.-School Days-.

By: Sumeragi-chan

"Este capítulo va dedicado exclusivamente a todos mis lectores de School Days.

13 de marzo del 2008 escribí este fic por primera vez en papel.

Hoy se cumple el año.

Felicidades a todos! Disfruten del especial!"

Capítulo XIV: "Jack"

(Flashback)

- Tengo una sorpresa para ti – había escrito Jack en el monitor.

- ¿Podemos hablar luego? Puedo oír a mi abuelo venir.

- Sí, claro. Desde luego que hablaremos luego.

- Adiós Jack.

- Hasta pronto, Ryuuzaki.

En ese momento Wammy había ingresado a la habitación.

- Joven Ryuuzaki, la cena ya está lista.

- No tienes por qué ser tan formal, abuelo. Sólo tenías que llamarme – indica el futuro detective apagando la pantalla.

- ¿Puedo preguntar qué es lo que hacía?

- Investigaba.

Por un instante, Wammy se quedó callado, pero enseguida reaccionó.

- ¿Algo para su preparatoria?

- Sí.

- Entiendo. Esperaré abajo, entonces.

- … Sí.

Una vez el abuelo se hubo retirado, el pelinegro dudó si decirle la verdad o no.

"No. Aún no es tiempo."

Y de repente escuchó unos golpecitos en su ventana…

(End of the flashback)

Los aplausos resonaron hasta el segundo patio de la preparatoria. A todo el mundo le había encantado la obra.

Los actores se hallaban celebrando tras el escenario mientras se cambiaban. Iba a ser una gran noche de fiesta para todos en casa de Usa dado que la joven rubia había cancelado todo plan de ese tipo días antes.

Luego de varios interminables minutos, finalmente todo estaba en silencio. Las butacas vacías, el escenario vacío. Sólo quedaban ya dos personas en el establecimiento.

Yagami Light estaba tremendamente molesto por lo ocurrido en la obra. Claro, había cautivado al público con profundidad, pero eso no le importaba. El inglés había ido demasiado lejos al besarlo de esa manera. Pronto le enseñaría una buena lección.

"Maldito Ryuuzaki. Tú y tus rarezas estrafalarias. Fenómeno. ¿Qué rayos te pasa?"

Caminaba a paso veloz a medida que repasaba el patio. La última vez que había visto al pelinegro había sido en la puerta trasera del teatro que llevaba al segundo patio cercado. No podía estar muy lejos.

Entonces de improviso, comienza a escuchar dos voces. Se detiene en seca y se apega a la pared para no ser visto. Sí, en efecto el extranjero no estaba solo…

(Flashback)

- ¿Jack? ¿En verdad eres tú? – pregunta Ryuuzaki abriendo su ventana.

- ¿Y quién creías que era a estas horas? ¿Yagami Light? – sonríe el otro muchacho entrando en la habitación. – Vaya, tienes una linda casa. No me fue fácil escabullirme hasta aquí. Desactivar tus alarmas por cinco minutos requiere toda una noche de trabajo.

- No deberías esta aquí, Jack.

- Lo sé, pero quería verte. Al principio estabas demasiado solo, por lo que decidí venir.

- ¿Y el caso?

- Tengo a alguien más trabajando. ¿No te lo había dicho?

- ¿Decirme qué?

- Conocí a alguien. Alguien muy capaz de hacer lo que hacemos.

- ¿Alguien confiable?

- Más de lo que fueras a imaginar. Es como si llevara la vida en ello – sonríe Jack recostándose levemente en la cama.

- Debiste habérmelo dicho.

- Perdón. Sé que estuvo mal, pero bueno. Permitió que viniera a verte, ¿no?

- ¿Estuve chateando todo este tiempo con él?

- Claro que no. Era yo quién chateaba contigo. Todo lo que él me enviaba te lo enviaba a ti. Así parecería que estoy en el lugar, ¿no?

- Me engañaste.

- No fue por maldad, Ryuuzaki – el muchacho se levanta y se aproxima a su compañero – Todo lo contrario… - Con lentitud, rodea el rostro del pelinegro con las manos y comienza a inclinarse.

- Jack… - increpa el futuro L separándose del otro. – Pensé que teníamos en claro todo esto.

- Está en claro, Ryuuzaki. ¿Pero quién dice que iba a obedecer la razón en esta ocasión?

- Yo lo haría. Y tú también deberías hacerlo – suspira el inglés caminando hasta su escritorio para coger unas galletas de chocolate.

- ¿Aún sigues con la manía? – observa Jack desde el otro extremo sin para su sonrisa.

- ¿Qué manía? – pregunta el pelinegro comiendo ya un par.

- Los dulces, Ryuuzaki. Sigues con los dulces.

- No le veo defecto alguno. Ayuda al razonamiento y es una fuente segura para obtener energía.

- Y de ahí las ojeras.

- Y bueno, Jack. ¿A qué has venido realmente?

El muchacho vuelve a sonreír…

(Fin del flashback)

- ¿Culpable? ¿Por qué demonios te sentirías culpable?

Light escuchaba atentamente a la discusión, a pesar de no poder ver a los participantes.

- Se supone que debía ser yo quién…

- ¿Quién qué? Creí que habías accedido porque habías comprendido finalmente mis razones. Pero al parecer nada de esto te importa. Sólo tú. Tú y tu querido Light.

- Estás hablando tonterías otra vez. Entiende que para otras personas…

- ¡Otras personas, Ryuuzaki! Otras personas, no yo.

- …

- Si te pedí esto fue por algo. Lamento mucho que mi actuación no te haya gustado, pero adivina qué: A todos los demás les fascinó. Gracias a mí ahora tendrás la mejor nota, y gracias a eso una vez más, podrás ganarle a ese tal Yagami Light.

- No es eso lo que molesta.

- ¿Entonces qué es?

- … Eres tú.

- …

- Has… hecho un muy buen trabajo de investigación, Jack, pero el que hayas venido aquí, y me hayas espiado de esa manera es… es… intimidante.

- ¿Intimidante?

- Mírate ahora, Jack. ¿Quién eres?

- Es obvio quién soy, ¿no? Es lógico quién soy ahora.

- Ya no eres Jack.

- No, no lo soy. Ahora soy… Ryuuzaki.

Un gran silencio entonces.

(Flashback)

- ¿Te molestaría si… pruebo algo?

- …

- No vayas a pensar mal…

- …

- Lo siento. Tenía que hacerlo una vez más, o lo haría mal en la obra.

- …

- ¡A sus puestos!

"Tendré que resignarme."

El pelinegro sale del cuarto y con cuidado se aproxima a la puerta. Al abrir un poco, Jack ingresa luciendo un traje de vampiro.

- ¿Seguro que quieres hacer esto? – pregunta el inglés.

- Más que seguro. No te molesta, ¿verdad?

- Si es lo que deseas, puedes hacerlo.

- Gracias.

- Te veré desde atrás.

- Ryuuzaki…

- ¿Sí?

- ¿Qué pasó exactamente allí dentro?

- … ¿Por qué lo preguntas?

- Es que… simplemente no creo que ese beso haya sido por buen amigo.

- Ese beso fue un ensayo para la obra.

- ¿Tú lo crees?

- Sí. Ahora vete de una vez. No deben vernos juntos.

- Vale. Nos vemos luego.

Una vez hubo comenzado la función, el inglés se había sentado en la última fila llevando un enorme abrigo con capucha para cubrirse. Debía admitir que la obra estaba mejor que cuando lo hacía él, pero no se sentía satisfecho.

Y esa sensación se incrementó cuando vio por fin la escena del beso sin ser él el receptor. El sentimiento que resurgió no fue de su agrado. No le gustó en lo absoluto.

¿Por qué? ¿Por qué ahora se arrepentía de no haber estado en la obra? ¿Era porque hacía trampa en su apuesta con Light? ¿Era por su reputación? ¿Era por Jack? ¿Era por…Light?

A pesar de captar cómo el japonés se molestaba en grande, no le complació para nada el hecho. Iba a discutirlo con Jack, y le haría volver de una buena vez a finalizar su investigación como era debido.

Jack le sonreía desde el escenario.

(End of the flashback)

- Suéltame – continuaba escuchando Light sin creer lo que oía. Parecía que ambos estuvieran forcejeando – Jack, suéltame.

- No…

- Suéltame – el pelinegro comenzaba a elevar la voz.

- ¡No!

Vuelve a escucharse un par de golpes, y justo en el momento en que Light decidía intervenir todo queda en silencio.

"Pero ¿Qué rayos está pasando?"

Light agudiza el oído para escuchar mejor.

- ¿Ya estás contento? – se oye entonces al inglés. La seriedad y sequedad en su voz era tal, que esta vez el japonés decide asomarse por la pared y ver lo que estaba ocurriendo.

Y lo que vio lo dejó atónito.

Había dos Ryuuzaki en lugar de uno. El primero se hallaba recostado de espalda sobre el pasto mientras que el otro estaba sobre él sujetándole por la fuerza. Este último lucía agitado.

"Pero ¿Qué demo…?"

Entonces el segundo se inclina sobre el primero uniendo sus labios en un silencio beso. El primero parecía inconforme. No se oponía, pero tampoco correspondía, mientras que el otro se esmeraba por intensificar el beso para estimular al primero, sin lograr nada. Vuelve a separarse y se dedican una fría mirada.

- No. No estoy contento – señala el segundo soltando al primero y sentándose a su lado, resignado. - ¿Por qué, Ryuuzaki? Dime por qué escogimos este camino.

- Tú lo escogiste, ¿recuerdas? Y me arrastraste para hacerlo a tu lado.

- Te equivocas – sonríe Jack – Esto ya estaba en ti desde antes que me conocieras. Yo nada más te adelanté un poco en tu propio camino.

- ¿Renunciaste al tuyo por el mío?

- No. Éste era mi camino también.

- Entiendo.

- Algún día, Ryuuzaki. Algún día seré especial para ti. Tal vez tanto como Yagami Light.

- Eres especial para mí.

- Pero no en la forma que yo deseo.

- …

- Bueno. Creo que iré a empacar. Pasaré por allí más tarde.

- Sí.

El segundo Ryuuzaki se levanta y se dirige a la salida, pasando de largo por Light que se mantenía sentado en la oscuridad apoyado en la pared. Lo ve alejarse con el mismo paso aburrido del pelinegro. Un doble exacto.

Luego de varios minutos el verdadero Ryuuzaki se levanta y comienza a andar hacia la salida también, pero entonces presiente algo y se voltea para observar a Light, que en ese momento sufría un dèja vú.

Otro silencio incómodo entre los dos. Ya ninguno estaba molesto. El castaño estaño seguía sorprendido por todo lo que había escuchado y presenciado mientras que el otro no sabía muy bien qué hacer o decir en una situación así. Al final, se aproxima al japonés y se sienta a su lado, también apoyado contra la pared.

- Lamento haberlo hecho – dice entonces el inglés – No debí dejar que él fuera en mi lugar.

- Así que ése era Jack, ¿uh?

- Sí. Vino a sorprenderme y terminó participando en la obra.

- Ya veo. Ryuuzaki, todo lo que dijeron…

- No es de buena educación escuchar conversaciones ajenas, Light, ¿qué dirían tus padres?

- Ryuuzaki, ¿qué quería decir Jack?

- ¿A qué te refieres?

- ¿Yo soy… especial para ti?

- … No en el sentido en que él lo dijo.

- Entonces ¿en qué sentido?

El pelinegro duda en responder.

- Tal como dijiste una vez, Light. Somos iguales.

- Opuestos iguales.

- Sí.

- De acuerdo, no diré nada.

- Gracias.

- Bajo una condición.

- … ¿cuál?

- Que cumplas la apuesta.

- ¿Apuesta? Pero si aún no han salido las notas, Light.

- Sabes que con esto estaremos empates. Pero dado que hiciste trampa por culpa de Jack, me corresponde la victoria.

- Eso es injusto.

- Nada en la vida es justo, Ryuuzaki.

Pasan unos segundos sin que ninguno diga nada. Y entonces el pelinegro eleva la mirada y apoya el pulgar a su labio inferior.

- De acuerdo. Tú ganas.

Notas de Sume-chan: Hi! Lamento la demora, tenía exámenes. Pero bueno, les gustó el capi? Especial para aclarar lo de la obra, aunque ahora tengo que aclarar de lo Jack, nee? Lo haré en el siguiente capi. Espero les haya gustado. Como ya dije, hoy es el aniversario de un año de school days, pero me refiero a su nacimiento nacimiento, no desde que lo cargué a fanfiction, sino desde que lo escribí por primera vez en un cuaderno que aún conservo XD

Felicidades a todos! Mis queridos lectores! Consideren este capi con especial yaoi como su regalo, y es pues también, como un inicio, no lo creen? Las deducciones siguen! Apreciaría pero las envíen por privado, entrando a mi perfil y mandar mensaje. Así nadie más lo leería ni se copiaría de sus teorías. Es todo, el ganador cuando el final ya esté cerca!

Sin más que decir:

Es un placer entretenerlos!