Capitulo 14: de nuevo en las andadas
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Saliendo de las gradas para ir a la zona del personal Natsuki toma una de las gorras promocionales que regalan y con maestría esconde su azulada melena. Pasan por el control y entran a la zona de reparaciones donde un bullicio de motores, caos de tuercas y olor a gasolina predominan ante todo.
-¿Dónde esta tu maquina?
-es la de haya- señala el joven la motocicleta amarilla en un pequeño rincón lejos de todo el bullicio
-¿tienes herramientas?- la mujer es buena en lo que hace pero tampoco es milagrosa, sin las herramientas correctas no podría hacer mucho.
-espere que voy por ellas- por miedo a que le jugaran chueco escondió sus herramientas y todo objeto de valor, no seria la primera vez que le robaran todo y perdiera una carrera.
-ok…- en lo que Soun corre a lo incierto, Natsuki se inclina para darle una mirada al motor.
Comienza por revisar la coloración de las partes, mira al suelo en busca de algún goteo, sus ojos esmeralda revisan en busca de algo anormal pero a lo que puede divisar esta bien, necesita escuchar al motor para dar un verdadero diagnostico y si tiene falla, saber que tiene que reparar.
-como pareces ser nueva aquí te lo voy a decir lento…- la voz aguardentosa de un hombre se dirige hacia la peliazul, ella ni se inmuta sigue en lo suyo, se baja un poco los lentes para notar las 5 sobras que se proyectan hacia ella y suspira mentalmente.
Lo que no quería que pasara comienza a suceder… hoy no va ser un día tranquilo para nada.
-este chico no tiene mecánico porque yo no lo quiero así que si eres lista te iras de una vez preciosa… o porque mejor no vienes y revisas mis escapes – otro hombre habla y a su mal chiste los demás ríen como idiotas, pero de nuevo Natsuki ni voltea- ¿Qué eres sorda o idiota? – apenas en un toque ascendente con un tubo que lleva en la mano bota la gorra y se derrama la cabellera azul
-¿a tu edad y sigues amedrentando corredores?- se levanto dando de frente a los hombres, con estilo se quito las gafas y miro penetrantemente al que le quito la gorra- Ibuki eres patético
-… Na… Natsuki- trago saliva
-oye ¿Por qué tan pálido?- sonrío de manera amenazante, como un lobo enseñando los colmillos- parece que viste un fantasma
-ese chico no tiene la aprobación de "tu ya sabes quien" no lo puedes trabajar con el- trato de esconder su tartamudeo peor a leguas se veía su miedo.
-¡a la mierda Kotaro y sus juegos sucios! Un idiota como el no va venir a decirme a quien puedo o no ayudar
-no sabes en lo que te estas metiendo Natsuki- comenzó a sudar, por lo general, con una o dos amedrentadas todos los mecánicos de ese mocoso escapan pero Natsuki… no necesita ser genio para saber que ella mientras mas se le diga que no mas lo hará.
-mejor lárgate y dile a Kotaro kun – comenzó un tono burlón- que si le tiene tanto miedo a este niño se compre unos pañales que a partir de hoy es mi corredor- cualquiera que tenga los suficientes para plantarse en contra de Kotaro merecía y necesitaba su ayuda.
-esto lo vas a lamentar- tratando de no parecer una rata con la cola entre las patas se aleja lo mas rápido que puede con su sequito murmurando. Al poco rato llega Soun y con el un sin mil de miradas y cuchicheos
-Kuga sensei…- el chico regreso cargando una caja roja de metal
-¿Por qué tardaste tanto?- volteo para darle una mirada- y ¿Por qué esta llena de tierra la caja?
-la desenterré del jardín- no se le ocurrió mejor manera de esconderla
-para la próxima métela en una bolsa antes de enterrarla- ella tuvo que enterrar una que otra vez sus pertenencias
-lo tendré en cuenta- sin mucho cuidado deja caer la caja que hace un ruido hueco, a pesar de estar casi bacía pesa mucho.
-haaaa- suspiro- vamos hacer milagros- se rasco la nuca
-muchas gracias Kuga sensei- con una sonrisa sincera mira a su salvadora
-como sea- puso su atención en la caja de herramientas para evitar mostrar su sonrojo, Kamisama ¿hace cuanto que un chico guapo le miraba así? Y pero aun ¿Por qué se sonroja? En sus años de juventud algo como una sonrisa linda nunca le habría removido las entrañas.
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-Shizuru…- el ojirubi jala del brazo de la mujer
-¿Mino kun?- cree extraño que un niño le llame por su nombre pero… Natsuki siempre le dice así, no puede pedir que la llame de otra forma
-¿ya va salir la moto 39?
- No lo se- contesto en un suspiro
-¿no te gustan las motos voladoras?- pregunto en puchero a nada de llorar
-ara ara…- "no solo de Natsuki aprende mallas" pensó al ver su cara de perrito a medio morir en el niño- no es que no me gusten, sin Natsuki chan mirándolas conmigo no es lo mismo
-¿Qué te gusta ver sola?- pregunto ahora, metiéndose un puñado de palomitas a la boca
-las hojas de otoño- contesto casi sin pensar, recordando su infancia en Kyoto y el suave mecer de las árboles.
- me gusta ver llover- sonrío mirando al infinito recodando igual que la mujer los mismos árboles y la misma mansión en Kyoto
-¿Por qué te gusta ver llover?
-porque es agua- contesto riendo ante el gran descubrimiento- y el agua moja
-ara… que perceptivo- ella también sonrío
-Shizuru…- volvió a llamarla al notar que su mirada cambio a una melancólica- ¿Qué pasa?
-no pasa nada- contesto con la mejor de sus mascaras
-… no te creo…- frunció el seño y se bajo del asiento caminando hacia la salida
-Mino kun regresa
-voy por Natsuki para que no estés triste
-eso no va ser necesario- tomo al pequeño decidido entre sus brazos y lo sentó en sus piernas- si tu me haces compañía me sentiré muy feliz
-¿de verdad?- volteo bajándose los goggles
-de verdad- deposito un suave beso en las blancas mejillas provocando una risilla
-haces cosquillas jajajaja no- la peliocre siguió su arremetida de cosquillas hasta que se escucho que pronto saldrían los competidores de la siguiente categoría- mira ahí esta la moto
-¡Es verdad! Mira mira ¡nos esta saludando!- abajo en la pista, el joven de amarillo subido a la moto 39 mira a las gradas y saluda a los ojirubis.
Se da la señal de partida y todos salen a gran velocidad, el muchacho brinca con maestría y toma las curvas excelentemente. Minosuke no para de brincar en su silla ondeando los goggles y con la peliocre bajando los ojos avergonzada pero incapaz de arruinarle el momento al niño
-Oé pitufo pareces un monito chillando sobre tu silla- la peliazul se dejo caer en su asiento. Fue una carrera contra el tiempo arreglar ese motor para darle la suficiente potencia.
-¿Natsuki?- no esperaba verla hasta terminada la carrera
-el chico estará bien sin mi- no quería decir que había unos matones en la zona de reparaciones a los cuales consideraba peligroso enfrentar sin preparación.
-¿segura? – estaba feliz de que regresara pero…
-deja que llegue a la siguiente vuelta y veras lo que es seguridad- como lo predijo, en la siguiente vuelta se vio un cambio radical en el muchacho quien había seguido el lema de "lento pero seguro" al de "echemos la casa por la ventana"
Estaba seguro de que el motor no le jugaría una mala pasada a mitad de la carrera por esforzarlo más de lo normal, aumento la velocidad y sus peripecias enardecieron a la multitud.
Justo al final de la ultima vuelta, en una curva cerrada que muchos se preguntan como logro tomarla sin caer en el intento el hace rugir su motor que sobrepasa el ruido de los aficionados y de las otras maquinas, subiendo los pulgares hacia la parte de las gradas donde esta quien hizo posible que ganara la carrera.
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-muchas gracias Kuga sensei me salvo la vida y la carrera- terminada la carrera el chico fue hasta las gradas para mostrar sus respetos
-yo arregle el motor, el que corrió fuiste tu – le dio un ligero golpe en el antebrazo- sabia que eras un loco al volante solo te di una buena maquina para correr como el viento.
-pues esa ayuda me sirvió mucho, gracias- otra reverencia
-¡eres genial! –Chillo Minosuke con los goggles puestos- como hiciste el "ruuuummmm" y luego el "scrishhhhhh"- el niño hace una imitación de los mejores momentos en la carrera con su moto invisible con efectos de sonido.
-ese fue un buen movimiento- concordó Natsuki, la ojirubi se preguntaba si sabia de que hablaba el niño pues ella no recordaba ningún "scrishhh" para ella todos los movimientos eran iguales.
-y Mino kun…- el joven se puso en cuclillas para ver cara a cara al niño- ¿serás un gran motociclista de grande?- pregunto con una sonrisilla, acomodándole los goggles
-¡Si lo será!- canturreo Natsuki pero al mismo tiempo
-¡No lo hará!- dijo Shizuru. Las 2 se miraron, una lucha de miradas y luego silencio
-bueno yo…- parece que hizo una pregunta estupida y puso tenso el ambiente.
-¡Soun! Chico la fiesta esta por comenzar ¿Qué esperas?- algunos competidores llegan farfullando tonterías
-¿fiesta?- susurro el chico confundido
-la que dan los organizadores después de cada carrera, ¿Qué nunca has ido a una?- pregunto Natsuki un poco incrédula
-nunca me habían invitado- dijo mirando a la mujer
-también tu mecánico esta invitado, todos están ansiosos de verlos a ustedes en la fiesta- agregaron los otros
-Kuga san…
- si lo se…- eso olía a una descarada trampa
-ara, algo de lo que Natsuki quiera contarme- ¿en que líos se había metido ahora su mujer? Pareciera que las motos y Natsuki es una unión que solo trae problemas a su relación.
-por el momento no- trago saliva, comenzaba a plantearse el ir hacia la trampa de Ibuki en vez de enfrentar a su mujer enojada.
-yo creo que paso- dijo Soun dando la vuelta- no tengo intenciones de ver a su jefe
-oye no te pongas así, es solo una fiesta
-ya lo oyeron- gruño Natsuki- díganle a Ibuki que sea mas original
-no saben en la que se están metiendo- sisearon los competidores con su actuación de malos caminando hacia las mujeres tratando de intimidarlas
- cuidado con quien te metes- antes de que Natsuki pudiera hacer algo, el joven salio al frente- es de cobardes amedrentar a las damas
-jajajaja y tu ¿Quién te crees que eres? ¿El príncipe Felipe? Jajajajaja
-Soun quieto- cuando el chico iba a lanzarse a los golpes fue detenido por Natsuki- no merecen ni tus corajes, vámonos- el chico obedeció y se fue escoltando a las mujeres hasta su coche, siempre volteando por si había alguien siguiéndolos.
-tranquilo, no son tan tontos para seguirnos- dijo Shizuru quien llevaba cargando al niño en tanto Natsuki abría las puertas
-aun así no esta de mas…- no sabia el nombre de la mujer
-Shizuru, se llama Shizuru baka- dijo Minosuke por si el joven no lo sabia
-¡Pitufo!- chistó Natsuki al pequeño- no digas tonterías
-Shizuru Fujino- la mujer lo tomo tranquilamente, los niños son niños.
-Soun Hayata es un gusto Fujino san- se apresuro el joven hacer una reverencia
-el gusto es mío- sonrío contestando la reverencia
-¿no los había presentado ya?- pregunto Natsuki recargándose en el cofre del auto
-me temo que no Kuga sensei
-haa pues ya lo hicieron, da igual- de verdad le daba igual, la peliocre entro del lado del copiloto aun con el niño en brazos y Natsuki cerro la puerta para evitar que Shizuru la escuchara hablar- tu y yo tenemos asuntos que terminar- estiro la mano con su tarjeta de presentación enfrente de si, el chico la tomo y apenas leyó para guardar en su chamarra de cuero
-lo haré – se quedo mirando hasta que el coche se perdió de vista para irse caminando a los matorrales donde escondió su motocicleta.
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-¿se divirtió mi Natsuki?- pregunto la ojirubi después de un intervalo de silencio prolongado
-pues… si, siempre son divertidas las carreras ¿y ustedes?
-me divertí- sonrío el pequeño que abrazaba los goggles, le habría gustado que Rene fuera con ellos pero Natsuki no lo permitió alegado que era fácil perder una rana en el estadio.
-yo igual- su tono tan neutro decía todo lo contrario
-¿ahora a donde quieren ir?- pregunto al llegar a un alto
-a casa- suspiro Shizuru sin dejar hablar al pequeño
-¿las hamburguesas?- pregunto con lagrimas en los ojos
-para el llanto de cocodrilo que no te creo nada- suspiro Natsuki, no quería otro estafador de lagrimas en su vida- vamos por las hamburguesas y las comemos en casa- así todos contentos
-hai- victoreo el pequeño y Shizuru… ella no dijo nada, estaba ocupada pensando las mil cosas que pudo darle a Hayata san su mujer… ¿su numero telefónico? ¡No! Natsuki nunca daría algo así y menos a un joven mucho menor que ella.
Si fuera una mujer alta, morena de ojos negros estaría preocupada, las morenas siempre le llamaron la atención… probablemente si fuera una mujer así ella habría marcado "marcado su territorio" como solía decir Natsuki.
Pasaron por el restaurante de comida rápida de siempre, pidieron para llevar aunque Minosuke quería comerlas de una vez. Natsuki recordó que no habían sacado los trajes de la tintorería y también fueron por ellos antes de que cerraran la tienda, con todo en el auto se fueron al departamento. Todo el trayecto calladas como tumbas, una pensando en que diablos había pasado en la zona de reparaciones, el niño imaginando épicas aventuras en la Grand line con motos que pueden conducirse sobre y debajo del agua y la ultima… ella pensaba en la inmortalidad del cangrejo.
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Todos se cambiaron de ropas por unas mas cómodas y caseras, tomaron su comida igual de callados y terminaron aplastados en el sofá mirando la TV.
En ese momento después del comercial con las tías bien sabrosas que anuncian cereal Natsuki se sintió vieja.
Hace algunos años, después de una buena carrera como la de hoy habría ido a la fiesta, fuera o no una trampa. Habría bebido, comido y retado alguno de los competidores. Se pondría impertinente al punto de vomitar y regresado zigzagueando por las calles hasta su casa, ir por la vida sin trabajos ni responsabilidades, eso era divertido… y ahora… estaba sentada en el sofá mirando anuncios de aserrín camuflajeado de cereal con un niño babeándole el brazo izquierdo y una mujer preguntándose que había o no hecho con un joven motociclista… que vueltas da la vida.
-antes de que te quemes el cerebro pensando…- no quería que Shizuru se imaginara cosas que no- le di mi tarjeta de presentación
-ara… ¿para que si se puede saber?- no esperaba que Natsuki le contara el secreto, no sin su bien merecida tortura en la cama.
- porque voy a ser su jefe de mecánicos y entrenador, tenemos que arreglar fechas, lugares de entrenamiento, promotores…
- momento ¿Por qué tanta fascinación por el muchacho?
-no es ninguna fascinación- contradijo rápidamente la ojiverde
-¿entonces que es Natsuki? Nunca te habías puesto arreglar una moto que no fuera la tuya mucho menos pensar en entrenar a alguien
-este chico es especial, lo siento –no tenia palabras para explicar ese presentimiento, el chico tenia madera… le recordaba a "el" cuando corría.
-todos lo son- comenzaba a enojarse, por mas que quería controlar sus celos no podía, un joven moreno, motociclista, con espalda ancha y voz gruesa que aparte es todo un caballero… ¡¿Quién diablos no se pondría celosa? No era paranoia, era sentido común lo que la impulsaba.
-el tiene mas que los demás… y solo eso- no necesita ser un genio para descifrar la cara de celos de su mujer- ¡vamos Shizuru! Es solo un niño, fácilmente podría ser su hermana mayor y bien sabes que no soy mujer de ojo alegre- oportunidades muchas ha tenido y ninguna ha querido.
- pero y que tal si…
-que tal si mañana le crecen alas al pitufo y se va volando al One Pice, no seas absurda
-si Natsuki lo dice…- seguía sin estar segura pero no quería mas peleas por ese día y se cruzo de brazos
-¡Claro que lo digo!- grito lanzándose en un abrazo de oso- tan segura como que eres la mujer de mi vida
-¿así de segura?- pregunto con una sonrisilla
-tan segura como…- se hizo espacio entre la melena ocre hasta la oreja izquierda- que tu eras la única que me enciende los motores- susurro de forma sexy
-ara ara – eso era música para sus oídos- ¿será que hoy pueda encenderlos? –pregunto con un beso
-si puedes meter al pitufo en su cama no veo porque…- casi a la velocidad de la luz Shizuru ya estaba tomando al niño en brazos y al siguiente nanosegundo arropándolo- … no… jajajaja- la ojiverde se fue quitando la ropa dejando un sendero hasta su habitación.
-Este domingo…- al poco rato entro Shizuru oliendo las bragas que habían quedado colgadas en el sofá- no te me vas a escapar
-solo los cobardes escapan- dijo con una seductora sonrisa- y yo soy una motociclista rebelde que nunca escapa de los problemas… aunque la manden con la kaicho sama
-¿de verdad? - ¿hacia cuanto que no jugaban a la niña mala y la Kaicho sama? No tenia mente para ponerse a recordar, se limito a ponerle seguro a la puerta y subir a la cama.
-siempre lo he sido para ti- acorto la distancia tomando a su princesa por la barbilla- Shizuru Kaicho sama
-Natsuki ha sido una niña muy mala toda esta semana
-¿le parece?
-si, muy muy mala- con cada palabra la peliocre se iba despidiendo de sus ropas, Natsuki solo se preparaba para lo que iba ser una explosión atómica
-¿Qué le pasa a las chicas malas?- dio su sonrisa más perversa y pervertida que alguna vez ha puesto
-ho eso ya lo veras- y al siguiente movimiento Natsuki apago la luz.
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COMENTARIOS DE LA AUTORA:
Ok Mino kun es muy perceptivo con las emociones, parece que es de familia. En cuanto a Soun no se tienen de que preocupar, es solo es un chico lindo a quien su madre le enseño a ser caballero jajajajajaja y Natsuki solo quiere ayudarlo nada mas.
