Inesperado.

Después de haber recuperado la respiración a su estado normal, llamé a Ukyo y nos reunimos en una cafetería, donde los batidos de chocolate y fresa eran la gloria. El tema central de la conversación, se basó en Ranma. Le conté sobre su traición, la manera en que me ayudó con el castigo, nuestro acercamiento en la cocina, la discusión de la nota, el falso encuentro que le inventó a Shinosuke y la confrontación que tuvo con él en mi habitación, también su propuesta descarada de tocar su abdomen y lo que había sucedido ésta mañana. Quería decirle lo que sabía de sus padres, pero no lo hice. Decidí mantenerlo como algo íntimo.

- Ese chico está muerto por ti - dijo, una vez que me escuchó.

- Claro que no, le gusta hacerme enojar.

- Y te encanta que lo haga - dio un sorbo a su bebida y rodeé los ojos. Esperaba un poco de comprensión. ¿Era tan difícil entender que le fascinaba hacerme enfadar? - Akane, ¿Te gusta Ranma?

- No - negué con la cabeza y moví el popote del batido de fresa.

- No mientas - advirtió, entrecerrando los ojos.

- Tal vez sí - murmuré, moviéndome en el asiento

- ¿Qué hay de Shinosuke?

- Hablé con el, pero no terminamos de conversar - me encogí de hombros.

- Y, ¿Has hablado con Ranma acerca de esto?

- No, con él no se puede mantener una conversación normal - las veces que nos dirigimos la palabra era para insultarnos.

- Creo que él tiene derecho de saberlo - la miré, sorprendida.

- Si le digo que me siento atraída por él, no durara en reírse en mi cara y fastidiarme todos los días - respondí y me imaginé, soportando sus burlas por aclarar mis sentimientos.

- ¿Y si no?¿Y si él siente lo mismo por ti? - dijo, esperanzada y me quedé en silencio. La vida de Ranma giraba alrededor de él, lo que hacía era divertirse mientras viviera con nosotros. Había estado confundida sobre las situaciones que he pasado a su lado y no iba a permitir que me rompiera el corazón. Ukyo no insistió mas sobre ello y decidió contarme de Drake, quien parecía tenerla en las estrellas, sus ojos brillaban de emoción cada vez que mencionaba las diferentes actividades que hacían. La escuchaba, pero todavía sentía esa preocupación acerca de mis emociones por Ranma.

(...)

Por la noche, sentí un poco de nostalgia al no sentir la presencia de papá, había hablado con él por teléfono en la tarde, escuchando las mismas advertencias de no meterme en problemas y de lo bien que le estaba yendo en su proyecto. Estaba en mi habitación, mirando a través de la ventana como el cielo oscuro empezaba a relampaguear; Desde el incidente de la mañana, no había cruzado palabra con Ranma. Una parte de mí, quería hacerle saber de mis posibles sentimientos hacia a él, pero la sensación de ser rechazada e incluso juzgada, me impedía hacerlo.

Aparté la vista de la ventana cuando llamaron a mi puerta. La abrí y por un momento pensé encontrarme con Ranma, pero me sentí un poco decepcionada cuando vi a mamá.

- Akane, vamos a ir a casa de Helen. Ha estado deprimida y nos pidió compañía - con respecto a la situación de la tía Helen, era comprensible que se sintiera sola. Nunca contrajo matrimonio y tampoco tuvo la dicha de ser madre. Antes pensaba que vivir sola por el resto de tu vida era favorable, pero desde que me enteré que mi tía sufría severas depresiones, decidí descartar la idea de seguir sus pasos.

- Que mal - dije, frunciendo los labios.

- ¿Quieres ir con nosotras? - recordé la ultima vez que fui a "ayudarla"con sus problemas de soledad. No fue agradable. Regresé a casa con su contagiosa depresión y me puse a llorar por las cosas que pude haber hecho, diciendo lo cruel que era la vida. No iba a arriesgarme a pasar por eso de nuevo.

- No, gracias - contesté, rápidamente. Asintió suavemente y me entregó las llaves de la casa.

- Necesito que cierres las puertas exteriores, no sé si lleguemos a dormir, todo depende de cómo se va sintiendo Helen.

- ¿Me dejaras sola con Ranma? - tomaría provecho de nuestra soledad.

- Akane, no te hará daño - simplemente no lo podía creer, ahora resultaba que mi propia madre confiaba en el intruso - Cierra tu habitación con llave si no te sientes cómoda.

Minutos después de que se fueran, me entretuve escuchando música. Las llamadas de Shinosuke entraban constantemente pero las rechacé. Me lavé los dientes luego de cenar solitariamente, cerré la puerta principal. Mamá había dicho que la cerrara antes de ir a dormir. Salí al jardín trasero y cerré la puerta, el viento comenzaba a cesar y los relámpagos se asomaban en el cielo oscuro.

Mi cabello comenzó a volar por los aires y lo alejé de mi cara, mientras regresaba a la casa. Tomé la perilla de la puerta corrediza y la intenté abrir pero ésta no cedía. Mantuve la calma y traté nuevamente. Me desesperé y comencé a forcejear como desquiciada, ¡La maldita puerta estaba cerrada por dentro! La golpeé ruidosamente y esperé a que Ranma abriera. La tormenta estaba a punto de caer y no iba a echar a perder mi blusa favorita. Después del séptimo golpe, las cortinas de la venta que se encontraban a un lado de la puerta, se recorrieron y vi a Ranma.

- Ábreme la puerta, por favor - frunció el ceño y colocó la mano en la oreja, dándome a entender que no me había escuchado. Estaba probando mi paciencia.

- ¡Ábreme la puerta! - grité, a pesar del ruido que generaba el viento en las ramas de los árboles vecinos. Levantó la vista, asomándose al cielo y luego me miró con una sonrisa. Levantó la mano y se negó, moviendo el dedo índice de un lado a otro.

- ¡Ranma, abre la puerta! - volví a gritar, al mismo tiempo que un trueno resonó entre las nubes. Y como si todo estuviera en mi contra, una enorme gota de agua cayó en mi mejilla. Miré hacia a arriba y cuando menos pensé, una infinidad de gotas comenzaron a caer con fuerza, haciendo que me empapara en segundos. Insistí golpeando la puerta a patadas, mientras al lluvia me comía viva - ¡Abre la maldita puerta!

Luego de unos eternos minutos, la tormenta bajó de intensidad y logré escuchar el clic de la puerta. Era demasiado tarde, ya estaba remojada. Tranquila Akane. Entra, ignóralo y sube a tú habitación a cambiarte de ropa lo antes posible. Guiándome por mis pensamientos, entré y sin mirarlo, me dirigí hacia las escaleras. Sentí sus pasos detrás de mi, pero seguí caminando. Al momento en que llegué a los escalones, me tomó del brazo y me giro hacia a él.

- ¡Suéltame! - me zafé de su agarre, pero luego sentí uno de sus brazos rodeando mi cintura y me llevó contra la pared - Quítate, necesito ir a cambiarme

- Yo te puedo ayudar - rodeé los ojos e intenté subir a las escaleras, pero bloqueó mi intento.

- ¿Qué quieres?

- Quiero muchas cosas en éste momento, todo depende de ti - contestó, mirándome con deseo. ¡Diablos! Odiaba sentirme indefensa cada vez que me miraba de esa manera.

- Eres un pervertido, ¿lo sabías? - se alejó un poco y bajó la mirada a mi pecho, mordiéndose el labio.

- Cómo no ser pervertido cuando te ves de esa manera - me mire a mi misma y noté que la blusa mojada estaba pegada a mi cuerpo como segunda piel, pero lo peor de todo, es que en la parte del escote, se traspasaba el sujetador negro - Bonitas nenas

- ¿Por qué no te vas y fastidias a otra chica - pregunté, cruzándome de brazos.

- Me gusta fastidiarte - respondió, sínicamente.

- Te odio - dije, entre dientes.

- No, no lo haces. Apuesto a que sueñas conmigo todas las noches - sonrió, mostrando su perfecta dentadura. Sí, soñabaa veces con él pero ¿Y que? no era un delito o algo parecido.

- Eres tú el que sueña conmigo - repliqué, intentando desviar su acierto.

- No lo estoy negando

- Eres un idiota - dije, fulminándolo con la mirada

- Dilo de nuevo y atente a las consecuencias - advirtió, mirando mis labios.

- Eres un idiota, estúpido, creído, mal educado, egocén... - sus labios callaron mis palabras y dejé de respirar por un momento.

¿Esto realmente estaba pasando?

Abrí los ojos con sorpresa y los cerré, correspondiendo el beso. Mi mente me decía a gritos que lo detuviera, pero mi cuerpo no obedecía. Me estremecí al sentir sus labios moverse lentamente pidiendo la entrada de su lengua. Lo dejé pasar y nuestros labios se movieron sincronizadamente. La textura de sus labios era suave y el sabor de su boca era exquisito.

Una de sus manos se posicionó en mi cintura, mientras que la otra se colocaba en mi mejilla. Mis brazos rodearon su cuello, y sin dudarlo, pasé mis dedos por su tersa cabellera. Cuando lo hice, me atrajo hacia a él con fuerza, sin importarle que estuviera empapada de pies a cabeza. El beso se profundizó, y seguí el ritmo de su lengua. Gruñó, ajustando su cuerpo con el mió y solté un pequeño gemido al sentir su dureza.

Los únicos ruidos que nos acompañaban, eran los sonidos que nuestros labos provocaban al unirse y las ligeras gotas de lluvia que se escuchaban desde el exterior. Estaba quedándome sin aliento y nuestros labios rozaron por última vez. Me separé de él y lo miré, respirando con dificultad.

- Ranma.. - éste era el momento adecuado para hablar sobre mis sentimientos.

- Lo siento, no debí haber hecho eso - me interrumpió, ásperamente. Sus manos cayeron a los costados y comenzó a alejarse, subiendo por las escaleras.

Me quedé recargada en la pared con al boca entreabierta. Estaba a punto de decirle lo que sentía y me dejó aquí, diciendo literalmente que se sentía culpable por lo sucedido. Mis ojos se cristalizaron a la vez que sentía un nudo formándose en mi garganta. Una lágrima cayó por mi mejilla y la limpié, dejando salir un suspiro. Respiré hondo, calmando la humillación. Subí las escaleras y cuando llegué al segundo piso, vi a Ranma sentado en el suelo, recargado contra la puerta de su habitación.

- Akane,.. yo.. - negué con la cabeza y aparté la vita. Entré a mi cuarto y cerré la puerta de golpe. Me duché, de mala manera y me coloqué ropa seca al terminar. Me recosté sobre la cama y me cubrí con las sábanas, sintiendo un frío en mi cuerpo. Cerré los ojos, pensando en la sensación de sus labios que seguían haciendo cosquillas en los míos.


A pero que hermoso capitulo:3 ansiaba mucho actualizar este capitulo en donde se dan su primer beso3

Les adelantare cosas sobre el siguiente capitulo.

- El siguiente capitulo lo are prov Ranma.

- Se llamara "Soy tu enfermero"

- Descubrirán porque Ranma y Shinosuke se conocen:d

Y ya:d

Bueno como siempre les agradezco que lean y comenten este maravilloso fic:3

Sin mas. ¡Hasta pronto!