BEN 10: ALIEN WAR

Capítulo 13:

"Ataque en el aeropuerto"

.PASAJEROS CON DESTINO A NUEVA YORK, FAVOR DE PRESENTARSE EN LA SALIDA #3.

.PASAJEROS CON DESTINO A NUEVA YORK, FAVOR DE PRESENTARSE EN LA SALIDA #3.

—¡Carl, es nuestro vuelo! —dijo Sandra, la madre de Ben. La mujer repitió el mensaje en el altavoz. El vuelo con destino a la ciudad de Nueva York estaba por partir, y Sandra y Carl iban a tomarlo.

—¡Ya escuché! ¡Pero no encuentro mi teléfono!

—Está en mi bolso.

—¿En serio? ¿Y qué hace ahí?

—Tú me lo diste a guardar.

—¿En serio?

La pareja, junto con otras personas se pusieron de pie, tomaron su equipaje y se dirigían a la salida designada #3, cuando un objeto atravesó con velocidad el cristal del aeropuerto. Era Ben, transformado en el alienígena "Jetray".

¡Mamá! ¡Papá!

—¿Ben? —respondieron ambos. Ben se acercó a ellos a la vez que volvía a su forma humana.

—¿Están bien? —les preguntó con angustia y los abrazó.

—¡Estamos bien, hijo! —respondió Sandra conmovida por el gesto.

—¿Viniste a despedirte? —le preguntó Carl.

—¡No! ¡He venido a protegerlos!

—¿De qué?

En ese instante otro objeto irrumpió en el lugar. Se trataba de una nave que, los Tennyson reconocieron, era de Los Plomeros. Se había estrellado y había destruido tanto vidrio como muro del lugar. Y Ben supuso que se trataba de Psychobos y Ánimo. Por suerte ninguna persona había salido herida.

—¡He de terminar de una vez con esto! —dicho esto, activó el Omnitrix y se transformó en "Cuatro Brazos". Avanzó con firmeza hacia la nave y sosteniendo la puerta con sus cuatro brazos la derribó, dejando al descubierto a Psychobos y Ánimo, quien sostenía en sus manos un cañón en dirección a Ben; Psychobos alimentó el rayo con sus poderes y Ánimo le disparó, arrojando a Cuatro Brazos unos metros lejos.

—¡Qué patético Tennyson! —le gritó Ánimo. El héroe rápidamente volvió en sí.

—¡Ya verás lo que es patético! Cuando yo te-

De pronto, un rugido muy agudo, que parecía más un siseo se hizo escuchar.

—¡Están aquí! —dijo Psychobos —Ben Tennyson… te presento, tu final.

Dicho esto, del orificio apareció lentamente un ser desconocido para Ben. Se trataba de un ser de piel oscura que parecía no tener ojos, en cambio tenía una cabeza con lo que parecían verse surcos o acanaladuras. Esta criatura entró andando en cuatro patas, pero al estar dentro del lugar se levantó. Poseía una cola alargada que terminaba en punta. La criatura se dirigió instintivamente a Ben y le rugió.

—¡Vaya que tú eres feo!

Pero en ese momento justo detrás de éste ser se hicieron visibles muchos más. Algunos iguales que el primero, y otros que tenían su cabeza lisa, y solo andaban en cuatro patas.

Antes de que fuera capaz de reaccionar, las criaturas se deslizaban con rapidez por el lugar, andando por el suelo y en las paredes. Aquellos que iban mucho más rápido comenzaron a perseguir a las personas que gritaban y corrían con desesperación con el deseo de escapar.

Ben sabía que tenía que proteger a las personas, así que ignoró por completo a sus enemigos, y comenzó a dar puñetazos a toda criatura que se le topaba. Conforme los perseguía e intentaba aplastarlos, las criaturas se esparcían como si fueran una plaga que intenta huir de su exterminador. Ben alcanzó a tomar a uno de su cola y lo lanzó hacia el orificio por el que entraron. Entonces unos cuantos en dos patas se le abalanzaron y comenzaron a rasguñar su piel, que pese a ser resistente no impedía que le hirieran.

Ben combatía con desesperación, pues no solo era atacado y debía contraatacar, sino que fue capaz de distinguir a unos cuantos que con velocidad y ferocidad tomaban a personas e intentaban llevárselas. De pronto distinguió a una pareja siendo arrastrada por las criaturas: eran sus padres.

—¡NO! —gritó en desesperación. Se sacudió a las criaturas encima de él y se dispuso a rescatar a sus padres, pero de nuevo el rayo de Ánimo impactó con él un rayo de energía que lo derribó. Ben volvió a la normalidad y permaneció en el suelo noqueado.

—¿Es hora? —preguntó con impaciencia Ánimo a Psychobos. Una criatura los observó y les rugió.

—¡Ahora! —exclamó Psychobos.

Ánimo se puso su casco y lo activó por medio de un pequeño control que tomó de una mochila. Al activar el casco, éste emitió un muy agudo pitido que descontroló a las criaturas, las cuales demostraron ser demasiado sensibles al ruido.

Algunos de aquel ataque ya se habían llevado a algunas personas hacia un lugar lejos, pero los que seguían en el edificio se detuvieron y gritaron al percibir el sonido. Carl y Sandra fueron soltados y arrojados bruscamente al suelo, y ellos aprovecharon para ocultarse nuevamente dentro del lugar. Al distinguir a Ben se le acercaron a prisa.

—¡Ben, hijo! —exclamó Sandra que levantó su cabeza con cuidado. Ben recobró rápidamente el conocimiento.

—Ah… ¿qué?, mamá, papá, ¿están bien?

—Estamos bien campeón —dijo su padre —¿tú estás bien?

Pero Ben no respondió, pues Ánimo gritó —¡Es hora Dr.! —y entonces Psychobos alimentó el casco con su propia energía, que comenzó a irradiar ondas de luz púrpura que parecieron haber sometido a las criaturas. Las hizo retorcerse y rugir.

—¡Psychobos, basta! —le gritó Ben, pero éste hizo caso omiso. De pronto se detuvieron.

Las criaturas recobraron el control.

—¡Escuchen! —les gritó Psychobos. Las criaturas le prestaron atención, o eso parecía —¡Ahora estoy en sus mentes! Por decirlo de algún modo… Están ahora bajo mi control, ¡y obedecerán a todo lo que les ordene! —hasta este punto, las criaturas guardaban silencio y se mantenían inmóviles, hasta que uno de ellos, el primero en irrumpir en el lugar se le acercó a Psychobos con lentitud —Ahora harán lo que yo diga. Y digo ¡destruyan a Ben Tennyson!

Ben se mantuvo quieto, pues la criatura giró su cabeza hacia Ben, luego siseó y al parecer se comunicó con todos a su alrededor, pues comenzaron a sisear a la vez.

—¿Qué es Ánimo? —preguntó Psychobos.

—Parece que se están comunicando, pero, no logro descifrar lo que dicen —le respondió un tanto preocupado.

Psychobos seguía mirando a la criatura y ésta a él. La criatura siseó nuevamente y ladeó la cabeza de un lado a otro… y lo atacó con la punta de su cola. Intentó atravesar al villano, y aunque no atravesó su coraza, lo golpeó con tal fuerza que lo lanzó al interior de la nave y lo dejó inconsciente.

—¡Pero qué! —exclamó Ánimo, quien fue golpeado con la cola. La criatura se le acercó, se posó encima de él y abriendo su boca se preparó para liquidar a Ánimo con una segunda mandíbula en el interior de su boca… Cuando de pronto un ruido captó la atención de las criaturas.

Se trataba de una nave de Plomeros que recién había llegado, y que al abrir las compuertas permitió a un grupo de hombres y mujeres salir. Ellos comenzaron a disparar contra las criaturas, que comenzaron a esquivar los disparos y a escalar por las paredes. Entonces uno de los Plomeros hirió gravemente a una criatura en la pierna. Cuál es la sorpresa de los Plomeros al descubrir que la sangre de las criaturas comienza a desintegrar la superficie sólida. Al presenciar esto, las demás criaturas se dispusieron a contraatacar.

—¡Ben! —le gritaron sus amigos.

—¡Chicos! —respondió al verlos, poniéndose de pie con ayuda de Gwen.

—¿Te encuentras bien? —le preguntó ella.

—Listo para patear traseros.

—¡Eso mismo digo yo! —dijo Kevin, que tocó la pared y absorbió el concreto.

Fue en ese momento cuando una de las criaturas avanzó en embestida hacia los chicos. Cuando de pronto una bola de plasma azul la desintegró. El equipo quedó sorprendido, pero quedaron aún más cuando un cazador se reveló.

~RRRRRRRRRRRRRR~

Una vez que desactivó su camuflaje, se reveló un Depredador de máscara roja, el mismo al que Ben ya se había enfrentado.

—¡Otra vez tú! —dijo Ben.

~RRRRRRRRRRR~ pero el cazador ignoró a Ben, pues miró a las criaturas que ahora le rugían y siseaban

~SSSSSSSSSSSSS~ / ~RRRRRRRRRRRR~

El cazador tomó de su espalda una nueva lanza, que se extendió. Estaba preparado para pelear. Listo para cazar… estaba por comenzar la batalla entre Alien contra Depredador.