Advertencia: Sailor Moon no me pertenece, así como tampoco ninguno de sus personajes en el manga o en el anime.
Mientras tanto (y II)
Ese nuevo mundo al que había entrado Rei al asumir aquel nuevo trabajo dentro de una tienda de amuletos y afines resultó algo más difícil de lo que esperaba en un principio, pero al menos logró dar una buena impresión en su primer día. Demostró al menos dar explicaciones bastante interesantes al momento de recomendar la compra de amuletos y estatuillas orientales, su gran especialidad (¿por qué será?).
-Realmente estuviste genial, señorita Hino. Será un honor para nosotros que usted esté aquí mucho tiempo trabajando con nosotros- elogia la gerente de la tienda al finalizar la jornada.
-Muchas gracias. Me alegra que mi desempeño les haya parecido satisfactorio- responde Rei con rubor antes de prepararse para volver al edificio donde estaba viviendo con las demás chicas.
No solo era la gerente de la tienda, todos los nuevos compañeros de Rei notaron y destacaron lo que hizo Rei, e incluso algunos jóvenes le pidieron su número telefónico, y a pesar de la emoción que sentía Rei en ese momento, rechazó tales propuestas. No era como si ya tuviera a alguien en la mira para que fuera su novio, simplemente por alguna razón nada común no aceptó, cosa que extraña mucho a la morena.
Café
Lita por su parte iba de lo mejor en su nueva labor. Era un pequeño adelanto a aquel gran sueño de tener un café propio, uno a partir del cual podría ver como la felicidad inundaría su vida y la haría sentir completa. Por supuesto, sus nuevas compañeras también notaron lo grandiosa que fue Lita en su primer día, incluso se sorprendían al ver lo efectiva que fue y que no cometiera errores prácticamente en todo el día. Incluso le llegaron a preguntar si ya había trabajado en un café antes de éste.
Lita no podía sentirse menos que ruborizada por los halagos que recibe en su primer día, más que nada porque no se esperaba destacar tanto tan pronto. Su dedicación y vocación en esta labor sin duda eran dones bastante importantes en su desempeño.
-Muchas gracias por este recibimiento. Vendré mañana temprano- se despide Lita con una bolsa con un pedazo de pastel que sus compañeras le obsequian.
-Esperamos verte igual mañana- una compañera se despide de mano antes de irse también.
Ya se empezaba a hacer tarde y Lita lo podía ver con el sol a solo una hora (o tal vez un poco menos) de ponerse en el horizonte. Tenía pensado pasar por la plaza antes de volver con sus amigas y repartir el pequeño pedazo de pastel, pero por el momento sólo quería sentir el aire mientras se relajaba y se dedicaba a pensar en lo afortunada de su decisión y su suerte al caer en aquel café. En ese momento se encuentra con Rei que estaba haciendo su camino de regreso.
-Oh, Rei. Veo que no te ha ido del todo mal, ¿verdad?- saluda Lita con una sonrisa que desbordaba calidez.
-Sí, ya lo creo. No esperaba que me fuera tan bien.
-Por cierto, voy un momento a la plaza más cercana a descansar un poco antes de volver ¿Me acompañarías?- pregunta Lita en un impulso que no retuvo.
Rei ciertamente estaba ansiosa por volver a su nueva casa para hablar con las demás chicas, pero en ese momento se le hacía tentadora la posibilidad de compartir ese rato únicamente con Lita, así que algo nerviosa asiente y así ambas se dirigen juntas a la plaza.
Plaza
El anochecer estaba mucho más cerca que antes, el cielo proyectaba luces de un intenso naranja que de alguna manera parecían ser muy hermosas y regodeaba los corazones de aquellas personas que estaban en busca de un momento especial. Lita y Rei toman asiento juntas y se quedan viendo por un rato a algunas familias que habían llegado con sus hijos y éstos jugaban toda clase de juegos que se les ocurrieran. En ese momento muchas cosas pasaban por sus jóvenes mentes y la cercanía que tenían entre sí las hacía felices de una manera especial, de un modo que no habían estado antes, o al menos no con tal intensidad, y poco a poco se daban cuenta que eso tenía mucho que ver con ambas.
-Es extraña esta nueva vida- dice Rei aparentemente de la nada y sorprende a Lita.
-¿Qué cosa te parece extraña?- pregunta Lita mirando con interés el rostro de su amiga.
-Nuestra nueva vida en general- responde Rei antes de suspirar con calma-. Ciertamente he deseado bastante ir más allá de Japón y mostrarle al mundo de lo que soy capaz de hacer en el mundo artístico, pero una vez que estoy fuera todo parece extraño y no puedo evitar añorar lo que he dejado atrás.
-Tienes razón- Lita se mira un momento las manos y por alguna razón se acerca un poco a Rei-. Pero a pesar de todo me alegro de estar aquí porque mis amigas están aquí también, y mientras sea así estoy dispuesta a enfrentar todo lo que me depare este nuevo mundo ante mis ojos.
Rei y Lita permanecen en silencio un par de minutos entre los cuales aprovechan un instante para mirarse a los ojos. Ambas se ruborizan un poco pero no desvían la mirada. Lita siempre había tenido una manía por aquellos chicos que pertenecieran a un grado superior, así que en ese momento no podía comprender del todo porqué de pronto le latía el corazón con tal intensidad al ver a Rei, pero la respuesta se mostraba poco a poco ante ella. La morena por su parte siempre se había obsesionado por conseguir un novio que fuera apuesto, pero esa tarde desperdició algunas oportunidades que se podría decir eran de oro. Ambas estaban en un dilema que no esperaban encontrarse, y mucho menos entre ellas.
Querían decir lo que les ocurría una a la otra, pero pensaban que tal vez podría tomarlo mal, tal vez incluso podrían ver comprometida su amistad. Rei traga grueso y se muerde el labio, tratando de enfocarse en decir eso que le estaba pasando de la mejor forma posible a Lita.
-Lita... Hay algo que quiero decirte en este momento, aunque no sé si...
-¿Qué cosa, Rei?
-Es algo que tal vez te desagrade, o incluso podría enfadarte, así que quisiera decirte esto de buena manera- Rei sentía que la vergüenza estaba ganando terreno en su mente.
-Te prometo que no me voy a enfadar, así que puedes decirme lo que quieras- Lita se sentía intrigada, pensando que posiblemente Rei le guardaba algún secreto bochornoso o algo parecido.
-Es que resulta que tú...- Rei respira hondo y trata de pensar en un conclusión positiva a lo que quería decir- Quiero decir que por alguna razón... desde que nos juntamos tú y yo cuando debíamos hacer nuestro equipaje, desde entonces siento algo extraño- Lita no comprende lo que quiere decir Rei-. Lo que trato de decir es que estoy empezando tener sentimientos por ti, cosa extraña tomando en cuenta lo que he pensado toda mi vida en qué quería, pero así son las cosas. Me estás gustando cada vez más, Lita.
Rei no sentía la presión disminuir a pesar de que ya había dicho lo que tenía que decir. Rei estaba angustiada ante la posibilidad de que Lita le dijera que ya no serían amigas, o que se enfadara. Lita sólo mira el pastel que tenía en su regazo como si allí tuviera escrito lo que podría responder, jugaba con sus dedos con algo de nerviosismo, pensando a toda velocidad en las palabras que podría usar para responderle a Rei, cuando...
-Eso fue... algo tierno de tu parte, Rei- Lita traga grueso y vuelve a mirar a su amiga-. Debió ser algo difícil poder decir algo así. Para mí también es algo difícil decir esto.
Rei queda boquiabierta, incrédula ante la respuesta de Lita. No había sido un sí, pero tampoco fue una mala respuesta como se temía, sólo fue una respuesta bastante confusa en ese momento para ella. Lita solo sonríe con ternura otra vez y se aventura a decir con mayor claridad lo que en realidad quiso decir.
-Yo también creo que me estás gustando, Rei- la mencionada se sonroja mucho y siente su corazón latir a toda prisa, comprobando así que era verdad lo que decía, y Lita sentía lo mismo-. Tal vez al mismo tiempo que te empecé a gustar, pero el caso es que realmente me gustas.
-¿De verdad?- Rei deseaba estar segura de haber escuchado bien antes de expresar su alegría, tratando de evitar anticiparse a algo que tal vez no era- ¿En serio te gusto, Lita?
-Así es- Lita esconde un momento su rostro detrás del pastel y se queda así mientras continúa-. Cuando te veo... recuerdo algo que me había pasado cuando estaba en primaria.
-¿Ah, sí? ¿Y de qué se trata?- Rei estaba ilusionada con escuchar qué era eso que recordaba Lita.
-Cuando estaba en primaria, había un chico de un grado superior que me solía gustar mucho para entonces, y la verdad es que se parecía un poco a ti. Lo siento si sientes que te ofendo con la comparación- a Rei le sale una gota en la cabeza y sólo negó, pensando que eso era demasiado típico en Lita.
-Realmente nunca vas a cambiar, aunque supongo que eso está bien- concluye Rei poniéndose de pie y estirándose un poco-. Ya es tarde, el sol ya se ha puesto y tenemos que volver ¿Me acompañarías?- Rei tiende su mano a Lita y ésta la toma con alegría.
-De acuerdo. De todas formas tengo que repartir este regalo para todas- muestra sencillamente el pastel y Rei sonríe-. No sé cómo se tomarán las demás este giro en nuestra relación, pero estoy segura que de alguna manera lograremos que lo comprendan, después de todo las amigas estamos para eso.
-Tienes razón. Rini y Setsuna sabrán entendernos, Hotaru supongo que es algo inocente a pesar de tener que lidiar todos los días con Haruka y Michiru, y Mina y Ami supongo que tendrán algo que decir en relación a esto- Rei ríe algo divertida y de pronto se muestra graciosamente pesimista-. Pero en cambio vamos a tener que esforzarnos bastante para que Serena lo comprenda, después de todo es muy cabeza hueca.
Ambas chicas se ríen juntas y finalmente hacen camino a su nueva casa. Aún no iban a decir nada en relación a sus sentimientos, primero iban a pensar en cómo podrían decirlo para no tener que estar enfrentando demasiados comentarios molestos ni malentendidos.
Cuartel de los Saranarasare
-¿Mañana? ¿Tan pronto?- pregunta con fastidio Sashima, nuevamente acostado en un sofá.
-Ya te lo dije- dice Xana con fastidio y revisando algunas cartas de adivinación-. De ti depende callarles la boca a esos principitos tontos de Terexes y Yaka. Ya me cansé de que en las últimas dos horas se estén burlando de nosotros porque fueron capaces de conseguir toda la energía e incluso más del que se esperaba. Tú debes mostrarle a ellos dos que nosotros no somos menos, y la única forma es que consigas cumplir con tu misión.
-De acuerdo, lo voy a hacer- Sashima se levanta con pereza y se pone las manos en los bolsillos de su pantalón-. Yo también me estoy cansando de ese estúpido aire de superioridad de ellos, pero sabes que me la debes, Xana.
Xana continúa con lo suyo sin decir nada más. Sashima se retira para preparar su plan de ataque con poco tiempo de por medio. Le daba flojera hacer esto, pero si quería paz y que Terexes y Yaka dejaran de molestar, entonces estaba dispuesto a lo que fuera.
CONTINUARÁ...
El próximo capítulo voy a centrarme en la reina Serenity, en vista que tengo un rato de no hacerla aparecer, pero no aparecerá como un simple acto de relleno sino como un punto importante para esta historia, con el tiempo sabrán a qué me refiero. Por el momento me despido y les deseo que la pasen super bien.
Hasta otra
