Bn chicas/os muchas gracias x los review y nuevamentete doremishine itsuko gracias x la correcion, en ocaciones se me pasa e.e ...
por si alguien se pregunte como fue la infancia de Tsu o algo o quiera ver una imagen acabo de crear un devianart, aun no se como funcione, donde estare publicando una que otra imagen de esto... lo pueden buscar como Yola1996acuario... no es obligado a verlo ni nad solo es x si tienen curiosidad...tamb publicare la imagen de los mellizos Morte, para los que lo busque solo he publicado una imagen bn un collage con imagenes de Tsu.
KHR no me pertenece...tal vez en un futuro si es que ahorro(maldita pobreza xD!)
Cap.10 donde esta Tsuna? parte II
6:47 pm
Mukuro observo divertido como la lluvia atacaba a la tormenta mientras este dormía, ese chico tenia un alma oscura disfrazada aunque no era su problema siempre y cuando no se metiera en sus intereses, o mejor dicho en la persona de su interés todo estaría bien;el guardián de la tormenta le lanzaba puya tras puya a la sonriente lluvia hasta que llego ,en su opinión y la del resto de los sirvientes, el guardián mas ruidoso.
Había llegado apenas unos minutos atrás cargando a Nagi que seguía débil por los nuevos órganos, la nueva maquina de Verde-kun trabajo perfectamente en ella por lo que en unos días estaría lista para volver a movilizarse por su cuenta en lo que se despertaba, la había dejado en su habitación hace poco por lo que no se preocuparía por ella, en unos días vería el cambio que tendría su querida Nagi sin estar gastando constantemente sus llamas probablemente la prepararía para que pasase por el mismo camino que él, pero le llevaría un tiempo aun; Verde-kun llegaba a ser muy útil en ocasiones mas aun con su nuevo juguete.
Con su nuevo anillo las cosas serian mucho mas interesantes.
Había mandado a Ken y Chizuka en busca de algunas ¨cosas¨ a su anterior hogar, era preferible guardar ciertos objetos en Kokuyo pero ahora que lo necesitaba era mejor traerlos devuelta; dejo que M.M. se quedara con Verde-kun hasta que terminara su otro dispositivo, no podía descuidar a su Tsunayoshi-kun y pasar demasiado tiempo con el científico por mas interesantes que fuesen sus experimentos.
Apenas llego a la mansión busco la presencia de su adorable jefe pero la presencia de Tsunayoshi-kun no se encontraba en ningún lado de la mansión, al principio sintió prenderse las alarmas en su cabeza pero luego cayo en cuenta de que era lunes así que no le dio mucha importancia ya que en muchas ocasiones se quedaba en la escuela por la limpieza u otra cosa ya debería estar por llegar, sin embargo sintió nuevamente una opresión en el pecho y las alarmas no cesaban.
Tsunayoshi-kun…
Tal vez debería ir a verle si es que estaba en la escuela, un rato a solas no estaría nada mal de paso que podría saber si estaba teniendo un falso presentimiento o si era algo mas, no es que el tuviese la famosa intuición Vongola pero no estaba de mas confiar en sus instintos.
Descarto todo posible pensamiento cuando vio entrar al guardián mas joven con una ballesta en la mano. Enserio, el niño vaca no podía dejar las armas por un segundo? Un día de estos se le zafaría el seguro y le daría a alguien, no es que le importase mucho y si le llegaba a dar a alguien esperaba que fuese cierto guardián de la nube que no dejaba de fastidiar lo que le pertenecía.
Observo con mas interés al guardián que había interrumpido la discusión que tenían los presentes agitando un papel en la mano.
Ese papel.
Lo reconocía de algún lado, cuando el guardián empezó a hablar chasqueo la lengua.
La carta, la había olvidado.
Lambo quería echarse a llorar, no podía creer que tan inútiles podían ser los que transportaron las armas, se supone que eran profesionales! Seguir golpearse la cabeza no ayudaba en nada así que paro, miro nuevamente las cajas de armas en el muelle.
Se la paso todo el día anterior explicándole a Gianini el problema con uno de los fusibles de la bazuka, se ensamblo y desensamblo 8 veces hasta que se pudo reparar, sin contar los errores y los pobres guardaespaldas que fueron usados como conejillos de indias, Gianini había mejorado en sus habilidades considerablemente; terminaron a las 3 de la madrugada y luego acompaño al inventor de Vongola a tomar su vuelo mientras él esperaba el suyo, había pedido el jet de Vongola en esta ocasión, tenia que volver rápido si es que quería recoger las armas a tiempo.
Durmió todo el trayecto, muy cómodo por cierto, ya entendía otra de las razones por que Tsuna-nii se fue a dormir al jet en las pascuas pasadas al estilo Vongola en vez de alojarse en un hotel o con su madre, aun recordaba como de destruida quedo la mansión, si solo no hubiesen llegado los Varias puede que no hubiesen habido tantos destrozos; el jet aterrizo a las 8 de la mañana en el aeropuerto de Namimori, lo primero que hizo fue ir por un café mientras se dirigía al puerto comercial.
Aquí viene la desgracia.
Los transportadores habían dejado las 42 cajas de armas sin resguardo, al acercarse vio los típicos carteles de peligro y no tocar, propiedad privada. Joder. Mátenlo. Resistió el impulso de hacer un palmface, suspiro para llevar las cajas de armas a la base/mansión con el camión que lo esperaba, en total habían tres sirvientes esperándolo a las afueras del muelle en busca de instrucciones, uno conduciría y los otros dos estaban para ayudar a subir el cargamento; al final tuvo que ayudar si quería terminar para asistir a la reunión con su Tsuna-nii, lo primero que hizo al llegar fue preguntar por él, esperanzado en que pudiese enseñarle las nuevas armas, pero se llevo una decepción cuando le dijeron que había ido a la escuela temprano.
Se llevo todo el cargamento a la base subterránea donde estaba ubicado el cuarto de armas y tras abrir la primera caja de madera se encontró con un sorpresa no muy agradable.
Como era esto posible?
Eran Profesionales. PROFESIONALES.
Quería llorar.
Maldijo y salto jalándose los cabellos para al final calmarse, de nada le serviría alterarse. Llamo a los idiotas que trajeron el cargamento para gritarles hasta de lo que se iban a morir sin importarle las escusas que dieron.
-Si no fuera por que Tsuna-nii me reprendería ya estarían despedidos.
Finalizo la llamada guardando el celular sin escuchar nada mas por parte de los hombres que empalidecieron al otro lado de la línea.
Las armas, las preciosas armas estaban totalmente desordenadas y puestas de manera descuidada en las cajas equivocadas; él era un experto en todo tipo de armas se conocía la historia de cada arma, sabia las divisiones, clasificaciones, usos y podía manipularlas casi en su totalidad, había practicado el uso de casi todas con la Famiglia Bovino, cuando ya no tuvo nada que pudiese aprender de ellos fue por los lugares donde se encontraban los mejores expertos en armas, los sicarios; podía guardar en su cuerpo un total de 32 armas si en que manejaba bien su desensamble, aunque le doliese en el alma admitirlo aun no era tan bueno como Lal Mirch, Collonelo o el mismo Reborn pero fácilmente podía trapear el suelo con cualquiera de los mas experimentados agentes de Vongola.
Al final lo único que pudo hacer fue abrir cada caja de madera para encontrar el mismo resultado, reviso su reloj viendo que faltaba todavía algunas horas para la reunión así que tenia el tiempo suficiente.
Termino de ordenar las armas cuando noto que una ballesta estaba con el mirador desviado así que la cogió y se dirigió a su habitación ahí la repararía sin problemas, caminando por los silenciosos pasillos de la base/mansión se dio cuenta de que no había llegado ninguno de los chicos sino habría mas ruido, tan típico de ellos. Su habitación estaba tan desordenada como siempre, las sirvientas tenían prohibido ingresar a los dormitorios de la decima generación dado que no se podía garantizar su seguridad; las bombas, pólvora y armas desensambladas eran todo lo que cubría el suelo, solo ordenaba una cada vez pocas semanas para que las veces que Tsuna-nii pasara por su habitación no se decepcionara de él, lo único que podría llegar a querer era que lo viese como un igual no como a alguien a quien proteger como paso antes. No. Lambo agito la cabeza para alejar ese pensamiento de el, era mejor no revivir ese recuerdo.
Miro la hora de su celular 6:19 pm. Tenia tiempo para un baño.
Dejo la ballesta en su escritorio para darse un baño antes de arreglarla, al salir y terminar de arreglarla se cambio para la reunión pero antes tenia que arreglar siquiera su cama, aun con la ballesta en la mano cogió la ropa que estaba encima de esta para llevarla al cesto de ropa cuando del saco cayo un sobre, lo miro extrañado hasta que recordó que era de la famiglia aliada, se había olvidado totalmente de ella.
Tenia un sello curioso, no recordaba haberlo visto antes, paso la yema de los dedos por el diseño cuando este se rompió iluminado por una llama del sol, con curiosidad saco la carta y empezó a leer abriendo desmesuradamente los ojos, a su alrededor sintió el suelo desaparecer, su sangre parecía haberse detenido y todo pensamiento dejo de existir en su mente con excepción de uno.
He fallado.
Salió de sus pensamientos para correr al piso inferior al escuchar el ruido proveniente de la sala, se cruzo con Hibari pero ni lo saludo tenia que decirles rápido. Tenia que buscar a su Tsuna-nii.
6:56 pm
Ya era casi la hora de la reunión que tendrían con el omnívoro.
Había pasado todo el día anterior mordiendo hasta la muerte a las pandillas de herbívoros inútiles, los dos herbívoros que habían tomado el control mientras el no revisaba la zona, no ofrecieron ni una buena pelea, le molestaba perder el tiempo con contrincantes débiles, lo único que lo aplacaba era que cada mes es el omnívoro peleaba con el con todo su potencial, aunque no lo había mordido ni una vez.
Dejo salir una minúscula sonrisa que se borro cuando recordó por que iba retrasado, no tuvo tiempo ni de ir a su propia escuela. El director, una de las pocas personas que le tenia respeto por ser el abuelo de su madre, reunió a todo el cuerpo de profesores, el presidente del consejo estudiantil y al comité disciplinario en la escuela primaria de Namimori; de por si le daba urticaria cada vez que estaba en una multitud aguanto, escucho sus quejas sobre todo incluso sobre el bullying de los alumnos.
Como si ellos intervinieran.
Tuvo que aguantar a las herbívoras profesoras gritonas sobre mejoramiento de las aulas, al presidente y su estridente voz para que les den mas fondos a los clubs, la reunión transcurría de manera normal(sin alterarlo) hasta que un grupo de profesores de su escuela debatieron si es que el omnívoro estaba haciendo trampa en los exámenes porque no podía ser pésimo en las clases, faltar mas de lo permitido y tener notas tan buenas como las de Hayato Gokudera, los hubiese mordido hasta la muerte si no fuera por que ahí se encontraba su pariente con un ojo vigilante sobre él, el profesor de educación física también intervino a esa conversación ya que el omnívoro no participaba en las clases regulare con el resto y no podía solo llevar teoría si es que no tenia una enfermedad o no se encontraba lesionado; dejo a Kusakabe en la reunión para que le informara de cualquier acontecimiento por que hasta donde el estaba presente solo habían tocado tres de los cinco puntos de la reunión y ya estaba harto.
Uso su moto que aun tenia rastros de sangre seca en los neumáticos, dirigiéndose a la base/mansión recordó la carta de la familia aliada, no solía olvidar ningún tipo de documento pero por mantener a raya a las pandillas herbívoras de sus dominios la olvido, apenas terminara la reunión con el omnívoro la leería. Al entrar escucho el típico ruido de los herbívoros guardianes mientras se dirigía a la sala cuando vio al guardián del rayo, blanco como un papel, pasar a su lado con una ballesta y agitando un papel en su mano, le iba a morder hasta la muerte por correr en los pasillos pero ya habia entrado a la sala donde estaba todos los herbívoros; entro a la sala viendo como todo ruido se había detenido, alzo una ceja interrogante sin cambiar el semblante.
-Yo, Hibari
-Hump
Antes de que alguien mas se atreviera a saludarle la vaca herbívora se levanto recuperando el aliento.
-chicos…ahh…han..leído las cartas de la famiglia aliada?
Su carta debía de seguir en su saco del comité disciplinario.
-NO AL EXTREMO! LA OLVIDE CUANDO FUI AL TORNEO.
El herbívoro ruidoso no dejaba de gritar y agitar sus brazos, mas tarde lo mordería hasta la muerte.
- no jajaja también la olvide.
El herbívoro jugador de baseball no dejaba de rascarse la cabeza.
-Aun no la leí. Vaca idiota para que quieres saberlo?
El herbívoro violento estaba algo pálido pero no le importo, antes de que la vaca herbívora pudiese responder apareció una niebla cerca del sofá que usa siempre el omnívoro, la risa mas que conocida empezó a resonar cuando apareció con su estúpida niebla el herbívoro de piña.
-kufufufu… por que es tan importante esa carta, vaquita-kun?
Kyôya frunciendo el ceño saco sus tonfas dispuesto a morder a la piña herbívora por sentarse en el sofá favorito del omnívoro, de su omnívoro, pero antes de que cualquiera pudiese moverse un disparo resonó en la habitación.
-Chaos.
Pregunta: ¿escribo muy cortos los caps?
¿Review?
