Chicas! estoy aki una vez mas!...les traigo un caPi nuevo y especial, es especial por que es el primer capi que publico con una beta...si, es cucharon bien ¡tengo beta! y es genial..su nombre es ANDRECULLEN18 a quien le doy las gracias por el capi, ella tenia mucha razon habian muchos errores y yo no tenia tiempo para corregirlos, gracias mi querida beta!...ahora contestrae algunas dudas como de costumbre
una de las chicas me pregunto cuanto me demoraba en escribir un capi pues la verdad el tiempo no es fijo, depende de muchas cosas, algunas veces me demoro mas que otra por que no tengo tiempo o por que no me iega la inspiracion pero no me demoro mucho asi que tranquila
oh! por cierto este capi ya habia estado hace 3 dias pero fui de campamento y no pude enviarle a mi beta para que lo revise, recien le he enviado este capi ayer asi que es culpa mia, sorry!,
para otra lectora que pregunto k tan largo sera la historia pues au no lo se, pero tendra secuela y este finc sera largo
Y CHICAS...ANTONY Y ED NO SON LA MISMA PERSONA! algunas querian lo contrario pero asi es es la trama, no se cambio el nombre ni nada, antony es un amor del pasado de bella que le hizo mucho daño y edward es del presente, una persona completamente difrente.
por cierto un saludo muyy espoecial a SELITO que este momento su paiz esta pasnado por un desatre..suerte amiga! gracias por todo el apoyo
y una de las chicas me dio una idea cuando me dijo cual era su frase favorita..graciuas clau!..envieme su frace favriat de la historia! las esperae con ansias!
y no sabia que se podia descargar mi historia a un celu! wau!
y saludos a mi tocaya ELENA! mi segundo nombre es elena jejeje cuidate
por ahi mi beta dijo k su prima me arancaria los senos si no publicara, asi que para que no me aranque nada aqui esta el cappi, saludos
GRACIAS CHICAS! CADA REVIEWS ES MUYYYYYYYYYYYYY ESPECIAL!
SE LAS KIERE
A LEER!
CAP 14: ¿VIVA?
Él tenía razón
¿Pero cómo lo supo?
Lo odio por conocerme tan bien sin ni siquiera intentarlo
Pero…
Sí, yo tenía miedo
Las lágrimas antes retenidas comenzaron a brotar, una tras otra, recordándome que a pesar de lo que él dijera, yo era una zorra, y por primera vez eso dolió como una cruz.
Una cruz que no quería cargar.
Miré mi hermoso deportivo negro frente a mí y volví a guardar las llaves, no me apetecía ir con Alice y los chicos, necesitaba un poco de soledad aunque ya me sentía lo bastante sola, yo sé que hay muchas cosas por las que vivir feliz, pero en este momento no puedo recordarlas.
Me reportaría como enferma e iría a mi departamento
Volví a sacar las llaves y subí a mi auto, tome el timón entre mis manos y supe al lugar exacto al que quería ir, pero primero llamaría a Alice, no queremos que llame a todo el FBI para buscarme.
-Hola Bella ¿ya estas de camino? – preguntó mi pequeña amiga
-No Alice, no voy a ir
-¿Por qué? – sonaba de verdad desilusionada
-No me siento muy bien, dejémoslo para después ¿de acuerdo?
-Bueno, está bien, entonces seremos solo 4
-Oh, es cierto, casi lo olvido, no…pude avisarle a Cullen del almuerzo, será mejor que lo llames y le digas tu misma
-Si, Emmett ya lo llamó, dijo que estaba ocupado, dijo algo así como que tenía que arreglar una cosa que había encontrado en un elevador ¿sabes a lo que se refiere?
Apreté los puños en el volante, sabía perfectamente a lo que se refería
Él iría tras Victoria
Por primera vez en 6 años tenía…
¿Celos?
¿Alguna vez has sentido celos de alguien que no te pertenece?...yo tampoco, solo preguntaba
-No, ni idea ¿Por qué tendría que saberlo? – respondí un poco a la defensiva
-No lo sé, tu trabajas con él – contestó Alice como si fuera muy evidente
-Pues no, no tengo ni idea y tengo mucho que hacer – como gritar de ira - ¿nos vemos luego?
-Sí, te llamaré para volver a salir, ni creas que te has librado de mí
-Está bien, adiós
-Adiós
Solo de imaginarme a Victoria y a Edward juntos me hervía la sangre, no soy como aquellos que tienen celos y no lo admiten o tratan de esconderlo, bueno, de Cullen si voy a esconderlo pero de mi misma no, ¿si no puedo abrirme conmigo misma? ¿Con quién me abriría?...y no estoy hablando de abrirme de piernas.
Se siente celos de alguien que tiene lo que tú quieres, y yo quería a Cullen solo para mi, el problema es que sabía muy bien que sería muy fácil enamorarme de él, era…perfecto, demasiado para mi conciencia, sabía que si me revolcaba con él, para él sería un buen polvo y para mi…la muerte
Sabía que no sería correspondida y sufriría de amor una vez más
Celos
Envidia
Deseo
Locura
Adrenalina
Aventura
Desilusión
Todo eso conlleva el amor
Doblé la esquina y vi mi destino, me estacione al frente, deje mi celular adentro y salí decisiva, crucé la calle luchando con el deseo de correr y escapar de todo y de todos.
Me pare justo en medio y cerré los ojos, respiré profundamente tratando de recobrar el sentido por el cual sigo viviendo sin amor, una sola razón por la cual me siento tan vacía y sola teniéndolo todo…o casi todo
Abrí los ojos y la imagen frente a mi me calmo.
Este parque siempre ha tenido ese efecto en mí.
Mi parque, al que vengo a correr cuando los recuerdos son demasiado para soportar.
Suspiré
Nunca entendí porque me gustaba tanto este parque hasta el segundo año de vivir en esta ciudad, este parque era la unión perfecta de un prado y la ciudad, no era ni uno ni otro, me hacia recordar a esa pequeña parte de mi vida en Forks pero sin llegar a herirme totalmente, me hacia recordar que alguna vez fui una persona normal, que alguna vez ame y viví, todos estos años he luchado con el olvido, por alguna razón que aun desconozco quiero conservar esa parte de mi vida, no todo fue tristeza, los momento de felicidad que viví al lado de Anthony, aunque fueron mentiras, fueron hermosos, quisiera poder olvidarlo, pero después cuando lo pienso mejor y cambio de opinión, necesito saber que no siempre fui una maquina de sexo, necesito sentirme viva de vez en cuando y el dolor es la mejor forma de sentir que aun después de todo aun mi corazón late. Tal vez no de la misma forma pero late, por obligación, por desinterés, por dolor aun guardado…no lo sé, pero por algún motivo no morí ese día, cuando Anthony me dejo, por algún motivo sigo vivía y tendré que averiguar cuál es el motivo.
Quiero pensar que hay algo haya fuera que me espera, estoy segura que no es amor, eso para mí no existe, pero quizás hay algo haya fuera que espera por mí.
Algo que me haga sentir viva otra vez.
Adentrándome más me fui desconectando de la ciudad, los autos dejaron de hacer tanto ruido y fueron reemplazados por el canto de los pájaros a mi alrededor, ahora el parque estaba vacío, me pregunte donde estaban todos, pero agradecí estar sola, no quería curiosos.
Cuando llegue aquí no fue fácil
En realidad nadie dijo que lo fuera
Llegue a chicago sin una idea de lo que quería que fuera mi vida, cuando me fui de Forks me había acostado con todos los chicos de mi edad y con algunos algo mayores que yo, allí yo había dejado atrás una reputación, la zorra de Forks, cuando llegue tenía que decidir si continuar con eso o ser una persona normal, jamás había estado tan confundida en mi vida, recuerdo el primer día en esta ciudad, llegue a la universidad en donde había sido aceptada, me registré y fui al cuarto al que había sido asignada, me encontré con dos camas, ambas en extremos opuestos en la habitación, una de ellas ya estaba ocupada, la dueña no estaba pero sus cosas estaban sobre su cama, sin darle mucha importancia deje mis cosas sobre la mía y me dirigí a la ventana que se encontraba entre las dos camas en la pared de al frente, la ventana estaba abierta y dudé un segundo en dejarla así, pero esa duda fue rápidamente disuelta cuando un recuerdo se coló desde lo más oscuro de mi mente, recordé una de las tantas veces en las que Anthony había entrado por mi ventana, esa vez había sido con una rosa roja en la mano mientras yo dormía, recuerdo haberme despertado bajo su mirada y una gran sonrisa, ese día tuve una rosa roja en mi habitación por primera vez…
El recuerdo me había golpeado tan fuerte que retrocedí y caí al piso de rodillas, me abrasé el cuerpo como ya era costumbre y trate de cerrar ese vacío en mi interior, ese vacío que me consumía tan rápido como un agujero negro.
Respirando agitadamente me había parado con dificultad del suelo y había caminado a paso vacilante hacia la ventana, cuando llegue hasta ella tome entre mis manos el marco y de un solo golpe la cerré.
Cerré también esa entrada de él en mi vida
Recuerdo haber salido a tomar aire, camine por la calles de chicago sin rumbo, perdida en mis pensamientos, perdida en mi dolor.
Cuando llegue a este parque.
La primera vez que lo vi no dude en caminar hacia él.
Esa tarde decidí que hacer con mi vida, decidí mi futuro, estaba parada sobre la línea límite entre ser débil o ser fuerte, años después descubrí que esa jamás fue la verdadera comparación, la verdadera comparación fue, vivir con amor o vivir sin él.
Caminé como hoy entre los árboles, pensando en continuar con mi reputación de zorra o dejarla ir, como zorra me acostaría con todos, disfrutaría dl sexo sin compromiso y dejando ir esa reputación seria una chica normal, una más del montón, que sufriría por amor, que tendría sentimientos, que se enamoraría y que probablemente seria débil y manejable. Como Anthony me describió.
¿Qué hacer?
¿Qué elegirías tú?
No recuerdo cuantas veces recorrí este parque esa tarde decidiendo que hacer con el amor que Anthony no quiso
Cuando recibí una señal
-Hola- me había dicho aquel chico, sus ojos eran verdes y su cabello estaba peinado hacia atrás…como Anthony, recuerdo haberme quedado observándolo maravillada por su parecido con el chico que tiempo atrás me había roto el corazón.
-Hola – contesté con una sonrisa
-Te vi y supe que tenía que acercarme – retuve las ganas de rodar los ojos, yo sabía lo que él quería en realidad y no era precisamente conocerme, al menos no de la forma en la que dos personas hablan.
Sexo
Eso es lo que quieren todos los hombres y soy testigo de que están dispuestos a llegar muy lejos para lograr su objetivo.
Lo mire y sonreí coquetamente
-¿Qué te parece si vamos a tu departamento? Estoy segura que ahí podemos conocernos muy bien – contesté
Esa tarde en este parque junto a un chico del que no sabía ni su nombre…decidí seguir siendo una zorra.
Aquel fue mi primer polvo en Chicago.
No recuerdo si el sexo con él fue bueno o malo, pero cuando termine de vestirme el me entrego un papel con su número, como todos.
-¿Prometes llamarme? – me preguntó
Lo pensé y cínicamente dije:
-No.
Cuando cerré la puerta detrás de mí el aun no salía de su asombro.
Cuando llegue a mi habitación, la ventana estaba cerrada y con ella mi compañera de habitación, una menuda chica de cabello negro alborotado y mucha energía me daba la bienvenida con una cálida sonrisa.
Su nombre era Alice.
Una triste sonrisa se dibujo en mi rostro.
Seguí caminando hasta que me pare de golpe reconociendo el lugar donde estaba parada. Mire al suelo y cerré los ojos conteniendo una vez más las lagrimas.
Estaba parada justo encima en el lugar en donde hace un par de meses tropecé con un guapo desconocido de ojos dorados:
-Edward… – susurré tan despacio que dude incluso de haberlo dicho
Abrí los ojos y me seque las lágrimas.
Cullen, aquel que había vuelto mi mundo de cabeza, que me provocaba tanto a la vez que ajustaba, él definitivamente no era como los demás y no solo me refiero que es increíblemente guapo, él es…simplemente diferente, tiene algo que me hace derretir, algo que me vuelve débil y estúpida.
Ese algo que hace que quiera volver a creer en el amor
-Lo siento – mi corazón se aceleró al escuchar su voz, mis ojos se abrieron más de lo normal y mire fijamente afrente de espaldas a la voz, lo reconocí.
Edward Cullen
Seque las lágrimas en un inútil intento de fingir que todo estaba bien y que no había estado llorando.
Me hice la fuerte en un inútil intento de ocultar que yo también era humana
Me gire y allí estaba él.
Hermoso.
Perfecto.
Prohibido.
-¿Qué haces aquí? – pregunté
Me miro como si me viera por primera vez, sus ojos caramelo brillaron.
-Lloras – declaro sin contestara a mi pregunta
-¿Qué haces aquí? – volví a preguntar a la defensiva
Lo pensó antes de contestar:
-Quería disculparme, no debí decir aquellas cosas.
Trataba con todas mis fuerzas de mantener la compostura y no ir corriendo a sus brazos llorando, pero poco a poco esa compostura se estaba destruyendo, tenía que hacer que se fuera si no quería que me viera desmoronada, como una muñeca de trapo rota, como una zorra sin fuerza.
-Bien, disculpas aceptadas, ya te puedes ir.
Me miro tratando de ver más allá de mis ojos.
Tratando de ver a la verdadera Bella
-¿Tanto me odias? – preguntó dolido
Su pregunta me tomo por sorpresa y no supe que decir, no lo odiaba, eso era lo único que tenía claro.
-¿Qué te hace pensar eso? – respondí a su pregunta con otra pregunta
-Todo – se limito a decir
Lo mire por unos segundos debatiéndome entre decirle la verdad, no perdía nada.
-No, no te odio.
Se hizo un silencio neutral entre nosotros, un silencio que era como miles de espinas en mi alma, un silencio que me dejo sola.
Baje la mirada, sus ojos me atravesaban y yo no tenía la fuerza para enfrentarme a él.
Vi como caminaba hacia mí, quise alejarme pero no lo hice, muy dentro de mí. Esto era lo que quería en realidad, la distancia se redujo a unos pocos centímetros, nuestros pechos casi se tocaban y yo no podía levantar la mirada, la pared que yo había formado entre nosotros se derrumbó dejándolo a él y yo frente a frente, cara a cara, corazón con corazón.
Tomó mi cara entre sus manos, delicadamente, e hizo que lo mirara, mis ojos llorosos dejaron escapar una lágrima, él la limpio con su mano tan rápido como pudo.
-No llores, tu dolor es el mío – murmuró
No podía despegar mis ojos de los suyos tratando de encontrar la fuerza para salir de allí, no la encontré.
De repente sentí como pequeñas gotas de agua iban cayendo entre nosotros, comenzó como una leve lluvia y después estaba lloviendo más fuerte de lo usual, yo ni siquiera me inmute, todo lo que podía ver eran sus ojos sobre los míos, apoyó su frente sobre la mía y nunca abandonó mi mirada, sentí como la lluvia nos mojaba mas y mas hasta que hubo un momento en el que estábamos completamente empapados.
Allí mirando sus ojos supe que me estaba enamorando.
Comenzaba a querer a alguien de quien no conocía casi nada.
No lo entendía, se supone que mi corazón está muerto, solo latiendo por necesidad, mi corazón no debía querer, yo no podía hacerme esto una vez más, yo no me podía exponer una vez más.
Otra vez no…
…por favor
-No… - susurré rosando levemente sus labios, era una orden que mas sonaba como suplica, trate inútilmente de separara mi rostro del suyo, pero no lo logre, parte porque él no me dejo y parte porque yo no quería.
-Bella, no huyas de mí – dijo
-Tengo miedo – respondí entre murmullos, jamás había dicho algo más sincero en mi vida, jamás había expresado tan bien lo que sentía.
-Mataré todos tus miedos, nunca dejare que te hagan daño – sus ojos demostraban tanta dulzura que me derretí frente a ellos, lo que él no sabía es que no podía protegerme de que nada me pasara, porque…ya me había pasado.
Ya me habían lastimado, ya me habían usado…ya me habían hecho daño.
La lluvia seguía cayendo entre nuestros cuerpos juntos y sus labios se veían mas apetitosos que nunca, a nuestro alrededor no se escuchaba más que las gotas que se estrellaban contra el pavimento, no habían personas, ni pájaros ni ardillas…nada…
Solo él, yo y el agua mojándonos.
Acaricio mis labios con sus dedos y me miro con adoración , un sentimiento me recorrió y me estremecí en sus brazos, tanto que sentir y tan poco tiempo…
…la distancia se reducía entre nosotros hasta el punto que solo bastaba un solo movimiento para que nuestros labios se encontraran, es increíble que tan poca distancia determine tanto en la vida de una persona.
Hace 6 años cuando llegue por primera vez a este lugar tuve que decidir entre vivir con amor o vivir sin él, ahora me debato entre huir del amor o caer frente el.
Y por primera vez desde que Anthony me dejo…
…elegí el amor
Lentamente cerré los ojos e hice el último movimiento, esta vez nada vino a mi mente, ningún recuerdo o sufrimiento, sentí sus labios y cada sentido me abandono, no podía escuchar, no podía moverme, no podía oler o pensar, todo lo que podía hacer era sentir sus labios sobre los míos, había besado a incontables hombres, pero este beso fue como si besara por segunda vez, como si a la última persona a la que hubiera besado hubiera sido Anthony, cualquier rastro de experiencia me abandonó y no supe que hacer, solo me deje guiar, besé con el corazón, ese beso si fue verdadero.
Edward besaba tiernamente con un toque se sensualidad, el toque justo para no tener suficiente de él nunca, sus labios son los más dulces que he probado, son entre suaves y duros, te hacen volar y querer quedarte en el cielo con él, la lluvia lo hacia un mas especial, mis brazos cobraron vida propia y rodearon su cuello, él deslizó sus manos hasta llegar a mi cintura y me apretó contra él como queriendo retenerme allí para siempre, yo personalmente desee que ese momento no acabara nunca, acaricie su cabello mojado y sus mejillas queriendo guardar ente momento para siempre, jamás había besado a nadie como lo bese a él, nuestros cuerpo se abrazaron mas y yo suspiré.
La barrera que había construido años atrás, cayó.
Mi corazón latió más rápido al entender que no había vuelta atrás.
Allí, bajo la lluvia, en ese parque y entre sus brazos…
Encontré mi lugar en el mundo.
espero les haya gustado!
las leo en el otro
tukiz
