Capítulo 14
La mirada de los presentes se había centrado en la figura del recién llegado, mismo que cargaba una expresión de cansancio que era trasmitida por todo su cuerpo, no tenia ánimos de hablar pero parecía que la situación requería que lo hiciera.
El primero en abrir la boca fue el Uchiha menor, comenzando a reprochar un tema que sabía que pronto debían discutir, ante las alteradas expresiones de su hermano se quedo callado escuchando como este terminaba, seguido de Sai que continuo con algunas insinuaciones.
Los tres mitad animales observaban inquietamente cada uno a su respectivo amo, sin embargo el rubio de cabello largo no soporto mas y había soltado la palabra, gruño por lo bajo reclamando explicaciones, explicaciones que luego él mismo se encargaría de darle detalles, pero más tarde.
Después de todo aquello había silenciado el desorden que había sido provocado en esos momentos por la mayoría, suspiro soltado un sonoro sonido de agotamiento luego de afilar sus carmines ojos en un aire de autoridad, poniendo todo en orden.
La situación no estaba para argumentarla en ese momento, porque mentalmente ni físicamente estaba preparado.
Su espalda fue lo único que observaban conforme los pasos de Itachi avanzaban por el lugar empezando a soltar las ordenes de a una, estando consiente de la hora que era, distinguiendo como estaban las circunstancias los gatos no podían quedarse en medio de la sala, no iba a permitirlo, la noche anterior el chico rubio de Sasuke había provocado un desastre por todos lados, no quería que volviera a suceder.
Mando a sus hermanos a que durmieran en una misma habitación y poder así acceder a que la sobrante se quedaran el resto de los mininos, no había de que preocuparse en ello, todos eran de la misma clase.
No obstante el primero en protestar fue Sasuke, y no le extrañaba, ya lo veía venir. No quería discutir con el menor de sus hermanos, así que guardo silencio y siguió en su camino hacia las escaleras, ante su poco interés el azabache chaqueo la lengua molesto, al saber que no le ponía atención pero al rato había aceptado la petición, a regañadientes pero lo hizo. Sai por su parte había accedido sin problemas.
Detuvo sus pasos en seco al llegar a la cumbre de las escaleras, su silencio en ese instante fue efímero pero pesado, cerró los ojos en un sentimiento de lamento.
— Sai — Pronuncio con malestar ante las palabras que debía decir — Mañana empezaras a trabajar para Madara— Abrió los ojos, volviendo a retomar sus pasos yéndose rumbo directo a su habitación, su mirada no podía ser vista pero esta emitía una amarga angustia ante lo que sabía que debía pasar su hermano.
Ya eran pasadas las once de la noche cuando cada joven había tomado lugar en su correspondiente habitación, Sasuke le ordeno a Sai que se fueran en su habitación ya que no iba a permitir que Naruto se quedara en ella, sabía perfectamente que muchas de sus cosas serian estropeadas al día siguiente por su culpa; inmediatamente mando a Sai que durmiera en un futon en el piso, jamás iba dejar compartir su cama y mucho menos que estuviera a su lado, antes recibiría unas merecidas patadas que estaba dichoso a propinarle.
En la habitación continua los jóvenes gatunos permanecían atentos, no sabían que podían esperar, estaban en un lugar desconocido, todos.
Efímeramente notaron como Naruto se había adueñado de la cama de Sai, comenzando a ronronear, extrañamente estaba dormido.
No había mucho que hacer Gaara se había acomodado en la mullida alfombra que se encontraba en medio del cuarto mientras que Deidara simplemente se había situado al filo de la ventana, sentado mirando por la misma el claro anochecer.
Ambos gatos despiertos comenzaron hacer conversación entre ellos, el sueño no los había tocado, anteriormente habían tomado una siesta además de que sus genes les impide dormir enteramente por las noches.
— ¿Estuviste con él? — Pregunto el gato ojos jade a su lado mirando al rubio algo contrariado, en cierto modo no le sorprendía.
— No, ese maldito pervertido se metió en donde estaba durmiendo — Chasqueo la lengua al recordar lo pasado de esa mañana.
— Entonces ha de ser un habito suyo — Exclamó afilando la mirada al recordar que ese mismo día le había hecho lo mismo.
— También te paso lo mismo — Sin apartar sus celestes ojos de la ventana había apretado los puños — ¡Geez!, Todos los humanos son iguales, hnm — Escupió las palabras con rabia.
Era cierto, no podía dejar de lado ese odio hacia los humanos. Percibió como el pelirrojo le seguía, teniendo el mismo sentimiento.
No era que se llevaran bien, al contario en la celda en la cual habían estado no se soportaban, constantemente discutían por cualquier cosa al punto de agarrarse de mordiscos por la comida, pero era lógico en un lugar donde solo te dan de comer dos veces cada semana era de tener que sobrevivir a cualquier costo. Aunque ya no estaban en esa situación, todo había cambiado hasta se podría decir que le caía bien.
Las horas siguieron avanzando y ambos jóvenes seguían en su misma posición, hasta que el sonido de algo gruñendo les hizo desviar la mirada hacia el punto de aquella resonancia, captaron como el sonido era proveniente del zorro aún dormido en la cama.
Deidara cerró los ojos un momento, acomodándose algunos cabellos que le estorbaban en su cuello.
—¿Nunca te has preguntado acerca de ese zorro?— Pregunto volviendo a centrar su vista en el nombrado.
— ¿A qué te refieres? — Le miro confuso ante la interrogación.
— Escuche de Hidan que Naruto es una especie que nunca se ha visto, hmn — Dio una pausa antes de continuar — ¿Algunas vez lo has oído hablar?.
Sus ojos se dirigieron al pelirrojo, mismo que se mantenía inexpresivo ante la situación, que al rato relajo su cuerpo antes de querer responder.
— No — Fue su seca contestación.
El rubio dio un bufido —Entonces tiene sentido por la cual nunca lo compraron,— Volvió a ponerle atención al nítido vidrio, perdiéndose entre el ensombrecida atmósfera — Bueno hasta ahora.
Pasaron unos cuantos minutos que se volvieron sumamente callados, haciendo que ambos felinos se perdieran en sus pensamientos.
— Creo que debe tener alguna razón para no hacerlo — Tomo la palabra el de cabellos rojos, rompiendo el hilo mudo del ambiente — Algo le detiene —
— ¿Qué? — Le observo incrédulo, tomándolo por desconcierto aquellas palabras.
— Olvídalo — Volteo la mirada, entrecerrando sus parpados en una mirada reflexiva, al tiempo decido que ya era momento de dejar la conversación, después de todo no estaban llegando a ningún lado. Se acurruco en la alfombra enrollando la cola a su cuerpo, dispuesto a caer en el sueño.
El minino mayor seguía en su misma posición, no tenía sueño, además no confiaba en que podía pasar si accedía en hacerlo, permaneció despierto contemplado el cielo, ya había olvidado la última vez que había visto una noche tan hermosa, ya que todas hasta ese día habían sido amargas.
Su áspera lengua se encontraba lamiendo sus manos, seguido de pasarla por su cabeza y volver de nuevo a lamer su mano. Su rubio cabello alborotado se humedecía a cada vez que pasaba su mano por la zona, bajando algunos cabellos de su lugar, pronto sus largas orejas se habían levantado al escuchar la voz de su amo descender volviéndose cada vez más fuerte, se puso de pie de un brinco al verlo llegar a la estancia, se aproximo casi corriendo al joven que como siempre al verlo le sonreía con aquella radiante sonrisa.
El gruñido de molestia que emitió Sasuke no se dio a esperar, estando arreglado tomó sus cosas, debía reunirse con sus amigos para estar preparados para antes de la ceremonia de bienvenida. Pronto la presencia de Naruto estaba tras suyo, siguiéndole como siempre, sin embargo le aparto, esta vez no podía dejar que le persiguiera.
Si no hubiera sido porque Itachi apareció encargándose de Naruto fue que pudo salir, no había sido gran cosa pero estaba agradecido con su hermano por el favor, pero claro nunca se lo diría.
Las pisadas de alguien más bajando por las escaleras le hizo girar hasta el lugar, Sai había descendido con un traje de oficina, aunque para el albino era incomodo debía usarlo aunque no quisiese, era un requisito para ver a su tío. Las miradas de los gatos que habían estado desde la mañana en la estancia principal presenciaban cada detalle que sucedía en la casa, simplemente siendo expectantes.
Las palabras de Itachi era lo único que sus gatunos oídos ponían atención al escuchar que podían desayunar lo que quisiesen dando después el resto de las indicaciones. Asintieron obedeciendo al humano, por esa ocasión.
Pronto la presencia de los Uchiha había desaparecido de la casa, solo habían quedado los gatos al mando, estaban profundamente aliviados, podían hacer cualquier cosa a libertad, como dormir –al menos en el caso de Deidara-
La presión en su pecho era inevitable, estaba nervioso, sus manos sudaban frio al igual que su cuerpo, pronto debía cruzar esa puerta y verse cara a cara con el hombre que le ha hecho la vida imposible a su hermano, rogaba a todos los santos existentes que no fuera su caso. Sabía perfectamente que Madara era un hombre cruel y sin escrúpulos, de todos los humanos existentes Madara era el que le daba pavor.
Trago grueso al escuchar como la voz de la secretaria del Uchiha le había pedido que entrara a la oficina de su jefe, amablemente le había abierto la puerta dándole paso al lugar.
Sus pasos se volvieron pesados a cada vez que avanzaba, si no fuera porque su cuerpo es escaso de color y no se notaba pero seguro si no fuera ese caso estaría realmente pálido.
La larga melena del hombre estaba cubriéndole el rostro casi por completo a ser porque el mayor permanecía con la cabeza gacha mientras que concentraba su atención en unos documentos sobre su escritorio.
— Siéntate — Ordeno, sin apartar la vista de las hojas, a lo que Sai había obedecido automáticamente.
Un corto tiempo trascurrió antes de que el Uchiha apartara aquellas hojas y cerrar los ojos con pesadez, al rato relajo sus facciones para ponerle atención al joven que permanecía sentado frente a él.
— Itachi me pidió que te diera trabajo, de no ser porque casi me suplico que lo hiciera — Hablo tranquilamente — Ya tenemos mucho personal pero tengo un campo exclusivo para ti.
Miro a su aparente familiar, dando una sutil sonrisa luego de entrelazar sus dedos, posando sobre ellos su barbilla —Requiero de alguien que esté pendiente de mis asuntos… — Sonriendo con la mirada dio una tortuosa pausa antes de continuar — así que desde este momento serás mi asistente.
Sai permaneció callado, por dentro presentía que su hermano lo había metido en un abrigo de once varas, no iba a ser fácil, algo le decía que Madara lo iba hacer sufrir.
Acepto entendiendo lo dicho por parte de su ahora jefe, se mantenía firme mientras que algunas gotas de sudor se acumulaban en su frente, incomodo.
Madara se había puesto de pie a lo que Sai se estremeció momentáneamente pero sin cambiar su inexpresiva expresión en su rostro.
—Tengo que ir a una junta — Menciono sin siquiera mirar a su nuevo empleado — Mi secretaria te explicará que harás de ahora en adelante — Acomodo su saco mientras aquellas ordenes salían de su boca.
Tomó entre sus cosas una carpeta que debía llevar a dicha reunión mientras se acercaba hacia la salida de su oficina.
— Espero que no me falles o tu ineptitud se verá afectada en el trabajo de tu hermano— Salió del lugar para luego recibir su maletín de cuero que había sido entregado por la misma Konan.
El mayor Uchiha se alejo y con ello su cuerpo se había relajado, ese hombre le provocaba escalofríos, pronto la presencia de la chica de cabello azulado había aparecido en el lugar, con una sonrisa llamo la atención del joven que cambio su expresión por la misma que siempre lo caracterizaba.
— Así que eres el hermano de Itachi— Menciono amable la mujer — Bienvenido a la compañía. Yo soy Konan la secretaria de Uchiha Madara — Termino, acercándose al pariente de la misma familia que su amigo.
— Mi tío tiene buenos gustos, eres muy atractiva ya veo porque todas visten de esa forma — Sonrió como usualmente lo hace ante el atrevido comentario.
— Por favor absténgase de ese tipo de comentarios o podrían ocasionarle problemas innecesarios — Dijo lo más cordial posible, algo le decía que ese muchacho no era igual que Itachi.
Astutamente desvió el tema sacando de entre una papeleta unas cuantas hojas de las cuales le entrego al joven Uchiha.
— Madara es un hombre muy exigente, siempre quiere las cosas como él quiere en el momento que desea… así que deberás obedecer cualquier cosa que te ordene — Cerro los ojos después de dar una ligera pausa para luego continuar — Como el asistente de Madara ahora es tu trabajo ser responsable de todos sus asuntos de las reuniones, citas, juntas y tener pendiente la agenda del jefe e informarle lo que debe hacer durante el día. Si te pide que debes ir a su casa y buscarle un atuendo apropiado deberás hacerlo — Explico conforme notaba el rostro incrédulo del Uchiha.
— Además de que deberás estar con él casi todo el día, acompañándolo —
— Eso quiere decir que no tendré tiempo — Replico al escuchar todas aquellas indicaciones que no le eran agradables — Tengo cosas que hacer y no puedo desperdiciar mi vida en ese hombre —
— No te preocupes, eso será durante tus horas de trabajo además de que una parte también me toca a mí, como su secretaria mi deber es organizar las citas y reuniones, tu lo que debes es acordarle y hacer que asista— Sonrió tratando de animar al de ojos ennegrecidos.
Un suspiro desganado salió de sus labios, parecía mal trabajo y tenia mucho que pensar a lo poco que conoce a ese hombre podía apostar que tiene planes para hacerlo sufrir.
Entre las hojas en sus manos tenía toda la agenda ya organizada que anteriormente le había hecho Konan de esa semana para empezar a hacerle un trabajo fácil, después de ello el resto le tocaba a él.
Y así comenzó su vida como el asistente personal de su propio tío. Sabía que iba hacer un trabajo pesado.
Bueno este cap las cosas suceden muy rápido pero he dado cuenta que a como va esta muy lento, para los caps que lleva pues no he avanzado mucho que digamos a lo que se refiere a la trama -risa incomoda- pero bueno empezare a ponerle mas sabor y algo picante cofcoflemoncofcof en alguno de los próximos caps como para no dejarlas deseando x3 digamen de cual pareja quieren algo picante y me esforzare por escribirles algo decente.
Lamento mucho mi lentitud, la verdad es que estoy escribiendo un fic nuevo y estoy enganchada en él.
Y... aprovechando la publicidad es un fic del Anime de Karneval un GareNaiKaro, seh un trió, un extraño y sensual trió -o algo así- xD si gustan leer mi alocado fic lleno de pasión y rivalidad visitalo, aquí les dejo la información.
Enemigos íntimos
Anime: Karneval
Pareja: Gareki x Nai, Karoku x Nai
Setting: AU
Rating: T
Link: : s/10076200/1/Enemigos-Íntimos
O simplemente entren a mi perfil y lo buscan ;D
Bueno es todo, muchas gracias a quienes me dejan reviews, espero que les guste y prometo actualizar mas a menudo.
