Con la aparición de una extrañana criatura que hizo desaparecer a más de 15 mil personas, Trunks y Shadow se embarcan en la misión de ir a investigar qué sucede. Así se topan con Cell y con Piccoro en una gran batalla. Pero su siguiente compromiso los hará conocerse más y poco a poco, el chico del futuro irá revelando sus verdaderos sentimientos hacia la joven saiyayin.
XV: Acércate a mí
Kalette
Las cosas no estaban bien, nada, nada bien. Mientras volaba al lado de Trunks, el chico del futuro, trataba de repasar en mi cabeza lo que había sucedido: Bulma llamó a la nave donde transportábamos a Gokú para indicarnos que alguien había encontrado una máquina del tiempo idéntica a la del chico en una zona cercana a la Ciudad del Oeste, y Trunks con Gohan fueron a ver directamente qué pasaba.
Nosotros, en tanto, llegamos a Kame House, y después de ayudar a Milk a instalar a Gokú en la habitación de la planta superior, bajé con los demás que estaban estupefactos viendo las noticias. Después de preguntarles qué sucedía, Krillin me respondió que en un pueblo llamado Ginger, más de 15 mil personas habían desaparecido misteriosamente sin dejar más rastro que la ropa. Rayos.
Vimos el enlace en vivo de la televisión y nos dimos cuenta que el reportero era atacado por algo desconocido. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Nadie entendía qué demonios pasaba, aunque quizá Trunks y Gohan podrían encontrar una explicación lógica. Cuando volvieron, nos pusieron al tanto del giro de la situación: dentro de la máquina del tiempo encontraron un huevo, y cerca de ella, la coraza de un animal muy extraño.
— Entonces, ¿el causante de todo esto es ese monstruo que salió de la coraza? — Cuestionó Krillin.
Trunks respondió que lo más probable era que sí, pues la máquina del tiempo y los restos de la criatura estaban cerca del pueblo donde ocurrió la tragedia.
El chico se preparó para marcharse al lugar de los hechos y Gohan quizo acompañarlo, pero Milk no lo dejó.
— ¡No, no y no! Gohan, compórtate por primera vez como un niño bueno. No puedes ir porque tu padre está enfermo — expresó Milk de una forma que nadie se atrevía a responderle.
— Pero mamá, yo debo ir precisamente porque mi papá no puede — respondió mi pequeño saiyayin.
— Yo iré — intervine — No te preocupes, Gohan, quédate ayudando a tu mamá y yo acompañaré a Trunks a ver qué es lo que sucede, ¿Está bien?
Noté el gesto de sorpresa en el rostro del muchacho y de Gohan, quien después sonrió y asintió.
— Cuídate mucho, Kalette — dijo el niño.
Entonces, Trunks abrió la puerta de Kame House para que yo saliera y después de oír las recomendaciones de los muchachos, emprendimos el vuelo hacia ese pueblo.
Trunks
Volaba a su lado y sin buscarlo, ella estaba junto a mí. No puedo negar que me llené de sorpresa cuando dijo que vendría conmigo, y en mis adentros sonreí. No sé si alguien lo notó. Ahora, mientras nos movíamos rumbo al pueblo de Ginger, pensaba una y otra vez qué podría decirle para que tuviéramos una conversación, por más banal que fuera. Sin embargo, debía medir mis palabras y no hacerle saber que sí existió en mi época y que fue alguien muy especial para mí.
Pero, ¿Por qué no quería decírselo? Mi intención era intervenir lo menos posible en su época. Si le decía a Shadow que ella será el amor de mi vida en 17 años, no me creería para nada. Porque en su presente yo soy sólo un bebé. Quizá podría alejarse de mí, odiarme e incluso amarme, pero esta no era la mejor opción porque yo tengo que volver a mi época y ella no puede quedarse con el corazón lastimado.
—¿Crees que sea peligroso el lugar a donde vamos? — cuestionó rompiendo el hielo, pero siempre mirando al frente.
— No lo sé, pero si te soy sincero, tengo un mal presentimiento — respondí volteando a verla.
Ella me devolvió la mirada y nuevamente, caí ante esos ojos azules que tanto amaba. La miré, dos, tres, cinco segundos, no sé cuánto tiempo, hasta que se unió alguien a nosotros. Era Krillin. Él se unió al viaje y a la plática, y como yo, también tenía un terrible presentimiento de lo que estaba ocurriendo.
No tardamos mucho en darnos cuenta que nuestros temores sí estaban fundamentados. Llegamos al pueblo de Ginger y Piccoro peleaba contra una extraña criatura.
Kalette
El señor Piccoro era claramente superior a ese horrible mounstro con el que peleaba: era una criatura verde y con una forma muy terrorífica. Krillin, Trunks y yo aterrizamos listos para seguir el combate y entrar en acción por si él nos necesitaba, pero no fue así.
Esa extraña criatura nos miraba uno a uno y por un momento, fijó su mirada en el chico del futuro. Luego de lanzarnos amenazas y decirnos que cuando terminara de desarrollarse, nadie podría detenerlo, se elevó por los aires y lanzó una técnica llamada Taiyoken, con la cual nos deslumbró y así, el muy cobarde logró escapar. Demonios.
Todos estábamos frustrados porque al desaparecer su ki, no teníamos idea de dónde se había metido. Pero el que estaba realmente furioso era Piccoro, quien además, tenía un ki sorprendente, Luego super que era porque se había fusiondo con Kami Sama.
No terminábamos de asimilar que esa criatura se habia escapado cuando llegó Ten Shin Han, y minutos después, apareció Vegeta y no pude guardarme una sonrisa al verlo pero él ni siquera me notó. Llegó a preguntarle a Piccoro por qué tenía ese poder y qué había pasado.
El señor Piccoro nos contó lo que ocurrió. Ese mounstro se llamaba Cell, había venido de un futuro más adelantado que el de Trunks y estaba hecho con base en las células de todos los guerreros de la tierra, incluso de Freezer y su padre. Su objetivo era desarrollarse por completo y por ello absorbía a los seres vivos aunque su deseo era fusionarse con los androides 17 y 18. El problema era que el muy listo desaparecía su ki para que no lo encontráramos. Maldita sea, seguiria matando gente pero entre todos hicimos un plan.
Bueno, entre todos, menos Vegeta porque él se marchó a entrenar solo, pues aseguró que encontraría la manera de superar los poderes de un súper saiyayin. Piccoro y Ten Shin Han fueron a buscar a Cell y Krillin, Trunks y yo iríamos al laboratorio del Dr. Gero para buscar la habitación donde el embrión de ese mounstro comenzaba a desarrollarse y claro, lo destruiriamos para lograr que al menos, en esta época ya no existiera.
Trunks
Volamos de nuevo hacia el laboratorio del Dr. Gero en las montañas del norte. Llegamos y en los escombros de la explosión que habíamos hecho anteriormente tratamos de encontrar esa habitación secreta donde el mounstro Cell se había formado. Sinceramente me había dado escalofríos saber que en un futuro más lejano, él me había asesinado para venir a esta época. Pobre mi madre. Primero murió Shadow, luego yo. Nuevamente apreté los puños y juré que nuestro tiempo iba a mejorar, el infierno no sería peor, no lo permitiría.
Fue la expresión de Shadow la que me sacó de mis pensamientos. Ella caminaba mirando al suelo, buscando la entrada del laboratorio, pero al mismo tiempo se abrazaba a sí misma mientras sus dientes chocaban unos contra otros.
— ¿Estás bien? — pregunté.
Ella levantó el rostro, me miró y asintió para decirme que sí, que estaba bien, pero no era verdad. Moría de frío. Sin decirle nada me quité mi chaqueta y se la ofrecí.
— Ponte esto, te cubrirá — le dije poniendo mi prenda sobre sus hombros desde atrás. Me sorprendía de mi propio atrevimiento.
Ella tomó la chaqueta con sus manos y tocó las mías. Se dio la vuelta y me miró a los ojos con una expresión de asombro. Creo que nos miramos en un instante muy largo porque Krillin nos interrumpió.
— Emm, disculpen. Pero creo que estamos en una misión muy importante. Después podrán verse todo el tiempo que quieran — comentó con un tono muy sarcástico.
Kalette se acomodó mi chamarra y siguió buscando la entrada a la habitación secreta. Krillin y yo la miramos hasta que él me dijo:
— ¿Es bella, verdad?
No dije nada, sólo volteé a mirarloy creo que me sonrojé diciendo con ello que sí, era bella.
— Vamos, Trunks, disimula un poco más. Ella es una chica muy linda, pero si la conocieras, tiene un carácter muy difícil — adviritió Krillin.
"De verdad que lo sé. La conozco muy bien", le respondí en mi mente, pero no dije nada. Quería sanjar la conversación ahí. Podía hablar y hacerle saber lo mucho que amaba a la mujer que estaba a unos metros de nosotros.
Después de un par de minutos, Shadow demostró ese carácter del que tanto hablaba Krillin. Se elevó por los aires y gritó que nos quitáramos para entonces lanzar un energy ha y despejar todos los escombros. Funcionó.
Encontré la entrada al lugar pronto, y bajamos a través de unas escaleras para llegar a otro laboratorio. Había máquinas, computadoras y ahí, Cell como embrión. Después de observar a la criatura por unos instantes, ella me dijo que lo eliminara ya, y lo hice. Pero la suerte nos sonrió después.
Ahí estaban los planos del androide 17 y los tomé para que mi madre los analizara. Quizá encontraríamos una forma de detener a los androides con ello y evitar así que Cell se desarrollara por completo. Conmocionados por lo que vivíamos, decidimos salir y destruir el lugar. Los tres lanzamos energía para borrar de la faz de la tierra ese maldito lugar.
Entonces nos dirigimos a Capsule Corp. Pero a medio camino recordé que para ayudarlos y poder triunfar cuando volviera al futuro, debía hacerme más fuerte.
— Krillin, ¿te puedo pedir un favor? — le pregunté mientras volábamos. Él me dijo que si.
— Llévale los planos a mi madre por favor, necesito reunirme con mi papá para entrenar.
— No te preocupes, Trunks, puedes confiar en mí — respondió.
Me di la vuelta para desviarme del camino y antes miré a Shadow que también me miraba. No sé si era mi emoción o lo que vi era que me sonreía.
— Adiós — le dije sonriendo.
— Adiós —me respondió sí, con una ligera sonrisa, pero sonrisa al fin.
¡Gracias por leer! Por cuestiones de trabajo no había podido actualizar, pero no voy a dejar este fanfic sin terminar. Espero sus comentarios, críticas y sugerencias para la historia si les gusta! Un saludo y nos leemos pronto.
