¡Lucky*Star: Reto!, Capítulo 14: Consejos de enfermera

La historia original es de Zokusho, el titulo original es Lucky*Star: Dare!

Esta es la "Segunda temporada" del fanfic ¡Lucky*Star: Verdad o reto!.

No hay necesidad de preocuparse, de hecho: esta historia nunca se convertirá en una tragedia.

No poseo a Lucky Star ni los personajes. Esta historia podría contener algunos spoilers de Lucky Star.


Matsuri tuvo problemas para recordar dónde estaba y qué mas estaba ocurriendo, pero en la entrada del dormitorio, estiró sus brazos y piernas como un gato y se pegó en el marco de la puerta. "¡Nanako! ¡Para! ¡Espera un momento!"

"Para de luchar, quiero-" Kuroi-sensei gimió, y trato de empujar a Matsuri. Si no hubiera estado borracha, habría dominado fácilmente a la mujer más joven.

"¡No puedo hacer algo mientras mi hermana está aquí! ¡Hey, Tsukasa! ¡Tsukasa! … ¿Qué diablos están haciendo ustedes tres? ¡Paren eso ahora mismo!" Matsuri gritó, y luchó, pero Kuroi-sensei se negó a soltarla.

"¡Oh!" Tsukasa exclamó. "Esta bien-Misao, suéltate de mis panties-"

"Mm, ¡no quiero parar!" Misao se quejó.

Suspirando, Ayano quitó su mano de abajo de la camisa de Misao y de su piel sedosa y suave, dijo, "Misa-chan, tiene razón, no podemos hacer esto aquí..."

"¿Por qué no?" Misao lloriqueó. "¡Acabo de entrar en ambiente!"

"Antes que nada, ¡no quiero verlo!" Matsuri gritó. "Y ciertamente no las quiero aquí cuándo Nanako y yo-uh, por favor, solo váyanse!"

Misao suspiró, y empezó a abotonar su camisa, mirando a Matsuri. "Así que... hay tres de nosotras ya. ¿Por qué no cinco, cuando estamos en el tema?"

"Misa-chan!" Tanto Tsukasa como Ayano exclamaron.

"Hm. por supuesto, es tu hermana... pero no me molesta!" Misao dijo.

Las otras la miraron con horror. Incluso Kuroi-sensei dejó de tratar de empujar a Matsuri hacia el dormitorio y la miró fijamente. Misao se río, y le hizo un guiño a Tsukasa. "¡Sólo es broma! Una pequeña venganza por las bromas que ustedes dos contaron hoy."

La expresión de Misao cambió. "¿Pensaban realmente que sería tan mala? ¡vamos!, ¡no soy Izumi!"

Kuroi-sensei miró a las tres niñas. "Hmm... puede que sí... Matsuri, y-"

"¡No! ¡Nunca!" Matsuri gritó.

"Perdón, parece que mi miko es también mojigata. Así que, ¡largo, niñas!" Kuroi-sensei dijo.

"¡Mojigata! ¡Miko! ¡Te mostraré lo mojigata! ¡Después que ésas tres mocosas hayan partido...!" Matsuri gritó.

Las tres mocosas se escaparon del edificio.

デリミタ デリミタ デリミタ

Caía la tarde, algún día de la siguiente semana. Kagami estaba sentada en la mesa, completamente sumergida en leyes de herencia-o realmente sólo estaba mirando fijamente el texto de ley ininteligible y pensando en ciertas leyes totalmente diferentes.

Repentinamente la puerta principal se abrió de golpe, y Konata gritó, "¡Estoy en casa, Kagami-sama!"

Kagami se estremeció y accidentalmente retiró el libro de la mesa, perdiendo la página sobre la que estaba. Como de costumbre. Ésta era la tercera vez esta semana en que se sobresaltaba por la entrada de Konata.

"Kagami-sama, tú has estado muy nerviosa últimamente. Y siempre tienes ese lindo rubor rojo brillante cada vez que te sorprendo. ¡Es hilarante! Desearía saber que estas pensando que te hace ruborizarte de ese modo" Konata dijo, y saltó hacia la espalda de Kagami, abrazándola desde atrás.

"Sólo... ¡Estoy estudiando mucho estos días! ¡Y me concentro, a diferencia de algunas personas! Es por eso qué estoy sobresaltada cada vez."

"Naah... Algo está pasando, obviamente. ¿Estás embarazada? ¿O es una sorpresa para mi cumpleaños?" Konata gorjeó, y se presionó más fuerte contra Kagami.

"¡Claro que no! … ¿Qué dices? Además, tu cumpleaños ya fue, tonta. ¿Y quién celebra un cu-cu-cumpleaños d-de-de todos modos?"

Kagami tartamudeó porque Konata estaba pasando su lengua por la parte de atrás de su cuello.

"¡Pastel! ¡Piensa en el pastel de cumpleaños, Kagamin! ¡Mucha crema! De todos modos, algo está pasando. ¡Tú no lo negaste! … Hey, en realidad, ¡tú sabe como un pastel hoy!"

"No debí haber usado ese champú..."

"¿Fresa? ¡Tu sabes, la crema batida va genial con fresa!"

"Konata! … Me temo... Nosotras nos quedamos sin crema en spray... Otra vez..."

Konata se río.

デリミタ デリミタ デリミタ

La tarde siguiente, Kagami había llegado a visitar su antigua casa después de la escuela y sólo entro a la habitación de Tsukasa. Para su sorpresa, encontró a Tsukasa en su escritorio, aparentemente estudiando. La saludo y echó una ojeada con curiosidad sobre su hombro, solamente para ver una extensión de fotografías coloridas y explícitas sobre las hojas-retratando el parto.

"¡Whoa! ¿Por qué estás mirando algo así?"

"Estoy tratando de acostumbrarme a esto. Y me dijeron que también tendré que clavar agujas en las personas", Tsukasa explicó. Bostezó y se reclinó sobre su silla.

Kagami sonrío. Por una vez su hermana estaba por delante de ella, por lo menos en algo. Se había dado cuenta también de que su hermana probablemente sabía más que ella misma sobre la cosa que había estado en su mente mucho recientemente.

Así que, había decidido decirle. "Tsukasa, necesito tu ayuda", Kagami dijo.

Tsukasa la miró fijamente por un momento, y se puso a reír.

"¡Hey!"

"L-lo siento, hermana, ¡creí haberte escuchado decir ´Necesito tu ayuda´!"

"No, necesito tu ayuda."

"¿Qué?"

"Tengo que pedir tu consejo en... algo."

La boca de Tsukasa cayó abierta. "Es mejor que limpie mis orejas. Creo que oí que tú querías pedir mi consejo en algo."

"Está bien. Tal vez me lo merecía. Pude haber sido condescendiente contigo y no apreciar tu talento... excepto por la cocina."

"¡Oh!, ¿tú quieres cocinar algo para Konata?"

Ahora, era el turno de Kagami para reírse. "Sí, más bien... quiero proponerle matrimonio. Quiero decir, pedir su mano. En matrimonio."

Tsukasa había estado inclinándose hacia atrás en su silla para relajarse. Kagami reaccionó lo suficientemente rápido para detener a su hermana antes de golpearse la nuca cuando cayó hacia atrás junto a su silla.

"Tsukasa..." Kagami suspiró. "Cálmate."

Tsukasa se sentó en el piso al lado de su silla caída. Lágrimas fluyeron sobre sus mejillas. "M-m-mi he-he-hermana mayor se v-va a casar" dijo tartamudeando.

"¿No es así como debe ser? Las hermanas mayores deben estar casadas primero. Aunque no creo que Matsuri o Inori se adelantarán a mí en eso... o, en cierto modo, podrían... porque no puedo estar casada con Konata realmente. A menos que encuentro un vacío legal", Kagami murmuró, principalmente para sí misma, porque Tsukasa no parecía escucharla de todos modos. "Pero ...no me importa si es legal o no!"

Tsukasa tomo una respiración honda, y dijo, "Bien, eso fue una sorpresa. ¿Pero qué querías preguntarme, hermana?"

Kagami empezó a ruborizarse. "Umm... Es esta cosa de la propuesta... Yo, ehh..."

Tsukasa abrió y cerró sus ojos. No, por supuesto que no lo entendía.

Kagami suspiró, limpió su garganta, y dijo, "¿Cómo le propondría matrimonio a alguien?"

Tsukasa trató de contenerse, pero no podía evitar reírse.

"¡Tsukasa!"

"Perdón, hermana... es sólo tan gracioso... ¿No es obvio? Tú sólo vas hacia ella y preguntas. '¿Te casarías conmigo, Kona-chan?' O algo así", Tsukasa explicó.

"Sí, lo sé... ¿pero dónde, cómo, y cuando debo preguntar eso? ¿Necesito algunos... uhh, accesorios?"

"Oh, si los necesitas. Necesitas anillos de compromiso para ambas. Generalmente, el hombre... quiero decir el novio... quiero decir-" en este punto, Tsukasa tuvo que reírse otra vez.

"E-esto no es gracioso..." Kagami murmuró.

"Perdón, hermana, pero es tan gracioso... cuando son tu y Kona-chan. Tú, p-p-proponiendo matrimonio... Vestida en un traje, arrodillándote en frente de Kona-chan... ¡No puedo ni siquiera imaginar qué dirá!"

"¡Espero que diga que sí! Espera, ¿qué traje? ¿arrodillarme?"

"¡Por supuesto tienes que vestirte elegantemente! No, no un traje... pero, quiero decir, por lo general es un hombre el que está proponiendo matrimonio, es por eso qué... ¡oh!" Tsukasa exclamo. Se puso de pie, recogió su silla y se sentó en su escritorio otra vez.

"¿Qué?"

"Recuerdas cómo te vestiste con el uniforme de niño en la escuela?"

"¡Ella me hizo hacerlo! ¡Eso es algo que nunca podre olvidar!"

"Pero no puedes vestirte de traje, arruinaría la sorpresa. Kona-chan adivinaría lo que estás haciendo, inmediatamente."

"Qué, ¿necesito sorprenderla?"

"¡Por supuesto! ¡Es un deber!"

"Espera, necesito escribir esto. Anillos de compromiso... traje...no, ningún traje... sorpresa...arrodillarse... ¿qué más?" Kagami dijo, haciendo garabatos en su libreta.

Tsukasa sonrió abiertamente, y empezó a explicar.

Después de la conferencia, Tsukasa saltó al cuello de Kagami y la abrazó afectuosamente. Los ojos de Kagami se abrieron, pero devolvió el abrazo después de un momento de titubeo.

"Soy tan feliz... Por una vez tuve la oportunidad de ayudarte..." Tsukasa dijo, pero entonces pensó en algo y su expresión se volvió agria. Se aseguró de que su hermana no la viera.

"Ni una palabra para Konata, ¿está bien? ¡No quiero que ella esté al tanto de esto!"

"Está bien, hermana. Prometo que no le diré", Tsukasa dijo.

デリミタ デリミタ デリミタ

Mas tarde esa misma noche, Tsukasa se despertó-se estaba quedando dormida en la mesa otra vez-se limpio la baba de su mejilla, bostezo, y recogió su celular, que estaba sonando.

"¡Hola, Tsukasa-chan! Es Konata. Tengo que preguntarte algo, ¿estás en casa?" La voz de Konata dijo.

"Sí... ¿Qué hora es? ¡oh!, las nueve ya... ¿no puedes preguntarlo por teléfono?" Tsukasa murmuró.

"No, tengo que verte. A decir verdad, ¡ya estoy aquí! Ven a abrir la puerta."

"Está bien..." Tsukasa suspiró, se arrastró escaleras abajo y abrió la puerta.

"Perdón, me estaba quedando dormida y acabo de despertar..." Tsukasa murmuró.

"Hola. entremos a tu habitación. Apuesto a que estarás completamente despierta realmente pronto", Konata dijo, y sonrió abiertamente.

"Sí, okay..." Tsukasa farfulló.

Subieron las escaleras y entraron a la habitación de Tsukasa. Tsukasa se sentó en su cama mientras Konata cerró la puerta. Tsukasa estaba demasiado adormilada para notar, pero Konata en realidad miró por el pasillo y se aseguró de que nadie escuchara detrás de la puerta.

"Así que qué querías preguntar... ?" Tsukasa dijo, y bostezó otra vez.

"¡Voy a pedirle a Kagami que se case conmigo! ¿Tú tienes alguna idea de dónde y cómo debo hacerlo? Quiero decir, exactamente no puedo ser vencida por la angustia, romper mis nudillos contra una pared, ser detenida por Kagami, y luego preguntar. Porque no estoy sintiendo ninguna angustia estos días", Konata explicó.

"¿Tsukasa?" Añadió, cuando vio la expresión rara de Tsukasa. La boca de Tsukasa estaba abierta, y sus ojos estaban dando vueltas.

"Haah..."

"Te ves como si estuvieras a punto de reventar, Tsukasa-chan. Hey, ¡venga ya!, ¡no es tan serio!"

"Haah... Haah..."

"¿Eso es hiperventilación? ¿Tienes una bolsa de papel en algún lugar?" Konata preguntó, y empezó a mirar. Jaló una bolsa de aluminio de la papelera.

"Aquí, respira en esto. Perdón, parece haber sido de bocados de tocino o algo", Konata dijo, pasando la bolsa a Tsukasa.

Tsukasa tomó la bolsa, y la sujetó sobre su cara con las manos temblando. Después de un minuto, se calmó lo suficientemente para poder decir, "K-Kona chan, tú no debes hacer a una persona con hiperventilación respirar en una bolsa. Eso es peligroso..."

"Veo que realmente has aprendido un poco de esas cosas de enfermera. ¿Te sientes mejor ahora?"

"Eww, ¡mi cara está toda grasienta!"

"Mmm... ¡Tocino!" Konata dijo, y se acercó a Tsukasa.

Tsukasa se movió rápidamente.

"Sólo bromeaba, no voy a lamer tu cara. A Kagami no le gustaría", Konata dijo. "Además, los buenos viejos días de perder el tiempo están desaparecidos, supongo."

Konata rascó su cabeza. "De todos modos, en que estaba? ¡oh!. La propuesta. Lo he visto mucho en anime, pero allí ocurre siempre en alguna situación muy rara. No lo es, como, alguna vez tendré al papá de Kagami borracho a cuestas, o algo. ¿Cómo propones matrimonio en la vida real? Creía que tú lo sabrías."

"Uhh... Creo que lo sé, pero..."

"¡Aww-bien! ¡Debes decirme todo sobre eso! Y si practicamos-" Konata paró, cuando noto la expresión de Tsukasa. "¿Por qué estás llorando?"

"… S-son sólo... ¡Lágrimas de felicidad! Cierto , soy tan f-feliz por ustedes dos..."

Como Konata ya había pensado en la situación de Tsukasa, se dio cuenta de lo que estaba mal. Se puso seria.

"Perdón, no debí haberte preguntado sobre esto. Puesto que tú tienes un trío... el matrimonio no es definitivamente una alternativa para ustedes chicas."

"Sí..." Tsukasa sollozó.

"No te preocupes por mí, entonces. Sólo lo buscare en internet o algo", Konata dijo, y palmeo la espalda de Tsukasa.

"No, está bien. Te ayudaré. Primero tú necesitarás anillos de compromiso-quiero decir... Ehh... si tú compras los anillos, asegúrate de guardar el recibo."

"¿Por qué?"

"Si tienes que devolver los anillos..." Tsukasa dijo. Enseguida, se dio cuenta de que había metido la pata.

"¿Por qué necesitaría devolver los anillos? Kagami no va a aceptar mi propuesta, tú quieres decir? ¡Tsukasa! ¿Sabes algo sobre esto? Kagami estuvo aquí más temprano hoy. ¿Qué te dijo?" Konata gritó. Parecía muy nerviosa.

"No, ¡no quise decir eso! Estoy segura que mi hermana dirá que sí. ¡Estoy segura que lo hará! Mi hermana ..."

"Y no sabía ni siquiera que teníamos una crisis. ¡Nunca dijo algo!" Konata gritó, rasgando su pelo.

"Konata, ¡no es el lo que piensas!"

"¿Así que qué es?"

Pero Tsukasa no podía responder. "Yo... Ehh...Yo ...Yo prometí que no..."

"Ya veo. No puedo comprender qué salió mal... ¡Creía que lo estábamos haciendo muy bien! Supongo que le enviare un mensaje y le diré que me voy a casa, Quiero decir a la casa Izumi, por esta noche", Konata dijo.

El corazón de Tsukasa dolía cuando vio lo triste que Konata parecía. Pero había prometido no decirlo así que no podía decir algo.


A decir verdad las personas japonesas no celebran sus cumpleaños generalmente.

Las leyes de herencia... Cosas realmente aburridas e incomprensibles para los humanos. Dudo que las japoneses sean menos aburridas que las nuestras.

Konata describe una escena de Clannad After Story, y su otro ejemplo es de Maison Ikkoku.