Serena

El domingo me levanté muy temprano. Me bañé y me puse un vestido color verde pálido con una blusa interior rosada, terminé combinándolo con unos zapatos grisáceos. Corrí a la escuela, me había quedado de ver con las chicas temprano para organizar nuestro trabajo del festival.

Cuando llegué la mayoría de mis compañeros estaban ahí acomodando todo y vi a las chicas poniendo mesas y me acerqué.

-¡Chicas!

Todas me miraron y fue Lita quien habló.

-Serena, luces feliz hoy, ¿pasa algo?

-No, es solo que hoy me siento con ganas de trabajar y pasarla bien, ¿si?, díganme en qué ayudo.

-Pues puedes ayudar trayendo las sillas de por allá.-dijo Rei apuntando con el dedo.

Sonreí y me dirigí por las sillas mientras que noté que Mina me seguía.

-¿Serena?

Tomé dos sillas en cada mano y la miré.

-¿Qué pasa, Mina?

-¿Sigues enojada conmigo?, ¿seguirás ignorándome?

-Bueno, Mina, no es mi culpa, ¿sabes?, yo no sabía que eras tan mala amiga.

-¡No lo soy!, deja de ignorarme, ya te expliqué por qué, además…ya tienes lo que quieres, Seiya ya te habla de nuevo, ¿no?

-Si, y no gracias a ti, por cierto.

-Esta bien, esta bien, dejaré que se te pase y me hables de nuevo.

-Como gustes, Mina, si no te importa, llevaré estas sillas.

Me alejé sin decir nada más y terminé de colocar todas las sillas en las mesas. Después decoramos nuestro espacio y por últimos ayudamos a Lita a terminar de preparar los pasteles.

Al atardecer la gente comenzó a llegar. Las chicas y yo nos pusimos los uniformes de camarera que habíamos elegido y atendimos a las personas. El tiempo pasaba y la gente iba y venía, pero no había rastro de los Kou, de pronto comencé a sentirme mal, pero no debía dejarme vencer tan rápido, debía seguir confiando en él.

Al sol ya se había ocultado y Rei se sentaba a comer un pastel junto con Chibi-Chibi y vi que Amy les dejaba uno a cada una en la mesa. Me acerqué mirándolas a todas.

-Los pasteles son deliciosos.-dijo Rei.-Tienen muchos clientes.

-Eso sí.-intervino Lita.-Seguro han venido a ver a los Three Lights.

-Pero ellos no están por aquí, y no vendrán.-dijo Mina.

-Se equivocan.-repliqué.

Todas me miraron sorprendidas.

-¿Cómo sabes que vendrán?-preguntó Amy.

-Seiya… ¡me lo prometió!

-¡Qué!-gritaron todas.- ¿De verdad?

-Pero… ¿lo has visto?-me dijo Rei.- ¿Cuándo?

-Él…fue a mi ventana por la noche y…

Pero antes de que pudiera continuar escuché su voz claramente. Todas nos giramos para mirarlo.

-¡Hola!-dijo acercándose.

-¡Viniste!, cumpliste tu palabra.-le dije dando un par de pasos hacia delante.

-Quería probar uno de esos pasteles que me recomendaste.-sonrió.

-¡Oh no!-intervino Lita.-Se han acabado pero…si esperas un poco saldrán unos nuevos.-dijo corriendo hacia la pequeña cocina que habíamos armado.

Seiya se sentó mientras no dejaba de mirarme y me sonrojé un poco, en realidad me sentía muy tonta pero le traje una soda y un par de panecillos recién hechos que comió con gusto.

Antes de que Lita regresara con el pastel todos notamos que observaba algo molesta y después dejó el pastel ahí se retiro con Rei a su lado. No me inmuté pero lo hice cuando vi que Seiya se ponía de pie y observaba lo mismo que las chicas.

-Chicas, problemas por aquí.-dijo Lita visiblemente molesta.

-Devuélveme eso, niña, ya te lo he dicho tres veces.-dijo Yaten dirigiéndose a Chibi-Chibi.

-Déjala en paz, ¡es una niña!-replicó Amy.

-Eso es de Kakyuu, ¡lo sabemos perfectamente!, ¿por qué lo tiene?

-¡No lo sabemos!-gritó Lita.-Pero déjala ahora, ¡quizá lo confundes!

-Imposible.-intervino Taiki.-Conocemos ese collar a la perfección, es de Kakyuu y queremos que lo regrese.

-Quizá lo tomó por accidente, ¡es una niña!-volvió a decir Amy.

-¡Basta!-gritó Seiya detrás de ellos.- ¿Qué diablos hacen?

-¿Seiya?-preguntó Yaten extrañado.- ¿Qué haces aquí?, pensé que te quedarías ensayando.

-Pensé que todo lo del otro día era pura broma para que estas chicas dejaran de molestarnos, ¿a qué has venido?-dijo Taiki.

-No me digas que solo porque querías ver a la rubia.

-Pues si, Yaten, vine porque quería verla, porque me invitó, ¡además no era broma!, hicimos la paces, ¿recuerdan?, ya no deberían molestarse porque la veo.

-¡Pero ella es la culpable de todos nuestros problemas entre hermanos!-gritó Yaten.-Y su hermanita tiene el collar de Kakyuu, ¡lo robó!

-Ella no tiene la culpa de nada.-protestó Seiya enojado.

-Calla, Seiya, y tu…Serena Tsukino, solo dijimos lo del otro día para que te quitaras esa sensación de querer verlo, porque Taiki y yo sabemos que solo querías verlo porque no podías, así que ahora déjalo en paz, ¿quieres?

-¿La estas amenazando?-preguntó Rei enfrentándolos.

-¡Ya!-intervine.- ¿Por qué tiene que pasar esto?-dije sintiéndome de pronto verdaderamente mal de crear otra pelea innecesaria.- ¿No podemos luchar por ser amigos?

-Volveremos después.-dijo Taiki dándonos la espalda.-Vamos, Seiya, debemos hablar.

-Lo siento, bombón, debo ir.

Seiya se alejó con los puños cerrados y el rostro cargado de coraje.


Seiya

Muy molesto seguí a mis hermanos hasta la parte trasera de la escuela, la noche estaba muy oscura y yo sumamente enojado, no soportaba la actitud de mis hermanos.

-¡Qué les pasa!-les dije en cuanto nos detuvimos.-Ya habíamos hablado, ya habíamos arreglado todo ¿qué sucede?

-Sucede que pensamos que simplemente no es la chica correcta, aun no nos quitamos de la cabeza que pasó días y semanas enteras tratándote mal, ¿cómo puede alguien cambiar tan fácil?

-Así no son las cosas, ustedes no saben por lo que Serena tuvo que pasar en esos momentos y por lo que me trató así, ¡no saben!, no tienen ningún derecho a juzgarla, estoy cansado, no quiero tener esta conversación con ustedes de nuevo.

-Tienes que escucharnos eres nuestro hermano, ¿por qué no entiendes que solo vemos por tu futuro?, tu felicidad nos importa.

-¿Por qué no entienden que mi felicidad es ella?

-¡Porque lo sabemos!, sabemos que es lo que tiene a Serena Tsukino así, es un hombre, un hombre llamado Darien Chiba.

Me enoje tan solo al escuchar ese nombre.

-¡Ya no importa aquí!, él se fue hace mucho.

-Exacto, y dejó a Serena destruida y dolida, ¿qué hizo?, se desquitó contigo, y no conforme con eso ahora quiere manipularte y hacerte creer que te quiere cuando solo esta confundida por el tipo ese que la hirió y necesita a alguien que la quiera y la cuide porque ya no esta el otro.

-No puedo creer que piensen así de ella, ¡no la conocen!

-No necesitamos hacerlo, son claras sus intenciones.

-Estoy cansado, regresaré con ella.-dije dándoles las espalda.

-¡Mejor no lo hagas!-me advirtieron.

Pero los ignoré, seguí caminando hasta donde estaban Serena y sus amigas. Mis hermanos me sacaban de quicio.

Tenía un nudo en la garganta, no entendía nada la actitud de Yaten y Taiki, me habían hecho creer que al fin podrían aceptarme y de pronto…todo se volvía extraño.


Serena

Mientras discutía con las chicas vimos que Haruka y Michiru se acercaban, y de inmediato pensé que eran más problemas.

-Hemos escuchado del problema que acaban de tener con los Kou.-dijo Haruka.-Pensé haberte dejado claro que no te juntaras más con ese chico.

-Pero saben que yo quiero juntarme con él, ¿por qué todos se empeñan en lo contrario?

-¿Qué es lo que te interesa de él, Serena?-preguntó Michiru.

-¿A qué se refieren?

-Tú solo estas dolida, no sabes lo que sientes y mucho menos lo que quieres.

-Solo quieres estar cerca de ese muchacho porque te hace sentir bien, porque se interesa en ti y tu quieres eso, quieres que alguien este contigo porque Darien se fue.

-Corres peligro, Serena, estás muy confundida necesitas ayuda.

-¡Ustedes no saben nada!-grité.

Las miré a todas, conteniendo las lágrimas y salí corriendo. Me di cuenta que el cielo tronaba y la lluvia comenzaba a caer. Corrí hasta esconderme detrás del colegio, en donde nadie me viera ni me encontrara, quería estar sola.


Seiya

Cuando llegué adonde las demás vi a Serena correr y las escruté a todas con la mirada, no podía creer que ni siquiera sus amigas la entendieran, ni a mí.

-No te atrevas a ir tras ella.-amenazó Haruka.

-¿Quién me lo va a impedir?

Antes de que pudieran detenerme salí corriendo a buscarla. Durante algunos minutos no la vi, me detuve algunos momentos para tomar aire.

-Me estoy volviendo loco.-dije en voz alta.

Necesitaba soltarlo todo ya, era indispensable encontrarla. Continué buscándola hasta que la encontré de pie recargad en el viejo roble que tanto le gustaba admirar. La lluvia caía intensamente y me mojaba todo el cuerpo, al igual que ella estaba empapada. Me acerqué lentamente, sin hacer ruido y antes de verla cara a cara corté una rosa del pequeño rosal que estaba cerca y cuando estuve frente a ella se la di. Pero Serena la miró durante un largo rato, como si no creyera lo que estaba viendo. No la aceptó, parecía no querer tenerla.

-Seiya…-me dijo apenas audiblemente.-No soy esa chica aplicada que todos piensan.

-¿Por qué lo dices?-dije ocultando la rosa.

-Porque aunque me proponga a hacer mis obligaciones, en cuanto llego a mi casa me olvido de todo…como pastelillos y dulces, veo la televisión…me da sueño y luego me quedo dormida. Mis deberes los dejo sin cumplir.

-Pero…

Serena me interrumpió.

-Me había propuesto salir adelante yo sola, sin ayuda de nadie. No quería que nadie supiera lo que me pasaba pero…al ver…la rosa roja…yo sentí de pronto que…Darien…que lo necesitaba.-dijo poniéndose de rodillas.

Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos sin control. Me agaché junto a ella, esperando a que recobrara la compostura.

-Pensé que no tendría ningún problema aunque nunca me llamara ni me escribiera ni me respondiera todas las cartas que le envié, creí que podría aguantar, creí que estar sola era lo mejor, pero…pero…ahora…todo es tan diferente.

Serena llevó las manos a su rostro sin poder dejar de llorar.

-Bombón…

-¡No…sé qué me pasa!

La tomé por los hombros desesperado, odiaba verla triste, llorando y acongojada. Serena me miró con aquellos ojos azules y hermosos, llenos de lágrimas. Un nudo en mi garganta se había hecho, no soportaba más.

-¡Serena!-le dije sin pensarlo.- ¡Déjame sustituirlo!, por favor…déjame que lo sustituya.

-Pero…Seiya…yo no entiendo…

-Serena…

Serena pareció sonreír por un instante.

-Me llamaste Serena.-dijo sin dejar de mirarme.-Ya no soy bombón…

-Serena…podría llamarte mil veces así…yo…hay tanto que debo decirte, ¡tengo que hacerlo!-le dije acercándome más.-Yo…Serena Tsukino… ¡te amo!

Ella abrió los ojos y me miró con mucha atención, parecía no creer lo que yo acababa de decir, y a decir verdad yo tampoco, no creía que al fin el momento de decírselo había llegado.

-Tu… ¿qué?...

-Desde el primer día en que te vi yo…te adoré, adoré tu forma de ser, cada vez que me tratabas mal, cada vez que me gritabas "déjame en paz", cada vez que me mirabas con furia y te alejabas de mí, cada momento que pasé cerca de ti fue haciendo que yo te quisiera más cada día, cada vez que te enojabas conmigo por decirte bombón…yo…simplemente te amo, Serena. No hay día que yo no piense en ti, no hay día que no quiera verte o estar contigo y toda esta pelea entre mis hermanos y tus amigas se ha vuelto insoportable, porque no hay cosa que yo desee más en el mundo que estar cerca de ti. No soporto verte triste por otro hombre que te dejó sin importarle nada, ¡no lo soporto!, yo… ¡nunca te haría eso!, lo juro, Serena, que yo nunca te haría el menor daño, eres lo más importante para mí, no me importa pelearme con todos si con eso sé que voy a estar contigo, ¿qué más quieres que diga?, todo lo expliqué, todo lo acabo de decir, no estoy dispuesto a dejar que sigas triste por alguien que no vale la pena y…

Pero me calle al ver que Serena esbozaba una ligera sonrisa y me colocaba los dedos en la boca para hacerme callar.

-Seiya…has dicho suficiente y…yo también tengo que decirte algunas cosas.

Hubo un silencio prologando que rompió ella misma después de un rato.

-Al principio detestaba que quisieras conquistarme, yo no podía pensar en otra cosa que no fuera el abandono de Darien y…por un tiempo solo pensaba en él. Pero cuando tu empezaste a estar tras de mí todo el tiempo, nunca me dejabas en paz, no me dabas tiempo de pensar en él yo poco a poco fui sacándolo de mi cabeza hasta que hubo un momento en el que Darien se convirtió en algo totalmente secundario…por alguna razón yo siempre pensaba en ti y cuando me besaste por primera vez…en el día de campo yo…me estremecí de pies a cabeza, a partir de ese día ya no podía olvidarte, y sentía la necesidad de verte y oírte, por eso me sentía sumamente mal de que tus hermanos no me quisieran cerca, y que mis amigas no quisieran que tu estuvieras cerca. Me sentí realmente mal, lo único que quería era verte y hablarte, cuando tuviste el accidente casi me muero, me angustie tanto que creí que me sucedería algo, me sentí culpable y mal, solo quería cuidarte y estar contigo pero no me dejaban. En el concierto yo comencé a comprender que algo grande se estaba apoderando de mí…tu canción me llegó muy al fondo, no podía dejar de escucharla, y cuando vi que casi desmayabas y que estabas mal solo sentí que debía buscarte y entonces me besaste por segunda vez y de nuevo sentí ese cosquilleo que me hacía desear más…

Mientras la escuchaba yo no podía creer lo que salía de labios de Serena, ¡me estaba diciendo que también me quería!, no podía dejar de sonreír ni de mirarla.

-Seiya yo…en este mismo momento siento que he olvidado por completo a Darien, que gracias a ti yo he vuelto a la vida, he vuelto a sentir, he vuelto a querer, y no lloro porque lo extrañe, lloro porque yo lo he olvidado, porque ahora te tengo a ti y no podría sentirme mejor…

Ya no pude soportarlo más, no deje que terminara porque tomé su rostro entre mis manos y la besé profundamente. Apreté mis labios contra los de ella con una pasión desesperada, pero dulce y pura, la besé como nunca la había besado hasta ahora, saboreando el delicioso sabor de su boca, grabándolo en mi memoria. Sentí como sus dedos se incrustaban en mi melena, como su cuerpo se arqueaba junto con el mío, como sus brazos rozaban mi cuello, yo la rodee por la cintura, sin dejar de apretarla contra mí. Cuando nos separamos nos miramos a los ojos, adoraba el color intenso de los suyos, lo hermosa que era me perturbaba.

-¡Te amo, Serena!

-Y yo…yo a ti, Seiya.-respondió tímida pero segura.

Nos abrazamos por un largo rato. Sin soltarnos, ella recargaba su cabeza en mi hombro y yo sentía su respiración en mi oreja. Yo acariciaba su cabello lacio y suave, era como un sueño, un hermoso sueño del cual no quería despertar. No podía creer que Serena me quisiera tanto como yo la quería a ella, pero ahí estábamos, juntos, abrazados y reconfortados.

-Nadie nos separa, ¿entiendes?-le dije mientras le daba un beso en la mejilla.

-Ni tus amigas, ni mis hermanos, ni ese cretino…

Su boca calló a la mía mientras se me echaba encima y yo la sujetaba fuertemente contra mí.


El momento que todas esperábamos chicas :] espero les haya gustado este capítulo se lo dedico a todas...ah pero déjenme decirles que aunque este haya estado bien romántica y al fin todo se haya aclarado entre Seiya y Serena, aun falta mucho...no les será tan fácil ser felices.