cómo consolar a alguien o que hacer para hacerla sentir mejor, pero su abatimiento le hace doler de una manera que no entiende, despertando un sentimiento casi desesperado de querer traerla hacia él. Cerrar la distancia y decirle que lo siente.
Abrazarla y enmendar su error. Es demasiado tentador, tanto como querer entenderla. Y ser consciente de la suavidad de su piel y de la delicada sensación de su aliento tan cerca es simplemente demasiado. Todo lo hace querer dar un paso más cerca y a la vez huir. Tan confusa y desconcertante es ella.
Sus manos sienten un hormigueo con la necesidad de ponerlas por encima de sus hombros pequeños, pero resulta pesado, abrumado por tantas complicaciones y dudas.
Entonces el agarre disminuye y su melodiosa voz se deja oír de nuevo.
-Ah yo…Lo siento. Es que quería…quería…-Balbuceo Aeris nerviosa soltando rápidamente al rubio. Recuperando su calmoso estado.
-Quería recomendarte el té de jengibre y miel. Es muy bueno contra el malestar. También el té verde es muy bueno, en especial si haces gárgaras.- Expreso Aeris viendo calmadamente al rubio mientras hablaba con sutileza. Confundiendo más al ya de por si pasmado rubio.
A que venía eso?
-Porque me estás hablando?- Inquirió Cloud con más insensibilidad de la que en realidad pretendía, manteniendo su rostro apartado de las relucientes esmeraldas de Aeris.
-Aja! Te tengo!- Expreso la castaña emocionada señalando en dirección a Cloud. Embrollando al rubio quien giro a verla.
En lugar de enojarse porque sonaba entusiasmada?
-Qué?-
-Me has estado ignorando últimamente. Pero ya no me puedes aplicar la ley de hielo ahora que te has dirigido a mí. Perdiste.-
-Huh?
-Es así como funciona. La ley del hielo se rompe una vez que te has dirigido a la persona.-
-De que hablas?-
-Pues, tú me estabas aplicando la ley del hielo pero ahora que me has hablado ha perdido validez. La ley del hielo se rompe con solo una palabra que le digas a la persona. Has roto el silencio así que según las reglas tienes que hablarme a partir de ahora. Ya no me puedes ignorar mas- Explico Aeris clavando fervientemente sus ojos en los contrariados del rubio. Quien se la quedo viendo aturdido sin decir nada. Y de pronto un silencio incomodo comenzó a invadir la habitación. Eso más la extraña mirada que le estaba lanzando Cloud hizo que poco a poco Aeris se sintiera avergonzada. Sonrojándose inevitablemente.
-N-No te rías de mi- Reclamo Aeris ofendida. Mirando alterada al rubio quien de alguna manera logro mantener la serenidad a pesar de la turbación en su interior.
-No me estoy riendo- Expreso Cloud desabridamente a través de su mano que había llevado hacia la mitad de su rostro para mantener su estoicismo ante la castaña.
-Aunque no lo estés haciendo se te ve en la mirada.- Acuso Aeris mirando frenética al rubio, aumentando el color en sus mejillas. A lo cual Cloud solo desvió la mirada.
-Cómo quieres que no me ría cuando alguien suelta algo tan tonto como eso-
-Hey!-
De repente la risa de Cloud inundo la habitación dejando a Aeris pasmada. Cloud se estaba riendo libremente frente a sus ojos
Consciente de esto Cloud acallo su risa rápidamente, girando su rostro al lado contrario sin decir una palabra. Molesto consigo mismo por haber bajado la guardia. Esta chica podía hacerlo actuar de manera extraña e inusual tan fácilmente. Porque?
-Lo extrañaba-
-huh?- Cloud giro lentamente a ver a la castaña quien de inmediato se rio suave y amigablemente.
-Discutir contigo. Nadie me regaña tanto como tu.- Expreso Aeris entre risas. Girando dándole la espalda a Cloud. Dejando a Cloud confundido por decir lo menos.
Liado, Cloud pasó una mano por su cabello viendo como poco a poco Aeris paraba de reír.
En serio esta chica, era desconcertante.
Xxx
Xxx
Era hora de deportes y ni rastro de Cloud por ningún lado. Haciendo suspirar decepcionadamente a las chicas de su salón quienes esperaban poder ver al atlético rubio en acción.
Vincent tampoco participaba en la clase ya que al estar en el club de arquería le permitían no entrar. Duplicando la decepción de las chicas. Sin embargo no todo estaba perdido para las admiradoras de One Winged Angel, para desgracia de Aeris les tocaba a la misma hora que al grupo donde se encontraba otro de los miembros.
Squall también se encontraba ahí pero nada más al ver a Sephiroth Aeris rápidamente se ofreció de voluntaria para hacerse cargo del equipamiento, lo que la excluía de participar manteniéndola también lejos.
Yendo rápidamente en dirección al cobertizo donde guardaban todos los materiales de deporte. Entonces oyendo un ruido proveniente de los arbustos detrás de ella.
Aeris no pudo resistir la tentación de ir a investigar encontrándose de inmediato con la figura de un chico rubio recostado sobre el tronco de un árbol con los ojos cerrados descansando plácidamente
Hablando del diablo y este aparece. Pensó Aeris antes de acercarse con cuidado al rubio. Ya estando a solo unos cuantos pasos de él Aeris aclaro su garganta para llamar su atención y hacer que despertara. Sin embargo el rubio permaneció indiferente a su llamado haciendo suspirar resignadamente a Aeris quien se puso de cunclillas al lado de este llevando su mano sobre su hombro, sacudiéndolo levemente para llamar su atención. Pero en el momento en que lo hizo el cuerpo de Cloud resbalo cayendo contra el hombro de Aeris haciendo que esta perdiera el equilibrio y fuera a dar al suelo con Cloud encima de ella. La cabeza del rubio quedando por encima de su hombro y la mitad superior del cuerpo de este sobre su pecho mientras que uno de sus brazos la apresaba quedando a un lado de su cabeza. Pero lo más perturbador era la respiración de este a un lado de su oreja y por sobre su cuello. Erizándole la piel.
No solo las mejillas de Aeris si no todo su rostro se puso rojo aturdiéndose por un momento antes de ponerse frenética al segundo siguiente.
-ah…l-levanta…Cloud…- Aeris se movió nerviosamente debajo del cuerpo del rubio tratando de empujarlo lejos, no teniendo éxito alguno. Era como si estuviera debajo de una roca, una roca muy pesada.
Porque no reaccionaba?!.
Y para empeorarlo todo comenzaba a sentir mucho calor. Es que la temperatura había ascendido? O era su propio bochorno lo que lo había causado? Fue entonces que se dio cuenta que el calor no era del ambiente o de ella, emanaba de todo el cuerpo del rubio. De inmediato y con dificultad Aeris llevo una mano hacia la frente de este, comprobando la alta temperatura de Cloud.
-Cloud, estas ardiendo en fiebre.- Expreso Aeris preocupada sintiendo como este comenzaba a moverse abriendo lentamente los ojos al sentir una fría mano sobre su frente. Solo para descubrir que esa mano le pertenecía a Aeris y que de alguna manera había llegado a estar sobre ella en una posición que de inmediato lo inquieto alejándose abruptamente. Sentándose de golpe lejos de la castaña mientras la miraba alterado.
-P-Pero que crees que haces?- Inquirió Cloud con tonos de molestia y nerviosismo. Sonrojándose levemente mientras veía a Aeris levantarse, sentándose con cuidado frente a él.
-Tú fuiste quien…No importa. Cloud, tienes temperatura.- Informo Aeris mirando preocupada al rubio, inclinándose levemente hacia este a lo cual Cloud se turbó haciendo su espalda hacia atrás.
-Estoy bien- Refuto Cloud molesto, girando su abochornado rostro hacia un lado mientras tapaba con una mano la parte inferior de este para ocultarlo.
-Bien? El calor te fundió el cerebro? Estas ardiendo-
-Vete. No tengo fuerzas para discutir contigo.- Expreso Cloud dando un suspiro irritado, quitando la mano de su rostro pero sin girar a ver de regreso a la castaña.
-Lo ves, no tienes fuerzas para discutir. Porque siquiera viniste a la escuela estando en tan mal estado?-
-Te digo que estoy bien-
-Ya veo. Es porque tratas de negarlo. Bueno aunque estés tratando de auto convencerte a ti mismo de lo contrario el hecho es que estas enfermo- Señalo Aeris con voz triunfante logrando molestar más a Cloud.
-No es así.- Contradijo Cloud ofendido, girando a ver a la castaña
- No has tomado ninguna medicina no es cierto? Debes de tomar algo antes de que se ponga peor.-
-No necesito nada de eso. Mi cuerpo a diferencia del tuyo es realmente fuerte-
-No te creas tanto. Te digo que estas resfriado-
-No es así-
-Estas resfriado.-
-No es así-
-Porque lo niegas con tanta insistencia?-
-Tú también. Porque insistes con tanto ímpetu?-
-Porque lo tienes-
-No es así.-
-Pero que evasivo eres, es que acaso eres un niño?-
-En verdad te gusta molestarme cierto?- formuló el rubio cerrando los ojos irritado
-Cloud estas siendo irracional- Enuncio Aeris poniendo sus manos sobre el suelo, apoyándose en estas para poder acercarse más a Cloud.
-Y tu muy exagerada. – Pronuncio Cloud abriendo los ojos, descubriendo el rostro de Aeris cerca del suyo, pudiendo notar la intranquilidad que emanaban sus relucientes esmeraldas clavadas fuertemente en su persona.
-Vamos a la enfermería. Ahí podrás descansar y te darán algo.- índico la castaña tomando a Cloud del brazo.
Cloud hubiera respondido de inmediato haciendo a un lado el tema de no ser porque estaban tan cerca que no pudo evitar caer hipnotizado por sus ojos verdes que lo miraban con tanta preocupación y cuidado. Aturdiendolo no siendo capaz de responder.
Hasta que el llamado de un joven diciendo el nombre de la castaña interrumpio su fijación y distrajo a ambos.
Sin quitar el agarre en su brazo Aeris giro su rostro en dirección al llamado a la vez que Cloud alzo su mirada para ver por sobre la cabeza de la castaña.
Lo que captaron sus inquietos ojos azules fue la figura de un chico castaño de calmados ojos del mismo color que los suyos y con una presencia casi equiparable. Parado metros adelante llamando a la castaña. Esperando que esta fuera a su encuentro. Molestando a Cloud.
-Déjame.-Expreso el rubio bajamente llevando su mirada hacia el suelo.
-Qué?- Inquirió Aeris confundida al no oír bien al rubio, mirándolo curiosa.
-Que me dejes!- Enuncio con dureza, jalando su brazo hacia su cuerpo para hacer que Aeris lo soltara.
-Bien - Expresó Aeris inflando sus mejillas irritada. Parándose abruptamente yéndose en dirección a donde se encontraba Squall, reuniéndose con el pero sin prestarle atención y metros adelante sus decididos pasos fueron disminuyendo poco a poco hasta que se detuvo por completo quedándose mirando hacia el suelo. Apretando sus puños y sin esperar a Squall se hecho de nuevo a correr.
Irritado, Cloud mantuvo los ojos cerrados esperando poder olvidar todo y escapar de nuevo al mundo de los sueños, cuando de repente varios objetos cayeron en su cabeza haciendo que abriera los ojos. Descubriendo un montón de cajas aparentemente de medicina sobre su regazo.
-Pero qué…?-
-Son todas las que pude conseguir. Debe de haber una que te ayude a combatir el resfriado o al menos te baje la fiebre.- interrumpió una femenina voz justo detrás de él, haciendo que girara su cabeza en su dirección. Viendo ahí parada con los brazos extendidos y un ofendido seño en el rostro a la castaña de ojos verdes que por ahora los mantenía ocultos detrás de sus parpados.
Bajando los brazos, moviéndose en su dirección para ponerse frente a él. Entonces bajando a su nivel al hincarse sobre el suelo, revelando sus relucientes esmeraldas que en ningún momento llevo en su dirección si no que se concentraron en las cajas que comenzó a tomar con cuidado.
-Vamos ayúdame a buscar- Indico la castaña descartando y buscando entre todas las cajas que había su alrededor.
-De donde sacaste esto?- Inquirió Cloud confundido tomando una de las cajas, analizándola con detenimiento.
-De la enfermería, de donde más.- Expresó Aeris arrebatándole la caja y revisando si era la que buscaba, entonces sintiendo la incriminante mirada del rubio en su persona. Haciéndola sentir nerviosa.
-No me veas así, no es como que las haya robado, planeo devolverlas. Es que tenía prisa y…y…Y fuiste tú quien no quiso ir a la enfermería. – Acuso Aeris mirando ofendida al rubio, poniendo a un lado la caja que había tomado de este e inclinándose para tomar una nueva.
-Yo no te pedí que…-
-Es esta!- Grito Aeris alegre alzando triunfante la caja, girando entonces entorno al rubio mientras la abría y sacaba las pastillas de su interior.
-Tienes que tomarte dos de estas- Indico Aeris estirándole el paquete de pastillas a lo cual Cloud no puso atención, concentrado su sosegada mirada en el rostro de Aeris sin decir una palabra.
Era como si tratara de preguntarle con la mirada porque lo hacía pero tal fijación la estaba poniendo incomoda, incluso logrando sonrojarla. Haciendo que quisiera poner a un lado el tema.
-Vamos son solo dos pastillas, no te hará ningún daño tomártelas- Enuncio Aeris tomando su mano y poniendo rápidamente el paquete antes de girar avergonzada al lado contrario.
Y después de varios incomodos segundos de silencio total pudo oír como Cloud rasgaba el paquete metálico sacando un par de pastillas. Haciendo reaccionar a Aeris
-Ah! espera!- Expreso la castaña girando rápidamente, deteniéndolo al instante.
-Tienes que comer primero- Índico la castaña buscando entre las cosas que había dejado en el suelo.
-Qué?-
-No puedes tomar medicina con el estómago vacío, te haría mal.-
Cloud se sorprendió porque la castaña hubiera notado que no había comido nada en todo el día. Sería que de verdad se había dado cuenta o solo era una suposición?
-Toma, y esto es para que te pases las pastillas. Sé que no te gustan las cosas dulces pero vas a tener que aguantarte. – Comento Aeris estirándole un envase de pudin y una botella de agua. A lo cual Cloud reacciono confundido.
-Huh?-
-Vamos. Si te lo comes rápido no te sabrá tan mal. – Indico Aeris dejando el envase a su lado ya que Cloud parecía no tener interés en tomarlo, de hecho se quedó mirándola inquisidora mente sin prestarle atención a lo que había dejado a su lado.
-Sucede algo?- Pregunto Aeris preocupada por la sujeción de su mirada.
-Como sabes eso?- Inquirió Cloud aturdido buscando algún signo en el rostro de Aeris
-Pues es que cuando a mí no me gusta algo generalmente si me lo paso rápido no me sabe…-
-Eso no. Que no me gustan las cosas dulces.-
-Lo sabía, cuadra con tu personalidad- Afirmo Aeris alegre alterando a Cloud.
-Que se supone que significa eso?-
-No te gustan las cosas lindas ni empalagosas, siempre eres muy serio respecto a todo, jamás te he visto ni siquiera comprar un dulce. Incluso el agua casi siempre te la tomas simple. Por eso llegue a la conclusión de que no te gustan las cosas dulces.-
-Que te crees? Un detective?-
-Estoy en lo cierto no es así?- Afirmo Aeris con extrema seguridad, los ojos brillándole con entusiasmo clavados fuertemente en él en espera de su confirmación.
Cloud se quedó contrariado, si bien era cierto, al construir su perfil de artista algunos gustos, intereses e incluso información acerca de él habían cambiado para hacerlo parecer según Revee menos aburrido y más deseable, la mayoría de las personas no cuestionaba la información que se les había dado, incluso la tomaban con tanta fidelidad que por ejemplo al hacerle algún regalo siempre optaban por dulces ya que en su perfil decía que le encantaban cuando en realidad como bien había dicho la castaña no soportaba las cosas empalagosas.
Sin aviso Aeris se acercó entorno a Cloud pero como este estaba hundido en su mente no noto cuando fue que la castaña invadió su espacio personal, acercando su rostro y poniendo una de sus delicadas y suaves manos sobre su frente. Haciendo que abriera los ojos sorprendido encontrándose de frente al calmado rostro de Aeris quien para concentrarse en medir su temperatura cerro los ojos no notando la turbación del rubio pero si el aumento repentino de temperatura en este.
-En verdad pienso que deberías ir a la enfermería. Estas más caliente que antes- Expreso Aeris abriendo sus ojos y quitando su mano, dándose cuenta entonces de lo coloradas que estaban las mejillas del rubio pero Aeris se lo atribuyo a la fiebre, no dándole importancia.
-E-eso es únicamente porque tu…-
-Huh?- Aeris lo miro curiosa, esperando a que prosiguiera, mas este solo desvió su rostro evitando su mirada.
-Olvídalo.- Bufo Cloud alterado, sintiendo como Aeris volvía a su lugar.
-Bien, pero al menos se un niño bueno y toma la medicina-
El comentario molesto a Cloud, sin embargo al llevar sus ojos de regreso en la castaña esta lo recibió con una cálida sonrisa, resaltando sus ya de por si bellas facciones. Y sus ojos… Dios esos ojos, dos piedras esmeralda tan relucientes como dos piezas de joyería pulidas tan brillantes como las estrellas. Era difícil resistir cualquier solicitud que esta chica hiciera.
Cloud giro su sonrojado rostro hacia el otro lado tomándose rápidamente la medicina para olvidar sus confusos pensamientos sobre la castaña, ahogándose con el agua por la rapidez con la que se la había tomado. Tosiendo incontrolablemente en busca de aire.
-Cuidado. No es necesario que lo hagas tan rápido- Manifiesto Aeris preocupada, inclinándose hacia él dándole leves golpecitos en la espalda.
-Estoy bien- Rebatió Cloud entre tosidos moviéndose para alejar su espalda del toque de la castaña.
-Eres demasiado orgulloso, sin mencionar que eres una mala influencia para mí.- Enuncio Aeris poniendo una analítica mirada, llevando una mano debajo de su barbilla. Logrando atraer de nuevo la atención del rubio quien volteo a verla alterado y confundido.
-Qué?-
-Ya que fue por ti que asalte la enfermería, jamás me hubiera imaginado que algún día haría algo así.-
-Nadie te pidió que lo hicieras.- Refuto Cloud con más rudeza de la que en realidad pretendía. Sintiéndose mal porque lo considerara mala influencia, sintiendo un hueco en el estómago.
- Oh, así que así es como Cloud Strife da las gracias?.- Pregunto Aeris suspicaz. Riéndose suavemente. Confundiendo completamente a Cloud quien se la quedo viendo aturdido con un leve sonrojo en el rostro.
-Yo no te estaba dando….-
-No, simplemente asumí que me las dabas. Así que de nada.- Interrumpió la castaña rápidamente, con una mirada triunfante y una alegre sonrisa de extremo a extremo en la cara.
-Como quieras.- Manifiesto Cloud con una mescla de irritación y vergüenza, cruzándose de brazos mientras desviaba la mirada.
Quedándose ambos por un largo rato plácidamente sentados en la hierba uno junto al otro, sin decirse nada. El silencio se había vuelto cómodo. No pesado y frustrante, muy diferente al de hace unos días, y aunque Aeris estaba disfrutando del silencioso ambiente entre ambos no pudo evitar comentar lo que estaba en su cabeza.
-Se está nublando, me pregunto si lloverá. Bueno, mientras no haya tormenta eléctrica no importa. El problema es si empieza a relampaguear. Hey Cloud que clase de…- Aeris fue súbitamente interrumpida por el rubio que cayo repentinamente en su regazo. Permaneciendo dormido indiferente ante la situación. Lo contrario de Aeris quien estaba echa una bola de nervios poniéndose completamente roja.
-Cloud! Cloud!- Llamo Aeris apresuradamente. Tensándose llevando sus manos hacia su pecho, siendo muy cuidadosa de no tocar al rubio, pero en el segundo que sus ojos se fijaron en el tranquilo semblante de Cloud su cuerpo se relajó, suspirando rendida.
Después de todo sería una lástima perturbar tal tranquilidad. En especial porque últimamente parecía más estresado de lo usual.
-Supongo, que no hay remedio.-
Cloud entre abrió los ojos, despertando lentamente. El tranquilo canto de los pájaros y el suave resplandor del sol acogieron sus sentidos. La fragancia de las flores apareció mientras se frotaba los ojos tratando de aclarar su visión que aún era borrosa.
Una vez que Cloud abrió los ojos se percató de la chica que se alzaba delicadamente sobre él, durmiendo sentada sobre la hierba con la cabeza levemente inclinada a un lado. Cloud no pudo evitar mirar su delgado cuerpo sentado el suelo, sus cabellos de color marrón claro enmarcando su fino rostro que parecía de porcelana, sus labios un tapiz rojo aterciopelado, y su piel que se veía tan suave.
Cloud se quedó admirándola desde abajo, manteniendo su cabeza sobre el regazo de esta, entonces dándose cuenta.
-Pero que!?-
La exclamación de alarma despertó a Aeris, revelando poco a poco sus verdes cristales que giraron en dirección al rubio.
-Huh? Me quede dormida. Cloud, te sientes mejor?- Inquirió la castaña dando un bostezo a la vez que se frotaba los ojos buscando despejar su pereza.
-Qu-que crees que haces!- Reclamo Cloud exaltado parándose en un rápido movimiento. Quedándose viendo alterado a la castaña.
-Mira que quien debería estar enojada soy yo. Por tu culpa me salte las clases. Sin mencionar que estoy toda entumida. Las piernas apenas y me reaccionan.- Enuncio Aeris con una aburrida mirada, estirando sus piernas buscando recuperar la sensación en estas.
-Porque no simplemente me hiciste a un lado!-
-Trate pero no pude. Te veías tan tranquilo.- Dijo Aeris poniendo una liada expresión en su rostro de porcelana. Ocasionando un sonrojo en el rostro de Cloud, atrayendo la curiosidad de Aeris quien se paró con dificultad, sacudiéndose el polvo de su falda para después inclinarse hacia Cloud poniendo una mano sobre su frente. Haciendo que este se tensara y dejara de respirar.
Porque? Porque esta chica hacia que fuera difícil para el pensar coherentemente. Su toque enviaba alertas rojas a su mente, se sentía similar a un gran rayo de electricidad que ponía sus sentidos en estado de emergencia.
-Aun estas un poco caliente, pero lo suficientemente bien como para que llegues a tu casa. Aun así me pregunto si debo acompañarte.- Expreso la castaña quitando la mano de su frente, poniendo una pensativa mirada
-Quien dijo que iba a ir a mi casa- Enuncio Cloud irritado con extrema con rapidez tratando de olvidar el toque de la castaña en su piel.
-Eh? piensas ir a algún lado? No deberías. Debes descansar. Tienes prohibido salir jovencito.-
-No es una salida. Tengo grabación.- Contesto Cloud sin saber porque estaba tan ansioso por explicarse.
-Grabación? Te refieres a la grabación del drama en que participas? Piensas trabajar estando enfermo?-
Cloud giro su rostro, no necesitaba ver la mirada de preocupación plasmada en sus suaves rasgos, podía oír la inquietud en su tono de voz y eso ya era suficiente para incomodarlo.
-Es algo que tengo que hacer.- Expreso el rubio con cansancio
-Pero aunque la fiebre te haya bajado no estás en plena condición. Porque no pides un descanso.-
-No puedo, hoy no grabaremos en el estudio si no en una locación. La locación solo la tendremos este día. De hecho no sé porque discuto esto contigo cuando ya voy retrasado. – Enuncio Cloud dando media vuelta, caminando molesto hacia la salida.
Por su culpa la producción iba retrasada, a causa de que su actuación no era la esperada, Cloud no lograba transmitir correctamente los sentimientos del personaje y habían tenido que repetir las escenas una y otra vez, causándole problemas a todos. Por eso aun si colapsaba su deber era cumplir con las expectativas que todos tenían de él. Por eso no podía permitirse faltar. Debía arreglar sus fallas. Hasta el momento en que perdiera la conciencia su deber era actuar hasta que obtuvieran la mejor toma posible.
-Cloud espera!.-Grito Aeris rápidamente recogiendo todas las cajas que estaban en el suelo, yéndose corriendo detrás del rubio.
-Cloud espera. No te sobre esfuerces, eso solo…- expreso Aeris llegando a estar solo a unos pasos de él. Colocando una mano sobre su brazo
-No lo entiendes!. Esto es lo que significa ser profesional. Tú no eres capaz de entenderlo!-Grito Cloud con las manos temblorosas. Arrepintiéndose de inmediato al notar el disgustado rostro de la castaña.
Aun así Cloud solo frunció el ceño girando su abrumado rostro dándole de nuevo la espalda a Aeris. Alejándose de ella caminando.
-Qué piensas hacer? Inmiscuirte en la grabación y parar la producción?- Pregunto Squall caminando detrás de la concentrada castaña que iba firmemente caminando por la calle hacia la dirección que hace unos minutos había averiguado.
-Squall te pedí que me dijeras donde estaban grabando pero no era necesario que me acompañaras- Contesto Aeris sin dejar de mirar al frente.
-No me cambies de tema-
Aeris se mantuvo callada siguiendo su andar, caminando cada vez más rápido y con más decisión. Quería llegar cuanto antes al lugar que le habían indicado estaría Cloud grabando. Si tan solo sus piernas se movieran más rápido
-No crees que estas siendo irracional-
-Porque es que soy yo la irracional?-
-Ya te lo explique-
Aeris se paró en seco volteando a ver a Squall, haciendo un puchero, apretando los labios sin encontrar como defenderse.
-Solo quiero gritarle eso es todo-
-Aer-
-Bromeo, bromeo. No voy a hacer nada.- Aeris dio media vuelta y siguió su camino. Caminando ambos uno detrás del otro hasta que llegaron a un parque y Aeris sin decir nada se sentó en una de las bancas, quedándose a varios metros lejos del lugar de grabación pero pudiendo ver perfectamente el sitio de rodaje.
-No vas a acercarte?- Pregunto Squall quedándose parado a un lado de ella.
-No sería conveniente.-
-Entonces?-
-Esperare-
-Para?-
-No tienes por qué acompañarme.- expreso Aeris subiendo la mirada entorno al castaño, frunciendo los labios.
-De verdad que no tienes remedio- Enuncio Squall sentándose en la banca a un lado de ella, obteniendo una sonrisa de Aeris. Pero a los pocos minutos ambos pudieron oír como un alboroto comenzaba a efectuarse en la dirección en que se encontraban rodando el drama.
-Cloud seguro estas bien?- Pregunto Revee preocupado viendo como el rubio llevaba una mano hacia su frente
-Si, lo lamento, solo me duele un poco la cabeza.-
-Bien, rodaran de nuevo la escena, no te sobre esfuerces de acuerdo-
-Si.-
Cloud salió de nuevo al set de grabación, las luces iluminando su rostro haciéndolo sentir mareado. Pero no podía, tenía que continuar. Hasta que colapsara tenía que dar lo mejor de si
-Bien listos!- Enuncio el director dirigiendo las cámaras hacia Cloud.
Demonios. No, no puedo…tengo que…
De inmediato la vista de Cloud se nublo y su cuerpo se volvió pesado cayendo al piso. Todo se volvió oscuro y lo último que pudo oír Cloud fue como alguien gritaba su nombre.
Al fin otro capítulo más! Tratare de subir el siguiente capítulo esta semana así que estense atentos.
Tally, Erza, Milenary, muchas gracias por sus comentarios como siempre es un gusto leerlos. Si Rinoa es algo egocéntrica pero tiene una razón de fondo, y yo también adoro la amistad de Aeris y Squall tanto que tenía que meterla en la historia.
Oh pobre Cloud, a veces siento que lo hago sufrir demasiado.
Bueno nos vemos en el siguiente capítulo. Cuidense!
