Bostezo* Ahmm…yam…yam…son las 5:56 de la mañana del Domingo 03 de Mayo del 2009 (sí, ya sé que no es el día en que este capítulo aparece publicado). No me pregunten por qué me levanté tan temprano, últimamente tengo serios problemas de insomnio y como ya no me podía dormir, bueno, me dije a mí misma "¿Por qué no empezar a escribir otro capítulo ahora que tengo la idea y mientras toda mi familia sigue dormida?"
Pues aquí estoy ya, si tengo palabras mal escritas es porque tengo sueño.
?
¡Esperen un momento! Me acabo de enterar de algo horrible que leí hace 5 segundos en el internet. O_O ¡Waaa! Mis sueños se derrumbaron. ¡Acabo de leer en una entrevista que le hizo la revista japonesa Shonen Jump a Masashi Kishimoto que él preferiría que al final de la serie quedaran Naruto y Sasuke como pareja! ¡NO PUEDE SER! ¡WAAA! ¡¿Y QUÉ HAY DE TODAS LAS PAREJAS QUE NOS GUSTAN A NOSOTROS, LA GENTE NORMAL? ¡NO ME IMPORTA QUE LOS AMANTES DEL YAOI SE OFENDAN! ¡MORIRÉ!
Estoy en crisis, capítulo en crisis, ¡ardilla en crisis!
Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del ya nada asombroso Masashi Kishimoto, al que aniquilaré si hace ¡QUE NARUTO TENGA UN FINAL TAN HORRIBLE COMO ESE!
Capítulo 13: Nuevos amigos.
-¡Por fin! –exclamó un fastidiado Kankuro.
-Llegar a Konoha nos llevó más de lo esperado –dijo Gaara con su clásico tono serio y tosco.
-Sí… -dijo el castaño-. Tal vez si alguien no se hubiera lastimado, hubiéramos llegado más a tiempo.
-¡¿Qué dijiste pedazo de ninja de pacotilla? –vociferó Haruka mientras quitaba sus brazos de la rubia y el pelirrojo y se acercaba al marionetista demasiado colérica.
-¿Te compro unas muletas, coja?
-Escúchame bien idiota –dijo mientras le daba golpecitos en el pecho con el dedo índice-. No me subestimes porque yo misma te puedo dar tu merecido.
-Uyy, mira que miedo tengo.
La kunoichi no quería pelear, pero si Kankuro seguía actuando así, no se molestaría en enviarlo a una tumba privada única y especialmente hecha para ese gran cabeza hueca.
-Imbécil –comenzó ella.
-Atarantada –le siguió él.
-¡Cavernícola retrasado!
-¡Salvaje feminista!
-¡Ninja inepto!
-¡Mocosa entrometida!
Una gota de sudor bajaba por la frente de la mayor de los Sabaku No.
-Esto es…bochornoso.
-¡Maldito shinobi presumido!
-¡Mira ahora quién es la que dice "maldito"!
Mientras esos dos continuaban peleando, el ninja que aún llevaba Kankuro había despertado.
-¡Presuntuoso marionetista loco!
-¡Ey! –dijo la voz del hombre-. ¿Dónde estamos? –preguntó mientras veía a los dos chicos discutir.
-¡Estúpida niña infernal!
-¡Ey! –volvió a decir el hombre-. Esa no es forma de gritarle a una linda kunoichi –dijo tratando de "ser amable".
-¡Tú no te metas! –gritó Kankuro mientras lo estrellaba contra el suelo noqueándolo otra vez.
Los gritos se hicieron tan públicos que los guardianes de las puertas de Konoha se dieron cuenta de su presencia y rápidamente actuaron para darles una "bienvenida".
-Shinobis de la Arena –dijo uno de los ninjas interrumpiendo el pleito-. Sean bienvenidos a Konoha. Hokage-sama los ha de estar esperando.
-Gracias –agradeció la rubia mientras "otros dos" se veían lanzando chispas por los ojos.
Los cinco se dirigieron hacia donde estaba la Godaime Hokage de Konoha. Shizune los recibió con mucho gusto y al entrar, los cuatro hicieron una reverencia y el inconsciente, bueno, Kankuro lo arrojó al suelo como si fuera un costal.
-Shinobis de la Arena –dijo la líder de Konoha-. Pensé que llegarían un par de horas antes.
-Sí, también nosotros esperábamos aquello –respondió Temari-. Pero varios problemas se nos presentaron a lo largo del camino.
-Como la coja herida –murmuró el castaño mientras su hermana le daba un codazo en las costillas.
-¿Disculpen? –preguntó la Godaime.
-Bueno –continuó la rubia-. Unos ninjas se nos interpusieron, suponemos que tal vez eran los que sus ninjas ANBU estaban buscando, aniquilamos a dos de ellos, pero trajimos al restante para ver qué información pueden obtener por parte de él.
-Muy bien hecho –respondió la Hokage mientras miraba a Haruka-. ¿Quién es ella? –preguntó señalándola.
-Hokage Tsunade-sama –dijo haciendo otra reverencia-. Mi nombre es Hayashi Haruka y vengo de la Arena acompañando a estos tres shinobis.
-¿Hayashi Haruka, eh? –respondió Tsunade-. Un momento, ¿me conocías antes?
-Emm, no señora.
-¿Y alguien te dijo mi nombre?
-Emm…pues…no –volvió a responder la chica.
La Hokage se puso de pie y situó enfrente de la kunoichi.
-Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? Hace mucho que no veía ese tipo de gen.
-¿Tipo de gen? –preguntó Haruka.
-De seguro nadie te ha sabido decir por qué tienes los ojos así o qué clase de poderes puedes controlar.
-Emmm…no
-Es el llamado "gen X", se nota que ya sabes usar varias habilidades provenientes de él.
-Tsunade-sama –interrumpió Shizune.
-¿Qué?
-El hombre está a punto de despertarse y creo que es mejor que…
-De acuerdo –dijo con un suspiro Tsunade-. Te lo explicaré luego, ¿de acuerdo?
Haruka asintió con la cabeza, demasiado confundida.
-Será mejor que por ahora descansen, les avisaré si tenemos otro encargo para mandarlos a una misión junto con algunos de los shinobis de Konoha. Les tenemos una casa de huéspedes preparada para que se alojen por este tiempo, no es "muy grande", pero es demasiado útil. Los cuatro pueden quedarse allí.
-Un pequeño problemilla del tamaño de Júpiter –dijo la peli-violeta.
-¿Qué es? –inquirió Tsunade.
-Esta cosa –dijo señalando a Kankuro.
-En primera –respondió el castaño-. No soy ninguna "cosa", no soy el perro de la casa del vecino, soy un ser humano.
-¿Sabes? –le preguntó burlona ella-. No deberías estar hablando.
-¡¿Y por qué no?
-¡Porque los animales no hablan!
-¡Ambos guarden silencio, están frente a la Hokage de Konoha y no muestran sus debidos respetos! –los regañó Temari mientras ambos se callaban.
-Lo sentimos, Hokage-sama –dijo Gaara disculpándose en nombre de todos.
-¿Esto es muy frecuente? –preguntó la señora rubia.
-Últimamente…por desgracia –respondió Temari.
-Bueno –intervino Shizune-. Tal vez quieran quedarse en un hotel.
Los cuatro se miraron y negaron.
-De acuerdo, entonces pueden retirarse.
Volvieron a hacer otra reverencia y salieron de la oficina de la Godaime Hokage en la dirección de la casa que Shizune les había facilitado.
-¿Saben algo? –inquirió Haruka irónicamente-. A veces me imagino que todo sería más tranquilo si yo nunca hubiera hablado desde el principio.
-No digas eso –le incitó Temari, Haruka ya no le respondió nada.
-o-o-o-
Los gennins iban caminando por la aldea, tarde o temprano se tendrían que encontrar con algún ninja conocido. Haruka hacía el máximo esfuerzo para caminar bien, como cualquier persona normal y tratar de no llamar la atención, ante las negaciones de Temari por ayudarla. Kankuro no se resistió a insultarla.
-"Uy mírenme todos" –dijo imitando la voz de la kunoichi-. "Soy Hayashi Haruka y son tan fuerte que me aguanto los dolores para poder caminar bien porque si no todos me van a mirar raro y lo raro es sinónimo de feo y luego me van a decir que yo soy fea".
La chica se sintió un poco ofendida por eso, pero siguió el consejo del pelirrojo, "No le hagas caso", se repetía a sí misma. Un hombre que había visto la escena se acercó a los shinobis y se le quedó viendo a Kankuro de una forma muy…emm…detallada…
-¿Y tú que quieres? –le dijo el castaño molesto por cómo lo miraba.
-¿Acaso eres amanerado? –le preguntó el hombre con cara de "asco".
-¿Qué? ¿Quieres saber si estoy disponible o qué? –le respondió Kankuro con su clásica sátira social.
El hombre se alejó maldiciendo por lo bajo, mientras Temari sofocaba una carcajada. Siguieron con su camino, hasta que se oyeron unos grandes gritos que arrasaban por toda la cuadra.
-¡NO! ¡SAKURA-CHAN! ¡YO NO HICE NADA! ¡DE VERAS!
-Naruto… -respondieron los tres hermanos al mismo tiempo.
-¿Naruto? ¿Quién es Naruto?
Al momento de voltear, un chico con ropa más fosforescente que una luz de neón se estrelló con Haruka tirándola al suelo.
-¡Vuelve acá, Naruto! –exclamó una peli-rosada furiosa.
El rubio se levantó rápidamente y levantó a Haruka colocándose detrás de ella, tomándola por los hombros para ocultarse de su compañera, cosa que la lastimaba por la herida que aún seguía intacta.
-¡Naruto! –gritaba Sakura a punto de propinarle un golpe cuando vio a los shinobis de la Arena-. ¡Chicos! ¡Cuanto tiempo sin verlos!
El rubio volteó a ver a lo que se refería la peli-rosa.
-¡Gaara!
-Hola, Naruto –respondió su amigo.
-¿Cómo han estado? –preguntó Sakura.
-Bien –respondió Temari-. Estamos en Konoha por cuestiones de una misión.
-¡¿Una misión? –exclamó el ninja número uno, hiperactivo y cabeza hueca.- ¡Yo quiero ir a una misión! ¡De veras! Hace tiempo que la vieja Tsunade no me manda a ninguna.
-Tranquilo, Naruto –dijo Kankuro-. Acabamos de capturar a un ninja, ya luego verán si nos envían a inspeccionar, junto con los shinobis de Konoha.
-¡Que bien! ¡De veras!
El ojiazul miró desconcertado a la chica que yacía detrás de él, a la cual, tanto él como Sakura habían ignorado completamente.
-¿Quién eres tú? –le preguntó Naruto mirándola muy de cerca.- ¿Tienes los ojos de diferente color?
-¡Naruto! ¡Idiota! ¡No la asustes! –dijo Sakura-. Lo siento, él siempre es así.
-Mi nombre es Hayashi Haruka, soy de Sunagakure.
-¡Con que eres aliada de nuestros amigos! –exclamó un sonriente Naruto-. Entonces también eres amiga nuestra.
-¿Quiénes son ustedes?
-¡Uzumaki Naruto! ¡De veras!
-Soy Haruno Sakura. Un placer.
La kunoichi miró a Haruka.
-Vaya, estás herida.
-Oh, eso, no es nada.
-¿Cómo sucedió?
-Una aguja Senbon me traspasó el pie y un halcón, bueno…me lastimó con sus garras.
Sakura no se molestó en más explicaciones y la curó.
-¿Eres un ninja médico?
-Así es, he estado entrenando con la Hokage-sama.
Después de terminar su labor se puso de pie.
-Gracias –respondió Haruka.
-Si nos molestan –dijo Kankuro-. Tenemos que encontrar una casa. Los veremos después y los tendremos al tanto.
-¡De acuerdo! ¡Iré a comer ramen en Ichiraku!
Los cuatro gennins de la Arena se alejaron.
-¡Por fin puedo caminar bien! –exclamó la chica-. ¿Ellos son sus amigos?
-Sí –respondieron los tres al mismo tiempo.
-Parece que también son tus amigos ahora –respondió Temari.
-¿Ese chico tiene al Kyuubi?
-¿Cómo lo sabes? –preguntó Kankuro.
Ella señaló sus ojos.
-Parece que también ha sufrido mucho –dijo Haruka-. La gente odia y teme lo que es diferente a ellos, sólo por el hecho de que no lo conocen.
-Tienes razón… -dijo Gaara mientras dirigía su mirada a otro lugar.
Temari miraba por todos lados buscando algo, o más bien un "alguien".
-Mhm –bufó Kankuro-. Apenas llevamos cinco minutos y Temari ya está tratando de encontrar a ese vago.
-¡Yo no estoy buscando a Shikamaru!
-Nooooo –le respondió éste con ironía.
-¿Quién es Shikamaru? –inquirió Haruka.
-El ninja del cual Temari está enamorada.
-¡Eso no es cierto!
Caminaron durante unas cuadras más hasta que llegaron a una hermosa casa de dos pisos de color azul claro. La Hokage había dicho que no era muy grande, pero estaba más que suficiente para ellos, muy espaciosa en verdad. Contaba con gran mueblería fina y rústica, una acogedora cocina, dos baños, una sala de estar y como toda excelente casa, un balcón con vista a la aldea. Desempacaron sus cosas. La morada contaba con dos habitaciones con dos camas cada una, las chicas estarían en una de ellas y los chicos, bueno, el chico, Kankuro, en la otra.
Al terminar de arreglar lo necesario salieron a tomar un poco de aire fresco y darle una vuelta a la villa.
Esto es todo por hoy, como el capítulo estuvo un poco aburrido, no los culpo, se me deprimieron las ideas…Ah, bueno, sólo una aclaración, según mi fanfic, Gaara sabía que Naruto poseía al Kyuubi y se lo contó a sus hermanos, ya, eso es todo.
Hasta la próxima. ¡Cuídense y Sayonara!
