...Nosotros...

Cap.14

"Juegos Peligrosos (Parte 2)"


—¿Qué? ¿Por qué?

—Por una camisa...

Fin del Flashback.

Goten miró a Bra con los ojos llenos de culpa. Mi princesa ¿Qué te he hecho? ¡¿QUÉ HE HECHO?!

Continuara...

—¿Por qué no me lo dijiste? —Aún le costaba procesar la información que Bra la brindaba.

Confundida, frustrada, irritada ¡FURIOSA! Así es como la chica se sentía. Al fin le había dicho todo a Goten, debería sentirse aliviada ¡Feliz! Pero era todo lo contrario.

Ahora que se lo había contado, recordaba lo mal que lo paso. Y luego la conversación con Payton de nuevo hacia espacio en su cabeza.

Bien, veras Goten lleva ya varios años enamorado de Kim.

"Enamorado" ¿Sabrá en realidad el peli-negro como se siente estar en esa condición? Porque pareciera que el hombre no tenía la mínima idea, hace unos años decía estar ¿enamorado? No...él nunca le dedico un "Te amo"

Me gustas...

Esa era la única frase que le había dicho. Ella atraía a Goten físicamente, solo era algo superficial. De lo contrario, él no la hubiera abandonado por todos esos años, él se hubiera tragado su orgullo, y le hubiera dado chance para explicarse...Pero las cosas no fueron así.

—Trate de hacerlo y tu bien lo sabes. —Sus ojos tiraban cuchillas. Oh así se sentía para Goten —¡Nunca me dejaste explicarte! ¡Dejaste que todo se acabara! —Ahora todo el dolor que había sentido la chica en el transcurso de los años, se había transformado en odio. — ¿No lo dijiste hace poco? ¿Qué yo era una zorra del montón? ¡Tú me creíste capaz!

El rostro de Goten estaba pálido. —Bra y-yo...—Abría y cerraba su boca, pero nada salía. Ya que se encontraba sin palabras. Hace años, hubiera deseado esto, que todo hubiera sido una simple confusión. Ahora deseaba que Bra lo hubiera engañado, para así no sentir que la culpa lo mataba.

—¡NOOO! ¡No tienes que decir nada! —Miro a Goten fijamente a los ojos y suspiró profundo. Las palabras resonando en su cabeza, el beso repitiéndose.

Oh, bueno. Creí que conocías a Goten un poco mejor ¿No creerás que él se quedo con las ganas por dos años? Es obvio que esos dos tienen su historia...

—No tienes que decir nada. —Repitió ahora con voz calma y la mirada fría. Goten hubiera preferido que Bra le gritara, que lo cacheteara de nuevo, porque al oír la voz de la chica la piel se le puso de gallina. —Se nota que estas a gusto con Kim, que bueno que ella pueda darte lo que sea que yo no.

Espero que seas muy feliz Goten. —Y sin decir una palabra más, se fue antes de que Goten pudiera reaccionar. Dejándolo helado, en shock.

Aún con dificultad para procesar todo lo que la chica le había confesado. Era demasiado para él, sentía un agudo dolor de cabeza y ganas de vomitar.

—¿Estás bien Goten? —No se había percatado de que Kim había vuelto y lo miraba con preocupación.

—N-no. — ¿Por qué mentir? No se sentía nada bien, es mas nunca se había sentido peor.

—¿Quieres algo de beber? — La rubia sabía que el peli-negro se encontraba mal, y necesitaba desahogarse.

—Sí. —Suspiro cansado. —Unas copas me vendrían bien.

Así trago tras trago, fue olvidándose del dolor. Era lo que necesitaba, olvidar. Un rato después empezó a ver borroso y reír, sabía que ya no podía luchar contra el efecto del alcohol, y no quería luchar...Lo que necesitaba era dejarse llevar.

Empezó a reír aún más fuerte, carcajada tras carcajada. Tanto que le dolía el estomago, pero no le importaba, prefería reír que lamentarse, ¿De qué se reía? No lo sabía, tal vez de su propia miseria.

—K-kimmm, no bajesss la guuardiaa. ¡Atenta Kimmm! B-braa ¡Va por tiiiiii! —Le advertía a la rubia mientras soltaba otra carcajada.

Sentía sus ojos pesados, y sabía que pronto caería. —Goten, ven conmigo te llevare a tu apartamento. —Escuchó la voz de la amiga de Pan desde lejos.

—¡Quierooo que me devueeelv-va mmmi camisssaaa!

Kim negó con la cabeza, y agarró al Son con la ayuda de Gabe y Payton, lo dirigieron hacia su auto y lo llevaron a su apartamento. En donde fue la tarea de Gabe vestirlo y dejarlo en su habitación, mientras Payton y Kim conversaban preocupadas por Goten en el living.

— ¿Qué crees que la doncellita le habrá dicho para dejarlo así? —Preguntó Kim visiblemente molesta.

— ¡Ugh! ¡Esa perra! Después de cómo lo engaño tiene la poca vergüenza de acercársele y dejarlo así. —Protesto Payton.

— ¿Qué le dijiste Pay?

—¿Ah?

—Se que tu tuviste que haberle dicho algo para que me mirara como si quisiera matarme.

—No, TÚ fuiste quien beso a Goten, yo solo hice mi parte del plan al provocarla durante el trayecto a la discoteca. —Explicó la peli-roja.

—¿No crees que tal vez te pasaste un poco? —Preguntó Kim.

—Tal vez...—Demostró un tamaño pequeño con sus dedos pulgar e índice. —¿Solo así de poquito? —Continuó.

Kim alzó una ceja. —¿Segura Payton?

La chica suspiró derrotada. —¡Ugh! Sí, tal vez me pase ¡Pero ella se lo merece Kimy-Chimy.

—Sí, no me agrada ni un poco...¡Y no me digas Kimy-Chimy! Sabes que odio los sobre nombres.

—Te puedo llamar como yo quiera Kimy-Chimy. —Le respondió con una voz burlona y sacándole la lengua.

En ese momento Gabe salió de la habitación de Goten y se sentó junto a ellas en el living.

—¿Ustedes saben que fue lo que le paso? —Preguntó el castaño.

Claro, Kim y Payton olvidaban el detalle de que no le habían contado nada sobre el plan a su amigo. —Es por la doncellita. —Gruñó Kim enfadada.

—¿Ah? —Preguntó Gabe sin entender.

—Se refiere a Bra. —Aclaró Payton.

—No sé como ella pudo hacerle eso a Goten, fue un golpe muy bajo para él. —Dijo el primo de Jake.

—No tiene corazón ¡Eso es lo que sucede! A ella le importó un bledo si hería o no los sentimientos de Goten. —Kim estaba roja de la furia.

—¿Sabes Kim? Bra ha cambiado mucho, Gabe y yo la conocimos primero que tú. Y ella era muy diferente. Se veía...Más alegre, especialmente cuando estaba saliendo con Goten, desde lejos se le notaba que lo amaba. Ella salió con Derek un poco antes de salir con Goten, y cuando estaba con Derek no se le notaba ese brillo en los ojos que tenía al estar con Goten. —Explicó Payton, recapacitando.

—¡Ugh! No me interesa la comparación de su relación con mi ex y con Goten. Porque si ella lo amaba tanto como tú dices, entonces no lo habría engañado. —Atacó la rubia.

Gabe solo las miraba curioso, no atreviéndose a intervenir.

—Lo sé Kim. —Susurró Payton. —Es por eso que yo no me lo podía creer cuando me lo contaron.

—¡Pues créetelo! —Kim estaba histérica.

—Hay veces que pienso que se merecen una segunda oportunidad. —Continuó la peli-roja ignorando a su amiga. —No solo Goten está mal, Bra está igual o peor que él. Pero otras veces pienso que una segunda oportunidad solo los dañaría más...Es que solo miren como Goten terminó hoy, y Bra no se veía muy bien cuando la vi salir de la discoteca con Trunks.

—Con respecto a Trunks... —Kim se preguntaba si el peli-lila se había puesto celoso como en el plan se debía.

—Cuando salió con Bra lo vi borracho. —Contesto Gabe.

—Entonces el plan resultó. —Se le escapó decir a Payton.

—¿Qué plan? —Gabe alzó una ceja.

—¡Pay! —Kim le pegó en el brazo.

—¡Ouch! ¡Lo siento, pero no tienes que ser tan mala! —Se quejó.


Pan se sentía muy bien, el plan había quedado olvidado para ella. No le interesaba si Trunks la estaba viendo o no. Hace rato que lo había perdido de vista. Y no le importaba, estaba disfrutando bailar con Marcus.

—¿Dónde está Goten? —Preguntó al haber dejado de sentir el ki de su tío en el lugar.

—Se fue junto con Kim, Payton y Gabe. —Le respondió Marcus. Pan asintió, Goten estaba bien con sus amigos. Pero aún seguía preocupada.

—Tranquila Panny, él estará bien. No sé qué le habrá pasado, pero sé que con el tiempo las cosas se arreglaran. Ya verás. —Le acaricio suavemente su mejilla.

—Tengo ganas de irme ya. —Respondió.

—De acuerdo.

Ambos salieron de la discoteca y emprendieron el vuelo en la fría noche hasta llegar al hogar de Marcus.

Entraron a la cabaña y Marcus encendió el fuego en la chimenea con la leña que había cortado esa misma tarde. Buscó una frazada en el armario de su habitación, y luego regresó a la sala, en donde Pan y él se sentaron en la suave alfombra frente al fuego y se cubrieron con la cálida frazada de algodón.

Marcus abrazó a Pan por la cintura, y ella recostó su cabeza en el hombro del peli-azul.

—Guerrerito. —Susurró Pan tras un silencio.

—¿Hmm? —Preguntó alzando su quijada que estaba apoyada en la cabeza de la peli-negra.

—¿Qué crees que pasara?

Marcus suspiró y besó la cabeza de la chica. Se alejó de ella para poder mirarla a los ojos. —No puedo decirte un simple "Todo va a estar bien" porque no se que pasara, es bueno ser optimista. Pero a veces hay que ser un poco negativos para estar preparados para lo que viene.

Pan asintió. El acarició su mejilla y siguió hablando. —Si es respecto a Brief, te aseguro de que él volverá a ti. Solo será con el tiempo, nadie se puede resistir a tus encantos cachetona. —Le sonrió y le apretó el cachete haciéndola a ella reír también.

—¿Y sobre la invasión? —Preguntó Pan nuevamente, se sentía ansiosa y a la vez una ola de miedo la asechaba de vez en cuando.

—De eso nos encargaremos nosotros, entrenaremos cada día. Para que cuando ellos lleguen, seamos capaces de defender nuestro hogar con valentía, con fuerza y determinación. Así como te lo enseñó el señor Goku.

Pan sonrió y lo abrazó. Marcus siempre sabía cuales palabras eran las correctas, la hacía sentir mejor. Y le daba un hombro en el que apoyarse.

—¿Pasaras la noche aquí? —Le preguntó él.

—¿Quieres que me quede? —Ella le sonrió divertida.

—Sabes que si quiero cachetona. —Le respondió tirándola y haciéndole cosquillas en las costillas, justo donde sabía que le hacía efecto a la chica.

Pan reía sin parar, tanto que le dolía la barriga. Trataba de quitar las manos de Marcus, pero él era más rápido y la tenía a su merced.

—¡NO! jajajaja ¡Marcus ya para! ¡Guerrerito detente! ¡Ya, me rindo! ¡Me quedo, me quedo!

Por fin Marcus la soltó y le apretó en el cachete derecho una vez más.

—¿Qué tienes con mis cachetes? No creo estar taaan cachetona.

—Si lo estas, y más cuando te sonrojas. —Le sonrió con amor en sus ojos. —Te ves adorable. — Pan se sonrojo y el rió y le besó la mejilla.

—Ya déjame, me avergüenzas. —Susurró ella ruborizada.

—Esa es la idea. —Le respondió él.

Pasaron un rato más frente al fuego, hasta que Pan bostezó cansada. —Veo que tienes sueño. —Ella asintió.

Se dieron las buenas noches, y Pan se dirigió a su habitación. No le alcanzaban los dedos para contar cuantas veces se había quedado a dormir a la casa de Marcus. Y como era la única que hacía esto, tenía su propia habitación a lado de la del peli-azul.

Entró a la habitación y abrió el pequeño armario de madera que tenía ropa de ella. Siempre dejaba, para poder cambiarse cuando entrenaba con Marcus.

Sacó un pantalón largo de algodón negro, cómodo. Buscó pero no encontró una camiseta. —¡Guerrerito!

—¡¿Sí?! —Respondió él desde su habitación.

—¡¿Tienes una camiseta que me prestes?!

—¡Sí! ¡Ya voy! —Pasado unos segundos, Marcus deslizó una camiseta gris por debajo de la puerta. Pan se la puso, le quedaba un poco grande pero estaba cómoda.

—¡Gracias! ¡Te amo guerrerito! —Le dijo divertida.

—¡También te amo cachetona!


Bra había regresado a Corporación Cápsula junto a un Trunks borracho. Cargó a su hermano hasta el sofá del living, tal vez no entrenaba como Pan, pero seguía teniendo genes saiyans y era capaz de soportar el peso de Trunks.

—Maldito debilucho. —Gruñó Vegeta al entrar al living y sentir el olor a alcohol posterior a ver a su hijo en el sofá dormido.

—Hola papá. —Lo saludó Bra inexpresiva, no tenía las energías suficientes para fingir que todo estaba bien.

—Hola princesa. —Vegeta se acercó a su hija y le dio un beso en la frente. Decidió no preguntarle que le ocurría y darle su espacio. —Ve a tu habitación a descansar, yo me encargaré de llevar a Trunks a su habitación luego.

Bra asintió y subió las escaleras para ir a su habitación y tratar de dormir.

Una vez solo, Vegeta se giró hacia la ventana de la cocina, desde donde Bulma lo observaba. —Voy a salir un momento. —Le dijo a su mujer.

—¿A dónde pretendes ir a esta hora? —Preguntó una vez estando a su lado.

—Necesito ir a hablar con el hijo de Kakarotto.

—¿A hablar Vegeta?

—Sí. —Gruñó.

—¿Sobre qué? —Insistió.

—¡¿Por qué tienes que ser tan entrometida?!

—¡¿Por qué se te hace tan difícil contarme la verdad?!

—¡Bien! —Suspiró estresado. —El mocoso de Kakarotto es el culpable del cambio de comportamiento de Bra ¿Recuerdas de lo que hablamos la vez pasada?

—Sí, Bra ha tenido un comportamiento extraño desde que llego y estábamos tratando de averiguar a qué se debía. ¿Pero por qué crees que Goten tiene algo que ver con esto?

—No lo creo, lo sé. Es atracción saiyan. —Respondió como si fuera lo más obvio del mundo. Bulma siguió en silencio para que él continuara explicándole, pero no dijo nada más.

—¿Y?

—Te lo explicare después, tengo que ir y hablar con el mocoso, ya te lo dije. —Replicó molesto. El príncipe de los saiyans no se caracterizaba por su paciencia, y esta era una cualidad requerida a la hora de hablar con esta mujer.

—Dudo que puedas hablar con Goten, de seguro está en la misma condición de Trunks. —Explicó ella.

Vegeta frunció el ceño y se concentró en el ki del tío de Pan. Bulma tenía razón, su ki era débil, así como el de Trunks, debido al efecto del alcohol.

Suspiró estresado sabiendo que ahora no tendría excusas para evadir a la peli-azul.

—Supongo que eso significa que tenía razón. —Sonrió triunfante. Tomó la mano de Vegeta y lo guió con ella hasta uno de los cómodos sofás de la casa. Se sentó a su lado y lo miró alzando una ceja. —Te escucho Veggie.

—A los hombres saiyans les atraen las mujeres fuertes. En el planeta Vegita encontraban a su pareja por medio de las batallas, su poder les atraía.

—¿Qué tiene que ver todo eso con...? —Fue interrumpida antes de poder formular su pregunta.

—No me interrumpas mujer, que si quieres saber calla y escucha. TODO tiene que ver, de no ser así no te lo estuviera contando.

—¡No me hables así! ¡Solo fue una simple pregunta!

—¡No me grites mujer escandalosa! ¡Estoy harto de tus gritos!

—¡¿Tú?! ¡La que debería estar harta soy yo, por tener a un grosero viviendo conmigo!

Vegeta alzó una ceja. —¡¿Qué no te has escuchado a ti?! Yo no te llego ni a los talones siendo grosero. —Le contesto divertido, adoraba pelear con esa mujer. Se veía tan sexy con esa arruga en la frente y los labios fruncidos.

Bulma trato pero no pudo ocultar la sonrisa que se formo en sus labios. —Pues si no quieres que siga siendo grosera entonces explícate mejor.

—Bien. Como te decía su poder les atraía. Trunks, Goten, Bra y Pan, los cuatro tienen sangre saiyan corriendo por sus venas, y la sangre llama. El poder corre en sus genes, Bra y Pan han crecido y se han transformado en mujeres, mujeres atractivas para los ojos de los hombres, en especial para los ojos de los dos mocosos.


Videl miró el reloj de pared y suspiró. —Gohan, es muy tarde y Pan aún no ha regresado de la discoteca.

—Hmm...—Gohan se removió debajo de las sabanas de la mullida cama, y atrajo a su mujer hacia él. La abrazó de la cintura y hundió su cabeza en el cuello de Videl, aspirando su aroma.

—Tranquila. Siente su ki, está en casa de Marcus, seguro pasara la noche allá. —Habló con sus labios pegados a la delicada piel de la hija de Satán.

Tras un silencio Videl habló de nuevo. —¿Gohan?

—¿Hmm?

—¿Crees que la invasión que se avecina...Sea muy fuerte?

Gohan suspiró y le beso la coronilla. —No sé qué tan fuerte pueda ser, pero si se que pase lo que pase, todos lucharemos hasta nuestro último aliento. Y yo hare todo lo que esté a mi alcance para proteger a los que amo.

—Lo sé. Es por eso que me preocupo, Gohan tengo miedo de que puedas terminar como tu padre en muchas ocasiones, sacrificándote por los que amas.

—No tienes por qué temer amor. No sé que pasara, pero sé que pase lo que pase yo siempre estaré contigo y con Pan, nunca las abandonare. —Besó sus labios suavemente, cerrando un pacto.

—¿Lo prometes?

—Lo prometo.

...

A la mañana siguiente, Gohan se despertó y encontró el otro lado de la cama vacío. Se levantó de la cama aún adormilado y bajo las escaleras hacia la cocina, desde donde provenía un delicioso aroma a desayuno.

Vio a su esposa de espaldas, friendo unos huevos en la sartén. La rodeo de la cintura y le susurró en el oído un —Buenos días cariño.

Ella le sonrió, le dio un beso en la mejilla y sus buenos días también. Ambos se sentaron en la mesa de la cocina a comer. Gohan una gran cantidad.

De pronto se escuchó el timbre de la puerta. —Yo voy. —Dijo Videl levantándose a ver quién era.

Abrió la puerta sin ver quien era ya que sintió el ki de cierto hijo de Vegeta. —Hola Trunks ¿Vienes a ver a Gohan? —Ella no espero a que el respondiera. —Pasa pasa, él está en la cocina. ¿Ya desayunaste?

Trunks entró a la casa y vio a Gohan en la mesa. —Hola Gohan. —Lo saludó.

—Hola Trunks ¿Ya desayunaste? —Preguntó al igual que su esposa.

—Sí, gracias. Venía a ver a Pan. —Respondió nervioso.

—Oh, lo siento Trunks, Pan paso la noche en casa de Marcus. —Le dijo Videl.

—¿C-como dices?

—Se quedo donde Marcus, ni siquiera llamó paira avisarnos, pero ya Videl y yo estamos acostumbrados, esa niña adora a Marcus. —Gohan negó con la cabeza. Pero se sentía feliz de que su hija tuviera a alguien como Marcus, además no tenía por qué preocuparse, el hombre era asexual y como un hermano para Pan.

Videl sonrió y asintió. —¿No sentiste su ki allá?

Trunks negó con la cabeza, había venido tan decidido a hablar con Pan que no se había percatado de que su ki no se encontraba en la residencia Son-Satán.

—Puedes ir allá si quieres, no tiene caso que la esperes. Algo me dice que se la pasara todo el día con Marcus entrenando. —Le explicó Videl.

—De acuerdo, gracias. —Contestó.

Salió de la casa y se concentró en el ki de Pan. Cerró los ojos y maldijo en voz baja al sentir el ki de la peli-negra y el de Marcus. ¿Cómo es que Gohan le permitía a Pan pasar la noche con ese idiota?

¡Ugh! Solo pensar en Pan en los brazos de ese maldito, dejándose tocar ¡Le daba asco!

Pero lo peor es que no solo lo enojaba, sino que también lo lastimaba, dolía más que un puñetazo de Vegeta en la cara. Porque no dolía el cuerpo, sino el alma.

Ojala solo pudiera olvidarla, así como intento hacerlo hace tres años después de la llegada de ese mensaje.

Yo solo quiero olvidar, y comenzar todo desde cero. Lamento si te di a entender algo diferente, si no me supe expresar bien en el pasado, pero es así como quiero que siga mi vida, con un nuevo comienzo.

Pan.

Era tan simple lo que la chica le pedía, y tan difícil de lograr. Él trató ¡En serio trató! pero por más que lo intentara, nunca podía olvidar a esa chica de cabellos azabache y ojos del color de perlas negras, con esa profunda mirada que lo hacía quedar hipnotizado, y esa sonrisa que lo llenaba de paz.

No soportaba la idea de que en todos estos años en los que él no pudo encontrar a alguien que lo hiciera olvidar, Pan encontró a Marcus, detestaba que él podía estar con ella todo el tiempo que quisiera, que él podía ver esa sonrisa todos los días y disfrutar de ese amor que se sentía en el ambiente al estar con ella.

¿Era un egoísta por no desearle felicidad a Pan? ¡Pero le deseaba felicidad...Felicidad junto a él mismo! No junto a ese.

¿Esto es lo que se merecía? Después de todo, fue SU error. Él fue quien le dijo a Pan que solo quería que fueran amigos. 'Lo dije porque la vi besándolo a él' Pensó. Pero si se ponía a recapacitar, desde un comienzo todo había empezado mal, él nunca le expresó sus sentimientos, la hirió al hacerle creer que era como cualquier otra. No pudo llegar a decirle lo especial que ella era para él.

Pero perdió su oportunidad, porque alguien se le adelanto, y con esfuerzo se ganó el corazón de la muchachita. Lo sanó de la herida que él le había causado.

¿Podría él algún día recuperarla? Ya eran tres años, sus posibilidades no eran las más altas.

Pan adora a Marcus. '¿Pero lo ama?' —Se preguntó.

No sabía si sería una buena idea ir a la casa de Marcus. Sabía que si lo veía a la cara, no se iba a poder controlar. Y si lastimaba al idiota ese, Pan nunca se lo perdonaría.

Pero necesitaba hablar con Pan, y Videl le había dicho que no tenía caso esperar, Pan se la pasaría todo el día con él.

Suspiró estresado y decidió volver a Corporación Cápsula. Hoy comenzaría el entrenamiento junto a su padre...Y Goten, no sabía cómo actuarían el peli-negro y él. Hace tanto que no hablaban, en realidad extrañaba a su amigo, pero aún no le perdonaba él haber herido a tanto a Bra.

Hmm...Que irónico, la clave de todo era perdonar, si se tragaban el orgullo y perdonaban todo se arreglaría. Empezó a hacer una lista mentalmente.

1- Bra perdonaría a Goten por no haberla escuchado y por haberla creído capaz de engañarlo.

2- Él perdonaría a Goten por haber herido a su hermana.

3-Goten perdonaría a Bra por lo que hizo hace dos años...Aunque tal vez eso no necesitaba perdón 'Después de todo ella tenía todo el derecho' —Pensó. 'Y Goten aún no lo sabe'

4- Él perdonaría a Pan por haber besado a Marcus. 'Eso tampoco necesita perdón, tú fuiste quien te equivocaste'

5- Pan lo perdonaría a él por haber sido un cobarde y no haberle dicho cuanto la amaba 'Cuanto la amo'

6- Goten lo perdonaría por haber lastimado los sentimientos de su sobrina.

7- Bra perdonaría a Pan por haberlo lastimado a él con ese mensaje.

Si eso solo fuera tan fácil como lo era enumerarlo en una lista...Oh no ¡PIIIIIP! Hay un error en la jugada...los cuatro somos saiyans.

Seres demasiado orgullosos como para perdonar así de fácil.


—Bueno, ya llegamos. —Avisó Uub, una vez que aterrizo con Marron en la pequeña isla en donde se encontraba Kame-house, Marron ya no vivía ahí, pero sus padres sí y tenía que verlos después de haber pasado todas las vacaciones con él.

—Te voy a extrañar. —Murmuró Marron.

Uub sonrió divertido. —No me voy a ningún lado.

—Lo sé, pero tampoco te quedarás aquí conmigo. ¿Es necesario que vayas?

—Sí, es importante que vaya a entrenar con Marcus y Pan. Después de lo que nos dijo el señor Krillin no puedo estar tranquilo hasta que entrene al máximo. —Le contestó, Krillin los había llamado desde Japón para decirles sobre la invasión.

—Me divertí mucho en donde tu familia Uub, tus hermanos son unos encantos. —Marron sonrió al recordar a su pequeña cuñadita. —Ya extraño a Kahori.

Uub se rió y le beso la mejilla. —Podemos ir a visitarla cualquier otro día, además puedes llamarla cuando quieras. Ella te adora.

La rubia esbozó una dulce sonrisa. —Y yo a ella.

Le habían encantado sus vacaciones, al fin pudo conocer el hogar de donde venía Uub, y toda su familia. La trataron muy bien y se había sentido muy a gusto. Lastimosamente se tuvieron que regresar a Japón antes de lo planeado ya que su padre los había llamado con malas noticias.

En ese momento, A-18 salió de Kame-house al sentir el ki de su hija. —Ya era hora de que regresaras, tu padre estaba empezando a preocuparse.

—Hola mamá, también te extrañe. —Respondió sarcástica Marron. A-18 alzó una ceja y miró a Uub, este trago en seco, siempre le había intimidado esa mujer.

—Buenas tardes señora A-18. ¿Cómo está? —Respondió nervioso.

—Preparándome para una invasión. Espero que no te hayas sobre pasado con mi hija. —Le dijo fría y con una mirada penetrante.

—N-no, y-yo. —Respiró profundo para tranquilizarse. —Nunca me sobre pasaría con Marron señora, la amo.

—Bueno, adiós Uub, espero que te vaya bien en el entrenamiento. Me saludas a Marcus y Panny. —Dijo Marron rápidamente tratando de sacar a Uub de esa incómoda conversación con su madre.

Uub suspiró aliviado. 'Te amo Marron' Pensó. —Sí, yo les digo. Nos vemos. —Le dio a Marron un tierno beso en la mejilla y un leve asentimiento con la cabeza a A-18.


Bra se encontraba dándose un baño de burbujas relajante. 'Relajarme, eso es lo que necesito'. Cerró los ojos y se enjabono su suave cabello azul con su shampoo de coco. Masajeo su cabello y trató de olvidarse de todo, de Goten, de Pan, de Trunks, de Kim, de Payton y de la invasión.

Abrió la ducha y dejó que la espuma se deslizara fuera de su cuero cabelludo con el agua. Una vez removido el shampoo, salió de la bañera y se envolvió en una toalla.

Salió del baño y se dirigió al armario de su habitación. Se secó y buscó una ropa para salir, ya que tenía que ir a matricularse en la universidad de la Capital del Sur. Su madre ya le había comprado un apartamento para ella sola. Pero deseaba que llegara el día en que Pan volviera a hablarle, y pudieran compartir apartamento como tantas veces lo habían soñado de niñas.

Se vistió con unos jeans ajustados y una blusa blanca holgada, acompañada de unos tacones rojos que combinaban con su bolso. Se secó el cabello con su ki y lo dejo suelto con suaves ondas en la parte de abajo.

Se puso un poco de perfume, y cuando estuvo lista, bajó a la sala y salió a los estacionamientos de la parte posterior de su casa, sacó la cápsula que tenía su automóvil de su bolsillo y la activo. Entró a su bonito auto color negro y se dirigió a la Capital del Sur, una que quedaba a media hora de su casa.

En el trayecto hizo lo mismo que en la bañera. Tratar de relajarse y despejar su mente de sus pensamientos. Con un poco de suerte, la música a distrajo bastante. Iba cantando y sonriendo, se había propuestos ser la vieja Bra de antes, y así sería.

Le subió el volumen a la radio aún más, y sin darse cuenta ya había llegado a su destino. La noción del tiempo se había burlado de ella y sintió que había volado. Miró el reloj y había pasado media hora efectivamente. Eran las 4:05 pm y ella había salido a las 3:30 pm.

Se puso sus gafas de sol, ya que aunque ya eran las 4:05 pm, el sol aún estaba fuerte debido a que era verano. Bajó de su automóvil y se entró a la universidad.

Debía admitir que estaba impresionada, la universidad era muy grande, rodeada de áreas verdes y diversos estudiantes. Caminó por un pasillo un poco desorientada sin encontrar la recepción.

Siguió caminando y llegó a la cafetería. Suspiró frustrada, decidió preguntarle a alguien, así que camino hasta una chica rubia que estaba de espaldas.

—Disculpa...¿Sabes dónde queda la recepción?

La chica se giró y le sonrió. —Hola Bra ¿Vas a matricularte?

— ¡¿Marron? —Bra rió al ver a la hija de Krillin. —¡Hola! —Hace tantos años que no veía a Marron, la abrazó y deseó que ella no le guardara rencor como los demás. Suspiró aliviada cuando la rubia le devolvió el abrazo y le sonrió.

—Hola Bra, te he echado mucho de menos. —La saludó cuando se separaron.

—Y yo a ti. —Confesó Bra sincera, aunque Pan fue su mejor amiga, Marron era como una prima y ella y Pan solían pedirle consejos cuando se encontraban en sus difíciles etapas de pubertad.

—Ven, yo te enseño donde está la recepción.

—¿Qué haces aquí? —Preguntó Bra curiosa. —Creí que estabas de vacaciones con la familia de Uub.

—Así era, pero tuvimos que regresar más temprano debido a que Uub tiene que entrenar junto con Marcus y Pan. —Bra asintió pensativa.

—¿Y qué haces en la universidad? —Sabía que Marron ya se había graduado y no entendía que hacía ahí.

—Recuerda que soy diseñadora de interiores Bra, en unas semanas se graduaran un grupo de estudiantes y yo soy la encargada de arreglar el lugar de la ceremonia de graduación.

—Oh, me alegro por ti.

—Gracias.

Habían estado hablando y caminando, así que llegaron pronto a la recepción. En donde Bra lo único que tuvo que hacer fue pagar su matrícula ya que ya había llamado hace unos días.

—¿Quieres ir a la cafetería y comer algo? Ya es tarde, además hace mucho que no nos vemos. —La invitó Marron.

—Me parece bien, ya tengo algo de hambre.

Las dos se dirigieron a la cafetería y pidieron su comida. Bra ordenó un sandwich de pavo con papas fritas y una malta, mientras Marron ordenó tacos y un batido de fresa.

Llevaron su comida a una de las mesas y se sentaron. —¿Y cómo estuvieron tus vacaciones? —Preguntó Bra antes de darle un mordisco a su sandwich.

—Fue muy divertido, la familia de Uub me trató muy bien. Y me encariñe mucho con su hermanita Kahori, es la menor de todos, tiene 10 años y es un encanto. —Sonrió y le dio un sorbo a su batido.

Bra asintió. —Me alegro.

—¿Y tú? ¿Extrañas Rusia? Después de tres años seguro ya te habías acostumbrado a vivir en Moscú.

—No en realidad, nunca me llegue a acostumbrar...Rusia nunca se sintió como mi hogar. —Se sorprendió por lo sincera que fue con Marron. Pero era muy fácil hablar con la hija de Krillin.

Marrón le tomo una de sus manos sobre la mesa, tratando de reconfortarla. —Te entiendo, a mí también me pasó así. Sabes yo también estuve muy lejos por cinco años estudiando mi carrera, y se cómo te sientes.

—Sí. —Susurró. —Está muy rico este sandwich. —Dijo Bra cambiando el tema.

Marron sonrió. —Sí ¿Recuerdas a Kim? Creo que tú la conociste cuando viniste a la fiesta de Jake, sus padres son los dueños de la cafetería de la universidad.

Bra dejó de comer su sandwich al escuchar esto, no quería nada que tuviese que ver con esa rubia. Hablando con Marron había olvidado a Goten y todo lo demás, pero ahora que mencionaba a Kim la pesadilla volvía.

—Sí Kim...La novia de Goten. —Dijo con amargura.

Marron la miró confundida, ella no sabía nada de lo que había pasado en la discoteca. —No Bra, debes estar confundiéndote, entre Kim y Goten no hay nada.

Marron sabía de los sentimientos de Bra hacia Goten, lo sabía desde siempre ya que Bra de chiquita se lo había contado. También sabía lo que había pasado en la visita de Goten hace tres años, pero no le guardaba ni una pizca de rencor a Bra, ya que todo el mundo tenía derecho a equivocarse.

¡¿Kim y Goten?! La rubia y el peli-negro se llevaban como perros y gatos. Era más que obvio que todo esto era un engaño para darle celos a Bra. Marron estaba furiosa, siempre había querido mucho a Bra, y Goten no tenía el derecho de seguir hiriéndola.

Bra frunció el ceño. —¿Cómo que no hay nada? P-pero, yo los vi en la discoteca besándose.

Marron acercó su silla a la de Bra para poder abrazarla. —Lo hicieron para herirte, Goten es alguien muy diferente ahora.

—Me odia ¿No es así? —A Bra se le escapó una lágrima. Se sentía humillada ¿Cómo pudo caer en eso? La habían engañado, habían jugado con ella.

—No Bra no te odia. —Dijo Marron limpiándole la lágrima de la cara con su mano. —Es solo que...Lo que paso hace tres años, lo cambió y lo hirió bastante, tanto que sintió el deseo de herirte a ti también de la misma manera. Pero no te odia, el problema es que aún tiene sentimientos por ti, es por eso que le duele verte. —Explico la rubia mientras le acariciaba el cabello.

—¿Sabes lo que en realidad sucedió en esa visita? —Preguntó dolida y dispuesta a contarle todo a Marron. La rubia negó ya que no le habían contado muchos detalles.

Así fue como Bra le explicó la historia de la camisa. Mientras contaba lo sucedido no pudo evitar derramar unos cuantas lágrimas, que Marron con dulzura secaba y escuchaba atentamente a lo que la hija de Vegeta decía. Una vez terminado el relato, Marron se llevó las manos a la boca sintiéndose muy mal por Bra.

—Lo siento tanto. —Fue lo único que pudo decir ya que se encontraba sin palabras.

—Está bien, tú no tienes la culpa de nada. —Bra tomo su mano.

—Sabes que siempre puedes contar conmigo Bra ¿No es así? —Le preguntó. Quería que la peli-azul supiera que ella siempre estaría a su lado.

Bra le sonrió sincera. Ahora que no tenía a Pan, sentía que por primera vez podía confiar en alguien a parte de Trunks. —Así es, gracias Marron. —La abrazó.

—De nada. —Se quedaron unos momentos en silenció, Bra se tomo lo que quedaba de su malta, sentía su garganta seca de tanto hablar.

—¿Y qué harás ahora cariño? —Inquirió Marron dispuesta a ayudar a la chica.

Bra suspiró frustrada. —No tengo ni la menor idea...Empezaré a estudiar aquí en la Capital del Sur, viviré sola en un apartamento...

—No. —Marron la interrumpió.

—¿Qué?

—No será así. Mira lo primero que tienes que hacer, es salir de ese estado de depresión y demostrarles a todos lo que en realidad eras.

—Pero todos me ven como una zorra.

—¿Pero tú lo eres Bra? —La miró fijamente.

—No.

—¿Entonces?

—¿Entonces qué?

—Uub me dijo que Goten entrenara en Corporación Cápsula, en la cámara de gravedad con el señor Vegeta y Trunks. Lo que tienes que hacer es decirle a tu padre que quieres entrenar también, él no te lo negará.

Bra la miró entusiasmada. —¿Y después que debo hacer?

—Después todo es muy simple, solo tienes que divertirte en el entrenamiento. Ignorar la presencia de Goten y actuar como quien eras antes. Si pudiste atrapar a Goten una vez inconscientemente, lo harás de nuevo de la misma forma Bra.

—¿Marron te refieres a que no debo hacer nada?

—¡Exacto! Basta de planes y estrategias absurdas, lo único que debes hacer es ser tú misma. Y si él te ama, caerá a tus pies por quien eres en realidad Bra.


Trunks se cambió su ropa y se puso algo más cómodo para el entrenamiento, parecida a la ropa que utilizaba su padre.

Bajó las escaleras y se encontró con Vegeta y Goten quien ya había llegado. Goten estaba parado en la cámara de gravedad con una mirada seria en su rostro, pensativo. Goten estaba pensando en lo que Vegeta le había dicho minutos antes de que llegara Trunks...

—Hola señor Vegeta. —Lo saludó Goten al llegar.

Vegeta hizo un asentimiento con la cabeza. —Me gustaría hablar contigo.

Goten frunció el ceño. —¿Sobre qué?

—Sobre Bra. —Gruñó Vegeta mirándolo con rabia.

Goten trago en seco. ¿Cómo Vegeta sabía? ¿Bra le había contado? —¿Qué sucede con ella? —Decidió hacerse el —desentendido.

—¡No te hagas el inocente! —El grito hizo que Goten saltara del susto y retrocediera unos pasos.

—L-lo siento señor Vegeta.

—Mira mocoso, sé todo lo que está sucediendo. Se llama atracción saiyan.

La curiosidad invadió a Goten. —¿Cómo dice?

—Atracción saiyan. Es lo que sucede cuando una hembra saiyan se termina de convertir en mujer, su poder atrae a otro saiyan del sexo opuesto. El caso es que aquí en la tierra los únicos saiyans disponibles son tú, Trunks, Bra y Pan.

Ahora Goten empezó a entenderlo todo. —Eso quiere decir... —Dejo la frase sin terminar a lo que Vegeta asintió.

—Eso quiere decir que tú empezaras a sentir atracción hacia MI princesa, y Trunks hacia Pan. Lo que sucede es que esto es diferente a como lo era en el planeta Vegita, ya que ustedes no son completamente saiyans. Por lo que a parte de la atracción saiyan existe lo que los humanos llaman "sentimientos"

Goten suspiró aliviado. Vegeta le estaba diciendo que él "empezaría" a sentir atracción por Bra. Lo que significaba que no sabía nada de lo que había pasado en los últimos tres años.

—Y cuando eso pase. —Continuó Vegeta. —Ya que es inevitable, tú no te atreverás a sobre pasarte con Bra, porque si haces eso o si la lastimas... —El príncipe saiyan lo acusaba con su dedo índice amenazadoramente. —Pagaras caro. ¿Entendido?

Goten asintió nervioso.

El peli-negro salió de sus pensamientos cuando vio a Trunks entrar a la cámara de gravedad.

—Hola. —Murmuró Trunks 'A herido tanto a Bra'

—Hola. —Le gruñó él. 'A lastimado tanto a Pan'

Ambos solo esperaron a que Vegeta oprimiera el botón que activaba la gravedad, y se lanzaron contra el otro. La única parte bueno de este entrenamiento es que podían desquitarse.

Continuara...


Nota de autora

Hola ¿Cómo están? Espero que bien y satisfechas con el capítulo. Este ha sido el capítulo más largo que he escrito, para compensar que me demore un poco en actualizar, aunque igual yo siempre he tenido claro que puedo demorar hasta 20 días en actualizar.

En el capítulo anterior recibí más reviews que en cualquier otro capítulo. Eso me puso muy contenta :) De verdad les agradezco a todas las que me dejaron review, ya les envié un PM´s message a:

Sasha Briefs

Vegetable lov3r

dbzangie4ever

Julyett

Panecita-San

Afrodita 19

y Eccho

¡Muchas gracias!

También a los reviews anónimos que no pude responder por PM´s message

lulita: Gracias, me alegro que te guste el fic :)

Guest: Gracias por el review, ¡No! Tranquila, no voy a dejar el fic jajaja XD pero siempre he tenido claro que a veces puedo demorar hasta 20 días en actualizar.

Se necesita de tiempo para organizar mis ideas y escribir lo mejor posible para el lector n.n

Nos leemos en el próximo capítulo ¡Besos a todas!

02/18/2013

vane-.-16