Amor y Quidditch a través de nuestro tiempo.
Hola, no saben cuánto traté de durar sólo un mes para actualizar, pero… me pase por un día ¡Waaaah! Igual creo que hice mucho, tengo demasiados trabajos en la universidad y ni siquiera los hago todos XD
Primero quiero agradecerles por todos los reviews, estoy muy contenta porque el capítulo anterior tuvo siete y es el mayor número de reviews que he recibido en este fic, también han ido aumentado los favorites y los follows y eso me alegra muchísima, así que gracias a todas las personas que dedican el tiempito para leerme.
Bueno, ya no los atrasó más.
¡Disfruten la lectura!
Amor y Quidditch a través de nuestro tiempo.
Capítulo 13. De competencias perdidas.
—Bien, ahora que se han familiarizado con el terreno, explicaré lo que sigue— Dijo Wright apenas la última persona hubo regresado al claro donde todos esperaban— Como saben el partido cada vez está más cerca y necesitamos ganar para tener una buena ventaja en el ingreso a los mundiales, por lo que hoy…— hizo una pausa dramática y ya todos y todas se esperaban lo peor— jugaremos quidditch.
Cada uno se quedó paralizado al escuchar semejante barbaridad. ¿Cómo podían jugar un partido entre toda esa naturaleza? Era imposible, era un fiasco. Pero entonces una carcajada estruendosa de Wright les sacó de sus profundos dilemas de deportistas.
—Ja, ja, ja, cómo pueden tragarse que vamos a jugar quidditch en semejante bosque, ni siquiera yo estoy tan demente, menos arriesgando que cierta persona se moleste si pierde y haga una a la Niko Nenad*— Todos miraron a Cox, quien en ese instante tenía una mirada extraviada y no prestaba atención a nadie— Lo que vamos a hacer es, usar la bolas de quidditch; los cazadores trataran de llegar a las porterías contrarias y anotar goles, obviamente los guardianes trataran de defender aun con tan poca visibilidad…
—¿Porterías?— preguntó Relish con expresión confundida.
—¿No las vieron? Pensé que lo harían. De todas formas cuando estén cerca, a veinte metros de distancia, sonara un tintineo que tanto los cazadores como los guardianes oirán.
—¿Pero cómo podremos hacer pases?— pregunto ahora Birdwhistle con su dulce voz.
—No lo harán, suficiente problema tendrán esquivando bludgers y buscando las porterías como para que además hagan pases, pero eso no me preocupa entrenarlo, somos demasiado buenos,— respondió el capitán con suficiencia sacándoles una sonrisa a todos los cazadores y cazadoras— Aunque si ven a alguien del equipo contrario si pueden tratar de quitarle la quaffle y mandarla tan lejos como puedan para retrasarlos— hizo una pausa para dejar a sus compañeros procesar la información— Bueno como ya mencioné, los golpeadores deberán de esquivar las bludgers y tratar de darles a los demás con ellas si se presenta la oportunidad, por eso cuando alguien este a veinte metros de ustedes también oirán un pitido pero la persona que se acerca no, ¡todos deberán estar muy alertas!— muchos ahogaron gemidos sintiendo un dolor que en el futuro llegaría— Por último los buscadores atraparan snitchs, claro si consiguen verlas y no perderlas de vista entre tanta rama, y como ambos son tan buenos no tendrán sonidos de alerta, además… ¡quien consiga más jugará el partido oficial!
Harry sintió una gran emoción al imaginarse que podría jugar si ganaba, claro no tanta porque después de haber visto volar a Cox no creía tener lo necesario para derrotarlo, pero al menos tendría la oportunidad. Cox, por su parte, se vio un poco molesto, pero fue por poco tiempo antes de sonreír y gritar emocionado- muy fuera de lugar- que les ganaría a todos.
Y así comenzó la segunda fase del entrenamiento.
Si antes les había parecido difícil, cuando tan solo tenían que volar como quisieran y conseguir banderines, ahora se había convertido en una masacre. A cada tanto alguien pegaba un grito al estrellarse con alguien o recibir el impacto de una bludger que pasaba volando por donde quisieran, o bien cuando un golpeador de casualidad lograba atinarle a alguien. También era común pegar un brinco exagerado porque- misteriosamente Wright había olvidado mencionarlo- cada vez que se anotaba un gol sonaba un cañón. Pero si para todos era difícil, para Harry era mucho peor.
El chico andaba, prácticamente, a ciegas, y además no podía utilizar las corrientes de aire porque de ese modo no era probable encontrar ninguna snitch, es decir, en el momento en que viera una debía atraparla rápidamente, sin perder un segundo. Para empeorarlo todo, Hassan pasaba cerca de él a cada rato, tan rápidamente que lo desestabilizaba y le hacía estar al borde de ataques de pánico por esa peculiar forma de volar que tanto le recordaba la persecución de mortífagos que en antaño había sufrido; y reía alegremente, como gritando al mundo "soy tan bueno que incluso puedo reír mientras juego"
Pero Harry nunca se había caracterizado por darse por vencido fácilmente, así que tratando fuertemente de no ponerse a llorar de los nervios, empezó a volar libremente, sólo pensando en encontrar las pequeñas pelotitas doradas de alas color plata. Y funcionó; pronto encontró una de las pequeñas pelotitas, se dispuso a agarrarla pero en el momento en que prácticamente la rozaba, una bola negra de tela pasó frente a él arrebatándosela.
—Buena suerte con la próxima, Potter— se carcajeó Cox, y por un momento la frase y el arrastre de las palabras le recordó a Malfoy.
Y contrario a lo que se hubiera esperado, no se molestó, sino más bien sonrió y dejó que pensamientos del rubio lo tranquilizaran. Ya no podía pensar en Malfoy de forma negativa, no cuando cada parte- por pequeñita que fuera- que conocía de él, le hacía ver a una persona honesta y amable, tierna y protectora. Y podría decir muchas cosas más de él, pero ese no era el momento.
En completa calma, se dispuso a cumplir con su meta, y de pasó- así es la vena competitiva volvía a aparecer- derrotar a Cox. Pronto atrapó dos pelotitas aladas, pero después de esas parecía que las demás se ocultaban de él. No tenía idea de cuantas snitch tendría Cox, pero presentía que el rubio las atrapaba tan fácilmente como cambiarse de túnica. Debía apresurarse a conseguir más, y de pasó ignorar las repentinas apariciones del pequeño de ojos azules.
En uno de tantos recorridos por los bordes del bosque, oyó un zumbido peligroso, y antes de que pudiera hacer algo recibió el impacto de una bludger en la cabeza. El golpe fue tan fuerte que lo dejó mareado y confundido, y aunque luchó por sostenerse en la escoba sintió que todo se le movía y un tirón lo terminó dejando en el suelo.
En su estado de inconciencia, vio unos ojos azules que lanzaban destellos rojos, y sintió miedo al recordar que los ojos de Voldemort solían hacer lo mismo antes de su entera transformación, y aun después de esta. Rogó desesperado porque alguien lo ayudara, quien estaba allí era Voldemort el cual había regresado de la muerte y lo estaba acechando y él no podía defenderse en ese momento. Cerró sus ojos desesperado, sin poder emitir un solo sonido, y cuando los volvió a abrir, sólo vio una habitación luminosa y el rostro del Malfoy acercarse hasta besarlo. Y en su inconciencia empezó a llorar agradecido al tener a alguien que lo hubiera salvado de una muerte más.
Y así como sucedió, la sensación de unos cálidos y suaves labios sobre los suyos, se desvaneció.
—Potter, ¿estás bien?— le preguntó el capitán apenas lo vieron abrir los ojos. Él se incorporó lentamente, sosteniéndose la cabeza y asintió— ¿Quieres tomarte el día libre?
—¡No!— exclamó con rapidez, entonces notó las caras de susto y preocupación en sus compañeros y compañeras, y sintió ese vacío incomodo al darse cuenta que su debilidad y estado mental se estaba convirtiendo en una barrera entre él y todos— Estoy bien, en serio.
—Entonces sigamos— gritó Salvin, con energía, y todos pusieron su mejor esfuerzo en ocultar la preocupación.
Harry sonrió viendo a todos alejarse sin insistirle en que descansara, sin mostrarse incomodos y preocupados. Pero Wright se quedó allí, esperando a que todos se fueran para preguntar.
—¿Qué pasó?— su cara, al contrario de lo que había mostrado las demás unos segundos, se mostraba cautelosa y molesta— ¿Estabas sólo?
—S-sí, una bludger me golpeó la cabeza, me mareé y caí al suelo— se apresuró Harry sintiendo que Wright quería saber otra cosa.
—De acuerdo, pero sí algo raro sucede, o alguien te molesta, me avisas.
Harry asintió y se quedó observando a Aris hasta que desapareció entre las ramas de los tupidos árboles. Se dispuso a montar la escoba, pero antes que pudiera alzar vuelo, Cox se acercó a él, luciendo extrañamente inocente.
—¿Sucedió algo? Me pareció oír voces— Harry lo miró algo enternecido, mientras negaba con la cabeza, pero había algo extraño en los ojos azules del más bajo– Bueno si no fue nada, vamos que aún quiero que me derrotes.
Y entonces cuando levanto vuelo, a Harry le apreció ver un destello rojo en esos pozos azules.
Ignorando la tensión de su cuerpo, tomó vuelo y, siendo más cuidadoso y atento, salió dispuesto a cazar cualquier snitch que se le atravesara. Rápidamente se hizo con dos más, e incluso a la tercera consiguió impedir que Cox se la quitara.
Cuando terminaron había conseguido atrapar doce pelotitas, y sólo había sufrido dos golpes por bludgers, aunque si se estrelló contra los arboles aproximadamente veinte veces y quizás unas quince más contra sus compañeros. Pero al menos tenía las pociones de Malfoy para recomponerlo.
Todos estaban esperando a que Wright empezara a dar los resultados pero el castaño se encontraba muy ocupado comprobando las snitch de Cox- al parecer creía que podían ser falsas, pero tristemente para él eran reales- aunque no había durado tanto con las de Harry y sólo se había limitado a contarlas. Harry cada vez se extrañaba más por como actuaban todos con Cox, él pensaba que el chico era pequeño y bastante adorable, quizás muy competitivo, pero vamos que él también lo era, aunque no olvidaba esos destellos rojos en los ojos azules que le pareció verle.
—Bueno, al fin he terminado— comentó Aris parándose frente a todos y todas, pero antes de continuar se apoyó en sus rodillas y jadeo un poco— El entrenamiento realmente fue cansado, ¿no creen? Sentémonos, o no podremos movernos mañana.
No había terminado de proponer cuando el suelo se llenó de cuerpos más muertos que vivos, aunque rieron ligeramente del cansancio tan grande que cargaban.
—Entonces, las puntuaciones. Los cazadores suplentes consiguieron cincuenta puntos sumados, los regulares consiguieron setenta— empezó el capitán con un sonrisa cansada en el rostro— Chicos y chicas, cada vez mejoran más, tendremos que cuidarnos o nos quitaran los puestos. Igualmente los guardianes estuvieron magníficos.
Todos celebraron y se felicitaron por sus logros y mejorías.
—Los golpeadores, aunque no estaban compitiendo por puntajes, hicieron un gran trabajo, casi dejan inconsciente a más de uno y…
—Con uno si lo lograron— interrumpió Hassan con gracia, aunque todos arrugaron el ceño y se pusieron ligeramente tensos.
—Em, sí, la próxima traten de hacerlo con los contrincantes— expresó Aris tratando de quitar el pesado ambiente— Pero como decía lograron acertar a muchas personas, y ninguno recibió más de tres golpes con las pelotas. ¡Gran trabajo!
Ahora llegaba el turno de los buscadores, Harry se sentía burbujeante en su interior, entre la emoción y los nervios. Realmente le gustaría ganar, pero Cox no era un contrincante fácil de sobrepasar, aunque aún conservaba las esperanzas de poder jugar en el partido oficial.
—Los buscadores…— inició Wright con voz plana— ambos son excelentes, unos jugadores muy completos, y aunque me gustaría poder poner a ambos en el campo de juego, reglas son reglas.
Harry no se sentía muy alentado después de ese inicio, y aunque no se hizo inferencia en nada, la voz tensa y la expresión derrotada de Wright y la mayoría del equipo, le daban la sensación de que sus esperanzas habían sido en vano.
—Potter atrapó doce snitch ¡felicidades Harry! Es un excelente resultado considerando el terreno— dijo el capitán sincero pero forzadamente— Cox atrapó veinti dos, él gana.
Harry sintió un retortijón en el estómago y un nudo en la garganta, pero no siempre se podía ganar y aún le faltaba mucho para poder superar a Cox. Siendo buen perdedor se acercó a Hassan y le extendió la mano.
—¡Felicidades!— dijo después de carraspear un poco.
—Vamos Potter, no te desanimes, te falta mucho para alcanzarme, pero algún día lo conseguirás— contestó el rubio con simpatía— Tal vez.
Entonces sonrió un poco más y unos destellos rojos volvieron a aparecer en sus ojos azules, demasiado rápido para comprobar si era verdad o una simple ilusión óptica. Pero aunque Harry no supo verdaderamente que fue, su cuerpo empezó a temblar asustado por los recuerdos del pasado. También sintió que lloraría en cualquier momento, pero con toda la fuerza que le restaba resistió hasta que Wright dio por concluido el entrenamiento. Apresurado fue hasta la salida y despidiéndose con la mano y una sonrisa terriblemente triste, corrió hasta el lugar para desaparecerse hasta la puerta de su casa. Y apenas entró se derrumbó en el piso soltando todas las lágrimas que había estado conteniendo desde el inicio del entrenamiento.
.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.
—Harry, Harry, despierta, por favor— escuchó una voz lejana llamarle.
Sentía sus ojos pesados e irritados, tanto que le costaba abrirlos, y la cabeza pesada. Sintió unos golpecitos en la espalda y nuevamente escuchó una voz desesperada llamándole.
—Vamos Harry, ¿Por qué esta la puerta bloqueada? Déjanos entrar.
Entonces abrió los ojos, sólo para darse cuenta que estaba acostado en el suelo, apoyado en la puerta. Al parecer se había dormido o se había desmayado, pero dado lo poco que había comido el día anterior y ese, no cabía duda que había sido la primera opción. Lentamente se retiró de la puerta sin levantarse, y observo a unos frenéticos Ron y Hermione entrar en su hogar.
—Compañero ¿por qué estás en el suelo?— cuestionó Ron con cara ingenua y preocupada.
—¿Acaso no es obvio? Otra vez no comió bien durante estos días— le cortó la castaña con una mala mirada dirigida hacia Harry, pero cuando lo vio hacer un puchero arrepentido se sintió culpable— Disculpa Harry, pero me preocupa que te esfuerces tanto sin haber comido, más si te desmayas en la entrada de tu casa.
—Lo siento chicos, es sólo que… bueno, he estado un poco mal estos días.
—¿Por qué? Harry no puedes guardarte esas cosas que te ponen mal, nosotros siempre estamos esperando a que nos hables pero no lo haces.
—Lo siento— susurró sintiendo ganas de llorar nuevamente.
—No lo sientas, sólo… háblanos.
Derrotado, Harry se dejó llevar por sus emociones, contó todo lo que había estado pensando esos días, él cómo se sintió cuando volvió a entrenar, él cómo había perdido y que no podría jugar en el partido oficial. Finalmente les contó de Cox y sus ojos destellantes. Ambos visitantes trataron de consolarle y decirle que nadie pensaba en el como una molestia, que había mucha gente que le quería y le extrañaban bien. Al final fue una tarde muy emotiva, con muchas lágrimas, abrazos y promesas de amistad eternas; la relación de los tres era algo que nunca podría terminar.
En la noche, entre los tres prepararon la cena, y se sentaron a comer conversando de cosas que no trajeran a colación recuerdos dolorosos. Harry se sentía un poco más reconfortado y feliz de tener tan buenos amigos.
—Entonces ¿te han llegado muchos regalos?— preguntó Hermione, con fingida indiferencia.
—No entiendo porque tienes que estar con Malfoy, es un hurón imbécil—gruñó de pronto Ron poniéndose de mal humor— En serio Harry ¿por qué te enamoraste de él?
—¿Q-qué? Yo no estoy enamorado de Malfoy— murmuró nervioso y sonrojado— Tampoco estoy con él, só-sólo nos estamos ayudando.
—Pues tú le estas ayudando a entrenar— replicó el pelirrojo, testarudo— Pero ¿Qué hace él por ti? Me parece que sólo se está aprovechando de que seas tan bondadoso y bobo.
—Hey, Malfoy no se aprovecha de mí— se levantó, entonces, molestó y corrió hacia su habitación escaleras arriba. Cuando regresó traía el ungüento nuevo que le había enviado el rubio esa mañana— Él me está dando estas pociones que él mismo hace para los golpes y son increíbles.
Ron se quedó callado observando el frasquito con odio, pero sin poder reclamar más. Hermione en cambio lo observó interesada.
—¿Dices que son pócimas para los golpes?— Harry asintió pasándole el tarrito— ¿Y él las hace?
—Sí y no tienen veneno o algo así, antes que se les ocurra— contestó Harry con la boca algo floja y conversadora— Él me la puso un día después de un entrenamiento cuando fui a visitarlo y fue muy delicado con mis golpes, al día siguiente ya estaba recupe…
Ante las miradas de Ron y Hermione, la primera escandalizada y la segunda risueña, se tuvo que morder la lengua como autocastigo por andar diciendo cosas que no debía.
—Supongo que no te la puso por encima de la ropa— mencionó las castaña con una sonrisa oculta por el frasco de poción que estaba olfateando.
—¡NO PUEDO CREERLO!— chilló Ron con dramatismo y el rostro del mismo tono que una manzana— ¿TÚ Y MALFOY SIN ROPA? ¡PUAJ!
—Ay ya, no seas chillón, o ¿acaso estás celoso?— picó Hermione viendo como los colores del chico aumentaban, pero entre tanto tartamudeo no puedo decir nada— Harry, estás pócimas parecen muy buenas, ¿por qué Malfoy no las comercializa?
—Porque lo odian— murmuró sintiéndose triste de pronto—ni siquiera lo dejaron hacer las pruebas para ser medimago, nadie le compraría nada.
—¿Cómo que no lo dejaron hacer las pruebas para ser medimago? Eso viola totalmente los derechos legales de cualquier persona, por ser un ex mortífago no tienen derecho a negarle la entrada a esos lugares, y mucho menos teniendo tanto talento— lanzó Hermione exaltada, consumiendose en sus ideales de igualdad— Voy a tener que revisar las leyes para que estas cosas no sigan sucediendo.
Harry, al ver a su amiga tan molesta por lo que le habían hecho al rubio, e incluso a Ron un poco menos odioso hacia el ojiplata, se sintió conmovido por la fuerza de los principios de su amiga, y no pudo evitar que las lágrimas y la risa salieran al mismo tiempo. Realmente eran unos amigos maravillosos.
Luego de haber discutido- Hemione discutió, los otros dos sólo escucharon- sobre la necesidad de una sociedad igualitaria y sin discriminación; la castaña le preguntó sobre los regalos de bebé que le habían enviado y pasaron un buen rato viendo presentes y abriendo paquetes que habían llegado ese día. Por suerte nada sexual apareció entre los regalos o Ron hubiera caído al suelo desmayado por la impresión.
—Harry, ¿qué vas a hacer con todo esto? Son tan bonitos que sería una lástima que se desperdicien— inquirió la castaña admirando las bonitas ropas y regalos que le habían enviado a su amigo para el supuesto bebé que tenía con Malfoy.
—Estaba pensando en ir a visitar a Teddy— contestó con un suspiro, pensando en el ahijado que no había visto nunca— Quisiera verlo.
—Ay Harry, me alegra mucho que quieras verlo, él debe sentirse muy solo viviendo únicamente con su abuela.
—Ah, entonces para él compraste la escoba— chilló Ron de pronto, cayendo en la cuenta del detalle.
—Ron, aún creías que Harry tenía un hijo escondido en quién sabe dónde— se mofó la castaña con un chasquido de lengua.
—Pues, pensé qu-qe Malfoy lo tenía y lo estaba convirtiendo en un pequeño malvado— murmuró avergonzado, y cuando vio la mirada herida de Harry se apresuró a corregirse— Pero ahora sé que no es tan así.
Harry sonrió al ver a su amigo mascullar por lo bajo, quejándose de tener que ser amable con el hurón, y a su amiga emocionada viendo todas las túnicas para bebé que le había enviado. Al final de la noche, cuando los ojos de Harry se cerraban de manera graciosa y adorable, sus amigos decidieron marcharse a su casa, no sin antes recordarle a Harry que debía comer y descansar correctamente.
Al quedarse solo, Harry se arrastró escaleras arriba, para echarse en su cama, sin importarle mucho que no se había duchado, pero ese día aun le deparaba algo más.
A lado de su cama, donde estaba la jaula de Crygor, La lechuza ululaba suavemente con una cartilla amarrada a la patita. Harry, despejándose un poco del sueño que cargaba, se apresuró a abrirla, reconociendo de inmediato la caligrafía de Malfoy.
Hola Potter:
Granger me mandó una carta contándome lo de tú accidente, ¿estás bien? Cuando puedas responde y envíame la lechuza para enviarte unas pociones más. La verdad estoy un poco preocupado… eh no tanto, sólo un poquitín.
Como sea, te carteaba para reclamarte; ¿sabes que ya han pasado casi cuatro semanas desde que acordamos entrenar juntos y no hemos visto ni siquiera las ramitas de nuestras escobas? No me digas que vas a romper tu promesa, tenía un mejor concepto de ti la verdad.
Con poca preocupación, Malfoy.
Harry sonrió leyendo la carta una segunda vez, sintiendo su pecho llenarse de ese sentimiento cálido y dulce que solía aparecer, ahora, cada vez que pensaba en el rubio y buscó un poco de pergamino para responder la carta.
Malfoy:
Me alegra que te preocupes tanto por mí, estoy bien, aunque amo… tus pociones, en serio son mágicas, ja, ja, ja.
Jamás rompería una promesa con el padre de nuestro hijo ficticio, qué te parece si nos vemos el sábado, quizás a la una de la tarde, en el Caldero Chorreante, pero sólo en la entrada porque no queremos que nos acosen más ¿cierto?
Avísame si puedes o no.
Con poco agradecimiento, Harry.
Pd: Espero que no te moleste que le contará a Hermione que no te dejaron hacer las pruebas para medimago, ahora parece que va a hacer una reforma masiva en las leyes mágicas.
Enrolló el pergamino y rápidamente lo ató a la pata de Crygor. Deseo poder esperar hasta recibir la respuesta, pero el sueño fue tanto que no pudo quedarse despierto.
Al día siguiente cuando se despertó tenía una pequeña nota afirmativa en su mesita de noche y un pequeño saquito que al abrirlo y desencogerlo tenía al menos unos veinte frasquitos de poción.
Ja, entonces no está preocupado, pensó Harry sonriendo.
Era increíble lo mucho que esos pequeños gestos le hacían cambiar su humor, pero que podía decir, Malfoy se iba convirtiendo en la lucecita que iluminaba su camino cuando se quería poner oscuro.
Woah, eso fue tan cursi, se regañó riendo con ganas, bueno no importa porque es cierto.
Se alistó para el entrenamiento y, nuevamente con el estómago desacostumbrado y vacío, se atoró de toda la comida que encontró en su casa. Tendrían que ir a comprar más, y quizás empezar una huerta en su casa- incluso podía tener algunas gallinas- para no tener que estar cambiando dinero mágico.
.*.*.*.*.*.*.*.*.
Los días siguientes del entrenamiento fueron similares a ese primero. Aunque ya no existía la condición que le hubiera permitido jugar como el buscador oficial, Harry no se dio por vencido y continuo tratando de derrotar a Cox, cada vez volando mejor y con los sentidos más agudizados, pero parecía imposible, y aunque en el último día del entrenamiento consiguió atrapar treinta snitch, Cox lo rebasó por quince.
Era también llamativo como el tiempo de revisión que Wright le daba a las pelotitas capturadas de su buscador aumentaba proporcionalmente a la cantidad que atrapaba; tal parecía que el capitán estaba convencido que esa cantidad sólo podía ser obra del encantamiento gemino. Pero al final nunca pudo encontrar evidencia de eso y debió aceptar que Cox era mejor que Harry como buscador.
Harry se había resignado casi desde el primer día, pero seguía doliendo no poder jugar en una competencia real. Pero cuando llegó la tarde del viernes, aun en el entrenamiento, él ya no pensaba en su derrota, sino que pensaba en lo mucho que estaba deseando ir a entrenar con Malfoy.
El sábado se levantó temprano y fue al mercado muggle del pueblo, ahí se topó varios magos pero sólo le sonreían o saludaban con la mano, ya no atacándolo y haciéndolo huir como la vez anterior. Se sintió mucho mejor ante ese hecho y sentía tanta energía que hasta compró unas cuantas semillas para iniciar la huerta y autoabastecer sus despensas; aunque primero ocuparía un libro para saber hacerlo con magia, si lo hacía por métodos muggles- que tampoco conocía- tardaría demasiado. Quizás podría pedirlo prestado a Molly, pero ya lo vería más adelante.
A las once se puso a almorzar cuanto pudo regañándose, al tiempo que se atiborraba, por haber descuidado nuevamente su alimentación. Y faltando cinco minutos para la una, ya bien preparado y con su escoba al hombro, estaba parado en la puerta del mundo muggle hacia el Caldero Chorreante.
Malfoy llegó sólo unos segundos después y lo primero que hizo al verlo fue- aparte de sonreír como bobo- toquetearle todas las costillas. Harry empezó a reír ante el ataque de cosquillas, ligeramente confundido por las acciones del rubio.
—Veo que se recompusieron bien tus costillas— comentó Draco soltándole— ¡Qué bien!
—Entonces sólo estabas un poco preocupado— se burló el pelinegro con gracia, dándole una palmadita en el hombro a Malfoy— Te dije que estoy bien, tus pociones me han salvado, ¡gracias!
Malfoy asintió y se acomodó la túnica, la cual obviamente estaba perfectamente acomodada desde antes, sólo para evitar ver a Harry con una sonrisilla de superioridad en el rostro.
—Bien ¿A dónde vamos?— preguntó para cambiar el tema, esperando que Harry hubiera pensado en eso.
—Ven, tengo todo bien pensado— le comunicó el pelinegro con una sonrisita notando la desconfianza de Malfoy— No soy tan despistado como crees.
Le extendió la mano esperando que el rubio la tomara, y cuando lo hizo los desapareció hacia un lugar que había sido de los más buenos para practicar quidditch que había conocido, además de uno de los que le habían dado los mejores días de su vida: el claro al que fueron a jugar la primera vez que visitó la madriguera.
Cuando llegaron al claro, Harry pensó que era un poco más pequeño de lo que recordaba- eso tenía que ver con que las veces que había estado allí era mucho más joven, y medía muchos centímetros menos- pero aún seguía siendo pacífico y desolado, perfecto para entrenar.
—Este lugar es bonito ¿cómo lo encontraste?— preguntó Malfoy observando el circulo casi perfecto que formaban los tupidos árboles que rodeaban el claro.
—La primera vez que vine a la madriguera me trajeron a jugar aquí, es un lugar especial— contestó con un tinte melancólico pero feliz en la voz.
Malfoy sonrió viendo el perfil relajado del morocho, y justo en ese momento un rayo de luz que pasó entre las ramas de los árboles le alumbró, causando que ese rostro brillara, haciéndolo más bonito ante los ojos plateados. Cuando Harry le devolvió la mirada él aún estaba embobado pensando en lo mucho que había cambiado y en lo adorable que le resultaba ahora. Entonces el de lentes le sonrió y él sintió que podría derretirse en ese instante.
—Bueno, empecemos a entrenar ¿quieres?— mencionó Potter para zafarse de ese ambiente tan romántico que se había formado de pronto entre los dos.
Entonces empezaron. Harry pensó que sería bueno que Malfoy practicara velocidad y reflejos, por lo que ideó volar alrededor del claro atrayendo objetos pequeños con accio´s no verbales, Malfoy no podría perderlo de vista porque los objetos volarían hasta él, pero tampoco podría estar muy cerca porque tendría que interceptar las cosas antes que llegaran a él.
Así empezaron y Harry pudo observar que Malfoy era muy hábil, pero no tenía tan buenos reflejos. Aceleró y empezó a llamar los objetos más seguido, pero el rubio se estrelló con varios de los cachivaches y tuvo que detenerse. Por lo cómico de la imagen- Malfoy siendo atacado por todos los flancos con objetos redondos de distintos tamaños- a Harry le dio un ataque de risa. Malfoy le lanzó una mirada furiosa pero al verlo reír tan descontroladamente, con lagrimillas en los ojos incluso, el enojo se le esfumó.
Creo… qué es la primera vez que lo veo reír así, se dijo Malfoy en su mente, mirando como Harry se sostenía de la escoba con brazos y piernas para no caerse de risa, es lindo verle así, se ve tan vivo.
—Bueno, ya— jadeó Harry acercándose al rubio en su escoba— ¿Qué tal una competencia? Traje un snitch.
—No creas que te perdono haberte burlado de mí— mencionó sonriendo, atrapando la nariz de Harry entre sus dedos para apretarla un poco— te ganaré así me cueste el orgullo.
—Pero cuidado te ataca la snitch— se burló Harry sacándole la lengua.
El morocho sacó la snitch de su túnica- ya habían puesto encantamientos protectores por lo que no se iría del claro- y la puso a volar.
—A la cuenta de uno, dos… ¡tres!
Cuando la voz de Harry gritó, ambos salieron disparados hacia la snitch, pero obviamente esta ya se había perdido de vista, ambos rodearon el campo, mirándose más entre ellos que buscando a la pelotita, riendo y haciéndose señas de burla amistosa. Harry hacía un rato había visto la pelotilla alada, pero quería jugar un poco más con Malfoy, quien parecía más atento a él que al objetivo que buscaba.
Un rayo de sol- por volar demasiado alto- le pegó en los ojos a Harry y perdió de vista todo por un momento, cuando bajó se dio cuenta que Malfoy, del otro lado del campo, perseguía la snitch a toda velocidad, se apuró a alcanzarle pero en el momento en que el rubio iba a tomar la bolita una fuerte ráfaga de viento la arrastró hasta la trayectoria que llevaba Harry. El morocho se aprovechó y la atrapó.
—Hey, eso no es justo— reclamó Draco tratando de recobrar el aliento— ¡Maldito viento!
—Lo siento Malfoy, suerte para la próxima.
—Pequeño bribón— gritó Malfoy y se lanzó a hacerle cosquillas a Harry otra vez.
Estuvieron jugando un poco, persiguiéndose alrededor del claro, corriendo y saltando, hasta terminar tirados en el suelo, recostados lado a lado, tan cerca que sus hombros se tocaban, riendo como tontos.
—Entonces, estamos cerca de la casa de los Weasley— murmuró Malfoy más como una afirmación.
—Sí, ¿por qué, te interesa?— pregunta el de lentes poniéndose de lado.
— Bueno, a pesar de todas las bromas crueles que hacía en el colegio, siempre he tenido curiosidad por verla— responde él, también acostándose de lado y mirando a los ojos verdes de Harry— No me malentiendas es sólo que yo vivo en una mansión ostentosa y petulante, mis amigos- sí, los de antes- aunque menos ostentosas, también viven en mansiones— Harry asiente para darle a entender que le presta atención, era gracioso ver a Malfoy hablando tan avergonzado— Y tu casa- sí, ya sé que no vives allí- es como una guarida malévola de artes oscuras— suelta una risita por su propio comentario que hace a sus mejillas ver algo más rellenitas y encantadoras—Aun no pudo creer que logres pisar ese lugar sin arder, en serio, pero bueno aun así conserva rescoldos de mansión, aunque más medieval.
Harry le mira suspirar y por un momento siente ganas de detener ese suspiro con sus labios. Entonces desvía la mirada, confundido por su propio pensamiento.
—Así que, sí, siento curiosidad— concluye Malfoy con una sonrisa más irónica que antes.
—¿Quieres ir?— pregunta entonces Harry, encantado por la curiosidad del rubio.
—¿Se puede?— contesta Draco extrañamente tímido, con un pequeño sonrojo.
—Claro, vamos.
Harry se levanta primero, y como ve que Malfoy no encuentra como moverse por los nervios, le extiende la mano y lo jalonea hasta conseguir que se ponga de pie. Así con todas las cosas que llevaban con ellos, empiezan a caminar en dirección a la Madriguera.
*Niko Nenad es un jugador Rumano que hechizo a todo un bosque porque su equipo perdió un partido, lo irónico es que murió aplastado por un árbol XD Esto lo leí en Pottermore, aunque odio su nueva interface y no lo releí.
Bueno, espero les haya gustado el capítulo- como siempre- y que la relación que va naciendo entre Harry y Draco llené sus expectativas.
¿Notaron que Hermione se está convirtiendo en team Drarry? Me parece que alguien tiene que apoyarlos en su relación y Hermione ya los vio interactuar, no se iba a poder resistir.
¿Qué creen que vaya a pasar en la madriguera? Además en el próximo capítulo aparecerá Teddy, estoy deseando tanto escribir sobre él.
Ahora respondiendo reviews:
yumeatelier: Hola, muchas gracias por el apoyo, realmente extrañaba escribir pero me alegra haber podido regresar. Ya ves cómo alguien si le aviso a Draco del accidente de Harry, pero aun no quiero que se conozcan Draco y Hassan, pienso que podría hacer algo con ese encuentro, también el beso llegara pero aún falta, y la cena también deberá esperar un poco, creo- estoy muy segura de hecho- que habrá fic para rato. De nuevo gracias tanto como por las palabras de apoyo como por las ideas, realmente a veces me das ideas nuevas y a veces adivinas cosas que ya he pensado, pero no te diré cuáles para no hacer spoiler je, je. Saludos.
mESTEFANIAb: Holis, wow gracias por la aclaración, siempre estuve con la idea de los juicios pero entre tanto fic que uno lee las ideas se enredan. Muy graciosa tu comparación, Hassan realmente es un pedazo de materia fecal y los otros dos son un par de dulces, ja, ja, ja. Saludos.
mariposa de cristal: Hola, muchas gracias por el review, Harry si es muy bueno voalndo, pero en serio me gustan los personajes que son un poco perdedores así que por el momento Harry no va a derrotar a Cox, quien por cierto es gracioso que te guste, pensé que todo el mundo lo iba a odiar. En cuanto a Draco y Harry, si son un par de dulces, pero también un par de tontos, aun cuando se miran así y se tratan así, no creen estar enamorados, aun. Ya ves, soy muy rara, lo que pasa es que necesito algo que me distraiga de los estudios, por eso en clases soy más productiva con mis pasatiempos, cuando estoy en vacaciones con todo el tiempo del mundo y sin mucha vida social todo me da flojera, ja, ja, ja, ja. También me pasa igual que a ti con el sueño, si duermo más de siete horas al día siguiente pasó zombificada. Saludos.
Guest: Hola, gracias por el apoyo, a mí también me encanta estar de vuelta. Harry y Draco, Draco y Harry… es imposible imaginarlos separados je, je, y se seguirán acercando. Saludos.
Beloved: Hola, que alegría que la historia te guste, y con Cox, pues tienes razón es un pequeño diablillo, aunque a mí se me agrada, me parece gracioso y pateable ja, ja, ja. Saludos.
SuicideFreakWord: Holis, que dicha que te guste Harry, a veces creo que se me va un poco OoC, pero no siento que después de una guerra fuera a quedar muy bien, y realmente me gustan los llorones XD Draco siempre me ha parecido todo lo contrario de lo que aparenta, y él de alguna manera durante la guerra trato de proteger a Harry, así que siendo amigos es mucho más protector con él. Espero te haya gustado el nuevo capítulo, y por cierto me gusta tu nickname. Saludos.
Y bueno, nos leemos en el próximo capítulo (trataré de traerlo en un mes también).
¡Saludos y cuídense!
