Holalalalalalalilalolalilala XD ¡Oh mai gah! Actualizó en el día correspondiente, ¡es un milagro! jhajha
Pues esta vez tuve mucho tiempo libre, eso y que las palabras fluían cual agua.
Espero que les guste este capitulo, ya saben que los derechos son de sus respectivos autores a mí solo me pertenece la cursi historia :3
No los entretengo más, disfruten.
Capítulo 13
POV Fate
Mientras pensaba en el lugar indicado para entregarle las argollas con el grabado en ellas, por mi mente pasó la alocada idea de hacerlo en un lugar conocido como "El túnel del amor", ubicado en Klevan, Ucrania. ¿Por qué? Bueno, es un lugar increíblemente hermoso, la vegetación que lo rodea hace que éste se vea envuelto por el verde de las hojas, pero había varios impedimentos que hacían de esa idea muy poco factible, la principal y más importante de ellas, se encuentra a kilómetros de distancia de nosotras, tendríamos que viajar, al principio pensé, un viaje rápido de ida y vuelta, pero creo que estaba siendo demasiado exagerada al respecto, ¿en serio estaba pensando en ir a Ucrania sólo para entregarle las argollas? No, no sólo lo estaba pensando, lo estaba considerando, eso hasta que la razón volvió a mí y me hizo ver que debía ser algo más accesible, fue entonces cuando me dije a mí misma: "Si no podemos ir al túnel, el túnel vendrá a nosotras", sí, también era una idea absurda y un poco apresurada, pero vamos, era menos descabellada que ir hasta Ucrania.
Así que puse manos a la obra, contacté a un servicio de eventos que se especializaba en decoración de este tipo, les expliqué mi idea, y les dije que lo necesitaba para antes del atardecer.
—Me temo que no podemos garantizar al cien por ciento que quedé listo para la hora que usted estipula. —fue lo que me dijo la persona que me atendió. —Es algo casi imposible de lograr, usualmente las personas hacen este tipo de pedidos con días de anticipación.
Comprendía que lo que pedía era algo difícil de lograr, pero tenía horas suficientes, es lo que pensaba.
—Usted lo ha dicho, "casi imposible", —le cité. —No importa las personas que se requieran, hagan todo lo posible para que quede listo para entonces.
Cuando algo se mete en mi cabeza, dado a que soy muy testaruda, no me retracto hasta conseguirlo y yo lo había decidido, Nanoha vería una versión en miniatura del túnel del amor, ya después, con más tiempo y sin prisas iremos a visitar el real, definitivamente.
Mis clases terminaron, tuve la fortuna de que Hayate estaba en un periodo libre antes de comenzar su siguiente clase, así que le pedí su ayuda, como gran amiga y persona que es, acepto sin rechistar al decirle lo que planeaba hacer, no faltó su típico "Eres tan cursi", lo era, francamente, tenía total razón para decirme así, no me molestaba, escuchar eso era como un cumplido para mí, pues tenía un poderoso motivo para ser así: Nanoha.
—Ya le envié un mensaje a Nanoha. —guardé mi celular, recién había ido por ella para estacionarla en un lugar más cercano para que ella no tuviera que caminar mucho al terminar sus clases.
—Ustedes ¿No son una pareja real? —me preguntó directamente mientras me subía a su auto.
—Aún no. —le sonreí.
—Si eres así ahora, no quiero ni imaginar como serás más adelante. —formo una sonrisa en sus labios, y levantó sus cejas con cierta gracia. —En verdad, espero que los sentimientos que tienes ahora, no cambien con el paso del tiempo. Enamorarse es fácil, permanecer enamorado, ahí radica el verdadero desafío. No me lo tomes a mal, pero usualmente el mejor periodo de las parejas es antes de serlo.
—Eso es porque una vez que se encuentran dejan de buscarse, dejan de conquistarse porque creen ya haberlo hecho, pero yo no pienso de esa manera, a Nanoha la seguiría buscando a pesar de ya haberla encontrado, porque habrá momentos en los que sin duda la perderé de vista, entonces la encontraré de nuevo, así lo haré una y otra vez, las veces que sean necesarias, y la conquistaré día tras día. —espeté muy firmemente, sé a lo que se refería Hayate, las parejas tienden a caer en una rutina, creen que el estar juntos es haber llegado a la meta, cuando en realidad a penas han comenzado a recorrer el camino.
—Espero, tanto por Nanoha, como por ti, que no olvides ese emotivo monólogo que me has dicho el día de hoy. —su mirada y expresión seria me habían dejado su mensaje más que claro.
"Si por algún motivo llegases a olvidarlo, te haré recordarlo", era lo que me decía su mirar.
—No tienes de nada de que preocuparte, Hayate.
Aunque no lo parezca, esta joven castaña, de carácter elocuente, hilarante y un tanto sarcástico, es en realidad una persona muy sentimental y emotiva. Desde siempre ha visto por la felicidad y comodidad de los demás, dejando la suya de lado, esto se debe a ciertos sucesos que lamentablemente ocurrieron en su vida, sucesos que la marcaron, pero que no me corresponde a mí contarlos, de hecho pocas personas lo sabían, yo era una de ellas puesto que fui una de las personas que estuvieron con ella, alentándola a seguir adelante.
Justo en estos momentos se le ve melancólica, no lo sé con certeza, pero probablemente se deba a la reunión que ambas familias tuvieron hace un par de días, siempre lucía así luego de una reunión así, más concretamente, luego de pasar tiempo con su prometida. Quería preguntarle si estaba bien, si necesitaba algo, pero hace tiempo se me quitó la costumbre de hacerlo, pues ella misma me pidió que no lo hiciera, además, las respuestas a esas preguntas eran evidentes, se respondían solas con sólo verla.
Dado a que es una de las personas más importantes para mí, espero que algún día pueda disfrutar libre y completamente de la felicidad.
—Deja de pensar en Nanoha, hemos llegado. —solté una pequeña e irónica risa cuando la escuché.
Bajamos de su auto y nos encaminamos a la joyería.
—Buenas tardes. —saludé cortésmente a una de las señoritas que atendían el lugar.
—Buenas tardes, ¿En que puedo servirle? —me preguntó, con ese usual tono que tienden a hacer las recepcionistas de mostrador, pareciera que todas reciben un certificado para hablar de ese modo.
Estaba pensando incoherencias, quizá para evadir mis nervios.
—Quisiera hacer un grabado en estos anillos. —coloqué la pequeña caja sobre el mostrador, ella la tomó y la abrió. —Sólo para asegurarme, ¿Podría ver primero una demostración de un anillo ya grabado?
Me sonrió muy comprensiva, y me mostró un anillo grabado.
—No tiene que preocuparse, contamos con maquinas especializadas de ultima generación. —agregó.
—¿Pueden ser letras griegas?
Hayate me miró confusa.
—Sí, como ya le mencioné, las maquinas que tenemos tienen una gran afinación y son de una excelente calidad. —no estaba completamente a gusto, debido a mi ansiedad, creía que algo iba a salir mal. —Si gusta ver un video para cerciorarse de cómo funciona, justo ahora se están elaborando unos grabados, y el tiempo que se emplea es mínimo.
—Es usted muy atenta, muchas gracias. —sentí un gran alivio al escucharla decir eso, creo que tuvo piedad de mí.
Me sonrió, y se fue a donde deben de hacer todo ese trabajo.
—¿Letras griegas? —preguntó Hayate una vez que la señorita se había ido. —¿Estás segura?
—Sí. —contesté de inmediato.
Regresó con un celular en sus manos y me mostró el video que había grabado, con un poco de más confianza le indiqué que era lo que quería grabar en los anillos, volvió a irse, está vez con los anillos.
Sentía una presión en mi pecho, fueron los diez o quince minutos más largos que he tenido que pasar.
—Aquí tiene, gracias por esperar. —me entregó los anillos, suspiré hondo antes de verlos.
Cuando agarré el valor suficiente, vi en el interior de éstos, volví a suspirar, esta vez de alivio, había quedado perfecto.
—Déjame ver. —me pidió Hayate, le di ambos anillos mientras que yo le pagaba a la amable dama que me atendió.
—¿Crees que le guste? —le pregunté.
—Creo que se sorprenderá, de alguna u otra manera. —respondió y se echó a reír. —Ánimo, si no le gusta, no creo que te deje por eso.
—Tienes una forma muy peculiar de dar ánimos, Hayate.
—Es broma, sea cual sea el significado de esas letras griegas en forma de ecuación, para que hayas decidido ponerlo en sus argollas, debe de tener un significado profundo y cursi.
No sabía si el significado podría considerarse cursi, pero la verdad, estuve pensando muy detalladamente en ello, la noche anterior que Nanoha comenzó a hablar del hilo rojo del destino y esas cosas, la record, y de alguna manera sentí que era más que indicada.
Al llegar a mi hogar, aún no me acostumbraba a decirlo, se sentía también, me despedí de Hayate y le agradecí lo que había hecho hoy por mí, ella debía irse debido a que tenía otra clase. Fui al jardín, donde se encontraban cerca de diez hombres y mujeres laborando, los saludé, fue un saludo en general, uno de ellos, supongo que era algo así como el supervisor, se acercó a mí, y me dijo que ya casi estaba listo, sólo hacía falta reforzarlo, dejé mis cosas adentro de la casa y regresé, me ofrecí para ayudar, quería contribuir aunque fuera un poco.
Una hora pasó y el pequeño túnel ya había quedado perfectamente bien, sólo hacia falta uno que otro detalle para darle más gracia, pero de eso me encargaría yo, aprovechando, también instalé un banco columpio de madera y planté unas cuantas flores más, decorar el jardín se había vuelto mi pequeña obsesión, tal vez se deba a que el jardín que tenemos es demasiado amplio y espacioso, cuando vivía con mi familia, los que se encargaban de la limpieza y el cuidado del jardín eran, válgame la redundancia, los jardineros, nosotras, hasta ahora, no habíamos contratado a nadie, ni para eso, ni para la limpieza del interior de la casa, y bueno, por mí no era necesario.
Acomodé una pequeña mesa al final del túnel, y coloqué una silla en ambos lados, pensé en que fuera un solo asiento, así tendría a Nanoha cerca de mí, pero prefería verla de frente, así podría apreciarla mejor.
—Fate-chan. —la escuché llamarme.
Cielos, ha llegado antes de lo que esperé.
—Espera ahí, no vengas todavía. —dije lo suficiente fuerte para que me escuchara, en serio esperaba que me hiciera caso.
Por querer apresurarme, terminé tropezando, mi blusa se vio cubierta por la tierra, "¡Perfecto!", exclamé sarcásticamente para mí misma.
Me hizo una pregunta y se la respondí, a medias, pero la respondí, más que nada estaba ganando tiempo.
—Hola. —llegué finalmente a donde ella se encontraba esperando. ¿Se había hecho algo? Lucía más hermosa que esta mañana. —He preparado algo especial. —tenía una tonta sonrisa en mi rostro.
—Eso veo, estás cubierta de tierra. —se rió, oh bueno, escuchar su risa es como música celestial para mis oídos.
—¿Conoces el túnel del amor? —le pregunté, se quedó pensando antes de responderme.
—Si te refieres al que está en Ucrania, entonces sí.
—Bueno, yo quería llevarte ahí, pero ahora no podemos viajar hasta allá, así que me vi obligada a construir una versión en miniatura, sin duda no se compara al verdadero quedó bastante bien. —me miró, asombrada. Sonreí aún más de lo que ya estaba sonriendo. —Claro, no lo hice sola, hubiese sido imposible acabarlo a tiempo de ser así, por ahora, sólo sígueme.
Miré como contemplaba aquél pequeño túnel, la expresión en su cara no tenía precio, esto era justo lo que quería ver.
—Esto es hermoso. —dijo, sorprendida. —Yo… —su voz de pronto fue envuelta por la timidez. —Te compré esto. —vi como levantaba su mano, en ella sostenía un ramo de flores que después me entregó.
—¡Woh! —abrí mi boca, literal, una enorme O se había formado en ella, una o deforme puesto que también estaba sonriendo. —Son hermosas, no tanto como tú, pero sí se acercan bastante. —las olí, esa fragancia floral, sigo prefiriendo el olor de Nanoha, claro. —¿Cuál es su significado? —esperaba ansiosa a que me lo dijera, así podría sufrir un ataque al corazón debidamente.
—Eso tendrás que averiguarlo por ti misma. —contestó ruborizada.
—¡Vamos, dímelo! —insistí, pero no obtuve el resultado que esperaba. Dado a que seguía con la blusa aterrada, era mejor irme a cambiar. —Tú ganas. —por ahora. —Iré a asearme, no tardo.
Entré casi corriendo a la casa, me puse una blusa limpia, me lavé, y bajé a la cocina, tomé un florero, lo llené de agua fresca y puse las flores que Nanoha me había regalado, en él.
—¡He vuelto! —hice mi reaparición de manera exitosa. Le mostré a Nanoha que había puesto sus flores en un florero, la tonta sonrisa no se borraba de mi rostro, mis pómulos comenzaba a sentir calambres.
—Bueno, entonces… —tomó una gran respiración, estaba nerviosa, y yo me sentía una mala persona al disfrutar de verla en ese estado. —¿Tú primero o yo?
Estaba relajada, por fuera, sólo por fuera, por dentro estaba incluso peor que ella, tan así que terminé cediéndole a ella que fuera primero.
Coloqué el florero en la mesa y me paré frente a ella, comenzó, tímidamente, a sacar una pequeña caja, inhaló y exhaló, no estoy segura de cuántas veces lo hizo, pero sí fueron varias.
—En serio espero que te guste. —¡oww! ¡Tan linda!
—No hay manera que no sea así. —le dije para tratar de tranquilizarla.
Sentí su tacto, había tomado mi mano, poniendo en ella la pulsera.
La alcé, y leí cuidadosamente lo que decía.
Cuando vi nuestros nombres unidos en uno, ¿cómo expresarlo? Sentí que en verdad habíamos nacido la una para la otra. Inclusive se lo dije. Me causó cierta risa lo que decía la parte de atrás, "Propiedad de Nanoha", es como si en serio quisiera llenarme de ella, primero su foto de fondo en mi celular, luego las blusas a pareja, y ahora esto. También había otras dos palabras escritas. "Ubi tu" y en la de ella decía "Ibi ego", era una frase que se complementaba, traducida sería, "Donde estés, Siempre estaré" Por cierto, también decía "Propiedad de Fate" Lo cual me hizo querer abrazarla fuertemente, y lo hice.
Y más rápido de lo que pensé, en un ligero pestañeo, ya había llegado la hora de la verdad.
Suspiré profundamente, necesitaba valor, demasiado valor.
—Quiero que sepas que yo en verdad pensé muy detenidamente en lo que dirían, tanto que casi estalló mi cabeza.
Mi nerviosismo se hacía cada vez más evidente tras cada segundo que pasaba, mi corazón estaba latiendo fuertemente, apenas y podía escuchar mis pensamientos, traté de respirar para calmarme, pero no funcionó, ¡Qué sorpresa!, por más que buscará la calma interior, ésta huía de mí, comencé a temblar, mis manos estaban sudorosas, y empecé a tartamudear.
Le entregué la caja con ambas argollas adentro.
Quería que se apresurara, pero se tomó su tiempo antes de abrirla, la miraba muy fijamente, me miró, nuestras miradas se encontraron durante unos segundos antes de que la volviera a bajar hacia las argollas, tomó una, cerró sus ojos, tenía una hermosa sonrisa compuesta en sus labios, sonrisa que se desvaneció en cuanto abrió sus ojos y miró el anillo.
—¿Qué son estos símbolos raros? —la expresión que tenía en su cara en estos momentos era como la que ponen los niños cuando abren su regalo, primero llena de ilusión, pero después de decepción y conformismo, cuando descubren que no está lo que ellos habían pedido.
—Una ecuación… —le respondí.
Quería llorar, en serio, quería llorar al verla de esa manera, creí estar preparada para ese tipo de reacción, pero me di cuenta que no es así.
—Una ecuación, ¿eh? —repitió, la desilusión se escuchaba en cada palabra, no, en cada letra que pronunciaba. —¿Quieres que la resuelva? Si es así debo decirte que no soy muy buena en despejes.
Sonreí pesadamente.
—No tienes que resolverla.
—Hum…
Cubrí mi rostro con ambas manos, espabila Fate, me dije moviendo la cabeza hacia los lados.
—Nanoha, quita esa cara de decepción, al menos escucha el significado antes.
Lo que había grabado en las argollas era la siguiente ecuación: (∂ + m) ψ = 0
También conocida como la ecuación de Dirac, ésta describe el fenómeno del entrelazamiento cuántico: "Si dos sistemas interactúan uno con el otro durante un cierto periodo de tiempo y luego se separan, se puede describir como dos sistemas separados, sin embargo, de alguna manera sútil están convertidos en un solo sistema. Uno de ellos sigue influyendo en el otro, a pesar de kilómetros o incluso de años luz."
Le expliqué.
—Dos partículas que, en un momento dado estuvieron unidas, siguen estando de algún modo relacionadas, sin importar la distancia entre ambas, aunque se hallen en extremos opuestos del universo. —concluí de decirle. Su expresión había cambiado, una sonrisa se dibujó en sus labios y me miraba con ternura. Me senté en la silla, pues mis rodillas no daban para más. —Yo pensé mucho tiempo en las palabras adecuadas que pudieran definir lo nuestro, pero simplemente eso me fue imposible, entonces recordé esa ecuación y pues bueno, creo que se ajusta perfectamente a nosotras, no sé por cuánto tiempo estaremos juntas, espero que mucho, pero a pesar de que llegase el día en que ya no sea así, tú seguirías influyendo de alguna u otra manera en mi vida.
Se puso en cuclillas frente a mí y se apoyó en mis piernas, levantando su cabeza hacia mí.
—Me ha fascinado, es perfecto Fate-chan. —me sonrió. Sentí que la vida volvía a mí ser. —Somos como la estrella Albireo, que en realidad son dos estrellas separadas pero gravitacionalmente unidas.
Es cierto, a ella le encanta el cielo, recuerdo que me lo mencionó en una ocasión, sonreí, por dentro.
—Mis sentimientos siguen heridos, dudaste de mí. —pretendía sentirme desconsolada, bueno era en parte cierto.
—No quise dudar de ti, es sólo que… No me lo esperaba, fue algo muy sorpresivo para mí. ¡Ya sé! Te concederé un deseo, el que quieras.
—¡Un beso! —exclamé eufóricamente.
—Tú… ¿Sólo estabas fingiendo, no es así? —entrecerró sus ojos, mirándome con forma de reproche. Y me golpeó en el hombro. —Me sentí mal ¿sabes?
—Lo siento, ¿Me puedes conceder mi deseo ahora? ¿O debo tomarlo por mí misma?
Por una mujer como Nanoha, cualquiera pierde el sentido común, yo había perdido el mío.
POV Nanoha
Escuché muy atentamente las palabras que Fate estaba pronunciando, mi vista no se apartó ni un solo segundo de ella. El significado de aquella ecuación que antes me había decepcionado me llegó a lo más profundo de mi corazón y del alma. Una templada sensación de cariño se sintió en pecho, ciertamente no era lo que esperaba, lo que yo esperaba era algo hermoso, pero recibí algo mucho mejor. Tomé la decisión correcta al pedirle a Fate que se encargara del grabado de las argollas. En mi vida recordaba haber escuchado sobre esa ecuación, quizá y sí la conocía pero lo ignoraba. Ciertamente, tenía razón, tratar de encontrar palabras que puedan expresar lo que tenemos es algo imposible, ¿Cómo describes lo que tienes con alguien? No puedes, porque siempre que te lo preguntan te quedas sin palabras, no puedes expresarte correctamente, tienes ganas de decir mil cosas pero no puedes decir ninguna. Que exista una ecuación así es algo mágico, por irónico que esto suene. Con esos símbolos, Fate me estaba diciendo cuales eran los sentimientos que tenía y cómo veía nuestra relación.
Deslizó el anillo en mi dedo y yo hice lo mismo con ella, envolví mis brazos alrededor de ella, hundí mi cabeza en su hombro, y me deje llevar por esa calidez que Fate emanaba.
Sosteniendo mi mano, caminamos y nos sentamos en el columpio de madera que se encontraba junto al "Mini túnel del amor NanoFate" así es como lo habíamos bautizado. Eso es otra cosa que me seguía impresionando, que haya tenido la idea de construir un pequeño túnel en el jardín. Son contadas las personas que hacen este tipo de cosas, Fate es una persona detallista y minuciosa en demasía.
—Realmente te esmeraste con todo esto. —le dije, el columpio se mecía, tenía mi cabeza reposando en su hombro, nuestras manos estaban entrelazadas. Tiempo, ¿Qué es eso? No tenía ni idea, fueran segundos o minutos, no tenían diferencia para mí.
—Aunque me quedé con ganas de ir a Ucrania. —repuso. —Hay que ir un día, hay una leyenda que dice que si uno pasea con la persona que ama por ese túnel y pide un deseo, éste se hará realidad.
—¿Me estás confesando indirectamente tu amor? —murmuré quedamente.
—A saber…
Un sí era mucho pedir, no había necesidad de acelerar las cosas, dije en mi cabeza, aún nos estamos conociendo, los sentimientos continuaran fluyendo, y eventualmente se darán las cosas.
Levanté mi cabeza y solté su mano.
—¿A dónde vas? —me preguntó, como si no quisiera dejarme ir.
—Por mi bolso —respondí levantándome, me giré hacia ella. — ¿Dónde está tu celular?
Hizo su cabeza hacia atrás, esperé un poco antes de obtener su respuesta.
—Creo que lo dejé en la sala. —contestó, insegura.
Asentí y entré a la casa, fui a verificar si su celular estaba ahí o no, para mi buena suerte, lo encontré.
Agarré mi bolso, rebusqué en él, cuando fui a la joyería hice una pequeña parada en una tienda donde venden cámaras, compré una de fotografías instantáneas, también llegué a otra tienda a comprar un diario de viajes, en él comenzaría a escribir y pegar fotos de Fate y yo, un poco cursi, lo sé, pero era algo que me habían dado ganas de hacer, no planeaba decírselo, lo iría llenando de poco a poco, con las cosas que nos sucedan día tras día, y al final, cuando esté completo, lo veremos juntas, y recordaremos, reiremos, lloraremos, reír suavemente, ya estoy pensando a futuro cuando en lo que me tengo que centrar es en el ahora, hoy más que nunca quería plasmar este tipo de momentos, aunque los mejores quedaran grabados en mi memoria.
Me quedé parada en el umbral de la puerta que daba hacia el jardín, observé a Fate, se mecía en el columpio, tenía los ojos cerrados.
—Si no vienes pronto iré por ti. —alzó su voz.
Sonreí.
—Hay que tomarnos una foto juntas, para conmemorar este día. —me aproximé y volví a sentarme junto a ella.
—Yo la tomaré. — le di la cámara. —Haz una pose bonita, trata de no opacarme con tu hermosura. —alzó la cámara, estirando lo más que podía su brazo.
Cuando salió la fotografía, golpeé el hombro de Fate, mis mejillas se ruborizaron, había movido su cabeza hacia mí y levantó sus labios como si fuera a darme un beso, por estar concentrada mirando la lente de la cámara no me di cuenta de ello.
—Eres tan audaz.
Se rió pícaramente.
—¿Para qué querías mi celular? —cambió el tema.
—Dado a que lo tienes sin protector, te compré uno. —le entregué su celular ya con el protector puesto.
Elevó la vista al cielo, conteniendo su risa.
Había pegado unos stickers con nuestras iniciales, "N&F" y un corazón. ¿Cuándo me había vuelto tan melosa? La verdad es que ese tipo de cosas las hacia inconscientemente, para cuando acordé ya estaba pagando por ellas.
—¿No quieres que me tatúe tu nombre de una vez? —me preguntó, divertida.
—No, no me gustan mucho los tatuajes, pero si gustas, por mí está bien.
Comenzamos a reír. Si tienes la suerte o fortuna de encontrar a alguien que te haga reír, no dejes ir a esa persona, probablemente también te hará llorar, pero de risa. No, sin duda también habrá momentos difíciles pero a pesar de eso, los momentos felices los disfrutarás y valorarás aún más.
Nos tomamos unas cuantas fotos más, unas graciosas, otras tiernas, había una en especial que me había gustado de ella, estaba haciendo una cara extremadamente adorable, las fotos, además de imprimirse, se guardaban en la memoria, y la cámara tenía la opción de "compartir", la envíe a mi celular y la agregué a las fotos que tenía de fondo de ella.
Luego nos quedamos así, abrazadas en el columpio, hablábamos de vez en cuando y en otros momentos sólo disfrutábamos de estar con la otra, me sentía segura en sus brazos, su pecho era cómodo, el lugar ideal para acurrucarse, su aroma, ¡cielos, ese aroma! me embriagaba. No quiero, por nada del mundo, dejar de sentir esa calidez, ni privar a este corazón que ande loco con tan sólo sentirla.
—¿Cómo habría sido si nos hubiéramos conocido en otras circunstancias? —pregunté, tenía curiosidad.
—No lo sé, ¿Quieres que juguemos un poco con eso?
—¿A qué te refieres?
—Una de las dos dirá una situación, luego la otra tiene que responder como reaccionaría si hubiese sido así. —sonaba interesante, así que acepté a jugar. —Te concedo el honor de comenzar.
—Haber, deja pienso en algo. —no se me ocurría nada bueno, así que terminé diciendo algo que vi en una película. —Un día lluvioso, no traigo paraguas y tú sí.
—Fácil, te lo hubiera dado y hubiera salido corriendo bajo la lluvia cubriéndome con mi mochila. —me reí.
—Sí, eso suena a algo que tú harías. —comenté.
—¿Verdad? Y al día siguiente volvería al mismo lugar con la esperanza de que estuvieras ahí, dado a que el paraguas que te presté es herencia de mi abuela. —soltó una sonora risa.
—No puedes estar hablando en serio. —reía. —Bueno, es tu turno.
—Um, ¿Qué sería bueno? —se quedó pensando, luego vi una sonrisa perversa formarse en sus labios. —Eres una porrista, —rodé mis ojos, hilarante. —Yo te molesto todos los días…
—Te golpearía con mis pompones. —la interrumpí. —Voy yo, de nuevo.
—Pero si ni me has dejado terminar. —se quejó.
—Bueno, te doy otra oportunidad.
—Más que una situación, es algo que quiero saber. —aclaró. —Si nos hubiéramos conocido en una cita a ciegas, ¿Tendrías una segunda cita conmigo?
—Una segunda, una tercera, una cuarta, una quinta y así sucesivamente.
Sonrió, satisfecha con la respuesta que le di.
—Muy bien, ahora, es otro encuentro casual, de nuevo somos desconocidas, vamos en el tren, en una estación tú te subes, yo ya voy sentada… —lo dejé ahí para que ella continuara.
—El vagón donde vas está casi vació, y el asiento en el que estás no hay nadie así que… Me sentaría junto a ti y te diría "Eres hermosa". —dijo, sonriente.
Mi corazón latió fuerte, me la imaginé haciendo eso, por alguna razón, realmente la creo capaz de hacerlo.
—¿No te parece un poco atrevido hacer eso? Considerando que soy una desconocida.
—Una hermosa desconocida, yo definitivamente no dejaría pasar la oportunidad de acercarme a ti, quizá no te vuelva a ver, debía acercarme e intentarlo.
—Sigue siendo sospechoso, Fate-chan. —le dije, cubriéndome la boca, estaba riendo.
—Bueno entonces… Me sentaría unos metros de ti, luego te observaría, gradualmente, al sentir mi mirada tú voltearías, nuestras miradas se encuentran, me levantó, comienzo a caminar, me detengo y salgo del vagón pues llegué a mi destino.
Me dio un ataqué de risa, esta chica está demente.
—¿Qué harías si yo me bajara antes que tú?
—Me bajaría y te seguiría hasta que me dieras una cachetada.
—¿Qué eres? ¿Una acosadora en potencia?
Seguimos jugando, unas respuestas me conmovían, otras me hacían retorcerme de la risa, y yo de alguna manera u otra siempre terminaba golpeando a Fate. "Lo tuyo es el amor apache, no importa como te hubiera conocido, siempre me demuestras tu amor con un golpe", me dijo y la cito.
Se hizo más y más tarde, entramos a la casa, cada quien se dio una respectiva ducha, luego cenamos algo preparado improvisadamente, nos habíamos adentrado tanto en el juego que ni siquiera nos preocupamos por comer, de hecho ni sentimos el hambre, pero yo sentía algo más en mi estomago, un cosquilleo, y no solamente era por las risas que Fate me causaba con sus comentarios.
Nos sentamos a comer en la sala, viendo el televisor, estaban pasando un programa de comedia, no causaba mucha gracia en sí, salvo en una que otra ocasión, pasaron un anuncio de aguas termales.
—¡Debemos ir a unas aguas termales! —exclamé.
Fate levantó su ceja y me miró con perspicacia.
—No, no es lo que estás pensando, además podemos entrar con toalla.
Se rió.
—¿Hay un lugar al que quieras ir? —le pregunté.
—Parque de diversiones, quiero tener una cita contigo en el parque de diversiones. ¿Recuerdas nuestro pasero en la rueda de la fortuna? Quiero volver a tener un paseo así.
Me encantó su idea, la verdad yo también quería volver a sentir eso que sentí.
—Claro que lo recuerdo. —¿cómo podría olvidarlo si fue ahí que confirmé que estoy enamorada de ti? —Aunque también recuerdo que se balanceaba ferozmente.
—Yo tuve mucho miedo cuando se mecía. —admitió. —Entonces ¿Qué dices?
—Que sería perfecto.
—Por cierto, que no se te olvide que me debes un deseo.
Sabía que me lo recordaría tarde o temprano. Suspiré.
—¿En qué habitación dormiremos hoy?
—En la tuya. —le respondí.
—¿No te parece que sería mejor solamente elegir una habitación para dormir? —preguntó, de una manera tan inocente.
—No. — le respondí de inmediato. —Así puedo mandarte a dormir a tu habitación cuando hagas algo mal.
—¿Ese será mi castigo? ¿No dormir contigo?
—Sí, así es.
—Eres cruel.
Salimos a la terraza antes de ir a dormir, contemplamos las estrellas, y la brisa fresca, Fate me abrazó por atrás, rodeando mi cintura, puse mis brazos sobre los de ella, depositó un beso en mi mejilla, me estremecí, apoyó su cabeza en mi hombro, murmuró algo que no fui capaz de escuchar, pues lo había dicho entre dientes y en una voz muy queda, nos quedamos así por un prolongado periodo de tiempo, este era uno de esos momentos que no podía fotografiar pero que quedaría grabado en mi memoria.
No sé como explicar cómo fue que empecé a enamorarme de Fate, pero fue algo así como cuando sientes que estás quedándote dormida; primero lentamente, y luego, de pronto.
Eso ha sido todo por el capítulo de hoy ¿Les gustó? A mí, personalmente, me encantó. No hubo beso, bueno sí, pero no la clase de beso que todos ustedes quieren y desean, pronto, ya lo verán.
Si sienten que va algo lento, jhajhajha Para mí va muy rápido. l u l Si por mí fuera no pasarían de manita sudada, en serio xD Pero debo ir también al ritmo de ustedes, así que pues, se dan besos en la mejilla LOL
Samy-san: ¿Ahora entiendes por qué fue necesaria esa ecuación? xD Me alegra que al menos te haya hecho reir, wiii. De hecho, no me molesta trabajar en equipo, pero prefiero hacerlo sola, así lo hago a lo YOLO y me da igual si sacó un la calificación mínima.
Mashiro-san: ¿Lo tuvo para ti? Jhajhajhajha No van a morir virge… espera, quizás sí, xD No hubo beso, aún. Ya sé, pobre de su hombro. En respuesta a tu posdata *grito de fangirl* Hibike Euphonium lo estoy viendo, KumikoxReina :3 Quiero más shuri de ellas, y de hecho estaba pensando en escribir algo de ese par porque son tan asadafasdasasda, así que ten por seguro que escribiré sobre ellas, en cuanto al segundo, también lo estoy viendo, me muero de risa con Eruna, está bien loquisha, yo la emparejo con Seisa (no recuerdo como se escribe su nombre) xD Pero sí, aunque la de pelo morado, (olvidé su nombre) también me gusta, pero no sé, no me gustan los triángulos amorosos.
Danael-san: La verdad es: Te enamoras más cuando lo ocultas, alimentas esos sentimientos, las personas se complican xD jhajhajha Sí, a muchos los dejé con esa cara, fue totalmente intencional xD No demoré mucho en actualizar, merezco un premio Okay no. Suerte con tus practicas, son agotadoras, bueno al menos para mí lo fueron, el beso te lo sigo debiendo ;) pronto.
Rokujo-san: Jhajha Pero que tenemos aquí, ¿Una persona sádica? XD
Ririshiyo-san: Descuida, yo a veces no tengo tiempo de leer, y me los aviento todos en un solo día que tengo libre, así que no problema por eso.
Wolfy-san: Sí, Hayate tendrá sus momentos felices, puedes contar con ello. Jhajha ¿Quién crees que gane? Jhajha Sí, Fate siempre siendo Fate, y ahora fue más Fate de lo normal l u l. Nanoha y su necesidad de marcar territorio XD
Tsunade-san: La paciencia es una virtud, bella dama, aprecio que la tengas para conmigo, me siento honrada ¿Y bien, te encantó? Gracias por tus buenos deseos, igualmente te deseo lo mejor en tu vida.
Luchy-san: ¡¿EH?! ¿Por qué querías matarme? ¿No sabes acaso que si me matas todos se quedan sin saber qué pasa después? XD Todo el drama. Entonces si tú crees que es el amor de tu vida, mucho ánimo, sólo ten presente lo siguiente, el amor es de dos personas, una sola se cansa. Espero que seas feliz ^^… Jhajha ¿Ya no estás molesta o sí?
Yowiin-san: Porque… no sé xD Es genia ¿Tortura? Quizás, pero descuida, por eso actualicé pronto. El HayaCarim vendrá, si no es en el siguiente en el cap 15, poco a poco les daré sus momentos.
Sakura-san: Jhajhajha Si no lo dejara en lo más emocionante no tendría sentido cortarlo, lo sé, eso provino de mi kokoro :v xD Habrá más de Hayate, se lo merece, pero por ahora disfruta del NanoFate. Sí, sólo un abrazo… Tengo problemas económicos XD Oh mai gah, fui bombardeada con abrazos, que lendo x3
Guest1-san: ¿Tu amor? Emmm… Okay XD Pues ya lo sabes.
Desconocido-san: Muchas gracias, aprecio tus felicitaciones verdaderamente atrasadas xD Y en serio, descuida, comprendo eso de andar hasta el tope con el semestre, así estoy yo TT-TT, me alegra que ahora ya estés de vacaciones y tengas tiempo para vagar. Mi intento de lemon… jhajhajha no sé, poner lemon quí, como tú dijiste terminara siendo totalmente cursi, algo así como "fundieron sus cuerpos en uno solo" XD pero haber qué pasa. P.D. Tendrás que seguir esperando el beso XD
Guest2-san: Me alegra que te gustara, ¿qué tal te pareció este? (Tu opinión es importante)
Noname: Oh, ¿Cuándo los cumples? Aún eres joven y besha, estás en la mejor edad, bueno eso dicen. Oh mai gah, ¡¿Cómo que nunca has comido tacos?! TTuTT Jhajha en lo personal, los amo :3 ¿De dónde eres? (Me dio curiosidad por lo de los tacos)
Guest3-san: Aquí está…. De nadaaaaa XD
Alondra-san: Pues así porque sí xD Bueno ya lo puse en el cap ¿te gustó? El bullying nunca puede faltar.
Nx0160-san: Disculpar, no ser mi intención XD Holo, me alegra que encontraras la historia y que te… Wut, XD em bueno, eso jhajhajha No hay nada que agradecer, al contrario, gracias a ti por leer, te sigo debiendo el beso, perdonar, aun no surge con naturalidad, seguiré escribiendo así, gracias, hasta la próxima. Me alegra que hayas sacado todo de tu sistema l u l
Guest4-san: Jhajha Sí, y lo que falta, se podrá mejor aún.
Sara-oneesama: Jhajhajha me hiciste reír, siento lo de los comentarios y haberlo dejado así pero esa necesario, bueno no pero sí. Sólo Li, está bien ^^ Recibí tu abrazo, te mando uno de vuelta.
Marcy-san: Tu review llegó justo cuando estaba contestando reviews LOL Así que tú no tuviste que esperar demasiado. Jhajhajha Eso de escupir corazones suena interesante.
Chat'de'Lune-san: Oh… Jhajha Sí se puede, 8 capítulos no es mucho XD Si lees esto es porque lo lograste. Wiii
