Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.

Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.

L'ORIGINE SECRÈTE

-Todo lo que hice fue en vano… manche mis manos de sangre en vano… usted era… el vampiro humano es usted…- Dijo el cardenal imper ventilándose, sin dejar moverse por la habitación.

Capitulo 14: Revelaciones Vol. II…

El cardenal esta temblando así Stephen se levanto de la silla y tomo al cardenal y lo sentó en la silla. En sus cinco años de acompañarlo, Stephen jamás lo había visto tan nervioso, tan culpable, como en ese momento estaba el padre François.

-¿De que esta hablando?- Le pregunto Carlisle acercándose al cardenal y tomándolo de los brazos.

-Esa noche yo no tenia que evitar su transformación… ese era su destino… pero es imposible… usted era un vampiro… esto no puede estar pasando…- Repitió el cardenal sin dejar de temblar mientras Carlisle lo agitaba para que reaccionara.

-¿De que esta hablando?- Pregunto Jasper a Stephen acercándose, para intentar utilizar su don, aunque ese día le había costado mucho.

-No estoy seguro pero… creo que es sobre una de las profecías- Contesto Stephen preocupado por el cardenal.

-¿Cuál de tantas?- Le pregunto Jasper que había leído muchas cuando estaba investigando a la Orden.

-A una que dice más o menos así "Cuando el ángel haya caído, el humano infectado con el mal del ángel inmortal, se encuentre con la destinada a acabar con los ríos de sangre, la cura nacerá en el mundo, los relojes marcaran las tres, será cuando el malvado revelara su rostro y volverá a pisar la tierra como un falso rey, la sangre inocente correrá y se enfrentaran a la batalla final"- recito Stephan.

-¿Y se supone que debemos entenderlo?- Le cuestiono Jasper sin entender nada.

-En las profecías, cuando se refieren a los vampiros, es como "el no muerto", "el frío", pero esta es muy especial…- Pero Stephen no pudo seguir explicando por que el cardenal lo interrumpió.

-… lo especial de esa profecía es que se refiere a un humano infectado, yo pensé que era un hibrido, el producto de la unión de un humano y un vampiro… pero estaba muy equivocado… ella le devolvió su humanidad…- razono el cardenal aun en shock.

-Carlisle jamás ha dejado de ser humano- Simplifico lógicamente Jasper, ya que Carlisle siempre había sido el más compasivo y bondadoso de todos los seres que había conocido en su vida.

-¿Qué?- Le pregunto el cardenal viendo a Jasper.

-Carlisle siempre ha sido compasivo, gracias a el, nosotros no bebemos sangre humana, el jamás la ha bebido- le dijo Jasper confundido.

-No puedo creer como confundí todo… la profecía no se refería aun hibrido… se refería a un vampiro que siempre mantuvo su humanidad…-Dijo al cardenal atormentado.

-¿Quiere decir que yo soy del que habla la profecía?- Pregunto Carlisle sorprendido.

-Si esa parte de la profecía se esta cumpliendo… quiere decir que el mal también esta actuando- Razono el cardenal.

-Pero aun no ha caído ningún ángel- Dijo Jasper intentando calmar el ambiente ya que su poder no había funcionado.

-Eso no es tan cierto- Le dijo Stephen- El niño que esta en la cama es un ángel- confeso el sacerdote.

-¿Qué?- Dijo Carlisle desesperándome.

-Y no es cualquier ángel… es el arcángel Gabriel- Contesto el cardenal fijando la mirada en el precioso niño que estaba en la cama.

-¿Cómo termino aquí?- Pregunto Carlisle sorprendido de que el niño que estaba en estado catatónico fuera el arcángel Gabriel.

-No lo se… Nina es la única que sabe lo que sucedió, y debió ser algo muy fuerte, para dejar a Gabriel así, y hacer que Nina perdiera la memoria-Explico el cardenal intentando llegar a una respuesta.

-¿Y por que no busco a Nina apenas encontró al arcángel?- Pregunto el medico intentando entender toda la situación.

-Antes de que se reuniera con Gabriel, habíamos discutido, jamás había estado tan enojada conmigo… me aseguro que nunca más volvería a saber de ella… y después vino su nieta, y de pronto estaba seguro de que ella estaba con ustedes, y simplemente se me estaba escondiendo- Explico el cardenal levantándose de la silla- Ahora más que nunca debe entender que debo verla, no forzare nada, pero tal vez cuando me vea recuerde algo- Carlisle miro unos minutos al cardenal.

-¿Conoce a mi nieta?- Pregunto Carlisle sorprendido.

-Esa es otra historia- Le respondió el cardenal cansado.

-Esta bien, puede verla- Acepto el medico muy curioso.

-Stephen… ¿Podrías quedarte?- Le pregunto el cardenal.

-Por supuesto, ya sabe cualquier cosa llámeme al celular, y dele un abrazo a Nina de mi parte- Le pidió gentilmente Stephen. El cardenal asintió y los tres salieron del hospital para encontrarse con Nina.

Mientras que en la casa Cullen, Nina estaba muy inquieta, algo no estaba bien, algo había cambiado, pero no sabia con exactitud que era, aunque también era la primera noche que había dormido bien, esa había sido la primera noche que no se había levantado en la madrugada, Nina pensaba que había sido por que Carlisle se había quedado con ella, y es que aun que le faltara los recuerdos de toda su vida, sentía que en los últimos dos días se había hecho una nueva vida, y tal vez mejor que su anterior.

-Te despertaste temprano- le dijo Nessie viendo que su amiga ya estaba vestida.

-Dormí bien- Le dijo la pelirroja con una sonrisa-Voy a bajar a ver que encuentro de comer- Le dijo saliendo de la habitación. La pelirroja bajo alegremente las escaleras y llego a la cocina, no había notado que no estaba sola, y empezó abrir las gavetas buscado que hacer.

-¿Puedo ayudarte en algo?- Le pregunto Edward obligando a Nina girarse violentamente por el susto.

-Buenos días Sr. Edward, no lo había visto- Se disculpo Nina con el corazón acelerado.

-Tranquilízate- Le dijo el vampiro con una sonrisa torcida -Si vas a cocinar te puedo ayudar… dicen que soy muy bueno-

-No quiero molestarlo- Le dijo Nina sintiéndose muy incomoda, mientras Edward camino hasta quedar a unos cuantos centímetros, y acerco su rostro al de la pelirroja.

-No es ninguna molestia- Le dijo Edward sonriendo posando sus manos a cada lado de Nina, prácticamente acorralándola.

-No creo que necesite mucha ayuda para servir algún cereal- le dijo la pelirroja sintiéndose totalmente intimidada por la actitud del padre de su amiga.

-Como quieras- Le dijo Edward separándose de la pelirroja, mientras que a la cocina entraba Bella.

-Buenos días- Le saludo Bella con una alegre sonrisa.

-Buenos días Sra.- Dijo rápidamente Nina sacando el cereal de la gaveta para servirlo.

-Dime Bella, me haces sentir vieja si me dices señora- le pidió Bella caminando hasta donde se encontraba su esposo.

-Esta bien- Dijo Nina queriendo salir lo más pronto de la cocina. La pelirroja sirvió la leche y organizo rápidamente todo en una bandeja para subirlo.

-¿Quieres que te ayude?-Le pregunto Edward amablemente.

-No, tranquilo- Dijo inmediatamente la pelirroja.

-Tranquila, es mejor que Edward te ayude- le dijo Bella inocentemente.

-Esta bien- Acepto Nina algo incomoda, aunque realmente Edward no había hecho nada, ella se sentía intimidada por el tono de voz que utilizaba con ella, además cuando se acercaba, sus ojos demostraba malas intenciones, aunque la pelirroja quería pensar que estaba paranoica, y que todo era su imaginación. Edward tomo la bandeja y siguió a Nina mientras subían a la habitación dejando a Bella en la cocina.

Entraron a la habitación, pero no había rastro de Nessie, eso preocupo a la pelirroja, aunque sabia que era infundado, seguramente, Ness había ido a buscar ropa a su habitación y después volvería. Edward dejo la bandeja en la mesa de noche.

-¿Pasa algo Nina?- Le pregunto el vampiro acercándose.

-Nada- le dijo la pelirroja mintiendo, por que se sentía mareada, todo en la habitación comenzó a girar, y se intento aferrar a la pared para no caer al suelo, poco a poco todo se estaba oscureciendo. Repentinamente Nina sintió los brazos de Edward a su alrededor que había evitado que se estrellara contra el suelo, y la dejaban en la cama.

-Todo va estar bien… no te preocupes- Le dijo dulcemente el vampiro acercándose a Nina y aspirando su olor- Tu olor es exquisito… simplemente embriagante-le aseguro Edward, preocupando a Nina, pero en ese momento se sentía incapaz de defenderse. El vampiro paso su marmoleo dedo por el rostro de Nina hasta llegar a sus labios, la pelirroja pudo sentir muy cerca el aliento de Edward, y en ese momento perdió totalmente el conocimiento.

-¿Qué ha pasado?- pregunto Nessie entrando a la habitación y viendo a Nina sobre la cama mientras Edward tenía su mano sobre la frente de la pelirroja.

-Se desmayo cuando entramos a la habitación, y esta muy fría, creo que deberíamos llamar a Carlisle, esto no es normal- Dijo el vampiro muy preocupado. Nessie vio que su celular estaba sobre la mesa de noche se acerco y lo tomo y marco el numero de su abuelo, pero fue en ese momento cuando sintieron el sonido del celular en la habitación. Carlisle no se había llevado el celular.

-¿Qué hacemos?- le pregunto Nessie muy preocupada.

-Trae un poco de alcohol, tenemos que intentar despertarla- le indico Edward mirando detenidamente a Nina. Nessie entro al baño y unto un poco de alcohol en algodón y se lo entrego a su padre, el vampiro lo puso bajo la nariz de la pelirroja que comenzó arrugarse, y recuperar nuevamente el sentido.

-¿Qué… paso?- Pregunto Nina algo confundida.

-Te desmayaste- Le dijo Nessie sentándose al lado de su amiga-Gracias a Dios mi papá estaba aquí- agradeció.

-Si… gracias- Susurro Nina sentándose en la cama.

-¿Qué te paso?- Pregunto Nessie aun preocupada.

-De repente me sentí muy mal… no se como explicarlo- Le contesto la pelirroja aun intentando sobreponerse.

-Mi abuelo ya viene- le dijo Nessie sintiendo con el tío Jasper.

-Pero no viene solo- Dijo Edward levantándose repentinamente preocupado. En ese momento los dos vampiros y el sacerdote entraron en la habitación, con gran asombro Edward vio al sacerdote y bajo la mirada.

-¿Qué sucedió?- Pregunto Carlisle caminando hasta donde se encontraba Nina.

-Me sentí mal, no es nada- Dijo Nina rápidamente mientras sus ojos se clavaban en los verdes del hombre que había entrado, su mente rápidamente dio un brusco giro y muchas imágenes comenzaron a viajar por su cabeza, hasta detenerse en una específica:

"Nina tenia el cabello muy corto, y estaba llena de maletas, hasta que el sacerdote que siempre la había ayudado después de que sus padres habían muerto, había llegado acompañado de un joven de gafas, ella estaba feliz, ese día dejaba el convento que había sido su cárcel, la vida de monja no había sido jamás lo suyo. El padre François se acerco hasta donde ella lo esperaba -Hola Nina ¿Estas preparada?- Le pregunto algo nervioso el sacerdote- ¿Pasa algo padre?- le pregunto Nina sintiendo los nervios- Tenemos que hablar Nina, hay algo que tengo que decirte- Le dijo el sacerdote sin querer retrasar más la verdad, mientras que el joven de gafas guardaba sus maletas en el auto -¿Qué pasa?- Pregunto Nina –Nina… tu siempre supiste que eras adoptada- Le dijo el cardenal, y la joven asintió-… pero yo siempre supe quienes eran tus padres biológicos- Le dijo el sacerdote - ¿me va a llevar con ellos?- le pregunto ingenuamente la pelirroja- No exactamente… Nina yo soy tu padre… tu padre biológico…- Le dijo el sacerdote sin querer mentirle- ¿Qué?- Fue lo primero que pronuncio la pelirroja- ¿Así que soy producto… de una calentura de un sacerdote?- Le pregunto muy enojada la pelirroja- ¡¡Claro que No!!- le dijo muy enojado el sacerdote- Ame profundamente a tu madre, si ella no hubiera muerto yo hubiera dejado todo por ella, para estar con las dos… pero las cosas no se dieron- le dijo el sacerdote justificándose -¿Y por que no dejo todo por mi? ¿No era lo suficiente?- Le pregunto Nina indignada – Tu eres una de las cosas más hermosas que me ha pasado en mi vida… pero tenia que protegerte, y esa fue la mejor forma que puede hacerlo- le intento explicar el sacerdote- ¡¡¿Protegerme de que?!!- Le pregunto Nina exasperada – Del Mal- respondió el sacerdote" Lentamente el recuerdo se fue desvaneciendo, además no era lo único que había recordado, la voz que antes había escuchado en su cabeza, era la misma del recuerdo, era la misma del hombre que había entrado a la habitación, ahora la pelirroja estaba hecha todo un lio.

-Nina… ¿Estas bien?- Le pregunto Carlisle al notar lo ida que había estado la pelirroja.

-Usted es mi padre… mi verdadero padre…- Le dijo la pelirroja viendo al cardenal directamente a los ojos.

CONTINUARA…

NA: Espero que hayan disfrutado de este capitulo el próximo es "Revelaciones Vol. III", más revelaciones, que nos llevan rápidamente al final de esta historia.

Hasta el próximo capitulo.

¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!