¡Gracias a todos por sus reviews! en especial a Juilta1124 porque dice que la obligué a crear una cuenta XD y recuerdo que siempre me dejaba comentarios casi a diario para que actualizara xD espero que les guste este capítlo también :D :D :D


Capítulo 14

El Volcán de Eldin Parte II

El Susto

-La, la, la, la, la, la….

-¿Qué tarareas Grusi?

-Una canción Leah, jiji.

-Oh ¡No me digas!

-Sí, sí te digo.

-Vamos, dime cómo se llama.

-No jeje no lo haré.

-¿Y por qué tienes esa sonrisota?

-Porque es muy divertido lo que estamos haciendo.

-Y… ¿qué estamos haciendo?

-Ahora nada, pero luego será muy divertido.

-¿Nunca haces cosas así verdad?

-No…

-Chicas- dijo Zelda.

-¿Qué sucede?- preguntaron ellas.

-¿Qué hora es?

-Las 3:15

-¿Cuánto falta para llegar?

-Una bajada más.

-Genial. Sigamos.

-¡Sí comandante!

Empezaron a bajar detrás de Zelda. En unos minutos ya estaban en la zona de las cabañas. Había mucha gente entrando y saliendo del comedor, yendo a las aguas termales o simplemente platicando en la plaza. Zelda, Leah y Grusi iban a entrar a la cafetería pero se dieron cuenta de que Mía y sus "secuaces" estaban ya en una mesa.

-No podemos ir allí…

-No, no podemos… tenemos que pasar el rato en otro lugar- dijo Zelda.

-¿Qué les parece si vamos al comedor de las aguas termales? Almorzamos y nos explicas tu plan- sugirió Leah.

A eso de las cuatro de la tarde ya les habían servido la comida y Zelda les explicaba el "plan".

-Bueno, no estoy segura de qué hacerle pero definitivamente quiero asustarla.

-¿Y ese era el "plan" que tenías?- dijo Leah mirándola seriamente con los ojos entrecerrados.

-Pues… ¿sí? Jeje… es que yo sólo tenía la idea.

-Ah vaya. No te preocupes ya pensaremos en algo.

-Sí. De lo único que estoy segura es de mi sed de venganza.

-Uy si, y con ese plan tan genial que ideaste lo logras…

-¡Leah! Deja de burlarte de mí.

-Bueno- dijo Grusi- entonces ¿Qué hacemos?

-Quizás… hmm creo que tengo una idea.

-No Leah, no haremos nada que tenga que ver con cuchillos o sangre.

-¡Aaaaay tranquila! No pensaba en eso, no se porque ustedes creen que yo soy una sadista despiadada que no le importan las vidas ajenas.

-¡Lo eres!

-¡No! Sólo soy algo… dura, pero no soy así, tienen la idea equivocada de mí, jum.

-Sí, se que no eres tan mala, al menos por fuera pareces normal.

-Jaja en realidad sí lo soy. A veces. Lo que les iba a decir era que primero la observáramos para ver que patrañas planea, y justo cuando crea que lo tiene todo controlado, tocamos la puerta. Seguramente Link irá a abrir y claramente no habrá nadie fuera. Entramos por la puerta trasera, la asustamos y listo.

-Ah… ajá… y ¿Cómo planeas entrar? No hay llave- dijo Grusi.

-Es mi truco secreto.

-Ay sí. ¿Y si mejor entramos por la ventana y alguien se esconde bajo la cama?

-Nooo, lo primero que harán es revisa qué hay.

-¡Ya se! Rompamos una ventana.

-¡No! No vamos a destruir las cabañas.

-Cambiemos su comida por algo asqueroso.

-¿Mmm? ¿Qué tienes diez años? Eso no asusta a nadie.

Mientras discutían qué hacer, el sol se escondió tras las rocosas montañas que rodeaban la región. No había más que roca volcánica seca y piedras que se remontaban a los tiempos de las guerras que el Primer Héroe tuvo que librar. El lugar estaba lleno de historia y cuentos interesantes, pero la verdad es que a ninguna de las implicadas les importaba eso en ese momento o… en algún otro.

-¿Qué hora es?- preguntó Leah.

-Amm no sé, deben ser las siete- respondió Grusi.

-Genial, deberíamos irnos o se van a dormir y de nada servirá.

-Síííí.

Caminando medio agachadas y en silencio (nada sospechoso…) salieron del comedor de las aguas termales y fueron hacia la cabaña.

-Chicas… -dijo Zelda.

-¿Mmm?

-Creo que caminar así para mantener un "perfil bajo" se ve aún más sospechoso. La gente nos está viendo raro.

-Ah… emm, bien ¡enderécense!- propuso Leah.

De lo más normal y como debieron haber hecho desde un principio, siguieron su camino. En la oscuridad de la noche, no habían mas que unas antorchas iluminando los senderos principales. La leve luz se filtraba de a poco entre las cabañas pero no lo suficiente como para distinguir si había algo ahí o no. Las chicas aprovecharon la ventaja y rápidamente se agacharon bajo una de las ventanas.

-Ya estamos aquí, saca el cuchillo.

-¡Qué! ¿Qué cuchillo? Leah te djie que…

-¡Shh! Sólo bromeo Zelda.

-Espero que no hayas traído una cosa de esas.

-Obvio no.

-Debí haberte revisado antes de venir.

-¡Oye! Yo no soy una delincuente, la…

Un ruido de pasos se escuchó cerca de ellas. No podía ser nadie más que…

-Mía- dijo Grusi.

-Sí debe ser ella, movámonos, no puede encontrarnos.

-¿Quién anda ahí?- dijo una voz grave de un hombre.

-¿Eh? ¿Desde cuando Mía tiene voz de macho?

-¡Leah! No hagas ruido.

La luz de una antorcha iluminó sus rostros antes de que pudieran huir. Levantaron la vista y encontraron la cara de un señor muy molesto.

-¿Qué están espiando en mi cabaña?

-Ah… ¿es su cabaña? Cre-cre-creímos que… lo sentimos…

-¡Ah! uff tranquilas, pensé que era algún ladrón. Ustedes son de esa Academia que anda de excursión ¿no?

-S-sí señor.

-¿Qué hacen afuera?

-Amm… pues…

-Jeje ¿escapan no? ¡Típico de la juventud!

-No llame a los profesores por favor.

-No se preocupen, yo fui joven alguna vez, no las acusaré pero tengan cuidado ¿sí? ¿Cuál es tu nombre niña?

-Zelda…

-Mmm, una vez en mis días de adolescente…

Y aquí venía: una gran historia de una de esas personas que adoran contar su vida de jóvenes y que no sólo cuenta una, sino MIL. Ellas hubieran deseado un anciano amargado que las dejara ir con unos cuantos regaños y no este que… en fin… una hora más tarde…

-Bueno ya no les quito más tiempo jeje, parece como si sólo hubieran pasado quince minutos. Cuando quieran consejos de un hombre sabio, pueden venir a buscarme.

-Uf… seguro volvemos…

-Buenas noches niñas.

Se alejaron lo más rápido posible. Enojada y desesperada, Leah dijo:

-¡Bien hecho! Ahora perdimos tiempo, ¿qué se cree ese viejo? Ni si quiera lo conocemos, ¿por qué pensaría que nos interesa que en una de sus andadas juveniles conquistó a una chica que no tiene NINGUNA relevancia para el mundo?

-¡Ugh! No lo sé, pero al menos no nos delató.

Esta vez sí, se aseguraron de llegar a la cabaña correcta. Rodearon el lugar y detectaron movimiento en la cocina. Se asomaron lentamente. Allie estaba sentada sobre la mesa observando a Link mientras cocinaba. Apenas y se oía lo que hablaban, así que se acercaron lo más que pudieron.

-Y… ¿Qué cocinas Link?

-Ah, es sorpresa no te diré.

-Ou… supongo que esperaré, contigo el tiempo se pasa taaan lento, eres una gran compañía.

-Jaja, muchas gracias Allie, qué bien que te guste mi aburrida compañía.

-Oh vamos no eres aburrido. Te pasa haciendo miles de cosas con Cocu… eres muy interesante, por ejemplo, sabes cocinar.

-Bueno, sí, pero saber cocinar no me hace interesante jeje, tú eres más interesante.

-¿Lo crees? Me harás sonrojar, jeje.

-¡Aaaaaay! ¡Cómo le coquetea! Es peor que cualquier serpiente.

-Sí Zelda, pero habla bajito, mira ya van a comer- dijo Grusi.

No ocurrió nada interesante durante la cena, claro, además de los coqueteos de Allie. Media hora más tarde, Link lavó los platos y la llevó a la sala. Encendió un pequeño fuego en la chimenea a petición de su paciente y se sentaron juntos en un sillón. Zelda, Leah y Grusi rápidamente buscaron la ventana que daba a la sala. Permanecieron un momento ahí hasta que…

-Esa arrastrada está junto a él.

-Lo sé, la odio… -dijo Zelda volteando la cabeza hacia su derecha- ¡Mía!

-¡Zelda! ¿Qué haces aquí?

-Ah…. lo mismo que tú. Tienes tres ventanas a la sala y vienes a la misma.

-Cállate ni si quiera sabía que eras tú. No deberías estar aquí.

-Y tú menos.

-¡Shh! ¡Niñas! - interrumpió Leah- dejen esa discusión para después, no hagan ruido.

Las seis chicas regresaron su atención al interior de la cabaña.

-Ah Link, estoy cansada.

-Lo sé, yo también… ¿cómo está tu pierna?

-Mejor, tú eres un excelente asistente de primeros auxilios.

-Pues hago lo que puedo.

-Hmm…

Allie subió sus piernas al sofá y recostó su cabeza en el pecho de Link, abrazándolo.

-Sabes, tengo frío.

-¿Frío? Pero si está caliente.

-Yo siento helado.

-¿Quieres que traiga una manta?

-No, no es necesario. Estar cerca de ti es suficiente, estás calientito.

-¿Ah sí? Jeje a lo mejor por eso siento calor.

-Ah… ¿no te parece romántico?

-¿R-romántico?

-Sí, pero no me malinterpretes, digo, una chimenea, acurrucados en un sillón…

-¡La que está toda enlazada eres tú víbora! Él sólo está sentado ¡ugh! No la soporto, chicas vengan- dijo Mía levantándose.

-Uy qué intensa…

-Link… eres un chico muy especial…

-¿En serio?

-Claro, todas las chicas lo piensan, y yo también…

-Jeje…

-Sí, además eres muuuy lindo…

Al decir esto, levantó la cabeza para mirarlo directo a los ojos, acarició sus labios con sus dedos y Link se sonrojó como nunca.

-Tienes labios suaves y hermosos…

-Ah… c-creo que… creo que voy por una frazada.

Algo nervioso pero lo más rápido que pudo se levantó y fue a la habitación por una sábana. "¿Qué le pasa? ¿Por qué actúa así? Ah… en que me metí… debería estar en el cráter con los demás… Con Zelda…" suspiró y comenzó a buscar. Allie, en la sala sólo estaba esperando, así como las demás chicas.

-¡Gah! No puedo creer que casi lo besó ¡AHHH! Link no está, es el momento de empezar-dijo Zelda con determinación.

-¿Y si regresa?

-No lo creo, siempre tarda horas en encontrar lo que busca. Apúrense.

De alguna manera que absolutamente NADIE conoce, Leah se las arregló para entrar en la cabaña. Fue a la cocina donde no había nadie y les dio la señal a las otras dos. Tomó unas jarras, las tiró al suelo, hizo sonar unas campanitas y botó uno de los bancos de la mesa. El estruendo se podía escuchar hasta la sala, más no hasta la habitación donde Link buscaba la frazada.

-¿Link? ¿Link? ¿Estás en la cocina?

Allie observaba hacia todos lados pero no podía levantarse, aún le dolía la pierna. De repente alguien tocó la puerta fuertemente.

-¿Quién es?- dijo algo asustada, pero nadie respondió- ay no ¿qué está pasando y por qué Link no aparece?

Un sonido en una de las ventanas captó su atención, se sorprendió de ver una figura oscura muy parecida a la de Zelda. Intento pararse pero la puerta de una habitación se abrió se cerró súbitamente.

-¿Link? ¿Encontraste la frazada?

Nadie respondió, el miedo comenzaba a recorrer su cuerpo. Escuchaba risas afuera, lo cual puso sus nervios en punta, pues a ese momento ya era hora de dormir. Volteó a ver hacia todas partes, incluso le pareció ver la cara de Mía.

-Oh no… deben ser alucinaciones. Espero que sí. ¡Link!

Lo que vio a continuación terminó de ponerla en blanco. Desde la puerta de la cocina podía ver sombras moverse. Estaba tensa, no sabía si era algo sobrenatural o alguna persona real, fuera como fuese, la tensión invadía sus músculos y ni si quiera podía gritar. En cualquiera momento la puerta se abriría y revelaría aquella cosa que caminaba al otro lado. Mil cosas pasaban por su mente. El constante golpeteo de la puerta, la figura de la ventana, los ruidos y sombras de la cocina, Link desaparecido y ella inmóvil… estaba a punto de desvanecer cuando todo cesó. La sombras no aparecía y los golpes habían parado. Largos minutos luego, Link venía caminando tranquilamente con una sábana en sus manos.

-Allie, aquí está la… ¡Por Hylia! ¿Por qué tienes esa cara?

-Vi… vi… vi sombras en la cocina y, y, y ruidos y golpes y… Zelda, Mía…

-¿Eh? Creo que tienes fiebre. Que sientas frío cuando hay calor y tengas esa actitud perdida es porque algo anda mal, te traeré una poción.

-¡No! No me dejes sola, pueden volver, ve a la cocina si está todo bien.

-Voy…-fue y regresó- está todo en orden, como estaba antes. Oh… estás temblando tranquila…

Muy lentamente la llevó a su habitación y a él le tocó dormir en el sofá del cuarto porque Allie estaba demasiado aterrada como para dormir sola. Link pensaba "Diosa… en serio debí haberme quedado con los demás, Allie se está comportando muy raro y hasta dice que vió a Zelda y a Mía, no la entiendo. Al menos solo es una noche". Cerró sus ojos, se dio la vuelta y durmió. Afuera, Leah, Grusi y Zelda celebraban el éxito del plan. Habían asustado mucho a Allie.

-Leah… explícame cómo hiciste para entrar sin llave.

-Zelda, Zelda, Zelda… tengo mis estrategias.

-Oh por favor, jaja. Utiliza una de esas para llevarnos arriba.

-Ay, sólo llama a tu neburí donde nadie lo vea y que nos lleve a la cima.

Caminaron hasta un lugar libre, llamaron al neburí y subieron rápidamente en él hasta el cráter. Discretas y silenciosas entraron a la cabaña principal para registrarse cuidando de que nadie se diera cuenta de que no estaban pero…

-¿Chicas?

-Oh Diosa no…- suspiró Zelda.

-¿Dónde han estado?

-¡Vic! ¡Uff! Nos asustaste, pensamos que eras mi papá.

-Jeje, él se durmió hace horas, ¿dónde estaban y por qué regresan a las doce de la noche?

-Jijiji, es una larga historia que te contaremos mañana, pero te adelantaré que… tuvimos éxito en nuestra misión.

-Hmm –una sonrisa se dibujó en su rostro- adivino: ¿Allie?

-Exacto.

-Ay chicas, la próxima avísenme, las puedo cubrir mejor.

-Sí Vic, lo sentimos es que fue algo sin planearlo.

-Pues Zelda tenía un genialísimo plan- dijo Leah- hasta que llegó la hora y no tenía nada… así que sí, literalmente fue sin planear.

-¡Oye! Jaja, mejor vamos a dormir, tengo sueño.

-Sí, buenas noches a todos.

-Buenas noches.


Insultos para Allie en 3...2...1...

jajaja casi besa a Link :O yo que Zelda uso el cuchillo de Leah xD

amm, eso es todo por ahora nos vemos luegooo n.n heeeee!