Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son obra maestra de Stephenie Meyer, yo sólo los tomé prestados para que protagonizaran esta historia.

Contiene escenas rating M.

Enséñame el Paraíso

"Quietas las manos, es mi trabajo dejarte sin bragas"

Capitulo 14

"Medidas"

Edward POV

El vuelo de Nueva York a Los Ángeles fue bastante entretenido con Kate rebotando constantemente en su asiento ansiosa por volver a casa. Fue una muy buena idea no decirle que le esperaba una sorpresa o en este momento todos los pasajeros estarían al borde de la locura.

Bella le envió un mensaje a Alice informándole que apenas llegara pasaría por su casa a buscar a Tobby. En algún momento Kate se quedó dormida y traté de convencer a Bella para ingresar al club de las alturas.

-¿Qué tal si aprovechamos la siesta se Kate y nos vamos a ingresar al club de las alturas? – Le pregunté levantando las cejas para que entendiera pero la vi frunciendo el ceño como si no me entendiera.

-No escuché cuando la azafata mencionó ese club cuando habló antes de despegar. ¿Qué ganamos en ese club? – Preguntó de manera completamente inocente, y no pude evitar reírme logrando que frunciera nuevamente su ceño desconcertada por mi reacción –. Bien le preguntaré a la azafata ya que estás muy ocupado riéndote - me dijo mientras se ponía de pie para ir a preguntar.

La detuve y la hice sentarse de nuevo y susurré en su oído la información.

-Sexo, llaman miembros del club de las alturas a quienes han tenido sexo en un avión –. Vi cómo se sonrojaba por la explicación y caer en cuenta de su despiste en el tema.

Su cara pasó de ser rojo suave a un rojo furioso y no pude evitar reírme de eso lo que la hizo enfurecer.

-No sé tú Edward pero yo no estoy interesada en ingresar a ese estúpido club, soy más original que eso, y no pienso correr el riesgo de terminar detenida por unos segundos de placer - me dijo molesta.

-Son más que unos segundos, hemos pasados más que minutos, pero no te preocupes no te obligaré a ingresar al club – le dije para tranquilizarla, Bella molesta era una mujer de armas tomar y yo todavía tenía los puntos bajos con ella.

Se quedó en silencio unos momentos mientras me miraba y procesaba toda la información hasta que sin esperarlo estalló en carcajadas.

-¿Te imaginas la cara de la azafata si le hubiese preguntado de ese club? – Me preguntó entre risas tratando de controlarse pero logrando que yo volviera a reírme con ella

-No hubiese permitido que pasaras por eso - le aseguré mientras la besaba y logrando así que se relajara, cuando separó sus labios de los míos me vio a los ojos.

-Tengo que instruirme en el tema, no del club sino de todo en general, soy una completa ignorante y no lo soporto – se quejó.

-Pero aprendes rápido y muy bien. Eres muy receptiva de la información, no es que yo sea un gran maestro pero puedes preguntarme lo que sea, no debes tener vergüenza conmigo - le dije acariciando su rostro.

-Lo tomaré en cuenta, pero sigues castigado, no es que no me atraiga la idea, es que no soporto pensar dejar a Kate aquí sola mientras duerme mientras tú y yo la pasamos bien - me explicó mientras acariciaba mi pecho.

-Lo sé, yo tampoco lo habría hecho, si hubieses aceptado ninguno de los dos se atrevería a dejarla sola, no te preocupes, algún día lo haremos - le dije volviendo a tomar sus labios.

El vuelo siguió y Kate despertó con las baterías recargadas ayudándonos a olvidar el paso del tiempo mientras jugábamos con ella.

Por fin llegamos a Los Ángeles y eran las once de la mañana, para nuestros cuerpos eran casi las dos de la tarde y ese cambio nos afectaría más tarde, sobre todo con Kate.

Bella recibió un mensaje de Alice informándole que no se preocupara que ya estaba en nuestra casa con Tobby y que todos nos esperaban ansiosos por ver la reacción de Kate con el nuevo integrante de la familia. Así que tomamos un taxi y nos fuimos a casa.

Cuando el taxi se detuvo en la entrada de nuestra casa Bella le dijo a Kate que debían ayudarme con las maletas, así que una vez que tuvimos nuestro equipaje fuimos a nuestro hogar.

La cara de Kate al escuchar lo ladridos desde adentro de la casa fue todo un poema y digna de grabar. Comenzó a brincar y a gritar emocionada y la puerta se abrió antes de que Bella o yo encontráramos nuestras llaves.

Tobby salió disparado ladrando y moviendo la cola alrededor de nosotros, oliéndonos y brincando por nuestras piernas. Kate estaba paralizada viéndolo.

Bella y yo nos agachamos a su altura y Tobby saltó al regazo de Bella y comenzó a lamer su cara de manera graciosa mientras su cola parecía que se le iba a caer de lo rápido que la movía.

-Oh también te extrañé pequeño - le habló ella mientras lo acariciaba con la misma devoción que recibía del cachorro-. Kate, te presento a Tobby; Tobby esta pequeña hermosa es la princesa Kate a quien deberás cuidar - dijo Bella mientras depositaba a Tobby en brazos de una muy asombrada y feliz Kate.

Mi hija abrazó al perro de manera tierna y el perro comenzó a lamer su cara tal como lo había hecho con Bella logrando que estallara en carcajadas.

No habíamos notado que teníamos público hasta que nos pusimos de pie para terminar de entrar a casa

-Alice, gracias por todo, espero que no te haya dado mucha guerra – saludó Bella a Alice con un abrazo.

-Para nada, en mi casa se portó muy bien, siempre que tenga a alguien pendiente de él no da problemas, me di cuenta de eso – le respondió Bella.

-Hola, Edward, espero que todo esté bien entre ustedes – me saludó Alice.

-Todo bien, gracias por todo – le dije y terminé de entrar y saludar a Rosalie y Emmett.

-Bella, estoy feliz de tenerte en casa, perdóname por haber sido tan brusco contigo pero es que me aterra la idea de perderte - le dijo Emmett a Bella mientras la abrazaba.

-No vas a perderme nunca, aunque me vaya a vivir a la china siempre vas a ser parte de mi vida, la única manera que no lo seas es que tu no quieras ser parte de ella -. Le dijo Bella mirándolo seria.

-Tengo todo listo para una barbacoa, antes de que preguntes todo está en orden en la oficina, al parecer todo el mundo ha decidido disfrutar del verano y nosotros no nos quedaremos atrás, ah por cierto, mañana tienes el día libre - le dijo Emmett abrazándola nuevamente.

-Gracias Emmett, y por lo del día libre… sabes bien que aunque no esté en la oficina siempre trabajo desde aquí, y no creas que con la barbacoa y el día libre obtienes mi perdón, tenemos una conversación pendiente - le aclaró Bella antes de darle una palmada en la espalda y dirigirse a la cocina donde estaban Rosalie y Alice.

-Emmett, respira, no creo que sea tan malo -, le dije para calmarlo al ver su cara de espanto.

-¿No es tan malo? Mi pitufa todavía no me perdona, sé que fui muy duro con ella aquel día en la oficina, y cuando llegué aquí con la esperanza de disculparme pues me encuentro con que se fue a Nueva York - se quejó.

-Mientras le sigas diciendo pitufa estas alejando su perdón, espera a hablar con ella, como los hermanos que son, escúchala y hazte escuchar, es así como se resuelven los problemas -. Dije mientras me sentaba en el sofá invitándolo a imitarme.

-¿Tu pudiste resolver tus cosas con ella? - Me preguntó sentándose a mi lado.

-Digamos que estoy en proceso o camino al perdón, pero ahora hay algo muy importante que tengo que hablar contigo - le dije teniendo ahora toda su atención.

-Esa seriedad no me gusta, no es que seas el hombre más alegre del mundo siempre, pero algo me dice que no me va a gustar nada lo que me vas a decir.

-En Nueva York vimos a Leah, estaba con Jacob, estaban saliendo del hotel anoche mientras nosotros llegábamos -, apenas salieron mis palabras vi cómo se tensó -. Al parecer ellos no nos vieron, cosa que agradezco, Bella averiguó los nombres bajo los que estaban registrados, Sam Jacob Uley y Emily Leah Uley. Sí Emmett, han sido tan retorcidos como para usar el nombre del comisario que lleva su caso.

-¡Mierda! ¿Cómo lo tomó Bella? – Me preguntó preocupado.

-Mejor de lo que imaginaba, a ella fue que se le ocurrió preguntar los nombres con que estaban registrados en el hotel, no vi temor en ella, solo determinación de acabar con ellos, si no enfrentó a Leah fue porque tenía a Kate en brazos, ella no arriesgaría nunca a Kate - le expliqué a Emmett -. Ya hablé con Sam y está al tanto de todo, en cualquier momento se pondrá en contacto con nosotros - terminé de decirle.

-Bien, espero que esta pesadilla acabe pronto, no estaré cien por ciento tranquilo hasta que ese hombre esté tras la rejas -, dijo Emmett mientras se levantaba -. Tenemos una barbacoa que preparar así que ve a ponerte cómodo - me dijo saliendo hasta el patio y dejándome en el sofá.

Dirigí mi vista a la cocina y vi a Bella riendo con Alice y Rosalie, vi a mi hija corriendo por toda la casa con Tobby y tuve la certeza que todo estaría bien, en mis manos estaba protegerlas a ellas, a mi familia, debía trabajar en eso.

Fui a cambiarme y cuando salía al patio me fije que las chicas seguían allí preparando algo mientras conversaban, encontré a Jasper con Emmett tratando de prender el carbón.

-Jasper ¡Qué buena sorpresa! – Lo saludé con un abrazo

-No me podía perder esta barbacoa, ya que hoy no tenía pacientes en la tarde pues aquí me tienes - me dijo sonriendo.

-O Alice te cortaba el chorro - dijo Emmett riéndose de Jasper.

-También - le contestó algo sonrojado.

-Así que tú y Alice - le dije juntando mis manos para que entendiera.

-Sí, Alice y yo - me respondió demasiado sonriente, ya mi amigo había caído.

Escuchamos a las chicas salir de la casa cargando algunas cosas, Jasper y yo nos acercamos a ellas para ayudarlas a traer todas las cosas de la cocina.

La tarde pasó volando entre risas y conversaciones agradables, noté a Bella más tranquila después de la tensión de ver a Leah y saber que Jacob estuvo en el mismo hotel que nosotros.

Finalmente Alice y Jasper se despidieron, Emmett y Rosalie se fueron a su habitación y Bella y yo quedamos luchando con Kate para que durmiera, ella insistía en querer dormir con Tobby, y lo peor es que Tobby no quería salir de la habitación de Kate.

Al final ganaron ellos dos con la condición que Tobby dormiría en la cama que Bella había comprado para él y Kate en la suya.

Cuando por fin los dejamos a los dos en sus respectivas camas Bella y yo salimos de la habitación. Nos paramos en la puerta y ella con solo una mirada me pidió que la siguiera hasta su habitación.

Una vez que estuvimos adentro y con la puerta cerrada la tomé entre mis brazos buscando sus labios como un sediento busca un vaso de agua.

Nos besamos casi con desesperación, para mí no había sido fácil contenerme delante de todos y algo me decía que a ella le pasaba lo mismo, ya que no perdió oportunidad de rozar mi cuerpo, me sorprendía con caricias robadas que me ponían a mil.

Ahora estábamos solos y podíamos dar rienda suelta a la pasión de nuestros cuerpos.

-Hay luna llena, y siempre he soñado con bañarme en el mar con luna llena, ahora sé por qué no lo había hecho, no quiero hacerlo sola, ¿me acompañas? – Me preguntó cuando por fin pudimos separar nuestros labios.

-Te acompaño a donde quieras - le dije mientras la acercaba nuevamente a mí y volvía a tomar sus labios, ella respondió a mi beso pero luego se separó completamente de mí.

-Vamos entonces - dijo mientras tomaba su bata de baño y me guiaba por la casa hasta la salida al patio, directo a la playa.

Caminamos en silencio tomados de la mano, ella observaba la luna que alumbraba nuestro camino, la luna se reflejaba en el mar y no voy a negar que fuera una vista hermosa, pero más hermoso era ver a Bella bañada con el reflejo de la luna.

Sentí que mi pecho se contrajo cuando se detuvo y se paró delante de mí, observándome fijamente a los ojos comenzó a desvestirse.

-¿Qué esperas? Se supone que me acompañarás a bañarme, y la idea es que lo hagamos desnudos - dijo de manera picara mientras se terminaba de desvestir.

Solté el aire que ni sabía estaba reteniendo y comencé a desvestirme rápidamente para quedar en igualdad de condiciones. Cuando estuve completamente desnudo Bella se acercó a mí y con su mano comenzó a delinear mi pecho.

Sentir su toque erizaba mi piel, era como si pequeños choques de electricidad recorrieran donde pasaba el contacto de sus dedos, yo seguí su ejemplo y mis manos comenzaron a acariciarla casi con devoción.

Finalmente tomé su mano y entramos al agua, si la imagen de Bella en la orilla completamente desnuda y bañada con la luz de la luna me robó el aliento hace unos instantes verla ahora en el agua me robó la cordura.

La tomé en mis brazos y comencé a besarla, primero delineé cada parte de sus labios, y cuando entreabrió sus labios dije adiós a la cordura.

Sus manos me acariciaban desde la cabeza, entrelazando sus dedos en mi cabello bajando luego por mi cuello, sus manos no se detuvieron allí y bajaron por mi espalda hasta llegar a mi trasero apretándolo de manera fuerte para acercarme a ella.

Es cierto que ella no sabe mucho respecto al sexo, pero maldita sea que esta mujer iba a ser mi perdición, era tan espontánea que me excitaba con locura.

Trataba de ser cuidadoso con ella, pero sus impulsos me llevaban al borde de la locura y el cuidado se iba al carajo una vez que se desataba la pasión entre los dos.

Estaba completamente duro desde la tarde gracias a sus caricias traviesas, y ahora estaba a desesperado por clavarme dentro de ella, sentirla atraparme en su interior que es jodidamente estrecho y divinamente caliente.

La tomé por su trasero y de inmediato enlazó sus piernas en mis caderas, quedando completamente pegada a mí, se restregaba sin pudor con mi erección mientras gemía fuertemente haciéndome saber que disfrutaba del contacto, pero sabía que al igual que para mí eso no era suficiente para ella.

Con mi mano ubique mi ya más que ansiosa erección en su entrada, volviendo a tomar sus labios en los míos entré en ella de una sola estocada que la hizo clavarme sus uñas en mi espalda y eso me excitó más si era posible.

Mi lengua entraba en su boca igual que lo hacía con mi pene en su estrecha y caliente vagina. Bella se había convertido de la noche a la mañana en mi droga personal, no podía soportar estar mucho tiempo lejos o fuera de ella.

-Es mejor de lo que soñaba -, susurró entre gemidos y mordiendo luego el lóbulo de mi oreja -. Aunque nunca soñé hacerlo aquí contigo - siguió diciendo mientras se balanceaba en mis caderas.

-La realidad es mejor que los sueños, y no me molesta hacer realidad tus sueños, o en este caso mejorarlos – le dije y después tomé uno de sus senos en mi boca chupándolo con fuerza y llevándola a la locura, y lo mejor de todo es que me dejé arrastrar a la locura con ella.

Sentí sus paredes apretarme fuertemente, magnificando la fricción y sentí como mi orgasmo llegaba con el de ella, me esforcé en mantener mis ojos abiertos para no perder ninguna de sus expresiones, era fascinante verla llegar al clímax y magnificaba el mío.

Una vez que nuestras respiraciones se normalizaron nos quedamos abrazados, dejando que las olas golpearan nuestros cuerpos, ella estaba en silencio y yo quise respetarlo.

-Gracias Edward – dijo después de unos minutos.

-¿Por qué? – le pregunté intrigado.

-Por estar, por seguir esto, por compartir esto conmigo, nunca pensé que era posible vivir una experiencia así - me explicó viéndome a los ojos.

-No hay de qué, estoy aquí para ti, no temas nunca decirme las cosas, si tienes alguna duda o lo que sea, yo estaré siempre para ti - le dije mientras le acariciaba el rostro, y la sentí temblar en mis brazos.

Fue entonces que noté la brisa fría y después de besarla la llevé de vuelta a la orilla y la abrigué con su bata de baño antes de colocarme el short sin nada más, noté que mordía el labio inferior lo que me dio idea que la noche apenas comenzaba para nosotros.

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El amanecer comenzaba a notarse por la ventana, Bella no acostumbraba cerrar las cortinas porque amaba ver el amanecer, y además Kate nunca la dejaba dormir más allá de las siete de la mañana.

Me fijé en la hora y eran las seis y treinta, tenía media hora antes de que Kate se levantara, pensaba aprovechar esa media hora al máximo así que comencé a besar los senos de Bella, sentí que despertó de inmediato porque sus manos comenzaron a acariciar mi espalda.

-Edward, es divino lo que haces y no me quejo pero Kate no debe tardar en venir – me dijo con voz entrecortada.

-Tenemos media hora y pienso aprovecharla al máximo -, le dije mientras me posicionaba arriba de ella haciéndole notar lo listo que estaba, la escuché gemir

-No pierdas tiempo entonces, te necesito dentro – gimió mientras buscaba quitarse las bragas.

-Quietas las manos, es mi trabajo dejarte sin bragas - le dije mientras la despojaba de ellas y luego liberaba mi erección, no teníamos tiempo de desnudarnos por completo y por más que me gustaba la idea de dormir desnudos no podíamos hacerlo por Kate.

Acaricié su centro y noté que estaba completamente preparada para mí, Bella era muy receptiva a mis caricias y eso me tenía en el cielo.

Entré en ella y comencé a bombear de manera rápida sin dejar de acariciar con mi dedo su clítoris, sus gemidos los ahogaba con mis besos mientras sentía sus manos agarrarme por el trasero.

Bombeaba fuertemente dentro de ella, era muy excitante hacerlo con la presión del tiempo y de ser descubiertos.

Sentí que Bella se tensaba y arqueaba su cuerpo, sus talones se clavaron en mi trasero ejerciendo más presión en nuestra unión, la vi morder una almohada para ahogar sus gritos producto de su orgasmo, justo cuando iba a seguirla en mi liberación escuchamos a Tobby ladrar y Kate gritó llamando a Bella.

Salí de ella como disparado por una bala y aterricé en el piso mientras Bella se sentaba en la cama con cara de shock para luego estallar en carcajadas al verme en el piso.

-Lo siento pero te lo dije - me dijo entre risas mientras salía de la cama para ir a la habitación de Kate y así evitar que ella llegara aquí y me encontrara en el piso a un lado de la cama de bella y embarrado de mi eyaculación, sin duda era algo que no quería explicarle a mi hija nunca. Desde mi adolescencia no sabía lo que era un coitos interruptus.

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El día transcurrió en calma al menos hasta la tarde cuando recibimos la visita de Sam en nuestra casa, ya Emmett había llegado de la oficina así que para que pudiésemos hablar sin interrupciones fuimos hasta el despacho que por lo general usaba Bella.

Una vez sentados Sam nos comenzó a contar a los tres todas las cosas que habían descubierto de Jacob y Leah, ella terminó atrapada en un coche estrellado en Phoenix, su condición era delicada y según los exámenes médicos no había posibilidad de que volviera a caminar.

En su declaración se descubrió el plan retorcido de Jacob de despojar de la empresa a Charlie Swan y de destruir de alguna manera a Bella. Nos dio algunas recomendaciones referentes a la seguridad que seguiríamos al pie de la letra.

Cuando Sam se retiró, Emmett y yo nos quedamos en el despacho dispuestos a pelear con Bella si se oponía a las medidas de seguridad que pensábamos instalar.

-Bella, sabes que todo esto que vamos a hacer es por seguridad ¿verdad? – Le pregunté tomando su mano, me preocupaba el silencio en el que se había mantenido desde que escuchó los planes de Jacob.

-Lo entiendo, y estoy de acuerdo, no quiero poner en peligro a nadie y mucho menos a Kate, no voy a vivir con miedo y tampoco pienso ponerle las cosas fáciles a ese demente - me contestó apretando mi mano.

-Bella no estás sola, y todos los que vivimos en esta casa estamos preparados para enfrentarlo en caso de que te encuentre, esperemos que no sea así - dijo Emmett sentándose a su lado.

-Lo sé oso, y eso me tranquiliza de alguna manera - contestó ella, vamos a seguir todas las instrucciones de Sam, instalaremos las alarmas que sean necesarias, pero no viviremos con miedo - nos dijo a los dos.

-Bella hay algo que me gustaría darte, Emmett y yo tenemos una desde hace tres años y creemos que estaremos más tranquilos si tú tienes una - le dije mientras iba hasta el tramo más alto de la biblioteca y tomé la caja que guardaba allí para sacar su contenido y ponerlo en sus manos.

-¿Ustedes tienen una Glock? Yo no lo sabía… los voy a joder, ¿no pensaron en la seguridad de Kate? ¡Es un peligro tener estas armas en casa cuando hay niños! - Nos gritó mientras se levantaba y colocaba el arma en el escritorio para comenzar a caminar por el despacho.

-Por supuesto que sabemos el riesgo que es tener un arma de fuego en casa cuando hay niños, pero hasta ahora no lo habías descubierto así que te darás cuenta que hemos hecho un buen trabajo guardándola - le dijo Emmett tratando de calmarla.

-Todo este tiempo me he negado a tener una de esas porque me parecía que era hacerle ganar a Jacob, las respeto, las sé manejar, pero las odio, esas cosas tienen la facilidad de cegar una vida…

-Y también de salvarla, Bella, los tres somos responsables y no dejaremos que Kate se haga daño con una de éstas, una vez que Jacob esté tras las rejas nos desharemos de ellas, ¿te parece? - Le pregunté parándome frente a ella y viéndola a los ojos para transmitirle seguridad.

-Está bien, y espero no tener que usarla nunca - dijo mientras tomaba el arma del escritorio -. Solo debo pensar en un sitio dónde tenerla y que no ponga en peligro a Kate.

-Eso está cubierto - dijo Emmett levantándose -. Síganme y les mostraré.

Fuimos hasta la habitación de Bella y Emmett le mostró el compartimiento que tenían todos los closets de la casa, era imposible que Kate lo encontrara y lo sabíamos porque nuestras armas habían estado allí y ni siquiera Bella las había descubierto.

Después de guardar el arma de Bella bajamos a cenar y poner a Rosalie al día, todos debíamos estar atentos y no podíamos dejar a ningún miembro de nuestra familia ignorante de lo que pasaba.

Luego de la cena, cada uno se fue a su habitación, yo fui a la mía por una ducha antes de ir al cuarto de Bella. Cuando salí al balcón la encontré allí, viendo el mar y solo vestida con una corta dormilona, sin duda alguna estaba decidida a quitarme el aliento.

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Gracias por sus reviews, alertas y favoritos, me hace feliz saber lo que sienten, aquí tienen una amiga con los brazos abiertos para ustedes.

Gracias a las chicas sin cuenta que dejaron su hermosa huella en el capítulo 13 y a quienes no pude agradecer:Anabella, Susana Bichito, chica sin nombre, Ana Masen, Ilovetwilight, Camela, Maria 125, Bella Cullen, chusrobissocute, Marchu besos

Gracias a mi Beta querida, Betzacosta que me brinda su apoyo incondicional con el plus mas plus de su amistad y se ríe de mis ocurrencias y salidas locas XDDDD Te quiero amiga, hermana, prima o lo que sea =P gracias por todo ;D.

Seguimos leyéndonos

Las quiero

Gine ;D

Cambio y fuera.