Disclaimer: Digimon no me pertenece.
XIV
Soledad
—¡Es Ogremon! —gritaron tres koromon escondidos detrás de un árbol. Ogremon les escuchó y comparó con paja atorada en las encías. Alzó el takuhatsugasa٭, lo suficiente para que un ojo rabioso los hiciera tragar miedo.
Provocó el efecto contrario.
Los digimon bebé saltaron eufóricos haciéndole corro, se sintió embestido por una ternura y calor que no buscaba. Él ya tenía amigos…
Su mente masticó deprisa la última palabra.
Ogremon no tenía lo que se dice amigos. Eso era para los humanos, débiles, buscando compañía y multitud. Él, que estaba en rehabilitación luego de haber formado relaciones con los niños elegidos, aspiraba a estar solo mucho tiempo.
El caso es que en medio de su parálisis, los koromon se aprovecharon del pobre viajero y lo obligaron (no contra su voluntad, no nos equivoquemos) a contarles cómo había sido salvar al Digimundo. Ogremon supo gracias a los tres parlanchines que su nombre figuraba entre la lista de los héroes. Y lo que en principio apareció como una desgracia, fue embonando a su favor.
La soledad le sentaba bien a ratos.
El takuhatsugasa es el sombrero que Ogremon lleva al final de Adventure, ¿lo recuerdan? Tiene forma de hongo o algo así XD
¡Gracias por leeeeer!
