.

.

.

Hola queridos lectores

les dejo un nuevo capitulo

nos vemos abajo

.

.

.


CAPITULO 14 CAMINOS DIFERENTES I


LA OSCURIDAD DE ARNOLD


LUZ DE ESPERANZA


Cuando la vida no puede ser más oscura, puede llegar a sorprenderte realmente que más oscuro se puede volver.

Cuando crees que la tormenta esta por parar y de nuevo un rayo inmenso avisando la tormenta vuelve a caer en donde yacía la tierra mojada.

A veces los giros del destino son demasiado duros e impredecibles, derrumbando todo a su paso.

A.P.S


Arnold miraba con desesperación hacia el vacío de aquella ventana por donde se colaba el frio de la noche, su corazón estaba helado desde que había pasado todo lo que paso con Alan pero ¿Cómo iba a imaginarlo? Ese niño solo unas cuantas veces en su vida lo había visto ¿Por qué tanto odio? No comprendía.

Y ¿Por qué diablos tanto empeño en hacerlo pedazos? Ahora estaba muerto en vida, atrás de esos barrotes, esperando la condena del juez, no había podido estar en contacto con nadie, es mas no sabía si su familia o amigos sabían que había pasado con él.

Quizás ni lo sabían

-Arnold Shortman ¿No? –Pregunto un policía mal encarado (el que había escuchado que le llamaban Mike)

-Si

Dijo con desgano el rubio

-Aquí tienes visitas hijo

-¡¿Qué?!

Inmediatamente se acercó a los barrotes pero lo que esperaba ver no era precisamente como lo había soñado, frente a él, estaba un hombre molesto, un hombre que algunas veces llego a ver.

Bob Pataki no se veía nada feliz, como cuando era niño y esta tenía que sacar su carácter seguramente, todo para defender a su familia.

-Señor Pataki

-Creo que tú me debes una explicación ¿No? –Saco una pequeña carta para mostrársela, posterior unas fotografías, donde…

-¡¿Qué…?! ¿Qué es esto? –Pregunto sin aliento el rubio

-Eres tu cínico

-Señor Pataki, le juro que…

-No jures nada, Shortman, yo confié en ti y en tu familia ¿Y así me pagas?

-¡Esto es falso!

-¡No me importa! –Bob retrocedió un paso hacia atrás antes de dar un último vistazo al hombre tras las rejas –Solo vine a decirte que te olvides de mi hija, porque no voy a permitir que la lastimes más, y que en unos días te llegaran los papeles del divorcio, y que te prepares porque hare que caiga sobre ti todo el peso de la ley.

-¡Señor Pataki, espere! ¡¿Cómo esta Helga?! ¡Debo hablar con ella…esto es….! –El hombre no se detuvo de su andar, dejando hablando solo al rubio, quien miro lo que estaba en el suelo –Es mentira

Suspiro dejándose caer con las fotografías en mano, ¿Cómo demostrar que es falso? Se ve realmente real, pensaba el rubio mientras su mano volaba para tomar la carta, lo cual termino por confirmar las sospechas que tuvo desde lo que dijo Bob.

Con esto Helga era más que obvio que no querría verlo.

-No –Susurro tomándose con ambas manos la cabeza. Frustrado

Era una pesadilla horrible de la que deseaba despertar.

.

.

.

Helga miraba por la pequeña ventana de su alcoba, mientras tocaba con suavidad su pequeña pancita en casi menos de dos meses podría tener a su pequeño bebe entre sus brazos, abrazarlo y darle todo el amor que su padre…

Trago lagrimas

Debía ser fuerte

Por ella

Pero sobre todo por ese pequeño que la necesitaba ahora más que nunca

Aun no sabía que haría, eran muchas emociones en tan poco tiempo, mucho dolor, muchas noticias que prefería mantenerse al margen por el bien de su bebe, el estrés y dolor que sufrió ese día le habían afectado al pequeño bebe, su amenaza de aborto estaba aún presente y no quería dar motivos para perder lo mejor que le había pasado en el mundo, que era estar enamorada y casada con el amor de su vida.

-Helga

Miriam la saco de sus pensamientos

-Si

-Te traje comida para…

-No quiero mama gracias

-Tienes que comer cariño

Ella se mordió el labio, sabía que debía comer pero no quería –Solo ahorita no tengo mucho apetito

Miriam sonrió comprensiva pero aun así paso y se sentó. –Sabes cuando esperaba a Olga, comía mucho todo el tiempo, y si no comía estaba realmente siempre de malas

Helga no entendía ¿Qué diablos tenía que ver eso con su estado de ánimo?

-Pero contigo…no me daba nada de apetito y era mucho más sensible y delicada en muchos aspectos –Helga rodo los ojos –Pero a la vez –Miro a la rubia sonriéndole con calidez –Fue mucho mejor embarazo, en cuanto te vi, mi mundo cambio totalmente

Helga sonrió un poco ante lo último

-Eras y eres simplemente perfecta –Se acercó más a la rubia –Te amo cariño, perdóname por todo lo que he hecho mal, Helga, pero sabes que aquí estoy para ti ¿Verdad?

-Eso creo

-Tu padre también te ama

-Está bien mama, no…

-Helga, tu padre fue a hablar con Arnold –La rubia se quedó sin habla –Sabemos que fue lo que paso y no íbamos a quedarnos sin…

-¡¿Qué?! ¿Cómo…?

-Alan nos contó todo, bueno a tu padre y el me lo conto

-Pero a que…quiero decir ¿Qué fue a decirle?

-Es lo mejor para ti

-Mama

-Le fue a decir lo que en verdad no queremos

-Ma…

-El divorcio es lo mejor

¡Divorcio! Esa palabra retumbo en su mente sin poder creerlo ¿Cómo divorcio? ¡Dios si acaban de casarse hace poco!

-¡¿Por qué hicieron eso?! ¡Soy yo la que debía decidir Miriam!

-Cariño es lo mejor.

-¡¿Para quién?!

-Para todos

-¡Les dije desde un principio que esto era un error! Y cuando se pudo evitar no hicieron ¡Nada! Más que obligarme

-Pero ahora no cariño, por favor no te alteres recuerda que ahora no eres solo tu

-Lo sé –Suspiro profundamente –Pero será mi decisión Miriam y diré eso a Bob

Miriam no dijo nada más y salió de la alcoba de su hija, comprendía que estaba molesta por la intromisión pero no podían quedarse de brazos cruzados no podían.

Aunque también Helga tenía razón, nunca les importo.

Y dolía reconocerlo.

Reconocer que como madre fallo.

.

.

.

Alan miraba con burla al rubio que tenía enfrente tras los barrotes disfrutando el dolor de sus padres y la desesperación de este al verse incomunicado con los demás.

-¡Tú tienes la culpa…tu!

-¿Para qué negarlo? –Dijo encogiéndose de hombros –Pagaras el haberme arrebatado el amor de mi padre

-¡¿Qué?!

-¿Qué? –Lo imito –Mi padre no para de compararme contigo pero ahora que estas en prisión no habrá punto de comparación –Le aventó el periódico –Pronto todos lo sabrán

-¡Yo no te hice nada…!

-Tal vez no directamente Arnold, pero tu sombra siempre estuvo entre mi padre y yo

-Esa no fue…

-¡No me importa! Yo he sufrido que siempre me compare contigo y me ponga al grandioso Arnold como ejemplo, pero cuando se entere de lo que hiciste, se caerá el altar

-Alan por favor detén todo esto, yo….necesito ir con Helga y…

-Ay Arnold aun no lo entiendes bien ¿Verdad?

-Alan…

-Lila está muerta y Arnie también, quieren un culpable

-Arnie

-Si así es, está muerto

-Lila… ¿Por qué?

-Ella fue mi cómplice y no podía estar viva

-¡Maldito!

Alan se rio a su intento de tomarlo de las solapas, cuando se hizo para atrás y evitarlo –No me puedes hacer nada Arnold. Nos vemos pobre diablo

-¡Asesino!

No podía creerlo

Hasta donde… ¿Hasta dónde puede llegar el odio de una persona? ¿Cuánto rencor puede albergar un alma para llegar a ese punto?

Debía hablar con Helga…

Tenía que implorarle, suplicarle que le creyera y no…no lo dejara.

.

.

.

-Está bien papa. –Suspiro la rubia –Pero no ahora –Dejo de lado el documento –Me divorciare en cuanto pueda hablar con Arnold

-Él no puede verte cariño, ya te explique

-¡¿Y a ti sí, no?!

-Bob –Miriam le miro fulminante porque para ella no tenía caso ocultarle la verdad a la rubia

-Pero…

-Hazlo ya

-¿Qué?

-Arnold está en la… -Miro a su hija –En la cárcel

-¿Qué?

Perdió el equilibrio y tuvo que aferrarse a Alan quien estaba ahí desde que salió del hospital a su lado.

"Arnold… ¿Por qué? ¿Cómo llegamos a esto? ¿Cómo llego a este punto nuestras vidas? Nuestro matrimonio… ¿Cómo?" pensaba la rubia mientras lagrimas silenciosas bajaban por sus mejillas eran de dolor, preocupación y coraje todos los sentimientos que sentía por su amado cabeza de balón.

.

.

.

Le daba vueltas la cabeza, no entendía donde estaba, solo recordaba que debía ir por Nadine, ella lo estaba esperando, para comenzar su noviazgo formal…para dejarse querer por alguien como nunca pudo amar a quien decía a amar, ella le brindaba esa luz y felicidad de esperanza que nadie nunca antes pudo.

Pero ¿Qué era ese ruido?

Abrió los ojos lenta y pesadamente, solo para encontrarse una luz tenue en el techo y el ruido de un aparato a su lado.

-¿Qué…? –Susurro con debilidad mientras intentaba incorporarse

-¡¿Arnie?!

-¿Qué…que hago aquí?

-¡Arnie! –Stella corrió hacia su sobrino quien le miro sin comprender bien, pero dejándose abrazar.

-¿Qué ocurre? ¿Dónde estamos?

-En el hospital donde trabajo, hijo

-¿Dónde está Nadine?

-¿Qué?

-¿Quién es usted?

Arnie comenzó a sentirse nervioso, cuando una pregunta mayor le vino a la mente -¡¿Quién soy yo?!


hola queridos lectores

lamento mucho la demora pero aqui sigo

muchas gracias por sus hermosos reviews y su paciencia sobretodo

espero que les guste este nuevo capitulo

por favo no olviden votar por su favorito

slaudos