HOLA A TODOSSSSS...BUENO EMPIEZO POR PEDIR DISCULPAS POR LAS DEMORAS, AL IGUAL QUE MUCHOS DE USTEDES YO TAMBIEN ESTOY DE EXAMEN EN EXAMEN Y DE ENTREGA EN ENTREGA. AGRADEZCO A TODOS SUS REWIEWS (EN SEGUIDA LOS CONTESTO) GRACIAS POR SU APOYO! Y BUENO...ACA ESTA EL DEMORADO, ESPERO QUE LO DISFRUTEN...EL PROXIMO SI NO TENGO NINGUNA DEMORA SEGURAMENTE LO CUELGO ESTA SEMANITA...BESOTES A TODOS!
Cap. 14: La llegada al palacio
Sesshomaru, había hecho sonrojar a Kagome, y disfrutaba el provocar esas sensaciones en ella. Sentía como su corazón se aceleraba, su cuerpo vibraba tenuemente con su contacto, se mordía el labio inferior callando lo que su cuerpo dejaba ver. Él tenía la fuerza y el poder para sacar a relucir toda esa nueva energía que en su cuerpo se encontraba apresada, él la necesitaba para proteger sus tierras de los nuevos intrusos y de las posibles guerras con los otros señores por la expansión. Miro a Kagome y ella se había quedado dormida entre sus brazos. Era particularmente bella cuando no estaba desafiándolo con su voz, al descender de su nube hizo un suave aterrizaje intentando no despertarla.
Ante la llegada de su señor los funcionarios que se encontraban en el lugar hicieron una reverencia junto a "bienvenido mi señor", él solo hizo un gesto de aceptación y siguió su camino hacia el interior del palacio, donde cada sirviente con el que se encontraba hacia la misma reverencia. Escaleras arriba se encontró con Yuca, la guardiana del palacio (un estilo de ama de llaves).
Sesshomaru: Keiko, pronto llegara Rin con Jaken, ten preparado todo para su llegada. Además quiero que esté preparada la sala de baño y llama al jefe de mi guardia que traiga a dos de sus mejores guerreros para custodiar la habitación de esta niña.
Keiko: Si mi señor, como usted lo ordene.
Sin vacilar Keiko salió a cumplir los pedidos de su amo.
Sesshomaru siguió su camino hacia el ala de los dormitorios. Al final del pasillo se encontraba la recamara de él, la puerta de madera pesada estaba tallada con la figura de un Inu youkai y de fondo una luna creciente, la puerta realmente se veía pesada, tanto que parece imposible de abrir por cualquier hombre, bestia o demonio existente. El señor del oeste, ingreso a la habitación sobre la derecha, inmediata a la suya. En la misma se hallaba una cama con un bello dosel, tiernamente deposito en ella a la pequeña ex humana y comenzó a observarla haciendo una recorrida de su cuerpo desde sus cabellos que ahora lucían unos reflejos azules que enmarcaban su rostro, en su frente se había formado una estrella de 4 puntas color dorado, esto le dio la pauta de que la transformación física de ella había finalizado, en su rostro dos pequeñas marcas color azul suave que le daban a ella un detalle etéreo, sus labios eran rosados como delicadas hojas de sakuras, su cuello era blanco y largo, más abajo sus pechos que subían y bajaban a un ritmo pausado, el kimono que llevaba se había aflojado y ahora dejaba ver el valle entre sus pechos, el gran youkai comenzó a sentir su sangre viajar por su interior con mayor rapidez, sobretodo cuando en su recorrido de ella, vio que una de sus piernas habían escapado y dejaban ver su palidez y la línea que contorneaban uno de sus muslos. Sin darse cuenta sus ojos comenzaron a tornarse rojos…s u bestia estaba tomando el control ¡MIA! ¡MIA! ¡MIA! le reprochaba interiormente, ¡NO! –Gruño Sesshomaru- , Kagome ante el estrepitoso "no" se despertó sobresaltada.
Kagome: Seshhh…Sesshomaru….(su voz temblaba de miedo)
Sesshomaru: Mujer, te darás un baño y luego iras a mi estudio tendré que explicarte las reglas de mi castillo.
Kagome: Ooo..Ok
Sesshomaru: Keiko -gruño-
Pronto se sintió unos pequeños golpes en la puerta
Sesshomaru: Entre
Keiko: Mi señor
Sesshomaru: hazte cargo de la muchacha
Kagome: MUCHACHA! TENGO NOMBRE! ES KA-GO-ME
Sesshomaru, como un rayo llego a donde se encontraba ella, y en una rápida maniobra la levanto por el cuello, ella estaba literalmente colgando.
Sesshomaru: COMO TE ATREVES A FALTARME EL RESPETO! TE LLAMARE COMO QUIERA, TU ERES MIA!
Aun colgando, Kagome no perdía su gracia
Kagome: Si quieres respeto debes ganarlo y ni en un millón de años seré tuya! -dijo esforzándose-
Sesshomaru solo agregaba más presión a su delicado cuello mientras gruñía, la pequeña ex miko lo estaba desafiando con sus palabras en frente de sus súbditos
Sesshomaru: Yuca vete!
"Si mi señor" dijo Keiko, y a pasos largos y rápidos, salió de aquella habitación…no quería estar cerca cuando su amo desatara su furia contra aquella pequeña.
Sesshomaru: NUNCA VUELVAS A HABLARME EN ESE TONO, MUCHACHA INSOLENTE! SOY TU SEÑOR! ME DEBES RESPETO!
Kagome: YO NO TE DEBO NADA!
Sesshomaru, simplemente gruño de tal forma que retumbo en todo el palacio, todos los que se hallaban dentro y fuera de el, sintieron un escalofrió recorrer su cuerpo.
En el instante de que el gran señor del Oeste rugía, Keiko entraba a la cocina.
Sora: Keiko, que está pasando? Porque el señor esta tan enojado?
Keiko: El amo ha traído una pequeña youkai, por lo que pude sentir es muy poderosa, y ella lo desafío al señor con sus palabras. Parece que no conoce su lugar.
Sora: Entonces no durara mucho, al amo no le gusta ese tipo de comportamiento
Keiko: De eso estoy segura, pero la verdad es que la señorita es muy pero muy bella
Chikako: Niñas, niñas…porque no están trabajando.
Sora: Pero Chikako, el palacio está totalmente revuelto por lo que esta niña le ha hecho al señor y tú quieres que nos pongamos a hacer nuestros deberes?
Chikako: Si nuestro señor la ha traído al palacio, debe tener su razón y ninguno de nosotros debemos cuestionarlo. Además donde esta Shizuka, la pequeña Rin a llegado.
Keiko: Estaba en los jardines
Chikako: Bien yo me iré pero nada de seguir con estas conversaciones, no son del agrado de nuestro señor.
Sora (en voz muy baja): Sera que ella será la nueva señora?
Keiko (respondiéndole en el mismo tono): No lo creo, es muy irrespetuosa, el amo perdería mucho tiempo en domarla
Chikako: Señoritas, que les dije, que ya este vieja no significa que no pueda escucharlas, ni audición no ha disminuido. Además quien dijo que esta niña necesita ser domesticada, tal vez sea al revés -dijo mientras se perdía en uno de los pasillos-
En la habitación donde se encontraban Sesshomaru y Kagome, los segundos pasaban casi letalmente, Sesshomaru no aflojaba la presión sobre el suave y tierno cuello de ella, Kagome, hacia esfuerzos para respirar y contener las lágrimas por el dolor.
De repente todo cambio…los ojos de Sesshomaru se volvieron rojos…su bestia había tomado el control.
Lentamente se fue acercando a ella, comenzó a olfatear su cabello, con la mano libre que le quedaba atrajo hacia él el cuerpo de ella, su cabeza se perdió en el interior de su cabellera, luego con una voz gutural le dijo al oído "sométete mi pequeña, tu serás mía para siempre", el agarre del cuello termino, solo para dar lugar a su lengua que tiernamente recorría cada lugar donde con sus garras le había marcado, haciendo que fueran desapareciendo.
Kagome abrió sus ojos lo más grande que pudo al escuchar las palabras de Sesshomaru, cuando cayó en cuenta de que se trataba intento defenderse de él, buscando alejarse de su cuerpo, pero todo cambio al sentir su lengua recorrer su cuello…su cuerpo la traicionaba de nuevo…le gustaba como se sentía la humedad que su lengua dejaba por su cuerpo, quería mas, quería volver a sentir el placer que alguna vez le hizo conocer…arqueo su cuello hacia un lado dándole un mayor ingreso.
Sesshomaru de pronto sonrió, ella se había sometido a él, olía su excitación, pero ni aun su bestia era capaz de aprovecharse de la situación. La soltó y el cuerpo de ella cayó libremente al suelo.
Sesshomaru: Te quitare las marcas mientras estemos en el castillo. Y usaras los kimonos que se te ordene, tu atuendo anterior era un insulto. Además de eso acataras cada una de mis reglas. Hasta que sepa que hacer contigo, mientras tanto tu función será de cuidar de Rin.
Kagome no podía tolerar que le dieran órdenes, ni como humano ni como youkai. Ella estaba mirando al suelo y su flequillo le tapaba los ojos mientras que apretaba los puños.
Kagome: yo no voy a acatar sus estúpidas reglas –susurro- yo no soy un objeto que te pertenezca.
Mientas decía esto, un halo de luz rosa la envolvía y movía sus cabellos como si fuera un viento suave. Sesshomaru, sabía lo que significaba por lo cual se aventuro a ella y tomándola desprevenida la aferro a su cuerpo nuevamente y le susurro "Si usted no obedece, habrán consecuencias y estoy seguro que usted no lo disfrutara tanto como yo" luego paso su lengua por sus nuevas orejas youkai haciéndola estremecer, él solo disfrutaba del aroma que emanaba y como podía jugar con sus emociones, al fin había encontrado el punto débil de la miko youkai.
Inmediatamente el halo comenzó a debilitarse hasta que finalmente desapareció dejando a una Kagome temblando por las sensaciones que este poderoso youkai emanaba. Por fin se había calmado, pero se sobresalto al sentir un calor sobre sus muñecas. Quiso mirar hacia ellas pero sus brazos se encontraban levantados, Sesshomaru se los sostenía con una sola mano y en la otra tenía un collar con una piedra azulada en el centro.
Kagome: Que es eso.
Sesshomaru: Un collar de obediencia. Dicho esto se lo coloco y dijo "el azul realza su piel clara"
Kagome: Queee! Óyeme bien, yo no soy tu mascota para que me andes cambiando de collar cuando se te ocurra y que se meta en tu limitada cabeza…YO NO TE OBEDECERE JAMAS!
Sesshomaru, sentía como su sangre ardía... él le había dado un collar de obediencia, la había elevado en su estatus… ella no podía referirse a él de esa manera, era intolerable tanta falta de respeto. Él la domesticaría.
Sesshomaru: Silencio!
Kagome quería gritar pero su voz no salía de su garganta.
Sesshomaru: Esta es una forma más eficaz de controlarla pequeña, el collar que lleva es para adiestrar a hembras youkai salvajes y como ahora usted es una de ellas….no intente utilizar sus poderes espirituales porque no funcionaran. Tiene algo que decir…
Kagome, estaba que no aguantaba más las ganas de gritarle y golpearlo pero por tan solo pensar esas cosas el collar le enviaba pequeños choques eléctricos
Sesshomaru (con una hermosa sonrisa sarcástica): Bien su silencio me hace entender que usted capto correctamente las instrucciones, me olvidaba cada vez que tenga un pensamiento desagradable sobre mi persona el collar la reprenderá…usted simplemente debe aprender a obedecer a su alfa, sino me obedeces te devolveré al hanyou para que disfrutes de la vista de el con la miko no muerta.
Kagome simplemente entristeció, sus últimas palabras le recordó, el dolor que le causaba ver a Kikyo con Inuyasha, ella lo amaba…ella pensó que tal vez ahora que era una youkai el la miraría con otros ojos, pero no fue así…
Sesshomaru: Ah y no se le permite salir de este cuarto sin mi autorización -con estas últimas palabras salió de la habitación, dejándola con un remolino de sensaciones-
