Disclaimer: Owari no Seraph no me pertenece. Todos los derechos están reservados por sus respectivos autores.
Autora Original: Anonymous_Dreamer (AO3) dreamersthings (Tumblr)
Traductora: Suki90
Título Original: See You Again
Pareja: Yūichirō Hyakuya x Shinoa Hīragi – YuuNoa –
Capítulo 2: Recuérdame cuando me vaya.
Parte II
No es como que fuera un secreto el hecho de que a Yuu no le agradara la familia de Shinoa -incluso ella los despreciaba-, así que jamás les importó que estos le dieran la espalda a la menor de los Hīragi cuando ella se casó con el Hyakuya. El único que seguía manteniendo contacto con ellos era Shinya, quien los visitaba ocasionalmente. Así que era por eso que no pudieron evitar sorprenderse al recibir una invitación para pasar la Navidad en casa de la familia Hīragi; para ese momento, Mika ya tenía cinco años.
Yuu intentó convencer a Shinoa de no ir -definitivamente no quería a Kureto Hīragi cerca de sus hijos-; pero su mujer estaba intrigada de por qué querrían acercarse a ellos ahora tan de repente al igual que Shinya.
Finalmente y muy a regañadientes, ambos lograron convencer a Yuu de aceptar.
— ¿De verdad vamos a ir, papi? —preguntó Mika mientras veía a Yuu hincarse frente a él para terminar de amarrar las agujetas de sus zapatos.
Era claro que el niño estaba en contra de pasar la Navidad con la familia Hīragi; claro que su motivo era completamente diferente: Sus padres le habían prometido pasar las festividades navideñas en la playa. Realmente estaba muy ansioso por ir, así que el hecho de que le cambiaran los planes de la noche a la mañana lo decepcionó bastante.
— Tenemos qué —suspiró Yuu antes de sonreírle al niño que tenía frente a él y sentarlo en la cama—. Será genial, ya lo verás. Tío Shinya estará ahí también. Además, ¿no quieres finalmente conocer a tu abuelo?
Ante aquella pregunta, el niño cruzó sus brazos frente a su pecho intentando verse intimidante, pero lo único que logró fue que Yuu pensara que se veía muy tierno.
— ¡Pero me prometieron que iríamos a la playa! —gimoteó el pequeño— Quería ver el océano...
— Podemos ir a la playa en Año Nuevo, ¿te parece? —le propuso Yuu con una sonrisa— Bien, ya estás listo —expresó el moreno antes de levantarse y extender su mano hacia Mika.
El niño, no teniendo realmente muchas opciones, aceptó de mala gana la mano de su padre, el cual lo jaló levemente para que se levantara de la cama.
Una vez Mika estuvo de pie, Yuu no pudo evitar observarlo detalladamente. Era increíble lo rápido que su niño estaba creciendo. Aún estaba impresionado por su altura, para tener cinco años... ya estaba bastante grandecito. Su cabello también había crecido un poco más, ahora le llegaba un poco hasta el inicio de los hombros, en donde al final se le formaban unos leves rulitos.
Por lo demás, seguía siendo casi el mismo de siempre, su color de ojos y de cabello seguía igual, lo único diferente ahora es que ya estaba pareciéndose más a Mikaela que antes... y eso lo estaba asustando.
— No quiero ir —murmuró Mika—. A puesto a que será muy aburrido. Además, el hermano mayor de mi mamá estará ahí, ¿verdad? El que no me agrada...
"Pero si ni siquiera lo conoces" fue lo que quiso decirle Yuu al escucharlo, pero simplemente guardó silencio. Estaba intentando ignorar ese asunto de la vida pasada lo más que podía, por lo que al final terminó revolviendo los cabellos de su hijo un poco, logrando así sacarle una pequeña risilla.
— Vamos a ver si tu mamá y tu hermana ya están listas —le sugirió Yuu antes de salir de la habitación para llegar a la de la princesita de la casa. Una vez que estuvieron en el cuarto de la pequeña, los dos hombres de la casa vieron a Shinoa con Yui, quien intentaba terminar de acomodar el cabello de su hija.
Yuu sonrió ante la vista que tenía enfrente, especialmente por Shinoa, su mujer, quien en su opinión personal se veía preciosa con ese vestido azul y su cabello recogido con su moño.
— Estamos listos —anunció él, haciendo que Shinoa se girara hacia ellos para después sonreírle a su hijo.
— Aw, ¡te ves precioso, mi amor! —le dijo Shinoa a Mika con una sonrisa.
— Oh, gracias, siempre supe que era maravilloso —dijo Yuu, algo presumido, logrando que Shinoa posara su vista sobre él.
— Mejor ve a acomodarte el cabello —fue lo único que le dijo antes de girarse hacia Yui, quien ya se estaba poniendo un poco inquieta.
Al ver eso, Mika fue a sentarse atrás de su hermanita para distraerla, dándole así oportunidad a su madre de terminar de acomodarle el cabello. Después de unos segundos Shinoa finalmente terminó de peinarla, dejándola con dos coletitas atadas con listones rojos, los cuales Yui intentó quitarse de inmediato.
— Bien, finalmente lucen bien los dos —expresó Shinoa al levantarse y sonreír.
— Mami, ¿podemos quedarnos por favor? —rogó Mika, dando su mejor miradita de cachorro— No me importa si no recibo algún regalo, pero no quiero ir.
— Mi vida, ya discutimos esto. Ahora, déjame tomarles una foto a los dos antes de que tu hermana se quite los listones.
Continuará
Suki: Bueno mis nenes, ahora sí, ¡nuevo capítulo! Esta vez fue pura narración, pero se vienen cosas buenas... en teoría. Lo bueno es que por lo que veo habrá más capítulos largos que cortos; lo malo es que al ser más largos me tardaré más en traducir... ¡Pero bueno! ¡Gajes del oficio x'D!
Este capítulo fue cortito, estoy viendo desde dónde corta o qué tanto unir, todo depende del tipo de escena que haya creado mi querida amiga Dreamers. En fin, ahora si, les di dos capítulos nuevos en teoría, por lo que los otros ya se tardarán un poco más, ya que igualmente debo empezar a trabajar en Oblovious y Heart of Glass, dos trabajos YuuNoa que me han permitido traducir sus respectivas autoras, ¡esperenlo pronto!
Espero que comenten algo pronto, ¡saludos!
¡Saludos!
